viernes, 15 de noviembre de 2019

Dimensión de Eusebio

Querido Eusebio. La primera vez que nos cruzamos no tuve forma de adivinar tu verdadera dimensión. Como sé que recuerdas, fue en la oficina que Aida tuvo en San Ignacio y Empedrado. Aquella mañana entraste un momento, le susurraste algo y después continuaste con tu paso silencioso y tu camisa de todos los cubanos. Fueron tan tenues tu entrada y tu salida que pude haber soñado tu presencia. Pero enseguida aquella entrañable mujer me contó que habías estado expuesto a “las crueles realidades de nuestras vidas”. Tú no lo supiste, pero desde ese instante estuve contigo. 

Esto debió ocurrir hace apenas medio siglo. No recuerdo si Aida mencionó que eras el nuevo Historiador de la Ciudad. La verdad es que por entonces hablábamos poco de lo que éramos, siempre estábamos en lo que queríamos ser. En una ciudad donde cada jornada era historia vivísima del mundo, podían ser invisibles un estudioso, una funcionaria genial, un trovador.

Después empecé a distinguirte, siempre fugazmente, más allá de terceras y cuartas filas, como si prefirieras los perfiles bajos, como si huyeras de las luces. “Debe ser un vampiro”, pensé una vez que te vi al amparo de las sombras, desplegando tus artes. Pero llegaron los setentas y apareciste aquel equipo de arquitectos al que aporté, casualmente, unas fotos. Entonces comenzaba a perfilarse lo que venías bordando con paciencia de chino, y tuve un atisbo de tu dimensión. Por eso un día, en Camagüey, cuando develabas la placa de Agramonte, te dije bajito: “Hermano, yo creo que Ud. también va para el bronce”.

Nunca olvido aquella semana en que Alfredo nos hizo coincidir y tu explicabas el día que
fundaron Venecia, en una plaza San Marcos que para mi sorpresa se anegaba, cerca de Caffe Florian, con Fina y con Cintio bajo el Puente de los Suspiros, donde hubo aquellas fotos. Luego, en la noche, nos descubríamos merodeando La Fenice, locos y emparentados por el mismo apetito.

Somos tan distintos, querido Eusebio, y a la vez tan iguales, que sobrecoge. Tú estuviste junto a tu madre hasta el fin, y yo vivo con la mía hasta que uno de los dos se vaya. Tú, aún cuando lo amado no siempre te ha correspondido, contra viento y marea has continuado amando. Y lo mejor es que has sabido hacerlo dejando fuera lo banal, maravilla cada vez más extraña.

Hoy, cuando tu obra y tu dimensión se hacen casi inabarcables, te confieso que me veo en ti, querido Hermano; no en tu incomparable estatura, benefactora de la ciudad y del país, sino en el cotidiano afán por extraer del fondo de nosotros lo que nos hace buenos.

Gracias por eso, desde y para siempre.

Silvio, 2 de julio y 2017

martes, 12 de noviembre de 2019

La contrarrevolución de Bolivia

Por Jorge Fuentes*
              
La última vez que vi a Evo Morales fue el 20 de octubre en la tarde. Con el fotógrafo norteamericano Noah Friedman-Rudovsky[1], lo había acompañado durante varias jornadas. El 19 pasamos la noche en un hotel de Villa Tunari, en El Chapare y al otro día, a las 5 de la mañana, nos sentamos a la mesa en una gran nave donde el movimiento campesino había organizado el desayuno, consistente en un gran plato de pescado frito, sopa, arroz y yuca. Había allí unas doscientas personas y a eso de las siete, salimos a pie con el presidente hacia el colegio electoral donde debía ejercer el voto. Fui filmando detrás de él, mientras Noah se adelantaba con otra cámara; Evo se viraba constantemente a hablar con la gente o regresaba sobre sus pasos al oír a alguien conocido que lo llamaba, y eso me permitía tener siempre un buen plano que aproveché, prácticamente, hasta que echó la boleta en la urna. 

Regresamos a Villa Tunari y dejamos al presidente en la alcaldía, para dos horas más tarde reunirnos con él en el avión que nos trasladaría a La Paz. Lo vi muy sereno y contento de cómo habían ido las cosas en aquella zona en la que se inició como líder sindical de los cocaleros y dirigente político. Le comenté a Noah que este era su mundo y tuve que repetirlo, porque el americano no copió la metáfora ni que me estaba refiriendo a un ambiente específico del que la vida como presidente no había podido separarlo. Se notaba cansado el Evo, ocupó como siempre el primer asiento derecho del avión, pero en cuanto despegamos fue a acostarse y me cedió su puesto desde el que había mayor visibilidad, creo que no adivinaba todo lo que iba a pasar a partir de esa misma noche.

Aterrizamos en el aeropuerto de El Alto y nos despedimos con la idea de verlo el próximo día, pero eso ya no fue posible. A las ocho la radio y la televisión dieron el parte del Tribunal Superior Electoral que decía que con un corte del 83% de los votos, la candidatura del MAS, integrada por Evo Morales y Álvaro García Linera, había ganado con el 45.28, seguida de Carlos Mesa del Comité Ciudadano con 38.16, Chi Hyun Chung del Partido Democrático Cristiano con 8.77 y Oscar Ortiz, de Bolivia dice No, con 4.5. 

Tal y como estaban las cosas se esperaba una segunda vuelta, ya que la ley electoral establece que para vencer en la primera es necesario el 51 por ciento o sacando el 40, un 10 por ciento o más sobre el que mayor cantidad de votos obtenga. Pero el presidente confiaba en el voto de su mundo, el movimiento campesino indígena, que en todas las elecciones anteriores le había dado el triunfo. 

Al siguiente día, con todos los votos contados, se dio la noticia de que Evo había superado a Carlos Mesa por más del 10 por ciento. Esta vez lo supe por Noah que entró por un momento a la casa en la que estábamos viviendo y también me dijo que la oposición estaba organizando una manifestación frente al TSE. Me explicó que iba a tratar de llegar a la presidencia y se fue, pero me dejó una cámara y una mini grabadora. Ya estaba entrada la noche y hacía mucho frío, tomé un taxi y me dirigí a la Plaza Murillo, el MAS se había movilizado y tenía tomado el lugar, agitaban banderas, un ciego cantaba cuecas, la gente bailaba. Me dediqué a filmar al ciego que era un excelente cantante y podía ser un elemento importante si hacíamos un documental con el material rodado. Con algún trabajo conseguí otro taxi, porque con motivo de las elecciones había feriado y pocos carros en la calle, quería pasar por el centro a ver como estaban las cosas y al mismo tiempo ir acercándome al TSE que se encontraba cerca. Noté que muchas personas se movían en la misma dirección en que yo iba y al llegar al final del Prado vi la multitud que ocupaba varias cuadras de la avenida. Me situé en el puente que hay arriba de la calle para tener una visión general, pero no podía escuchar lo que gritaban y bajé. Al principio los gritos eran de “fraude” y más tarde, “indio cochino”, “indio asqueroso”, “indio, aprende a bañarte”, “indio de mierda”. Enseguida se me hizo evidente que más que una crisis de institucionalidad por un supuesto error del TSE era una crisis de intolerancia clasista. 

Catorce años les resulta (a los blancos y mestizos racistas y los indios ingenuos) demasiado, se supone que ya es hora de volver a la normalidad (su normalidad). Están cansados de ver cholas en los ministerios y en otros cargos públicos, les molesta ese color tierra de los indígenas en lugares desacostumbrados, que quien los represente en el mundo sea un indio, que ese indio haya cambiado el país como ellos no pudieron y cambiado la realidad de que Bolivia fuera, junto con Haití, el segundo país más pobre de Latinoamérica. Les molesta también ver la juventud de los ministros, ministras, diputados y diputadas, muchos de ellos indígenas. 
Evo podría tener todos los defectos, pero la solución no era Mesa[2] (de quien parece han olvidado toda su historia con y después del Goni)[3]. 
Cuando entrevisté a Evo por primera vez[4], hace 10 años, le pregunté que si las fuerzas revolucionarias habían llegado al poder o al gobierno, si aquello era una revolución o un cambio hacia un gobierno bueno. Por suerte para la memoria, esa entrevista no sólo está, fragmentada, en el documental que hice, se publicó completa en la revista Casa de las Américas[5]. Temía que no hubiera calado en grandes mayorías el compromiso moral e ideológico necesario para cambiar radicalmente las cosas. Estoy seguro de que ningún otro presidente le ha dedicado tantas horas de trabajo activo al cargo (comenzando todos los días a las cinco de la mañana), cambiando todo el estilo de la burocracia palaciega. Tampoco nadie en su cargo ha visitado tantas veces los departamentos y los municipios. Pero han creado una leyenda negra con todos sus defectos, reales e inventados por la propaganda reaccionaria. 

Hay una extraordinaria confusión a la hora de separar lo esencial de lo secundario y la oposición (desde Mesa hasta ¨el chino¨ Chi[6] y ahora Camacho[7]) se dedica a dar por ciertas las leyendas y las exageraciones. Mucha gente educada en la democracia burguesa necesita de la alternancia que es truco viejo para justificar más de lo mismo. Lo que está en crisis es la democracia representativa que debe ceder ante la participación popular, en una institucionalidad donde todos los seres humanos sean iguales, lo cual es inaceptable para muchos en Bolivia donde el racismo es un hecho estructural.

Los burgueses y los miembros de la alta clase media (en algunos casos también indígenas) quieren hacer creer que cualquier gobierno electo los representará a todos, presentan como de todos al estado y al gobierno. Caer en esa trampa es de una ingenuidad inadmisible. Un gobierno de Carlos Mesa o de Fernando Camacho será reaccionario y racista como lo fueron los anteriores al de Evo durante muchos años, defenderá los intereses que le corresponde como cualquier otro gobierno burgués, intereses que conocemos bien.

Al regresar me he mantenido informado, se ha desatado el golpe de estado que tenían preparado mucho antes de las elecciones. Se puede hacer trampas, pero no una trampa de casi 700,000 votos, ganar en 6 de los 9 departamentos y tener mayoría en la cámara y el senado[8]. Consultemos a expertos en el asunto y nos dirán que esa trampa es demasiada trampa y no puede hacerse. Pero la OEA que desde el principio estaba por la segunda vuelta, declaró en su informe de auditoría: ¨…teniendo en cuenta las proyecciones estadísticas resulta positivo que el candidato Morales haya quedado en primer lugar y el candidato Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana en segundo. Sin embargo, resulta improbable estadísticamente que Morales haya obtenido el 10% de diferencia para evitar una segunda vuelta¨. De cualquier modo, en la OEA no se podía confiar, el propio Evo les había pedido que las conclusiones fueran técnicas y no políticas lo cual era un imposible. 

La posición de nuevas elecciones sin Evo y Lineras, la del golpe, desconoce la auditoría de la OEA. Cuando se promovió una auditoría vinculante, los racistas y los ingenuos, pedían segunda vuelta, eso se fue transformando con los paros, las manifestaciones, las golpizas y humillaciones a los más humildes y en las últimas horas con los motines de policías. 

La contrarrevolución está de fiesta, tanto que se le ha dado poca importancia al documento de la OEA del que sólo puede inferirse que hay que ir a segunda vuelta. La OEA acepta que Evo ganó la primera vuelta, del mismo modo que lo aceptaron todos los candidatos el día 20. A la OEA le hubiera convenido algo menos brutal que lo que ha sucedido, una maniobra en la que funcionaran las instituciones, decisiones del parlamento, que Evo se hubiera mantenido en su mandato constitucional hasta enero, etc. Pero Camacho y sus tropas fascistas le sacaron el show del guión del golpe.  Los racistas burgueses han encendido el país y pasado por encima de quien han tenido que pasar. Evo pidió que se reunieran todos los partidos que en las elecciones del día veinte obtuvieron los votos para sus parlamentarios y encontrar una solución negociada que terminara con la violencia. Se negaron, porque lo que querían era hacerse del poder que no han podido ganar en las elecciones en más de diez años. 

El gobierno de Evo Morales no sólo dio a los indígenas bolivianos, que son mayoría, la dignidad que merecen; también hizo crecer al país como ningún otro de la región y ese crecimiento se convirtió en desarrollo, que no siempre sucede. El gobierno del MAS hizo justicia a los siempre olvidados y dio bienestar al resto de los sectores, incluidos los burgueses y oligarcas de las regiones agrícolas más favorecidas. 

Bolivia lleva más de diez años, en términos de crecimiento, al frente de América Latina y a pesar de todos los esfuerzos de desestabilización, que no empezaron con estas elecciones, ha gozado de una estabilidad ejemplar. Pero impera en algunos la idea “democrática” (no de un cambio social, una revolución, un empoderamiento de las masas obreras y campesinas) de que no importa cuál sea el gobierno que surja de las elecciones, porque lo importante es que cambien las caras, lo cual es de una irresponsabilidad absoluta. 

El pueblo volvió a elegir al candidato del MAS, Evo Morales, con el peso contundente del voto indígena, esa mayoría campesina que no se ha dejado llevar por cuentos de camino. Quien piense que con Carlos Mesa, con Camacho o cualquier otro reaccionario las cosas estarán mejor (¿para quién?) es un ingenuo o un canalla. 

La contrarrevolución está en las calles de Bolivia imponiéndose, no va a tener piedad y ha puesto al país al borde de una guerra civil. El presidente Evo Morales ha sido depuesto por un golpe de estado que lo obligó a renunciar. Poco a poco, en la medida que avanzaba la violencia, lo iban abandonando ministros, alcaldes, gobernadores y diputados, amenazados con las golpizas, el secuestro y la muerte de sus familiares más queridos, que fue el método de última hora de los fascistas. 

Después de verlo con Álvaro en la televisión, solo e indefenso, la tristeza y la indignación me acompañaron durante todo el día y empecé a preocuparme por la vida de ambos, que sin duda está en peligro. El guión llevaba mucho tiempo hecho y había llegado la oportunidad de quitarse de encima al indio; entonces le dieron el golpe de estado que lleva varios días desarrollándose y que ahora están consolidando con la participación de la policía y la traición del ejército (a la Constitución) que no hizo absolutamente nada por cuidar los bienes, las personas y restablecer el orden. Los jefes del ejército y la policía le sugirieron al presidente que renunciara, rebelando su papel en el golpe. 

Dar una lucha ahora contra los fanáticos y paramilitares fascistas, sería desgastar a las fuerzas revolucionarias que podrían actuar en mejores momentos, perder cuadros muy jóvenes, pero con gran futuro, y hacer responsable al presidente de la sangre que se derrame, que sería mucha. 

Evo Morales hizo esa lectura y tomó una decisión muy valiente. Estuvo en El Chapare, en su mundo, con sus hermanos del movimiento campesino indígena que van a dar la vida por él y por Bolivia si hace falta. La policía tuvo órdenes de aprehenderlo y Camacho, que es quien manda desde un lujoso hotel del exclusivo barrio del sur de La Paz, lo ratificó, en contra de lo que dijo el jefe de la policía, que demostró con su actuación que le rinde cuentas. 

El presidente de México le ofreció asilo al presidente de Bolivia, con una embajada donde todavía se encuentran muchos de sus colaboradores cercanos. Evo, primer presidente indígena de la historia de América del Sur, tuvo que huir de un país que convirtió en paradigma de Latinoamérica. Pero este no es el final. No sabemos cuándo, pero el pueblo boliviano volverá a tener la palabra y el poder. 

La Habana, 11 de noviembre


[1] Fotógrafo-reportero en periódicos y revistas de Latinoamérica, su obra ha sido publicada en diversos órganos de prestigio, entre ellos el New York Times.
[2]Carlos Mesa fue vicepresidente de  Gonzalo Sánchez de Lozada al tener que huir este, por los sucesos de la llamada Guerra del Gas en los que hubo 70 muertos y cientos de heridos, se convirtió en presidente de la República, cargo al que más tarde renunció ante una nueva crisis.
[3] Apodo de Sánchez de Losada                                         
[4] ¨Volveré y seré millones¨, documental, ICAIC 2009.
[5] Casa de las Américas no. 253, 2009
[6] Candidato del Partido Democracia Cristiana que se convirtió, en las elecciones del 20 de octubre, en la tercera fuerza política del país. 
[7] Jefe visible de los cívicos de Santa Cruz y del golpe de estado, ha desatado la violencia fascista y la persecución contra Evo y los militantes de la izquierda, aunque dice que no quiere ser candidato no hay por qué creerle de cualquier modo es quien tiene el poder. Afirma que Evo traerá cubanos para defenderse. Una de sus consignas es que Bolivia no es Cuba ni Venezuela. 
[8]Votantes: 6,400,500-Participación:88.31%-Votos válidos:6,137,671-En blanco:93,507-Nulos:229,337-Evo:2,889,359 (47.08)-Mesa:2,240,920(36.51)-Chi:539,075 (8.78)-Ortiz:260,212 (4.24)-Senadores:
MAS 21-CC 14-PDC 0-Bolivia dice NO 1-Diputados: MAS 67-CC 50-PDC 9-Bolivia dice NO 4.
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*Jorge Fuentes: Cineasta y poeta cubano, profesor de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños.

lunes, 11 de noviembre de 2019

El golpe en Bolivia: cinco lecciones

Por Atilio A. Borón
La tragedia boliviana enseña con elocuencia varias lecciones que nuestros pueblos y las fuerzas sociales y políticas populares deben aprender y grabar en sus conciencias para siempre. Aquí, una breve enumeración, sobre la marcha, y como preludio a un tratamiento más detallado en el futuro.  Primero, que por más que se administre de modo ejemplar la economía como lo hizo el gobierno de Evo, se garantice crecimiento, redistribución, flujo de inversiones y se mejoren todos los indicadores macro y microeconómicos la derecha y el imperialismo jamás van a aceptar a un gobierno que no se ponga al servicio de sus intereses.
Segundo, hay que estudiar los manuales publicados por diversas agencias de EEUU y sus voceros disfrazados de académicos o periodistas para poder percibir a tiempo las señales de la ofensiva. Esos escritos invariablemente resaltan la necesidad de destrozar la reputación del líder popular, lo que en la jerga especializada se llama asesinato del personaje (“character assasination”) calificándolo de ladrón, corrupto, dictador o ignorante. Esta es la tarea confiada a comunicadores sociales, autoproclamados como “periodistas independientes”, que a favor de su control cuasi monopólico de los medios taladran el cerebro de la población con tales difamaciones, acompañadas, en el caso que nos ocupa, por mensajes de odio dirigidos en contra de los pueblos originarios y los pobres en general.
Tercero, cumplido lo anterior llega el turno de la dirigencia política y las elites económicas reclamando “un cambio”, poner fin a “la dictadura” de Evo que, como escribiera hace pocos días el impresentable Vargas Llosa, aquél es un “demagogo que quiere eternizarse en el poder”. Supongo que estará brindando con champagne en Madrid al ver las imágenes de las hordas fascistas saqueando, incendiando, encadenando periodistas a un poste, rapando a una mujer alcalde y pintándola de rojo y destruyendo las actas de la pasada elección para cumplir con el mandato de don Mario y liberar a Bolivia de un maligno demagogo. Menciono su caso porque ha sido y es el inmoral portaestandarte de este ataque vil, de esta felonía sin límites que crucifica liderazgos populares, destruye una democracia e instala el reinado del terror a cargo de bandas de sicarios contratados para escarmentar a un pueblo digno que tuvo la osadía de querer ser libre.
Cuarto: entran en escena las “fuerzas de seguridad”. En este caso estamos hablando de instituciones controladas por numerosas agencias, militares y civiles, del gobierno de Estados Unidos. Estas las entrenan, las arman, hacen ejercicios conjuntos y las educan políticamente. Tuve ocasión de comprobarlo cuando, por invitación de Evo, inauguré un curso sobre “Antiimperialismo” para oficiales superiores de las tres armas. En esa oportunidad quedé azorado por el grado de penetración de las más reaccionarias consignas norteamericanas heredadas de la época de la Guerra Fría y por la indisimulada irritación causada por el hecho que un indígena  fuese presidente de su país. Lo que hicieron esas “fuerzas de seguridad” fue retirarse de escena y dejar el campo libre para la descontrolada actuación de las hordas fascistas -como las que actuaron en Ucrania, en Libia, en Irak, en Siria para derrocar, o tratar de hacerlo en este último caso, a líderes molestos para el imperio- y de ese modo intimidar a la población, a la militancia y a las propias figuras del gobierno. O sea, una nueva figura sociopolítica: golpismo militar “por omisión”, dejando que las bandas reaccionarias, reclutadas y financiadas por la derecha, impongan su ley. Una vez que reina el terror y ante la indefensión del gobierno el desenlace era inevitable.
Quinto, la seguridad y el orden público no debieron haber sido jamás confiadas en Bolivia a instituciones como la policía y el ejército, colonizadas por el imperialismo y sus lacayos de la  derecha autóctona.  Cuándo se lanzó la ofensiva en contra de Evo se optó por una política de apaciguamiento y de no responder a las provocaciones de los fascistas. Esto sirvió para envalentonarlos y acrecentar la apuesta: primero, exigir balotaje; después, fraude y nuevas elecciones; enseguida, elecciones pero sin Evo (como en Brasil, sin Lula); más tarde, renuncia de Evo; finalmente, ante su reluctancia a aceptar el chantaje, sembrar el terror con la complicidad de policías y militares y forzar a Evo a renunciar. De manual, todo de manual. ¿Aprenderemos estas lecciones?
Fuente: http://atilioboron.com.ar/el-golpe-en-bolivia-cinco-lecciones/

sábado, 9 de noviembre de 2019

La libertad de Lula cambia escenario político en Brasil

Por Eric Nepomuceno

Río de Janeiro. Por la mañana, Lula da Silva decidió aceptar la orientación de sus abogados, que presentaron un pedido de libertad inmediata luego de la decisión adoptada el jueves por el Supremo Tribunal Federal.

A las 16:15 de la tarde, el juez encargado de su detención firmó la orden de liberación, luego de 580 días de cárcel. A las 17:42, Lula salió de su celda. Cuando faltaban ocho para las seis, el preso político más conocido del planeta apareció en la entrada de la sede de la Policía Federal en Curitiba, capital del estado de Paraná.
Luciendo un elegante blazer oscuro, camiseta oscura y jeans, surgió más delgado que cuando ingresó a prisión, pero aparentando buena forma física.

Fue recibido por familiares, amigos, correligionarios y su actual novia, la socióloga Rosangela da Silva.

Lo primero que hizo fue dirigirse al grupo que desde su detención, en abril del año pasado, armó un campamento –la vigilia Lula livre–, que a cada mañana gritaba ¡Buen día, presidente Lula, y luego ¡Buenas tardes, presidente Lula!, hasta llegar al ¡Buenas noches, presidente Lula!

Empezó por agradecer a los militantes del campamento: Ustedes no tienen idea de la dimensión de que yo esté aquí hablándoles, dijo. Ustedes eran el alimento de la democracia que yo necesitaba para resistir a la torpeza y a la canallada que una parte podrida del Estado brasileño hizo conmigo y con la democracia.

Luego, llevó la platea a sonoras carcajadas al presentar a Rosangela da Silva: Logré cometer la hazaña de, pese a estar preso, conquistar una novia, y que ella aceptara casarse conmigo cuando yo saliese de aquí.

Mezclando momentos de chiste y risas con otros, de duras críticas al ex juez y actual ministro de Justicia del gobierno ultraderechista, Sergio Moro, al fiscal Deltan Dallagnol y a algunos comisarios de la Policía Federal, Lula parece haber calculado bien el tono de lo que serán sus pronunciamientos ahora que está libre. La parte mentirosa de la Policía Federal, el costado mentiroso y canalla de la Fiscalía Federal, y Moro, ellos no han encarcelado al hombre, intentaron matar una idea, dijo.

Fue un discurso corto (no más de 15 minutos) e improvisado, como es habitual en él. Se espera muy pronto un acto de grandes proporciones que será realizado posiblemente en San Bernardo, municipio vecino a San Pablo, donde está la sede del sindicato de metalúrgicos que él presidió en tiempos de la dictadura y fue la cuna del Partido de los Trabajadores (PT).

La defensa de Lula, a su vez, reiteró que seguirá reivindicando la anulación del juicio que lo condenó sin pruebas, basado solamente en convicciones del entonces juez Moro, pedido ese ahora reforzado por las revelaciones de la publicación digital The Intercept Brasil, del periodista estadunidense Glenn Greenwald.

El material ya revelado puso en claro que mucho más que juez, Moro fue el verdadero coordinador de la acusación, orientando los pasos de los fiscales supuestamente comandados por Dallagnol.

Si la batalla jurídica de los defensores del ex presidente no tiene fecha para terminar, el tiempo de la vuelta de Lula al ruedo político empezó a ser contado ayer.

Antes había dos expectativas sobre qué haría el ex presidente al recobrar la libertad. La primera indicaba que tomaría rumbo al centro, buscando apoyo para intentar un muy remoto frente opositor. La segunda: que comandaría una intensa campaña contra el gobierno de Bolsonaro, concentrando fuego en su programa económico y en las pérdidas de los trabajadores.

La posibilidad de que Lula abriese espacio para una especie de inflexión rumbo al centro fue ampliamente discutida por dirigentes del PT, y descartada por todos, empezando por el ex presidente.

Lula reiteró siempre que una vez en libertad fortalecería la oposición al gobierno ultraderechista y señalaría los daños sociales provocados por las medidas económicas del neoliberalismo fundamentalista del equipo económico de Paulo Guedes, ex funcionario del dictador Augusto Pinochet en Chile.

No busca, sin embargo, un combate directo con Bolsonaro, pues sería necesario bajar a la grosería que caracteriza a la actuación del actual presidente.
La opción adoptada consiste en apuntar cada acto del gobierno y señalar las consecuencias, con destaque para el desempleo y el número de brasileños que volvieron a una situación de pobreza extrema y miseria.

Además, en los actos públicos que ocurrirán a partir de ahora, trazará comparaciones entre el cuadro actual y el que existía en Brasil bajo sus dos mandatos. Hoy, son 12 millones de desempleados, otros 26 millones de sub empleados o con empleos precarios, 13 millones de miserables, es decir, exactamente el inverso de sus tiempos en la presidencia.

Además, podrá rememorar programas sociales como Mi Casa, mi vida, de viviendas populares, o el Ciencias sin Fronteras, de concesión de becas en el exterior, o el de financiación para cursar universidades, que están siendo debilitados por Bolsonaro.

Un Lula en estado puro está de regreso a las calles. Y con eso empezó un vuelco radical en el escenario político de Brasil: Bolsonaro no sufrirá sólo los efectos de los desastres que él y su clan familiar producen a cada día. Ahora, además, se oirá la voz de Lula.

Sábado 9 de noviembre de 2019.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/11/09/mundo/022n1mun

martes, 5 de noviembre de 2019

Vida o vida

El peligro de hacer recuentos y enumerar cicatrices, el riesgo de creer que la última desdicha nos gradúa, la imprudencia de vivir aún y pensar que lo hemos visto todo nos puede dejar incompletos, nos puede privar de importantes encuentros, puede simular que frustración es como epílogo.

Respeto los límites de cada mujer, de cada hombre. Cuando alguien no puede más, lo lloro como si se apagara un Universo. Pero después me veo continuando, viendo lo más posible, como si fuera en busca de mi propia medida. Por eso lo que descubro son notas de mí mismo.

Confieso que estoy harto de los imitadores, ilusionistas autorizados que correctamente esperan homenajes. Pero mi peor hartura está en saber que, aunque se puede, no está permitido volar.

Estoy harto de los capacitados que, en vez de ayuda, dan violencia. Estoy harto del pariente aventajado que me acaricia como mascota y no como familia. Estoy harto de los demasiado seguros de sí mismos, por tener algo de tiranos. Y harto, muy harto, de todas las palabras de clausura, a menos que digan:

“En fin, como es obvio estamos explorando intensamente qué hacer, porque seguras hay muy pocas cosas en este mundo. Gracias por confiar en nosotros, por concedernos el honor de servirles. No nos perdonen si ante una catástrofe inminente tenemos que tomar decisiones que, aunque salven a la mayoría, inevitablemente condenarán a otros. Estamos conscientes de que ante la más mínima humanidad perdida no tendremos perdón.

¡Vida o vida! 
¡Venceremos!”

jueves, 31 de octubre de 2019

Regalo de Navidad

Por Rosa Miriam Elizalde


El libro Un regalo de Navidad, de Robert Louis Stevenson, incluye un cuento y una novela corta que consiguen aniquilar al benigno Papá Noel hasta convertirlo en una versión indómita de Jack el DestripadorMarkheim –el cuento escrito para la edición navideña de la Pall Mall Gazette, en 1884– fue el germen de una de las obras más célebres del escritor británico: El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde.

“El tiempo, una vez consumado el crimen, el tiempo, agotado para la víctima, se había vuelto instantáneo y trascendental para el asesino”, escribe Stevenson. Es exactamente lo que se percibe desde Cuba en las semanas recientes. Hay una aceleración del paquete de medidas de Trump para consumar la liquidación del gobierno revolucionario a como dé lugar, y esa marcha opresiva, pero laxa, de 60 años de hostilidad de Washington, está ahora todos los días en los titulares a la hora de la cena, cuando la gente sintoniza el principal noticiero de la televisión.

Apretaron el acelerador del bloqueo en junio de 2017 al ritmo de una medida cada dos meses. En las pasadas semanas le han inyectado esteroides y las malas noticias se suceden al menos una vez por semana. El radicalismo político contra Cuba se nutre de los peores discursos de odio, las retóricas intransigentes y el simplismo conceptual: “no es contra el pueblo, sino contra el régimen”, vociferan. Luis Almagro, el impresentable de la Organización de Estados Americanos, corre a Miami para reunirse con los fracasados de la invasión estadunidense por Playa Girón: “Tenemos que ser fuertes No podemos permitirnos una diplomacia blanda”.

No le hablan a la realidad, sino a los votantes duros de la Florida, que ni siquiera son mayoría, como se demostró en las dos elecciones de Barack Obama, forzado a un acercamiento con Cuba. Aun así, el gobierno de Donald Trump, con el senador Marco Rubio soplándole al oído, ha prohibido los vuelos comerciales desde Estados Unidos a nueve puertos de la isla, salvo a La Habana.

Una semana antes decidieron sancionar a cualquier compañía del mundo que alquile aviones a la firma Cubana de Aviación. Basta que la aeronave tenga un componente de Estados Unidos para que el probable arrendatario de Cubana aparezca en la lista negra del “comercio con el enemigo” de Washington y quede a merced de sanciones financieras. La amenaza no es cosa de juego: la sucursal en Nueva York del banco británico Standard Chartered pagó en abril una multa de mil 100 millones de dólares por aceptar transacciones de naciones “hostiles”, Cuba a la cabeza.

Apenas se anunció la medida contra la aerolínea cubana, la empresa tuvo que suspender de inmediato los vuelos a casi una decena de ciudades, lo que perjudicó a 40 mil pasajeros que habían comprado sus boletos para el próximo 31 de diciembre. Los daños económicos se calculan en cerca de 10 millones de dólares, según fuentes de la empresa.

Con las prohibiciones a las aerolíneas cubanas y estadunidenses, cientos de familias no podrán reunirse en Navidad y fin de año, temporada que tiene entre nosotros, como en todas partes del mundo, ambiente de refugio hogareño, de felicitaciones y buenos augurios. Muchos perdieron sus boletos aéreos ya comprados y otros se quedarán varados en la isla, si es que decidieron adelantar sus vacaciones y tienen el regreso a Estados Unidos a partir del 10 de diciembre, fecha en que comienza a regir la medida para las aerolíneas American Airlines, Delta y JetBlue.

La calle arde con las nuevas sanciones. Yosvani Iglesias, 25 años, camarero en el bar “EFE” al que apenas llegan ya los turistas, comenta que “es duro ver cómo detrás de estas prohibiciones están cubanos de Miami que dicen que quieren la libertad de Cuba”. Herminia Hernández, 50 años, enfermera del Policlínico “19 de abril”: “Son unos mentirosos cuando hablan de que desean lo mejor para el pueblo. No quieren ni a los cubanos de allá ni a los de aquí”. “Esto no es por el gobierno, es por crueldad”, añade Camilo Sarduy, estudiante universitario. La Fundación para la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba ( ForNorm), integrada por emigrados, considera que las nuevas medidas de Washington están diseñadas “para hacer la vida aún más difícil a los cubanos en la isla y en el extranjero”.

Intencionalmente, el gobierno de Donald Trump y el “palanganero” de la OEA ofrecen un obsequio de fin de año a los cubanos al viejo estilo de las historias de Stevenson, con sus personajes que bordan la perfección criminal, sacan a pasear al doctor Jekyll y usan los tan manoseados comodines de la libertad y la democracia. Pero el regalito que no esperaban ha llegado a Washington en estos días proveniente de Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador, Uruguay, Colombia. Mientras la Casa Blanca pisa a fondo el acelerador del bloqueo e intenta hundir a la pequeña isla, un gigante se ha despertado en el Sur.

¡Feliz Navidad, mister Hyde!

lunes, 28 de octubre de 2019

Multiplicidad monetaria*

Por Juan M Ferran Oliva

Éramos pocos y parió CatanaYa no tenemos dualidad sino multiplicidad monetaria. Al cuc y al CUP se añaden otras 10 monedas libremente convertibles (MLC) simplificadas en el dólar norteamericano. Se trata de la adopción de un medio de intercambio poco amistoso pero aceptable como referente. 
En forma limitada la medida nos acerca a un mercado normalizado, aunque le falta mucho para ello. No todos reciben MLC y el diapasón de oferta es brevísimo.  Sin embargo, las colas en los bancos para abrir cuentas en dicha moneda no han cesado. Puede que la semana próxima se agoten y regrese la normalidad.
No tengo cifras. El Gobierno tampoco las da. Incluso creo que sólo las estima. Hablan vagamente de cantidades significativas sin barruntar cuanto pueda montar la significación. 
La medida apunta a evitar la fuga de divisas. Una persona natural, a quien llamaré comerciante[1] localiza a un receptor de dólares por vías indirectas. Como le llegan en efectivo ha de sufrir el 10% de penalización establecido para convertirlas en CUC. Para simplificar supondré alguien que recibe $100. La tasa de cambio es variable. Si fuese 0.80 CUC por un dólar, recibiría 72 CUC una vez aplicada la multa.  El comerciante le ofrece una cambio de 1x1; naturalmente acepta y recibe 100 CUC sin descuento e incluso sobrevalorado. El comerciante marcha a Panamá y compra productos por valor de $100 menos los gastos de viaje, estancia y aduanas. Regresa a Cuba y vende, supongamos, en 150 CUC la pacotilla[2]. Entonces cuenta de nuevo con 100 CUC como especie de reproducción simple y otros 50 CUC que equivalen a una reproducción ampliada. Reinicia el ciclo a mayor escala. El consumidor queda satisfecho. También el comerciante, pero Cuba ha perdido $100 por culpa de una oferta que es la peor del mundo.
Con la nueva medida cierta cantidad en MLC quedará en casa. No toda. Los comerciantes se las arreglarán para sobrevivir como tales. Son muchos los renglones en falta. El país ha de emplear recursos en las mercancías que ofertará a quienes posean la tarjeta magnética ad hoc. Además, los gastos que ello implique. El surtido inicial consiste en productos costosos, de alta gama, como dicen los del ramo.  Es de suponer que paulatinamente crezca tan menguado elenco. 
Dichos sea de paso. Cada billete CUC muestra, en letra muy pequeña, la siguiente leyenda:
Garantizado plenamente por valores internacionales. Es de libre convertibilidad. Es canjeable por divisas libremente convertibles en el Banco Central de Cuba.
Esta afirmación despierta dudas. Casi nunca hay disponibilidad para la conversión. La emisión de CUC se ha hipertrofiado. En consecuencia se genera estraperlo monetario. 
Me preocupa la complicación que se añadirá a la ya existente dualidad. Probablemente el CUC se depreciará aún más respecto al dólar. Ello repercutirá en el cup, por supuesto. Quizás la buena noticia sea que el mercado, aunque negro, nos proporcionará una medida del valor de cambio que pueda tener la encapsulada moneda nacional. 
Insisto en que es necesario terminar con la falacia del cup equivalente al dólar en el sector empresarial. Es un disfraz contable que atenta contra todo tipo de análisis. No se pierda de vista que una de las tres funciones de la moneda es la de aplicarse como unidad de medida en las empresas[3]
Reclamo que de suprimirse la dualidad, debe contemplar un tratamiento diferenciado en las entidades productivas y otro en la población. Dentro de esta última están los gastos de bolsillo turísticos por más de US$ 1.000 millones. Incluyen propinas y pago de servicios que no tienen costo. También exportaciones a precios minoristas. Asimismo, gran parte de la población adquiere CUC en mayor o menor grado. Todos se afectarían aún más.  La moneda que se unifique ha de ser convertible. De otro modo continuaríamos con el cup, que es un token sólo utilizable internamente, y la seudo divisa de andar por casa que es el CUC. Ambas encapsuladas dentro de la Isla.
Se me ocurre una medida audaz, por no decir loca. En todos los países existen poderosas cadenas de tiendas cuya oferta es infinita. Pudiera gestionarse la asociación con alguna (o más) de ellas para que estableciera varios establecimientos en Cuba. Correrían con el surtido y stock, a precios competitivos y pagando en dólares con la tarjeta magnética. Habría de garantizarles la recuperación inmediata de sus costos y ganancias en MLC. Cuba pudiera imponer un impuesto al valor agregado – un IVA-  que sería el beneficio del país. No tengo cifras estimadas. Me acojo a la etérea expresión de las cantidades significativasde que habla el gobierno.  No sé si existen impedimentos objetivos o subjetivos, pero vale la pena considerar el caso.
Puede que peque de imaginativo. El mercado da sorpresas. Termino con la sensación de navegar en el mar de la fantasía. Pero, como dijera Shakespeare, la vida está hecha del mismo hilo con que se tejen los sueños.

[1] intermediario es peyorativo, pero hay que reconocer que es alguien que expone su dinero y realiza una gestión complicada. No lo defiendo, pero es producto de la incapacidad de la oferta
[2] así le llamaron en una ocasión, pero no es tal sino productos necesarios que la oferta no suple
[3] Las otras son servir de medio de intercambio y mecanismo de ahorro. 
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* Sine Die 74

jueves, 24 de octubre de 2019

Acerca de las nuevas medidas económicas

Por Fidel Vascós González

Las recientes medidas del gobierno cubano informadas en las Mesas Redondas del 15 y 16 de octubre apuntan en la dirección correcta y dan continuidad a las decisiones económicas y financieras iniciadas con el aumento del salario en el sector presupuestado. También constituyen una respuesta al incremento del bloqueo adoptado por la administración Trump.

El objetivo principal de las medidas en el corto plazo consiste en ingresar las divisas internacionales que circulan entre la población.

En una mirada a futuro, son varias las positivas aperturas explícitas e implícitas en las decisiones adoptadas. Sin pretender un orden exhaustivo y de prioridades, se pueden identificar las siguientes:

(1) con el establecimiento de las tiendas exclusivas en MLC el Estado se ha introducido en el terreno de la competencia comercial leal con el sector no estatal -representado en este caso por las llamadas “mulas”- al ofertar bienes de consumo de mayor calidad, con precios competitivos no recaudatorios y asegurando la garantía al consumidor en la postventa;

(2) se amplía la utilización de la tarjeta bancaria y el comercio electrónico;

(3) se introducen rebajas de precios minoristas de algunos equipos en las tiendas que venden en CUC (que debería extenderse a determinados bienes de consumo de primera necesidad para que los tenedores de CUC y no tengan MLC resultentambién inmediatamente beneficiados);

(4) con la descentralización en las decisiones del uso de los ingresos por las entidades que participan en las nuevas formas de comercio en MLC, se avanza en la sustitución de los métodos administrativos por métodos económicos y financieros en la dirección de las empresas estatales por sus niveles jerárquicos superiores; parte de los ingresos de estas tiendas se utilizarán, centralizadamente, para abastecer de bienes intermedios e invertir en la industria nacional;

(5) no se aplican nuevas prohibiciones a las importaciones de personas naturales; las personas naturales pueden realizar importaciones mediante empresas estatales de comercio exterior;

(6) con la autorización a personas naturales de abrir cuentas en divisas internacionales, el Estado ha ampliado su participación en el mercado monetario del país.

Es de esperar que estas y otras medidas anunciadas modifiquen el escenario económico y financiero nacional y demanden nuevas decisiones en la dirección y planificación de la economía.

Hay que prestar atención al mercado monetario. La introducción oficial de varias divisas internacionales en la circulación del comercio minorista estatal, aunque sea exclusivamente mediante cuentas bancarias, incrementará el uso del efectivo de esas divisas entre la población.

(1) Se debería eliminar el gravamen del 10% al cambio del USD en efectivo para estimular la recogida de esta moneda por el Estado.

(2) El sector no estatal y el informal comenzarán a demandar en mayor cuantía los pagos en divisas internacionales de sus producciones y servicios. Los tenedores de CUC y CUP acudirán a CADECA para cambiar sus pesos por divisas internacionales, acercándose, con el mismo objetivo, a personas naturales que tienen esas divisas. Lo más probable es que dichas personas naturales exijan para este canje diferentes tasas de cambio a las de CADECA , devaluando en la práctica la moneda nacional. Comienza el declive imparable del CUC en la circulación monetaria a favor del CUP y las divisas internacionales. Es un buen momento para introducir decisiones en el proceso de la unificación monetaria y cambiaria.

(3) La organización y funcionamiento de las más de setenta tiendas en MLC tomará algún tiempo. Ello crea condiciones para que surjan intermediarios informales que compren en las tiendas ya abiertas y revendan los productos en los territorios donde no haya este tipo de tienda. Por su parte, las llamadas “mulas” tendrán tiempo para adaptar sus importaciones a otro tipo de productos, abandonando los que ya no le sean rentables.

(4) No se debe prohibir este tipo de importaciones. En vez de impedir la venta en el territorio nacional de estos productos así importados, se debería establecer el sistema legal para la existencia y funcionamiento de las PYMES no estatales y trabajadores por cuenta propia, que incluya la importación y exportación directa de sus productos y servicios, sin la obligatoriedad de pasar por empresas estatales intermediarias.

Puede que surjan otros aspectos de difícil previsión como resultado de la aplicación de las medidas anunciadas y que pudieran ser indeseables. Ante ello, no sería prudente detenerse o marchar hacia atrás, sino avanzar en la reforma económica ya delineada en documentos oficiales y hacerlo de una manera integral. Entre los principales temas a abordar en este empeño se incluyen:

(1) la unificación monetaria y cambiaria,

(2) la reforma salarial,

(3) la reforma de precios

(4) la adopción del sistema legal para el funcionamiento de las PYMES no estatales,

(5) el perfeccionamiento de la empresa estatal, 

(6) el impulso a las inversiones extranjeras

(7) el establecimiento de un mercado mayorista estatal de bienes intermedios y de capital para el sector no estatal,

(8) la flexibilización del monopolio estatal del comercio exterior,

(9) el incremento del crédito bancario al sector no estatal y a las personas naturales.


23 de octubre de 2019

miércoles, 23 de octubre de 2019

Bolivia: elecciones, sospechas y la OEA

Las elecciones generales realizadas en Bolivia el domingo pasado confirmaron el desgaste del gobierno de Evo Morales tras 14 años en el poder y dieron paso a una ola de descontento social que, salvando todas las distancias, hace eco de las intensas jornadas de protesta que Chile y Ecuador han enfrentado en las semanas recientes. Emparentado con ellos por la intensa movilización popular en las calles, el fenómeno boliviano debe distinguirse de los de las otras naciones andinas: mientras el primero es resultado de una coyuntura y da cuenta del desgaste político de una administración que ha tenido una exitosa gestión de la economía, los segundos reflejan el estallido del neoliberalismo en su fase más inoperante y perniciosa para las mayorías.
El domingo, Evo Morales triunfó en la primera vuelta de los comicios en los que buscaba refrendar por tercera vez su mandato, con ventaja de alrededor de 7 puntos sobre su rival más cercano, el ex mandatario Carlos Mesa. Este resultado daría paso a una segunda vuelta prevista para el 15 de diciembre, pues para evitarla, el triunfador necesita obtener 50 por ciento más un voto, o 40 por ciento y al menos 10 puntos de ventaja sobre el segundo lugar. Sin embargo, a las 20 horas, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) suspendió la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, y al reanudarla el lunes la ventaja del candidato del Movimiento al Socialismo se había ampliado hasta permitirle esquivar el balotaje por apenas 13 décimas de punto (46.86 frente a 36.73 por ciento). 
El TSE explica este súbito giro en la tendencia, por la suma tardía del voto rural, donde el presidente Morales tendría un apoyo superior al que logra en el ámbito urbano. Sin embargo, la interrupción en la entrega de resultados, y el posterior anuncio de que se conjuraba una segunda vuelta en la que las encuestas otorgaban una ligera ventaja a Mesa, mina de manera inevitable la credibilidad del proceso, cuya pulcritud debe cuidarse al máximo en circunstancias en que existe un margen tan estrecho entre la victoria definitiva y el balotaje. 
Cabe esperar que las dudas sembradas sobre la limpieza del proceso electoral sean despejadas en breve, con un ejercicio de total transparencia y revisión de los resultados: está claro que descartar cualquier sospecha de fraude no sólo es un deber del TSE ante los ciudadanos, sino una condición ineludible para mantener la legitimidad que hasta ahora ha caracterizado a los mandatos de Evo, y a su vez ha permitido los grandes logros sociales de este gobierno que se inscribe en el ciclo del progresismo latinoamericano de inicios de siglo. 
A contracorriente de la necesidad de que el proceso electoral recobre su sentido, que es dar certezas sobre la correlación de las fuerzas políticas y propiciar la concordia entre los bolivianos, la Organización de los Estados Americanos (OEA) se lanzó de lleno a una campaña ofensiva e injerencista. 
Es revelador de su sesgo ideológico y de sus impresentables designios que este organismo convoque a una sesión de urgencia a pocas horas de darse a conocer los resultados electorales en Bolivia, mientras voltea hacia otra parte ante los 15 muertos y miles de detenciones arbitrarias con que se ha saldado la brutal represión emprendida en Chile por el gobierno de Sebastián Piñera, y haya hecho otro tanto cuando en Ecuador, Lenín Moreno decretó el estado de excepción y suspendió todas las garantías democráticas.
El papel de la OEA en los tres casos citados es una nueva muestra de sus distorsiones incorregibles, de que lejos de ser un foro multilateral equilibrado es un simple eje de transmisión de los intereses de Washington en la región y de que sería más provechoso prescindir de él.
 Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/10/23/opinion/002a1edi

domingo, 20 de octubre de 2019

Una feliz celebración

Por Rolando López del Amo

Cuando se habla de una cultura nacional se está reconociendo la existencia de una nación  que se expresa en ella.

En Cuba hemos designado como día de la cultura nacional el que marca un aniversario de la ocasión en la que se cantó nuestro himno nacional por primera vez, el 20 de octubre de 1868.

La población cubana antes del 10 de octubre de ese año estaba compuesta por españoles, africanos, chinos y criollos blancos, negros y mestizos. Y estaba socialmente dividida en libres y esclavos.

Desde comienzos del siglo XIX ya los criollos comenzaron a luchar por la independencia de Cuba, había ya un incipiente sentimiento nacional, pero no es hasta el 10 de octubre de 1868 que se abre el camino a la plena integración nacional con el rechazo a la esclavitud y la incorporación a las filas insurrectas de negros y chinos, junto a los criollos blancos, negros y mestizos.

Las dos grandes aspiraciones nacionales de entonces eran la independencia plena y la justicia social que incluía, en primer término, la abolición de la esclavitud.

En esa lucha se fueron mezclando los distintos componentes étnicos de la nación sin renunciar, ninguno, a sus tradiciones ancestrales, pero compartiendo un modo de vivir y de ser común. Nuestra característica fundamental es el mestizaje resiliente que se enfrentó a la condición colonial y a la neocolonial impuesta por el imperialismo. La cultura nacional es la que nos permite identificarnos como una unidad de lo diverso propia. La cultura nacional es nuestra expresión espiritual, verdadero escudo y espada de la nación, como la calificó Fidel.

La lucha nacional iniciada por Céspedes, alcanzó la plenitud en Martí, el gran ideólogo de la nación, cuya obra y pensamiento trascendieron su siglo para ser, aún hoy, un contemporáneo. Le correspondería a su discípulo del siglo siguiente, hacer triunfar esas luchas.

De Céspedes a Fidel, una sola revolución, la de la independencia nacional y la justicia social.

Razones hay, más que suficientes, para celebrar el día de nuestra cultura nacional, que no es solo nuestro  arte y nuestra literatura, sino todo el producto de nuestro trabajo, aceptando como válida aquella definición que dice que cultura es el conjunto de bienes materiales y espirituales producido por una sociedad.

jueves, 17 de octubre de 2019

Pensando como país

Por Rolando López del Amo

Uno de los mayores gastos en las importaciones cubanas es el combustible. El gobierno cubano, acertadamente, busca el desarrollo de otras fuentes renovables de energía: solar, eólica, hidráulica. También la biomasa, con el empleo como combustible del bagazo de la caña de azúcar y el marabú y se promueven los biodigestores para la obtención de gas.

El uso de la tracción animal para el laboreo de la tierra y el transporte es otra opción que se promueveSin embargo, olvidamos un medio muy utilizado durante la década de los noventa, que es también muy utilizado en Europa en países muy desarrollados, como Holanda. Me refiero a la bicicleta. En pueblos y ciudades pequeñas la bicicleta es sumamente práctica como transporte personal y como transporte de cargas no muy pesadas. Creo que su venta debe estimularse por todos los medios posibles con precios asequibles al cubano medio.

Las motos eléctricas también parecen ser una buena solución para ciudades grandes, como La Habana. Y el resto del transporte eléctrico, Además, no contamina la ciudad.
El equipamiento automotor que circula por nuestras calles está, por regla general, muy envejecido y es alto consumidor de combustible. Y es muy contaminante. NO SÉ SI LOS MOTORES QUE FUNCIONAN CON ETANOL SON MÁS EFICIENTES O NO Y CUÁNTO CONTAMINAN. Nunca escuché una explicación convincente para que no produjéramos etanol en grandes cantidades cuando disponíamos de 160 fábricas de azúcar y otros derivados importantísimos, desde los alcoholestableros de bagazo, papel gaceta, alimento animal. Felizmente, parece existir una nueva política gubernamental encaminada hacia la recuperación cañera.

Pero regresando a los medios de transporte, ¿no sería altamente beneficioso proceder a la renovación del transporte público y privado más allá de los autobuses Yutong y las gacelas rusas? Con autos que hacen 20 kilómetros por litro de gasolina, ahorraríamos la mitad del combustible actual. Y los carros viejos se utilizarían como chatarra para nuestra industria o para exportar. Hoy, en la calle, un Lada viejo se vende por 30,000 CUC o más, al igual que los almendrones. Tal vez una de las ofertas que podrían completar las más recientes medidas sobre el comercio de piezas de repuesto y equipos eléctrodomésticos podría ser la venta, a personas naturales propietarias de vehículos viejos, autos nuevos de bajo consumo a precio normal con la condición de entregar el vehículo viejo. ESO ES LO QUE GANARÍA el Estado en lugar de impuesto en metálico.

Lamentablemente seguimos aplicando el 10%% de gravamen al cambio de dólares físicos en las CADECAS, lo que hace que la gente los cambie con particulares  que no lo gravan así. Se pierde el banco ese dinero.

El gobierno ha manifestado preocupación con los especuladores que quiran acaparar para revender. Esto me recuerda lo que el padre de la exitosa reforma económica china, seguida después por VIETNAM, decía en los años 80 del siglo pasado: estabilizar el mercado es asunto primordial. Supongamos que un especulador quiere aprovecharse de nuestras nuevas medidas y compra cien motos eléctricas.  Si al día siguiente la tienda dispone de otras cien y así día tras día, de modo que la mercancía no se agote, el especulador se auto liquida. La clave está en mantener la oferta. EL MERCADO SIGUE SIENDO VÁLIDO EN EL SOCIALISMO, SÓLO QUE MEJORADO CON LA JUSTICIA SOCIAL.

El reajuste de horarios de trabajo   y demás medidas evidencia la potencial reserva existente. Todo empleado de ministerios  sabe que las 8 horas oficiales de trabajo se reducen a 5 en la práctica debido a la girovagancia y el palique ambulatorio como calificó el Canciller Raúl Roa García a este mal oficinesco. Las bodegas de barrió resolverían  su cometido con un horario corrido más breve en lugar de los dos turnos actuales.

De lo que se trata es de hacer las cosas bien con el mayor ahorro posible con la seguridad de que si todos hacemos lo mejor, todos tendremos lo mejor.