miércoles, 28 de junio de 2023

Capitalismo tardío y neocatastrofismos

     K. Kautsky, ( Teoría de las crisis, 1901), padre de la socialdemocracia europea, anunciaba que el desacople entre producción y consumo mundial, la llamada sobreproducción, era el síntoma decisivo de la imposibilidad de la continuidad histórica del capitalismo. Sin embargo, la devastación material que conllevaron las guerras, y las propias depresiones económicas, jugaron el papel de destrucción creativa schumpeteriana que volvió a acoplar producción con consumo. H. Grossman ( La ley de la acumulación, 1929), gran economista polaco, creía que la sobreacumulación de capital, debido a las constantes innovaciones tecnológicas que desplazaban el trabajo humano, reducían la cantidad de trabajo impago apropiado por los empresarios, en relación con los montos de inversión realizados, lo que, a la larga, llevaría a un colapso del sistema en su conjunto. Sin embargo, como viene aconteciendo a lo largo de décadas, esta tendencia decreciente de la tasa de ganancia, está acompañada también de un crecimiento sostenido de la masa de ganancia absorbida por la inversión que dinamiza la inversión. P. Mattick, otro gran economista marxista radicado en Estados Unidos, consideraba que la sobresaturación de capital a escala mundial, más la competencia interempresarial, llevarían a una crisis mortal del capitalismo al constreñir el nivel de los ingresos de las clases laboriosas ( The Permanent Crisis, 1933). Pero no tomó en cuenta que la mejora de la productividad laboral general, eleva los ingresos de las clases menesterosas, en tanto que, el trabajo barato de las sociedades periféricas y el trabajo doméstico gratuito, ayudaron a sostener lo que U. Brand denomina el modo de vida imperial del capitalismo desarrollado.

     Independientemente de que, con el tiempo, varios de los postulados de ­estas reflexiones fueron superados por la propia realidad, el gran aporte de ­esta polémica radicó en poner la ­atención en la recurrente manifestación de límites en el desarrollo histórico de la sociedad capitalista. Si bien todos estos autores incorporaban el factor decisivo de las luchas sociales para derribar el orden económico, consideraban que la eficacia de esas luchas necesitaba unas condiciones de posibilidad material que permitieran el derrumbe del capitalismo existente y su sustitución por otra organización económica de la sociedad.

     Los trente glorieuses que emergieron después de la Segunda Guerra Mundial (1945-75) y que dieron los mayores índices de expansión económica y bienestar social a Europa y Estados Unidos, aplacaron el debate sobre el derrumbe. La implosión del llamado socialismo real en 1989 y el triunfo inapelable del capitalismo de libre empresa en los años posteriores cerraron temporalmente cualquier referencia en torno a los límites del capitalismo. De hecho, desde entonces podía presentarse como el insuperable final del camino del progreso humano. Pero la celebración del fin de la historia no duró mucho.

     Primero fueron las alarmas sobre las barreras naturales a esta forma de producir fundada en la ganancia permanente. Los efectos dramáticos en el medio ambiente, lo que Marx llama la fractura del intercambio metabólico entre naturaleza y ser humano, comenzaron a ser expuestos, no sólo con el inminente riesgo apocalíptico del trastrocamiento del clima, la biodiversidad y la vida terrestre, sino también con los limites materiales naturales a una continua expansión de la producción y la acumulación capitalista. Sugirió así un nuevo catastrofismo, ahora centrado, no tanto en las barreras a la acumulación empresarial, como en el agotamiento de los componentes materiales que permiten la producción y la acumulación burguesa. No es ya la organización social capitalista la que manifiesta sus propias fronteras (de acumulación, de desigualdad, de luchas sociales, etcétera), sino la naturaleza la que es el límite de la ganancia ilimitada.

     Cada nuevo informe del Panel ­Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas es más aterrador que el anterior, en tanto que el reloj climático señala que estamos a segundos de rebasar los 1.5°C de temperatura por encima de la era ­preindustrial, lo que llevará a una ­vorágine de desastrosos e irreversibles efectos medioambientales y biológicos en el mundo. Sin embargo, por ahora, este neocolapsismo ambiental ha dado lugar a un fatalismo impotente que no logra visualizar un orden económico-social diferente al capitalismo existente. Se plantea atenuar su desarrollo, direccionarlo o, en el mejor de los casos desdesarrollarlo (Latouche, 2023), dejando de lado que, si algo caracteriza precisamente al capitalismo es la tendencia a la acumulación perpetua, por encima del bienestar humano, del medioambiente o de la propia vida ­biológica.

     Una contraparte temprana de este catastrofismo ambiental, es el desplome inducido, llamado aceleracionismo (Srnicek, Fisher); que propone exacerbar aún más la expansión capitalista a fin de que sus fuerzas prometeicas, disolventes y de autoorganización, estallen creando condiciones para una otra sociedad.

     Pero lo verdaderamente llamativo del último tiempo, es el catastrofismo analítico de las instituciones y tanques pensantes del propio capitalismo ­global. Eufóricas durante décadas con el imaginado triunfo definitivo del libre mercado, el FMI, Banco ­Mundial, BIS, Rand Corporation, World ­Economic Forum, McKensey, etcétera, en los últimos meses han pasado de un ­pesimismo temporal a un pesimismo catastrofista.

El FMI, ese portaaviones político, acorazado de dinero y datos econométricos, que durante décadas se encargó de encuadrar a América Latina y Europa del este en el ineluctable destino "final" de la humanidad, el libre-mercado, ahora se lamenta del "desmoronamiento" del orden planetario liberal y predice que la "fragmentación geoeconómica" en marcha traerá una contracción de hasta 7 por ciento del PIB mundial en los siguientes años ( Geoeconomic Fragmentation…, enero de 2023). Por su parte, el Banco Mundial, esa caballería global del "consenso de Washington", ahora se detiene atónito ante el futuro incierto y augura una venidera década perdida con la caída de un tercio del crecimiento global respecto de los primeros 10 años del siglo XXI ( Global Economic Prospects, junio 2023).

Y el que más sorprende sobre el porvenir del capitalismo, es el McKensey Global Institute. Considerado como la empresa de consultoría más famosa e influyente del mundo, y que ha formado a la mayor cantidad de CEO de grandes empresas, acaba de realizar un análisis crítico y calamitoso del porvenir del capitalismo mundial capaz de disputar umbrales de fatalismo a las más enjundiosas versiones catastrofistas del marxismo del siglo XX. Comienza su estudio señalando que, en los últimos 40 años, el capitalismo global se ha desplegado por medio de una anomalía peligrosa: que el crecimiento del valor de los activos (acciones, bienes raíces) y de la deuda (estatal, empresarial, personal) fue más rápido que el crecimiento del PIB. Es decir, el valor en papeles se desacoplo del valor real de la economía. Por cada dólar de activo real, el activo ficticio creció 1.3 veces. Desde 1993 hasta 2021, asienta el documento, el capital no persiguió inversiones productivas, sino la riqueza de papeles: el valor de los bienes raíces creció 33 por ciento por encima del PIB. Los activos 100 por ciento; la deuda 90 por ciento, y los depósitos 124 por ciento ( The Future of Wealth and Growth…, mayo de 2023).

Para aumentar los males endémicos, la inversión productiva ha disminuido como porcentaje del PIB. En la Unión Europea, 55 por ciento más baja que entre 1995-2008. Y en Estados Unidos, 40 por ciento menos. Por su parte, la productividad ha reducido su tasa de crecimiento. Si entre 1980 y 2000 aumentó 1.8 por ciento anual, entre 2000 y 2021 tan sólo .8 por ciento. La esperanza de que la digitalización y la I+D revolucione la productividad ha fracasado por la ausencia de "habilidades necesarias" en la fuerza laboral y, sobre todo, porque son tecnologías de ciclos de vida cortos que "pueden absorber ahorros sólo por periodos muy limitados" antes de volverse obsoletas o transferir conocimiento a los competidores. Esta ralentización de la productividad del capitalismo tardío, antiguo baluarte de su superioridad histórica, no es un problema pasajero: es un límite estructural del propio capitalismo. Se ha creado así un círculo vicioso: aumenta la participación de los grandes dueños en la riqueza global; disminuye la participación de los trabajadores que reduce el consumo proporcional y crece el valor "en papel" de los activos debido al ahorro de los ricos. Se trata de un problema de sobreproducción con efectos de desvío especulativo de la riqueza que suscribiría el propio Marx ( El capital, tomo III).

Ante a este desastre, ¿qué opciones hay al frente? El instituto más deseado por todos los graduados en ramas económicas de las universidades más prestigiosas del mundo, ve cuatro opciones, cada cual más problemática que la anterior. La primera, mantener lo mismo que ahora; crecimiento ficticio, PIB aumentando por debajo de 1 por ciento, demanda débil, bajo aumento de la productividad, mayor desigualdad. En resumen, volver al estancamiento secular.

La segunda, políticas de defensa nacional (nacionalismo económico): aumento de la inversión pública, crecimiento moderado del salario y el consumo, inflación por encima de 4 por ciento, disminución de valor de las acciones y bienes raíces, aumento de la deuda y contracción de la riqueza de los hogares en 8.5 por ciento.

La tercera, de recesión prolongada: política fiscal austera, ajuste fiscal duro y contención de la inflación, tasas de interés altas, caída de los valores de los activos, crisis de liquidez, crisis mundial de deuda, demanda débil, zoombificacion de empresas; PIB crece un punto menos que la década anterior, caída del valor real de acciones y bienes raíces en 30 por ciento o más.

Por último, productivismo con base en el aumento de la inversión en nuevas tecnologías: crecimiento del PIB de 1 por ciento por encima de la década anterior, inflación controlada, políticas publicas industriales, valor de bienes inmuebles se estancan y caen en relación con el PIB, nueva ola de economías emergentes. Esta última opción, la menos conflictiva, se asemeja mucho a la señalada hace más de 100 años atrás por Luxemburgo, sólo que ella ya vio la saturación de ese camino. Y en cuanto a la productividad, no hay una ruta para remontar los límites estructurales que el mismo instituto menciona respecto de las tecnologías de rauda obsolescencia.

En síntesis, los corifeos del capitalismo han extraviado el optimismo histórico. No sólo nos muestran con datos un modelo de desarrollo neoliberal desfalleciente, sino también un capitalismo estructuralmente cansado, fisurado, carente de horizonte esperanzador capaz de lanzar al mundo a una nueva etapa de prosperidad. Casi como una bestia irracional que se devora a sí misma. Por ello no cabe duda de que, en estos tiempos de incertidumbre pesimista, habría que volver a desempolvar y enriquecer los previsores debates marxistas sobre las condiciones del "derrumbe" ­capitalista.

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*Ex vicepresidente de Bolivia

https://www.jornada.com.mx/2023/06/27/opinion/016a1pol?from=homeonline&block=opinion

 

 

lunes, 26 de junio de 2023

Repensando el socialismo

Por Fidel Vascós González

La palabra “socialismo” encierra diversas interpretaciones. Entre ellas, la de ser una doctrina económica y socio-política en el terreno teórico; un modo de producción y distribución de productos; la sociedad que sustituirá al capitalismo; la sociedad antesala del comunismo. También se complementa con adjetivos que tratan de precisar particularidades, por ejemplo: socialismo utópico; socialismo científico; socialismo árabe; socialismo de Estado; socialismo democrático. 

En este caso me referiré al socialismo de Estado altamente centralizado implantado en la URSS posterior a la muerte de Lenin y que fue generalmente aceptado como el único modelo “realmente existente” de socialismo. Este modelo se convirtió en el referente obligatorio para los países que pretendían ser socialistas y aprovechar las ventajas al respecto que brindaba su incorporación al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) organización creada en 1949 y al que Cuba se integró en 1972. 

Desde esa fecha y hasta la disolución de este organismo internacional en 1991 Cuba fue asumiendo las características del modelo de socialismo de Estado, aunque con algunas innovaciones que tenían en cuenta ciertas características nacionales cubanas. No obstante, los principales rasgos propugnados por el CAME dibujaron la estructura, organización y funcionamiento de la mayor de las Antillas en la economía y los aspectos político-sociales correspondientes.

En la experiencia de este modelo en la URSS se alcanzaron grandes aciertos en su desarrollo. Por citar algunos, garantizó el auge de la economía nacional, el avance social y el progreso científico-técnico del país de los soviets; diseminó el socialismo en el planeta; aseguró el establecimiento de varios Estados con esa orientación; experimentó nuevos métodos de dirección de la economía; respaldó el desarrollo económico y social en numerosos países, así como la liberación de decenas de colonias en varios continentes; jugó un destacadísimo papel en la derrota del fascismo hitleriano y en la salvaguardia de la paz mundial. 

Junto a estos éxitos se acumularon múltiples causas que condujeron a su desintegración. En mi opinión lo factores negativos internos jugaron el papel decisivo en este trágico desenlace, a lo cual coadyuvó la agresiva política injerencista y contrarrevolucionaria de las potencias imperialistas. Acepto que la base económica es decisiva en el rumbo de las sociedades humanas, pero su influencia no repercute en el corto plazo, sino como tendencia en el mediano y largo plazo. Lo verdaderamente influyente en el corto plazo son los elementos de la superestructura que incluye las instituciones, las ideas en la economía, la política, la cultura y los aspectos sociales, así como la conducta de los ciudadanos y las organizaciones.

Basado en esta concepción y según mi análisis, entre las causas internas mas importantes de la debacle soviética hay que señalar las graves afectaciones a la moral y a la vida espiritual de los pueblos de la URSS infligidas por la política represiva ejercida en la etapa estalinista y la falta de libertad en varios aspectos de la proclamada democracia socialista. Ello debilitó el factor imprescindible para alcanzar la victoria socialista: el apoyo de las masas populares a la dirección política. El alejamiento de la realidad, el dogmatismo, el sectarismo y el subjetivismo se manifestaron claramente en el Partido Comunista de la Unión Soviética al plantear en su Programa, en octubre de 1961, que en la URSS estaría construido el comunismo, en lo fundamental, en 1980; cuando en realidad ni se alcanzó el comunismo y, lo que es peor, once años después de esa fecha habían desaparecido la Unión Soviética, el CAME y los demás países socialistas europeos. Lo que aquí he narrado es una clara demostración que el desarrollo económico y social ocurre en un rumbo espontáneo que no puede planificarse plenamente.

A partir de este cataclismo económico, social, político e ideológico a escala mundial, Cuba comenzó a intentar la adaptación de su modelo de socialismo al nuevo momento histórico. Mediante el socorrido método de “prueba y error”, en la sociedad cubana se han introducido diferentes cambios en su organización y funcionamiento. No obstante, durante los 32 años ya transcurridos en estos afanes el proceso no ha avanzado suficientemente, ni ha sido lineal ni concebido integralmente como, en mi opinión, debió haber sido. De ahí que en su desarrollo se han registrado marchas y contramarchas y cierto nivel de improvisación con resultados discutibles y en gran parte no exitosos.

Sostengo que los cambios diseñados y aplicados no han modificado la esencia del modelo de socialismo de Estado heredado del CAME y se mantiene la excesiva centralización administrativa, ya obsoleta, en el terreno económico, político y social. Para la buena marcha de la Revolución socialista cubana creo imprescindible entrar de lleno a modificar la esencia del modelo de socialismo de Estado altamente centralizado promovido por la URSS que aún está presente entre nosotros. Ratifico que este no es el único modelo de socialismo y que puede haber otros con diferentes características. Comprendo que no es una tarea fácil ni realizable en un corto plazo y que comporta peligros que nos pueden desviar de la ruta más conveniente para el pueblo cubano. Pero un peligro aun mayor es mantener sin cambios el núcleo duro del modelo centralizado aún existente defendiendo un statu quo que ya resulta más perjudicial que beneficioso para las necesidades populares.

En este empeño para cambiar el modelo creo que ayudaría definir las bases conceptuales sobre las cuales se erigiría el nuevo socialismo cubano. Hay que repensar el socialismo para alcanzar plenamente sus principales objetivos que en Cuba constituyen la independencia nacional y la justicia social. Al respecto adelanto las consideraciones siguientes.

La diferencia clave entre el socialismo y el capitalismo no está en la propiedad estatal sobre los medios de producción ni en el modo de realizar la gestión empresarial con el uso del mercado como regulador de la economía. Tanto en el socialismo como en el capitalismo existe la propiedad estatal sobre los medios de producción y se utiliza el mercado en la gestión de las empresas. La diferencia está en el destino del producto y en el contenido y objetivos que se proyectan en los ámbitos de la superestructura, tanto en el espacio nacional como en el internacional. 

Para aclarar mas estas consideraciones expongo lo siguiente. 

El capitalismo implanta la extrema diferenciación social entre los seres humanos, promueve la guerra con fines de explotación y de injerencia en los asuntos internos de otras naciones, usa la fuerza y amenaza con ella para alcanzar sus aviesos propósitos, tergiversa los fines de la democracia, la defensa de los derechos humanos, las libertades individuales del ser humano, agrede el medio ambiente, entre otras manifestaciones de su conducta expoliadora. 

Por su parte, el socialismo procura la igualdad entre los seres humano sin pretender el igualitarismo, promueve la paz y la solidaridad internacional, así como la ayuda mutua entre las naciones, diseña y aplica la más amplia democracia, garantiza realmente los derechos humanos y las libertades individuales con vistas a la plena emancipación de las personas, protege el medio ambiente, entre otras manifestaciones de su humanismo.  

Teniendo en cuenta estos conceptos considero que la propiedad estatal sobre los medios de producción no es la base principal de la economía socialista y que la propiedad no estatal no debe considerársele subordinada o tratarla como un complemento de la estatal. Ambas deben desarrollarse en competencia leal según las leyes objetivas del mercado. A su vez, la democracia debe adoptar las modalidades de la democracia directa en la cual los ciudadanos aprueban con carácter vinculante los principales asuntos públicos, tanto en el nivel nacional como territorial, incluyendo la democracia directa electoral en la cual los electores no solo elijan sino también postulen a sus representantes en el Estado. Todo ello en un ambiente de plena libertad individual y colectiva de pensamiento, expresión y manifestación en la cual solo se censuren los insultos y agresiones a otros y los intentos de derrocar por la fuerza a la Revolución cubana.

Estos postulados informan el diseño y aplicación de lo que he dado en llamar el “modelo cubano autóctono de socialismo democrático de mercado” que es, en mi opinión, al que debemos propender, abandonando el actual modelo de socialismo de Estado altamente centralizado heredado de la URSS y del CAME.

La Habana, 2023-06-26

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El mensaje mío que sigue lo puse inmediatamente después de publicar esta entrada) Es el que René comenta. No recuerdo haberlo borrado. Lo pongo aquí para que esté debajo de la entrada de Vascós, como fue:


silvio dijo...

Vascós, recuerdo que la interpretación materialista de la historia afirmaba que los sistemas sociales se producían por el desarrollo económico; es decir, porque cada nueva etapa incorporaba un modo de producción superior al anterior. Así se explicaba el tránsito del esclavismo a la sociedad feudal y de esta al capitalismo.

Luego de una experiencia socialista nacional y de haber visto cómo les fue a muchos otros “socialismos”, lo primero que habría que afirmar –porque es importantísimo hablar claro en estos momentos del mundo y de nuestro país– es que la etapa de transición llamada socialismo hasta ahora no ha inventado un modo de producción superior al capitalista.

Todos los socialismos que han sobrevivido y prosperan tienen economías capitalistas. En lo que se diferencian del capitalismo es a la hora de la distribución de las riquezas, porque esos gobiernos que siguen usando el nombre de socialismo reparten con un sentido más justo que el que genera el sistema capitalista. Son economías capitalistas con una distribución socialista de las riquezas.

Yo creo que uno de los grandes –grandísimos—problemas que tenemos es que se pretende conducir la sociedad como si se estuviera conduciendo una reunión del partido. Sin duda tuvimos momentos en que nuestro pueblo casi en su totalidad se identificaba con la revolución y su gobierno. Pero hay que estar ciego para no darse cuenta de que actualmente no es lo mismo. En estos momentos proyectarse desde la superestructura sin hablar muy clara y sinceramente creo que daría un resultado contrario a lo que es necesario: una franqueza y una claridad inobjetables como la vida misma. Sólo así se empieza a cambiar una realidad: viéndola, tratándola y discutiéndola como es, no como la quisiéramos.

Estamos en la etapa más difícil del llamado período revolucionario, donde ha habido un desgaste de confianza y de fe como nunca antes. Y, lamentablemente, en comunicación no se ha conseguido estar a la altura de lo que una situación histórica como esta requiere. Esto sucede porque las mentalidades siguen funcionando a la antigua. Por eso mismo las fuerzas políticas no pueden ser vanguardia, porque llevamos demasiados años defendiéndonos desesperadamente y desde esa situación precaria es poco menos que imposible proyectarse como vanguardia o revolucionario.

Los cambios que necesitamos son de mentalidad. Hay que perder el miedo. Para ser verdaderamente revolucionario hay que saber anteponer el bienestar colectivo a la seguridad de un grupo o de una condición social. El pueblo no es bobo.

Hay que entender que lo único sagrado es la Nación cubana, su soberanía y un compromiso irreductible con el bienestar del pueblo. Creo que así pensaba Martí. Me parece que ese es el socialismo al que debemos aspirar (aunque, sinceramente, no me importa el nombre que le pongan o cómo lo califiquen).

Disculpa la descarga.

silvio

domingo, 25 de junio de 2023

Ancestros Sinfónico

El viernes pasado, 23 de junio, fui con mi familia al estreno mundial en directo de Ancestros Sinfónico, el más reciente trabajo discográfico del grupo Síntesis, franquicia de su clásico de 1987 que recientemente obtuvo un Grammy. Por supuesto que había escuchado la grabación. Justamente por eso quería conocer su puesta en escena, porque se trataba de hacerla sonar con 130 músicos de orquesta y coro. 

 

Camino a la sala Avellaneda del Teatro Nacional, iba recordando que cuando salió el primero de los tres discos con ese nombre tuve la sensación de que Síntesis había llegado a donde iba; que todo su formidable trabajo anterior había sido una especie de ruta para llegar a aquella suerte de culminación extraordinaria. 

 

Al final del concierto nos fuimos comentando que lo conseguido por la familia Alfonso, los integrantes del grupo Síntesis, la Orquesta del Lyceum y su director José Antonio Méndez, el Coro Nacional y Digna Guerra, era un trabajo de alto vuelo, musicalmente a la altura de lo mejor que pueda estar pasando en cualquier escenario universal. Justo anotar que también brilló el trabajo de amplificación de una tímbrica tan compleja y diversa.

 

En fin: quedó demostrado que ancestro, aunque quiere decir antepasado, en voz del arte troca lo raigal en algo que supera el presente y se proyecta hacia el futuro. 

 

Pena que semejantes resultados queden en sólo dos presentaciones. Ojalá fuera posible que ese directo impresionante lo conociera todo el mundo; empezando, claro está, por toda Cuba.

 

Por último, busqué un antónimo de ancestro y hallé ascendiente. Y, viendo que es posible, doy gracias a Síntesis y a cada ser humano que lo logra.







sábado, 24 de junio de 2023

Detienen a Gail Walker en EE. UU. por defender a Cuba


Un video en las redes sociales dio cuenta del arresto arbitrario de la directora de la Fundación Interreligiosa por la Organización Comunitaria (IFCO)-Pastores por la Paz, Gail Walker, por intentar reunirse con el congresista Robert Menéndez, para debatir sobre las crueles políticas hacia Cuba.

En la red social Facebook se ve cómo un policía conduce, esposada, a Walker mientras ella explica que solo pretendía hablar con el senador en su oficina, y exigir el fin de la designación de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, así como de la normalización de las relaciones de Estados Unidos con la Isla, citó la agencia Prensa Latina.

«Deberíamos poder hablar de Cuba con nuestros representantes sin ser arrestados», expuso Gail Walker, y explicó que solicitaron varias veces reunirse con Menéndez, pero nunca recibieron respuesta.

«Estamos en defensa de nuestra familia cubana porque creemos que es injusta esta política», agregó, escoltada por dos oficiales.

En esta semana transcurre una jornada solidaria con Cuba dentro de Estados Unidos con varias acciones como marchas, proyecciones cinematográficas, diálogos con congresistas y senadores, manifestaciones, actos públicos, caravanas de autos y ciclos, más numerosos mensajes solidarios en las redes sociales. Para el próximo domingo se hará una manifestación frente a la Casa Blanca, en Washington.

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Fuente: https://www.granma.cu/mundo/2023-06-23/detienen-a-gail-walker-en-ee-uu-por-defender-a-cuba-23-06-2023-00-06-15

jueves, 22 de junio de 2023

Aún sin sol

El ánimo es divino,

la brisa un corazón

y, de pronto, un remolino

nos oscurece el sol.

 

Los pájaros se esconden,

se pone raro el mar

y un eco nos responde

antes de preguntar:

 

¿Qué ha pasado?

¿Qué hora es?

¿Qué ha cambiado?

¿Qué se fue?

 

Yo te veo,

aún sin sol,

si te siento

dando amor.

 

De tu mirada hermosa 

pudiera renacer,                   

con unas pocas cosas

que jamás podré perder:

 

el corazón humano, 

la soberana voz,

el don de dar la mano

o, al menos, la canción.

 

¿Qué ha pasado?

¿Qué hora es?

¿Qué ha cambiado?

¿Qué se fue?

 

Yo te veo,

aún sin sol,

si te siento

dando amor.

 

 

julio 2022

lunes, 19 de junio de 2023

Mi vida en Cuba


Tras dos días de lectura, he terminado Mi vida en Cuba, autobiografía trunca del genial dibujante, cineasta e inventor de historias Juan Padrón. Se trata de un libro que, una vez abierto, no es fácil cerrar; ni siquiera después de concluido, como estoy demostrando. Es que son tantas las coincidencias con sus paisajes –colectivos e íntimos– que, por momentos, me ha parecido estar leyendo sobre mí mismo.

 

Nacimos en la misma Cuba rural, con unos meses de distancia, con referencias infantiles muy parecidas. Ahora me doy cuenta de por qué sin hablar tanto nos entendíamos tan bien. Estábamos en estrecho contacto desde mucho antes de conocernos. En la moral familiar y de pueblo, en la emoción por nuestra historia, en las lecturas infantiles, en la pasión por aventuras, héroes y misterios, en la fascinación por el arte.

 

El libro me llegó ayer, aunque por la dedicatoria vi que me pertenecía desde el pasado noviembre, por mi cumpleaños. Me lo mandó su hija Silvia, con una dedicatoria tan afectuosa que me doy cuenta de que siempre escuchó hablar bien de mí. Y es que conocí a su padre cuando, con 15 años, yo era aprendiz de dibujante en el semanario Mella y llegaron a mis manos, desde Cárdenas, los dibujos de los hermanos Juan y Ernesto Padrón. Después hubo algunas interrupciones, como el servicio militar, y aunque yo cambié de oficio seguimos coincidiendo en instituciones como la radio y la televisión o el ICAIC, yo con guitarra y él con plumillas, pinceles, tinta china, mesas de animación.

 

Leer Mi vida en Cuba ha sido revelador, al identificar tantas personas y situaciones en las que coincidimos; tantos hechos históricos que nos dejaron huellas; tantos contratiempos y sobrevivencias. Es como haber estado en una misma escuela, en una vida semejante y en análogos sueños artísticos, tocados por maestros humanos y contradictorios, sorteando falsos iluminados y sus frustraciones inducidas.

 

Es una edición de Penguin / Random House (Reservoir Books). ¿Podrá imprimirse alguna vez en Cuba? Cuánto me gustaría que los jóvenes pudieran conocer nuestra historia por documentos tan desalmidonados, tan nuestros, tan singulares y sinceros que resultan incuestionablemente revolucionarios.

 

Gracias, Silvia. 

 

Gracias, hermano Padroncito.

sábado, 17 de junio de 2023

Credo

Por Juan M Ferran Oliva


Durante mi niñez hube de aprender el Credo, una afirmación de fe. Junto con el Padre Nuestro y el Ave María eran oraciones de repertorio que debíamos conocer en el medio católico en el que me eduqué. Han pasado muchos años y aún lo recuerdo, aunque afectado por baches de la memoria.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la Tierra, bla, bla…

Con posterioridad asumí otras creencias marcadas por la búsqueda de la resbaladiza verdad. Abandoné con pena las convicciones místicas y con ellas la esperanza de una fementida vida eterna. La buena noticia es que no iré al infierno, simplemente porque no existe.

No simpaticé con Stalin, pero su influencia me llegó veladamente en el manual que aseguraba al modelo soviético como único verdadero. De regusto religioso predecía un cielo en la tierra. Como es sabido, fue a parar a la tonga de los socialismos utópicos. Lo creí, junto a muchos otros. Errare humanum est. De sabios es rectificar. 

La Revolución Cubana terminó en 1968 con la Ofensiva Revolucionaria. Fue la última gran mudanza socioeconómica. El capitalismo fue echado por la borda. Lamentablemente se pensó que el socialismo consistía en la estatalización. Vinieron 3 quinquenios de evolución. La implosión soviética fue como si dejara de salir el sol[1].  El Período Especial actuó como un control de daños intentando reparar lo insalvable. Siguieron años de curso sinusoide. Finalmente se experimentó un giro de 180º, reñido con la singladura anterior a 1990.

Actualmente nada es igual. Sólo patalea el dogmatismo residual.  Se lleva a cabo una intensa propaganda ideológica argumentando la continuidad. El marketing catequizante junto al seguimiento mediático de un gobierno itinerante apenas deja espacio a noticias portadoras de la verdad. El periodismo es un eco de lo que le indica la superioridad política y convierte las interminables reuniones en titulares de primera plana.  Cuando me agobia la tele me limito a cambiar el canal. Por suerte hay 12. Si se trata de los periódicos, doy al papel un uso alternativo. Nuestra prensa omite y manipula. La del enemigo, además, es inmoral y miente. En todo caso la verdad es escurridiza. 

El binomio Partido-Estado rige la dirección del país. El Buró toma las decisiones importantes, el Estado las convierte en leyes y el gobierno las ejecuta. Pienso que a puertas cerradas hay una lucha entre lo nuevo y lo viejo. Sus ecos no nos llegan, pero no dudo que existan. Es innegable la pugna entre conservadores y aperturistas. Aunque parezca herejía, me pregunto si es necesario el articulo 5 de la Constitución. Como es sabido, establece la preeminencia del Partido sobre el Estado. Son los propios militantes, pensando como país, quienes deben valorar su vigencia. Algunos, pocos o muchos, lamentablemente, piensan como partido.

En las elecciones no se elige a los miembros del Buró, sino a los diputados de la Asamblea Nacional. Es decir, se vota por el administrador, no por el amo.

Mis consideraciones son crudas, sin lirismos ni música de fondo incidental. Discúlpeme si obsesionado por la verdad hiero alguna sensibilidad o descarto algún romanticismo.

En mi afán de síntesis reduzco los problemas del país al bloqueo norteamericano y a la incapacidad interna. El primero es la estrategia del enemigo que aspira a recuperar la oveja que le arrebató la Revolución. Es un obstáculo ajeno a nuestra voluntad. Por su parte, la iniciativa del Partido-gobierno no logra recuperar la fuerza del campesinado y la actividad de los particulares. Son dos potencias decisivas afectadas por la política seguida hasta 1990. Los Lineamientos intentan esa recuperación sin lograrla aún.

Mi credo actualizado es el siguiente:

  • v  Creo en el pragmatismo consecuente que supere la situación actual y permita perpetuar y aún mejorar los logros de una época pretérita. Peligran. 
  • v  Pienso que la Revolución fue, ya no es. La actual fase es de supervivencia.
  • v  Creo que el equipo que dirige el Estado es la alternativa única. Ni pensar en las propuestas externas, generalmente anexionistas, ni en los protestantes internos, probablemente incapaces. No se ha permitido el surgimiento de una oposición interna seria.
  • v  Estimo que si no existiera el bloqueo los crecimientos de la economía alcanzarían alrededor de un 3% o un 3.5%, Algo notable en medio de la crisis mundial[2]. De todas formas, no sería suficiente.
  • v  Creo en la necesidad de propiciar una acumulación de un 20% o un 25% para lo cual hemos de apelar a la inversión foránea. No la atraemos suficientemente y no contamos con recursos propios.
  • v  Creo en un modelo genuinamente cubano que logre resultados similares a los que admiramos en China, Vietnam y en la propia Rusia, a pesar de su actual marbete capitalista. Como dijo alguien, no interesa el color del gato, lo que importa es que cace ratones. El modelo perseguido ha de mantener la soberanía política lograda por la Revolución y tener al ser humano como objetivo. Utilizar el mercado como medio, nunca como fin. Todo ello superando el subdesarrollo, respetando a la Naturaleza y con la mayor democracia posible. Nada fácil, pero es el único camino.  Cuando se alcance tal modelo podrá rotularse con cualquier ismo. Hasta ahora es sólo una intención. ¡Apoyémosla!



[1] Castro Ruz, Fidel.  Reflexiones tituladas Lula, Tercera Parte, Juventud Rebelde enero 27 de 2008.

[2] Ferran Oliva, Juan M. Al Bloqueo lo que es del Bloqueo. SINE DIE  25 de enero 13 de 2019. TAC a la Economía. SINE DIE 104 de febrero 18 de 2020. Disculpen si me cito en varias ocasiones. Soy mi autor favorito.

 

 

jueves, 15 de junio de 2023

4 títulos de Vicente en las plataformas*

A partir de este viernes 16 de junio estará disponible en las principales plataformas digitales 4 títulos de la discografía de Vicente Feliú. Los invitamos a escucharlos.

#vicentefeliú #nuevatrova #créeme #ansiasdelalba #guevarianas #aurora 































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* envío de Alejandra Galera López

miércoles, 14 de junio de 2023

Tonada del albedrío

 

Dijo Guevara el hermoso,

viendo al África llorar:

en el imperio mañoso

nunca se debe confiar.

 

Y dijo el Che legendario,

como sembrando una flor:

al buen revolucionario

sólo lo mueve el amor.

 

Dijo Guevara el humano

que ningún intelectual

debe ser asalariado

del pensamiento oficial.

 

Debe dar tristeza y frío

ser un hombre artificial,

cabeza sin albedrío,

corazón condicional.

 

Mínimamente soy mío,

ay, pedacito mortal.


(2007)

lunes, 12 de junio de 2023

Martín Rojas y un sueño

Conocí a Martín Rojas una noche de noviembre de 1967, durante el primer Festival de la Canción de Varadero. Sonorama 6, el grupo que había creado y dirigía, había sido enviado a actuar en el night-club del hotel Kawama, igual que yo. Cuando le vi por primera vez, él iba con Eduardo Ramos, que tocaba la segunda guitarra en el grupo. Ya ellos sabían de mí, por el programa Mientras Tanto; y yo, de oídas, también sabía de ellos. Había escuchado sobre las habilidades guitarrísticas de Martín, por lo que tenía muchos deseos de conocerle. A partir de aquel primer encuentro empezamos a compartir a diario, no sólo por razones musicales. Una de aquellas noches, por recomendación expresa de Martín (y de Cotán, otro gran guitarrista), tragué, con mil muecas, mis primeras líneas de ron, como remedio al nerviosismo de salir a escena. Fue una especie de novatada “artística”, un mínimo ritual que marcó mi existencia durante décadas.

 

Para mí, sobre todo en el plano guitarrístico, aquel encuentro significó el momento entre un antes y un después. La imaginación guitarrística de Martín parecía no tener límites. Armónicamente bebía, como la mayoría de los músicos jóvenes de entonces, de dos fuentes fundamentales: por un lado, Michel Legrand; y por otro Tom Jobin y el bossa-nova. Viendo tocar a Martín aprendí a desplazarme tonalmente sin cambios abruptos, a través de enlaces armónicos que anteriormente intuía y buscaba, pero que hasta entonces no había sabido resolver. Creo que a su influencia debo canciones como El Barquero, que después cantó la gigante Elena Burke. 

 

Una frase de una canción de Martín se me hizo tan presente que incluso llegué a soñarla: “Se fue tornando púrpura su paso”. Más que un sueño era una especie de pesadilla. Era de noche y yo estaba de pie, al lado de una cama donde Martín yacía. Era un cuarto en un alto edificio que daba al malecón habanero y cuando miraba por la ventana veía las aguas oscuras en las que se movían unas extrañas culebras luminosas. De pronto las aguas empezaron a inundar la ciudad y aquellas luces inquietas entraban con ellas, y yo subía a la azotea. Desde allí, impresionado, veía elevarse el nivel de las aguas a cada segundo. Entonces distinguía que aquellos seres luminosos eran como humanos que serpenteaban por el mar a gran velocidad. Cuando las aguas estaban a punto de llegar a donde me encontraba, algunos de aquellos seres me invitaban a saltar y unirme a ellos. Siempre lo hacía. Y ahí me despertaba.

 

Sonorama 6, aquel grupo de jóvenes talentosísimos que después cada cual tomó su propio rumbo, llegó a acompañarme en algunas canciones que canté en Mientras Tanto. Por ahí están las grabaciones. Algunas, como “Ahora sé”, tienen una intención experimental que, visto desde ahora, parecen anticipo de lo que pocos años después resultó el Grupo de Experimentación Sonora.

 

Sin dudas Martín Rojas fue (es) sustancia creadora de las inquietudes que comenzaban a gestarse entonces en la música cubana. A su memoria envío mi gratitud infinita, esperando que le acompañe en la eternidad.

jueves, 8 de junio de 2023

Después*

Se van las mariposas,

las flores, las abejas.

Se van maravillosas,

se van como una queja.

 

Se fue el rey carpintero,

se apagaron corales.

Hay como un sumidero

de bienes naturales.

 

Me pregunto quienes contarán

lo que fue, lo que fuimos.

Me pregunto qué luces usarán

para ver los caminos.

 

Qué memoria tendrá 

nuestro después;

qué abandonos sabrá 

nuestro después,

y cuan fuerte 

será nuestro después

en su suerte.


Cuando se van los hijos,

los nietos, el futuro,

nos dejan acertijos,

nos mira el lado oscuro.

 

Se rompen las edades,

se funden los reflejos.

Cuando eres dos mitades

comprendes los espejos.

 

Y la verdad se vuelve un estirón,

la verdad escondida

donde luchan cabeza y corazón,

cada cual por su vida.

 

Qué memoria tendrá 

nuestro después;

qué abandonos sabrá 

nuestro después,

y cuan fuerte 

será nuestro después

en su suerte.

 

                                  30 julio, 2019

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* Después la estrenamos en la Isla de la Juventud, el 5 de junio pasado, en el concierto de Isla Verde.