lunes, 12 de enero de 2026

Para Cuba, cero petróleo, amenaza Donald Trump

 Ap, Afp y Reuters

Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conminó ayer a Cuba a “alcanzar un acuerdo” o enfrentar consecuencias no especificadas, y advirtió que el flujo de petróleo y dinero venezolano hacia La Habana se detendrá. 

“¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero”, escribió todo en mayúsculas en su red Truth Social, y agregó: “Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, antes de que sea demasiado tarde”.

Trump no dio detalles sobre a qué tipo de acuerdo se refiere, o qué es lo que se podría lograr en caso de alcanzarlo.

Poco antes de su mensaje dirigido al gobierno cubano, Trump reposteó un comentario de un usuario de la red X que sugería que su secretario de Estado, Marco Rubio, sería presidente de Cuba, y añadió: “¡Suena bien para mí!”

Liderada por Miguel Díaz-Canel, Cuba, importante beneficiaria del petróleo venezolano, ahora ha sido marginada de esos envíos, mientras las fuerzas de Estados Unidos continúan incautando buques cargueros en un esfuerzo por controlar la producción, refinación y distribución global de los hidrocarburos del país caribeño, como parte del objetivo que Trump planteó para su ofensiva contra esa nación.

El gobierno cubano informó en días pasados que 32 de sus militares murieron durante la operación estadunidense en la que fueron secuestrados el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero.

Personal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del ministerio del Interior de Cuba se encontraban en Caracas, la capital de Venezuela, como parte de un acuerdo entre la isla y la república bolivariana.

Se regodea de las muertes en el ataque a Caracas

Trump dijo que “Cuba vivió, durante muchos años, de grandes cantidades de petróleo y dinero provenientes de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no más!”

Agregó que “la mayoría de esos cubanos están muertos por el ataque de Estados Unidos la semana pasada, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”.

Finalmente, dijo que “Venezuela ahora tiene a Estados Unidos, el ejército más poderoso del mundo (¡por mucho!), para protegerlos, y los protegeremos”.

La inteligencia estadunidense ha pintado un panorama sombrío respecto a la situación económica y política de Cuba, pero sus evaluaciones no respaldan claramente la predicción de Trump de que la isla está “lista para caer”, informó Reuters el sábado, al citar a tres personas familiarizadas con dichos documentos, los cuales son de carácter confidencial.

Algunos legisladores republicanos elogiaron el domingo a Trump por sus comentarios agresivos sobre Cuba, entre ellos el anticastrista Mario Díaz-Balart, representante por Florida de origen cubano.

“Estamos presenciando lo que, estoy convencido, será el principio del fin del régimen en La Habana”, escribió en español en X.

“Estamos hablando”

Al cierre de esta edición, Trump aseguró, sin dar precisiones, que “estamos hablando con Cuba, y lo sabrán muy pronto... Uno de los grupos que quiero que se cuide son las personas que vinieron de Cuba y que fueron obligadas a irse o abandonadas bajo presión, y que en este momento son grandes ciudadanos de Estados Unidos”.

En declaraciones a bordo del Air Force One, señaló que su gobierno está trabajando bien con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y que está dispuesto a reunirse con ella.

“Venezuela está funcionando realmente bien. Estamos trabajando muy bien con el liderazgo”, indicó, y a la pregunta de si planeaba reunirse con Rodríguez, respondió: “En algún punto lo haré”.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/12/mundo/para-cuba-cero-petroleo-amenaza-donald-trump

sábado, 10 de enero de 2026

Cuba es un pueblo duro

 Por Yuliet Teresa

“Cuba es un pueblo duro”, dijo el magnate norteamericano. No lo dijo como elogio. Lo dijo como quien constata un obstáculo. Un tipo habituado a falsear la realidad tropezó, por una vez, con una verdad incómoda. Duro no es un rasgo moral. Es una condición histórica.

Duro es un pueblo que decidió —en circunstancias extremas— no aceptar como destino la subordinación. Un pueblo que, desde una isla periférica, se propuso desmontar el orden social heredado: el de la tierra concentrada, el analfabetismo estructural, la miseria como paisaje, la política como privilegio de unos pocos.

Cuando Fidel Castro dijo La historia me absolverá, no estaba prometiendo el paraíso. Estaba enumerando tareas pendientes. Y las enumeró con precisión casi técnica: tierra para quienes la trabajan, educación para quienes nunca la tuvieron, salud como derecho, empleo digno, vivienda, justicia social. No metáforas. Programas. Y aquí estamos, disputándonos. Jodiéndonos por tenerlo, por hacerlo. 

Duro es haber convertido esas promesas en políticas públicas. La reforma agraria no fue un gesto simbólico: fue la ruptura con el latifundio y con una economía diseñada para exportar riqueza y producir pobreza. La alfabetización no fue una campaña romántica: fue la decisión política de declarar intolerable que un país no supiera leerse a sí mismo.

La salud pública no fue caridad: fue la construcción de un sistema universal en un contexto de bloqueo económico sostenido. Y aquí estamos, jodiéndonos por tenerlo, por hacerlo. 

Duro es haber apostado por la cultura como derecho y no como ornamento.

Haber fundado editoriales, escuelas de arte, cines, teatros, instituciones científicas, mientras el bloqueo económico se cerraba y el aislamiento se profundizaba. Haber entendido que la batalla ideológica también se libra en el pensamiento, en la creación, en la palabra. Y aquí estamos, jodiéndonos por tenerlo, por hacerlo. 

Duro es haber sostenido un proyecto social bajo presión constante: sabotajes, invasiones, sanciones, campañas de descrédito, asfixia financiera. A noventa millas del centro del poder global. Con recursos limitados y errores propios que también pesan. 

Duro es haber hecho de la solidaridad un principio organizador: dentro del país y más allá de sus fronteras. Médicos donde no hay médicos. Alfabetizadores donde no hay escuelas. Internacionalismo no como consigna, sino como política exterior.

Duro es haber redefinido la felicidad lejos del consumo. Medir el bienestar en acceso, en derechos, en comunidad. Una definición discutible, imperfecta, pero radicalmente política.

Duro es resistir incluso cuando el desgaste erosiona la épica, cuando la burocracia aplasta, cuando la desigualdad reaparece, cuando la promesa se vuelve más frágil que el sacrificio. Resistir sin dejar de pensar. Sin dejar de criticar. Sin dejar de disputar el sentido. Y aquí estamos, jodiéndonos por tenerlo, por hacerlo. 

Duro es un pueblo que no fue diseñado para existir en soledad, pero aprendió a hacerlo. Que no fue pensado para durar, pero duró. Por eso la frase del magnate es cierta a su pesar. Cuba es dura no porque no sienta, sino porque decidió no rendirse. Y aquí estamos, jodiéndonos por tenerlo, por hacerlo.

Y esa —le guste o no al imperio— es nuestra mayor conquista.

https://www.facebook.com/photo?fbid=4438358069782049&set=a.1490189011265651

Procedente de México, llega buque a Cuba con 85 mil barriles de crudo

Afp. La Habana. 10 de enero 2026. Un buque petrolero llegó ayer a La Habana cargado con 85 mil barriles de crudo procedente de México, país que suministra hidrocarburos a Cuba, en el contexto de la crisis en Venezuela. 

El petrolero Ocean Mariner salió el pasado 5 de enero de la terminal de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicada en Pajaritos en el puerto de Coatzacoalcos, Veracruz, con destino a la refineria Ñico López en La Habana, declaró a la agencia AFP Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas.

Pemex no confirmó esta información ante una solicitud de la agencia.

Esta semana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo admitió que ante la crisis que afronta Venezuela, “evidentemente, México se vuelve un proveedor importante” de la isla; sin embargo, declaró que “no se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente. No hay un envío particular”.

La mandataria respondió así en su habitual conferencia a una pregunta sobre un reporte del diario británico Financial Times que reveló que en 2025 los envíos de petróleo mexicano a Cuba superaron a los de Venezuela.

Sheinbaum Pardo aclaró que estas entregas se hacen bajo contratos o un esquema de “ayuda humanitaria”, pero su gobierno no ha hecho públicos estos convenios ni la manera en que La Habana paga el crudo.

Venezuela era el principal proveedor de la isla

La llegada del Ocean Mariner a Cuba ocurre en un contexto de suma tensión por la captura de Nicolás Maduro en Caracas y el control que Estados Unidos ha tomado del petróleo de Venezuela, que hasta hace unos meses fue el principal proveedor de crudo para Cuba.

Desde el año 2000, Cuba aseguró con Venezuela su suministro de petróleo mediante un acuerdo firmado con el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013), a cambio del envío de médicos, maestros y otros profesionales a la nación sudamericana.

Trump aseguró recientemente que Cuba “está a punto de caer”, y amenazó a México con ataques terrestres contra los cárteles de la droga.

Esta declaración es vista como un aviso para la presidenta Sheinbaum de que “si México no actúa más enérgicamente contra el narcotráfico, se podrían parar las negociaciones” del acuerdo comercial T-MEC, previstas para este año, declaró a la AFP el experto en seguridad nacional y fuerzas armadas, Raúl Benítez Manaut.

Además, es una alerta de “que van a empezar a presionar muchísimo al gobierno de México porque corte el abastecimiento de petróleo a Cuba”.

En septiembre pasado, Pemex informó a la Comisión de Valores de Estados Unidos que su subsidiaria, Gasolinas Bienestar, envía desde 2023 petroleo a la isla caribeña y que en los primeros nueve meses del año exportó 17 mil 200 barriles diarios de crudo, por un valor de 400 millones de dólares.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/10/politica/procedente-de-mexico-llega-buque-a-cuba-con-85-mil-barriles-de-crudo

viernes, 9 de enero de 2026

Estados Unidos traslada parte de su flota en el Caribe al norte de Cuba

 El ejército de Estados Unidos redujo el volumen de la flota que mantiene desplegada desde el verano en el Caribe, tras la operación del pasado 3 de enero, en la cual secuestró al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y trasladó dos buques de transporte anfibio a aguas al norte de Cuba como parte de su reorganización, informó el diario The New York Times. 

Funcionarios anónimos citados por el rotativo indicaron que el contingente comenzó a reducirse pese a que la administración de Donald Trump aseguró que mantendrá navíos desplegados en la región y las operaciones para destruir, sin haber presentado pruebas, las presuntas narcolanchas en el Caribe.

Estos movimientos incluyen el traslado del Iwo Jima y el San Antonio, ambos buques de transporte de tropas para desembarco anfibio, a aguas al norte de Cuba en el Océano Atlántico.

EU mantendrá despliegue militar en el Caribe

Estos movimientos reducirían el número de tropas estadunidenses en el Caribe en aproximadamente 3 mil hasta dejarlo en 12 mil efectivos, añade el diario.

A su vez, al menos uno de estos dos buques podría regresar al puerto base que ambos navíos tienen en Norfolk, estado de Virginia, en las próximas semanas, indicó uno de los funcionarios citados.

Desde el pasado verano y en el marco de su campaña para presionar a Maduro para que abandonara el poder, Washington mantuvo el mayor despliegue militar jamás visto en el Caribe, lo que incluye el envío de destructores, buques de transporte anfibio y el portaaviones Gerald Ford, el mayor y más moderno del mundo.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/09/mundo/eu-reduce-despliegue-militar-en-el-caribe-traslada-buques-anfibios-al-norte-de-cuba-informa-nyt


miércoles, 7 de enero de 2026

Estados Unidos controlará indefinidamente las ventas de petróleo venezolano

 El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció este miércoles que Washington asumirá el control de las ventas de crudo venezolano por un periodo indefinido, tras el acuerdo alcanzado con las autoridades interinas del país sudamericano.

En una conferencia energética organizada por Goldman Sachs en Miami, Wright explicó que el gobierno estadunidense comercializará primero el petróleo almacenado y represado, y posteriormente, de manera permanente, toda la producción futura de Venezuela.

Los ingresos de estas operaciones se depositarán en cuentas gestionadas por Washington. "Trabajamos en estrecha colaboración con los venezolanos", señaló el funcionario, un día después de que el presidente, Donald Trump, informara que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, los cuales serán transportados en buques cisternas hacia puertos estadunidenses.

Wright precisó que Estados Unidos autorizará la venta de este petróleo a refinerías en su territorio y en otros países, pero todas las transacciones serán realizadas directamente por el gobierno norteamericano. 

"Los fondos podrán regresar a Venezuela para ayudar al pueblo, pero requerimos este control sobre las ventas petroleras para promover los cambios necesarios en el país", enfatizó.

El secretario reconoció que la reactivación de la industria venezolana demandará decenas de miles de millones de dólares y un tiempo considerable, aunque destacó la "enorme oportunidad" que representa, con la posibilidad de sumar cientos de miles de barriles diarios adicionales en el corto y mediano plazo.

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, alrededor de una quinta parte de las totales del mundo, pero su producción actual apenas alcanza el 1 por ciento de la oferta mundial.

El presidente estadunidense tiene programada para el viernes una reunión en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías petroleras.

Todo esto ocurre tras el secuestro de Nicolás Maduro el pasado sábado, en una operación que, según Trump, permitirá a empresas estadunidenses revitalizar el sector petrolero venezolano en un plazo de 18 meses.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/07/economia/eu-controlara-indefinidamente-las-ventas-de-petroleo-venezolano

martes, 6 de enero de 2026

La verdadera razón...

 ... por la que Estados Unidos está invadiendo Venezuela se remonta a un acuerdo que Henry Kissinger hizo con Arabia saudita en 1974 

    Por Freddy J.  Daza.

Y voy a explicar por qué se trata en realidad de la supervivencia del propio dólar estadounidense.

No drogas. No terrorismo. No "democracia".

Se trata del sistema de petrodólares que ha mantenido a Estados Unidos como la potencia económica dominante durante 50 años.

Y Venezuela acaba de amenazar con ponerle fin.

Esto es lo que realmente acaba de suceder:

Venezuela tiene 303 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo.

El más grande de la Tierra. Más que Arabia Saudita.

20% del petróleo del mundo entero.

Pero aquí está la parte que importa:

Venezuela estaba vendiendo activamente ese petróleo en yuanes chinos. No en dólares.

En 2018, Venezuela anunció que se "liberaría del dólar".

Empezaron a aceptar yuanes, euros, rublos, cualquier cosa menos dólares por petróleo.

Solicitaban unirse a los BRICS.

Estaban construyendo canales de pago directo con China que eluden por completo a SWIFT.

Y estaban sentados con suficiente petróleo para financiar la desdolarización durante décadas. ¿Por qué importa esto?

Porque todo el sistema financiero estadounidense se basa en una cosa:

El petrodólar.

En 1974, Henry Kissinger hizo un trato con Arabia Saudita:

Todo el petróleo vendido a nivel mundial debe tener un precio en dólares estadounidenses.

A cambio, Estados Unidos proporciona protección militar.

Este único acuerdo creó una demanda artificial de dólares en todo el mundo.

Todos los países de la Tierra necesitan dólares para comprar petróleo.

Esto permite a Estados Unidos imprimir dinero ilimitado mientras otros países trabajan por él.

Financia a los militares. El estado de bienestar. El gasto deficitario.

El petrodólar es más importante para la hegemonía estadounidense que los portaaviones.

Y hay un patrón de lo que les sucede a los líderes que lo desafían:

2000: Saddam Hussein anuncia que Iraq venderá petróleo en euros en lugar de dólares.

2003: Invadido. Cambio de régimen. El petróleo iraquí cambió inmediatamente a dólares. Saddam linchó.

Las armas de destrucción masiva nunca fueron encontradas porque nunca existieron.

2009: Gaddafi propone una moneda africana respaldada por oro llamada "dinar de oro" para el comercio de petróleo.

Los propios correos electrónicos filtrados de Hillary Clinton confirman que esta fue la razón principal de la intervención.
Cita por correo electrónico: "Este oro estaba destinado a establecer una moneda panafricana basada en el dinar dorado libio".

2011: La OTAN bombardea Libia. Gaddafi sodomizado y asesinado. Libia tiene ahora mercados abiertos de esclavos.

Vinimos, vimos, murió.

El dinar dorado murió con él.

Y ahora Maduro.

Con CINCO VEZ más petróleo que Saddam y Gaddafi juntos.

Venta activa en yuanes.

Construir sistemas de pago fuera del control del dólar.

Solicitar la adhesión a los BRICS.

Se asoció con China, Rusia e Irán.
Los tres países lideran la desdolarización mundial.

Esto no es una coincidencia.

Desafía al petrodólar. Cambia el régimen.

Cada uno. Soltero. Tiempo.

Stephen Miller (asesor de seguridad nacional de Estados Unidos) lo dijo literalmente en voz alta hace dos semanas:

El sudor, el ingenio y el trabajo estadounidenses crearon la industria petrolera en Venezuela. Su expropiación tiránica fue el mayor robo registrado de riqueza y propiedades estadounidenses.

Él no lo está ocultando.

Reclaman que el petróleo venezolano pertenece a Estados Unidos porque las empresas estadounidenses lo desarrollaron hace 100 años.
Según esta lógica, cada recurso nacionalizado en la historia era "robo".

Pero aquí está el problema más profundo:

El petrodólar ya está muriendo.

Rusia vende petróleo en rublos y yuanes desde Ucrania.

Arabia Saudita está discutiendo abiertamente los asentamientos en yuanes.

Irán ha estado comerciando con monedas no dolares durante años.

China construyó CIPS, su propia alternativa a SWIFT, con 4.800 bancos en 185 países.

Los BRICS están construyendo activamente sistemas de pago que eluden por completo al dólar.

El proyecto mBridge permite a los bancos centrales liquidar operaciones al instante en monedas locales.

La unión de Venezuela con 303 mil millones de barriles de petróleo aceleraría esto exponencialmente.

De eso se trata realmente esta invasión.

No dejar de fumar drogas. Venezuela representa menos del 1% de la cocaína estadounidense.

No es terrorismo. No hay pruebas de que Maduro dirija una "organización terrorista".

No democracia. Estados Unidos apoya a Arabia Saudita, que no tiene elecciones.

Se trata de mantener un acuerdo de 50 años que permite a Estados Unidos imprimir dinero mientras el mundo trabaja por él.

Y las consecuencias son aterradoras:
Rusia, China e Irán ya denuncian esto como una "agresión armada".

China es el mayor cliente de petróleo de Venezuela. Están perdiendo miles de millones.

Las naciones BRICS están viendo cómo un país es invadido por comerciar fuera del dólar.

Todas las naciones que consideran la desdolarización acaban de recibir el mensaje:

Desafía al dólar y te bombardearemos.

Pero aquí está el problema...

Ese mensaje podría acelerar la desdolarización, no detenerla.

Porque ahora todos los países del Sur Global saben lo que sucede si se amenaza la hegemonía del dólar.

Y se están dando cuenta de que la única protección es moverse más rápido.

El momento también es una locura:

3 de enero de 2026. Venezuela invadida. Maduro capturado.

3 de enero de 1990. Panamá invadida. Noriega capturado.

36 años de diferencia. Casi al día.

Mismo libro de jugadas. La misma excusa el "tráfico de drogas".

La misma razón real: el control de los recursos estratégicos y las rutas comerciales.

La historia no repite. Pero rima.

Lo que sucede después:

La conferencia de prensa de Trump en Mar-a-Lago establece la narrativa.

Las compañías petroleras estadounidenses ya están alineadas. Politico informó que se les había acercado para que "volvieran a Venezuela".

La oposición se instalará. El petróleo fluirá de nuevo en dólares.

Venezuela se convierte en otro Irak. Otra Libia.

Pero esto es lo que nadie pregunta:

¿Qué sucede cuando ya no puedes bombardear tu camino hacia el dominio del dólar,

cuando China tiene suficiente influencia económica para tomar represalias,

cuando los BRICS controlan el 40% del PIB mundial y dicen "no más dólares",

cuando el mundo se da cuenta de que el petrodólar es mantenido por la violencia?

América acaba de mostrar su mano.

La pregunta es si el resto del mundo se pliega o llama al farol.

Porque esta invasión es una admisión de que el dólar ya no puede competir por sus propios méritos.

Cuando tienes que bombardear países para mantenerlos usando tu moneda, la moneda ya está muriendo.

Venezuela no es el comienzo.

Es el final desesperado.

lunes, 5 de enero de 2026

Tres en uno

Por Ernesto Padrón


 “Ver en calma un crimen es cometerlo”, dijo José Martí. Por eso mi indignado dibujo-protesta. Porque este bárbaro ataque a Venezuela, y el secuestro de su presidente, es de nuevo la decisión de un presidente que reencarna el fascismo, la ley del más fuerte, el imperio de la mentira, y la prepotencia descarada de situarse por encima de la comunidad internacional, de las Naciones Unidas, y de todo lo alcanzado por la Humanidad en materia de justicia y derechos humanos. 

No olvidar, entre muchas otras, las invasiones yanquis a Vietnam, Panamá, Granada, Iraq, siempre con el falso pretexto de ataque enemigo, drogas, cuidar a sus ciudadanos o eliminar las armas de exterminio masivo. En esta ocasión la paranoia va más allá al declarar Trump que gobernará Venezuela hasta que haya una “transición segura”. “Segura” es sin revolución chavista, por supuesto, y con petróleo asegurado. El colmo de la filosofía del despojo.

El mundo no puede permitir que continúe triunfando esa filosofía, que es la filosofía del fascismo, porque nos va la dignidad humana, la paz y vida misma. Hay que fortalecer por todos los medios el espíritu y la unidad de la solidaridad internacional, y volver a gritar ¡NO PASARÁN!

domingo, 4 de enero de 2026

De Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump

 Estoy retirado de la política, pero mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente. Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial.

Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas. Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico. No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición. Recuerde que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como nos enseñó Benito Juárez en el siglo XIX. Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano. Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum. Por ahora no le mando un abrazo. AMLO

sábado, 3 de enero de 2026

Si no...

 Si no nos ponemos duros

de frente al abusador,

lo puro se vuelve impuro

y lo bueno lo peor.

viernes, 2 de enero de 2026

Y en eso llegó 2026

 Por Rosa Miriam Elizalde

Nicolás Maduro sigue en Miraflores y en Cuba celebran hoy el aniversario 67 de la Revolución. El 1º de enero de 2026 amanece con esta verdad incómoda para la maquinaria de opinión que lleva meses vaticinando la caída inminente de ambos gobiernos, mientras las cañoneras de Trump merodean el Caribe. 

No hay manera honesta de negar las crisis que atraviesan ambos países –son visibles y socialmente dolorosas–, pero de lo que se trata es de entender por qué el relato de la “caída inevitable” vuelve una y otra vez y, una y otra vez, falla. Lo que se desplomó en 2025 no fue el poder en Caracas ni la institucionalidad en La Habana. 

Lo que se desplomó fue un tipo de lectura, cómoda para ciertas élites, que reduce la política a una ecuación mecánica de presión y derrumbe, confunde deseo con pronóstico y, sobre todo, presenta a América Latina como un tablero donde Washington mueve piezas y los pueblos del sur se limitan a caer por inercia. 

“Maduro no llegará a Navidad”, vociferó el congresista de origen cubano Carlos Giménez, cuando Trump declaró su “paz mediante la fuerza”. Los correligionarios de Giménez en Miami dijeron lo mismo, pero con el añadido del “final castrocomunista”. Ese determinismo, repetido hasta el cansancio por los políticos de la Florida capitaneados por el secretario de Estado, Marco Rubio, ha servido para normalizar el castigo colectivo y convertir el sufrimiento social en herramienta de “ingeniería política”. 

En 2025 hubo titulares y columnas que trataron el colapso como un hecho en camino, casi inevitable: bastaba “un empujón más”, “un cierre definitivo”, “una última vuelta de tuerca”. En Venezuela, medios opositores llegaron a narrar la caída como si estuviera ocurriendo en tiempo real. La Nobel de la Paz y entusiasta de una invasión de Estados Unidos, María Corina Machado, prometió a Trump privatizaciones masivas de los campos petroleros de su país y vía libre para las empresas estadunidenses. 

En el caso cubano, think tanks y comentaristas insistieron en que la combinación de crisis energética, inflación y malestar social abría una ventana de “cambio de régimen” en 2025. En la escena política estadunidense –y especialmente en el ecosistema mediático radicado en Florida– la escalada del discurso de mano dura, con referencias explícitas al “cambio de régimen” como destino deseable, se presentó como antesala de una victoria total contra el comunismo: primero Caracas, luego La Habana; todo por arrastre, como si las sociedades fueran fichas de dominó. 

Pero la realidad es terca. Hay estructuras, intereses, memorias y capacidades estatales que no se evaporan al primer golpe. Cuando el castigo se convierte en norma, las sociedades aprenden –a veces con creatividad, a veces con dolor– a sobrevivir dentro de la anomalía. Los pueblos no son una nota al pie en el cálculo geopolítico: son sujetos políticos con capacidad de interpretar lo que ocurre, de organizar saberes colectivos y de acumular experiencias; cuentan con redes de apoyo, formas de cohesión y una inteligencia práctica forjada por la memoria y en la dura realidad cotidiana. 

En Cuba, los apagones, el deterioro del poder adquisitivo, el desabastecimiento, la migración y las carencias de todo tipo fueron leídos como umbral automático de derrumbe. Se repitió la idea de que la crisis económica “sólo puede terminar” en caída política. Pero la historia cubana –con todas sus contradicciones– también es la historia de un Estado que ya sobrevivió a shocks extremos, incluido el Periodo Especial, mediante una combinación de reorganización económica parcial, liderazgo institucional y redes comunitarias y familiares que amortiguan la catástrofe. Eso no hace a la crisis menos real. Sólo explica por qué la crisis no se traduce mecánicamente en colapso. 

Tanto venezolanos como cubanos identifican en Washington el factor principal de la asfixia económica que padecen y esa conciencia, lejos de desatar una rebelión contra sus gobiernos, tiende a activar reflejos de dignidad nacional. Si lo que buscaba el poder estadunidense era convertir el hambre, los apagones y la incertidumbre en palanca de insurrección, el propósito ha fracasado. Han conseguido sociedades dispuestas a resistir, no a sublevarse. 

Tal vez convenga cambiar la pregunta para variar la política. No es “cuándo se caen”, como si la caída fuese un espectáculo. Es “cuánta vida se está dispuesto a destruir para intentar tumbarlos”. Esa es la pregunta ética que los profetas del colapso evitan, porque los obliga a mirar el costo humano de su receta y para cualquiera con memoria en América Latina –con golpes, bloqueos, invasiones, tutelajes– esa interrogante debería ser una línea roja: ninguna “democracia” impuesta con cañoneras vale el precio de castigar a millones de inocentes. 

Y en eso llegó 2026.

De Julio Carranza

 Querido Silvio y amigos:

Que excelente historia la que ha contado Silvio con esa anécdota. Es curioso, yo que también conocí y tuve una gran amistad con Alfredo, pienso ahora en lo que esa anécdota significa conociendo su personalidad, creo que como cuenta Silvio sí tenía esas cosas y consideraciones sobre la vida, sobre la edad, sobre las relaciones, sobre la maldad de mucha gente, hasta sobre la marcha de la historia y también sobre el cine, por cierto, pero siempre encontraba una razón, o varias, para seguir adelante contra el viento y la marea, con nuevas energías, siempre fundando, eso hasta su último día. 

Una mañana, ya en los años finales de su vida me dijo, estoy convencido de que lo que debo hacer en el tiempo que me queda es hablarle a los jóvenes y así lo hizo, organizó un ciclo de conferencias por universidades de toda Cuba, algunas de esas están transcritas, fue un aporte extraordinario a la formación de esa generación, sin poder comprobar aún, por supuesto, el impacto final que tuvo en el conocimiento y la conducta de esos jóvenes, pero con el importante y lúcido apoyo de Alfredo Guevara contaron. Fue un esfuerzo extraordinario el que hizo porque ya la salud no lo acompañaba.

Eso demuestra, como dice Silvio, que aún contra esas dimensiones más problemáticas de su pensamiento, como la que le expresó en aquella llamada telefónica, siempre escogió la lucha, el avance, la vida.

Ahora Alfredo cumpliría 100 años!, con su muerte se apagó una luz entre las personalidades que han conducido la revolución, lo mismo ha pasado con otras también muy relevantes y uno se pregunta, dónde están las luces que volverán ahora a iluminar desde esa tarea tan compleja y vital para está nación. Cierro este comentario con una frase de Alfredo que no deberíamos olvidar nunca “Revolución es lucidez”.

Gracias Silvio
Feliz año 
Abrazo a todos

Julio Carranza

jueves, 1 de enero de 2026

Nota del FB de X Alfonso

 Nací en 1972, en Luyanó, en Mangos 208, un barrio humilde. Mi bisabuela era hija de esclavos. Con más de medio siglo a cuestas no me vengan con cuentos ni con campañitas oficiales de discursos vacíos como el final de su nota, que reproduzco tal cual: “La Revolución y sus instituciones están y estarán siempre al servicio del pueblo y no permitirán que hechos como este queden impunes. Su profundo compromiso con la igualdad y la justicia social es inconmovible.” Dejemos la frase ahí, que volveré a ella más adelante.

El 26 de diciembre, Kevin y dos amigas fueron a Fábrica. En la puerta nuestro personal de seguridad no los dejó pasar, mencionando el derecho de admisión sin dar explicación alguna. Para estos muchachos fue frustrante, y lo entiendo perfectamente porque lo he vivido en carne propia. Días después, el 30 de diciembre, Kevin publica el incidente, y Yuliet lo comparte en apoyo. Me llega la información y automáticamente llamo al responsable para pedir una explicación. Me detalla lo ocurrido, obtengo el contacto de Kevin y lo localizo. Lo primero que hice fue disculparme. Luego le expliqué: lo confundieron con una persona que ha estado cartereando al público asistente a FAC, y por precaución no lo dejaron entrar. Fatal la equivocación, fatal todo, todo mal, porque el muchacho pagó por una serie de eventos que hace años hemos vivido en fac y lo lamentamos profundamente. Él entendió el malentendido y me habló le encanta la FAC cosa que le agradecí, y nuevamente me disculpé.

Aclaro algo importante: el derecho de admisión en FAC se utiliza única y exclusivamente para evitar el acceso a personas con incidencias delictivas en el propio espacio, ya sea por robos, asedios, faltas de respeto al público o al personal, o cuando llegan en evidente estado de embriaguez o drogados, poniendo en riesgo la seguridad del resto. Muchas veces estas personas se quedan fuera causando molestias al público, ofreciendo drogas o sexo. Lo hemos reportado repetidamente a las instituciones, que nunca han tomado cartas en el asunto, y nos toca lidiar con ello como si fuera “normal”. De la puerta hacia afuera no tenemos potestad para enfrentar un fenómeno que no hemos creado.

Ahora, la nota oficial difundida en todos sus medios dice: “Hemos conocido hace unas horas de la absurda utilización del derecho de admisión para impedir a un joven cubano y sus acompañantes el acceso a la institución Fábrica de Arte Cubano.” Para la memoria corta: la “absurda utilización del derecho de admisión” es lo que muchos vivimos durante años a la edad de Kevin. Nos negaban la entrada a hoteles por ser cubanos, a círculos sociales de playa, a tiendas para extranjeros, a espacios donde solo se entraba siendo familiar de un militar. La lista es larga. Y no hay que ir tan lejos: hoy, 1 de enero de 2026, la realidad nos niega el acceso a lo necesario para sobrevivir porque se vende en una moneda que no ganamos, una decisión tomada por las mismas instituciones que ahora repiten: “Su profundo compromiso con la igualdad y la justicia social es inconmovible.”

La campaña oficial intenta desacreditar a FAC acusándonos de “racistas”. Es surrealista. No voy a entrar en ese juego porque solo mencionarlo le da importancia. Y a Kevin se lo dije desde el inicio: esto no va de racismo, mi hermano.

Somos una espina en el zapato del Ministerio de Cultura desde julio de 2018. Cada semana es lidiar con absurdos, censuras y falta de diálogo, muchos artistas saben de lo que estoy hablando. No ha sido fácil ni lo será. Tienen el poder para cerrar físicamente este local, pero no podrán apagar lo que es este proyecto ni las voces de quienes estamos involucrados. En resumen: entre el malentendido, la campaña oficial falsa de discriminación, los comentarios fascistas de perfiles sin foto, los que no saben qué es FAC ni han puesto un pie aquí pero gritan “¡Cierren FAC!”, los buscadores de likes, los que publican titulares sin investigar, el mal periodismo, los censores del arte, los verdaderos racistas, los que niegan la libertad de expresión… todos ellos han mostrado una vez más lo rota que está nuestra sociedad y el daño que le han hecho. Y a los que se atrevieron a hablar mal de mis padres, les deseo lo peor.

No obstante y positivamente, a todos los fabricantes de arte, artistas, seguidores inseparables y trabajadores de FAC, les deseo un año nuevo lleno de esperanza y luz. La necesitamos.

X Alfonso

1 de enero de 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Un 31 de diciembre como hoy

 Un 31 de diciembre como hoy, hace 55 años, a eso de las 10 de la noche, bajé de mi segundo piso en 23 esquina a 24 y fui hasta la bodega de la esquina, por supuesto cerrada ya. Al lado del viejo sillón de Tato, el limpiabotas, estaba el teléfono público que yo usaba. Saqué un papelito que llevaba en el bolsillo de la camisa, lo revisé, inserté cinco centavos en la ranura del teléfono y marqué el número. Después de algunos timbres salió la persona que yo llamaba, contestando en monosílabos, evidentemente muy contrariada. 

–¿Qué te pasa?, si se puede saber –le pregunté.

 

–Nada –contestó–. Que la vida es una mierda.

 

           –Y eso ¿por qué?... Una gente como tú, que ha hecho tantas cosas que valen la pena ¿por qué dices eso?

 

          –Porque cuando yo era joven juré que si llegaba a los 40 me iba a quitar la vida, ya que la vida después de los 40 es una mierda. Y hoy estoy cumpliendo 45. Tremendo chasco.

 

Yo no sabía qué decirle. Era una persona con una existencia extraordinaria, con logros más que evidentes, útiles para todo el país, incluso para el mundo. No podía entender, pero de pronto me acordé del viejo Tomás Mendoza, un espiritista que yo visitaba en la adolescencia, que era todavía más radical, porque decía que la vida era una mierda después de los 30. ¿Sería algo que se decía, que se pensaba antes de que yo naciera?

 

El caso es que traté de convencerle, de decirle que no sólo yo sino mucha gente le quería por todo lo que había hecho, y que a mí y a toda esa gente sus 45 años no nos parecían de mierda sino de pura nutrición.

 

No sé si conseguí espantarle el pájaro siniestro. Luego de un rato regresé a mi segundo piso y estuve cavilando sobre aquello hasta el amanecer. Hoy puedo afirmar que aquel amigo siguió viviendo y haciendo cosas buenas para este pueblo y para otros.

 

Se llamaba –se llama– Alfredo Guevara y justo hoy cumple un siglo de nacido.

martes, 30 de diciembre de 2025

Conceden el Premio Nacional de Música 2025 a Amaury Pérez Vidal

 El cantautor, compositor y productor cubano Amaury Pérez Vidal fue distinguido este lunes con el Premio Nacional de Música 2025, uno de los reconocimientos más importantes que se otorgan a la creación musical en Cuba, según informó el Instituto Cubano de la Música (ICM).

Nacido en La Habana el 26 de diciembre de 1953, Amaury Pérez es hijo de Amaury Pérez García y Consuelo Vidal, figuras emblemáticas de la cultura cubana. A lo largo de su extensa trayectoria ha desarrollado una obra multifacética como cantautor, guitarrista, poeta, conductor de radio y televisión, productor discográfico, guionista y director de espectáculos, consolidándose como uno de los compositores más relevantes de la segunda mitad del siglo XX en la isla.

Miembro fundador del Movimiento de la Nueva Trova, su creación musical ha transitado por diversas sonoridades, con canciones que dialogan con el jazz, el pop y el rock, y una línea más reciente centrada en la canción romántica. Parte de su obra incluye la musicalización de poemas de autores cubanos como José Martí y Nicolás Guillén, así como de poetas internacionales entre los que figuran Miguel Hernández y Antonio Machado.

Desde temprana edad mostró inclinación por el arte. En 1963 compuso el himno de su escuela primaria, Augusto César Sandino, y comenzó su trabajo como actor en programas infantiles de la Televisión Cubana. Su formación musical fue inicialmente autodidacta: aprendió a tocar la guitarra y escribió sus primeras canciones antes de integrarse, en la década de 1970, al entorno creativo de la Nueva Trova, tras conocer a figuras como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Sara González y Noel Nicola.

En reconocimiento a su trayectoria artística, Amaury Pérez recibió anteriormente la Orden Félix Varela, una de las más altas distinciones culturales otorgadas en Cuba.

El otorgamiento del Premio Nacional de Música 2025 tuvo lugar en la mañana de este lunes, con la presencia de Indira Fajardo, presidenta del Instituto Cubano de la Música, miembros de su Consejo de Dirección y representantes de la prensa.

El jurado estuvo presidido por Digna Guerra, Premio Nacional de Música 2006, e integrado por José María Vitier, Premio Nacional de Música 2021; la musicóloga Martha Bonet; la compositora, productora y directora coral Beatriz Corona; y el músico César López.

https://oncubanews.com/cultura/musica/conceden-el-premio-nacional-de-musica-2025-a-amaury-perez-vidal/

domingo, 28 de diciembre de 2025

Centenario de un poeta escandaloso: El alma rusa de Serguéi Esenin

 Por Jorge Bustamante García 

Cuando era estudiante de geología en los años setenta, en Rusia hubo muchos momentos, para mí, relacionados con Serguéi Esenin. A otros estudiantes de distintos lares quizás les ocurrió lo mismo. Creo haber escuchado su nombre en los primeros meses de mi estadía moscovita. Su apellido me gustó desde el principio por lo breve, fácil y sonoro. Debí descubrir su poesía con el tiempo, pues tenía un amigo caleño estudiante de física, Gustavo Z, que amaba sus poemas. Cada vez que tenía alguna decepción con alguna chica, me buscaba y los dos nos íbamos a un rincón de la residencia estudiantil a leer los poemas del cantor de las estepas: “Arce mío deshojado”, “Tú no me amas, ni me extrañas”, “Carta a una mujer”, “La vida es un engaño, que adorna a veces con alegrías la mentira”… Hoy ese amigo, extrañamente, sigue vibrando en ese espíritu eseniano, al igual que yo.

 

Todavía tengo fresca la imagen de una fría noche de invierno moscovita: me encuentro en mi cuarto, bebo té caliente y leo los cuentos de El reloj de arena de Borges, y allá... en la calle, en alguna parte, entre la nieve y la brisa, escucho un murmullo, un coro de hombres y mujeres cantando una canción de Esenin: “No lloro, ni imploro, ni me quejo/ todo pasa, como del manzano blanco, el humo...” En otra ocasión, un 31 de diciembre, con mi amiga Olga YIiná nos apresurábamos para llegar a tiempo al apartamento de nuestro amigo Gioaquino d’Feo para celebrar el Año Nuevo. No tuvimos suerte. La medianoche nos agarró a la salida de la última estación del Metro esperando un taxi en una calle solitaria y semioscura donde, tiritando de frío, como dos huérfanos, no nos quedó más remedio que abrazarnos y felicitarnos mutuamente. Muy lejos alguien cantaba, tal vez un borracho tan solitario como nosotros, una canción con letra de Esenin: “No dejes nunca a tus ojos,/ mirar con tristes miradas…”

 

Con el paso de los años, ya fuese en Rusia, en Colombia o en México, algo siempre inexplicable me atraía a sus poemas, a su figura de poeta siempre joven, inacabado, indómito, que había extraviado sus miradas en la bruma. Lo imaginaba como un perpetuo viajero adolescente, alguien que va de paso y que con sus ojos infantiles desentraña el mundo preguntándose, incauto, abierto, ingenuo, por la fugacidad de las cosas y las criaturas de la vida. Y así, a la intemperie, como una vela prendida en una estepa en pleno invierno, vio a los abedules como huesos peregrinos, desnudos, y no alcanzó nunca una mirada serena. No quiso reservarse para una vida tranquila, anduvo pocos caminos y cometió muchas faltas, bebió trago y fue feliz porque besó a las mujeres, prefirió arder al viento que pudrirse después en las ramas. Sus ojos delataban lejanas ausencias y ansias de conocerlo todo. Evgueni Evtushenko, el poeta rebelde de los años sesenta, escribió que la poesía de Esenin “no parece haber sido escrita con una pluma, sino con la propia naturaleza rusa”. Era, tal vez, el más ruso de los poetas rusos.

 

Este 2025 se cumplen 130 años de su nacimiento y cien de su muerte. Serguéi Esenin (1895-1925) es uno de los poetas más populares de Rusia junto con Pushkin, Anna Ajmátova, Alexandr Blok, Maiakovski y Volodia Vysotski, que murió en 1980 a los cuarenta y dos años. Esenin se llamó a sí mismo “el último poeta del campo”. Empezó a escribir en la adolescencia en su aldea de Konstantinovo, a orillas del río Oká, 200 km al sureste de Moscú, donde leyó a Pushkin, Lérmontov, Nekrásov, y le gustaba escuchar a su madre cantar canciones populares. Llegó a Moscú en 1912, donde trabajó como corrector en una tipográfica: “se la pasaba leyendo en el tiempo libre, gastaba generosamente en libros y revistas, sin pensar siquiera si le alcanzaba el dinero para vivir” –recuerda su primera esposa Anna Izriadnova, con quien se conoció en esa tipográfica. En marzo de 1915 visitó Petrogado cargando más de sesenta poemas que presentó al gurú literario de la época, Alexandr Blok, quien valoró altamente la poesía desconocida de este “poeta campesino de talento nato” exaltándola por su “frescura, limpidez, sonoridad y gran riqueza verbal”. Blok le abrió la puerta, le presentó escritores y editores, y muy pronto ese jovencito, rubio y de ojos azules, se haría un poeta reconocido y famoso. El resto de su vida, diez años, fue tumultuoso, viajero, apasionado, pendenciero, lleno de amor y desamor entre el alcohol y la escritura.

 

Dueño de un don extraordinario, la fuerza de su poesía radicaba en su naturalidad, su aparente sencillez y una sinceridad sometida a toda prueba. Su poesía surge ahí, donde nadie puede explicarla. Esenin podía hablar de rosas que susurran como robles y lo podía decir con una llaneza pasmosa que nadie podía dilucidar. Aunque su obra está colmada de campos y abedules, álamos, llanuras y hojas de arce, acompañantes taciturnos en su peregrinaje por el mundo, su verdadero combustible creativo era la despedida, los adioses: “Ahora nos vamos poco a poco/ A un mundo de ventura y sosiego./ Tal vez deba preparar mi equipaje/ Para tener un aire pasajero.”

 

Un alma viva y palpitante

 

Esenin publicó varias colecciones de poemas: Relicario, Confesión de un granuja (ambos de 1921), Poemas del escandaloso (1923), Moscú de taberna (1924). Escribió alrededor de 450 poemas, cuarenta y cuatro de ellos extensos (“Pugachev”, “Anna Sniegina”, “El país de los canallas“ -‒una pieza dramática en verso‒-, “Hombre Negro”, etcétera). Su poesía entusiasmaba, conmovía. Cien años después sigue teniendo el mismo efecto. Existen innumerables canciones con sus versos, debidas a cantantes famosos, grupos de pop y hasta raperos recientes. Sus poemas vueltos canciones se escuchan en la radio, en las redes sociales, en Tik Tok, en las calles, en conciertos. Ha sido llevado al cine muchas veces desde la época soviética y en los últimos lustros han aparecido incontables documentales sobre su vida, se reedita su obra, se escriben monografías y voluminosas biografías críticas, como la del reconocido y prolífico novelista Zajar Prilepin (1975), una indagación exhaustiva de cerca de quinientas páginas, con conclusiones inesperadas, publicada en 2021, todavía no traducida al castellano.

 

En su libro, Prilepin parte del supuesto de que a Esenin lo aman los lectores, probablemente, como a ningún otro poeta en el mundo, aman tanto sus versos, como los imanta su propia figura. Pero si miramos su vida y su obra con más atención, surgen preguntas duras, extrañas y paradójicas: ¿era o no un poeta soviético? ¿Un poeta para cierto tipo de público y chicas melancólicas o un innovador que aún influye en la poesía de nuestro tiempo? ¿A quiénes consideraba sus rivales y por qué? ¿Quiénes eran realmente sus amigos? ¿Cuál era su relación con los lideres bolcheviques? ¿Cuántos hijos tuvo y cuántas esposas? ¿Bebía o era un invento de los envidiosos? Y si bebía, ¿quién lo embriagaba? ¿Por qué se iniciaron procesos penales en su contra? ¿Era un alborotador, un granuja, como él mismo escribía sobre sí, o una víctima de las circunstancias? Y, finalmente, ¿su muerte fue suicidio o asesinato? El libro ofrece respuestas no sólo a todas las preguntas mencionadas, sino también a muchas otras. Zajar Prilepin relata de manera detallada, día tras día, la vida de Serguéi Esenin, sacando conclusiones insospechadas y haciendo que el lector sienta intensa empatía. 

Isadora Duncan y Esenin


De carácter bronco y tímido a la vez, en su corta vida de poeta activo (1915-1925) tuvo relaciones casi siempre conflictivas y difíciles con sus colegas, que con el paso del tiempo conformarían lo que se llamó el Siglo o Edad de Plata de la poesía rusa. Iván Bunin, Premio Nobel 1933, que se sentía el único justo entre pecadores, odiaba a Bábel, Blok, Pilniak, Maiakovski, por considerarlos cercanos a la revolución. Y a Esenin no le perdonaba su destino póstumo, el hecho de que, ante sus propios ojos, el poeta de Confesión de un granuja se inscribiera en el panteón inmortal, simplemente lo enfurecía. Con Boris Pasternak, quien sería Premio Nobel 1958, sus encuentros siempre terminaban en arrebatos: “A veces, entre lágrimas, nos jurábamos lealtad mutua; otras veces, comenzábamos peleas hasta sangrar, y nos separaban a la fuerza personas ajenas”, recordaba Pasternak. Una vez se pelearon en la redacción de una revista ante los ojos de todos. Sin embargo Pasternak, con inmensa generosidad, escribió alguna vez: “desde la época de Koltsov (1809-1842), la tierra rusa no había producido nada más auténtico, natural y propio que Serguéi Esenin… fue un alma viva y palpitante de artista”. Con Maiakovski solían injuriarse en público. “Aprendiz juerguista y sonoro”, dijo de él una vez Maiakovski. Esenin, citando los versos de propaganda de Maiakovski en los que figuran los campesinos Tit y Vlas, le comentó una vez a Ehrenburg: “Tit y Vlas... ¿Qué entiende él de esto? Y aunque comprendiera ¿hay poesía en

ello?... Maiakovski es poeta para algo, mientras yo soy poeta por algo.”


Anna Ajmátova, por su parte, lo miraba por encima del hombro. En una conversación con Pável Luknitski, que él registró en su diario, la poeta le dijo en febrero de 1925: “Al principio, cuando Esenin era imaginista , 1 no se le podía descifrar, porque era innovador. Y luego se notó que era un mal poeta. A veces iletrado. No entiendo por qué lo inflaron tanto. A veces tiene algo de ímpetu, pero es insulso… ¡Antes era un chico lindo, y ahora su rostro es vulgaridad!” Se habían conocido diez años antes en casa de Ajmátova, en la Navidad de 1915. El muy joven Esenin regresó de ese encuentro un tanto decepcionado de la poeta que había leído con cierto interés. Hacia Osip Mandelstam sentía una amistad superficial, no se llevaban mal. El problema comenzó cuando Mandelstam lanzó críticas hacia el imaginismo y al propio Esenin: “No tiene nada que decir. ¿Sobre qué escribe? ‘¡Yo soy poeta!’ Se para frente al espejo y se admira: ‘Yo soy poeta’. Y quiere que todos nosotros admiremos que él es poeta.” La reacción de Esenin no se hizo esperar. Iván Gruzínov recuerda un episodio acontecido en 1920: “En la puerta abierta de la sala de dirección de la Unión de Poetas estaban Esenin y Osip Mandelstam. Esenin, erizado, de pie, girado parcialmente hacia Mandelstam le dice: ¡Usted es un mal poeta! ¡Maneja mal la forma! ¡Tiene rimas verbales! Mandelstam protestaba. Se inflaba. Rojo de indignación y enojo.”

El alma pura y el hombre negro

Uno de los temas principales de la poesía de Esenin es el desamor. Sus poemas están salpicados de referencias al amor huidizo, a la falta de correspondencia en los afectos. Se intuye una leve ironía al constatar con lucidez las peripecias de los sentimientos y el poeta no puede escapar a la aspereza de sus conclusiones: “No llames a este amor destino,/ siendo frívola unión de arrebato./ Si al acaso me encontré contigo,/ tranquilo sonreiré al separarnos.” El desamor como algo intrínseco en la relación de los amantes, algo tan palpable y real como el propio amor, que existe y persiste y nunca se resuelve en el corazón humano: “El amor murió hace tiempo/ en tu corazón y el mío,/ por eso, no nos importe/ jugar a este amor barato.” Con parecida sonoridad tocó los diversos paisajes de la vida, no parecía entender nada sin la música de sus versos y se dedicó a volcar toda su existencia en canto, a transformar su experiencia en expresión. Lo único que quiso y supo hacer en la vida fue escribir poemas. Amó y añoró, bebió sin término, se entregó a la nostalgia de sus campos y todo lo puso ahí, en sus versos decantados.“Soy despreocupado, nada necesito,/ sólo oír canciones y hacerles yo coro.” El poeta Serguéi Gorodetski, amigo suyo en Petrogrado, señaló en alguna ocasión: “Esenin dedicó toda su vida a la escritura de poemas. Para él no había otra finalidad en la vida que sus versos. Pero su creación tempestuosa no encontró su Belinski.”2

Dentro de su obra un poema capital es Hombre negro. Es uno de sus textos más enigmáticos y ambiguos. En él se percibe un estado de desesperación y horror ante la realidad incomprensible, una sensación dramática de frustración de cualesquiera tentativas de penetrar en el misterio de la existencia. La idea del poema nació en un viaje con su mujer, la bailarina y coreógrafa Isadora Duncan, por Europa y Estados Unidos. Una lectura por parte de Esenin de “Mozart y Salieri” de Pushkin fue, quizá, la mecha que detonó la primera versión terminada en el otoño de 1923. La última versión la trabajó entre octubre-noviembre de 1925, en estado febril, en días y noches de escritura frenética: “Casi no dormía. Cuando acabó me lo leyó de inmediato. Era terrible. Parecía que se le rompería el corazón”, recuerda su última esposa Sofía Tolstaia, nieta del inmenso autor de Guerra y paz. El poeta no sabía de dónde le venía el dolor de la existencia, cada día parecía vivir a la intemperie: “No sé de dónde viene este dolor/ O será el viento que silba/ sobre el campo vacío y desierto,/ o es el alcohol que espesa la cordura/ como el otoño la arboleda.”

Los recursos artísticos empleados en Hombre negro desarrollan la idea de dualidad entre el personaje y su doble, el hombre negro, el otro detrás del poeta. Es el tema del alma atribulada, de la personalidad escindida en dos, algo recurrente en la literatura rusa. El tema de la dualidad se expresa en el nivel mismo de la composición. Ante nosotros hay dos figuras, dos presencias –un alma pura y un hombre negro–, y el fluir del monólogo del héroe lírico en diálogo con el doble es una expresión poética del subconsciente. La correlación del habla monologada y dialogal se revela en la estructura rítmica y de entonación, y al final del poema la metáfora del espejo roto se lee como la alegoría de una vida arruinada. Se expresa ahí la melancolía penetrante por la juventud que se va, y la toma de conciencia de la propia insignificancia y la sensación de trivialidad de la vida misma. En un ensayo sobre Hombre negro, Alina Dadaieva, ensayista y estudiosa literaria residente en México, refiere que si Jacques Lacan hubiese conocido el poema de Esenin le habría confirmado su idea de que “el artista siempre rebasa al psicoanalista”.

“El destino póstumo de Esenin es de una extrañeza mágica –escribía a mediados del siglo pasado el cronista y poeta Gueorgui Ivanov en su libro Serguéi Esenin en sus versos y en la vida–. Pereció ya hace un cuarto de siglo, pero todo lo vinculado a él pareciera continuar viviendo, como si estuviera desconectado de la ley general de la muerte, el apaciguamiento, el olvido. Viven no sólo sus versos, sino todo lo 'eseniano', si es posible expresarse así. Todo lo que a él le inquietaba, le atormentaba o le alegraba, todo lo que lo tocaba de alguna manera, continúa respirando con la vida palpitante del día de hoy.” Estas palabras, parece, no pierden su vigencia en la Rusia actual. Formular una respuesta a la pregunta que continúa agitando a los compatriotas de Esenin un siglo después de su muerte, es imposible en pocas palabras. Pero aun así me atrevo a expresar la siguiente: Esenin es singularmente próximo a nuestra época brumosa, ya que su poesía es un espejo de las zozobras rusas actuales.

 

En los versos de Esenin se reflejan tanto la transparencia de la naturaleza, como la inestabilidad trágica, la amargura de la caída, el dolor del desgarro y la profundidad de la desesperación, todo lo que a lo largo de un siglo le ha sido propio. No por casualidad uno de los artículos críticos más profundos sobre la obra del poeta, perteneciente a su contemporánea, la escritora Zinaida Gippius, se llama: “Destino de lo Eseniano”. Tal vez, el secreto de la popularidad póstuma de Esenin radique en que detrás de él hay millones de destinos parecidos, semejantes, quizás no en lo relacionado a su biografía personal, sino a la experiencia interior y de vida expresada a través de su poesía: “Así fue y será la vida/ un constante desconcierto./ Ramas roídas de abedul/ en el jardín se desparraman”, escribió en un poema de 1923.

 

Esenin murió joven. El 28 de diciembre de 1925, cuando apenas contaba treinta años de edad, decidió quitarse la vida en un pequeño hotel de Leningrado. Es la versión más difundida y aceptada, una leyenda trágica y romántica a la vez, de la que muchos de sus lectores no se quieren desprender porque es algo que tiene que ver con la sustancia más genuina de su propia poesía. Amarró una soga al techo y la puso en su cuello. Hay quienes afirman que se cortó las venas y escribió con sangre su último poema. Luego se ahorcó. Eran versos de partida y despedida; como me escribió el poeta colombiano Robinson Quintero Ossa, “todo es adioses en Esenin”. “Hasta pronto, amigo mío, hasta pronto/ Querido mío, en mi pecho yo te llevo”, un poema de despedida de un amigo, de una amiga; se despedía del ser humano en general, no de alguien en particular; de todos aquellos (mujeres y hombres) que habían sido sus compañeros en el viaje de la vida, que habían padecido y gozado como él, con los ojos abiertos. Vino al mundo para arder al viento y disfrutarlo y padecerlo todo mientras durara.

 

La obra de este magnífico muchacho, a veces bellaco, a ratos tierno y solidario, a intervalos pendenciero, amado por las muchachas y repudiado por algunos de sus colegas que envidiaban los límpidos dones de su palabra, encarna siempre una profunda verdad de estar en el mundo. El poeta se fue temprano. No importa que sea a los treinta o a los cien años, siempre es temprano para los poetas. Siempre tendrían algo que agregar. Pero lo que escribieron es nuestro patrimonio, es lo que nos pertenece, con todos sus territorios de sueño, esperanza y olvido. Como lo expresó en un cuarteto de Hombre negro: “¡Ah cuánto quiero a los poetas!/ Son gente tan divertida./ En ellos siempre encuentro/ una historia conocida al corazón.” ●

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Notas:

1 Del Imaginismo, corriente poética a la que Esenin perteneció por un breve tiempo. El principal medio expresivo de los imaginistas era la metáfora, la alegoría.

2. Vissarion Belinski (1811-1848) considerado el crítico literario más importante del siglo XIX en Rusia. Fue el primero en apreciar la importancia de las obras de Gógol, Pushkin, Nekrásov, el primer Dostoievski y muchos otros.

 

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