viernes, 8 de mayo de 2026

“Hablemos a la patria de Lincoln”

Ernesto Limia

El pasado 3 de abril el presidente Miguel Díaz-Canel concedió una entrevista a Newsweek, revista semanal de noticias con sede en Nueva York fundada en 1933. Según Comscore, Inc., empresa global de medición y análisis de medios, el tráfico total de Newsweek en Estados Unidos aumentó 45 % en 2025 respecto a 2024 y en la actualidad cada mes llega a 100 millones de personas.
La entrevista desató la furia de la plataforma anticubana. Desde el siglo XIX Cuba ha debido sufrir un andamiaje mediático en Estados Unidos que no tiene recato en exacerbar enconos con tal de vender noticias. Ya en 1889 artículos aparecidos en The Evening Post y The Manufacturer obligaron a Martí a responder con esa lección de dignidad nacional, que él tituló: "Vindicación de Cuba”.
Y cuando el 15 de febrero de 1898 como resultado de un accidente interno estalló en la rada capitalina el acorazado Maine, el corresponsal del diario The New York World sin verificar lo ocurrido envió la noticia a su redacción con un titular elocuente: “Los españoles han volado el Maine en La Habana”.
Seis décadas más tarde cuando a su triunfo la Revolución juzgó a los responsables del clima de terror sufrido por Cuba entre 1952 y 1958, los medios que se mantuvieron callados ante la crueldad de Batista desataron una campaña articulada por el director de la CIA. No tenían cómo refutar el respaldo popular a la medida y presentaron al pueblo cubano como una masa ávida de sangre, con un concepto extravagante de la justicia, y a Fidel como un caudillo obcecado por la sed de venganza. Cuba debió entablar una batalla política y diplomática que denominó Operación Verdad. Cerca de 400 reporteros y algunas personalidades de Estados Unidos, Canadá y América Latina acudieron al acto organizado el 21 de enero de 1959 en el Palacio Presidencial, que congregó a un millón de personas.
Fidel sabía que era importante hablar a la opinión pública de Estados Unidos, un país diverso que el propio Martí definió en “Vindicación de Cuba”. “Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting”, escribió, en referencia a Augustus K. Cutting, periodista dotado de astucias perversas que promovió los incidentes aprovechados por los sectores expansionistas para desatar el conflicto que le permitió a Estados Unidos robar a México más de la mitad de su territorio. Y hasta el último día de su existencia Fidel aprovechó toda oportunidad para reunirse con periodistas o editores estadounidenses, por complejo que fuese su interlocutor; aunque no puede negarse que siempre fue capaz de imponer el tono por su cultura, ética y don comunicativo.
Lo cierto es que una vez que ya no estuvieron en la dirección del país Fidel ni Raúl, los medios de la gran prensa estadounidense manejaron el tema Cuba a partir de una plataforma diseñada para desprestigiar a la Revolución, y hasta la entrevista con Newsweek el presidente Díaz-Canel no había podido tocar la sensibilidad de una parte no despreciable del pueblo estadounidense. Seis días después, el 9 de abril apareció en Meet the Press, espacio de la cadena NBC News, el más antiguo de la historia de la televisión estadounidense —tuvo su primera edición el 6 de noviembre de 1947 y en los próximos 80 años no ha abandonado la parrilla dominical.
Meet the Press genera más titulares los lunes por la mañana en la prensa escrita que cualquier otro de asuntos públicos en Estados Unidos y, desde el presidente John F. Kennedy, todos los hombres que han ocupado el Despacho Oval aparecieron en él en algún momento de su carrera. La periodista que vino a La Habana, Kristen Welker, debutó como entrevistadora de sus programas el 17 de septiembre de 2023 con Donald Trump. Ese día Trump habló a 2,98 millones de personas y en NBC causó indignación su inventario de falsedades y afirmaciones infundadas, lo que hizo a sus directivos replantearse la opción de volverlo a entrevistar dada su tendencia patológica a mentir y lo difícil que resulta verificar los hechos en tiempo real. Otro dato: desde que Kristen asumió la conducción, aumentó la audiencia a 3,06 millones de televidentes frente a Face the Nation de CBS con 2,66 millones; y This Week con 2,49 millones; del total, Meet the Press promedia 516 000 telespectadores de 25 a 54 años; Face the Nation, 501 000; This Week, 464 000.
Fidel compareció en Meet the Press el 19 de abril 1959 durante su visita a Estados Unidos. Desde entonces ningún otro cubano había aparecido, sin contar —como apunté— que se trata de la primera entrevista de Díaz-Canel a una televisora estadounidense. Y aunque su posición de principios despertó titulares sensacionalistas entre grandes medios, incluido The New York Times —al presentarlo como un “desafío” a Trump—, de cara a tanta distorsión mediática como parte del diseño de guerra psicológica que se nos aplica nuestro presidente tuvo la oportunidad de hablarle a la opinión pública estadounidense.
Se sabe que a nuestro pueblo le disgusta el tono complaciente de las preguntas que le realizan en las conferencias con la prensa nacional y, en mi modesta opinión, ante el acento de Kristen y la complejidad de sus interrogantes, Díaz-Canel brindó la mejor entrevista de toda su vida —expresión de decencia, sabiduría política y coraje que hubiese hecho sentir orgulloso al propio Fidel.
Hoy el canciller Bruno Rodríguez habló a otra cadena: ABC News. Explicó que Cuba se toma las amenazas de Trump muy en serio y ejercerá su derecho legítimo a defenderse si sufre un ataque militar; mas en correspondencia con la ética y la responsabilidad que ha caracterizado a la escuela diplomática fundada por Fidel y Raúl Roa, habló sin atisbo de bravuconería: “Parece que el gobierno de Estados Unidos ha elegido un camino peligroso, un camino que podría conducir a consecuencias inimaginables, a una catástrofe humanitaria, a un genocidio, a la pérdida de vidas cubanas y jóvenes estadounidenses, y también podría desembocar en una masacre en Cuba”.
Los cubanos no tememos a la muerte cuando de la patria se trata, no cejamos en principios y no entregaremos de rodilla la nación que nuestros abuelos y padres nos legaron de pie. Pero desde el siglo XIX acá pelean hombres y mujeres de elevadas convicciones ideológicas y principios civilistas. No tememos a las amenazas ni tampoco nos dejamos arrastrar por las provocaciones. Fidel siempre dijo que las guerras no se provocan y una vez que te agreden no se terminan sino con la victoria. Este pueblo que tantas muestras de heroísmo ha brindado por más de 160 años no quiere la guerra. Por tanto, mientras nos preparamos en el orden militar, continuemos hablando a la patria de Lincoln. Es loable el esfuerzo que nuestro presidente encabeza en esa dirección, gracias al extraordinario trabajo de la cancillería. A eso le teme Marcos Rubio, a la grandeza moral de una Revolución cuyos diplomáticos son tratados con el respeto que se prodiga a las grandes potencias.
Podrán agredirnos, esta administración fascista no tiene escrúpulos; pero, a diferencia de lo que pudo hacer Venezuela, la voz de Cuba ha llegado a la opinión pública de la Unión. ¿Resultado? Una reciente encuesta mostró que el 64 % de los estadounidenses se opone a una guerra contra Cuba; en tanto solo un 15 % la apoyaría. Expertos consideran que el binomio Trump-Rubio es capaz de lanzarse a una nueva aventura para distraer la atención del atolladero en que se encuentra en el Estrecho de Ormuz. Aunque en lo personal pienso que no están en condiciones de disociarse en este minuto, en ese dramático caso aquí estaremos las revolucionarias y los revolucionarios cubanos: no dejaremos morir las ideas de Fidel en el año de su centenario.

La guerra contra Irán agiganta la hegemonía de Estados Unidos en petróleo y gas

 Jesús Sérvulo González e Ignacio Fariza

El doble bloqueo de Ormuz es un choque de época, con infinitas derivadas. De sufrimiento para los países importadores de petróleo y gas, en especial para los más pobres. De penuria, también, para los exportadores del golfo Pérsico, acostumbrados a nadar en la abundancia y que ahora ven cortocircuitados sus canales de venta. Y de dinero caído del cielo para las potencias fósiles de fuera de esa región, que están pudiendo vender ―y a precios mucho más altos― todo lo que sacan del subsuelo. Con un nombre destacado: el de Estados Unidos, que en poco más de una década ha pasado de una gran dependencia energética a una hegemonía ahora reforzada por la guerra ―su guerra― contra Irán. 

Espoleado por el cierre del estrecho, el gigante norteamericano es hoy el mayor proveedor de energía fósil del mundo y, también, exportador neto de crudo por primera vez desde la II Guerra Mundial. Con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak mermados ―solo están pudiendo sacar una parte de su producción, por oleoducto― y Kuwait y Baréin sin poder poner ni un solo barril en el bazar petrolero global, su crudo encuentra hoy comprador con mucha mayor facilidad.


Por destinos, las exportaciones estadounidenses de crudo a Asia y a Europa están particularmente disparadas, dada la urgente necesidad de ambos continentes de reemplazar todo lo que antes recibían desde el golfo Pérsico. De crudo, sí, pero también diésel y queroseno, tan escasos ambos estos días extraños. Y a precios disparados. Un negocio redondo para sus compañías energéticas que, sin embargo, sufren los consumidores estadounidenses: como en el resto del mundo, están teniendo que pagar mucho más cada vez que pasan por la gasolinera ―que ya promedia 4,5 dólares por galón, algo más de un euro por litro― o compran un billete de avión.


Las últimas cifras de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA, por sus siglas en inglés) revelan que las exportaciones petroleras de ese país alcanzaron la semana pasada un nuevo récord: seis millones de barriles diarios, prácticamente el doble que antes de que las primeras bombas estadounidenses ―e israelíes― empezasen a caer sobre Teherán. Acto seguido llegaría el cierre de Ormuz, por donde típicamente transita la quinta parte del crudo y el gas natural licuado (GNL, el que se mueve por barco) que consume el mundo y que hoy es poco menos que un erial.


Si a las ventas de crudo se suman también las de carburantes ya refinados, las exportaciones estadounidenses se disparan hasta los 14 millones de barriles diarios, también un nuevo récord. Sobre todo, por el tirón de los cargamentos de diésel rumbo a Europa. Para poner las cifras en contexto, EE UU prácticamente no exportaba nada hasta 2014. Fue a partir de entonces cuando empezó a dar sus primeros frutos el fracking, una nueva técnica que por aquel entonces apenas sonaba ―y lejanamente― en los círculos especializados.


“Los beneficios a corto plazo para Estados Unidos son claros: sus principales competidores se están viendo severamente restringidos, lo que a su vez está impulsando los precios. Es una enorme lluvia de dinero para los productores estadounidenses de petróleo y gas”, constata Ira Joseph, investigador del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, en conversación con EL PAÍS. “A largo plazo, sin embargo, el consumo de petróleo para transporte caerá [por la electrificación del parque móvil]. Y las renovables y la demanda de baterías socavarán la demanda de GNL”.


Qatar, fuera de juego


En abril, las exportaciones estadounidenses de gas, un combustible clave para la industria y las calefacciones, se han disparado hasta marcar un nuevo récord. En gran medida, por el repliegue obligado de su principal competidor, Qatar: con Ormuz bloqueado, el emirato ha pasado de poner más GNL que nadie en el mercado a no poder vender prácticamente nada. Un camino expedito que están aprovechando, y de qué manera, las energéticas estadounidenses.


Doha, gasista entre gasistas, no solo ha visto cercenados sus canales exportadores: en represalia a los ataques estadounidenses e israelíes, Irán ha atacado algunas de sus instalaciones energéticas clave, sembrando interrogantes sobre su capacidad futura. Los bombardeos y drones del ejército iraní han provocado daños en el complejo de Ras Laffan, el mayor campo de gas del planeta. Una ofensiva que, según los cálculos de la todopoderosa firma estatal Qatar Energy, amenaza casi la quinta parte de su capacidad exportadora el próximo lustro.


“Estados Unidos no solo vende hoy más GNL que ningún otro país: su capacidad exportadora se duplicará aproximadamente para 2030”, subrayan los analistas del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA, un centro de estudios de corte ambientalista). Es una auténtica revolución, con enormes reverberaciones en dos planos: el económico ―su industria tiene acceso a un gas natural muchísimo más barato que en otros rincones del planeta― y el geoestratégico ―le ha dado más autonomía estratégica de la que nunca imaginó―.


Este cambio total en la foto fija energética estadounidense solo ha sido posible gracias al fracking, una técnica que consiste en inyectar una mezcla de agua, arena y productos químicos sobre formaciones rocosas para obtener esquisto, rico en petróleo y gas natural.


Las ventas estadounidenses de GNL seguirán creciendo en los próximos años, a medida que los cinco grandes proyectos de extracción entren en operación y aumenten su producción. No solo por barco, sino también por tubo: sobre todo a México, que ahora también quiere subirse a esa ola. Precisamente, para no depender tanto de su vecino del norte.


La Administración estadounidense proyecta para este año un aumento del 18% en sus exportaciones netas de gas natural. Una cifra que incluso podría quedarse corta si el cierre de Ormuz se prolonga y Qatar sigue fuera de juego más tiempo de lo previsto. En 2027, las exportaciones netas aumentarán un 10% adicional.


Trump lleva meses vanagloriándose de hasta qué punto Estados Unidos se ha convertido en una superpotencia fósil. Frente a su fanática animadversión a las renovables ―en especial, a las renovables―, en campaña electoral popularizó el drill baby drill(perfora, nena, perfora). Una forma de dar públicamente rienda suelta tras unos años, los de la Administración de Joe Biden, en los que la apuesta era de futuro ―las renovables― y no de pasado ―crudo, gas y, también, el muy contaminante carbón―.


Pese a que este fuerte repunte de las exportaciones estadounidenses está siendo fundamental para cubrir el vacío dejado por los países del Golfo, también es un arma de doble filo para los países que están tirando a la desesperada de ese recurso. En la era TrumpEstados Unidos es todo menos un socio fiable. Ni para Europa, ni para Asia, ni para nadie.


https://elpais.com/internacional/2026-05-08/la-guerra-contra-iran-agiganta-la-hegemonia-de-estados-unidos-en-petroleo-y-gas.html

jueves, 7 de mayo de 2026

Estados Unidos refuerza sanciones a empresas clave de la economía cubana

 Reuters y Afp

Washington. Estados Unidos impuso sanciones a una persona y a dos entidades adicionales relacionadas con Cuba, según un aviso publicado este jueves en el sitio web del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. 

El Departamento de Estado informó que las sanciones apuntan al Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), un conglomerado involucrado en todos los sectores de la economía de Cuba y controlado por sus militares; Ania Guillermina ‌Lastres ‌Morera, presidenta ejecutiva de GAESA; y MNSA, Moa Nickel SA, una empresa conjunta entre Sherritt International Corp, con sede en Toronto, y la empresa estatal cubana de ‌níquel.

De acuerdo con el Departamento de Estado, GAESA es una empresa paraguas controlada por los militares cubanos, es el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba. Controla aproximadamente el 40 por ciento o más de la economía de la isla.

El gobierno del presidente estadunidense, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Cuba este año, interrumpiendo los envíos de petróleo procedente de Venezuela, que durante mucho tiempo fue el principal proveedor de La Habana, y amenazando con intensificar las sanciones económicas contra la ‌isla.

Sherritt se retira de Cuba

La minera canadiense Sherritt, que extrae níquel y cobalto en Cuba desde la década de 1990, anunció este jueves la suspensión inmediata de su participación en empresas mixtas en la isla debido a las más recientes sanciones de Estados Unidos contra La Habana.

"Tras consultar con sus asesores, Sherritt ha suspendido su participación directa en las actividades de empresas conjuntas en Cuba, con efecto inmediato", señaló un comunicado de la empresa. Advierte que aunque aún no ha sido sancionada por Washington, "dicha designación podría producirse en cualquier momento".

Sherritt extrae níquel y cobalto en la mina de Moa, situada en la provincia de Holguín (noreste), y participa desde 1991 en la empresa mixta Moa Nickel S.A. junto con el Estado cubano.

El 1 de mayo el presidente Donald Trump anunció un endurecimiento de las sanciones contra Cuba, afirmando que la isla -situada a 150 kilómetros de la costa de Florida- continúa representando "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Estas nuevas sanciones apuntan específicamente a los bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano, así como a individuos y entidades involucrados en los sectores energético y minero.

"La mera emisión de la Orden Ejecutiva en sí crea condiciones que alteran de forma sustancial la capacidad de la Corporación para operar en el curso ordinario de los negocios, incluidas las actividades relacionadas con las operaciones de empresas conjuntas de Sherritt en Cuba", señaló el comunicado.

Asimismo, subrayó que las nuevas sanciones de Washington "también podrían tener como resultado que proveedores financieros u otros proveedores no puedan o no estén dispuestos a seguir apoyando las operaciones u otras actividades comerciales de Sherritt".

Sherrit ya había anunciado en febrero la suspensión de sus operaciones en Cuba debido al bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos, lo que supuso un nuevo golpe para la isla, sumida en una profunda crisis económica.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/07/mundo/eu-endurece-el-cerco-contra-cuba-sanciona-a-gaesa-y-al-sector-minero

Fidel como teórico-político: dos lecturas

Jaime Ortega

El centenario de Fidel Castro obliga a dimensionar las múltiples facetas de un personaje que ni sus más enconados adversarios pueden eludir como figura central del derrotero de la segunda mitad del siglo XX. Si bien en Cuba existe una creciente publicación de artículos y libros que evocan aspectos de su vida o personalidad, es notable la ausencia de aproximaciones que contribuyan a pensar su adscripción dentro de un campo teórico–político más amplio.

Es bien sabido que existe una longeva polémica sobre el momento en el que Fidel se adhiere a ideas marxistas, tensionando la veta entre el socialismo como horizonte político, a la liberación nacional como escenario central del drama social y las formas nacional–revolucionarias o republicanas radicales como mecanismo táctico.

Como sea que se le considere, lo cierto es que han sido pocas las caracterizaciones y aproximaciones a su pensamiento, más allá de aportes puntuales. Pienso, por ejemplo, en el vínculo estratégico que Fidel tuvo con la ganadería, que ha sido desarrollado por Reinaldo Funes.

Por ello es preciso mirar desde otro mirador, pues como decía Louis Althusser, la teorización política no siempre se encuentra en tratados y más bien aparece en “estado práctico”. El caso de Fidel parece corroborar plenamente esto: el gris de las aulas universitarias donde se lee “teoría” no permite dimensionar el verde olivo de la cualidad política.

Es por ello que en esta ocasión queremos evocar dos lecturas en clave teórico–política: la que hizo el triunvirato de Mirta Aguirre, Isabel Monal y Denia García y publicado en 1980 bajo el título El leninismo en la historia me absolverá y la que ejerció Marta Harnecker en La estrategia política de Fidel. Ambos documentos hacen parte ya de un ejercicio de relectura de la práctica teórica de Fidel, donde ya no es solo un líder popular, sino el forjador de lo que Debray llamó “un leninismo apresurado” y el poeta haitiano Depestre colocó así: “Camarada Lenin/ la en Cuba la leyenda de tu regreso lleva/ una gran bara negra”. Sobre la presencia de Fidel con la poesía habrá que explayarse después.

Aguirre, Monal y García ejercieron una tensión sobre el famoso discurso de defensa que Fidel redactó en la cárcel y posteriormente se volvió uno de los libros más editados en nuestro continente. Ahí, bajo el auspicio de una concepción del leninismo como una lectura de las condiciones concretas de la coyuntura, el conjunto del texto elabora una concepción a partir de la figura de Lenin y del paso del momento “nacional–liberador” al socialista. Ello les permitió, además, releer La historia me absolverá más allá del canon republicano y mirar, por ejemplo, que las demandas contenidas en el discurso poco operaban en una realidad que orillaba a una transición socialista si querían ser vigentes. Igualmente, con Lenin como compañero de ruta y no como modelo a calcar, las autoras demarcaban la categorización del sujeto político actuante en el discurso de Fidel: el pueblo. Esto resultaba importante pues habilitó una gran coalición política que sustentó el proceso revolucionario.

Por su parte, la chilena Harnecker comienza su libro deslindando la capacidad del líder como estratega militar y su posición como estratega político. Es de esto último que trata el libro en cuestión: presentar la capacidad de emplazamiento de hegemonía, de construcción de alianzas, de relectura de la coyuntura y no sólo de su virtud en el campo de batalla. Lo que la pensadora chilena mira a partir de la narración conocida del derrotero del líder es la capacidad de articulación de fuerzas políticas. Al igual que otros en la época, la autora piensa que “Fidel ha sido el máximo exponente del leninismo en nuestro continente”.

Esto es así no porque este haya leído o “aplicado” la teoría política del conductor de la revolución soviética, sino porque construyó las condiciones para lograr hacer confluir a diversas fuerzas sociales mediante consignas, programas y alianzas, colocándolas en un escenario que obligaba, poco a poco, a tomar las decisiones cruciales para lograr los objetivos, sin preocuparse por la “pureza revolucionaria abstracta”.

Es cierto que falta mucho para que en las aulas latinoamericanas Fidel pase de ser el polémico personaje histórico al motivador de una reflexión política de largo alcance. Sin embargo, ello no impide que señalemos aquí el adelanto fundamental: las aproximaciones aquí expuestas, con sus diferencias, muestran un Fidel constructor de hegemonía política al amparo de la noción de pueblo y alianzas amplias. Esto no como manual o receta, sino como capacidad de tomar el pulso tanto a los deseos populares como a los procesos de ampliación de la conciencia. Ambos en un marco de disputa de horizonte de sentido del vínculo entre nación y revolución y que hoy son clave para reimaginar los horizontes de la liberación nacional, tan urgente en tiempos de ofensiva imperial e ignominioso vasallaje oligárquico.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Más criterios

 ¿Que hacer ante las amenazas de Trump? ACTUAR

 Por Joaquin Benavides Rodríguez 

 

Trump esta amenazando con ¨parquear¨el mayor portaviones del mundo frente a Cuba. ¿Piensa que nos asusta y que nos rendiremos? No nos conoce. Eso no ocurrira jamas. Combatiremos en todos los campos. Con las armas en la mano, en cualquier escenario; y tambien en la economia.

 

Estoy convencido que nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias no estan perdiendo un segundo en preparar la respuesta, dentro de la doctrina Fidelista de Guerra de todo el Pueblo, que convertira en imposible que el enemigo ocupe una parte de nuestra Patria sin que tenga permanentemente un verdadero ¨avispero¨ impidiendoles conservar cualquier pedazo de nuestra tierra sin tenerla que pelear y morir durante cada minuto que esten ocupandola. 

 

En la economia tambien habra que ACTUAR sin perder un minuto. Con el bloqueo energetico y un Portaviones impidiendo la entrada de suministros al Pais, el enemigo pudiera estar pensando en rendirnos por hambre. La estrategia de Weyler. No pudo lograr Weyler rendir a los mambises y Trump tampoco podra rendir por hambre al Pueblo insurrecto de Cuba, si hacemos todo lo que hay que hacer. 

 

El Presidente Miguel Diaz Canel Bermudez, a su vez Primer Secretario del Comite Central del Partido, en su condicion de maximo dirigente del Partido y el Gobierno de la Republica de Cuba, en varias ocasiones, en entrevistas con la Prensa extranjera y en la intervencion ante los sindicalistas del mundo que asistieron al 1ro. de Mayo, esbozo el Programa del Gobierno Revolucionario para salir de la complejisima situacion en que se encuentra la economia. 

 

Me referire solo a dos, a las que considero de la maxima importancia para salir del cerco improductivo en que a causa del Bloqueo norteamericano y tambien de nuestros propios errores estamos entrampados; y a una recomendacion.  1. La reestructuracion y desburocratizacion del aparato estatal central; 2. La produccion de alimentos y la introduccion del mercado en la produccion y comercializacion agricola. 3. La recomendacion referente trabajar a fondo las posibillidades con los BRICS.

 

1. Reestructuracion y desburocratizacion del aparato estatal central. Por ahi comenzaron las medidas para adaptar al Pais y su economia a la desaparicion de la Union Sovietica y del campo socialista. Crearon las condiciones para iniciar los cambios en la estructura productiva que en apenas 5 años lograron recuperar la produccion a causa del desastre del  socialismo europeo. Significara ahora, desbrozar el campo de la burocracia en actividad economica para poder avanzar en la reestructuracion que habra que llevar a cabo con urgencia. Sugiero reducir significativamente el numero de Ministerios y Organismos centrales. El personal racionalizado podria fortalecer con personal mas calificado a las estructuras municipales y tambien al sistema empresaria estatal.

 

2. Incrementar por todas las vias posibles la produccion nacional de alimentos. Introduccion de los mecanismos de mercado en la produccion y comercializacion de la produccion agricola y pecuaria.

 

Hemos estado condenando a la produccion agricola y pecuaria a prescindir de los mecanismos del mercado durante decenios. Ha resultado un error fundamental en la conduccion del desarrollo de la agricultura y la economia cubana. No siempre fue asi entre 1959 y 1965. Estoy convencido que ha llegado el momento de introducir el mercado en la produccion y comercializacion de los alimentos. Aun en las condiciones actuales, el salto productivo puede ser espectacular. No tiene ningun sentido, que una economia que adquiere miles de millones de dolares de alimentos en el mercado internacional, continue negandose a utilizar el mercado, utilizando su moneda, para producir  una parte significativa de los alimentos que importa. 

En cada municipio debe organizarse, el mercado de productos agropecuarios, en sustitucion del monopolio que ha establecido la Empresa de Acopio, principal ejecutor y responsible de una politica equivocada, de establecer precios unicos de compra a los productores agropecuarios, de la que ha resultado la inexistencia de motivacion economica en los productores por incrementar sus producciones mediante la introduccion de la ciencia, la tecnica y la innovacion  para su venta al comercio legalmente establecido. En ese mercado, a organizar en cada municipio, participarian los productores estatales, cooperativos y privados, por una parte, y los comerciantes mayoristas estatales y no estatales, por el otro, con la participacion de una agencia bancaria encargada de conceder creditos, tanto a una como la otra parte. Aunque por supuesto, podrian participar grandes empresas mayoristas compradoras, segun los intereses estatales, no serian negociados precios de acopio oficiales, sino de concurrencia entre productores y acopiadores. 

 

Este cambio fundamental en el comercio de la produccion agropecuaria, conllevara, sin duda, un incremento de los precios oficiales actuales  para la poblacion. Ello impactara negativamente en la poblacion mas desfavorecida y vulnerable economicamente. El Presidente en sus intervenciones ha insistido , que el Gobierno siempre protegera economicamente a la poblacion mas desfavorecida e invulnerable. 

 

¿Cual podria ser la fuente de financiamiento de los subsidios a la poblacion vulnerable? Principalmente  la disminucion de las importaciones para cubrir la canasta basica. Por cada millon de dolares para alimentos que el Pais no requiera importar, significarian mas de 400 millones de pesos a la tasa oficial de cambio de hoy. Si solo se lograra sustituir importaciones de alimentos por 1000 millones de dolares, se estarian dejando de importar 400 mil millones de pesos, lo que posiblemente sea suficiente para pagar subsidios a 3 millones de cubanos vulnerables, hasta tanto la economia logre remontar.

 

3. El recrudecimiento cruel y extraordinario de las medidas de bloqueo anunciadas por Trump el 1ro de Mayo, creara dificultades adicionales, que por primera vez establece sanciones secundarias,  para una economia como la cubana que depende tanto de su comercio exterior. Ello deberia conducir, con urgencia, a nuestro Gobierno, a profundizar y acelerar las gestiones para utilizar a fondo las posibilidades que nos brinda nuestra condicion de Socios de los BRICS. Corresponde a Cuba romper la inercia y comenzar a trabajar proactivamente con todos esos paises, que ademas de Socios son amigos, para con ellos lograr romper el cerco, que no solo sobre nosotros, esta intentando imponer Trump en su delirio hegemonico. 

 

04/05/26
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Benavides, de acuerdo con tu propuesta en este artículo. El problema que veo es que estas acciones tendrían que hacerla los mismos que durante años se han opuesto a cambiar el sistema de planificación centralizada y burocrática que heredamos de la URSS y del CAME, especialmente en la agricultura. El insistente llamado oficial a cambiar la mentalidad no ha logrado cambiar a ninguna. Creo que ha llegado el momento de promover a cargos de responsabilidad a personas que ya tienen la mentalidad cambiada.  Además, tres medidas que propones, sin modificar el entorno normativo e institucional (reglas) del sistema de dirección económico y social del país, permitirá a la burocracia existente frenar los resultados de las medidas o descarrilarlas. Por eso defiendo que la reforma económica debe ser integral y simultánea con la reforma política. Para combatir la burocracia hay que introducir el mercado como propones y también flexibilizar las postulaciones y elecciones a los cargos electivos del Estado de manera que los electores  no solo elijan sino también postulen a los candidatos, los cuales siempre deben ser mayor cantidad que los cargos a elegir. Soy de los que confía que el pueblo está más capacitado para elegir a quienes ya tienen la mentalidad cambiada que las comisiones electorales organizadas al efecto. Un abrazo.

Fidel Vascos

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Vascos, gracias por tu opinión y criterios.

No cuestiono el fondo de lo que planteas. La diferencia esta en el orden. Yo defiendo que la introducción del mercado en la producción agropecuaria creará las condiciones para una reforma integral de la economía. La introducción del mercado obligará a llevar a cabo la reforma integral. No tengo ninguna duda. El mercado en la agricultura además de permitir enfrentar el problema básico de la alimentación de la población en condiciones de no tener ninguna condiciones de continuar importando la canasta básica, obligará reformar integralmente el modelo. Por supuesto que supondrá cambios, primeramente en el Consejo de Ministros. Estoy convencido que hay que salir del debate teórico y comenzar por la introducción del mercado no en general de pronto, sino iniciarlo por lo que es decisivo y urgente. 
Un abrazo,
Benavides.
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Benavides, gracias por tu rápida y argumentada respuesta. Un abrazo.
Fidel Vascos
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Desde mi ignorancia supina en temas económicos, me parece que se deben cambiar muchas leyes. Las nuevas formas de producción y actividades económicas chocan constantemente con lo legislado. Los abogados se lo pasan tratando de enseñar a burlar la legislación y los burócratas aplicándola. Pasa lo mismo con la inversión extranjera. Se está cumpliendo aquello que Fidel vaticinó varias veces: que si la revolución caía iba a ser por nosotros mismos, no por el imperio.

Silvio Rodríguez
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Excelente tu reflexión querido Silvio
y también de sumo interés lo de Vascós y Benavides
abrazos
Paquito

Francisco López Segrera
Consultor GUNI (ACUP-UNESCO)
Profesor Titular adjunto del ISRI
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Silvio, estoy de acuerdo con lo que propone Benavides pero también comparto los criterios de Vascos y tuyos. Soy muy escéptico sobre la actual dirección del país. Realmente, bajo el pretexto de proclamarse constantemente que son “continuidad” lo que realmente han hecho es abrazar el continuismo. Un abrazo, 
Carlos Alzugaray
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Carlos, en la propuesta que hago parto de la situación actual en que el País está amenazado por Donald Trump y por Marco Rubio, que ahora sí están logrando recrudecer el bloqueo hasta con sanciones secundarias.

Plantear ahora convocar un Congreso para cambiar la dirección creo que más que fortalecer el País, ante la amenaza, lo debilitaria frente a un enemigo que lo que está planteando es precisamente eso. No creo que debemos presionar en esa dirección.

Mi análisis parte de que ante el fracaso que ha tenido en Irán, quizás Trump no se arriesgue a una intervención militar en Cuba, acerca de la cual algunos de sus asesores militares le han alertado que Cuba no es Venezuela. Que en Cuba habrá resistencia y fuerte.

El punto más débil nuestro estrategicamente es la producción de alimentos. Eso no es realista esperar que nos lo envié Rusia ni nadie. Eso tendrá que prucirlo el País, que tierra y hombres y mujeres tiene. Estoy defendiendo lo que estoy convencido que defendería Fidel. No plantearía un cambio de Gobierno y menos en el Partido. No haría jamás algo que debilitaria el mando para responder al enemigo. Así actuó siempre, incluido el Periodo Especial. Recuerda que mi origen es fundamentalmente político y partidista y creo conocer los riesgos de organizar Congresos cuando te están amenazando militar y existencialmente. El, que nunca estuvo amenazado en su liderazgo esperó 16 años para organizar el 1er. Congreso.

Como además estoy convencido que no hay como avanzar hacia el Socialismo sin mercado, y que en nuestras condiciones tampoco nuestra agricultura podrá producir los alimentos necesarios, que hoy estamos importando y que los americanos tratarán, posiblemente con éxito, de impedir que lo logremos, será existencialmente necesario producir nuestros alimentos, para poder resistir no sólo el hambre, también a los americanos de Trump.

Estoy seguro que cuando se pueda salir de Trump y Marco Rubio, que con respecto a nosotros es más peligroso, habrá posibilidad de hacer un Congreso, sin que nuestro enemigo pueda influir en el. 

Estoy de acuerdo que hay que hacer cambios en el Gobierno. Pero para ello habría que remover a Marrero, principal responsable de los errores que se han cometido en la economía, incluido la construcción inacabable de hoteles y no de viviendas para la población. No ha sido capaz de darse cuenta de los límites del turismo dada la confrontación con Estados Unidos desde el 2018, lo que posiblemente se hubiese podido crear mejores condiciones para nuestro pueblo. Se dedicó a impulsar cualquier cosa menos la agricultura y la alimentación, pensando posiblemente que con los ingresos del turismo tendría dinero suficiente para importar comida. El fracaso en la economía es responsabilidad principal de Marrero, y es a él al que habría que sustituir. Y para ello no sería necesario efectuar un Congreso, que debería esperar hasta tanto haya desaparecido la amenaza inminente de Estados Unidos y Trump.
Un abrazo,

Benavides

martes, 5 de mayo de 2026

Imperio en vilo

 José Blanco

El colapso en curso de la globalización neoliberal se ha vuelto una maraña viscosa sin pies ni cabeza. El caos reina hasta el último rincón. Trump dio el banderazo de salida al colapso y parece creer que él gobierna el caos. El poder imperial construyó la globalización neoliberal a partir de los años 90; volvió milmillonarios a los millonarios de Occidente, especialmente a los gringos; se propuso explotar sin límite a numerosas sociedades del mundo en sus propios países, y en un cataplúm produjo, sin saberlo, las condiciones para el empoderamiento de Asia; de China en primer lugar, que ya ganó la preminencia industrial planetaria, sin vuelta atrás. Así las cosas, el imperio decidió abandonar el juego global que inventó y desató el colapso de la globalización neoliberal. 

Hacia 1990 el G-7 representaba dos tercios de la producción manufacturera del mundo y dos tercios, también, del PIB mundial, aunque sólo era 13 por ciento de la población planetaria. La globalización neoliberal pronto trastornó ese estatus: en terminos territoriales, el G-7 pasó de representar 67 por ciento de la producción manufacturera mundial a 34 por ciento en 2022. EU desde 2010 representa 17 por ciento de la manufactura; China el doble, 34 por ciento. Mientras los milmillonarios, gringos principalmente, se hinchaban de millones –y Asia se empoderaba–, inmensas franjas de la sociedad gringa se empobrecían y perdían sus saberes en materia de producción manufacturera. A inicios de los años 70, el empleo industrial de EU era de unos 15 millones; en 2025 había caído 50 por ciento, mientras la población había aumentado 140 millones. La insatisfacción de la sociedad gringa con esos cambios no podía ser más extrema. Biden y Trump culparon cínicamente a China de las decisiones de las élites de EU y presentaron su desastre como una “traición” del país asiático. 

La idea genial de la globalización neoliberal era crear un mundo integrado dirigido por las élites gringas. Un mundo integrado significaba la práctica abolición de las fronteras: el espacio planetario para la libre circulación del capital. El G-7 operó separando la economía de la política: los grandes empresarios se encargarían de la economía global, los políticos se encargarían, localmente, del control de las sociedades nacionales; los políticos legislarían para la seguridad de la propiedad y para garantizar el libre movimiento del capital. Funcionó durante un breve lapso. A la corta, la idea genial mostró provenir de alguien con dos dedos de frente, si no es que uno. No hay economía sin política, sin un sistema jurídico y político que la sustente, es decir, un Estado-nación. Y ahí dentro, en el Estado-nación, viven los trabajadores y la sociedades de base, y ahí se constituye un correlación de fuerzas que se expresa, bien, mal o regular, en las decisiones del Estado. Los empresarios no pueden reinar con exclusividad indefinidamente. El tiempo de la idea genial está extinto. 

En EU –y otros países–, la cólera se apoderó de los de abajo; para ellos los millonarios que invertían en lugares remotos mostraban insensibilidad total respecto de su propia vida. La grave crisis financiera de 2007-2008 hizo evidente que a los millonarios les importaba menos que un bledo la vida de las mayorías. Esa crisis fue lluvia sobre mojado: ocurrió cuando los de abajo ya no contaban con medios de defensa, los sindicatos se habían vuelto neoliberales, las izquierdas socialdemócratas se habíen vuelto neoliberales, mientras la pobreza campeaba. El malestar social en ebullición es ahora parte del colapso. 

Como todos los millonarios gringos, Trump se benefició de la globalización neoliberal. No obstante, la situación adversa para los de abajo se convirtió en la base del discurso demagogo de Donald Trump: el culpable del desastre interno era el Partido Demócrata y el principal culpable externo, China. Era imperativo reconstruir la industria en el territorio de Estados Unidos. Trump creyó que su programa arancelario, ridículamente insignificante para el objetivo reindustrializador, sería la llave de un éxito nunca jamás visto por nadie en este mundo. Para colmo, su “gran” programa se vino abajo cuando la Corte Suprema falló contra Trump: los aranceles eran ilegales. 

Trump, además, se presentó en su campaña política como un pacifista: él en un periquete podía recomponer cualquier entuerto sin tocar la pólvora. No obstante, con “el ejército más poderoso con mucho, más letal y más sofisticado del mundo”, ha atacado ya a ocho países. Y halló en Irán la horma de su zapato. “Ya vencí, destruí su marina, su aviación, su ejército”. Trump es el único capaz de vencer sin vencer. “Hice algo que fue, no sé, una tontería, valiente, pero inteligente”, dijo inpertérrito. 

Es probable que el mundo avance hacia un sistema multipolar. EU, potencia herida de muerte será, sin embargo, parte de ese sitema como poder primordial, por algún tiempo. No será un sistema que resulte de un acuerdo internacional. El orbe debe navegar, por tanto, en medio de ese colapso creado por el propio neoliberalismo.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/05/opinion/imperio-en-vilo

domingo, 3 de mayo de 2026

Martí, Núñez y Riverón

Dentro de 10 días mi buen amigo Enrique Núñez Rodríguez cumplirá 103 años de nacido. Antes de ayer, en el fb de su hija Nesy, encontré este documento que le motivó la lectura del poema Epístola a José Martí, de Francisco Riverón Hernandez, que también reproduzco.
srd


En enero de 1953 le leía a mi compañera de trabajo, Odilia Romero, el poema de Riverón intitulado “José de los Cubanos”, dedicado al centenario de José Martí. Era en un despacho con aire acondicionado de la empresa de publicidad Crusellas y Compañía, representante en Cuba de la Colgate Palmolive Pet, la firma norteamericana de jabonería y perfumería. En aquel momento disfrutaba de un salario increíble: más de dos mil pesos mensuales. De más está decir que no conocía lo que era hacer una cola, que comía y bebía en los mejores restaurantes del país y que iba, anualmente, a Nueva York a ver en Broadway las mejores comedias musicales y los desafíos de beisbol de las grandes ligas. Cambiaba el carro cada dos años por un modelo más moderno, del último tipo. Y mis hijos estudiaban en los colegios más caros y exclusivos de La Habana. Tenía, además, un nombre ya consolidado como autor de teatro, de radio y de televisión, y colaboraba en las mejores publicaciones del país. Debía ser un hombre feliz. Y creía que lo era. Pero, de pronto, leyendo las décimas de Riverón, donde contaba las frustraciones de Cuba como nación y la necesidad de recurrir al Apóstol, se me quebró la voz, se me nublaron los ojos, y estallé en llanto.

¡Qué era lo que me faltaba para ser feliz? Porque, indudablemente, aquel llanto respondía a una honda sensación de angustia. Me faltaba, fue la respuesta que me di a mí mismo, la patria. Y la patria me la devolvieron, poco tiempo después, los muchachos de la Generación del Centenario. Empezó a disminuir el salario, no pude comprar un carro en muchos años, los restaurantes de lujo se me hicieron prácticamente inaccesibles y tuve que hacer cola para comprarme un par de zapatos de inferior calidad a los que compraba, por media docena de pares, en El Encanto. Mis hijos empezaron a estudiar en escuelas públicas. Dificultades que desconocía, o que había olvidado desde los días de mi infancia, se multiplicaban. Y, lo que es peor, sentí algunas veces sobre mis hombros la sospecha de los que me consideraban un valor del capitalismo, una especie de resignado a los cambios pero no muy confiable en cuanto a firmeza revolucionaria. Sentí todo eso, pero nunca más he vuelto a llorar, de frustración al menos, cuando leo a Martí o alguien me habla de Maceo.,

En mi vida personal y profesional creo que he seguido siendo el mismo, con una sola diferencia: ahora, cuando lloro, lloro de emoción patriótica. ¡Me siento tan orgulloso de tener patria!

¿Recuerdas, Odilia Romero?

Enrique Núñez Rodríguez
Marzo 30 de 1991



EPÍSTOLA A JOSÉ MARTÍ

José de los Cubanos:
tan empinado al cielo y tan en tierra,
con tu mundo de sol junto a los ojos
y tu jilguero asido de las letras.
Escúchame la voz que te saluda,
enséñame el dolor que más te duela
y acércame cien años de palabra
para izar en un grito tu bandera.
ayúdame, José,
dáteme en sangre y sol para la siembra,
tú eres más que el horario de los hombres,
eres más que esta cosa que me llega
desde todas las cosas que me miran
con los ojos pintados de tristeza;
vengo desde la sed que ya conoces,
quiero saberte un rato la manera,
porque estoy tan usado de dolores
y las manos me sangran de cadenas.
Escúchame, José de los cubanos,
alguien quiere sentir que te despiertas.
Porque eres necesario,
salta desde la savia de tu grito,
con tu entero clamor de hombre parado
hablándole al asombro de los siglos,
tú, que sabes bajarte por más alto,
que desbordas el tiempo de ti mismo,
enséñale a los hombres de tu sangre
lo que a pesar de ti no han aprendido,
enséñales, José,
lo que es estar hasta las uñas limpio.
Te he sentido crecer junto a los pobres,
he bebido de ti donde estás vivo,
te conozco sudando de talleres
en un juntar de brazos oprimidos,
allí donde se mojan las arrugas
untadas de tabaco y de martillo;
porque tú estás donde la vida sufre,
donde el dolor aprieta sus anillos,
he tocado en las bocas que no tienen
buscándote a lo largo de mi grito
y te he visto llorar junto a los surcos
manchado por el por el polvo del camino;
y en aquella inquietud desalojada
hacia un gotear de llanto campesino,
has caído a llenar una tonada
en una voz doliente de guajiro:
“Soy corazón tropical
que una boca extraña muerde,
miseria gris, junto a un verde
gemir de cañaveral.
Muelo azúcar, bebo sal,
endulzo labios impíos,
hasta de los brazos míos
me siento desalojado
¡Ay, que me duele al costado
el sueño trunco en Dos Ríos!”

Escúchame, José de los cubanos,
alguien quiere creer que estás dormido.
Mira cómo ha crecido lo más triste
donde fuiste cuajado en alma y carne,
mira lo que le han hecho al sueño libre
que abanderó tu voz en todas partes;
porque los que se dicen tus hermanos
han dejado a morir lo que sembraste,
porque los que se dicen tus hermanos
te han oído gritar y no te saben;
hay un sabor de llanto en cada cosa,
y un andar hacia todos desde nadie,
y sonrisas pequeñas que mendigan,
y cuerpos sin zapatos en la calle,
y se quejan de harapos las aceras,
y el sueño se lastima de portales,
y hay un dolor mojado en las ojeras,
y un pueblo que se acuesta con el hambre
porque la noche vive todavía
a pesar de tu voz y de tu sangre.
Acá, donde eres algo sin olvido,
alguien quiere sentir que despertaste.
José de los cubanos,
tan empinado al cielo y tan en tierra,
con tu mundo de sol junto a los ojos
y tu jilguero asido de las letras.
Hay caminos de sombra por delante,
las manos de tu sangre van a tientas,
hay hombres divididos que te llaman
y dolores humildes que te esperan;
porque eres de los que aman y reúnen,
rómpete en luz al fondo de la senda,
salta desde la savia de tu grito
con aquello que es más que una osamenta
de cosas consumidas por el tiempo.
Hay que golpear en algo como piedra.
Escúchame, José,
lo que amara tu amor a ti regresa,
Cuba moja con lágrimas tu nombre
allí donde te duermes con la tierra,
José de los cubanos,
Cuba quiere sentir que te despiertas.
Hay que romper un sol sobre la noche.
Hace falta tu voz, José: ¡Despierta!

                              Francisco Riverón Hernández
                                                             1953