ayer, 20 de octubre de 2010, en la Universidad Central de Las Villas, al serle entregado el Doctorado Honoris Causa.
Compañeros en el Amor al Saber, en la Filosofía.
Rector de la Universidad Central de Las Villas.
Profesores y alumnos.
Agradecer sí, agradezco con emoción muy especial el Reconocimiento que recibo, esta gentileza propia de quienes saben mirar hondo y han descubierto más allá de mis cualidades intelectuales y formación y dedicación, que en definitiva se repiten en otros estudiosos y maestros, algo que me hace aceptar la altísima distinción de Doctor Honoris Causa en la Universidad de Las Villas, la que tuvo entre los suyos a Samuel Feijoo y a Nuñez Jiménez. Sé que en ese mirar más hondo habéis descubierto la carga de eticidad, diré que amorosa y diré que plotiniana-martiana que anda por todas las veredas que me recorren. Tal vez no sea muy cuerdo pero esa flecha que habéis centrado en las esencias acaso fue centrada desde su morada, en el corazón mismo de esta Universidad, por aquel poeta no importa si escribiese en prosa o cubriese de “surreales” dibujos una cuartilla, que fue mi Samuel Feijoo. Gracias mi Samuel inspirante. Los dos sabemos de ese sentido plotiniano-martiano de la eticidad. Fundar que es nuestra tarea pero fundar desde y para la Belleza. Y andamos por la tierra desde la obra y debe serlo, porque no podrás ser olvidado ya que lo ennobleces todo con solo mencionarte; hacerlo debiese tener y acaso tiene, así lo hago, sabor de invocación. Y fundar, fundar, fundar el amor al saber, al ser verdadero, ser desde lo más humano y hacerlo para y entre los jóvenes; no solo (y es obra hecha) fundar instituciones que pudieran y deben disolverse en movimiento artístico y ya no ser, para que ser si ya no fuesen, no son, o no serán. ¡Silencio! Fundar, fundar, fundar en las conciencias en la conciencia joven, una a una, fundar-sembrar desde el saber si es aquel que ya integrado en la eticidad puede atreverse a proclamar y entonces se sabrá otra vez escuchado, que la mano que otra, todas las manos estrecha, es la que se propone la Belleza en y desde el Socialismo.
Lo hemos olvidado. Es la Belleza el esplendor supremo ese que pudiera cegar de tanta luz que llega pero que en lucecitas va marcando el camino. La fealdad merece el rechazo del hombre; es enemiga de nuestro ideal. ¿Dime por qué se infiltra entre nosotros y es cosecha de cuanto “el Socialismo” toca? Es el de entrecomillas ese que estatizado-estatizante, la creación de cada individuo-persona o la de aquellos que se asocian por afinidad, esteriliza o mata; el arma que ese entrecomillado “Socialismo” estatizado emplea es la más simple: reglamentarlo todo con regocijo extremo.
¿Y qué nos llega hoy, en estos días, cada instante? doy respuesta, una revolución que la revolución revoluciona en términos reales y en dimensión histórica aún no perceptible. Desestatizar la Sociedad es refundarla. Y refundarla supone andar alertas porque ella, cuando llegue a existir y existirá de nuevo, definirá sus propios rasgos y devendrá por fuerza de un modo u otro control del Estado, de sus funciones (para las que sus funcionarios-representantes habrán sido elegidos). Y entonces el Estado, organizador-regulador hará otro tanto, y si nombrado o elegido, elegido-nombrado tendrá que estar armado por la Ley y otros medios, para exigir y hacer cumplir leyes y normas. Si estamos ya al desestatizar fundando-refundando nuestra Sociedad y no importa el término, haciéndole nacer “de Nuevo”, no desde su Antagonista, La Fealdad, sino desde su posible Señor e inspiración, La Belleza.
Es por eso que me atrevería a proponer que la refundación de nuestra Sociedad se hiciera con espíritu Renacentista todo embelleciendo calculadamente La refundación, ese resurgimiento natural a partir de la desestatización, no permite que tal resurgimiento que llamo refundación, tenga lugar sin un cierto clima de espontaneidad inevitable, eso ya lo sabemos, y también sabemos que la acompañará otra dosis de obligada regulación. Pensar ese futuro ya presente exige muy seria reflexión, observación, espíritu de aprendiz y de piloto, y un diseño bien pensado, tan bien pensado que se apoye para si necesario en opciones, opciones en plural, varias, diversas opciones, porque nada va a ser fácil.
Arduo el camino del Socialismo, nada parece posible sin echar cimientos y para afrontar la experiencia social, estructural, económica, política y ética que nos hará crecer espiritual y materialmente y enfrentar no solo nueva hazaña sino nueva vida y para la juventud que está y para la que va llegando, un mundo que le ofrece lo que ansía, protagonizar la historia y es un modo de decir para hacerme comprender, pasar a co-protagonizar y protagonizar la vida tal y cual corresponde. Es que la vida individual y social es solo vida real, acción, posibilidad de creación combate y solo el que la afronta y protagoniza y en ella debe hacer y decidir, crece. En ese crecer de nuestra juventud residen entrelazadas confianza y esperanza. Más tarde, esa vivencia será lo que llamaremos “historia”. Preparaos para esa gran tarea cuyas puertas, a mucho mucho riesgo y con toda decisión, convicción, seguridad y plenitud de esfuerzo, nuestras generaciones abren, la generación de Fidel, la de Raúl.
Desestatizar la Sociedad, no es negar el pasado es completarlo, seguir adelante y en cada época hacer lo que hacer toque ha señalado Fidel con claridad, con lucidez. Dirigir la flecha a la diana obligada reinventando el mundo; nuestro mundo de ahora y hacerlo como ejemplo singular y enriquecedor. No solo para nuestro pueblo, enriquecedor de la experiencia que supone como los vietnamitas llaman “irse acercando al Socialismo”. ¿Irse acercando? Sí, por qué no, acercándose. Tanto que cuando se le toca lo ignoramos de tan natural que resulta. Algunos de sus rasgos están en nuestras vidas, y en las de nuestros hijos. ¿O es que a esta etapa refundacional y que gustaré llamar Renacentista, pudiésemos siquiera acercarnos sin más de un millón de universitarios, millones de ciudadanos que comienzan a serlo en plenitud porque instruidos disciernen con mayor claridad; sin un analfabeto y con una juventud sana, sin niños o ancianos desamparados? No, no pudiésemos. Esa es la patria nuestra, la que nos permite un nuevo asalto al Cielo, con un pueblo dueño de la hazaña de haber roto para siempre el horror de apartheid en África y de haber dado miles de sus hijos a ese combate en el curso de la liberación de varias naciones de aquel continente todavía sometidas al régimen colonial. Hay otro muchos miles de cubanos universitarios o muy bien formados entregan con el saber el espíritu solidario internacionalista de nuestra Revolución. Ellos también se van forjando.
¿Cómo será ese nuevo Asalto, cómo lograrlo? No fácilmente, solo lo veo posible afrontando este inmenso riesgo, riesgo inmenso que es, va a ser, comienza a ser, la revolución profunda de la Sociedad que supone si Desestatizante, ese reencuentro consigo misma que tantos bienes de todo tipo nos depara, y entre ellos, no solo bienes ha de entregarnos, también sorpresas y tal vez dolores que el Estado, bajo la dirección del Partido, tendrá todavía que afrontar.
No sé si sueño o si ando bien despierto; les aseguro estarlo; pero no sé si pueda, de tanto ansiar, andar envuelto en nuevas formas visionarias. Y me pregunto si por si acaso no debiese callar llegado el punto a que he llegado y mejor, esperar. Si me equivocase echémosle culpa a esa tendencia que los que creen en Utopía aun padecemos.
¿Será que en día no lejano, despiertos ya sin duda, nos tocará apreciar la Sociedad que se refunda ya dueña de sí misma, ya desestatizada, la Sociedad que rediseña su rostro de persona, una a una, individuo que crea y que descubre en el otro al hermano de su hermano, hermanos todos y todos desplegando cualidades y rasgos que pese a lo diverso en uno han de fundirse? Y que ya entonces los CDR volverán a serlo y el Poder Popular en esa similar instancia, la cuadra, el barrio, circunscripción y municipio dirán adiós (y sin dolor) a ceremonias y como base de la base irán reconstruyendo ese tejido que es la imagen real de esa la desestatizada Sociedad que hemos soñado y que reencuentra todas sus potencias.
Para entonces la Sociedad Civil, la que somos nosotros, se encargará de estornudar más fuerte y de hacerse sentir como parte de vida. Los Sindicatos, las Mujeres, las Asociaciones rurales, la UNEAC y las Asociaciones de Científicos, los jóvenes creadores, artistas, investigadores también de las artes y las ciencias, los pedagogos y los etcétera, etcétera, etcétera. He descubierto tantos y tantos grupos hiperactivos en los últimos tiempos, hiperactivos y casi silenciosos, en todas las ciencias sociales y para mi asombro, en la Ecología, la Antropología, la Historia de zonas, áreas y comunidades que creía olvidadas, todo lo que demuestra que la arrogancia estatal, su burocracia, el paternalismo y todas esas hidras imaginables no lograron callar nunca la sana creatividad de nuestra gente-pueblo, ese tesoro.
Y sabréis entonces ¡y a soñar se ha dicho! será entonces posible la descentralización que sea deseable ¿cuál y hasta dónde? Ahora sí que callo; a otros tocará decidir, consultar, aplicar. No logro ver tan lejos pero sueño y por ahora soñaré despierto.
Marx y Lenin explicaron, describieron, definieron el Socialismo como periodo de transición. No hay término previsible. Las circunstancias deciden. Como en todo. Pero más lejos o más cerca todo resultará si en un primer instante es derrotada desde su entraña misma la Oligarquía local; su fuerza militar; el dominio económico y estratégico extranjero (es el caso de Colonias y semi-colonias) y en fin, los resortes fundamentales. Los lenguajes cambian, las palabras, a veces, se elastifican. Las condiciones concretas son lenguajes de otro carácter, más que concretas, y no suelen disfrutar de aquel privilegio. Y es por eso que me atrevo a decir que el rasgo de nuestra Contemporaneidad Latinoamericana, el que inunda la realidad con la esperanza, nos permite decir, todo es posible. Y decir también de modo más matizado y prudente que conviene no olvidar que el Imperio acecha desde sus bases militares, apoyando oligarquías maltrechas pero actuantes, incapaz de renunciar al terrorismo de Estado y lastimado el mismo por la descomposición interior (la fiera herida suele hacerse más y más peligrosa).
Cuando éramos muy jóvenes aprecié que Fidel, como Martí, se había dicho que la Revolución radical solo es posible desde el Poder cuando se derrota y desenraiza al enemigo.
Somos el caso aparte. Podemos y debemos a todo riesgo desencadenar el salto cualitativo ya iniciado revolucionando la Revolución y por tanto la Sociedad toda. Es que el Partido es su Vanguardia y sabe que llegó el obligado y saludable, salvador instante.
Desde el Poder, con el Poder, por el Poder, será posible este revolucionar la Sociedad sin permitir asalto alguno del oportunismo acechante y que pudiese encontrar dos vertientes, la del burocratismo escritorial-funcionarista, que desde el escritorio todo lo complica, enreda en papeleos a veces lucrativos y que será de menor ralea y desechable si se le enfrenta; o la de los que sueñan en ir empujando de mil maneras y a veces, como ya hemos visto, con argumentación mecánicamente marxista y ejemplos apoyados en las luchas teóricas, internas y válidas para y en los tiempos en los que todavía la esperanza fundacional del Socialismo, y con razón, residía en la experiencia soviética principalmente leninista. La riqueza del debate teórico marxista de la época no tendría que ser olvidada o subestimada jamás. Fue tarea de cíclopes encontrar caminos y resolver problemas en aquel país y circunstancia. En ellas Lenin se creció sin cesar hasta casi su muerte. Duró menos que lo necesario y dio y dejó en textos más de lo concebible. Recuerdo a nuestro Mella, que tanto dejó, igualmente en tiempo igualmente convulso y como para siempre.
¿Cuál sería la lección de uno y otro, la muy legítima de Lenin y para nuestra realidad tan cercana, la de Mella? Es la lección de Carlos Marx que no debiésemos borrar ni un minuto del pensar que debe llevar a la acción consciente y eficaz, y que en ellos parecía incorporada orgánicamente: “Para transformar la realidad hay que conocerla”.
Estamos nuevamente, como el primer día ante una realidad que ya no es ni remotamente la misma. La Oligarquía fue destruida y desterrada y esta vez y ya, por allá, bien enterrada, su presencia no existe; la destrucción fue desde la raíz. Y el Imperio igualmente derrotado. “Cuba territorio libre de América”, “Cuba territorio libre de analfabetismo”, tantas Cubas libre territorio de enfermedades endémicas y abierto a la salud general y hoy dueña Cuba de un pueblo instruido y ansioso de ese salto que nos hará más libres y plenos. Y para darlo, no sé si previniendo su necesidad, Fidel, artífice de aquellas deslumbrantes hazañas nos hizo la advertencia previsora y movilizante de la conciencia el 17 de noviembre del 2005 y desencadeno la Batalla de Ideas, que es hoy la de todo el pueblo.
Si la transformación de la realidad que es la nuestra de hoy, la que hemos construido supone conocerla, no en bloque, no hay realidad en bloque, referirse a ella supone aceptarla en su complejidad y permanente movimiento, y capacidad de sorpresa. Toda acción revolucionante, si socialmente comprensiva es también conmoción y posible desgarre. Sé de Raúl, de su método, y ando seguro de que le acompañan, a él, y a toda la dirección, grupos de trabajo, investigación y estudio que aseguran hasta donde posible la factibilidad de “la descomunal” decisión política, económica, espiritual y ética que supone arrebatar al Estado la apretada presencia física y no física de la Sociedad para que, desestatizada, reaprenda a respirar y a crear. Y al Estado ofrecer la oportunidad de servir a la Sociedad de un modo tan orgánico y eficiente que vaya, en alguna medida (y sin tiempo prefijado) disolviéndose en ella.
Confieso que en este instante debo detenerme porque aprecio que es tema de mucha, larga, delicada reflexión. También porque se me sale el componente libertario de mis concepciones socialistas. ¡Qué maravilloso sería ver el proceso de disolvencia!, como en el cine, acto de magia técnica. Nada propicio en la vida social; ni la técnica ni el planeamiento excesivo le son aplicables. La Sociedad supone urdimbre tan compleja que solo la combinación de la delicadeza y la firmeza le son afines.
Ese Socialismo Renacentista, que tome como uno de sus componentes la Belleza. Lo que no es bello no es socialista; bello moral y por qué no, materialmente. El espíritu humanista que hizo decir más de una vez de un modo u otro a José Martí “patria es humanidad”. Andar por ahí, subtextualmente, en el Fidel que establece en sus escritos más actuales la obligación de todos y, sobre todo, de los que en el mundo en que vivimos pueden influir en los acontecimientos, la obligación de salvar el Planeta y con el Planeta a la especie humana. Este Fidel de humanismo inegoista, de la fraternidad universal, nos da el rasgo esencial del Socialismo del Siglo XXI, su prioridad internacional que, si adoptada, será en su práctica renacer del Humanismo.
Ellos son símbolos, Fidel, Raúl. Todos somos partícipes. Los símbolos movilizan y en sus tareas organizan, fijan plazos, buscan opciones, etcétera. Ellos entregan la lucidez del estadista. Nosotros, cada uno, tenemos que actuar y ser, ser de veras, actuando.
El reto que afrontamos es decisivo. Para sobrevivir creando y para asegurar el camino del Socialismo, afirmar y continuar todo lo ya forjado, y acercarnos cada vez más a ese ideal de fraterna sociedad re-humanizada. Retorno a Carlos Marx y a ustedes, profesores y alumnos, aprecio recordarles un texto que considero fundamental porque nos entrega lo que toda su obra y vida ratifica, la esencialidad ética, humanística, del marxismo. Me refiero a su reflexión-análisis de las formas de producción pre-capitalista cuando aprecia que ese Capitalismo naciente debió aplastar la que precedía, la producción artesanal diferenciada y no-alienante. Ese Capitalismo destructor del hombre productor, sustituido por la máquina de forma dominante encontró síntesis cinematográfico en una imagen del filme de Charles Chaplin Tiempos Modernos que tendría que exhibirse en las clases de filosofía cuando de Marx se trate. Chaplin ha sido uno de sus mejores intérpretes, le dio la imagen y en ella un poder de comprensión y trasmisión sintética, privilegio del Arte.
Esta Revolución nuestra que se revoluciona merece ese Vale la pena si bien se comprende la dimensión histórica que desde ya tiene, como audacia y diseño de futuro. ¿De futuro? De futuro presente. Es este arco multicolor el que define la verdadera Contemporaneidad la que propondría a nuestra intelectualidad. Y digo propongo, y solo propongo. En todo caso no me tomo más allá de la condición de propagador de ideas.
Doy gracias más que sentidas a la Universidad Central de las Villas y a su Claustro en el Día de la Cultura Nacional y en tiempos de revolucionante espíritu revolucionario por detenerse en mi persona en período tan exaltante. Es mucho, demasiado Honor. Gracias.
jueves, 21 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
cumpleaños en florence
Carta de Antonio Guerrero desde la prisión de Florence, donde acaba de pasar otro cumpleaños.
Queridos amigos:
Ha sido inquietud de muchos saber cómo pase el día de ayer. A modo de respuesta aquí les hare una narración breve.
Me levante antes de las 6 a.m, como todos los días. A mi compañero de celda lo levantaron a las 5 a.m, para su trabajo en la cocina.
En cuanto abrieron las puertas fui directo a chequear los correos. Eran 13, algunos con varios pegados, así que el total llegaba casi a los 20 mensajes. Luego recibí otros durante la jornada. Desde hace varios días ya venían llegándome felicitaciones. Por escrito me han llegado muchas, hasta desde Nueva Zelandia.
Una nota especial de emoción y cariño me brindaron mis compañeros del Aeropuerto de Santiago de Cuba, que se volcaron a escribirme mensajes individuales y colectivos.
Mi plan era terminar una pintura en acuarela y lo logre ya pasado el mediodía, trabajando toda la mañana en ella.
Fue un día irregular. Ocurrió un incidente en horas tempranas y nos mantuvieron todo el día en las Unidades de Dormitorios.
Hice varias llamadas cortas.
Cuando llame a mi hijo Tony estaba en una actividad en la Habana Vieja, donde a coro me cantaron felicidades. Luego pude hablar con mi madre y hermana que estaban en Matanzas. Brevemente Arleen y Luis Octavio me contaron lo que había en plan y todo el entusiasmo y cariño que allí reinaba hacia mis familiares.
Por supuesto, hable con mi hijo Gabriel, y nos felicitamos mutuamente, estaba muy contento al arribar a sus 18.
Menos mal que a mis 52 el corazón está bastante fuerte para resistir tantas emociones una detrás de la otra.
No he podido responder todos los mensajes. Creo que merecía un "descansito".
Me retire temprano.
Cuando esta todo el mundo dentro de la Unidad de Dormitorios es casi como un manicomio, unos gritan por el futbol americano y otros por el otro futbol, el balompié. Los hay que se arrebatan con las "peleas callejeras" que no parecen cosas de humanos. Los mas pacíficos quizás ven una película o juegan a las cartas o al ajedrez, aunque las mesas son pocas y no alcanzan para todos los que quisieran pasar su tiempo en un juego de mesa.
El ambiente estaba algo tenso, pero yo le preste mas atención a mis asuntos.
Terminé el día haciendo una llamadita de dos minutos para saber que mi madre había regresado bien, y estaba contenta, ni me habló de cansancio.
Me puse a leer, como todas las noches, sobre las 9 p.m. Leí muchas informaciones de Cuba y del mundo, y algunas de las recientes Reflexiones de Fidel.
Hay muchas maneras de pasar un día feliz y de dormir tranquilo. Así me sucedió ayer.
Gracias una vez más por todas las muestras de hermandad y cariño.
Aquí les va un poema que encontré entre mis papeles y es de un 16 de octubre hace 10 años (con algunos arreglitos).
UN PEQUEÑO DELIRIO
Con marcas de la sombra
agoniza este día.
Con su última mirada
la noche lo contempla
y sigue andando, y gira.
Por su silencio trepan como yedras
lejanas ceremonias nunca extintas,
marañas de caricias nunca añejas.
No es que quiera quejarme
pero el tiempo lo va cubriendo todo
con un barro
que va sellando un pacto
con todas las variantes del olvido,
y van quedando solo
conjeturas, vestigios,
referencias dudosas
de todo lo cuidado
en días imprecisos.
No obstante, sabemos tu y yo
que esto no puede ser definitivo,
más bien es una dicha,
un mensajero sueño
de lento itinerario,
un pequeño delirio,
y que valdrá la pena
sucumbir a la vida
de estas horas maduras y sombrías.
Cinco abrazos.
Venceremos.
Tony
17 de octubre de 2010
FCI Florence.
Queridos amigos:
Ha sido inquietud de muchos saber cómo pase el día de ayer. A modo de respuesta aquí les hare una narración breve.
Me levante antes de las 6 a.m, como todos los días. A mi compañero de celda lo levantaron a las 5 a.m, para su trabajo en la cocina.
En cuanto abrieron las puertas fui directo a chequear los correos. Eran 13, algunos con varios pegados, así que el total llegaba casi a los 20 mensajes. Luego recibí otros durante la jornada. Desde hace varios días ya venían llegándome felicitaciones. Por escrito me han llegado muchas, hasta desde Nueva Zelandia.
Una nota especial de emoción y cariño me brindaron mis compañeros del Aeropuerto de Santiago de Cuba, que se volcaron a escribirme mensajes individuales y colectivos.
Mi plan era terminar una pintura en acuarela y lo logre ya pasado el mediodía, trabajando toda la mañana en ella.
Fue un día irregular. Ocurrió un incidente en horas tempranas y nos mantuvieron todo el día en las Unidades de Dormitorios.
Hice varias llamadas cortas.
Cuando llame a mi hijo Tony estaba en una actividad en la Habana Vieja, donde a coro me cantaron felicidades. Luego pude hablar con mi madre y hermana que estaban en Matanzas. Brevemente Arleen y Luis Octavio me contaron lo que había en plan y todo el entusiasmo y cariño que allí reinaba hacia mis familiares.
Por supuesto, hable con mi hijo Gabriel, y nos felicitamos mutuamente, estaba muy contento al arribar a sus 18.
Menos mal que a mis 52 el corazón está bastante fuerte para resistir tantas emociones una detrás de la otra.
No he podido responder todos los mensajes. Creo que merecía un "descansito".
Me retire temprano.
Cuando esta todo el mundo dentro de la Unidad de Dormitorios es casi como un manicomio, unos gritan por el futbol americano y otros por el otro futbol, el balompié. Los hay que se arrebatan con las "peleas callejeras" que no parecen cosas de humanos. Los mas pacíficos quizás ven una película o juegan a las cartas o al ajedrez, aunque las mesas son pocas y no alcanzan para todos los que quisieran pasar su tiempo en un juego de mesa.
El ambiente estaba algo tenso, pero yo le preste mas atención a mis asuntos.
Terminé el día haciendo una llamadita de dos minutos para saber que mi madre había regresado bien, y estaba contenta, ni me habló de cansancio.
Me puse a leer, como todas las noches, sobre las 9 p.m. Leí muchas informaciones de Cuba y del mundo, y algunas de las recientes Reflexiones de Fidel.
Hay muchas maneras de pasar un día feliz y de dormir tranquilo. Así me sucedió ayer.
Gracias una vez más por todas las muestras de hermandad y cariño.
Aquí les va un poema que encontré entre mis papeles y es de un 16 de octubre hace 10 años (con algunos arreglitos).
UN PEQUEÑO DELIRIO
Con marcas de la sombra
agoniza este día.
Con su última mirada
la noche lo contempla
y sigue andando, y gira.
Por su silencio trepan como yedras
lejanas ceremonias nunca extintas,
marañas de caricias nunca añejas.
No es que quiera quejarme
pero el tiempo lo va cubriendo todo
con un barro
que va sellando un pacto
con todas las variantes del olvido,
y van quedando solo
conjeturas, vestigios,
referencias dudosas
de todo lo cuidado
en días imprecisos.
No obstante, sabemos tu y yo
que esto no puede ser definitivo,
más bien es una dicha,
un mensajero sueño
de lento itinerario,
un pequeño delirio,
y que valdrá la pena
sucumbir a la vida
de estas horas maduras y sombrías.
Cinco abrazos.
Venceremos.
Tony
17 de octubre de 2010
FCI Florence.
sábado, 16 de octubre de 2010
apoteosis brouwer-gismontiana
foto 1:
Vista del interior de la Basílica Menor de San Francisco de Asís en la jornada inaugural del Festival. Actúa el coro Entrevoces, dirigido por Digna Guerra.
foto 2:
Tania León, compositora cubana residente en Estados Unidos, saluda al público. A su espalda María del Henar Navarro y Niurka González.
foto 3:
Harold López-Nussa, presentado por el Maestro Leo Brouwer.
foto 4:
Egberto Gismonti y Amparo del Riego.
foto 5:
Arriba: Miguel Trápaga, Alí Jorge Arango, Víctor Pellegrini, Marcelo de la Puebla y el Cuarteto de Cuerdas Havana: Patricia Quintero, Zully Morales, Rainel Joubert y Xóchitl Morales.
Debajo: Leo Brouwer.
Ayer 15 terminó el II Festival Leo Brouwer de Música de Cámara. Era una tarde espléndida y llegué más tarde que el día del ciclón, esta vez por mi culpa. Por eso me perdí la Sonata del caminante (para guitarra), interpretada por el Maestro rosarino-habanero Víctor Pellegrini, y llegué cuando el juvenil Quinteto de Vientos Santa Cecilia concluía tres obras de Egberto Gismonti, a quien estuvo dedicada la última jornada.
Sin embargo llegué a tiempo para ver a Harold López-Nussa acometer seis de los Diez bocetos para piano que Leo compuso como homenaje a pintores cubanos. Los diez trabajos son preciosos, pero me tocan muy particularmente los dedicados a Raúl Milián, con claroscuros angustiosos, como la obra del pintor; el dedicado a Choco, que lleva y trae magistralmente un tumbao sonero; y la diafanidad transparente de las texturas que evocan la imaginería de Roberto Fabelo. No sé si lo más difícil de conseguir en estas piezas sea continuar en estilo los espacios de improvisación que el compositor deja al intérprete. Un sutil juego de “terreno minado” que la profundidad de análisis y la creatividad de Harold sorteó con ingenio y elegancia.
Cuando fue a anunciar el intermedio, Leo invitó a Egberto Gismonti a tocar “siquiera cuatro notas”, para “redondear” la primera parte del programa. El gran músico brasilero dedicó afectuosas palabras a la calidad de los intérpretes del Festival y dijo que iba a hacer una improvisación basada en la música de Leo y en la sensibilidad del pianista que acababa de tocar. Gismonti improvisó durante un cuarto de hora una música que, por su planteo y consecuente desarrollo, parecía escrita. Después invitó a la Maestra del violonchelo Amparo del Riego a dibujar el tema de Pan y Vino, una de las piezas más delicadas de su legendario disco de piano Alma. El resultado fue la belleza de una música austera que, sin la más mínima concesión al sentimentalismo, puso piel de gallina en mucha gente.
Mientras Gismonti hablaba de las virtudes de los músicos cubanos, yo me preguntaba en cuántos países podría hacerse un Festival de tal diversidad e interés. Recuerdo que la primera música que sonó, en el primer concierto, fueron las Rondas, refranes y trabalenguas para coro mixto, de Leo Brouwer, en mágica versión del coro Entrevoces, dirigido por la maestrísima Digna Guerra. Hubo dos fechas dedicadas a cubanas compositoras, desde el siglo XIX hasta nuestros días. En ese ciclo el Trío José White me descubrió una composición para violín, cello y piano, de Cecilia Ariztí, de una belleza conmovedora. Y en el espacio dedicado a cubanas en otras tierras me impactó el quehacer de compatriotas como Keyla Orozco, Tania León y Magaly Ruiz. Qué linda sorpresa descubrir que la entrañable María Álvarez Ríos escribió una obra como Ghetto. Qué estimulante ver crecer a intérpretes jóvenes como Fernando Muñoz, Ana Gabriela Fernández, Dianelys Castillo y Alí Jorge Arango; y constatar la creciente madurez de jóvenes maestros como Anolan González y Leonardo Gell.
La imantación de Leo ―asistida por la voluntad incansable de Isabelle Hernández― atrajo también a excelentes intérpretes de otras tierras: los maestros guitarristas Marcelo de la Puebla y Miguel Trápaga, de Chile y de España, y el virtuoso trombonista andaluz Rafael Martínez Guillén. Trápaga tiene un sonido espectacular. Rafael es capaz de escribir y ejecutar una cadencia cubana perfecta. Marcelo, en intimidad, se alivia con canciones del inmortal Víctor Jara.
La última obra que se escuchó fue el estreno mundial de Gismontiana para cuatro guitarras y orquesta de cuerdas, obra que Leo compuso en 2004, versionada ayer por cuatro guitarras y cuarteto de cuerdas. Seis movimientos que se van levantando desde texturas de gran sutileza, con contrapuntos de elementos rítmicos brasileros y cubanos, a veces solos y otras superpuestos, creando fusiones de afortunadas simpatías. Música que el mundo escuchó ayer por vez primera y que, por su impresionante belleza, sentí deseos de seguir recorriendo como espiral eterna.
glosario y adyacentes
En Cuba se le llama “policía acostado” a esas prominencias que se ponen en calles o carreteras para que los vehículos reduzcan la velocidad. Hace poco, cuando estuve en Puerto Rico, me dijeron que allí les llamaban igual. En México les llaman topes y una vez me pasó una cosa muy graciosa con eso (otro día la cuento).
En Cuba se les llama Repartos a zonas residenciales que hay en las afueras de la ciudad. El reparto Náutico es uno de estos barriecitos y tomó su nombre porque fue construido al lado del Club Náutico, que antes de 1959 era un centro de esparcimiento de personas adineradas. Después de la Revolución, esos clubes pasaron a manos de diversas instituciones estatales para que todo el mundo tuviera acceso a sus playas, bares y restaurantes. En la antigua zona de Miramar (hoy parte del municipio Playa) hay varios clubes de este tipo. Uno de los más célebres, el Country Club, en 1960 fue transformado primero en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y años después en el Instituto Superior de Arte (ISA).
Cuando hablo del parque del reparto Náutico, me refiero a un parque que está casi a la entrada de esa zona residencial. En ese parque la gente suele ir a sentarse a disfrutar de la brisa marina y también hay algunos aparatos para jugar los niños.
No sé el dato numérico, pero en Cuba existe una gran variedad de palmeras, que van desde las arecas, que son plantas ornamentales que se siembran en macetas, dentro de las casas, hasta otras de gran envergadura y muy variado aspecto. Entre las que recuerdo, están las llamadas barrigonas, porque se ensanchan a mitad del tronco. Para los cubanos un cocotero es una palmera de da cocos, porque no todas las palmeras producen ese fruto. Por ejemplo, el árbol nacional de Cuba es la Palma Real, que produce racimos de un fruto que llaman palmiche, muy preciado en los campos para la alimentación porcina.
En Chile se les llama guaguas a los bebés. En Cuba (y en las Islas Canarias) les llamamos guaguas a los ómnibus.
En Cuba se les llama Repartos a zonas residenciales que hay en las afueras de la ciudad. El reparto Náutico es uno de estos barriecitos y tomó su nombre porque fue construido al lado del Club Náutico, que antes de 1959 era un centro de esparcimiento de personas adineradas. Después de la Revolución, esos clubes pasaron a manos de diversas instituciones estatales para que todo el mundo tuviera acceso a sus playas, bares y restaurantes. En la antigua zona de Miramar (hoy parte del municipio Playa) hay varios clubes de este tipo. Uno de los más célebres, el Country Club, en 1960 fue transformado primero en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y años después en el Instituto Superior de Arte (ISA).
Cuando hablo del parque del reparto Náutico, me refiero a un parque que está casi a la entrada de esa zona residencial. En ese parque la gente suele ir a sentarse a disfrutar de la brisa marina y también hay algunos aparatos para jugar los niños.
No sé el dato numérico, pero en Cuba existe una gran variedad de palmeras, que van desde las arecas, que son plantas ornamentales que se siembran en macetas, dentro de las casas, hasta otras de gran envergadura y muy variado aspecto. Entre las que recuerdo, están las llamadas barrigonas, porque se ensanchan a mitad del tronco. Para los cubanos un cocotero es una palmera de da cocos, porque no todas las palmeras producen ese fruto. Por ejemplo, el árbol nacional de Cuba es la Palma Real, que produce racimos de un fruto que llaman palmiche, muy preciado en los campos para la alimentación porcina.
En Chile se les llama guaguas a los bebés. En Cuba (y en las Islas Canarias) les llamamos guaguas a los ómnibus.
viernes, 15 de octubre de 2010
concierto y agua



Ayer, 14 de octubre, era el penúltimo concierto del Festival de música de Cámara Leo Brouwer, que desde hace una semana se está celebrando en la Basílica Menor de San Francisco, en la Habana Vieja. En el programa Niurka González y María del Henar (el Dúo Ondina) debían tocar las Elegías Martianas números 1 y 2 (la última un estreno), ambas de Leo. La mañana había sido un poco oscura y después del medio día empezó a lloviznar. Era el huracán Paula, un enano de su especie, según el Dr. Rubiera en su último parte, fenómeno que prometía traernos más bondades que daños, ya que las presas, sobre todo en occidente, están bastante secas. Después de almuerzo empecé a escuchar la lluvia promisoria.
La lluvia continuó mientras avanzaba la tarde y no noté que con fuerza cada vez más creciente. Salimos de casa a las 5, tiempo de sobra para llegar a la Basílica mucho antes de las 6, hora en que empezaba el concierto en que Niurka y Marileny serían las segundas. Pero desde que chocamos con la calle nos dimos cuenta de que no iba a ser tan fácil, porque el volumen de agua que caía ya se arremolinaba en nuestra puerta y bajaba como un torbellino rumbo al mar. Quinta Avenida debía estar intransitable, pero teníamos que pasar por el reparto Náutico y emprendimos el descenso, buscando las calles menos encharcadas. Bajamos por 17, pero cerca de la iglesia de 5ta atravesamos un lago de unos 80 metros.
El acceso al Náutico estaba igual. El “policía acostado” de la entrada estaba sumergido bajo una capa de agua que se extendía hasta media cuadra. En el lago artificial que rodeaba parcialmente el parque, doblamos a la derecha; pero en la esquina próxima nos esperaban dos bidones de basura, colocados en el centro de la calle, de forma que un vehículo no cupiera entre ellos. Desde un portal cercano tres encapuchados observaban atentamente nuestros movimientos. Decidí no bajar y apartar los obstáculos y logré pasar a un milímetro de un poste telefónico. Tuve que dar otro rodeo porque en el parque del reparto se cayó un cocotero, que atravesaba la calle principal.
Tomamos hacia el este por la Quinta Avenida y, tratando de evitar sus habituales inundaciones, subimos por 98 hasta 9na, donde vimos vehículos atrapados en aguas arremolinadas. Guaguas inmensas y camiones pesados demostraban su poder acelerando y provocando olas que tapaban a los más pequeños y llegaban a las paredes de las casas. En esos momentos uno se da cuenta de que las autoridades significan poco cada vez que las lluvias dicen aquí estoy yo.
Superado el pandemonio de 9na, llegamos a 13, donde en cada esquina nos esperaba un río desbocado, así hasta 60. En esa calle había una larga cola de vehículos que no hacía nada por moverse, porque en una esquina había un carro patrullero y, como para moverse había que hacerlo por la senda izquierda, los conductores trataban de evitar las temibles multas que restan puntos y suspenden licencias hasta por tres años. Como ya se nos estaba haciendo tarde, decidí correr el riesgo de adelantar y así lo hice hasta una calle transversal, por donde fui hasta 44. En la intersección con 19 tomé izquierda y en la siguiente, 42, a la derecha, y continué hasta el semáforo del puente Almendares, el primero encendido desde que emprendimos viaje.
A partir de 23, ya con semáforos, me sentí a salvo de la locura en que se transforma Playa, cada vez que llueve.
Por 23 llegamos al cementerio y seguimos por Zapata hasta Salvador Allende, que se convierte en Reina (a la izquierda mi viejo barrio de San Leopoldo) y en Prado tomamos hacia el mar, hasta el Castillo de la Punta, desde donde tuvimos que ir hasta la plaza de San Francisco a paso de persona, porque a cinco metros no se veía absolutamente nada. El viento soplaba bastante fuerte y la lluvia no se detenía ―para ser un huracán enano, pensé yo.
Durante todo ese tortuoso recorrido hacia el este, que sin lluvia puede ser una delicia, pasamos ante muchos dramas particulares, reflejados en los rostros de los que iban en vehículos pequeños atrapados en medio de torrentes. En algunas calles críticas de la zona de Playa, donde a menudo colapsan carros, espontáneamente se han ido reuniendo grupos de muchachos que por propinas (y sin ellas) empujan coches y los ayudan a salir del mal trance. Y conste que no deja de ser una acción riesgosa, porque lo hacen entre aguas violentas que por momentos se los tragan.
Cuántos conductores salvados habrán pensado: “menos mal que existen” estos buenos muchachos que nos prestan ayuda. Y, agrego yo: ojalá pase algo que nos ayude a todos, más que nada emprender el alcantarillado que muchas zonas de nuestra ciudad necesita.
domingo, 10 de octubre de 2010
medio pan y un libro

Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.
Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre', piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!' Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura'. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
tomado de: http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2010/09/14/federico-garcia-lorca-medio-pan-y-libro
viernes, 8 de octubre de 2010
fusil contra fusil
El silencio del monte va
preparando un adiós.
La palabra que se dirá
in memoriam será
la explosión.
Se perdió el hombre de este siglo allí.
Su nombre y su apellido son
Fusil contra Fusil.
Se quebró la cáscara del viento al sur
y sobre la primera cruz
despierta la verdad.
Todo el mundo tercero va
a enterrar su dolor.
Con granizo de plomo hará
su agujero de honor,
su canción.
Dejarán al cuerpo de la vida allí.
Su nombre y su apellido son
Fusil contra Fusil.
Cantarán su luto de hombre y animal
y en vez de lágrimas echar
con plomo llorarán.
Alzarán al hombre de la tumba al sol
y el nombre se repartirá:
Fusil contra Fusil.
1967
preparando un adiós.
La palabra que se dirá
in memoriam será
la explosión.
Se perdió el hombre de este siglo allí.
Su nombre y su apellido son
Fusil contra Fusil.
Se quebró la cáscara del viento al sur
y sobre la primera cruz
despierta la verdad.
Todo el mundo tercero va
a enterrar su dolor.
Con granizo de plomo hará
su agujero de honor,
su canción.
Dejarán al cuerpo de la vida allí.
Su nombre y su apellido son
Fusil contra Fusil.
Cantarán su luto de hombre y animal
y en vez de lágrimas echar
con plomo llorarán.
Alzarán al hombre de la tumba al sol
y el nombre se repartirá:
Fusil contra Fusil.
1967
jueves, 7 de octubre de 2010
reir llorando
Esta es una historia que todavía me estremece. Son versos que me leía mi padre hace más de medio siglo. Es el único triste que "se le fue", en medio de muchos otros divertidos del mismo autor. Juan de Dios Peza, además de poeta, fue periodista y diplomático. En algún lugar he leído que también fue amigo del joven José Martí, a quien sólo le llevaba un año.
Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“eres el más gracioso de la tierra,
y el más feliz...”.
Y el cómico reía
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
—Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo:
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis.
-¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad.
-¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer.
-¡Si soy amado!
-Un título adquirid.
-¡Noble he nacido!
-¿Pobre seréis quizá?
-Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis?
-¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia?
-Mis tristezas.
-¿Váis a los cementerios?
-Mucho... mucho...
-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Si, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
-Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo:
“sólo viendo a Garrik podréis curaos”.
-¿A Garrik?
-Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa:
todo aquél que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír?
-¡Ah! sí, os lo juro;
él sí, nada más él; mas... ¿qué os inquieta?
-Así —dijo el enfermo—, no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.
Juan de Dios Peza (México, 1852-1910)
Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“eres el más gracioso de la tierra,
y el más feliz...”.
Y el cómico reía
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
—Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo:
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis.
-¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad.
-¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer.
-¡Si soy amado!
-Un título adquirid.
-¡Noble he nacido!
-¿Pobre seréis quizá?
-Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis?
-¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia?
-Mis tristezas.
-¿Váis a los cementerios?
-Mucho... mucho...
-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Si, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
-Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo:
“sólo viendo a Garrik podréis curaos”.
-¿A Garrik?
-Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa:
todo aquél que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír?
-¡Ah! sí, os lo juro;
él sí, nada más él; mas... ¿qué os inquieta?
-Así —dijo el enfermo—, no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.
Juan de Dios Peza (México, 1852-1910)
lunes, 4 de octubre de 2010
carta a violeta y foto con la negra

CARTA A VIOLETA PARRA
Mi siempre bien amada Violeta Parra:
supe por una nube tu dirección.
Te escribe una guitarra
que te recuerda con devoción,
sólo para cantarte, sí,
cómo va la cuestión.
Por aquí abajo huelgan las maravillas,
la costumbre deserta de la piedad.
Reina la pesadilla
como suprema divinidad.
Ego, fama y dinero, sí,
bendita trinidad.
El afortunado
hace vista gorda
y el vilipendiado
carne de la horda.
Beso a Carmen Luisa,
novia de un arcángel.
Quiero a la Chabela
y saludo al Ángel.
Las redes tejen sueños para subastas;
la sangre ajena es un efecto especial.
La dignidad se gasta
como la piedra filosofal.
El lucro y la codicia, sí,
forman la patronal.
Mi querida Violeta, mándame aéreos,
voces de tu Universo en evolución,
para usar tu misterio
contra las plagas del faraón,
para que me den fuerzas, sí,
y una buena canción.
El afortunado
hace vista gorda
y el vilipendiado
carne de la horda.
Beso a Carmen Luisa,
novia de un arcángel.
Quiero a la Chabela
y saludo al Ángel.
2008
sábado, 2 de octubre de 2010
cierto resumen de noticias
No abrí este blog para fingir ser como no soy. Si en el exigente carne y hueso no lo soporto, ¿cómo podría hacerlo en un espacio colectivo? Eso sí: lo emprendí pensando que quizá se podría lograr un espacio de confluencia, de diálogo de las más diversas formas de ver el mundo (y Cuba). Lo dije en mi primera entrada. A partir de entonces algunos trataron de marcar pautas, de guiar (o retorcer) el destino del blog a su voluntad. Para mi sorpresa, no sólo fueron los supuestos “enemigos” sino también algunos “amigos”, que no paraban de echarme regañinas y darme coscorrones por no saber hacer mi blog. No bastó que me declarara un aprendiz. No se tomó en cuenta que, entre las cosas deliciosas de la vida, está justamente absorber conocimientos. “La letra con sangre entra”, parecían decir.
Muchas veces, careciendo de tiempo, he tratado de relacionarme con todos los que acuden a Segunda cita. He tratado de responder muchas preguntas, algunas insolentes, otras “sin ton ni son”, otras muy buenas. Ignoro quién es en realidad la mayoría pero, en algunos casos, he ido haciéndome una idea. También he visto que algunos empiezan pareciendo ser de una forma y después resultan ser de otras. Unos lo hacen sin querer, otros muy a propósito. Pero eso es parte de la “realidad virtual”. No necesito saber quiénes son “en realidad” todos los que vienen aquí. Hay algunos amigos de años que identifico, lo que a veces me hace sentir que me dirijo a conocidos. Pero un blog se hace de presencias virtuales. También por eso califiqué este espacio como “una ilusión”.
Tuve que empezar a moderarlo, lo saben nuestros “veteranos”, porque trataron de sembrar el caos y dinamitar este espacio. Uno de los autores lo dijo con las palabras más explícitas posibles. Desde ese día quedó claro que Segunda cita no tenía enemigos “virtuales” sino declarados. Tener que monitorearlo fue un fastidio, pero garantizó que las aviesas intenciones no se salieran con la suya y que el blog continuara. Algunos amigos pensaron que “ya no sería lo mismo”. Por supuesto que no fue lo mismo, pero no desaparecimos, a pesar de las malas intenciones. Y ojo que también a pesar de algunas “buenas”, porque algunos amigos me han hecho acudir a la inmortal frase de Tintan a su carnal Marcelo: “No me defiendas, compadre”.
Algunos incluso han llegado a pelearse conmigo y después han optado por retirarse de Segunda cita, con las narices respingadas. Oh, pero vaya sorpresa la que me llevé cuando me empezaron a llegar sus mensajes, ahora con un listoncito que decía: FAVOR NO PUBLICAR, donde me decían hasta del mal que iba a morir. No sé si ubicar esas actitudes dentro de lo que se ha dado en llamar “doble moral”. O sea, simular hacer una cosa y hacer otra. Otro tanto hacen algunos del bando “enemigo”: como saben que no publico su veneno, me escriben “sólo para mis ojos”. Pero estos últimos no consiguen ni siquiera eso.
Cierta vez escuché decir a Fidel que sus amigos eran “quienes le soportaban”. No pretendo compararme en lo más mínimo con ese gran hombre, pero tengo derecho a asumir su identificación de la amistad.
Si alguna vez les ha ofendido algo que dije, les garantizo que fue sin querer, mucho menos con mala intención. Son mis faltas de ortografía vivenciales. Y si por ellas alguno de ustedes no está en el aguerrido grupo de los que “me soportan”, no dudo que me los he perdido, porque estoy seguro de que la mayoría son buenísimas personas.
Que tengan muy buen fin de semana.
Y que viva el valiente y lúcido Correa.
Muchas veces, careciendo de tiempo, he tratado de relacionarme con todos los que acuden a Segunda cita. He tratado de responder muchas preguntas, algunas insolentes, otras “sin ton ni son”, otras muy buenas. Ignoro quién es en realidad la mayoría pero, en algunos casos, he ido haciéndome una idea. También he visto que algunos empiezan pareciendo ser de una forma y después resultan ser de otras. Unos lo hacen sin querer, otros muy a propósito. Pero eso es parte de la “realidad virtual”. No necesito saber quiénes son “en realidad” todos los que vienen aquí. Hay algunos amigos de años que identifico, lo que a veces me hace sentir que me dirijo a conocidos. Pero un blog se hace de presencias virtuales. También por eso califiqué este espacio como “una ilusión”.
Tuve que empezar a moderarlo, lo saben nuestros “veteranos”, porque trataron de sembrar el caos y dinamitar este espacio. Uno de los autores lo dijo con las palabras más explícitas posibles. Desde ese día quedó claro que Segunda cita no tenía enemigos “virtuales” sino declarados. Tener que monitorearlo fue un fastidio, pero garantizó que las aviesas intenciones no se salieran con la suya y que el blog continuara. Algunos amigos pensaron que “ya no sería lo mismo”. Por supuesto que no fue lo mismo, pero no desaparecimos, a pesar de las malas intenciones. Y ojo que también a pesar de algunas “buenas”, porque algunos amigos me han hecho acudir a la inmortal frase de Tintan a su carnal Marcelo: “No me defiendas, compadre”.
Algunos incluso han llegado a pelearse conmigo y después han optado por retirarse de Segunda cita, con las narices respingadas. Oh, pero vaya sorpresa la que me llevé cuando me empezaron a llegar sus mensajes, ahora con un listoncito que decía: FAVOR NO PUBLICAR, donde me decían hasta del mal que iba a morir. No sé si ubicar esas actitudes dentro de lo que se ha dado en llamar “doble moral”. O sea, simular hacer una cosa y hacer otra. Otro tanto hacen algunos del bando “enemigo”: como saben que no publico su veneno, me escriben “sólo para mis ojos”. Pero estos últimos no consiguen ni siquiera eso.
Cierta vez escuché decir a Fidel que sus amigos eran “quienes le soportaban”. No pretendo compararme en lo más mínimo con ese gran hombre, pero tengo derecho a asumir su identificación de la amistad.
Si alguna vez les ha ofendido algo que dije, les garantizo que fue sin querer, mucho menos con mala intención. Son mis faltas de ortografía vivenciales. Y si por ellas alguno de ustedes no está en el aguerrido grupo de los que “me soportan”, no dudo que me los he perdido, porque estoy seguro de que la mayoría son buenísimas personas.
Que tengan muy buen fin de semana.
Y que viva el valiente y lúcido Correa.
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
carta de alfredo guevara a amaury pérez
La carta es de hoy mismo y se explica sola. Le he pedido permiso a los dos para publicarla, porque lo que le cuenta Alfredo a Amaury se parece mucho a mis propias vivencias en este blog.
Espero que la disfruten y también sus comentarios, que tendré el gusto de hacerle llegar a estos dos amigos.
La Habana, 29 de septiembre, 2010
Mi querido Amaury:
Pasaron siete días desde la entrevista que nos unió una vez más en tu Con dos que se quieran.
La entrevista en sí y este reencuentro televisivo han sido, para mí, experiencia singular. Eres sin duda un entrevistador que sabe lo que se trae entre manos; pero eso no resultaba novedad alguna. Aprecio, y mucho, que no olvides (no puedes) la condición de intelectual-artista. Y que ese espíritu se transparente en el Programa.
Me has regalado otra experiencia y esta vez sí que inesperada. Cubadebate ha sido sorpresa inédita y lección que aún no he asimilado en todas sus aristas. Hasta hoy 287 mensajes; para mí, sobre la entrevista muchos, otros sobre el Programa, algunos reflejando controversias entre los opinantes (y hasta entre opinologos profesionales-profesionantes-profetas y quizá etcétera, etcétera). Aprecié pocas firmas. El Anonimato me desconcierta.
El espacio abierto por Cubadebate me introduce en ese mundo de democracia participativa que debía entusiasmarme. Esa Democracia de apariciones anónimas no logra provocar tal entusiasmo en mi persona pero obliga a reflexionar porque este clima de desconocidos actuantes aparece por aquí y por allá a partir de las tecnologías de punta y sus variantes, ver Facebook y etcétera. Es por esa desazón, seguramente ética, que rechazo avergonzado y militante que algunas organizaciones político-sociales acepten sin horror y hasta estimulen el anonimato. Sé de un caso, solo de uno, de un anónimo sub-sucio que paralizó un Departamento y sus dependencias porque debían discutir semejante engendro símbolo de cobardía ante la persona afectada y sus subordinados con participación de las organizaciones político-sociales. ¡Dios mío! (y el mío es el que es) ¡ que vergüenza ¡ Y que falta de previsión.
Como aspiro, Amaury, a que el anonimato parece que imposible de evitar en Internet no encuentre justificación o dignificación en la Práctica que promueven organizaciones políticas no me importa decir (decirte) lo que sigue. Bastaría a la Contra enviar anónimos a tutiplén para paralizar el país. ¿Te das cuenta? siempre lo indigno es dañino, ineficiente y malvado. Es como adentrarse en una tembladera de lo que puedes suponer. Y entonces, ¿es que puede compararse el Anónimo-político o Laboral con esta profusión de anónimos, pseudónimos y máscaras? Ni lo hago ni me atrevo a dar respuesta y menos a dármela ante un fenómeno mundial de intercambios y prudencias que invade Internet, Facebook y etcétera, etcétera. Introduje la palabra Prudencia ¿Será esta la clave de todo?
Cuando era muy joven me encantaba el Carnaval habanero de entonces, todos enmascarados y gozando de aquella pequeña, suave orgiástica fiesta en que el anonimato facilitaba por un día una forma de libertad dionisiaca de corte tropical: ni muy refinada ni muy extralimites. Si así es en el recuerdo, si así fue, parece Amaury que no tendría derecho a preocuparme por esta incursión entre etéreas figuras y nombres más o menos fantasmales (¡gracias!) en que me ha tocado vivir por siete días. Me incitan a pensar, repensar y tal vez “ya”, después de tanto opinar, que a partir de esta carta-nota conviene un periodo de silencio. El mío y propongo que del Debate desencadenado desde nosotros, Amaury-Alfredo, por Cubadebate.
Gracias amigas y amigos, a los que firman y a los que no; gracias por sus opiniones; me habéis entregado frases que respeto y tomo en cuenta; como podéis apreciar algo que me faltaba, es por eso que solo me atrevo a dar un criterio de aproximación.
Todo cuanto incita a la reflexión es un tesoro y no puedo sino agradecerlo; confieso que algo turbado.
Saludos cordiales,
Alfredo Guevara
Espero que la disfruten y también sus comentarios, que tendré el gusto de hacerle llegar a estos dos amigos.
La Habana, 29 de septiembre, 2010
Mi querido Amaury:
Pasaron siete días desde la entrevista que nos unió una vez más en tu Con dos que se quieran.
La entrevista en sí y este reencuentro televisivo han sido, para mí, experiencia singular. Eres sin duda un entrevistador que sabe lo que se trae entre manos; pero eso no resultaba novedad alguna. Aprecio, y mucho, que no olvides (no puedes) la condición de intelectual-artista. Y que ese espíritu se transparente en el Programa.
Me has regalado otra experiencia y esta vez sí que inesperada. Cubadebate ha sido sorpresa inédita y lección que aún no he asimilado en todas sus aristas. Hasta hoy 287 mensajes; para mí, sobre la entrevista muchos, otros sobre el Programa, algunos reflejando controversias entre los opinantes (y hasta entre opinologos profesionales-profesionantes-profetas y quizá etcétera, etcétera). Aprecié pocas firmas. El Anonimato me desconcierta.
El espacio abierto por Cubadebate me introduce en ese mundo de democracia participativa que debía entusiasmarme. Esa Democracia de apariciones anónimas no logra provocar tal entusiasmo en mi persona pero obliga a reflexionar porque este clima de desconocidos actuantes aparece por aquí y por allá a partir de las tecnologías de punta y sus variantes, ver Facebook y etcétera. Es por esa desazón, seguramente ética, que rechazo avergonzado y militante que algunas organizaciones político-sociales acepten sin horror y hasta estimulen el anonimato. Sé de un caso, solo de uno, de un anónimo sub-sucio que paralizó un Departamento y sus dependencias porque debían discutir semejante engendro símbolo de cobardía ante la persona afectada y sus subordinados con participación de las organizaciones político-sociales. ¡Dios mío! (y el mío es el que es) ¡ que vergüenza ¡ Y que falta de previsión.
Como aspiro, Amaury, a que el anonimato parece que imposible de evitar en Internet no encuentre justificación o dignificación en la Práctica que promueven organizaciones políticas no me importa decir (decirte) lo que sigue. Bastaría a la Contra enviar anónimos a tutiplén para paralizar el país. ¿Te das cuenta? siempre lo indigno es dañino, ineficiente y malvado. Es como adentrarse en una tembladera de lo que puedes suponer. Y entonces, ¿es que puede compararse el Anónimo-político o Laboral con esta profusión de anónimos, pseudónimos y máscaras? Ni lo hago ni me atrevo a dar respuesta y menos a dármela ante un fenómeno mundial de intercambios y prudencias que invade Internet, Facebook y etcétera, etcétera. Introduje la palabra Prudencia ¿Será esta la clave de todo?
Cuando era muy joven me encantaba el Carnaval habanero de entonces, todos enmascarados y gozando de aquella pequeña, suave orgiástica fiesta en que el anonimato facilitaba por un día una forma de libertad dionisiaca de corte tropical: ni muy refinada ni muy extralimites. Si así es en el recuerdo, si así fue, parece Amaury que no tendría derecho a preocuparme por esta incursión entre etéreas figuras y nombres más o menos fantasmales (¡gracias!) en que me ha tocado vivir por siete días. Me incitan a pensar, repensar y tal vez “ya”, después de tanto opinar, que a partir de esta carta-nota conviene un periodo de silencio. El mío y propongo que del Debate desencadenado desde nosotros, Amaury-Alfredo, por Cubadebate.
Gracias amigas y amigos, a los que firman y a los que no; gracias por sus opiniones; me habéis entregado frases que respeto y tomo en cuenta; como podéis apreciar algo que me faltaba, es por eso que solo me atrevo a dar un criterio de aproximación.
Todo cuanto incita a la reflexión es un tesoro y no puedo sino agradecerlo; confieso que algo turbado.
Saludos cordiales,
Alfredo Guevara
martes, 28 de septiembre de 2010
si te viste en el agua
Si te viste en el agua,
no tendrás que tapar el espejo
ni deberás pedir permiso.
Será un alivio,
oxígeno devuelto,
bocado compartido.
Será lo impronunciado,
lo nunca visto
o la leyenda.
Para eso no hay edad
ni sensatez ni pretensión.
Ni siquiera el pretexto que imaginas.
No te molestes en nombrarlo.
Canta.
no tendrás que tapar el espejo
ni deberás pedir permiso.
Será un alivio,
oxígeno devuelto,
bocado compartido.
Será lo impronunciado,
lo nunca visto
o la leyenda.
Para eso no hay edad
ni sensatez ni pretensión.
Ni siquiera el pretexto que imaginas.
No te molestes en nombrarlo.
Canta.
sábado, 25 de septiembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
banquete de tiranos
Hay una raza vil de hombres tenaces
De sí propios inflados, y hechos todos,
Todos del pelo al pie, de garra y diente;
Y hay otros, como flor, que al viento exhalan
En el amor del hombre su perfume.
Como en el bosque hay tórtolas y fieras
Y plantas insectívoras y pura
Sensitiva y clavel en los jardines.
De alma de hombres de unos se alimentan:
Los otros su alma dan a que se nutran
Y perfumen su diente los glotones,
Tal como el hierro frío en las entrañas
De la virgen que mata se calienta.
A un banquete se sientan los tiranos,
Pero cuando la mano ensangrentada
Hunden en el manjar, del mártir muerto
Surge una luz que les aterra, flores
Grandes como una cruz súbito surgen
Y huyen, rojo el hocico, y pavoridos
A sus negras entrañas los tiranos.
Los que se aman a sí, los que la augusta
Razón a su avaricia y gula ponen:
Los que no ostentan an la frente honrada
Ese cinto de luz que en el yugo funde
Como el inmenso sol en ascuas quiebra
Los astros que a su seno se abalanzan:
Los que no llevan del decoro humano
Ornado el sano pecho: los menores
Y los segundones de la vida, sólo
A su goce ruin y medro atentos
Y no al concierto universal.
Danzas, comidas, músicas, harenes,
Jamás la aprobación de un hombre honrado.
Y si acaso sin sangre hacerse puede,
Hágase... clávalos, clávalos
En el horcón más alto del camino
Por la mitad de la villana frente.
A la grandiosa humanidad traidores,
Como implacable obrero
Que un féretro de bronce clavetea,
Los que contigo
Se parten la nación a dentelladas.
José Martí
De sí propios inflados, y hechos todos,
Todos del pelo al pie, de garra y diente;
Y hay otros, como flor, que al viento exhalan
En el amor del hombre su perfume.
Como en el bosque hay tórtolas y fieras
Y plantas insectívoras y pura
Sensitiva y clavel en los jardines.
De alma de hombres de unos se alimentan:
Los otros su alma dan a que se nutran
Y perfumen su diente los glotones,
Tal como el hierro frío en las entrañas
De la virgen que mata se calienta.
A un banquete se sientan los tiranos,
Pero cuando la mano ensangrentada
Hunden en el manjar, del mártir muerto
Surge una luz que les aterra, flores
Grandes como una cruz súbito surgen
Y huyen, rojo el hocico, y pavoridos
A sus negras entrañas los tiranos.
Los que se aman a sí, los que la augusta
Razón a su avaricia y gula ponen:
Los que no ostentan an la frente honrada
Ese cinto de luz que en el yugo funde
Como el inmenso sol en ascuas quiebra
Los astros que a su seno se abalanzan:
Los que no llevan del decoro humano
Ornado el sano pecho: los menores
Y los segundones de la vida, sólo
A su goce ruin y medro atentos
Y no al concierto universal.
Danzas, comidas, músicas, harenes,
Jamás la aprobación de un hombre honrado.
Y si acaso sin sangre hacerse puede,
Hágase... clávalos, clávalos
En el horcón más alto del camino
Por la mitad de la villana frente.
A la grandiosa humanidad traidores,
Como implacable obrero
Que un féretro de bronce clavetea,
Los que contigo
Se parten la nación a dentelladas.
José Martí
jueves, 23 de septiembre de 2010
yo te invito a caminar conmigo
Yo voy a amarte sin palabras,
sin una coma, sin puntuación.
Quiero sumarte a mi bandada
de cuervos muertos, sin ilación.
Y hacer historia con mis actos llenos,
y repetir la misma escena luego,
para poder decir mañana:
no fui malo ni fui bueno.
Estoy en deuda con lo nuevo,
con la verdad, con la aventura y el placer.
Siento una rabia que me enfermo
cuando me dicen lo que debo hacer.
Con el oportunismo tengo un duelo,
con las cabezas como el hierro viejo,
y sin embargo estoy amando
y abro un trillo sobre el fango.
Quisiera ahora desgajar
mi larga rama de palabras
y echarlas todas a volar
sobre las almas de las almas.
Y que estallen y que muerdan
y que sus semillas prendan
y que todo sea mejor.
Yo voy a amarte como a un puerto
y como a un disco volador.
Sólo podrás cantar conmigo,
pues no sé hacer algo mejor.
Pero recuerda que yo odio y quiero,
que tengo un prisma de colores nuevos,
y que me iré a soñar al trueno
de un país desconocido.
Yo te invito a caminar conmigo.
Aunque siempre sea un perseguido,
yo te invito a caminar conmigo.
1968
sin una coma, sin puntuación.
Quiero sumarte a mi bandada
de cuervos muertos, sin ilación.
Y hacer historia con mis actos llenos,
y repetir la misma escena luego,
para poder decir mañana:
no fui malo ni fui bueno.
Estoy en deuda con lo nuevo,
con la verdad, con la aventura y el placer.
Siento una rabia que me enfermo
cuando me dicen lo que debo hacer.
Con el oportunismo tengo un duelo,
con las cabezas como el hierro viejo,
y sin embargo estoy amando
y abro un trillo sobre el fango.
Quisiera ahora desgajar
mi larga rama de palabras
y echarlas todas a volar
sobre las almas de las almas.
Y que estallen y que muerdan
y que sus semillas prendan
y que todo sea mejor.
Yo voy a amarte como a un puerto
y como a un disco volador.
Sólo podrás cantar conmigo,
pues no sé hacer algo mejor.
Pero recuerda que yo odio y quiero,
que tengo un prisma de colores nuevos,
y que me iré a soñar al trueno
de un país desconocido.
Yo te invito a caminar conmigo.
Aunque siempre sea un perseguido,
yo te invito a caminar conmigo.
1968
martes, 21 de septiembre de 2010
jalapa, veracruz
Jalapa, Veracruz,
20 de septiembre de 2010.
Sr. Rector Raúl Arias Lovillo;
autoridades de la Universidad de Veracruz;
compañeros cubanos;
amigas y amigos todos:
Perdonen estas palabras improvisadas, porque lo que realmente quiero decir, mi gratitud, lo voy a expresar mañana, en el concierto.
Es curioso pero, para ser franco, yo empecé a cantar por aburrimiento. Sentirme aburrido fue lo que me hizo descubrir que tenía la necesidad de expresarme. Por entonces me encontraba pasando mi Servicio Militar, en una unidad cercana al pueblecito de Managua, en la antigua provincia de La Habana. Por mi condición de soldado tenía un programa diario que cumplir, muy diferente a la actividad secreta que me esperaba al final de cada dura jornada. Porque todas las noches, cuando mi barraca se entregaba al sueño, yo me escurría por una ventana hasta una arboleda que quedaba a quilómetros de distancia. Tenía que retirarme lejos, porque en la noche campestre los sonidos caminan, mucho más los que salen de una guitarra.
En aquel bosquecito de mangos aromáticos, había un árbol nudoso que me servía de asiento. Desde allí trataba de poner mis dedos sobre aquellas cuerdas huidizas, que apenas sonaban. Sesenta pesos me había costado mi primer instrumento, lo que al cambio de hoy no serían ni tres. Sin embargo, unos meses más tarde, un pequeño grupo de soldaditos nocturnos, como yo, buscábamos rincones para susurrar canciones de moda y, a veces, alguna de las mías.
Al principio yo no me atreví a mencionar el origen de mis temas. Me limitaba a infiltrarlos entre las canciones conocidas por la radio y, si algún compañero me preguntaba, decía que eran del mismo que me había enseñado a tocar la guitarra.
Eran gotas personales que dejaba caer en mi repertorio, siempre con mucho nerviosismo. Lo hacía con remordimientos, por aprovecharme de la necesidad de música de mis confiados amigos. Pero más que eso, sentía temor de que mis hijas con la oscuridad fueran rechazadas. Tanto fue así, que un día decidí no continuar cantándolas.
Pero sucedió que aquella extraña noche en que no canté mis canciones, fue la primera vez que un mínimo grupo de personas me preguntó por ellas.
Desde aquellas veladas hasta la de hoy no ha pasado mucho tiempo, pero han ocurrido muchas cosas --vidas enteras, inclusive--. Algunos de mis primeros títulos fueron conocidos gracias a la generosidad de un gran Maestro musical, como Mario Romeu. Y siempre que evoco mis inicios me resulta imprescindible mencionar a Juan Vilar, Haydee y Aida Santamaría, Santiago Álvarez, Alfredo Guevara, Federico Smith, Juan Elósegui, Leo Brouwer. Amigos y maestros que me ayudaron a ver, a escuchar y a crecer.
¿Quién me iba a decir a mi, debajo de aquellos mangos, que mis dedos rotos y mis deseos de combinar palabras y melodías iban a llegar a estar entre las más constantes y exigentes aventuras de mi vida? Y mucho más: que una gran casa del conocimiento, como la Universidad Veracruzana, lo iba a tomar en cuenta.
No sé si decir milagro, o decir maravilla. Pero algo de eso hay sin duda en este acto, en esta noche.
Felicidades, Eusebio, hermano mío.
Viva México.
Viva Cuba.
20 de septiembre de 2010.
Sr. Rector Raúl Arias Lovillo;
autoridades de la Universidad de Veracruz;
compañeros cubanos;
amigas y amigos todos:
Perdonen estas palabras improvisadas, porque lo que realmente quiero decir, mi gratitud, lo voy a expresar mañana, en el concierto.
Es curioso pero, para ser franco, yo empecé a cantar por aburrimiento. Sentirme aburrido fue lo que me hizo descubrir que tenía la necesidad de expresarme. Por entonces me encontraba pasando mi Servicio Militar, en una unidad cercana al pueblecito de Managua, en la antigua provincia de La Habana. Por mi condición de soldado tenía un programa diario que cumplir, muy diferente a la actividad secreta que me esperaba al final de cada dura jornada. Porque todas las noches, cuando mi barraca se entregaba al sueño, yo me escurría por una ventana hasta una arboleda que quedaba a quilómetros de distancia. Tenía que retirarme lejos, porque en la noche campestre los sonidos caminan, mucho más los que salen de una guitarra.
En aquel bosquecito de mangos aromáticos, había un árbol nudoso que me servía de asiento. Desde allí trataba de poner mis dedos sobre aquellas cuerdas huidizas, que apenas sonaban. Sesenta pesos me había costado mi primer instrumento, lo que al cambio de hoy no serían ni tres. Sin embargo, unos meses más tarde, un pequeño grupo de soldaditos nocturnos, como yo, buscábamos rincones para susurrar canciones de moda y, a veces, alguna de las mías.
Al principio yo no me atreví a mencionar el origen de mis temas. Me limitaba a infiltrarlos entre las canciones conocidas por la radio y, si algún compañero me preguntaba, decía que eran del mismo que me había enseñado a tocar la guitarra.
Eran gotas personales que dejaba caer en mi repertorio, siempre con mucho nerviosismo. Lo hacía con remordimientos, por aprovecharme de la necesidad de música de mis confiados amigos. Pero más que eso, sentía temor de que mis hijas con la oscuridad fueran rechazadas. Tanto fue así, que un día decidí no continuar cantándolas.
Pero sucedió que aquella extraña noche en que no canté mis canciones, fue la primera vez que un mínimo grupo de personas me preguntó por ellas.
Desde aquellas veladas hasta la de hoy no ha pasado mucho tiempo, pero han ocurrido muchas cosas --vidas enteras, inclusive--. Algunos de mis primeros títulos fueron conocidos gracias a la generosidad de un gran Maestro musical, como Mario Romeu. Y siempre que evoco mis inicios me resulta imprescindible mencionar a Juan Vilar, Haydee y Aida Santamaría, Santiago Álvarez, Alfredo Guevara, Federico Smith, Juan Elósegui, Leo Brouwer. Amigos y maestros que me ayudaron a ver, a escuchar y a crecer.
¿Quién me iba a decir a mi, debajo de aquellos mangos, que mis dedos rotos y mis deseos de combinar palabras y melodías iban a llegar a estar entre las más constantes y exigentes aventuras de mi vida? Y mucho más: que una gran casa del conocimiento, como la Universidad Veracruzana, lo iba a tomar en cuenta.
No sé si decir milagro, o decir maravilla. Pero algo de eso hay sin duda en este acto, en esta noche.
Felicidades, Eusebio, hermano mío.
Viva México.
Viva Cuba.
domingo, 19 de septiembre de 2010
somos
(José Antonio Labordeta)
Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.
Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.
Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar
tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.
Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.
Somos
como esos viejos árboles.
Tomado de: http://www.cancioneros.com/aa/480/0/canciones-de-jose-antonio-labordeta
Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.
Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.
Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar
tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.
Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.
Somos
como esos viejos árboles.
Tomado de: http://www.cancioneros.com/aa/480/0/canciones-de-jose-antonio-labordeta
viernes, 17 de septiembre de 2010
ciudad juárez
Quiero hacerles un saludo desde Ciudad Juárez. Como cuando estuvimos en Tijuana, aquí también hay una cerca. Del otro lado queda el famoso Río Bravo, que por esta zona es más bien un arroyo, y la muy fotografiada ciudad de El Paso. El concierto de esta noche lo estructuramos con el criterio de personas muy lindas que hemos conocido en estos dos días. La atmósfera es luminosa. Saber que este aire lo respiró Benito Juárez, sobrecoge.
lunes, 13 de septiembre de 2010
los caminos del viento
Tomado del diario mexicano La Jornada
Eduardo Galeano
(Palabras de agradecimiento, al recibir el Premio Stig Dagerman, en Suecia, el 12 de septiembre, 2010)
Querido Stig:
Ojalá seamos dignos de tu desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.
Eduardo Galeano
(Palabras de agradecimiento, al recibir el Premio Stig Dagerman, en Suecia, el 12 de septiembre, 2010)
Querido Stig:
Ojalá seamos dignos de tu desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.
lo dice ravsberg
Democracia a la cubana
Fernando Ravsberg | 2010-09-09, 15:04
Hace unos años, participe de un debate en una radio europea y uno de los cubanos que se encontraba en el panel nos habló maravillas de la Cuba pre revolucionaria, de su desarrollo económico, social y sobre todo de su solidez política.
Lo que mi contertulio nunca nos pudo explicar es como en ese "paraíso" se produjo la primera revolución comunista de América, por vía violenta y contando además con el apoyo masivo de la población, por lo menos durante sus primeros años.
Entre los muchos tópicos que se oyen sobre Cuba el que parece más alejado de la realidad es el que afirma que antes de 1959 se había alcanzado un alto nivel de democracia política y que la Constitución de 1940 es la mejor prueba de ello.
Los 57 años previos al triunfo de la revolución nos muestran una historia muy diferente.
Desde que Cuba nace y hasta que pasa los años 30 vive como un protectorado de EE.UU., con una enmienda constitucional que les permitió incluso invadir la isla de forma "legal".
Washington no desaprovecha este estatus, se adueña del 20% de las tierras, del 90% de las minas y del 40% de la industria azucarera (1). Al nacer Fidel Castro 2/3 partes de todas las producciones agrícolas cubanas eran de propiedad estadounidense. (2)
Es por esos años que el presidente Gerardo Machado decide saltarse las elecciones y continuar al mando. Se afianza en el poder a sangre y fuego, reprime, encarcela y asesina a sus oponentes, mientras hambrea a la mayoría de los cubanos.
Machado no entendía de razones, así que la gente se lanzó a las calles y se convirtieron en una nación ingobernable hasta que derrumbaron la dictadura. Fue tal vez la primera revolución que hubo en Cuba y, sin la menor duda, la más espontánea y masiva.
De 1933 a 1936 Cuba tuvo nada menos que 8 presidentes, la mayoría de ellos duraban unos pocos meses pero el record de permanencia en el cargo lo tuvo Carlos Manuel Márquez, quien ejerció la primera magistratura solo por unas horas.
En medio de este caos surge la famosa Constitución de 1940, "la más avanzada de América", según sus orgullosos defensores. Y tal vez lo fuera pero lo cierto es que no pasó de ser un papel que nunca reguló la vida real de los cubanos.
La flamante Constitución, no pudo impedir que el presidente Ramón Grau llegara a negociar con los grupos de gansters que asolaban el país y terminara ¡integrándolos en la policía! , según nos cuenta el historiador Carlos Márquez Sterling (3).
La corrupción era tan general que el Partido Ortodoxo, crece vertiginosamente gracias a las promesas de combatirla. Su presidente, Eduardo Chivás, tenía un programa de radio que se dedicaba casi exclusivamente a denunciar a los políticos venales.
En 1952 se produce un golpe de Estado que encierra una doble paradoja. Lo encabeza Fulgencio Batista, quien fuera uno de los promotores de la Constitución de 1940 y tiene el apoyo de las Fuerzas Armadas, supuestas garantes de ese orden institucional.
Si el gobierno de Grau "legalizó" a los gansters locales, el de Batista internacionalizó el problema al permitir que la mafia de EE.UU. -encabezada por Meyer Lanski y otros personajes notables- tomara el control de los casinos y del juego en general.
Habían llegado unos años antes y se sentían tan a gusto que en 1946 realizaron aquí una de sus más importantes reuniones. La presidió el capo Lucky Luciano, la amenizó "la voz" de Frank Sinatra y asistieron "personalidades" de la talla de Anastasia, Costello, Gambino y Genovese.
Y mientras en La Habana construían canales de televisión, casinos, hoteles, marinas y hasta helipuertos, en 1957 solo el 4% de los trabajadores agrícolas comía habitualmente carne, pescado menos del 1%, apenas un 2% consumía huevos y el 90% no tomaba leche.
Los datos pertenecen a una encuesta de la Agrupación Católica Universitaria (4), en la que se registra además que el 80% de sus viviendas eran de madera con techo de guano, el 90% no tenían luz eléctrica y el 64% no disponían de baño ni letrina.
Recuerdo que en una fiesta privada en la que el trovador Pedro Luis Ferrer cantó algunas de sus canciones más críticas, uno de los cubanos participantes le dijo entusiasmado: "eso es, debemos reconstruir la Cuba que teníamos antes de que llegara este hombre".
El cantante dejó de tocar, se puso serio y le respondió: "ustedes ya fueron derrotados en 1959. No te equivoques, yo miro hacia el futuro, en busca de una sociedad mejor que esta y estoy seguro de que no la voy a encontrar en ese pasado que tanto añoras".
(1) Diccionario enciclopédico Grijalbo
(2) Volker Skierka en su biografía de "Fidel Castro"
(3) http://eddosrios.org/obras/historia/bando_5htm
(4) http://www.cubanag.ifas.ufl.edu/pdf/acusp.pdf
Fernando Ravsberg | 2010-09-09, 15:04
Hace unos años, participe de un debate en una radio europea y uno de los cubanos que se encontraba en el panel nos habló maravillas de la Cuba pre revolucionaria, de su desarrollo económico, social y sobre todo de su solidez política.
Lo que mi contertulio nunca nos pudo explicar es como en ese "paraíso" se produjo la primera revolución comunista de América, por vía violenta y contando además con el apoyo masivo de la población, por lo menos durante sus primeros años.
Entre los muchos tópicos que se oyen sobre Cuba el que parece más alejado de la realidad es el que afirma que antes de 1959 se había alcanzado un alto nivel de democracia política y que la Constitución de 1940 es la mejor prueba de ello.
Los 57 años previos al triunfo de la revolución nos muestran una historia muy diferente.
Desde que Cuba nace y hasta que pasa los años 30 vive como un protectorado de EE.UU., con una enmienda constitucional que les permitió incluso invadir la isla de forma "legal".
Washington no desaprovecha este estatus, se adueña del 20% de las tierras, del 90% de las minas y del 40% de la industria azucarera (1). Al nacer Fidel Castro 2/3 partes de todas las producciones agrícolas cubanas eran de propiedad estadounidense. (2)
Es por esos años que el presidente Gerardo Machado decide saltarse las elecciones y continuar al mando. Se afianza en el poder a sangre y fuego, reprime, encarcela y asesina a sus oponentes, mientras hambrea a la mayoría de los cubanos.
Machado no entendía de razones, así que la gente se lanzó a las calles y se convirtieron en una nación ingobernable hasta que derrumbaron la dictadura. Fue tal vez la primera revolución que hubo en Cuba y, sin la menor duda, la más espontánea y masiva.
De 1933 a 1936 Cuba tuvo nada menos que 8 presidentes, la mayoría de ellos duraban unos pocos meses pero el record de permanencia en el cargo lo tuvo Carlos Manuel Márquez, quien ejerció la primera magistratura solo por unas horas.
En medio de este caos surge la famosa Constitución de 1940, "la más avanzada de América", según sus orgullosos defensores. Y tal vez lo fuera pero lo cierto es que no pasó de ser un papel que nunca reguló la vida real de los cubanos.
La flamante Constitución, no pudo impedir que el presidente Ramón Grau llegara a negociar con los grupos de gansters que asolaban el país y terminara ¡integrándolos en la policía! , según nos cuenta el historiador Carlos Márquez Sterling (3).
La corrupción era tan general que el Partido Ortodoxo, crece vertiginosamente gracias a las promesas de combatirla. Su presidente, Eduardo Chivás, tenía un programa de radio que se dedicaba casi exclusivamente a denunciar a los políticos venales.
En 1952 se produce un golpe de Estado que encierra una doble paradoja. Lo encabeza Fulgencio Batista, quien fuera uno de los promotores de la Constitución de 1940 y tiene el apoyo de las Fuerzas Armadas, supuestas garantes de ese orden institucional.
Si el gobierno de Grau "legalizó" a los gansters locales, el de Batista internacionalizó el problema al permitir que la mafia de EE.UU. -encabezada por Meyer Lanski y otros personajes notables- tomara el control de los casinos y del juego en general.
Habían llegado unos años antes y se sentían tan a gusto que en 1946 realizaron aquí una de sus más importantes reuniones. La presidió el capo Lucky Luciano, la amenizó "la voz" de Frank Sinatra y asistieron "personalidades" de la talla de Anastasia, Costello, Gambino y Genovese.
Y mientras en La Habana construían canales de televisión, casinos, hoteles, marinas y hasta helipuertos, en 1957 solo el 4% de los trabajadores agrícolas comía habitualmente carne, pescado menos del 1%, apenas un 2% consumía huevos y el 90% no tomaba leche.
Los datos pertenecen a una encuesta de la Agrupación Católica Universitaria (4), en la que se registra además que el 80% de sus viviendas eran de madera con techo de guano, el 90% no tenían luz eléctrica y el 64% no disponían de baño ni letrina.
Recuerdo que en una fiesta privada en la que el trovador Pedro Luis Ferrer cantó algunas de sus canciones más críticas, uno de los cubanos participantes le dijo entusiasmado: "eso es, debemos reconstruir la Cuba que teníamos antes de que llegara este hombre".
El cantante dejó de tocar, se puso serio y le respondió: "ustedes ya fueron derrotados en 1959. No te equivoques, yo miro hacia el futuro, en busca de una sociedad mejor que esta y estoy seguro de que no la voy a encontrar en ese pasado que tanto añoras".
(1) Diccionario enciclopédico Grijalbo
(2) Volker Skierka en su biografía de "Fidel Castro"
(3) http://eddosrios.org/obras/historia/bando_5htm
(4) http://www.cubanag.ifas.ufl.edu/pdf/acusp.pdf
sábado, 11 de septiembre de 2010
hace 37 años
SANTIAGO DE CHILE
Allí amé a una mujer terrible,
llorando por el humo siempre eterno
de aquella ciudad acorralada
por símbolos de invierno.
Allí aprendí a quitar con piel el frío
y a echar luego mi cuerpo a la llovizna,
en manos de la niebla dura y blanca,
en calles del enigma.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
Allí, entre los cerros, tuve amigos
que entre bombas de humo eran hermanos.
Allí yo tuve más de cuatro cosas
que siempre he deseado.
Allí nuestra canción se hizo pequeña
entre la multitud desesperada:
un poderoso canto de la tierra
era quien más cantaba.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
Hasta allí me siguió, como una sombra,
el rostro del que ya no se veía.
Y en el oído me susurró la muerte
que ya aparecería.
Allí yo tuve un odio, una vergüenza,
niños mendigos de la madrugada.
Y el deseo de cambiar cada cuerda
por un saco de balas.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
La Habana, 11 de septiembre de 1973
Allí amé a una mujer terrible,
llorando por el humo siempre eterno
de aquella ciudad acorralada
por símbolos de invierno.
Allí aprendí a quitar con piel el frío
y a echar luego mi cuerpo a la llovizna,
en manos de la niebla dura y blanca,
en calles del enigma.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
Allí, entre los cerros, tuve amigos
que entre bombas de humo eran hermanos.
Allí yo tuve más de cuatro cosas
que siempre he deseado.
Allí nuestra canción se hizo pequeña
entre la multitud desesperada:
un poderoso canto de la tierra
era quien más cantaba.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
Hasta allí me siguió, como una sombra,
el rostro del que ya no se veía.
Y en el oído me susurró la muerte
que ya aparecería.
Allí yo tuve un odio, una vergüenza,
niños mendigos de la madrugada.
Y el deseo de cambiar cada cuerda
por un saco de balas.
Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.
La Habana, 11 de septiembre de 1973
viernes, 10 de septiembre de 2010
invitación
Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.
Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que "tenían con qué" en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.
Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.
En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.
Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.
Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.
Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.
Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.
Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a "ser algo" gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los "cambiacasacas" fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.
La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.
Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.
A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.
Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!
Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que "tenían con qué" en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.
Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.
En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.
Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.
Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.
Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.
Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.
Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a "ser algo" gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los "cambiacasacas" fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.
La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.
Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.
A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.
Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!
jueves, 9 de septiembre de 2010
partirse en dos
Quiero dar gracias a los que me quieren como soy, por decirme una y otra vez que no me partiera en dos. El camino que estaba tomando este blog me tenía inquieto, porque hace años exploré la posibilidad de dividirme y no fue nada grato. Aquella vez, para que cada mitad tuviera vida, tenía que dejar medio yo en cada parte: medio cerebro, medio corazón, medio lo que fuera. Y ¿cómo podía agradar del todo, siendo la mitad de mi mismo? Por suerte sucedió que los grupos en pugna se partieron en cuatro, después en ocho y luego en dieciséis. Ahí mismo decidí despejar la incógnita y aferrarme al único e indivisible yo que era, porque ya iba camino a atomizarme.
Pero no saben lo que me costó volver a centrarme en mi mismo. Tratar de partirse es mucho más complicado que la suerte de esos prodigiosos malabaristas que se sientan sobre sus cabezas y caminan como cangrejos. Primero tienes que hacer una regresión molecular a la ameba que fuiste, para reaprender a separarte limpiamente. El chasco te lo llevas cuando constatas que la bipartición consiste en ser dos mitades idénticas. Nunca logras poner lo bueno a un lado y lo malo al otro, como algunos suponen. Si eres el Dr. Jeckyll, después de partirte lo que queda son dos doctores Jeckyll, con sus correspondientes señores Hyde al acecho. O sea, dos uno mismo, pero pequeñitos.
Eso trae como consecuencia que los que te exigen que cambies se sienten estafados e intensifican aún más sus reclamos (ahora porque ya ni siquiera eres lo que eras). Por eso en tales etapas son frecuentes las crisis de identidad y los brotes de paranoia que, unidos al tironeo externo, dejan la ameba (es decir, la persona) en deplorable estado.
Visto el caso y comprobado el hecho, la experiencia de partirse en dos, al contrario del célebre decir del profesor Manuel Calviño, no vale la pena.
Les doy mis palabras.
Pero no saben lo que me costó volver a centrarme en mi mismo. Tratar de partirse es mucho más complicado que la suerte de esos prodigiosos malabaristas que se sientan sobre sus cabezas y caminan como cangrejos. Primero tienes que hacer una regresión molecular a la ameba que fuiste, para reaprender a separarte limpiamente. El chasco te lo llevas cuando constatas que la bipartición consiste en ser dos mitades idénticas. Nunca logras poner lo bueno a un lado y lo malo al otro, como algunos suponen. Si eres el Dr. Jeckyll, después de partirte lo que queda son dos doctores Jeckyll, con sus correspondientes señores Hyde al acecho. O sea, dos uno mismo, pero pequeñitos.
Eso trae como consecuencia que los que te exigen que cambies se sienten estafados e intensifican aún más sus reclamos (ahora porque ya ni siquiera eres lo que eras). Por eso en tales etapas son frecuentes las crisis de identidad y los brotes de paranoia que, unidos al tironeo externo, dejan la ameba (es decir, la persona) en deplorable estado.
Visto el caso y comprobado el hecho, la experiencia de partirse en dos, al contrario del célebre decir del profesor Manuel Calviño, no vale la pena.
Les doy mis palabras.
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
el necio
Para no hacer de mi icono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
me vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo partiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
1991, La Habana
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
me vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo partiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.
1991, La Habana
sábado, 4 de septiembre de 2010
resumen de noticias
He estado al alcance de todos los bolsillos,
porque no cuesta nada mirarse para dentro.
He estado al alcance de todas las manos
que han querido tocar mi mano amigamente.
Pero, pobre de mí, no he estado con los presos
de su propia cabeza acomodada.
No he estado en los que ríen con sólo media risa,
los delimitadores de las primaveras.
No he estado en los archivos ni en las papelerías
y se me archiva en copias y no en originales.
No he estado en los mercados grandes de la palabra,
pero he dicho lo mío a tiempo y sonriente.
No he estado enumerando las manchas en el sol,
pues sé que en una sola mancha cabe el mundo.
He procurado ser un gran mortificado,
para si mortifico no vayan a acusarme.
Aunque se dice que me sobran enemigos,
todo el mundo me escucha bien quedo cuando canto.
Yo he preferido hablar de cosas imposibles,
porque de lo posible se sabe demasiado.
He preferido el polvo, así, sencillamente,
pues la palabra amor aún me suena a hueco.
He preferido un golpe, así, de vez en cuando,
porque la inmunidad me carcome los huesos
Agradezco la participación de todos
los que colaboraron con esta melodía.
Se debe subrayar la importante tarea
de los perseguidores de cualquier nacimiento.
Si alguien que me escucha se viera retratado,
sépase que se hace con ese destino.
Cualquier reclamación, que sea sin membrete.
Buenas noches, amigos y enemigos.
enero de 1970, océano Atlántico
porque no cuesta nada mirarse para dentro.
He estado al alcance de todas las manos
que han querido tocar mi mano amigamente.
Pero, pobre de mí, no he estado con los presos
de su propia cabeza acomodada.
No he estado en los que ríen con sólo media risa,
los delimitadores de las primaveras.
No he estado en los archivos ni en las papelerías
y se me archiva en copias y no en originales.
No he estado en los mercados grandes de la palabra,
pero he dicho lo mío a tiempo y sonriente.
No he estado enumerando las manchas en el sol,
pues sé que en una sola mancha cabe el mundo.
He procurado ser un gran mortificado,
para si mortifico no vayan a acusarme.
Aunque se dice que me sobran enemigos,
todo el mundo me escucha bien quedo cuando canto.
Yo he preferido hablar de cosas imposibles,
porque de lo posible se sabe demasiado.
He preferido el polvo, así, sencillamente,
pues la palabra amor aún me suena a hueco.
He preferido un golpe, así, de vez en cuando,
porque la inmunidad me carcome los huesos
Agradezco la participación de todos
los que colaboraron con esta melodía.
Se debe subrayar la importante tarea
de los perseguidores de cualquier nacimiento.
Si alguien que me escucha se viera retratado,
sépase que se hace con ese destino.
Cualquier reclamación, que sea sin membrete.
Buenas noches, amigos y enemigos.
enero de 1970, océano Atlántico
martes, 31 de agosto de 2010
la alarma del golf
por Guillermo Rodríguez Rivera
He recordado en estos días a Dwight D. Eisenhower y a Nicolás Guillén.
Al viejo Ike, ya de regreso de sus tiempos de general en jefe de las tropas norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial, dedicado al golf, su pasatiempo favorito, y a reprimir a los latinoamericanos que querían ser un poco más libres, como pasó con la democrática Guatemala de Árbenz.
Nicolás, burlón, satirizaba su “blanca pelotilla, presidencial”, que iba rodando “como un planeta mínimo” por el césped de los campos de golf. Resulta que ha aparecido la alarma del golf.
Varios compañeros, empezando por Lohania Aruca que hizo una carta abierta a Miguel Barnet para instarlo a solicitar una reunión con todos los integrantes de la UNEAC que así nos erigiríamos en verdadera “conciencia crítica de la sociedad” para exigir cuentas de por qué La Jornada, el serio periódico mexicano, puso en boca de Marrero, el ministro cubano del Turismo, la noticia de que se construirán 16 campos de golf a todo lujo, con las correspondientes zonas residenciales anexas para recibir golfistas millonarios ―preferentemente norteamericanos— en un turismo que se supone de altísima rentabilidad.
La compañera Aruca después se lamentaba que su carta hubiera sido publicada. No entiendo bien: si era “abierta” era para publicarse, que así son las cartas abiertas. Si era cerrada, ¿quién la abrió y la difundió?
Hace un par de días, Roberto Fernández García dramatizaba el asunto hasta el punto de calificar el supuesto plan de “venta del alma al diablo”.
Cuba ha renunciado por razones de ética y de principios ―a pesar de que los enemigos hacen los juicios que le parecen— al turismo basado en los casinos y los juegos de azar, al turismo sexual, a la más mínima implicación con la droga. Me pregunto: ¿es tan grave vender turismo en unos campos de golf exclusivos para gente de mucho dinero que va a rodar su “graciosa pelotilla” millonaria de golf, dejando sólidos ingresos para el país? ¿No es muchas veces más contaminador el turismo que llega a nuestras ciudades, a nuestros jóvenes, trayendo muchas veces lo que no deseamos?
Bien, señores: vivimos en el mundo, que no es ni por asomo aséptico, y no van a derrocar la Revolución ni a pervertir a los cubanos de verdad, unos golfistas millonarios que usen unos kilómetros de nuestra isla para jugar y acaso dejarnos ingresos para reparar nuestros estadios, nuestras escuelas, nuestras piscinas deportivas.
¿Quieren saber una cosa? Tengo muchas ganas de comerme una langosta Thermidor, pero sé que venderlas nos permite comprar o producir el más humilde pollo o los mucho más humildes huevos que comemos en Cuba.
Ningún cubano cargó un fusil al hombro para que vinieran golfistas millonarios a jugar en Cuba, pero nadie que cargara un fusil se va a asustar por ello.
He recordado en estos días a Dwight D. Eisenhower y a Nicolás Guillén.
Al viejo Ike, ya de regreso de sus tiempos de general en jefe de las tropas norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial, dedicado al golf, su pasatiempo favorito, y a reprimir a los latinoamericanos que querían ser un poco más libres, como pasó con la democrática Guatemala de Árbenz.
Nicolás, burlón, satirizaba su “blanca pelotilla, presidencial”, que iba rodando “como un planeta mínimo” por el césped de los campos de golf. Resulta que ha aparecido la alarma del golf.
Varios compañeros, empezando por Lohania Aruca que hizo una carta abierta a Miguel Barnet para instarlo a solicitar una reunión con todos los integrantes de la UNEAC que así nos erigiríamos en verdadera “conciencia crítica de la sociedad” para exigir cuentas de por qué La Jornada, el serio periódico mexicano, puso en boca de Marrero, el ministro cubano del Turismo, la noticia de que se construirán 16 campos de golf a todo lujo, con las correspondientes zonas residenciales anexas para recibir golfistas millonarios ―preferentemente norteamericanos— en un turismo que se supone de altísima rentabilidad.
La compañera Aruca después se lamentaba que su carta hubiera sido publicada. No entiendo bien: si era “abierta” era para publicarse, que así son las cartas abiertas. Si era cerrada, ¿quién la abrió y la difundió?
Hace un par de días, Roberto Fernández García dramatizaba el asunto hasta el punto de calificar el supuesto plan de “venta del alma al diablo”.
Cuba ha renunciado por razones de ética y de principios ―a pesar de que los enemigos hacen los juicios que le parecen— al turismo basado en los casinos y los juegos de azar, al turismo sexual, a la más mínima implicación con la droga. Me pregunto: ¿es tan grave vender turismo en unos campos de golf exclusivos para gente de mucho dinero que va a rodar su “graciosa pelotilla” millonaria de golf, dejando sólidos ingresos para el país? ¿No es muchas veces más contaminador el turismo que llega a nuestras ciudades, a nuestros jóvenes, trayendo muchas veces lo que no deseamos?
Bien, señores: vivimos en el mundo, que no es ni por asomo aséptico, y no van a derrocar la Revolución ni a pervertir a los cubanos de verdad, unos golfistas millonarios que usen unos kilómetros de nuestra isla para jugar y acaso dejarnos ingresos para reparar nuestros estadios, nuestras escuelas, nuestras piscinas deportivas.
¿Quieren saber una cosa? Tengo muchas ganas de comerme una langosta Thermidor, pero sé que venderlas nos permite comprar o producir el más humilde pollo o los mucho más humildes huevos que comemos en Cuba.
Ningún cubano cargó un fusil al hombro para que vinieran golfistas millonarios a jugar en Cuba, pero nadie que cargara un fusil se va a asustar por ello.
domingo, 29 de agosto de 2010
tres mil, bombas atómicas y bloqueo
No sé si habrán notado que hace unos días este blog superó los 3 mil seguidores. Saludo a cada una de esas 3037 personas y a otros que no dan fe, pero dan vueltas.
La cifra me hace recordar que hace treinta y ocho años, cuando los vietnamitas derribaron el avión agresor número 3 mil, hice una canción algo violenta, llamada 3,000 pájaros, celebrando el número. La verdad es que no me alegraba de que muriera nadie, ni siquiera los invasores. Pero entre víctimas y victimarios, prefiero que le vaya peor al que agrede, mucho más si va a pegarle al otro allá, lejísimo, donde nadie lo llamó; mucho más si es más grande, más rico y más arrogante, como era el caso.
No hace mucho leí en un blog que su autor aprobaba el lanzamiento de las bombas atómicas sobre las indefensas ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Esta afirmación me dio vergüenza humana. Desde este otro blog yo digo que ese acto es una de las mayores vergüenzas de la Historia. Al otro le parecieron buenas esas bombas porque Japón se rindió enseguida y se evitaron muertes en las islitas del Pacífico, donde los marines tenían que pelear duro para sacar a sus adversarios de las cuevas. Pero si lo que querían era persuadir a Japón, ¿por qué no lanzaron esos horrores en el horizonte, para que los vieran desde lejos y se aconsejaran? No. Prefirieron acabar con 140 mil seres humanos de un sólo golpe, para que el mundo viera lo temibles que eran. Y, por si quedaba alguna duda, unos días después le hicieron lo mismo a otros 70 mil.
210, 000 muertes persuasivas, sin contar los miles que las radiaciones se han ido cargando hasta nuestros días.
El bloqueo a Cuba es otra medida persuasiva, otra guerra, en este caso económica. Medio siglo de intimidación, presiones y chantajes. No sólo a Cuba, también a otros países para que nos aprieten. Y todavía hay quienes dicen que el bloqueo no existe, porque Estados Unidos es nuestro tercer socio comercial. Al gobierno de los Estados Unidos le conviene que los productores de granos sureños le vendan a Cuba. Los mismos productores han peleado su derecho a vendernos y el gobierno ha tenido que ir cediendo (y de paso se hacen los buenos). La verdad es que somos su mercado idóneo, les quedamos al lado, mínimos gastos en transporte y, para colmo, se les paga en efectivo, con maletas llenas de millones de dólares, como exige la Casa Blanca, sin concedernos ni un grano de maíz de crédito. ¿Quién se atreve a decir que eso no es justo? ¿Quién dice que Cuba está bloqueada?
Hay que querer mucho a la metrópoli y muy poco a la dignidad de su propio país, para afirmar públicamente que como ese intercambio desesperado existe, no existe el bloqueo.
Queridos amigos, no busquen más paternidades: sólo son hijos de Narciso López.
La cifra me hace recordar que hace treinta y ocho años, cuando los vietnamitas derribaron el avión agresor número 3 mil, hice una canción algo violenta, llamada 3,000 pájaros, celebrando el número. La verdad es que no me alegraba de que muriera nadie, ni siquiera los invasores. Pero entre víctimas y victimarios, prefiero que le vaya peor al que agrede, mucho más si va a pegarle al otro allá, lejísimo, donde nadie lo llamó; mucho más si es más grande, más rico y más arrogante, como era el caso.
No hace mucho leí en un blog que su autor aprobaba el lanzamiento de las bombas atómicas sobre las indefensas ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Esta afirmación me dio vergüenza humana. Desde este otro blog yo digo que ese acto es una de las mayores vergüenzas de la Historia. Al otro le parecieron buenas esas bombas porque Japón se rindió enseguida y se evitaron muertes en las islitas del Pacífico, donde los marines tenían que pelear duro para sacar a sus adversarios de las cuevas. Pero si lo que querían era persuadir a Japón, ¿por qué no lanzaron esos horrores en el horizonte, para que los vieran desde lejos y se aconsejaran? No. Prefirieron acabar con 140 mil seres humanos de un sólo golpe, para que el mundo viera lo temibles que eran. Y, por si quedaba alguna duda, unos días después le hicieron lo mismo a otros 70 mil.
210, 000 muertes persuasivas, sin contar los miles que las radiaciones se han ido cargando hasta nuestros días.
El bloqueo a Cuba es otra medida persuasiva, otra guerra, en este caso económica. Medio siglo de intimidación, presiones y chantajes. No sólo a Cuba, también a otros países para que nos aprieten. Y todavía hay quienes dicen que el bloqueo no existe, porque Estados Unidos es nuestro tercer socio comercial. Al gobierno de los Estados Unidos le conviene que los productores de granos sureños le vendan a Cuba. Los mismos productores han peleado su derecho a vendernos y el gobierno ha tenido que ir cediendo (y de paso se hacen los buenos). La verdad es que somos su mercado idóneo, les quedamos al lado, mínimos gastos en transporte y, para colmo, se les paga en efectivo, con maletas llenas de millones de dólares, como exige la Casa Blanca, sin concedernos ni un grano de maíz de crédito. ¿Quién se atreve a decir que eso no es justo? ¿Quién dice que Cuba está bloqueada?
Hay que querer mucho a la metrópoli y muy poco a la dignidad de su propio país, para afirmar públicamente que como ese intercambio desesperado existe, no existe el bloqueo.
Queridos amigos, no busquen más paternidades: sólo son hijos de Narciso López.
lunes, 23 de agosto de 2010
bloqueo
Estuve en la ciudad desde el sábado, me trajo la urgencia. Se nos fundió la tarjeta de video de la computadora, y Ojalá se detuvo.
Aquí no se venden esas tarjetas. Ay de la compañía que lo haga. Multas millonarias contra ellos. Tampoco podemos encargarlas, por supuesto desde Cuba. Ese es nuestro defecto: vivimos donde no debemos. Por vivir donde nacimos somos malos, somos cómplices y, para colmo, somos bobos. La estupidez de vivir en nuestro propio país nos dificulta crear escuelas de música y estudios de grabación. Mucho más sostenerlos. ¿A qué condenado se le ocurre mejorar siquiera la parte del panorama profesional que le corresponde? Lo que hay que hacer es irse. Si es ilegalmente, mejor. Para algunos, la única forma de legitimar un proyecto es descalificando lo que sea que haya ocurrido en el último medio siglo en Cuba.
Nos castigan porque nos quieren mucho. Sufren de vernos padecer en esta isla maldita. Por eso nos aprietan tuercas. Para que aprendamos a ser mejores cubanos desde afuera. Y toman medidas para aislarnos a los que ya éramos isleños. ¿Por qué las toman? Porque son los más ricos, los más bellos, los más felices. ¿Por qué contra nosotros? Porque nos consideran lo contrario. ¿Quiénes aplauden? Los que suspiran por parecerse a ellos.
Por suerte siempre hay manos que logran escapar de ese “mundo libre”. Benditas.
Somos un país que se dedicó a alfabetizar, a construir universidades de médicos y artistas. Y ahora pretenden hacer ver que nos gusta tener pianos sin cuerdas y vientos sin zapatillas.
Vaya imaginación.
Aquí no se venden esas tarjetas. Ay de la compañía que lo haga. Multas millonarias contra ellos. Tampoco podemos encargarlas, por supuesto desde Cuba. Ese es nuestro defecto: vivimos donde no debemos. Por vivir donde nacimos somos malos, somos cómplices y, para colmo, somos bobos. La estupidez de vivir en nuestro propio país nos dificulta crear escuelas de música y estudios de grabación. Mucho más sostenerlos. ¿A qué condenado se le ocurre mejorar siquiera la parte del panorama profesional que le corresponde? Lo que hay que hacer es irse. Si es ilegalmente, mejor. Para algunos, la única forma de legitimar un proyecto es descalificando lo que sea que haya ocurrido en el último medio siglo en Cuba.
Nos castigan porque nos quieren mucho. Sufren de vernos padecer en esta isla maldita. Por eso nos aprietan tuercas. Para que aprendamos a ser mejores cubanos desde afuera. Y toman medidas para aislarnos a los que ya éramos isleños. ¿Por qué las toman? Porque son los más ricos, los más bellos, los más felices. ¿Por qué contra nosotros? Porque nos consideran lo contrario. ¿Quiénes aplauden? Los que suspiran por parecerse a ellos.
Por suerte siempre hay manos que logran escapar de ese “mundo libre”. Benditas.
Somos un país que se dedicó a alfabetizar, a construir universidades de médicos y artistas. Y ahora pretenden hacer ver que nos gusta tener pianos sin cuerdas y vientos sin zapatillas.
Vaya imaginación.
lunes, 16 de agosto de 2010
vacaciones
No hay conexión donde estoy. He venido un momento para esta breve señal y para que no se sigan acumulando mensajes en la entrada anterior que, como uds saben, cuando pasan de 200 se hace un lío seguirlos. Imprimiré todo para leerles en los días siguientes. Estaré aquí una horitas y cuando me vaya haré otro pase. Hasta entonces, saludos a todos.
martes, 10 de agosto de 2010
escuela latinoamericana de medicina
(Notimex) 15:02 h. 10-08-2010
Más de ocho mil 500 jóvenes de 54 países egresaron de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba, dijo el rector de ese centro, Juan Carrizo.
En declaraciones captadas hoy en México, Carrizo dijo que en su sexta graduación, este año egresaron mil 400 nuevos galenos de más de 40 naciones de esa institución, creada a finales de la década de 1990.
Según el rector, los jóvenes contribuirán a mejorar la situación de salud de sus respectivos pueblos de América Latina y de otras latitudes.
El funcionario citó estadísticas del Ministerio de Salud Pública según las cuales Cuba ha graduado casi 75 mil médicos isleños, con lo cual se ubica como el país que más profesionales de la salud tiene por habitantes, uno por cada 150.
Más de ocho mil 500 jóvenes de 54 países egresaron de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba, dijo el rector de ese centro, Juan Carrizo.
En declaraciones captadas hoy en México, Carrizo dijo que en su sexta graduación, este año egresaron mil 400 nuevos galenos de más de 40 naciones de esa institución, creada a finales de la década de 1990.
Según el rector, los jóvenes contribuirán a mejorar la situación de salud de sus respectivos pueblos de América Latina y de otras latitudes.
El funcionario citó estadísticas del Ministerio de Salud Pública según las cuales Cuba ha graduado casi 75 mil médicos isleños, con lo cual se ubica como el país que más profesionales de la salud tiene por habitantes, uno por cada 150.
domingo, 8 de agosto de 2010
gato
(A la memoria de Gato)
Gato,
Gato mío,
que aquella noche fría y doblemente solitaria
te llamé a mi mano y subiste hasta el hombro,
donde quedaste con tu sonido peculiar
de gato agradecido.
Eras pequeño,
negro como la soledad, la noche y el frío;
con apenas par de meses de parido,
aventurero y solitario
y, sin embargo,
aun no conocías del odio de los hombres.
En casa un poco de leche, o lo que había,
te bastó para dormir hasta la aurora.
Así pasaron días, semanas, meses.
Crecías, pero no mucho.
Ni cola peluda ni facciones bellas.
Eras un gato más,
sencillamente
de pura sangre de gato callejero.
Comías como todos, cerrándome los ojos,
para no subordinar tu gato a mi persona.
Cómo te contentaba
andar entre mis piernas y lograr
que mi mano se posara en tu cabeza
y de ahí a la cola
que parabas para decir
(para hacerme entender)
que volviera a empezar.
Gato, Gato mío,
qué triste imaginarte objeto de salón,
admirando tu extraña posición al descansar.
Me contaban vecinos de otras calles
que en las noches de Luna llena
te veían salir de aquella casa,
donde acaso una gata enamorada
te desvelaba después de los combates.
Después llegabas flaco, magullado, cansado,
con partes sin pelo y alguna oreja caída,
pero maullando feliz pidiendo
tu pescado o lo que hubiera,
porque comías para vivir,
reponerte y seguir de correrías.
Y así pasaba el tiempo.
Muchas veces te perdías algunos días,
pero siempre volvías
para darte alguna hartada, bañarte a tu manera,
saludarme a mí, tu amigo,
descansar y continuar.
Y un día demoraste más que siempre.
Demasiado demoraste, y, sin embargo,
bajaste malherido por el techo.
Cojeabas y tosías.
La vida se te iba por quién sabe qué trastazo, (golpiza)
y nada se pudo hacer.
Los médicos de ustedes no entienden del cariño,
y sólo un suero, y gracias,
logró tu valentía.
Recuerdo, Gato mío,
que a sólo unos minutos del último suspiro,
otro gato llegó olisqueándote la muerte,
y tu garra irredenta, moribunda y terrible,
levaste contra el otro para morir en guerra,
en paz con tu estatura de animal no vencido.
Gato, Gato mío,
¿en qué azotea mortal libraste tu último duelo?
Gato de fuego,
guarda mi más caro amor
en tu regazo de muerto.
Vicente Feliú, (calle)Neptuno, 1978.
Gato,
Gato mío,
que aquella noche fría y doblemente solitaria
te llamé a mi mano y subiste hasta el hombro,
donde quedaste con tu sonido peculiar
de gato agradecido.
Eras pequeño,
negro como la soledad, la noche y el frío;
con apenas par de meses de parido,
aventurero y solitario
y, sin embargo,
aun no conocías del odio de los hombres.
En casa un poco de leche, o lo que había,
te bastó para dormir hasta la aurora.
Así pasaron días, semanas, meses.
Crecías, pero no mucho.
Ni cola peluda ni facciones bellas.
Eras un gato más,
sencillamente
de pura sangre de gato callejero.
Comías como todos, cerrándome los ojos,
para no subordinar tu gato a mi persona.
Cómo te contentaba
andar entre mis piernas y lograr
que mi mano se posara en tu cabeza
y de ahí a la cola
que parabas para decir
(para hacerme entender)
que volviera a empezar.
Gato, Gato mío,
qué triste imaginarte objeto de salón,
admirando tu extraña posición al descansar.
Me contaban vecinos de otras calles
que en las noches de Luna llena
te veían salir de aquella casa,
donde acaso una gata enamorada
te desvelaba después de los combates.
Después llegabas flaco, magullado, cansado,
con partes sin pelo y alguna oreja caída,
pero maullando feliz pidiendo
tu pescado o lo que hubiera,
porque comías para vivir,
reponerte y seguir de correrías.
Y así pasaba el tiempo.
Muchas veces te perdías algunos días,
pero siempre volvías
para darte alguna hartada, bañarte a tu manera,
saludarme a mí, tu amigo,
descansar y continuar.
Y un día demoraste más que siempre.
Demasiado demoraste, y, sin embargo,
bajaste malherido por el techo.
Cojeabas y tosías.
La vida se te iba por quién sabe qué trastazo, (golpiza)
y nada se pudo hacer.
Los médicos de ustedes no entienden del cariño,
y sólo un suero, y gracias,
logró tu valentía.
Recuerdo, Gato mío,
que a sólo unos minutos del último suspiro,
otro gato llegó olisqueándote la muerte,
y tu garra irredenta, moribunda y terrible,
levaste contra el otro para morir en guerra,
en paz con tu estatura de animal no vencido.
Gato, Gato mío,
¿en qué azotea mortal libraste tu último duelo?
Gato de fuego,
guarda mi más caro amor
en tu regazo de muerto.
Vicente Feliú, (calle)Neptuno, 1978.
miércoles, 4 de agosto de 2010
la lucha continúa
Queridos hermanos:
Estas palabras espero dictarlas por teléfono, por lo que debo ser breve, y además no podré decirles todo lo que quisiera, para que no se corte la comunicación. Ayer me sacaron de "el hueco" con la misma rapidez con la que me habían metido en él. Me habían llevado supuestamente bajo investigación. Las investigaciones pueden durar 3 meses, a veces más, pero estuve allí 13 días. Como diría un conocido periodista cubano: saquen sus propias conclusiones...
Quiero expresarles mi profundo agradecimiento. Ya saben que fueron días particularmente difíciles por el exceso de calor y la falta de aire, pero ustedes fueron mi oxígeno. No encuentro mejor manera de resumir la enorme importancia de sus esfuerzos solidarios. Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros de Cuba y del mundo que unieron sus voces para condenar mi situación. A las instituciones, organizaciones y personas de buena voluntad que, de una manera u otra trataron de poner fin a la injusticia.
A nuestro Presidente Raúl, que tanto nos honra con su apoyo. Al Parlamento cubano y su Presidente Ricardo Alarcón, incansable luchador por la causa de los Cinco. A mis 4 hermanos, que me hicieron llegar sus mensajes de aliento, y que han sufrido y viven bajo el constante peligro de volver a sufrir similares abusos. Y por supuesto, a nuestro querido Comandante en Jefe: ¡Gracias por tanto honor! (No sé si deba decirlo, pero solo por el privilegio de escuchar mi nombre en la voz de Fidel me dan deseos de agradecer también a los que me mandaron a "el hueco"...)
¡Gracias Comandante, por la alegría de escucharlo y verlo tan grande como siempre!
Gracias a todos por haber demostrado una vez más el poder de esa solidaridad que sin dudas también, algún día, nos hará libres.
¡La lucha continúa!
Un fuerte abrazo,
Gerardo Hernández Nordelo
Prisión Federal de Victorville, CA
Agosto 3, 2010
Estas palabras espero dictarlas por teléfono, por lo que debo ser breve, y además no podré decirles todo lo que quisiera, para que no se corte la comunicación. Ayer me sacaron de "el hueco" con la misma rapidez con la que me habían metido en él. Me habían llevado supuestamente bajo investigación. Las investigaciones pueden durar 3 meses, a veces más, pero estuve allí 13 días. Como diría un conocido periodista cubano: saquen sus propias conclusiones...
Quiero expresarles mi profundo agradecimiento. Ya saben que fueron días particularmente difíciles por el exceso de calor y la falta de aire, pero ustedes fueron mi oxígeno. No encuentro mejor manera de resumir la enorme importancia de sus esfuerzos solidarios. Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros de Cuba y del mundo que unieron sus voces para condenar mi situación. A las instituciones, organizaciones y personas de buena voluntad que, de una manera u otra trataron de poner fin a la injusticia.
A nuestro Presidente Raúl, que tanto nos honra con su apoyo. Al Parlamento cubano y su Presidente Ricardo Alarcón, incansable luchador por la causa de los Cinco. A mis 4 hermanos, que me hicieron llegar sus mensajes de aliento, y que han sufrido y viven bajo el constante peligro de volver a sufrir similares abusos. Y por supuesto, a nuestro querido Comandante en Jefe: ¡Gracias por tanto honor! (No sé si deba decirlo, pero solo por el privilegio de escuchar mi nombre en la voz de Fidel me dan deseos de agradecer también a los que me mandaron a "el hueco"...)
¡Gracias Comandante, por la alegría de escucharlo y verlo tan grande como siempre!
Gracias a todos por haber demostrado una vez más el poder de esa solidaridad que sin dudas también, algún día, nos hará libres.
¡La lucha continúa!
Un fuerte abrazo,
Gerardo Hernández Nordelo
Prisión Federal de Victorville, CA
Agosto 3, 2010
martes, 3 de agosto de 2010
3 de agosto
Hace un par de días que apenas puedo asomarme. Estoy grabando y, como seguro comprenden, eso demanda tiempo.
Hice algunas anotaciones sobre la encuesta, pero no valen la pena. El SÍ supera por amplio margen al NO. Así que por ahora nos quedaremos en la dictadura del proletariado. Para más adelante estoy pensando en una solución evolutiva (o evolucionaria). No se puede vivir al margen de la lucha de clases (Dios nos libre), pero es justo aspirar a no mezclarse con lo grotesco, siempre que sea posible.
Hace unos días volví a leerme la primera entrada con sus 300 y pico de comentarios. Fue interesante, aleccionador. Se lo recomiendo al que tenga tiempo y ganas.
Yo no les abandono.
Abrazos.
Hice algunas anotaciones sobre la encuesta, pero no valen la pena. El SÍ supera por amplio margen al NO. Así que por ahora nos quedaremos en la dictadura del proletariado. Para más adelante estoy pensando en una solución evolutiva (o evolucionaria). No se puede vivir al margen de la lucha de clases (Dios nos libre), pero es justo aspirar a no mezclarse con lo grotesco, siempre que sea posible.
Hace unos días volví a leerme la primera entrada con sus 300 y pico de comentarios. Fue interesante, aleccionador. Se lo recomiendo al que tenga tiempo y ganas.
Yo no les abandono.
Abrazos.
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