sábado, 19 de junio de 2021

Mi padre

Yo tengo en el hogar un soberano

único a quien venera el alma mía;
es su corona de cabello cano,
la honra es su ley y la virtud su guía.

En lentas horas de miseria y duelo,
lleno de firme y varonil constancia,
guarda la fe con que me habló del cielo
en las horas primeras de mi infancia.

La amarga proscripción y la tristeza
en su alma abrieron incurable herida;
es un anciano, y lleva en su cabeza
el polvo del camino de la vida.

Ve del mundo las fieras tempestades,
de la suerte las horas desgraciadas,
y pasa, como Cristo el Tiberíades,
de pie sobre las horas encrespadas.

Seca su llanto, calla sus dolores,
y sólo en el deber sus ojos fijos,
recoge espinas y derrama flores
sobre la senda que trazó a sus hijos.

Me ha dicho: «A quien es bueno, la amargura
jamás en llanto sus mejillas moja:
en el mundo la flor de la ventura
al más ligero soplo se deshoja.

»Haz el bien sin temer el sacrificio,
el hombre ha de luchar sereno y fuerte,
y halla quien odia la maldad y el vicio
un tálamo de rosas en la muerte.

»Si eres pobre, confórmate y sé bueno;
si eres rico, protege al desgraciado,
y lo mismo en tu hogar que en el ajeno
guarda tu honor para vivir honrado.

»Ama la libertad, libre es el hombre
y su juez más severo es la conciencia;
tanto como tu honor guarda tu nombre,
pues mi nombre y mi honor forman tu herencia.»

Este código augusto, en mi alma pudo,
desde que lo escuché quedar grabado;
en todas las tormentas fue mi escudo,
de todas las borrascas me ha salvado.

Mi padre tiene en su mirar sereno
reflejo fiel de su conciencia honrada;
¡Cuánto consejo cariñoso y bueno
sorprendo en el fulgor de su mirada!

La nobleza del alma es su nobleza,
la gloria del deber forma su gloria;
es pobre, pero encierra su pobreza
la página más grande de su historia.

Siendo el culto de mi alma su cariño,
la suerte quiso que al honrar su nombre,
fuera el amor que me inspiró de niño
la más sagrada inspiración del hombre.

Quisiera el cielo que el canto que me inspira
siempre sus ojos con amor lo vean,
y de todos los versos de mi lira
estos dignos de su nombre sean.



Juan de Dios Peza

(1852-1910)


Ángel y Dagoberto


Rolo

La Aventura de ser Padres, por Ángel Boligán:




miércoles, 16 de junio de 2021

Entrevista para La Jornada

En mayo pasado Juan José Olivares, periodista de La Jornada (México), me envió la siguiente entrevista. Puede que me haya extendido un poco en algunas respuestas, sobre todo por el complejo momento que estamos viviendo y por los temas que tocaban algunas preguntas. El caso es que la semana pasada salió en La Jornada una edición bastante completa. Hoy despierto y veo, con agrado, que ha salido una reseña de la misma en Granma. Aquí están las preguntas como me llegaron y mis respuestas como las envié.

srd

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--La medicina cubana tendría que ser un orgullo para todo el orbe. Más aún porque se desarrolla en condiciones económicas adversas. ¿Cuál es su opinión?

 

Por supuesto que la calidad, pero sobre todo la humanidad de la medicina cubana es un logro indiscutible. Mi infancia transcurrió en tiempos en que Cuba no era así. Había médicos con conciencia y algunos hospitales públicos, pero ni remotamente podían ofrecer la variedad y complejidad de tratamientos a todos los cubanos, sin distinción, y menos completamente gratis, como se hace ahora. A partir del triunfo revolucionario de 1959 oleadas de jóvenes que antes no tenían acceso a la Universidad empezaron a formarse como médicos. Mejorar radicalmente el sistema de salud y fundar la investigación científica fueron proyectos que Fidel Castro impulsó personalmente. Una de las consecuencias de esta filosofía es la Operación Milagro, plan conjunto de Fidel y Chávez que le ha devuelto la visión a millones de pacientes oftalmológicos en diversos países de Latinoamérica. Hoy día el sistema de salud de Cuba continúa activo pero con gran esfuerzo, por las carencias que nos impone el bloqueo del gobierno de los Estados Unidos.

--Hay 329 inscritos para el premio Nobel de la Paz. La cantidad de candidatos, sin duda, muestra la profusión de problemas humanos urgentes por resolver, pero también la de personas y entes que promueven valores. ¿La existencia de la brigada Henry Reeve puede ayudar a reconocernos en esos valores que nos distinguen como especie? ¿Qué es para usted la brigada?

 

El año pasado, cuando se cumplieron 15 años de la fundación de la brigada médica Henry Reeve –que lleva el nombre de un joven de Brooklyn que peleó por nuestra independencia–, ya habían atendido a más de 4 millones de personas en países de Asia, África y América Latina, y habían salvado a más de 93 mil vidas. Firmé la petición del Nobel porque son un ejemplo, un símbolo de la solidaridad universal, siendo incluso un desafío a nuestras propias posibilidades. Una vez escuché decir a un campesino de un país latinoamericano, al que un médico nuestro había curado, que lo que más le impresionaba era que Cuba no ofrecía lo que le sobraba sino que compartía lo que tenía. Con esa vocación de servicio la brigada Henry Reeve ha abierto frentes de solidaridad en muchas situaciones críticas y países del mundo. Estoy seguro de que si tuviéramos más, daríamos más.

--Dijo Noam Chomsky --y lo suscribimos muchos--, que Cuba es el único país que ha mostrado “un genuino internacionalismo” durante la Pandemia. No hay una verdad absoluta, pero sí una energía llamada Sentido Común/Congruencia, que cuenta con algunas verdades básicas. ¿Cree que la humanidad está preparada para concretarlas en bien del colectivo, o seguiremos siendo los mismos?

 

No es la primera pandemia que azota al mundo. ¿Hemos cambiado?.. Pero dicen que lo último que se pierde es la esperanza y, aunque me asalten dudas, no voy a dar un mal ejemplo en eso: Ojalá consigamos ser mejores.

--La Pandemia democratizó al mundo, pero por el miedo. ¿Cree que, por
orden natural, esta Pandemia tendría que hacer lo mismo con otros sentimientos o valores o seguirán imponiéndose los intereses de poder?

La pandemia nos ha mostrado lo parecidos que somos, sobre todo en algo tan básico como la fragilidad biológica. Pero la verdad es que desconcierta enterarse de que algunos han multiplicado sus ganancias, incluso gracias a la covid. Eso quiere decir que, aún con el miedo que nos empareja, la vida sigue siendo más prometedora para los que tienen que para los que no. ¿Encontraremos vacunas para todas las plagas que nos azotan?


--¿Qué patrones han cambiado en la vida de Silvio Rodríguez en esta
temporada?

 

Sobre todo extraño el contacto con la gente. Antes de la pandemia hacíamos uno o dos conciertos cada mes, en los barrios de La Habana o en provincias. Esto significaba ensayos, coordinaciones, contactos humanos antes de la culminación del gran encuentro. Una vez al año también hacíamos una gira de dos o tres semanas por el exterior. Son actividades que se echan de menos porque ya eran costumbre. Por suerte siempre he tenido mucho trabajo pendiente y ahora tengo más tiempo para dedicarle. 


--Además de bello, Cuba es un país ecléctico que, por sus luchas, y muchos en el mundo lo creemos su caso, con todas sus fallas institucionales es imprescindible. Pero no hay país perfecto, no hay sociedad perfecta. Si estuviera en sus manos, ¿cambiaría algún aspecto de la institucionalidad de Cuba? ¿Hoy día en la isla es tiempo de ser autocrítico?

 

Creo que ser autocrítico es imprescindible para avanzar. La vida es una construcción constante. En el plano político es lo mismo, con el agravante de que la vanidad puede ser muy nociva. Cada deficiencia que un país emplazado como Cuba no detecta y combate, se convierte en argumento de sus detractores.

 

El cubano es un pueblo con una conciencia y una capacidad de resistencia más que probadas; pero incluso la virtud necesita de sustento. La crítica y la autocrítica son ejercicios saludables, además de herramientas para profundizar en la justicia y el bienestar social.


-- "Para la espera" --en el que sentimos a un Silvio de otrora pero obvio, más complejo-- rinde honores a amigos y excelentes humanos que físicamente no están, pero nos han dejado sus flores metafísicas. ¿Qué significado tiene la muerte para usted?

 

Por ahora, supongo que un motivo de inspiración. Aunque, pensándolo mejor, la muerte es una verdad que me hace esforzarme en hacer y en ser lo mejor que puedo.


--¿El mes de Abril tendrá de ahora en adelante una esencia más especial? La canción _El colibrí_ seguirá siendo parte de sus reportorios?

 

Por más que Elliot haya escrito que “Abril es el mes más cruel”, el pobre mes no tiene culpa de nuestras penas. Por otra parte, El Colibrí fue una canción que me llegó por la familia. Mi abuela materna decía que era “del tiempoespaña”. Ella se la enseñó a sus hijos y yo se la escuché a mi madre. Años después empecé a cantarla en las giras, sobre todo al final de los conciertos. Entonces descubrí versiones parecidas en varios países de latinoamérica. Lo curioso es que en todas partes decían que era de allí. Es una hermosa leyenda sobre el sacrificio del amor; por eso no tiene tiempo ni fronteras.


--Una pieza musical es una pedazo de energía dispersa en el universo que un humano materializa y comparte a otros. Las canciones instrospectivas no siempre son bonitas, como lo ha dicho, pero terminan siéndolo porque, dan batazo de vuelta entera con casa llena al llegar al interior del ser humano. Si bien no son lindas melódicamente, al final son reflexiones sonoras bucólicas que por más que en sus subtextos tengan cosas duras y profundas, terminan ajuareadas de belleza. ¿Qué disfruta más: el proceso de creación o ver la sensación/reacción de un escucha?

 

Hay muchos tipos de canciones y todas, de alguna forma, tienen su público. A veces también pasa que las canciones que no tienen público, lo crean. 

 

No dudo que haya quien calcule y articule lo que quiere decir, con racionalidad impecable. Para mí componer tiene mucho de juego; es como cuando niño me llevaban a un parque: horas de maravilla. Después viene el taller, lo racional de que hablaba Stravinski en sus memorables conferencias. Pero se trata de una ciencia donde también hay mucho espacio. Sobre todo si uno no es de los que se conforman con la primera idea y gusta investigar las múltiples variantes que se desprenden de una motivación. Así que, en vez de “matar y salar”, prefiero complicarme, no tengo prisa en poner punto final. Muchas canciones se me quedan en una especie de limbo, esperando la despedida, hasta que un día, a veces años después, volvemos a encontrarnos y oh, las redescubro. Entonces las incluyo en un concierto o en un disco.  

 

Nunca me hubiera dedicado a esto si fuera de otra forma. Es lo que más disfruto de mi trabajo. Lamentablemente, es un proceso que no se puede compartir: solo puedo mostrar el resultado. Ojalá algún día pueda disfrutar tanto la otra hora, la de ofrecer y ver qué pasa.


--En los Conciertos en los Barrios, que para su servidor cumplen la máxima de: del pueblo para el pueblo, se rompe la dinámica del espectáculo convencional. ¿Convivir con la gente a ras de piso es un obsequio inconmensurable? ¿Puede compartirnos un pedacito de alguna experiencia? O ¿Cómo es la energía que emana de esos encuentros?

 

Hay que tomar en cuenta que la mayoría de nuestros conciertos son en los barrios más precarios, los más necesitados. Creo que esos encuentros han ido generando una especie de complicidad. La gente ya sabe de qué se trata e invariablemente somos recibidos con un espíritu de cooperación.

 

Recuerdo un barrio en que se comenzó a montar el escenario, bocinas, clabes, luces, y empezó a llover. Era una zona de calles sin pavimento y aquello se fue convirtiendo en un lodazal. Esto hizo que algunas estructuras no fueran seguras y se habló de posponer el concierto para unos días después. Cuando me enteré de la situación fui para allá, para evaluar si habría que posponer o no. Cuando llegué, vi que los vecinos del barrio, incluso personas de edad avanzada, estaban con cubos y vasijas de sus casas, sacando lodo de las bases del escenario. Estaban muy preocupados porque por aquella situación se fuera a suspender el concierto… Fue muy conmovedor. El encuentro no se pudo hacer aquel día, porque el agua continuó, pero prometimos hacerlo tan pronto se pudiera. Entonces nos pidieron que no nos lleváramos nada, tenían miedo de que todo aquello desapareciera. Y no movimos ni un solo recurso, hasta que el tiempo nos permitió realizar el concierto. Por las noches aquellos vecinos se turnaban para cuidarlo todo.

 

Cosas así nos han pasado muchas.

 

En los conciertos barriales lo único que no es igual a los habituales es que la música ocurre en las calles, frente a las casas de los espectadores. En todo lo demás son idénticos a lo que pudiera llamarse un “espectáculo convencional”. Justamente ese detalle lo tuvimos muy en cuenta desde el principio: no queríamos a hacer “presentaciones de segunda” o disminuidas en lo más mínimo. El propósito siempre ha sido llevar verdaderos conciertos a los barrios, con el mismo rigor y la misma exigencia en ensayos; con la misma calidad de sonido, con la mismísima vocación de entrega que en el mejor de los teatros.

--¿Le ha preguntado alguna niña o algún niño (en su carrera o en esos conciertos) el porqué canta, el porqué ha dedicado canciones a mariposas, a peces, a serpientes…?

 

Hemos llegado a barrios donde los niños nos han regalado sus dibujos, con todas las temáticas posibles, algunos inspirados en canciones. A veces se han puesto a dibujar alrededor del escenario, mientras dura la música. Los barrios están llenos de niños. Y las canciones también salen de los dibujos infantiles.

--El mundo onírico es un lugar en el que quizá somos verdaderamente,
o, a veces, lo que deseamos y lo que no. ¿Qué son los sueños para usted?

 

Los sueños son como potreros inmensos donde ángeles y demonios corren felices, en total libertad.

--Cada creador tiene un proceso único, y es parte orgánica de él. ¿Cómo se obtiene esa cosecha, ese material que es el resto del 99.99 por ciento de una canción? El grafema de una pieza musical.

 

No tengo un algoritmo para eso. A veces necesito tiempo para abarcarlo todo. Un día descubrí un tema en un ensayo. Suspendí el ensayo y me fui a casa. De aquel tema salieron otros dos. Pero demoré tres meses en la articulación de los enlaces. Resuelto esto, en sólo unos minutos estuvo la canción. Otras veces lo ves todo clarísimo, enseguida. Es un trabajo que tiene sus complicaciones y, por supuesto, también sus recompensas. Y es que siempre, por mínimas que sean, hay dificultades que superar.

--En una canción, ¿podemos ver colores?

 

Las orquestas suelen trabajar el color y los instrumentistas suelen usarlo como recurso expresivo. El impresionismo fue un período en que la plástica y la música se interrelacionaron mucho. No dudo que, en una canción que se lo proponga, pueda verse el color, además de escucharse.

--Para Silvio Rodríguez ¿qué significa su guitarra? ¿Platica con ella? O ¿Le ha confesado algo sólo a ella?

 

La guitarra me ha acompañado la mayor parte de mi vida. Sin embargo yo he sido con ella desatento, olvidadizo, aunque nunca ingrato. Ella me conoce y creo que no sólo me soporta sino que incluso me malcría, porque cuando vuelvo después de las ausencias me sigue enamorando.

--¿Qué es para usted el silencio? ¿La naturaleza?

 

La verdad es que buena parte de la naturaleza es bastante ruidosa. Puede que la materia oscura contenga algo de silencio.

--¿Ha encontrado puentes entre la expresión sonora y la plástica, la pintura?

 

Mi primer oficio fue el dibujo, el diseño, lo visual. A lo mejor eso se siente en algunas imágenes cantadas. Además de músicos y poetas, siempre he tenido muy buenos amigos pintores y fotógrafos. En México también. Por ejemplo, quiero mucho a Graciela Iturbide, a Pedro Meyer, a Eniac Martínez, que no hace mucho se nos fue, siendo tan joven.Yo siempre ando con cámara. Una vez me preguntaron para qué y respondí que quería estar listo cuando pasara un ovni. Sigo preparado.

-- Volviendo a esa placa musical intangible pero adorable que es  "Para la espera", sabemos que es la primera vez que lanza un disco solamente en plataformas digitales. Hoy día, la sociedad cubana está más al pendiente de la internet. Pero hay huecos tecnológicos que son aprovechados por portales adversos al gobierno y al pueblo cubanos. Obvio, financiados desde Miami u otras partes por la diáspora. Es decir, hay un fomento a soltar información inflada para influir en la manera cómo vemos desde afuera a la isla. Se miente, se es deshonesto porque esos “medios”, siguen destacando las “fallas” de un sistema de gobierno, al que acusan reiteradamente “de censor y autoritario”. Pero omiten que es víctima de un bloqueo económico comercial devastador desde hace 6 décadas. ¿Cómo cree que enfrentarán los cubanos esa batalla de desinformación desde afuera?

 

La desconfianza inicial que hubo en Cuba con los que se marchaban fue cediendo con los años y devino en diálogo constructivo con la emigración. Por eso no creo que sea la diáspora, o al menos toda, la que financia esos portales, aunque haya emigrantes que les guste llamarse exiliados y elijan sumarse a la hostilidad imperial. En Estados Unidos el anticastrismo es un viejo negocio en el que está muy involucrada la ultraderecha; un negocio que maneja millones anuales, que financia estaciones de radio y de televisión, programas, campañas, artistas que creen en eso o que se prestan a eso. Estados Unidos tiene un aparato de proporciones ministeriales que da un seguimiento detallado a la ley extraterritorial Helms-Burton. Trump puso en práctica más de 200 medidas extras para asfixiar a Cuba. Biden prometió derogar algunas y no lo ha hecho, ni siquiera atendiendo a la presión extra que significa la pandemia. No tengo dudas de que hay gente pagada para inundarnos de malas opiniones y tratar de desalentarnos. Tampoco dudo que toda esa propaganda reclute “espontáneos”. Todo esto se ha acrecentado después de la muerte de Fidel y ha seguido creciendo en la medida en que la llamada “generación histórica” entrega las riendas del país a dirigentes más jóvenes. Ese tránsito ha hecho pensar a los enemigos de Cuba que ahora les será más fácil.

 

En Cuba estos ataques se enfrentan de muchas maneras; cada cual lo hace según sus consideraciones. Están, como siempre, las posiciones extremas y también hay una gama intermedia con diversos puntos de vista. Desde la ortodoxia ha habido acusaciones de “centrismo”, como si el equilibrio fuera reprobable. A propósito de esto publiqué en mi blog un breve texto titulado “Soy un hombre de centro”. (Ahí va, por si les viene bien):

 

Soy un hombre de centro. Empecé por nacer, sin darme cuenta, para verme en el centro de la vida. Todavía era un niño cuando me arranqué de mi familia para lanzarme al centro de la noche, con la yesca de una cartilla y un manual. No mucho después llegué al centro de mi mismo, con un arma en la mano, defendiendo un país que llegaba a su centro. Había llegado al centro de la conciencia colectiva y aún no conocía el centro de la existencia humana. Ese centro supremo me esperaba en las intimidades de una joven. Y fue el centro del mundo, del goce y el dolor, de la dicha y la muerte, relámpagos, diluvios. Del desierto anterior y esa humedad llegué al centro de mis palabras. Al centro de espasmos le di vida a inocentes. Al centro de la amistad hice un credo y desafié montañas. Al centro de la muerte he sobrevivido a mis propias miserias. Y si adelante hay algún centro allí estaré, en la neblina fantasmal de millones de nombres que continúan en el centro de todo, aprendiendo a nacer.

 

Pero más allá de cualquier preferencia, podría afirmarse que desde hacía muchos años no circulaban tantas ideas en Cuba. Y muchísima gente participa.


--Senadores estadounidenses presentaron un proyecto de ley bipartidista para que el Congreso levante el bloqueo económico contra Cuba. Los demócratas Amy Klobuchar y Patrick Leahy, así como el republicano Jerry Moran, introdujeron el proyecto. Quieren, supuestamente, allanar el camino hacia nuevas oportunidades económicas para las empresas y los agricultores estadounidenses. ¿Esto puede ser una rayita o una llamarada de petate?, como decimos en México.

 

No conozco lo de la rayita o la llamarada, aunque me lo imagino. En Cuba los acercamientos de políticos norteamericanos también se suelen ver de las dos formas. Cuando Raúl Castro y Barak Obama se encontraron en La Habana, en el inicio de aquel intento de distensión, nuestros compañeros más conservadores, que predominan en los principales medios, lanzaron andanadas de desconfianza y de peligro: que los americanos querían acercarse para influirnos y engañarnos, etc. Yo siempre he estado seguro de que en el intercambio pueblo a pueblo vamos a conquistar corazones y respeto, porque el pueblo de Cuba es muy amistoso y noble. Y con la misma sinceridad que estrecha una mano deja muy clara su vocación soberana. 

--¿Qué Cuba sería si no existiera ese letal bloqueo, ese acoso de EU?

Eso es un gran misterio. Están los que aseguran que todos nuestros males son culpa del bloqueo. Pero también los que piensan que todo es culpa del gobierno, por ser exageradamente controlador. Entre ambas posturas, como ya dije, numerosos matices. Mi opinión es que el bloqueo influye enormemente en nuestros problemas.  Y pienso que si los enemigos de la Revolución creyeran que nuestras desgracias son sólo culpa nuestra, ya hubieran levantado el bloqueo para que nos destruyéramos. Claro, también está el negocio del anticastrismo. El anticastrismo es poderoso porque incluso influye en las elecciones estadounidenses. Para algunos políticos ha llegado a ser una carta de triunfo. Eso es lo que mantiene viva esa especie de industria que da empleo a mucha gente, sobre todo en la Florida, y moviliza mucha opinión pública. O sea, un gran negocio.

 

Yo pienso que si bajo el bloqueo más cruel hemos conseguido nuestros propios candidatos vacunales (y lo digo sin triunfalismo) ¿de qué no seríamos capaces si viviéramos en paz, con las mismas oportunidades de los demás países? Una Cuba sin bloqueo sería la oportunidad de ser y de mostrarnos plenamente, como somos.


--EU pidió a Cuba tratar con "dignidad y respeto" a una artista disidente hospitalizado, pero olvida esa dignidad y ese respeto por toda la gente que vive allá y es superviviente día a día. Y el gobierno cubano acusa a Otero Alcántara de tratar de manipular la situación y estar financiado por el centro de reflexión estadounidense Instituto Nacional Demócrata. ¿Existe de verdad una disidencia de artistas? O ¿También son cortinas de humo?

 

Los que tenemos suficiente edad lo vivimos y recordamos: invasiones armadas, lanchas rápidas tiroteando, paracaídas con armas para la subversión, bombas y sabotajes, asesinatos, introducción de agentes bacteriológicos. El bloqueo empezó en 1960 con la suspensión de la cuota azucarera que los Estados Unidos compraba a gobiernos complacientes que había en Cuba; hoy aplica sanciones millonarias al banco que realice una operación con nosotros; pone en lista negra a navieras y barcos que osan traernos mercancías y multa a personas que nos visiten, sin su permiso. Lo han dicho con todas sus letras: se trata de un plan maestro dirigido a crear una crisis económica tan profunda que el pueblo llegue a odiar a su gobierno y se rinda a sus intereses. Para los que solo recuerdan vicisitudes y escaseces desde que nacieron, su día a día puede resultar poco prometedor. ¿Se les puede culpar por carecer de otra perspectiva? ¿Tendrá que ver el abuso continuo de seis décadas con la decepción de algún joven? 

 

Elementos legales para enfrentar algunos de nuestros problemas y contradicciones están en nuestra última Constitución; pero es un documento muy reciente y aún falta por despejar, edificar y luchar para que esa letra llegue a ser realidad. Y es que en Cuba, país en que la justicia ha pagado un alto precio en vidas y sacrificios, también hay deficiencias e incluso instituciones que a veces no actúan como cabría esperar.

 

Un ejemplo:

 

Uno de los primeros actos del presidente Díaz-Canel fue aprobar la creación de una fundación que impulsaban ciudadanos de San Antonio de los Baños, con el propósito de detener el avanzado deterioro del río Ariguanabo y sus bosques. Después de creada, la Fundación Ariguanabo ha pedido varias veces al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) que ese hábitat natural, único en la provincia, sea declarado Área Protegida. No hubo respuesta. Se insistió. Sigue sin haberla. 

 

Respecto a muchas de las cosas que desde EEUU dicen sobre Cuba, creo que las dicen sabiendo cómo algunos van a reaccionar. Lamentablemente a veces sucede justamente lo que ellos predicen y por supuesto desean. Es una retórica viciada. Como una vez dije en la Asamblea, cuando era Diputado: nuestro socialismo es bueno pero perfectible. Y como tantas veces han dicho diversos compañeros: no podemos esperar que las cosas mejoren haciendo lo mismo.

 

Por supuesto, esto es algo que concierne a los responsables de idear las políticas y a los que las custodian. Yo sólo digo lo que pienso.


--¿Se puede hablar de un futuro sin enfrentar el presente?

 

Hay una vieja idea humana que consiste en pensar que mientras mejor tratemos al presente mejor nos tratará el futuro. Debiera ser cierta.


--¿Por qué eligió leer un poema de Nicolás Guillén en su encuentro con el presidente Andrés Manuel López Obrador? ¿Cuál es su opinión de AMLO?

 

No es cualquier poema; es La Muralla, que expresa una idea de bondad y solidaridad, sin ceder a la perfidia.

 

Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla...

 

Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte...

 

Primero conocí a Beatriz Gutiérrez, intelectual brillante, y por ella conocí a su compañero Andrés Manuel, cuando él era dirigente del DF. Por entonces hicimos algunos conciertos en el Zócalo, confraternizamos y conversamos mucho. Nos veíamos siempre que iba a México. Después acudí a apoyarlo cuando denunció el fraude presidencial. En aquel momento yo era diputado a la Asamblea Nacional y antes de tomar el avión dejé una carta de renuncia. No podía permitir que involucraran a mi país, siendo –como fue– una decisión personal. Por suerte no hubo problemas y cuando regresé rompí la carta.

 

Siento afecto y respeto por Andrés Manuel, un hombre consecuente con sus ideas; un trabajador de honradez ejemplar, con un sueño de justicia para un pueblo admirable, llamado México.

martes, 15 de junio de 2021

"En conspiración para inventar escuelas artísticas...!


Entrevista a Carlos Alberto (Tin) Cremata

Por Estrella Díaz

Vengo “arrastrando” a Tin Cremata -mucho menos conocido como Carlos Alberto, el director fundador de la prestigiosa Compañía Infantil de Teatro La Colmenita- hace cerca de treinta años. En sus manos deposité mi único y gran tesoro: mi hija que, con apenas cuatro años, ya soñaba con ser actriz. De entonces a hoy, ha llovido mucho, ¡muchísimo!, pero Tin sigue inventando mundos como el primer día: su energía intacta y contagiosa, siempre ha sido un misterio para mí.

 

Siempre rodeado de niños, siempre rodeado de ¡mucha gente!, ¿cómo llevas el aislamiento necesario?, ¿cómo has llenado tu tiempo creativo? 


En la primera etapa (2020) ¡muy bien!, asimilé todo como un “año sabático” y aproveché para leer como creo solo había hecho de adolescente, cuando devoré todo: Dumas, Salgari, Stevenson, Verne, Twain, El Tesoro de la Juventud, etc… Vi mucho cine, series. Y me dispuse a hacer una suerte de “Doctorado Personal” en El Quijote y El Principito: el primero lo releí a conciencia, además de leer muchos ensayos, conferencias, y ver todas las versiones fílmicas que pude conseguir, y el segundo casi me lo aprendí de memoria. En cuanto hubo una posibilidad de reunirme con algunos colmeneros (ya en el verano), ¡lo estudié con mi gente!

 
También me aficioné y aficioné a los míos con dos herramientas de Youtube: un sitio español de excelentes críticas de cine con Alejandro G. Calvo -Sensacine (que nos impulsó a ver las películas que Alejandro genialmente comentaba)- y El Blog de Lengua de Alberto Bustos (para estar a tono con Cervantes). 



Luego, en el segundo rebrote, la pasé muy mal, ya era mucho tiempo sin niños alrededor (que sabes, es mi melena de Sansón, y me sentía “rapado”), me deprimí mucho, pero ya en marzo (como esperando Abril”) cogí un segundo aire y ahora estoy en un proceso creativo con los Chamaquilis y otras sorpresas que ya se vienen… que me tienen muy entusiasmado y creando a borbotones.


Crecer con Martí fue un hermoso proyecto que, por largo tiempo, llevó a cabo La Colmenita. Alguien me “sopló” que ahora te has volcado hacia don Miguel de Cervantes y Saavedra, ¿qué hay de cierto?, ¿qué consideras que aportará (a los pequeños y al público de todas las edades) este acercamiento al “ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”?


El Ingenioso Hidalgo me llevó hasta su increíble versión en verso de Alexis Díaz-Pimienta, y nos tiene a todos “flipando” -como dicen sus descendientes-. Entre Cervantes y Alexis nos tienen de conspiración en conspiración para inventar secuelas artísticas, pero sobre todo nos tienen aprendiendo, con “propulsión a chorros”, de esa inagotable, sabrosísima y útil fuente de calidad de vida.


Años atrás, como director y dramaturgo, tuviste un gran atrevimiento: montar una versión (para niños) de “Sueño de una noche de verano”, de William Shakespeare, ¿has pensado alguna vez retomar este clásico?

 

¡Siempre!: ya aparecerá la coyuntura que seguirá impulsando nuestra sed de conocimientos hacia esos dos gigantes, que el mundo fijó como homenaje de partida en un mismo 23 de abril de 1616 (¡qué casualidad, el mismo día que te estoy contestando esta entrevista! y que tanto fortalecieron la cultura y sus lenguas nacionales, desde la dramaturgia y la novela moderna. Pero antes tengo que remontar Y sin embargo, se mueve… desde Silvio Rodríguez -que es la puesta en escena que más me gusta a mí de nuestra Colmenita- y La Cenicienta… según Los Beatles.


¿Qué planes tienes luego que concluya la pandemia?, ¿qué sueño loco harás realidad esta vez?


Vamos a estrenar la obra teatral en verso de Alexis Díaz-Pimienta (nuestro autor fetiche de hoy, nuestro “Chico Almodóvar”) que se titula La indignación de las mariposas que tiene mucho que ver con la Pandemia y la premonición de Fidel: “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.

 

Desde lo más íntimo, ¿qué reflexiones haces en torno a lo que estamos atravesando hoy como país y como parte del mundo a causa de la pandemia? 

Tengo un sentimiento bipolar. Hay una parte pesimista que me dice que lo que soñamos al principio de replantearnos para bien la vida humana, no va a cambiar en su esencia. Y está la otra, la optimista, que me dice que sí, algo tenemos que hacer o desaparecemos. Pero en esa optimista, sí sueño con una esperanza, que en el dividendo positivo para la Ética y la Verdad de Cuba, quede más claro para la gente de bien -que sigo considerando mayoría-, el augurio de Silvio: “cuando escriban la vida los buenos, al final vencedores, se sabrá que no usamos veneno, como aroma de flores”.

No puedo dejar de preguntar por la serie Chamaquili y la pandemia... ¿qué ha sido?, ¿qué es?, ¿qué está siendo para ti?  

En primerísimo lugar la consagración de nuestra Muma (Claudia Alvariño Díaz) como Artista Colmenera; ella en Chamaquili es: la directora de fotografía, camarógrafa, editora, luminotécnica, asistente de sonido, ambientadora, maquillista, actriz y ¡co-directora artística y general! Es un talento que ha crecido de una manera tan vertiginosa que solo da fe, esperanzas y seguridad. Empecé todo esto cuando tenía la edad que ella tiene ahora y me siento en franco remake.
En segundo lugar el replanteamiento de todo el presente colmenero y su futuro inmediato. Nunca quise hacer televisión: La Colmena TV no me despertó jamás ese gusto. Pero Chamaquili ha hecho renacer en mí lo mágico que sentía viendo a mi madre y mi hermano haciendo aquellos inolvidables Cuando yo sea grande e Y dice una Mariposa… Y CaritasAmigo y sus AmiguitosVariedades InfantilesTía Tata y todas aquellas joyitas de la Década Prodigiosa. Chamaquili me ata cada vez más al audiovisual, y sé que ahora lo alternaré más frecuentemente con mi amado Teatro, ¡claro y solo con Muma mediante!

Eres -de pies a cabeza-, “un hombre de teatro” formado en la recia academia rusa, ¿qué consideras que puede ser más peligroso para la manifestación, luego de que pase la pandemia?, ¿habrá ruptura?, ¿habrá continuidad?, ¿habrá un cotejo o una confrontación entre el mundo digital –que necesariamente se ha impuesto- y la presencialidad en los teatros?  

No sé, no sé. No abandonaré el TEATRO jamás; fue un amor a primera vista y ¡es hasta el último aliento! Pero, el universo virtual se impone: Chamaquili anda, como el flautista de Hamelín, atrayendo peligrosamente a ratoncitos como Tin y su pandilla o como Tom Sawyer, Becky Tatcher y Huck Finn…camino a la cueva.

domingo, 13 de junio de 2021

Al Che en el 92 aniversario de su natalicio

Por Tony López R. (*)

En ocasión  de conmemorarse el  próximo 14 de junio, el  aniversario 92 del natalicio del comandante Ernesto Che Guevara, y en homenaje a su vida y obra, los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, en su proyecto Historia Viva, en coordinación con la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Municipio Plaza, entrevistaron al General de División ® Rogelio Acevedo González, uno de los protagonistas de esta historia de valentía y admiración por el guerrillero heroico.

Entrevista realizada el pasado 27 de mayo, por la estudiante Yelissa Agüero Rodríguez miembro del Movimiento de Corresponsales de la Facultad de Derecho, de la Universidad de La Habana.  A continuación, el texto de la entrevista. 


Yelissa Agüero: ¿Cómo fue su incursión en la guerrilla del Che?

Rogelio Acevedo: Yo soy un veterano guerrillero jubilado. Ya cumplí 80 años ahora en abril y durante un grupo de meses estuve en la guerrilla con el Che y con Fidel. 

En el libro “Tan solo con 16” aparecen las vivencias que surgieron desde el Golpe de Estado de Batista el 10 de marzo, cómo se fueron inculcando en mi cabeza y la de mi hermano las ideas para luchar contra aquella férrea dictadura, sanguinaria, brutal, que nos golpeaba; el ataque al Moncada; la lucha de Fidel en la prisión y después su preparación en México y la gran noticia de la llegada a Cuba con el Desembarco del Granma. 

En ese momento queríamos unirnos a Fidel porque en el pueblo, como verás en el libro, cada día era más la presión que existía de la dictadura contra los jóvenes en el bachillerato, pero nadie nos orientaba cómo irnos, cómo hacer, con quién hablar, qué práctico nos llevaría, etc. Y en esas condiciones, pues, sencillamente decidimos irnos para la Sierra Maestra. Salimos de Remedios, a 600 km de la Sierra, sin práctico, guía o alguna información. Precisamente, un día como hoy 27 de mayo. En total fueron 69 días para poder encontrar a los guerrilleros.

Cuando llegamos, después de mucho andar, nos encontramos con una tropa guerrillera, el 3 de agosto de 1957. Esta columna guerrillera, no estaba dirigida por Fidel -nosotros queríamos unirnos a Fidel que era el jefe indiscutible de la Revolución- sino por un desconocido argentino al que le decían el Che. Fidel había hecho en julio otra columna y había ascendido a Comandante al Che después del Uvero dándole el mando de esta columna No.4.

Junto con él estaba Ramiro Valdés y Ciro Redondo, ambos combatientes del Moncada. Nos costó mucho trabajo entrar porque nos decían que éramos muy muchachos; aunque nos pusimos más años de edad, pero descubrieron que realmente éramos unos vejigos. Enrique tenía 14 años y yo 16. Nosotros queríamos estar de todas maneras con Fidel y teníamos en mente que tan pronto nos encontráramos con él


trataríamos de hablarle para pasarnos para su columna. En definitiva, nos encontramos después.

Haciendo un resumen de estos diecisiete meses: con el Che estuvimos once meses, primero cuatro, desde agosto hasta noviembre. Con Fidel luego seis meses, de diciembre hasta mayo del 58 y en mayo volví otra vez con el Che. Ya Enrique estaba con él.  

La primera etapa fue muy difícil y al final el Che nos disparó para la escuadra llamada de los Descamisados. Ahí estaba la gente que no servía, los que lloraban porque tenían hambre o porque les tiraban los aviones. Dos veces deploraron aquella escuadra y nos quedamos nosotros. Luego el Che empezó a ver en nosotros a dos pichones de revolucionarios que podían ser útiles, sabía que no teníamos familiares ni amigos o alguien que conociéramos en aquellas montañas o en aquella columna. 

Con Fidel sí fui un mejor soldado. En tres meses uno se acostumbra a las montañas aquellas; empecé a caminar mejor, a sentirme mejor. Y en esas condiciones un día sin proponérmelo Fidel me hizo teniente y con el grado de teniente empecé en la columna No.1. Me enteré que el Che había formado otra columna después de haber estado herido en un pie. Lo fui a ver para saludarlo porque realmente sentía mucha admiración por él, y me preguntó que dónde estaba, qué hacía. Me dijo: ¿quieres estar con nosotros? Le dije que era teniente y que tenía un arma automática, y me respondió: te aseguro las dos cosas. 

Así empecé a formar parte de la gente que, una vez terminada la ofensiva del ejército de Batista en la Sierra Maestra, formaron parte de la invasión y así vine en la invasión como un teniente más de la retaguardia del Che. 

Yelissa Agüero: ¿Qué cualidades admiraba del Che?

Rogelio Acevedo: En primer lugar, no siendo cubano, luchaba como el mejor en aquella guerrilla nuestra y lo veía como algo similar a lo que hizo el generalísimo Máximo Gómez en nuestra Patria. A mí me causó admiración que una persona que no hubiera nacido en Cuba estuviera jugándose el pellejo y pasando las dificultades que existían; como conocen, él era asmático y, sin embargo, tenía una voluntad de hierro. 

Era además un hombre muy valiente, yo diría que temerario. Temerario es aquel que hace lo que tiene que hacer sin pensar en el miedo, o sobreponiéndose al miedo; miedo siempre tiene uno. El Che siempre estaba en la primera línea, en la etapa del desembarco como soldado, después fue el primero que capturó un fusil. Siempre dispuesto a la misión más riesgosa. Yo recuerdo ver como actuaba ante la aviación, ante los morteros, ante una emboscada. 

En Santa Clara un 31 de diciembre, el último día de la guerra, el Che montado en un tanque fue a preguntarme cuándo se caía la Audiencia. Ya habíamos tomado la cárcel. Me dio pena porque llevábamos tres días haciendo de todo y recuerdo que me dijo: No te preocupes que esta gente no tiene escapatoria, no tomes las cosas muy a pecho y sigue combatiendo como están que esta gente dura poco. Al otro día se rindió el ejército y se fue Batista de Cuba.

Admiraba a los combatientes por su valor personal, por encima de su nivel, si era universitario o no. Está el caso de Silverio Blanco, del que hablo en el libro y que fue soldado mío, después teniente de la columna No.8 y al morir en Cabaiguán, una semana antes de terminar la guerra, el Che lo hizo Capitán siendo analfabeto; pero era este un hombre de valor temerario como Julio de la Iglesia, José Ramón Silva. Alrededor de quince hombres eran temerarios así, otros eran valientes en un momento determinado o valientes obligados porque tenían que demostrar el valor a pesar de tener bastante miedo. 

Admiraba la justicia con que distribuía todo. El Che no comía mejor que nosotros. Pero además había justicia a la hora de repartir las botas, los abrigos, las cosas que llegaban, las armas; el que se ganaba un arma peleando era suya. Tu veías gente muy barbuda y peluda con una escopetica y veías a otros casi sin pelo, pero con un garand y decías: Este es un tipo valiente porque se ganó ese fusil arrancándoselo al enemigo.

De esa manera era con los grados. Había que sudar tinta para ganarse el grado de teniente o de Capitán con el Che. Era muy exigente y poco dado a recibir elogios. A cualquiera le decía guataca, aunque lo quisiera realmente. Tú hacías una cosa bien y para él era normal. Creía que las cosas había que hacerlas bien. Y cuando las hacías mal, los pescozones que te daba y los señalamientos críticos eran tremendos.

Muy inteligente y audaz, sin haber pasado una escuela militar, salvo la que pasó en México con el General Bayo. En los casos de la invasión indicaba hacer cosas como pasar una línea o pensar en cómo un barco iba a dar al centro de las Villas; o en Santa Clara, después de tomado Caibarién y Remedios nunca pensé atacar Santa Clara que tenía cerca de tres mil soldados y nosotros éramos cuando más quinientos y sin embargo decidió atacarla porque el enemigo estaba en su momento más crítico.

Tenía un gran corazón, a pesar de ser un tipo duro. Su atención a los campesinos curándolos, sacando muelas, campesinos que tal vez nunca habían visto un médico. El trato a los guardias enfermos o heridos en combate a los cuales curaba también. Por otro lado, era una persona muy sencilla. Nunca quiso que lo llamaran Ernesto Guevara de la Serna o Comandante. La mayoría de las veces decíamos el Che o argentino. 

Así es como lo conocí en la guerra. 

Yelissa Agüero: ¿Cómo fue su relación después de terminada la guerra?

Rogelio Acevedo: Después de terminada la guerra, entre el 59 y el 64, nos tocó vivir un grupo de momentos importantes. En la Cabaña estuvimos juntos varios meses. En el libro relato las relaciones con él allí, yo como Capitán, Jefe de un batallón de la Cabaña y las actividades que realizábamos. Después se formaron las fuerzas tácticas y fuimos a dar a las Villas, al centro del país. Aunque él estaba ya en el Banco, iba a visitarme de vez en cuando. 

Por último, recibí la instrucción suya de ser el Jefe de las fuerzas que irían a construir la Ciudad Escolar del Caney, hoy Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos. Allí nos visitó en seis meses, dos o tres veces por mes, incluso hizo trabajo voluntario con nosotros un 11 de noviembre. Se tiraba en una avioneta y no sé si estaba practicando aviación o quería vernos, pero se tiraba en un terraplén con Eliseo de la Campa de piloto.

Después un día me planteó la tarea de que fuera Director Nacional de Milicias. Había sido trazada por Fidel la idea de crear las milicias el 22 de octubre del año 59. Yo le dije que no tenía capacidad para aquello pero me dijo que él me ayudaba. Y me convenció. Salí de Oriente a trabajar en toda la formación de las milicias y pude participar junto a Raúl y Fidel quien me daba instrucciones directas mientras el Che me daba seguimiento. Me citaba a las dos o tres de la mañana en el Banco Nacional y allí me chequeaba; había que prepararse bien porque los señalamientos críticos eran duros. 

Algo curioso que me demostró su sencillez, era como los billetes que hizo como Presidente del Banco no los firmó como Ernesto Guevara de la Serna sino como Che; sus escritos igual los firmaba como Che. Luego de las Milicias pasé al Ejercito Occidental y me llamaba de vez en cuando. Yo fui a su casa a visitarlo varias veces. En realidad, le tenía cariño y no quería demostrárselo mucho para que no pensara que era un guataca. 

También recuerdo que nos citaba a cualquier hora de la madrugada a algunos combatientes que habíamos luchado junto a él para leernos escritos redactados a propia mano para la Revista Verde Olivo y a los cuales realmente no había nada que agregarle. En ocasiones alguien decía algo. Recuerdo que una vez alguien dijo: Che, hay que poner ahí que fulano corrió en ese combate. Y no respondió nada. Como a los cinco minutos volvió el amigo: Che, no puso que fulano corrió en ese combate, a lo que respondió: Cállate vos que tú también tenés tu historia.

Sin saber un día, me citó al Ministerio de Industrias como a la una de la mañana y me pidió que reuniera a todos los invasores de la columna No. 8 que quedaban vivos, él se encargaría con Sergio del Valle y William Gálvez de reunir a los que quedaban de la columna de Camilo.  En la finca de recreo Las Mercedes en La Habana, nos reunimos el 13 de septiembre del 64. Allí estuvo Raúl, Dorticós, Ramiro, Sergio del Valle y los padres de Camilo. Recorrió así todos los pelotones; de los ciento cuarenta y dos combatientes que salimos quedaban unos cien y de la columna de Camilo –que eran unos 75- quedaban unos cincuenta más o menos. 

Luego de pasar revista a las dos columnas, habló a todos y fue algo muy bonito por ser el quinto aniversario de haber salido de la invasión. Nadie se imaginaba que sería la última vez que veríamos físicamente al Che. Era una despedida. 

El Che a mi juicio era un ejemplo de revolucionario y combatiente a imitar. Hay que estudiar, sin dudas, su pensamiento en sus discursos y escritos. Leyéndolos hoy, a 54 años de su partida física, vemos que tienen una actualidad tremenda. Como dijo Fidel: “las viejas y nuevas generaciones tienen mucho que aprender del pensamiento y el escrito del Che”.

Muchas gracias por esta entrevista. 

Te deseo éxitos en tu carrera.


Fin de la entrevista.  Así mostraba con su modestia de siempre, el General Acevedo, a quien fue su jefe en la guerra y las relaciones que mantuvo con él, después del triunfo de la Revolución. “Con solo 16”  es el titulo de un apasiónate libro de la autoría de Acevedo, que muestra la heroicidad de la juventud cubana y la identidad de ella con su máximo líder Fidel Castro Ruz y con el Che.

La Habana, 12 de junio del 2021.

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(*)  Periodista, politólogo y analista internacional.

viernes, 11 de junio de 2021

El contrapunteo monetario. Opiniones de dos expertos

Una primera reacción ante un asunto de alta complejidad

Julio Carranza

Recién terminé de ver la Mesa Redonda donde se anunció la nueva medida de suspender a partir del próximo 21 de junio los depósitos en dólares norteamericanos en el sistema bancario cubano.
Todavía el tema es confuso, los argumentos fueron incompletos y las interrogantes varias. Dado el nivel de presión del bloqueo cuya ruta en los últimos años ha sido afectar y restringir las operaciones financieras y comerciales de Cuba en el mundo (esto es real y notable) es lógico que se busque disminuir las operaciones del país en usd y “migrar” a otras divisas. Esto por supuesto que genera gran cantidad de dificultades inmediatas  porque hay que pasar a calcular toda la economía en otra moneda y probablemente en varias monedas porque no se habló de una divisa alternativa central. 

Hasta lo que yo escuché, aunque no se explicó todo lo que se debe explicar y algunas cosas que dijeron no son, en mi opinión,  exactamente así, sí lo es el centro del argumento consistente en las dificultades crecientes para usar el dólar a través de la banca internacional por parte de agentes cubanos, ya no solo por la banca nacional y las empresas, incluso por ciudadanos nacionales.

Han sido flexibles en el sentido de que, según dijeron, dejarán salir los dólares del país a las personas que los tengan, que viajen al exterior y así lo decidan y aceptarán su valor como hasta ahora en las tiendas en MLC a través de las famosas tarjetas electrónicas, incluidos los depósitos que se realicen hasta el día 20 de junio. Lo que no van a hacer (y en esto dieron una explicación en mi opinión muy cuestionable) es recuperar los dólares físicos ya depositados por la población, al menos por el momento.

Vendrá un proceso complejo de adaptación de todas las operaciones, las remesas incluidas, a nuevas monedas, seguramente con preeminencia del Euro (fuera de Cuba las diferentes monedas se pueden comprar y vender con relativa facilidad), pero dentro de Cuba la existencia de Euros ahora debe ser muy limitada; se requiere de algún tiempo para que esta situación cambie, razón adicional para el posible incremento del valor del Euro (y otras) en los mercados paralelos.
Por otra parte podría darse una presión contra el valor del dólar en el mercado paralelo debido a su nueva relativa inutilidad en el mercado interno y que el Euro suba por la migración hacia esa moneda, pero eso podría contrarrestarse en el corto plazo (próximos días) debido a que los compradores de dólares querrán obtenerlos ahora para sacarlos del país, donde obviamente si valen, o para atesorarlos como forma de ahorro para el futuro debido, entre otros factores, a la falta de confianza en la moneda nacional. Son dos fuerzas contrapuestas que impactarán el mercado paralelo en los días venideros y habrá que ver cuál es la resultante y evolución. Pero en términos reales esto no detiene ni la inflación corriente ni la devaluación actual del peso cubano, esta se continuará expresando en otras divisas y sobre todo en los precios.

Todavía faltan detalles. Para tener una visión más completa hay que ver la evolución de esto y los movimientos en el mercado paralelo y también la redefinición de las tasas de cambio oficiales, etc.
Para el sector estatal también es una complicación adicional porque cambia una vez más el referente monetario con todas las dificultades contables y operacionales que eso implica.
Una pregunta no respondida es por qué esto no se previó antes: ni las causas ni las consecuencias de está situación son nuevas ni secretas. Un factor positivo es que se aseguró que se trataba de una medida temporal a ser modificada cuando las circunstancias que la motivaron cambien.

De cualquier manera no se puede olvidar que los márgenes de maniobra de la economía cubana son muy limitados, que el bloqueo es férreo y el impacto de la pandemia enorme, pero que precisamente debido a todo esto la reforma económica integral es cada vez más necesaria y urgente; por ella pasan todas las claves para superar la actual situación, aún en el contexto del bloqueo extremo y de las actuales presiones extraeconómicas.

Seguiremos la reflexión; esto es solo una reacción inicial. Sin dudas la situación es muy compleja y la crisis económica profunda, pero siempre hay alternativas.

10 de junio 2021

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Twitter de Pedro Monreal

@pmmonreal

1/7 La suspensión de depósitos de USD en efectivo en las cuentas que respaldan las tarjetas en Moneda Libremente Convertible (MLC) pudiera tener 3 impactos directos: modificación de precios relativos, mayor pérdida de confianza en el peso cubano, y ampliación del mercado informal 

2/7 La medida tiende a aumentar el precio relativo del euro frente al USD y el CUP en el mercado informal. Una devaluación del USD equivale a un incremento de precios de los productos en las tiendas en MLC 

3/7 Para el poseedor de 1 USD con el que ahora pueden comprarse 0,83 Euros (un ejemplo), la devaluación relativa del USD significaría que con 1 USD podría comprar 0,80 Euros, es decir se encarece la adquisición de un mismo producto en MLC, aunque este mantuviese su precio nominal 

4/7 En una economía donde la tasa oficial no es relevante para los individuos, donde la confianza en la moneda local es baja, y donde el mercado en moneda extranjera sigue creciendo, es muy importante la tenencia de divisas como medio de intercambio y de ahorro

5/7 La medida “destrona un rey” (USD) para instaurar otro (muy probablemente el Euro) y si el Estado no se ocupa del cambio entre esas monedas y del cambio entre estas y el CUP, el mercado informal se encargaría de hacerlo. Los USD actuales no van a evaporarse

6/7 Adicionalmente, la medida parecería considerar un escenario de depósitos sustanciales de USD antes del 21 de junio, lo cual pudiera devaluar el CUP aún más en el corto plazo en el mercado informal, pero no queda claro si tal escenario se materializaría

7/7 A más largo plazo, pudieran devaluarse el USD y el CUP frente al Euro. La medida también dificultaría las condiciones para el financiamiento del sector privado nacional, incluyendo la producción agropecuaria, en medio del delicado proceso de recuperación de la crisis actual

9:06 p. m. · 10 jun. 2021

martes, 8 de junio de 2021

Aprender a bailar bajo la lluvia*

Por Víctor Casaus


Esta es una pequeña historia navegando en días prolongados de pandemia y de distanciamientos sociales y físicos. 

 

Ahora en esta tarde habanera y calurosa de junio se me aparece esta frase sabia y útil en forma de rompecabezas aquí en la pantalla de la laptop y en el disco duro de mi cerebro. El objetivo de esta cuartilla es compartirlo con ustedes.

 

Desde hace unos años escribo esas CRÓNICAS DEL DÍA A DÍA para contar, comentar, compartir temas disímiles y comunes. Al principio de estos largos meses de aislamiento que llevamos por acá pensé que una de las formas de llenar el tiempo del supuesto ocio casero podría ser ir escribiendo algunas de esas crónicas.

 

Por una extraña dialéctica, la sobre existencia de tiempo se convirtió poco a poco en la escasez de tiempo. Entre temas domésticos (soy una especie de lobo, muchas veces digital, aullando solo en las noches de la Habana del Este); escrituras para el blog Segunda Cita de mi hermano Silvio Rodríguez; llamadas telefónicas de amigos y amigas a quienes comencé a llamar para poner pausa al silencio del barrio y chats muy frecuentes con la parte diaspórica de la familia (compañera, hija y nietos en Buenos Aires, hijo mayor con esposa y nieto en Salamanca), entre todo eso, el tiempo diario y personal comenzó a escasear, como otras cosas de la vida cotidiana.

 

Esa escasez temporal se mantiene y en ese cronograma del día a día, rutinario e imprevisible a la vez, no he podido hallar los momentos para escribir las crónicas pensadas/casi vividas en estas semanas. Entre sus temas están: homenaje a Roque Dalton, a propósito de la “actividad” que se organizó en Casa de las Américas hace meses; Memoria y pandemia; Aventuras, venturas y desventuras del nasobuco; Idioma y pandemia; Pandemia, oportuna pandemia; Una vez más acerca de la construcción (personal) y alguna otra que debe andar rondando por ahí. 

 

Entonces, como visión mágica y antipandémica, aparece, al azar, esta frase en la pantalla de mi laptop y se iluminan (supongo) un montón de lucecitas en mi cerebro (aislado, pero no vencido).

 

La vida no consiste en esperar a que pase la tormenta, sino en aprender a bailar bajo la lluvia.

 

Eso.

 

Para seguir siguiendo.


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*Crónicas del día a día