viernes, 15 de mayo de 2026

Dos versiones editoriales

Información del Gobierno Revolucionario

Autor: Granma

A partir de la solicitud presentada por el gobierno de EE.UU. de que se recibiera en La Habana una delegación presidida por el director de la CIA, John Ratcliffe, la Dirección de la Revolución aprobó la realización de esta visita y la reunión con su contraparte del Ministerio del Interior.

El encuentro tuvo lugar este jueves 14 de mayo, en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales, en aras de contribuir al diálogo político entre ambas naciones, como parte de los esfuerzos por afrontar el escenario actual.

Los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense, permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU., ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo.

Durante el encuentro se pudo constatar la consistencia y congruencia en la histórica posición de nuestro país con la actuación del gobierno cubano y sus autoridades competentes, en el enfrentamiento y la condena de manera inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.

Una vez más se evidenció que la Isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EE.UU. ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación.

Se patentizó además el interés de ambas partes en desarrollar la cooperación bilateral entre los órganos de aplicación y cumplimiento de la ley, en función de la seguridad de ambas naciones, regional e internacional.

La Habana, 14 de mayo de 2026

https://www.granma.cu/cuba/2026-05-14/informacion-del-gobierno-revolucionario

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Se revela reunión del director de la CIA con nieto de Raúl Castro en La Habana

Redacción de La Jornada

El director de la Agencia Central de Inteligencia estadunidense (CIA, por sus siglas en inglés), John Ratcliffe, realizó este jueves una visita a La Habana para reunirse con funcionarios de inteligencia cubanos y con Raúl Rodríguez Castro, informó Axios.

Ratcliffe sostuvo encuentros con Raulito Rodríguez Castro, el ministro del Interior cubano, Lázaro Álvarez Casas, y responsables de inteligencia de la isla para discutir temas de cooperación en seguridad, estabilidad económica y relaciones bilaterales.

La reunión también fue confirmada por la presidencia Cubana, que reportó que la delegación estadunidense llegó a La Habana en medio de tensiones por el endurecimiento de sanciones y la crisis energética que atraviesa la isla.

Según Axios, Ratcliffe transmitió un mensaje del presidente Donald Trump señalando que Washington está dispuesto a abordar asuntos económicos y de seguridad “si Cuba realiza cambios fundamentales”.

El gobierno cubano informó que el encuentro formó parte de esfuerzos “para abordar la situación actual” y sostuvo ante la delegación estadunidense que Cuba “no representa una amenaza” para la seguridad nacional de Estados Unidos.

La visita ocurre después de contactos previos entre funcionarios estadunidenses y figuras cercanas a Raúl Castro. Axios había reportado en febrero y abril conversaciones entre el secretario de Estado Marco Rubio y Rodríguez Castro sobre posibles escenarios de diálogo y reformas en la isla.

La última visita conocida de agentes federales estadunidenses a Cuba ocurrió en abril, cuando un equipo técnico de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) viajó a la isla para colaborar en una investigación sobre un enfrentamiento marítimo ocurrido frente a costas cubanas.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/14/mundo/se-revela-reunion-del-director-de-la-cia-con-nieto-de-raul-castro-en-la-habana

2 comentarios:

silvio dijo...

Una tercera versión:
Estados Unidos y Cuba intensifican las negociaciones, mientras la isla entra en colapso
Por David Marcial Pérez y Carla Gloria Colomé
El País (España)

En una solemne sala de reuniones de La Habana, el director de la CIA está sentado en la misma mesa frente al ministro cubano del Interior y el jefe de inteligencia de la isla. Una escena impensable, casi una herejía durante tantas décadas, se ha hecho realidad este jueves.

La reunión, incluida una serie de fotos del encuentro publicada por la propia agencia de inteligencia estadounidense, es hasta ahora el mayor hito en los dos meses de opacas negociaciones en marcha entre Washington y La Habana. El simbólico encuentro, donde ambas partes han anunciado que se comprometen a “abordar seriamente cuestiones económicas y de seguridad”, llega en un momento de máxima debilidad para el castrismo, asfixiado como nunca por el cerco energético impuesto desde finales de enero por Donald Trump.

Un día antes de que el Boeing C-40B Clipper, el avión de los viajes de Estado, aterrizara en La Habana con una delegación oficial encabezada por John Ratcliffe, el director de la CIA, las autoridades cubanas habían anunciado un nuevo y catastrófico parte de guerra. “No tenemos absolutamente nada de combustible. Ya no tenemos reservas”, dijo en la televisión cubana el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.

El día del anuncio, el pasado miércoles, la isla sufrió apagones que en algunas zonas alcanzaron las 22 horas sin luz, una constante durante los últimos meses. La crisis terminal de abastecimiento está además desencadenando problemas graves en servicios básicos como hospitales o transporte. Los cubanos, cada vez más al límite, miden sus protestas con caceroladas, calles cortadas por la basura acumulada a la que prenden fuego, o gasolineras que no funcionan atacadas a pedradas. En medio del colapso, el aparato represivo castrista es de lo poco que sigue en pie.

Desde que Trump colocó a Cuba en su diana, justo después del ataque quirúrgico sobre Caracas para llevarse en helicóptero al presidente venezolano, Nicolás Maduro, hasta una cárcel de Nueva York, se han sucedido las señales, muchas veces contradictorias, sobre el futuro de la isla.

A la vez que imponía el severo cerco energético, el mandatario estadounidense mandaba señales de apertura hacia una posible vía diplomática. Mientras permitía la llegada en marzo de un buque ruso con 100.000 toneladas de crudo, que alivió solo temporalmente otro de los momentos críticos de desabastecimiento, lanzaba bravuconadas como esta: “Vamos a tomar Cuba casi de inmediato”. A cada golpe o amenaza les ha ido sucediendo una cierta tregua, siguiendo el manual clásico de negociación agresiva del magnate republicano.

Esta misma semana, tanto el secretario de Estado, Marco Rubio, como el propio Trump lanzaron mensajes conciliadores. Poco antes, habían endurecido aún más las sanciones con castigos a cualquier persona o entidad no estadounidense que mantenga relaciones comerciales con la isla, especialmente en los sectores de la energía, la defensa, la seguridad y las finanzas.

Como antesala de la reunión de la CIA, el Departamento de Estado emitió un comunicado ofreciendo a la isla 100 millones de dólares en ayuda, aceptada por el castrismo este jueves, a cambio de “reformas significativas al sistema comunista de Cuba”.

En este contexto de ofertas y castigos, los medios estadounidenses han informado también de que Estados Unidos planea procesar judicialmente al expresidente de Cuba Raúl Castro, que no ha dejado por completo el poder, acusado del derribo en 1996 de un avión de una organización humanitaria de exiliados cubanos en Miami.

silvio dijo...

Estados Unidos y Cuba ... (2 y fin)

Los mensajes del castrismo también han sido ambivalentes. Desde una actitud colaborativa para sentarse a la mesa a los mantras habituales, como la advertencia de que “cualquier agresor externo” que avance sobre la isla “chocará con una resistencia inexpugnable”.

Las reacciones a la reunión de este jueves han sido templadas. El Partido Comunista de Cuba la encuadró en “parte de los esfuerzos por afrontar el escenario actual”. Mientras que el Ministerio del Interior, al frente del gran aparato de espionaje y de represión, habló de “desarrollar la cooperación bilateral”, además de subrayar su “enfrentamiento y condena de manera inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.

El fantasma heredado de la Guerra Fría que sitúa a Cuba como “refugio para los adversarios de Estados Unidos”, según el propio comunicado de la CIA tras la reunión, es uno de los argumentos sobre los que, al menos en público, insiste la Casa Blanca, enfrascada en una campaña política y militar para recuperar su influencia sobre la región que está haciendo estallar las costuras del orden internacional.

https://elpais.com/us/2026-05-15/estados-unidos-y-cuba-intensifican-las-negociaciones-en-medio-de-una-isla-colapsada.html