viernes, 29 de mayo de 2020

Estamos comunicados

Bueno... me informan que la entrada que puse la había puesto en 2013, así que me pongo a hablar aquí sin saber muy bien para donde voy... Pido disculpas, por supuesto. Y de paso pienso que aún cuando esta es una mínima responsabilidad, de la que se enteran pocos, es conmocionarte cometer un error de este tipo, un resbalón. Me imagino lo que será para personas que tienen responsabilidades infinitamente mayores que llevar un blogsito. Por ejemplo, supongo que ahora mismo el presidente del país más rico, poderoso e influyente del planeta debe estar abrumado por haber amenazado con cerrar redes sociales (porque le bloquearon un mensaje que incitaba a la violencia), o por haber cortado relaciones con la Organización Mundial de la Salud (justo en medio de una pandemia donde su país encabeza las víctimas).

Pensando como los locos, ayer-hoy salió el tercer single del disco virtual Para la espera. Viene la cosa. Hace unos días una periodista me preguntaba qué era la cosa y respondí lo primero que se me ocurrió, que la cosa era algo que había en todas partes, que la canción era una alerta, cosas así. No me gusta explicar las canciones. Prefiero que cada cual saque sus propias conclusiones y que sean, además de música y literatura, un provocación para incitar la imaginación, los reflejos, las analogías, la saliva del perrito de Pavlov, lo que sea... Y pensando en lo que le debí haber dicho a la periodista, creo que hubiera sido mejor la historia que me contaron de aquel barbero, creo que de La Habana vieja, que puso un cartelito que decía: "Prohibido hablar de la cosa".

La semana que viene aparece el cuarto y último single, con la canción de la que extraje el título del disco: Danzón para la espera. Por cierto que, oyéndala en casa hace unos días, me di cuenta de que estaba con un poquito de más volumen que las otras. Error que no es tan grave mientras la escucha sea virtual pero que si alguna vez hago el CD tendré que corregir. En cualquier caso estas grabaciones no iban a ser publicadas, al menos así. Como expliqué a otro periodista estaban en una carpeta que se llama Siglo XXI, de ahí estaba sacando temas para un disco bastante adelantado pero que necesita algo de trabajo todavía. Por esto preferí sacar algunas canciones tal y como vinieron al mundo, que es lo que están escuchando en Para la espera. Cuando empecé este párrafo iba a decir que Danzón para la espera va a tener un video muy especial, que no voy a explicar para no matar el efecto. En fin, ya lo verán.

Miro hacia arriba y veo que estoy empezando un cuarto párrafo. No tengo nada más que decir. Niurka toca la flauta, cosa nada rara. Malva el piano (Mendelsshon, "canciones sin palabras"). Dentro de unos minutos tenemos que llevar a Barbarita. Vuelvo a mirar. No he logrado engordar mucho la cosa (hela aquí, de otra forma). ¿Suficiente para una nueva entrada?... Seguramente no pero, bueno, esto es lo que tengo. Así que allá va... (les voy a poner un dibujito)...

miércoles, 27 de mayo de 2020

Oda a mi generación

A los 27 días de mayo del año 70,
un hombre se sube sobre sus derrotas,
pide la palabra 
momentos antes de volverse loco.
No es un hombre, 
es un malabarista de una generación.
No es un hombre, 
es quizás un objeto de la diversión:
un juguete común de la historia
con un monograma que dice bufón.
Ese hombre soy yo.

Pero debo decir que me tocó nacer 
en el pasado y que no volveré.
Es por eso que un día me vi en el presente,
con un pie allá donde vive la muerte
y otro pie suspendido en el aire, 
buscando lugar,
reclamando tierra del futuro para descansar.
Así estamos yo y mis hermanos,
con un precipicio en el equilibrio
y con ojos de vidrio.

Ahora quiero hablar de poetas,
de poetas muertos y poetas vivos,
de tantos muchachos hijos de esta fiesta
y de la tortura de ser ellos mismos,
porque hay que decir que hay quien muere 
sobre su papel,
pues vivirle a la vida su talla tiene que doler.
Nuestra vida es tan alta, tan alta
que para tocarla casi hay que morir,
para luego vivir.

Yo no reniego de lo que me toca,
yo no me arrepiento pues no tengo culpa,
pero hubiera querido poderme jugar
toda la muerte allá, en el pasado,
o toda la vida en el porvenir que no puedo alcanzar.
Y con esto no quiero decir que me pongo a llorar.
Sé que hay que seguir navegando,
sigan exigiéndome cada vez más,
hasta poder seguir
o reventar.

lunes, 25 de mayo de 2020

XXX. El rayo surca sangriento*

El rayo surca, sangriento,
El lóbrego nubarrón:
Echa el barco, ciento a ciento,
Los negros por el portón.
El viento, fiero, quebraba
Los almácigos copudos;
Andaba la hilera, andaba,
De los esclavos desnudos.
El temporal sacudía
Los barracones henchidos:
Una madre con su cría
Pasaba, dando alaridos.
Rojo, como en el desierto,
Salió el sol al horizonte:
Y alumbró a un esclavo muerto,
Colgado a un seibo del monte.
Un niño lo vio: tembló
De pasión por los que gimen:
Y, al pie del muerto, juró
Lavar con su vida el crimen!
                                        José Martí Pérez
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*De "Versos sencillos"

jueves, 21 de mayo de 2020

XLVI. Vierte, corazón, tu pena *


Vierte, corazón, tu pena
Donde no se llegue a ver,
Por soberbia, y por no ser
Motivo de pena ajena.

Yo te quiero, verso amigo,
Porque cuando siento el pecho
Ya muy cargado y deshecho,
Parto la carga contigo.

Tú me sufres, tú aposentas
En tu regazo amoroso,
Todo mi amor doloroso,
Todas mis ansias y afrentas.

Tú, porque yo pueda en calma
Amar y hacer bien, consientes
En enturbiar tus corrientes
Con cuanto me agobia el alma.

Tú, porque yo cruce fiero
La tierra, y sin odio, y puro,
Te arrastras, pálido y duro,
Mi amoroso compañero.

Mi vida así se encamina
Al cielo limpia y serena,
Y tú me cargas mi pena
Con tu paciencia divina.

Y porque mi cruel costumbre
De echarme en ti te desvía
De tu dichosa armonía
Y natural mansedumbre;

Porque mis penas arrojo
Sobre tu seno, y lo azotan,
Y tu corriente alborotan,
Y acá lívido, allá rojo,

Blanco allá como la muerte,
Ora arremetes y ruges,
Ora con el peso crujes
De un dolor más que tú fuerte,

¿Habré, como me aconseja
Un corazón mal nacido,
De dejar en el olvido
A aquel que nunca me deja?

¡Verso, nos hablan de un Dios
Adonde van los difuntos:
Verso, o nos condenan juntos,
O nos salvamos los dos!

                              José Martí Pérez
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*de "Versos Sencillos"

miércoles, 20 de mayo de 2020

A Dos Ríos: Larga crónica

Por Giordan Rodríguez Milanés

El crucero "La Mambisa" siempre me impresiona. Meses después de aquel terrible accidente del tránsito, fui a la zona a buscar testimonios para un reportaje. Entonces escuché de los vecinos acerca de la persistencia de los alaridos de las personas que eran arrastradas y trituradas por el tren tras el impacto con el "camello". Y aunque uno no crea en dioses ni fantasmas, el miedo no sabe de convicciones y, a las cinco y media de la mañana, envuelto en neblina, después de haber despertado tres horas antes por una pesadilla, tengo que decirme: "Coño, Giordan, no seas tan pendejo", para seguir pedaleando hasta el cruce. Veo una sombra. Como un espectro. Es un militar que, tranquilamente, seguramente espera un transporte que le recoja.

A las 4 y 21 minutos salí de casa. Tenía previsto dormir 10 horas pero me dominó una extraña ansiedad que, creo, no sentía desde el día antes de la competencia cuando, de niño, jugaba ajedrez de alto rendimiento. La Caro que, según ella, filmaría mi partida, solo abre un ojo al besarla y me dice medio dormida: "Dale, pa, y no te vayas a rajar". El Viejo me pregunta si he cogido la cartera. Ninguno de los dos, revisamos la mochila ni comprobamos el agua.

La linterna de la bici se porta a la altura. En Cayo Redondo, a 10 km de Manzanillo, comienzan a rebasarme rastras y camiones de modo que paso mas o menos acompañado por la zona donde, dicen, sale la Luz de Yara emitida por el alma de Hatuey. Desde Yara hasta Los Cayos (a 35 km de Manzanillo) solo me cruzo con un auto moderno que se sale de su senda al tomar el codo de una curva cerrada. Viene "mandado" y me lanzo para la cuneta aunque enseguida me doy cuenta de que es innecesario. El muy hijo de puta tiene que haberse reído del susto que me doy.
 
Promedio 22.5 km/h hasta el Entronque de Bueycito, a 42 km de mi casa. Me siento muy bien. Tomo agua. Y sigo mi camino. Aquí comienza el sube y baja hasta Bayamo. Alcanzo a dos muchachos y una muchacha que pedalean al compás de un reguetón puesto en una bocina portatil. Los rebaso. Voy a mi paso. La música no se aleja. Miro por el rabillo y noto que quieren regatear. Primero me adelanta la muchacha. Luego los varones. Me veo a mi mismo 30 años antes. No soportaba que un "puro" me adelantara en la ruta. Pero aun me queda la mitad del recorrido hasta Dos Rios. La aplicación del teléfono me dice que voy a 28 km/h. Puedo. Decido dejarlos ir.

En Bayamo comienzan los problemas ("tenía que ser, quién me manda a ser manzanillero", pienso divertido) Tuerzo por un atajo en busca de la circunvalación para ahorrarme un kilómetro, y resulta ser un pedregal. Temo poncharme. Como llevo unos 10 minutos de adelanto, decido detenerme para beber agua. Entonces descubro que he dejado en casa uno de los pomos al salir. Intento cambiar hasta el piñón 18 pues el último tramo hasta Bayamo es en bajada y lo había hecho con el 14 y ahora hay que subir. Pero está trabado el mecanismo. Otras veces lo he resuelto cambiando varias veces para atrás y para alante. Al hacerlo, se me queda trabado en el 12. "Ahora sí le cayó comején al piano", me digo. Cambio para el plato mediano y me fajo con la pequeña pendiente hasta el Entronque de Guisa. Llegó con dolor de espaldas y ¡lo que más he temido! Aparece el sueño. Todavía llego buen paso y 4 minutos de adelanto. La aplicación me da 22 km/h de promedio. Dejo atrás el tramo entre el entonces IPUEC Turcios Limas y el preuniversitario de Ciencias Exactas donde estudié. Recuerdo lo fácil que lo corría todos los miércoles durante loa turnos de Deporte Opcional.

Fajarme con el piñón 12 hace que no pueda mantener el pedaleo. A la larga pierdo velocidad y me agoto mas. ¡Y el sueño! "Yo sabía que el sueño iba a joder", me digo. Decido arreglar en Cautillo el problema del cambio. Pero no tengo la llave Alen que necesito. Indago si hay un técnico de bicicletaS con una muchacha que vende refrescos en un kioscos. "Ni idea", dice sin mirarme. Es evidente que no va teniendo un buen dìa. Un hombre que llega a comprar me pregunta qué problema tengo. Le digo. Y enseguida se crea un pequeño tumulto, todos con nasobuco, intentando ayudarme.Uno de ellos me ofrece un trago de aguardiente. Obviamente no acepto. Alguien menciona a "Pelao", ese si debe tener llave Alen.Me dan sus coordenadas y voy a buscarlo.
 
"Qué va, papito, si "Pelao" cogió tremenda 'fuega' anoche y ahí está, matao" Le cuento mi problema a la muchacha con un niño en brazos. Otro niño, como de ocho años, que me ha escuchado, dice: "Yo sé, yo sé" Y sale para un cuarto: "¡No estés desordenando las cosas de tu padre que después te suenan". Y regresa con la llavecita. Me siento un poco culpable por si después "suenan" al niño. Safo el mecanismo del selector de velocidades. Una presillita de aluminio se había salido de su lugar. La ajusto y le pongo un calcito con un trocito de lata. El niño me ayuda dando pedales con la mano mientras pruebo los cambios. "Perfecto". En una casa, enfrente, he visto chicles y caramelos. Voy y le compro al pequeño: "Pero yo lo que quiero es que me dejes dar una vuelta en tu bicicleta". Y se la dejo dar. 

Me he atrasado 33 minutos y, lo peor, no logro recuperar el paso. No entiendo como uno puede ir a tan buen paso y, durante un reposo de media hora, desajustarse de ese modo. Los expertos tendrán una respuesta. Quizás sea el sueño. El sueño vuelve a joder. 

Paso por Santa Rita a 27 km/h tratando de recuperar tiempo, temeroso de que aparezca otro enemigo peor que el sueño: el sol. Pero sigo sin poder sostener un paso inferior a los 2':50". Al subir un puente que hay como a 5 km de Jiguaní, intento cambiar y se parte la culebra. "Una culebra que compré no hace una semana c..." pero queda en el piñón 16 y puedo avanzar hasta Jiguaní. Comienzo a preguntar por alguien que venda piezas de bicicletas y me dicen de uno "por los edificios". Voy hasta allá. Y el hombre me vende una culebra a 60 pesos. Él mismo me la pone, y me rectifica el remiendo que yo le había hecho al mecanismo del cambio. 

Ya que he tenido que volver a parar, y convencido de que, por mucho que me esfuerce, no voy a llegar a la hora prevista, decido comer algo. Traigo una barra de pan cortada en tres porciones con croquetas.

Entonces leo los comentarios de mi muro de Facebook y Segunda Cita. Y a Silvio que se recrimina por no alertarme sobre el agua, como mismo seguramente lo estará haciendo El Viejo, también Rodríguez de apellido. Siento que no voy solo. Que un montón de gente pedalea conmigo. Se confirma cuánto se puede estar físicamente aislado e íntimamente acompañado.

En eso se acerca un policía que ayuda a caminar a un señor muy anciano. Se fijan en la bicicleta con la banderita cubana. El anciano extiende el puño tembloroso para saludarme. "¡VIVA CUBA, CARAJO!", exclama. Pienso en este policía en rol tan distinto a la imagen que tengo del jefe de mi sector.
 
"¿Puedo tirarles una foto, por favor? Es que no siempre encuentro una imagen como esa". Me lo permiten. 

La carretera a Dos Rios está bastante buena. Casi siempre voy en bajada. Comienzo a pensar en lo que me va a tocar para regresar sin haber llegado aun. A 15 km de Dos Rios el sol arrecia, el ultimo sorbo de agua lo tomé en Jiguaní y no quise perder tiempo procurando mas. iCraso error! Me detengo a descansar a la entrada de una empresa pecuaria. A la sombra de un árbol hay dos campesinos con los que converso. 

"¿Pero tú vienes por el INDER o algo? ¿Atrás vienen otros?" Los noto incrédulos y extrañados. 

"Ponte el nasobuco, que al terminar esa loma hay un 'caballito' que ha estado toda la mañana espantando las vacas, para cuando pasen los carros de los que van para el acto", me advierte el otro. 

Sigo pedaleando. Me cruzo con el policía de la motorizada y con todo tipo de vehículos que regresan del acto. Me llama la atención que todos van a exceso de velocidad, incluso, los "Gely" de los "big boss" de la provincia, y un jeep que dice "Prensa" y creo leer "CNC", la televisora de Granma: "Y después los ves haciendo llamados a respetar las leyes del tránsito".

Al fin el poblado de Dos Ríos. Bien pintadito. Cuidado. Aunque la carretera se llena de baches abruptamente con 4 km antes. La frontera con San Germán, municipio de Holguín, está cerrada y hay un puesto sanitario. Hay una pronunciada pendiente hasta un puente por el cual se cruza el río Contramaestre, turbio, "porque ha llovido para la Sierra", me diría luego una campesina. Para subir, tengo que coger la bicicleta de manos.

Llego al monumento a las 11:10 de la mañana. Una hora y diez minutos despues que lo que habia previsto. Hago un promedio de velocidad sin las paradas de 18.7 km/h, inferior a los entrenamientos. 

El monumento está desierto y su entrada franqueda por una reja. Llamo. No responde nadie. Luego sabré que la custodio y el jardinero andan por el otro extremo y organizan luego del acto oficial.
 
Estoy rodeado por la música de los pájaros y la caricia de la luz. La vegetación es profusa. Con grandes arboledas, y dos palmas reales escoltan el enorme obelisco que parece perderse en el sol. 

Bebo un agua turbia. Fría. Me sabe a vida. Un hombre me regala un vaso con helado de mantecado. Se me quita el sueño de dormir, comienzo a soñar un despertar de La Demajagua a San Lorenzo…

martes, 19 de mayo de 2020

El ahora y el después


Por Graziella Pogolotti

Tenemos que subir una empinada cuesta. Hacerlo, decía José Martí en su Diario de Campaña, hermana hombres. Favorece, por tanto, el brote y la expansión de valores solidarios, uno de los legados que habrá que preservar en el después de esta pandemia. Comprendió también Martí que en el presente coexisten los remanentes del pasado en lo más valioso de la tradición y en el arrastre oscuro de vicios adquiridos, mientras germina el porvenir. Por eso aspiraba a edificar la República futura en medio de los combates de la manigua.

Sorpresiva y arrasadora, la pandemia ha invadido el mundo estrechamente interconectado. En el breve tiempo transcurrido nos ha dejado lecciones que estamos obligados a asimilar, porque por primera vez la Humanidad toda ha bordeado el colapso. Hemos contemplado la rebelión de la naturaleza agredida. Los animales recuperan espacios perdidos y el aire se torna más transparente. El cambio climático, acelerado por el predominio de la noción del progreso material en beneficio de unos pocos, puede detenerse y quizá revertirse en algún grado si la voluntad política de los Estados jerarquiza la salvación de la especie por encima del afán de lucro.

Por otra parte, la euforia neoliberal ha mostrado su verdadero rostro. En la inmediata posguerra, etapa de auge de las ideas de izquierda, las políticas públicas favorecieron el fortalecimiento de los sistemas de sanidad. En algunos casos, como en la Gran Bretaña, los laboristas nacionalizaron la medicina. Con el andar del tiempo, se impusieron criterios de rentabilidad y los servicios se precarizaron. La doctrina neoliberal asestó un golpe demoledor y la privatización de los servicios se amplió. Ante la pandemia, los hospitales colapsaron. En Estados Unidos y en gran parte de la América Latina la situación adquirió visos aún más dramáticos. Todos sabemos hoy que las estadísticas oficiales nunca reflejarán el número real de los desaparecidos. El mundo afronta una disyuntiva decisiva. La crisis humanitaria acelera una crisis económica de magnitud y consecuencias imprevisibles. Las fuerzas represivas están preparando un después ominoso.

En Estados Unidos y Brasil emergen grupos de franca catadura fascista, que se refleja en imágenes de cabezas rapadas, vestuario simbólico y agresividad contra los poderes del Estado.

En países de América Latina, donde antes del estallido de la pandemia se había manifestado una verdadera sublevación antineoliberal, el distanciamiento social ha interrumpido las marchas reivindicativas y los Gobiernos vuelven las espaldas a los acuerdos contraídos. Base de operaciones contra Venezuela, en Colombia prosiguen los asesinatos de líderes sociales y de antiguos guerrilleros. En el después de la pandemia, los pueblos se encontrarán ante nuevos desafíos. Desde ya, con el desempleo y la parálisis de la economía informal, los niveles de pobreza se han acrecentado.

Nuestra perspectiva es otra. Nos aguarda un panorama económico difícil, acentuado por el recrudecimiento del bloqueo y por las repercusiones de la crisis internacional. Sin embargo, hemos extraído enseñanzas provechosas de la lucha contra la pandemia. La información ha circulado de manera rápida, transparente y eficaz. La austeridad de las altas instancias gubernamentales se ha afianzado en el concreto hacer cotidiano. Se confirmó el acierto de una estrategia política dirigida a garantizar un sistema sanitario universal, gratuito, estructurado desde la base, y a impulsar el desarrollo de la ciencia cuando apenas salíamos del analfabetismo.

La investigación científica había demostrado logros en la creación de productos farmacéuticos con significativo valor agregado. En esta oportunidad, el saber y la experiencia acumulados ganó notoriedad al contribuir a la búsqueda de soluciones en la esfera pública. Se evidenció para todos la necesidad de una acción interdisciplinaria a la que se incorporaron las ciencias sociales. En el tránsito del ahora al después, la participación de estas últimas tendrá que incentivarse para el abordaje, a largo y mediano plazos, de problemas subsistentes en nuestra realidad, tales como las denominadas indisciplinas sociales de diversa naturaleza. En la actual circunstancia se percibió la falta de conciencia del riesgo, lo cual plantea numerosas interrogantes que no encontrarán respuestas en una visión impresionista.

El concepto genérico de «indisciplina social» incluye un amplio abanico de conductas, algunas colindantes con el delito, con la vulneración de normas de convivencia y con falsas nociones de autoestima mediante el desafío al riesgo. Otras tienen sus raíces en hábitos contraídos por generaciones a partir de la influencia del hábitat, no superadas de inmediato con el cambio de vivienda. La disciplina no puede imponerse tan solo mediante el ejercicio de la autoridad. Crece de adentro hacia afuera con la siembra temprana de convicciones articuladas a la formación ciudadana. El hogar es la célula básica de la sociedad. Dejando a un lado la tendencia a la excesiva protección, los niños tienen que asumir en la práctica y a escala de sus posibilidades, junto con sus derechos, el correlato necesario de sus deberes. Algo similar ha de ocurrir en la escuela. Por otra parte, en la dura lucha por la supervivencia, hemos tenido que postergar la solución de problemas acuciantes. Uno de ellos se deriva de las condiciones de vivienda. Por la interdependencia entre factores objetivos y subjetivos, el enfrentamiento a esa pesada carga requerirá la participación conjunta de urbanistas, arquitectos, sociólogos y sicólogos. En todos los terrenos hay que romper rutinas en el hábito del pensar, y derribar los muros que separan a los actores de las distintas ramas de la ciencia.

Para encaminar el después, el país dispone de una considerable suma de expertos en las distintas ramas del saber. Es un bien acumulado que merece aprovecharse al máximo de sus potencialidades. Es probable que existan resultados investigativos por rescatar. Recuerdo en particular los trabajos del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA) sobre derivados de la caña con alto valor agregado.

Para subir la empinada cuesta, urge entender la magnitud del desafío para juntar esfuerzos y voluntades y comprometer a las nuevas generaciones en la tarea común.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2020-05-16/el-ahora-y-el-despues

sábado, 16 de mayo de 2020

Para conjurar el estado

En mitad del camino de la vida,
errante me encontré por selva oscura…
Perdón. Leía al Alighieri, recorría los círculos,
la historia y lo sentía vivo, desastroso,
como una sombra junto a mí.

A mí, tantas veces más libre;
que olvidé bien atrás tantas desgracias;
pero que todavía no he de ser ajeno
al descamino y al dolor.

Porque aquí estoy entre gentes que hacen signos,
extraños signos que son, seguramente, órdenes;
aquí estoy yo, con un fusil entre las manos;
yo, que no puedo evitar una mirada hostil
para el que evade su deber por hacer lo que quiere;
en medio de estos años que se endurecen sin remedio
para atender el vuelco de la historia;
ahora que los hombres aprenden que “la orden del jefe
encarna la voluntad de la patria”;
ahora que el mismo estado crece, parece que se desmesura 
y, sin embargo, tenemos la esperanza
de verlo derrumbarse para siempre como la buena mierda que es,
quiero aclarar la situación, hacer, quitar
mi grano de arena de las fuertes columnas
donde están enredados desde siempre, muertos,
podridos desde siempre, mi sangre y mis deseos.
¿Desde cuándo ha crecido?
¿Bustos, fortunas desde cuándo?

                      NACION O GRUPO DE NACIONES
                      SOMETIDAS A UN SOLO GOBIERNO:
                      útil al estado.

¿Por qué esa extraña gente que ocupa tu lugar
en libros y periódicos?
¿Por qué esos hombres que se sientan por ti,
que toda la historia han venido sentándose por ti
en escaños y mesas, tronos y tribunas?
                      
                        FORMA DE GOBIERNO, ORDEN, JERARQUIA,
                        ADMINISTRACION, PODER.

¡Si sólo fuera eso! Si la inocencia, el inerte candor 
del diccionario pudieran enseñarnos la verdad
como una piedra.
Si detrás de esas líneas ruborizadas
no estuvieran la sangre de los hombres,
los más puros deseos de los hombres.
Si las palabras fueran rosas, estrellas, peces de colores
y no una hilera de
patriarcas
esclavistas
administradores
fiscales
generales
profetas
capitales
caudillos
tribunos
césares
reyes
emperadores
jueces
secretarios
ministros
propietarios
directores
presidentes
y todo los demás.

                           -Pero no todos son iguales.
                           -No. Los hay de todos los colores: constructores
                    de pueblos y parásitos, héroes y criminales. Pero
                    los verdaderos héroes mandan a su pesar: dan las
                    órdenes que extinguirán el crimen, para que un
                    día no haya crimen, ni nada que ordenar.

Por que no basta, nunca podrá bastar
que el más humilde de los hombres pueda gritar en cada calle
el estado soy yo; no basta el fuego deshaciendo palacios,
privilegios, ni los cabellos del Rey Sol manchando el aire
como una estrella ciega.
Ordenar, ordenar es perverso.
Unos hombres enormes, los otros tan humildes, es perverso.
Hace falta que nadie sea enorme, que nadie sea humilde
y todos los estados una columna de humo
y un montón de recuerdos intolerables.

Así será mañana, así será un buen día
en que la tierra será luz, alegría, desorden;
en que las armas y las leyes se pudrirán al sol
como un gran crimen.
Mientras tanto, levanta tu conjuro.
Tú, que comienzas apenas a saltar el muro enorme
que entre tú y tú puso la historia; buen hombre, hermano,
compañero,
no le leas así, no dudes, no sospeches;
la muerte del estado pasa por el estado.
Coge en tus manos tu fusil y defiende con todas tus cadenas,
con tus gritos de bestia,
de feliz bestia que se escapa,
nuestro estado.

Permítele crecer como si fuera casto, puro.
Y no olvides
(no se puede olvidar)
el día en que, también gritando,
lo derrumbaremos.

                                       Guillermo Rodríguez Rivera

miércoles, 13 de mayo de 2020

Tu envío no enviado

Por Ernesto Padrón

La caricatura que acompaña a este escrito simboliza lo mal hecho de la historia que les quiero contar.
El viernes 27 de marzo hice una compra por comercio electrónico en la plataforma tuenvio.cu en la tienda de Carlos III. Necesitaba que la orden me la trajeran a la casa, pero sólo me enteré al final de la página Web que la compra debía pasar de los 20 cuc para ejecutar el envío. Aumenté la cantidad de productos y pagué por Tranfermovil.
Enseguida el Banco Metropolitano me envió un sms confirmando el pago del pedido y también del descuento del diez por ciento. Me alegré, sin dejar de asombrarme. Todo estaba saliendo eficientemente. Pero me asaltó la sospecha cuando vi que en la página de tuenvío.cu Carlos III no apareció mi pedido cuando intenté rastrearlo.
No obstante, imperó mi optimismo y le pedí a una amiga, que debía recoger una compra en la tienda, que investigara. A ella le dijeron que mi encargo era válido, pero que se demoraría unos quince días. 
Aconsejado entonces por un ligero pesimismo, le envié un correo a la tienda. 
Unos cuantos días después me respondieron que si no veía mi pedido en “Rastree su orden”, era “porque no está registrada en el sistema y por lo tanto no se registró en la tienda”. Que debían hacerme  la devolución del dinero a mi tarjeta del banco, pero para eso necesitaban les enviara una captura de pantalla del sms que me envió transfermovil con el descuento, para proceder con la devolución.
Cumplí rápidamente con el envío de una copia del sms del banco. Y esperé y esperé. No he tenido respuesta y he enviado y reenviado varias veces correos a la tienda, a atención al cliente de CIMEX, a un especialista de esa institución; y hasta hice un comentario a un artículo sobre el comercio electrónico en Cuba, publicado en Granma digital —donde cientos de personas se quejaban de la misma y otras ineficiencias.
No obstante, antes de publicar este artículo se lo envié al especialista del CIMEX. Por suerte. Porque se activó la gestión de mi problema y se pudo desentrañar lo que había sucedido. Resulta que el mismo día que hice la compra y recibí el sms que certificaba el pago, unos minutos después me enviaron otro sms del banco con una devolución de dinero. Yo pensé que era el diez por ciento que te rebajan por emplear Transfermovil, y ni me fijé en el monto, que venía en cup.

Mi error, lo reconozco. Pero el texto no decía que mi compra fue cancelada ¿Pagas una compra, la certifican como pagada y enseguida te devuelven el dinero?  ¿Sin más explicación? ¿Dónde se ha visto eso? Y en ninguno de los intentos de comunicación con los responsables me señalaron ese loco proceder.

Pero confusión aparte, lo más desconcertante no es sólo el método, o el silencio como repuesta, cuando se podía haber esclarecido mi caso si lo hubieran investigado como ahora al saber de mi artículo; no, no lo es. Lo increíble es escuchar en la televisión a los responsables diciendo que tenían dos opciones: o no hacían nada para implementar el comercio electrónico, en medio de la situación de la pandemia de la Covid 19, o ponían en marcha este comercio, aunque no tuvieran las condiciones óptimas para hacerlo. Y que finalmente la enorme demanda de los clientes los sorprendió. De ahí el simil con la caricatura.

Al final los victimarios del desastre se proclaman las víctimas del mismo, y no he oído ni una sola vez que le hayan pedido disculpas a los clientes, por los productos demorados o incompletos, por la no devolución del dinero y por el mal diseño de la plataforma en cuestión. Por eso, a pesar de haberse resuelto la devolución de mi dinero, creo que lo más grave es esa concepción para enfrentar los problemas.

En realidad tenían una única opción: hacer bien su trabajo. 

lunes, 11 de mayo de 2020

Punto de vista

Es momento de educar sobre la medicina intensiva y la dignidad humana

Por el Dr. Anselmo A. Abdo Cuza 
Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas

Las unidades de cuidados intensivos surgen para la vigilancia y tratamiento de pacientes con elevada probabilidad de muerte, pero con razonable probabilidad de recuperación. Son áreas de trabajo que cuentan con personal de alta calificación, gran concentración de equipos y tecnología de avanzada para lograr sus objetivos.

Existe el consenso de que los pacientes estables (referido a funciones vitales) no se benefician de sus servicios ni tampoco los pacientes con deterioro avanzado de funciones orgánicas en los que la muerte es inminente. En ocasiones decidir sobre un paciente del último grupo se hace complejo. Ante la duda se recomienda ingresar al paciente y en 48 – 72 horas intentar definir la posibilidad real de recuperación.

El avance tecnológico en la especialidad nos brinda la posibilidad de sustitución transitoria de funciones vitales a través de soportes extracorpóreos, pero requiere de discusiones colectivas objetivas que permitan definir los beneficios de mantener la vida con calidad sin prolongar la agonía al paciente y familiares, término definido como distanasia (sinonimia: mal morir, encarnizamiento terapéutico).

Establecer un pronóstico con objetividad y en discusión colectiva, garantiza adecuar el esfuerzo terapéutico. Conductas como aliviar, consolar, hidratar, entre otras siempre estarán presentes en respeto a la dignidad humana. En contraste, por ejemplo, realizar maniobras de reanimación cardio-pulmonar cerebral a un paciente sin probabilidad de recuperación es una conducta en contra de la dignidad humana.

Ni la edad ni el diagnóstico de enfermedad neoplásica como criterios aislados, son predictores absolutos de no recuperación. Datos del Proyecto Multicéntrico Nacional Disminución de la Infección Nosocomial en Unidades de Cuidados Intensivos (DINUCI) muestran que, en nuestras unidades de cuidados intensivos de adultos, 43,5 % de los pacientes ingresados son adultos mayores y más de 10 % tienen diagnóstico de enfermedad neoplásica. De ellos 80 % egresan vivos, con tasa estandarizada de mortalidad en correspondencia al riesgo de muerte al ingreso.

Lograr los beneficios de la medicina intensiva e impedir la distanasia no es tarea fácil en algunos pacientes. Países desarrollados han logrado implementar la adecuación del esfuerzo terapéutico amparados en bases legales, pero sobre todo con educación tanto del personal sanitario como de la población.

La actual pandemia por SARS-CoV-2, situación sanitaria compleja y mediática, donde los pacientes ingresados en cuidados intensivos, las actuaciones sobre ellos y las situaciones al final de la vida son seguidos en tiempo real, puede ser momento y espacio para educar sobre el tema.

Con todo respeto, es mi opinión que de igual forma en que la población es instruida sobre novedosos proyectos de fármacos en investigación y sus efectos sobre inmunidad y citoquinas, debe también conocer las bondades terapeúticas reales de la medicina intensiva y el límite de actuación que evite cruzar hacia la distanasia. Utilicemos el momento.

sábado, 9 de mayo de 2020

Página semi-final

Hace unos días anuncié que hoy, cuando cumplimos una década, iba a poner la Página final que tenía escrita, aunque después siguiera el blog; sin embargo, llegada la hora, la verdad es que prefiero decir algo aquí mismo, al borde de la fecha.

El texto suprimido recordaba el albur que me trajo al comienzo de esta página, recordaba a mi querida Cecilia Todd, cuando me había recomendado que fuera a un sitio para que viera cuanto me querían. Como muchos de ustedes saben, resultó que en aquel lugar, en una esquinita, vi la pregunta de si quería hacer un blog y, curioso como soy, di aquellos mínimos pasos para, en un santiamén, ser bautizado como “bloguer”. 

Y de pronto pasaron diez años.

Alguien una vez me dijo que hubiera hecho más canciones sin el blog. Por supuesto, esa persona no sabía las muchas que me hubiera perdido. Segunda cita es una especie de ópera colectiva donde se emiten cantos que nos separan de la indiferencia y la frivolidad.  Es hasta un milagro cotidiano, pues cuando en cualquier parte se agota una virtud, siempre hay un bondadoso que entra aquí y la repone.

Yo no sabía que esto iba a pasar como pasó. De pronto me vi en un lugar que funcionaba prácticamente solo, gracias a la cantidad (y calidad) de comentarios que aparecían. 

La afinidad inicial fue la música, la poesía, la literatura, como era de esperar cuando el que invoca tiene que ver con esas cosas. Pero en un mundo contradictorio y a menudo terrible, la estructura atómica de una construcción colectiva pasa por una ética, por un código para nombrar las cosas, como un principio totémico que nos identifica y acaso nos define.

Unas pocas cosas para las que este blog puede que sirva:

Decir lo que nos gusta y lo que no. Pronunciar la alegria y la tristeza. Reir las ocurrencias de los hijos, atajar sus peligros, luchar por su cuidado. Abrazar al que parte, para que sienta que no se marcha solo. Saber escuchar lo eterno, el paso de las nubes, lo que dicen los viejos, el amigo, el sabio, el peregrino. Identificar lo ocasional, lo  pasajero, lo falso, lo inútil. Cuidarnos de creer que sabemos. Reconocer ese miedo ancestral, instintivo, que a veces se despierta y que, tratando de espantar fantasmas, nos hace lanzar manotazos. Sentir piedad de lo que no tiene remedio, comprenderlo, pero cuidarnos de la resignación. Saber que hay que seguir adelante, que tenemos derecho a luchar por ser mejores. Ser capaces en todo momento de aprender, única condición que nos va a acompañar hasta el último instante de consciencia.

La última idea de aquella Página final era un tanto ilusoria: Decía que terminaba el blog porque, como todo lo humano no podía ser eterno, prefería tomar la decisión antes que la suerte me la impusiera. Era una tontería. Es un engaño creer que hay un momento en que  una decisión semeje la pureza, como si algún segundo pudiera ser lo suficientemente inmaculado para que lo que se decida sea infalible… Esto me hizo recordar una vieja entrada con aquellos versos de Guillen: Digo que no soy un hombre puro.

En fin, como tampoco yo soy puro ni creo en la pureza –incluyendo la de los que creen llevarla en el corazón y hunden a un pueblo, declaro que aquí estoy, que aquí sigo, en el ping-pong de ver que “hay muchas cosas puras en el mundo que no son más que pura mierda, como dijo Nicolás, y todavía creyente de que vale la pena intentar ser un tilín mejores. Lo que ratifica aquello que se decía en mi pueblo: "Una cosa es ser bueno, caballeros, y otra bien diferente ser comemierda".

Gracias a tod@s.

¡Abajo el bloqueo!


FELICIDADES A TODAS LAS MAMÁS

jueves, 7 de mayo de 2020

Preguntas al CC del PCC

Del fb de Ariel Montenegro

"El artículo de Carlos Luque en Granma sobre las Pymes contradice los acuerdos del Congreso del Partido, los Lineamientos, la Ley de Inversión extranjera y al propio Presidente de la República.

Ninguna de las preguntas que hago a continuación son retóricas, sino dudas que tengo para que me expliquen los economistas, sociólogos o políticos que pueden haber entendido este artículo mejor que yo. 

¿Esa es la posición del Comité Central? ¿Contradecir a su propio Congreso, al Estado y a la Asamblea Nacional? 

¿Dejar entrever que los intereses de los trabajadores privados en Cuba se contraponen a los del proyecto sociocultural que defendemos los socialistas? 

¿Desconocer de modo rampante el aporte que no pocos privados han hecho a la sociedad y la cultura? ¿Venderlos a todos como avaros acomodados?

¿Dónde están las instituciones de las que este artículo se burla pidiendo explicaciones? 

¿Y la Central de Trabajadores de Cuba a la que pertenecen no pocos trabajadores privados?

¿No se le debe aplicar a nadie el Decreto Ley 370 en este caso por difamación y por ir en contra de la moral y las buenas costumbres?"

lunes, 4 de mayo de 2020

El reportaje desaparecido

Consejo de Ministros aprobó ajustes al Plan de la Economía de 2020 e indicaciones para 2021

Por Leticia Martínez Hernández

Para dar una respuesta organizada, sin improvisaciones, a los efectos que la pandemia generada por la COVID-19 tendrá en el desarrollo inmediato de Cuba, el Consejo de Ministros aprobó ajustar el Plan de la Economía de este año, lo cual permitirá conducir el país de manera más objetiva y crear las condiciones para su recuperación.

En la reunión — encabezada por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y dirigida por el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz — también se dieron indicaciones para la elaboración del Plan y el Presupuesto para el año próximo, y se abordaron otros asuntos de impacto en la vida la nación.

Según explicó el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández, “es muy importante en este proceso de ajuste proteger las exportaciones, priorizar la producción nacional de alimentos, medicamentos y aseo; intensificar las medidas de ahorro de recursos de todo tipo, no solo
los energéticos; y no paralizar la actividad productiva ni la comercialización de recursos básicos.

Después de explicar en detalles el plan de ingreso en divisas que tenía Cuba y las afectaciones provocadas por la pandemia en el turismo, los servicios aeroportuarios, las recaudaciones consulares, entre otras importantes actividades, Gil Fernández consideró que “ello obliga a un ajuste del Plan, sobre la base de la reducción de los gastos”.

No podemos hacer todo lo que teníamos previsto, subrayó, ni pretender que ninguna actividad económica se afecte. Tenemos obligatoriamente que posponer algunas, ralentizar el ritmo de otras y prepararnos para la recuperación.

Al respecto, destacó que este ajuste “no es para acomodar la economía al escenario actual, sino para reducir y eliminar gastos e imponernos al complejo contexto”.

Por tanto, agregó, no incluye la reducción de exportaciones en otros rubros de la economía cubana, como el tabaco, el ron, el carbón vegetal o los productos biotecnológicos, en los cuales hay que seguir creando reservas para cuando el mercado internacional se estabilice
finalmente.

El también ministro de Economía y Planificación dio a conocer cerca de una treintena de premisas para ese ajuste del Plan, entre ellas potenciar la producción agropecuaria; destinar recursos materiales y financieros en divisas, preferencialmente, para las producciones de arroz, plátano, frijol, maíz, boniato, huevos, carne de cerdo y ganado menor; priorizar la acuicultura y también la producción nacional de alimento animal.

Además, no comenzarán nuevas inversiones y se paralizarán temporalmente las que están en fase inicial de ejecución. La prioridad, dijo Gil Fernández, será ahora para las que se terminen en este año; después, las de periodos posteriores.

A la par, precisó, se favorecerá la reubicación laboral y el trabajo a distancia; se regulará la venta de productos alimenticios y de aseo; y no se incrementarán los precios.

Señaló que se trabaja para tener las menores afectaciones a los trabajadores y la población en general, pero las habrá, pues no se puede distribuir una riqueza que no se ha creado.

“Una economía con cero turismo y arreciamiento del bloqueo, no puede seguir trabajando normalmente y que nada pase. Hay que dar los argumentos con transparencia, para que todos nos unamos; ajustarse a la realidad e imponerse a ella con trabajo”.

Se trata de garantizar la vitalidad del país, la alimentación de la población y que el impacto económico se absorba con el menor costo social posible; que distribuyamos entre todos los cubanos esta carga en función de salir adelante”, aseveró.

Luego de un fructífero intercambio entre representantes de los organismos con más responsabilidad en este ajuste del Plan — el Ministerio de la Agricultura, el de Industrias y el de la Industria Alimentaria — el Primer Ministro destacó la vigencia del llamado hecho
hace algunos años por el Primer Secretario del Partido Comunista, General de Ejército, Raúl Castro Ruz, sobre el ingreso más seguro: el ahorro.

“Ante este impacto en toda la economía, hay que ahorrar cuanto podamos, ese es el elemento primario”, ratificó.

La incertidumbre impuesta por la pandemia de la COVID-19 no ha permitido al país caminar con normalidad la senda habitual del proceso de elaboración del Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para el año 2021.

En ese sentido, el Consejo de Ministros emitió en su sesión de abril varias indicaciones para dar comienzo a ese importante paso, “porque aun en las condiciones excepcionales en las que se está trabajando, no podemos abandonar la planificación”.

Así explicó el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández, quien afirmó además que “no se puede crear un vacío y, sin la manera tradicional de años anteriores, hemos acordado emitir un grupo de indicaciones por el Gobierno, para iniciar desde ya el proceso de elaboración del Plan de la Economía y del Presupuesto del Estado del 2021”.

Muchas de esas indicaciones, acotó, son continuidad de las medidas incorporadas en el ajuste del Plan de este año, y por ello siguen priorizando las exportaciones, las producciones nacionales, la zafra, el encadenamiento productivo del sector estatal con el no estatal y la inversión extranjera; así como las inversiones que forman parte de los
sectores estratégicos.

También fomentan los proyectos de Desarrollo Local, con destino a la exportación, los encadenamientos productivos, la producción local de alimentos y la sustitución de importaciones, como instrumento esencial del desarrollo territorial.

En el caso del Presupuesto del Estado, se proyectará el déficit fiscal en correspondencia con los equilibrios macroeconómicos, a partir de impulsar los indicadores de eficiencia empresarial que generen más aportes; captar el potencial real de ingresos de todos los sectores de la economía, incluidas las formas de gestión no estatal; y mantener
las restricciones de los gastos presupuestarios. 

DÍAZ-CANEL: RESPONDER CON PENSAMIENTO DISTINTO

En 1875, decía el Apóstol de Cuba, José Martí, que “en prever está todo el arte de salvar”. Muchos años después, y bajo esa misma premisa, el Gobierno diseña las mejores maneras para salir de esta crisis, que es mundial e implica a todos.

En una amplia y profunda intervención ante los miembros del Consejo de el Estado tiene que asumir la planificación y cada vez esta tiene que ser más inteligente y precisa”.

Qué está reclamando ahora este mundo neoliberal que ha estallado con la crisis, se preguntó el mandatario. Luego de reducir el Estado al mínimo, empieza a llamarlo. “¿Y cuáles han sido los países que mejor han soportado la crisis?  En los que ha existido una intervención eficiente del Estado”.

Los paradigmas neoliberales, comentó, también están sufriendo un quebranto con todas estas cosas. “Nosotros, por eso, en estas condiciones, estamos en una situación mejor”.

Al valorar los pasos a seguir por la Mayor de las Antillas, el Jefe de Estado subrayó que hay que diseñar, ante todo, la etapa de recuperación: “Cómo nos vamos a ir abriendo en el turismo, cómo nos vamos a ir abriendo en los vuelos, desde qué países, con qué sectores;
cómo vamos a ir abriendo las actividades económicas y sociales, en qué magnitud, con qué conceptos”.

Díaz-Canel indicó estudiar “qué experiencias de las que hemos vivido en estos meses de enfrentamiento a la pandemia nos han demostrado que tienen que quedarse para siempre… Y qué insuficiencias y vulnerabilidades se nos han expresado también en toda su dimensión en la batalla a la enfermedad”.

No podemos conformarnos, agregó, con el ajuste al Plan y la planificación para el 2021, porque estamos enfrentando una crisis mundial. En ese difícil contexto, aclaró, nosotros tenemos que salir con cosas distintas, y preparar una Estrategia de Desarrollo Económico
y Social, donde se ratifique que no podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera.

Díaz-Canel planteó la necesidad, por ejemplo, de dirigir el trabajo de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo en función de evaluar “cómo, de una manera más rápida, más decidida, más organizada, implementamos un grupo de cuestiones que están pendientes de implementación en la Conceptualización del Modelo Económico y Social”.

Entre esos elementos aún no puestos en marcha, mencionó algunas formas de gestión y propiedad; el redimensionamiento del sector empresarial y del privado; y la adecuada relación que debe haber entre ambos, de lo cual, apuntó, “tenemos buenas experiencias en estos momentos de la pandemia”.

“No se trata de improvisar, sino de introducir en los esquemas económicos y en las políticas de desarrollo, los nuevos actores y prácticas que han estado aprobadas en la Conceptualización, en los Lineamientos de la Política Económica y Social, y en las Bases del Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030”.

Todo eso que hagamos ahora, dijo, nos va a conducir también en el camino hacia el próximo Congreso del Partido.

En medio de este problema, afirmó Díaz-Canel, es cuando más innovadores tenemos que ser, cuando más podemos avanzar en cuestiones postergadas. “Hay que tener valentía y tenemos que hacer las cosas diferentes, haciendo lo mismo no vamos a resolverlo, ni vamos a avanzar más”.

El mandatario enumeró una larga lista de cuestiones que deben ser valoradas e incluidas en esa estrategia para atenuar los efectos de la actual crisis y que abarcan todos los sectores de la economía cubana. A la par, enfatizó el Jefe de Estado, hay que “mantener la justicia social, la equidad, las oportunidades sociales para los de menores ingresos y las políticas públicas, que ayuden a los más vulnerables”.

OTROS IMPORTANTES TEMAS EN AGENDA

En el encuentro, el Consejo de Ministros abordó otros asuntos de impacto en la actualidad cubana, que van más allá de la COVID-19 y comprenden aristas tan disímiles como la cultura, el empleo, el comercio electrónico, el ordenamiento urbanístico y la inversión
extranjera.

Dentro de esa agenda, el ministro de Cultura, Alpidio Alonso Grau, presentó la Política para la Protección y Salvaguardia del Patrimonio Cultural, Material e Inmaterial de la Nación, la cual, dijo, actualiza una ley con más de 40 años de promulgada y se armoniza con las
convenciones internacionales de la UNESCO.

La norma jurídica que implementará esta nueva política forma parte del Cronograma Legislativo aprobado para la presente legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En la reunión se conoció, igualmente, la asignación anticipada de graduados de la Educación Superior y de técnicos de nivel medio que terminan sus estudios en el 2021. Al respecto, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó Cabrera, explicó que la cifra de posibles titulados es de 51 mil 925 y hasta el momento tienen respuesta de empleo 46 mil 789. Al resto, aseguró, se le buscan opciones y al final todos tendrán un puesto de trabajo asegurado.

Con ellos, agregó, todavía no se satisface la demanda del país y es baja la disponibilidad de graduados universitarios en perfiles de Eléctrica, Arquitectura, Automática, Mecánica y Civil; así como los técnicos medios en Explotación del Transporte Ferroviario, Maquinaria
Azucarera, entre otras especialidades.

Más adelante, correspondió al ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, exponer el comportamiento de la estrategia integral de exportación de bienes y servicios del país durante el 2019, en lo que constituyó el primer año de implementación y no alcanzó los resultados esperados, por factores externos como el bloqueo, e internos como la todavía limitada acción proactiva del empresariado.

Asimismo, Malmierca Díaz detalló otro informe acerca del desarrollo de la inversión extranjera, los créditos externos y las exportaciones en las organizaciones superiores de Dirección Empresarial, atendidas por el Ministro de Energía y Minas, cuyo organismo tiene experiencia en estos temas, genera importantes ingresos a la economía cubana y cuenta
con potencialidades para diversificar su oferta exportable.

Por su parte, la Contralora General, Gladys Bejerano Portela, informó sobre un estudio del comportamiento de indisciplinas, ilegalidades y manifestaciones de corrupción administrativa en el año 2019, tema al que el país sigue prestando toda atención.

Los miembros del Consejo de Ministros conocieron además de los trabajos que se realizan para la informatización del Comercio Interior, actividad que en el contexto de la pandemia ha evidenciado sus fisuras, pero sobre todo su importancia.

Del mismo modo, debatieron sobre el enfrentamiento a las ilegalidades urbanísticas durante el 2019, asunto que avanza pero no se erradica de raíz el problema. Esas violaciones urbanas, afirmó el Primer Ministro, ocurren a la vista de todos, “ello es señal de que no ha habido un sistema de vigilancia en las comunidades, ni por parte de intendentes
y gobernadores”.

Este es un tema que tenemos que resolver ya, indicó, por el impacto económico y político que supone para nuestro país.

La manera de echar este combate, aseguró, debe cambiar, tenemos que buscar y exigir un mayor resultado; que no se nos envejezcan las ilegalidades urbanísticas y que no surjan otras nuevas. Para eso hay que modificar los métodos, concluyó.