viernes, 30 de diciembre de 2022

Qué niño luce un barco en el océano

                                                               A Haydée Santamaría

 

El más profundo mundo 

en todo está de vuelta.

Las formas se adelantan, 

destrozan la miseria.

Montañas van abajo, 

las aguas se almacenan.

Ha amanecido el ser humano.

 

En la corriente 

llueven las manos.

¡Qué niño luce un barco 

en el océano!

 

Por otras partes llueven

los fuegos del infierno.

Giran, lloran y huyen:

escapan del momento.

Y aquí se está regando,

segundo por segundo,

una canción de todo el mundo.

 

En la corriente 

llueven las manos.

¡Qué niño luce un barco 

en el océano!

 

Y cuántos hijos no tendrán

sus mejores padres.

Cuántas escuelas  

se llenan de su sangre.

En cuáles muros 

cabrán sus destinos:

entre los muros 

del patio más grande.

 

No tiene hojas la historia

para contarlo todo.

No hay negro en el espacio

más negro que este lodo

que va barriendo el tiempo

con sangre, hierro y viento.

El universo está despierto.

 

En la corriente 

llueven las manos.

¡Qué niño luce un barco 

en el océano!


(1968)

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Cuando los trovadores se reúnen

Por Marta Valdés

Ellos pasan de uno en uno, rectos como el mástil de la guitarra o un poco encorvados de tanto contar con ella para todo, que no la pierden de vista mientras el sueño no los ha rendido. La leyenda de los más viejos, nos los presenta de uno en fondo, personajes solitarios armados con la moral de un oficio para ganarse el pan, airosos peregrinos que sólo se permitían escasas pausas para afinar el instrumento antes de entonar la canción bandera acabadita de terminar: esa que --a última hora-- siempre aparece alguien a quién mostrarle por dónde va.

Ellos se cruzan y cuchichean algo que no nos permiten escuchar. Se separan de nuevo y siguen marcando el paso por entre las arboledas, recostándose contra el desconchado de un muro para volver a afinar, no sea que venga la inspiración y falle el entorchado de la vieja cuerda, impidiendo llevar las cosas a buen fin. Viajan lo mismo de día que de noche y, a veces, cuando deciden detener el paso, descubren que existe alguna fuerza en el fondo de la tierra allí mismo, en unos pocos kilómetros a la redonda, capaz de atraer la suela gastada del pie de trovador y anclarla como diciendo quédate aquí, y allí se quedan. Así -pienso yo-se fueron formando los barrios donde la trova, todavía, suena que suena de sol a sol.

A cada rato saco mis cuentas y me alegra mucho pensar que, a estas alturas y en este mundo, somos un país con trova; tenemos una fuerza que toma la palabra y el sonido, no importa cómo sea la voz, si aguda o grave, si clara o hasta un poco gangosa y no nos apena, al cabo de tantos siglos, seguir llamándonos trovadores; continuar puliendo la palabra trova para mantenerla brillosa, como recién acuñada, porque la hemos sacado para siempre de entre tanta cosa prestada y hemos demostrado, de sobra, que ya se ha vuelto nuestra. Somos una Isla con una trova; donde todavía decimos la palabra espejuelo -por más que nos miren con cara de etcétera-- y, a mucha honra, imponemos un arte de trovar que, decididamente, no envejece por más canas que pueda peinar, por más rugosos que se vayan volviendo los dedos donde la cuerda ha quedado marcada. No existe lectura tan claramente descifrable como aquella que ofrece una mano de trovador.

A Ciego de Ávila fueron a encontrarse esta semana, desde los más alejados puntos de la Isla o desde los más céntricos y mejor comunicados, que suelen ser los más difíciles para salir al encuentro de la gente por entre el marabuzal de las mortificaciones. Comienzan casi niños y les agarra la medianía de edad con esa angustia de no saber si el diálogo espiritual que da sentido a su arte podrá, finalmente, fructificar. De todos modos, allá fueron a juntarse y un aire nuevo se levantará -seguro--a su regreso.

Andan solos pero cuando los trovadores se reúnen, algún regalo se desprende para el corazón de quien se dispone a prestarles oído. La Historia pasa a ser como ellos la declaran, la cuentan o la suponen; el Amor con Mayúsculas, ni se diga; todo vuelve a cobrar sentido desde "sus trovas fascinantes" y es la de nunca acabar.

Almendares, 9 de octubre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2022

Comentarios sobre "Un comentario de fin de año sobre la economía nacional, el debate actual y las recientes declaraciones"

Un comentario de fin de año sobre la economía nacional, el debate actual y las recientes declaraciones 

Considero que el análisis de la actual situación no consiste en culpas personales o individuales; la dedicación al trabajo y la voluntad del Presidente son más que claras, así como su honestidad crítica expresada en sus recientes declaraciones. El país está en un proceso muy complejo y bajo agresión, eso es un hecho. 

Ahora bien, el otro hecho es que la única ruta para remontar esta difícil situación es una reforma económica integral, que debe ser conducida con firmeza y sin dogmas, de la cual se está aún muy lejos y no los medios pasos e imprecisiones que se suceden. La marcha de la política económica es muy errática, así como las contramarchas, eso también es evidente, lo cual en estos momentos es muy riesgoso.


Esa es mi opinión, una y otra vez reiterada y argumentada. Es una aspiración compartida que en el 2023 se den las transformaciones necesarias; ojalá así se comprenda y se realice; ojalá no sea tarde, no hay otro camino, lo cual es más necesario en la medida en que la situación internacional sea más difícil y la agresión más fuerte; lo contrario no es cierto. A más presión más transformaciones integrales, socialistas y profundas.

Julio Carranza, Diciembre 15 2022


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De Fidel Vascós:

 

De acuerdo con tu mensaje de Fin de Año. He llegado a la conclusión que para realizar la reforma económica integral que propones hay que abordarla desde una perspectiva mas global y cambiar tanto el modelo de dirección y planificación de la economía como el modelo político del país. En reciente conferencia que presenté en la SEAP expresé que para resolver los problemas económicos, sociales y políticos que nos afectan lo que hay que transformar es el actual modelo de Socialismo de Estado Altamente Centralizado heredado del CAME y convertirlo en un modelo autóctono de Socialismo Democrático de Mercado. Un abrazo.


Fidel Vascós


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De Julio Carranza:


Totalmente de acuerdo Vascos, eso es esencial, es también mi convicción, está implícito en lo que digo.
Un fuerte abrazo

 

Julio Carranza


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De Nyls Gustavo Ponce Seoane:

 

Se puede estar de acuerdo con Julio Carranza y con Fidel Vascós, con los dos, pero lo primero que se debe hacer es tomar la decisión, cuestión esta que evidentemente no se hará por ahora, después de ver y escuchar lo que se puso del último pleno del CC del PCC por la tv. Ojalá no sea tarde cuando se esté más obligado a tomar la decisión.  Para mí, tanto la reforma económica integral, cómo la renovación del modelo político socialista que nos ocupa, deben marchar dialécticamente  vinculados y unidos en un Todo, donde de verdad se manifieste  la unidad de la diversidad, que signifique una economía diversificada, autónoma, no centralizada y  con una planificación flexible, obligada por  nuestras condiciones Y con un partido único, que permita la discrepancia y  oposición comunista legal interna, para que se puedan señalar otros derroteros para la solución de los problemas económicos, políticos y sociales del país. Pero como se comprenderá, esto es muy difícil de realizar por los propios factores burocráticos internos que predominan en estos momentos, que por inercia política y social, están acostumbrados y acomodados a un orden vetusto que no dejan que sean los trabajadores los que, colectivamente, se apoderen y  guíen el tren, como lo dice La Internacional.  Y en el país, ni los burócratas ni los trabajadores, están preparados para ese nuevo cambio revolucionario ahora. En las condiciones en que estamos, tendría que surgir un nuevo líder que, con el programa correspondiente, condujera al país hacia esa nueva meta revolucionaria. No cabe otra. Porque dentro y con la Revolución debe ser Todo, contra la Revolución, Nada. Lo otro, lo demás es y sería entreguismo.


Nyls


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De Joaquín Benavides:

 

July, coincido básicamente con tu opinion. Las culpas personales o individuales, las asumió valiente y revolucionariamente el Presidente Diaz Canel. A mi me recordó la autocrítica pública de Fidel, ante el Pueblo de Cuba, cuando el fracaso de la Zafra de 1970, de los 10 millones, que no se logró y desorganizo totalmente la economia del Pais. Esta fue ante la Asamblea Nacional, y en cierto sentido también ante el Pueblo de Cuba.

 

De la autocrítica, Fidel pasó de inmediato a la acción. Y comenzó a rectificar y a cambiar todo lo que en aquel momento tenía que ser cambiado. No se demoró. Se puso al frente de la tarea. No maltrató a nadie, pero en los dos siguientes años las caras de los que estaban al frente de las responsabilidades eran otras. Y con ello el Pueblo recobró la confianza, no en Fidel, en quien nunca la perdió, sino en la direccion del Pais en todos los ámbitos. El Pueblo tiene que tener confianza en la capacidad de su Gobierno en resolver los problemas por complejos que sean. Esa es una de las bases de la gobernabilidad. Y si pierde esa confianza hay que mover a los personajes. 

 

Para poder llevar a cabo todos los cambios que el Presidente defiende que hay que llevar a cabo, y con los cuales yo concuerdo, es imprescindible que los personajes políticos que los van a ejecutar como parte del Gobierno, cuenten con total credibilidad por la mayoría de la poblacion. Cuando ello no ocurre así, los cambios no avanzan y el Gobierno pierde credibilidad. Y el Gobierno de un Pueblo como el de Cuba, si carece de credibilidad, no puede avanzar. Es lo que yo aprendí de politica gubernamental, en más de 40 años de ver actuar al frente de nuestro Pais, a un genio de la politica, que siempre logró credibilidad como gobernante en las más difíciles circunstancias, sin maltratar a nadie. 

 

En mi opinion, lo que planteó el Presidente tanto en el Comité Central como en la Asamblea, del programa de tareas a llevar a cabo, coincide con lo que pienso que hay que hacer, comenzando por supuesto con el Programa de Estabilización macroeconómica. Pero la conducción de ese programa desde el Gobierno y los diferentes ministerios requiere inexcusablemente credibilidad. Esa credibilidad, no existe hoy. No habría que maltratar a ningún cuadro de direccion que han hecho enormes esfuerzos en momentos muy complejos y difíciles, pero estoy convencido que si no se logra credibilidad en la poblacion y en la sociedad cubana, de las posibilidades y capacidades de los que tienen la responsabilidad de administrar el cambio, no se avanzara.

 

Un abrazo 

 

Joaquin Benavides


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De Humberto Pérez:

 

Estimados compañeros:

Muy bien las intervenciones de Díaz Canel en el Pleno del CC y en la clausura de la ANPP.

Ya antes, y sobre todo al final de los últimos años hemos escuchado frases similares que han alimentado nuestras esperanzas una y otra vez. Estas palabras de ahora, a las que se añadió una valiente autocrítica, son las más completas. De nuevo surgen las esperanzas.

Pero nada valdrán si no se acometen las políticas a que se refiere July Carranza en su último correo de estos días y se hace de la manera en que pide July y con la prontitud conque lo pide, cosas en las que varios llevamos insistiendo reiteradamente hace varios años.

Por eso, a la vez que les deseo a todos las mayores felicidades personales para finalizar este atribulado fin de año lleno de escaceses y problemas como nunca antes, deseo también para el próximo 2023 que desde el primer momento comiencen a cumplirse los ojalá (no exactamente de los que habla Silvio en su conocida canción aunque algunos versos pudieran ser referencia adecuada) sino los ojalá que nos plantea July en el reciente y breve artículo a que me refiero antes.

Fraternalmente, un abrazo para todos,

Humberto Pérez.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Coral de Honor

Sólo un segundo para decir que acepto este premio en nombre de mis compañeros ausentes, tan cineastas o más que yo, y los nombro:

 

Del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC:

 

Pablo Milanés

Noel Nicola

Sergio Vitier

Sara González

Eduardo Ramos

Emiliano Salvador

Carlos Averhoff

Leonardo Acosta

Lucas de la Guardia

Genaro Caturla

 

De mi generación de trovadores siento que debo incluir a

 

Vicente Feliú

Santiago Feliú

Lázaro García

Miguel Escalona

Fredy Laborí

y al trovador y cineasta Carlitos León

 

Alfredo Guevara dijo que Revolución es lucidez, concepto que no comprende la autocomplacencia, que reclama una visión generosa. Espero que nuestras instituciones culturales sean cada vez más sabias e inclusivas, lo que sin duda nos acercará a la plenitud que solemos soñar.

 

Abajo el bloqueo

Viva Cuba libre


9 de diciembre, 2022

jueves, 8 de diciembre de 2022

Alfredo Guevara: La revolución es lucidez

Por Oleg Yasinsky

Estos últimos meses son especialmente duros para Cuba. Llegan noticias tristes, preocupantes, duras. La escasez, el cansancio, el bloqueo criminal norteamericano recrudecido en los últimos años con efectos multiplicados por la pandemia que disminuyó drásticamente el principal ingreso de las divisas, el turismo, más algunas discutibles decisiones económicas del Gobierno y una creciente diferenciación socio-económica en la población de la isla, que sin duda, genera una contradicción con el espíritu de la Revolución Cubana.

En los momentos difíciles como este, creo que es importante sacar del olvido y a estas alturas, casi del anonimato, el nombre de un hombre, que para varios (y me incluyo) fue el tercer gigante cubano, después de Martí y de Fidel. Recordemos al gran Alfredo Guevara, el principal ideólogo de la cultura de la Revolución Cubana, compañero de la universidad y amigo de toda la vida de Fidel Castro.

En una de sus reflexiones, escritas hace décadas, él une la más aguda de las preguntas que seguramente surgen dentro de Cuba de hoy con todo el drama mundial de esta humanidad desorientada, atrapada y manipulada balanceando entre la esperanza y el apocalipsis final:

"Habría que preguntarse primero qué es la Revolución. Ella puede ser enfocada desde varios ángulos, pero lo más importante para mí es que el hombre piense y se piense con autenticidad. La garantía, siempre relativa, de la continuidad de la Revolución es precisamente que ese hombre, el joven cubano, piense sobre sí y sobre la sociedad a partir de un debate interno en su conciencia", escribió Guevara.

"Si lográramos que a este impulso, a la inquietud por la cultura (que no ha permeado a toda la juventud, pero sí a una parte) le siga una apertura, una provocación del debate, un estímulo a pensar las contradicciones, estaría garantizada de cierto modo la continuidad de la Revolución. El gran logro de la Revolución es que muchas conciencias sean activas, haría falta que todas lo fueran [...]. Hablo de la revolución como hecho espiritual, no del arribo de ciertos habitantes de Miami a tomar posesión del país. Me refiero al espíritu de la Revolución", agregó.

"Esto es, hasta aquí, lo que yo hubiera dicho en la mayor intimidad hace diez años. Yo creo que Fidel lo comprendió, y sintió el paso del tiempo y comenzó a medir el lapso que le quedaba. Ni Fidel ni nadie es eterno. Nuestra Revolución, es la Revolución más cercana a nosotros, pero es parte de una Revolución de una dimensión mucho mayor, dimensión que tiene porque es (en nuestra época) revolución en la mente de la gente, revolución en el saber, revolución en el conocimiento, revolución en el dominio-no dominio del mundo, revolución en la conciencia de si somos y seremos o si no seremos", concluyó Alfredo Guevara.

A pesar de su enorme influencia en el espíritu humanista de la Revolución Cubana, Alfredo Guevara siempre ocupó cargos bastante modestos en el Estado cubano. Fue fundador y director del famoso Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) a los pocos meses del triunfo de la revolución, en 1959, creador y principal ideólogo del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, viceministro de Cultura y embajador de Cuba en la Unesco.

Enemigo de cualquier dogma y tabú, que sean políticos o culturales, Alfredo Guevara estableció la altísima vara ética e intelectual, no solo delante de los intelectuales cubanos, sino también delante de todos los que entienden la inseparable relación entre la necesidad de los cambios sociales y la cultura. Como creador del pensamiento siempre rebelde y crítico, fue creador y guardián del fuego vivo en los hogares del arte cubano, su escuela ha sido del pensamiento libre y una total honestidad intelectual.

Fue un funcionario que siempre se enfrentó a la burocracia, llamando a sus representantes "burros" en su cara. Las frases más recordadas de Alfredo Guevara y que él solía repetir, fueron que "la revolución es lucidez" y que "el peor enemigo de la revolución es la ignorancia".

Su cercano colaborador, conocido jurista e historiador cubano Julio César Guanche se acuerda: "En la idea de Guevara, la función del ICAIC no era 'hacer' el cine cubano, sino garantizar las condiciones en que ese cine pudiese nacer y desarrollarse: en el ejercicio de la crítica y la polémica, en el respeto al talento, en la comunicación con la sociedad, en la formación crítica de públicos, en el rigor de la formación intelectual de los cineastas, cuestiones todas que son extensivas al campo entero de las necesidades de la cultura cubana actual. También por ello, su pensamiento comunica la idea de revolución con una de sus grandes pasiones: la potencia revolucionaria del 'acaso', la defensa del privilegio del matiz, la fuerza desmesurada del 'sin embargo'".

Y algo que es importante recordar: a pesar de su enorme talla intelectual, Alfredo Guevara nunca fue un teórico de oficina. Desde los primeros años en la Universidad se hizo comunista, en el año 1948 junto con Fidel, él estuvo en Bogotá presenciando el asesinato del popular líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán, que fue el estreno de actividades externas de la recién creada CIA y desató la peor explosión de guerra civil, comúnmente conocida como 'el período de la violencia', luego, antes del asalto al cuartel Moncada conseguía para Fidel, a su pedido, los libros sobre técnica militar soviética detrás de las líneas fascistas y sobre las guerrillas soviéticas. Luego fue detenido por la policía del dictador Batista, fue salvajemente torturado y se salvó de milagro.

Uno de los peligros más grandes para Cuba es la constante penetración de la basura ideológica desde el norte, como siempre disfrazada de mil libertades para todos los gustos y debilidades, igual como se hizo hace tres décadas en la Unión Soviética. Las últimas veces en La Habana y la provincia vi un claro deterioro o retroceso cultural, sobre todo entre la juventud que no conoce el capitalismo.

Pienso, que caminando por la vida y por la historia, siempre necesitaremos luces que nos alumbren el camino para no desviarnos y tropezarnos menos. La ignorancia ahora es lo que está sumergiendo al mundo, es justamente la oscuridad impuesta desde arriba, para desorientarnos y para que nos perdamos definitivamente en esta noche de la historia, donde las luces de las pantallas apagan el pensamiento. Por eso, es tan importante en estos tiempos volver a las palabras del gran Alfredo Guevara que hace décadas dijo, solo con tres palabras nos indicó el horizonte y el destino: La revolución es lucidez.

Fuente: https://actualidad.rt.com/opinion/oleg-yasinsky/450927-alfredo-guevara-revolucion-lucidez