martes, 11 de mayo de 2021

Reuters, Afp, Sputnik, Prensa Latina, dicen...

Sin acuerdo, reunión entre Duque y el comité del paro en Colombia

Bogotá. La reunión entre el Comité Nacional del Paro (CNP) y el presidente de Colombia, Iván Duque, que busca poner fin a las movilizaciones y el bloqueo de carreteras que sufre el país desde hace 13 días, concluyó ayer sin acuerdo alguno, al tiempo que continuaron las protestas en varias ciudades.

Durante casi cuatro horas la organización que reúne a sindicatos, movimientos sociales y universitarios habló con Duque en la sede de gobierno, sin acordar una salida a la crisis social que reporta como saldo oficial 27 fallecidos y centenares de heridos, aunque las ONG Temblores e Indepaz dan cuenta de 47 muertos, 39 de ellos por violencia policial.

“No hubo empatía del gobierno con las razones, con las peticiones que nos han llevado a este paro nacional”, declaró el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, (CUT), Francisco Maltés.

Las manifestaciones, que cumplen 13 días, fueron convocadas inicialmente para rechazar un plan de reforma fiscal. Sin embargo, cuando el gobierno retiró la polémica iniciativa hace poco más de una semana, los movimientos sociales mantuvieron las protestas y exigieron acciones contra la violencia policial, la histórica desigualdad social con una renta básica para las familias más pobres y mejoras a la salud y la educación, el retiro del proyecto de ley de sanidad y una vacunación masiva contra el Covid-19, así como cumplir el acuerdo de paz con la ex guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y desmantelar las organizaciones criminales y paramilitares.

Diógenes Orejuela, del Comité Nacional de Paro y secretario general de la CUT, comentó que “fue una reunión fallida que no produjo nada”, y acusó al gobierno de esquivar la palabra negociación.

Jennifer Pedraza, representante estudiantil, aseguró que el gobierno mantuvo una posición similar a la de 2019, cuando eludió una negociación de fondo. “El discurso del presidente Duque fue complaciente con el uso excesivo de la fuerza pública en las manifestaciones y sobre la base de eso es imposible tramitar cualquier tipo de reivindicación”, sostuvo.

El alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, aseveró que el gobierno rechaza la violencia y que habrá cero tolerancia con los miembros de la fuerza pública que violen la Constitución y la ley.

Resaltó que el encuentro se agendó para para buscar una salida a las protestas y cierres de vías que se dan en el país desde el pasado 28 de abril, y por lo mismo se trató de una reunión exploratoria.

“No esperábamos una respuesta porque no era el espíritu de esa reunión hacer una declaración conjunta y presentar al país un acuerdo”, aseguró Ceballos.

El ministro del Interior, Daniel Palacios, recalcó que el pliego de peticiones pasó de ocho puntos a 108, lo que aleja las posibillidades de un pacto.

En tanto, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) manifestaron su preocupación por el ataque a tiros ayer contra indígenas que participan en una marcha conocida como Minga, y se dirigían a Cali en apoyo a las movilizaciones.

El domingo, habitantes de un barrio del sur de Cali se enfrentaron con los indígenas luego de que intentaron quitar las barricadas que los mantienen encerrados en sus calles desde que comenzó la protesta, lo que derivó en enfrentamientos, en los cuales algunos de esos habitantes sacaron armas y dispararon contra los participates en la Minga, con saldo de nueve heridos, denunció el Consejo Regional Indígena del Cauca. En tanto, la policía metropolitana de Cali reportó que cuatro personas resultaron heridas por los manifestantes.

Durante los disturbios varios vehículos fueron incendiados y algunas viviendas resultaron dañadas.

“Actúan como paramilitares”

Los indígenas señalan a esos residentes de haber actuado “como paramilitares” y de ser partidarios del uribismo, movimiento liderado por el ex presidente Álvaro Uribe, que rechaza las manifestaciones y bloqueos así como los acuerdos de paz con las FARC.

Pese a que el mandatario se había negado a viajar a Cali, epicentro de las protestas, lo hizo antenoche después de los reclamos de las autoridades locales y de congresistas de su propio partido, el derechista Centro Democrático, tras los enfrentamientos del domingo.

El gobierno asevera que los bloqueos mantienen a Cali, al igual que a otras ciudades del país de 50 millones de habitantes, con desabasto de alimentos y combustibles.

Nuevas manifestaciones se realizaron ayer en rechazo al gobierno de Duque en varias ciudades del país. En Cali hubo nuevos enfrentamientos entre manifestantes y la policía en el sector de El Ancla, al oeste de la capital del departamento Valle del Cauca, cuando los uniformados se presentaron para retirar barricadas y desbloquear los caminos, informó Noticias Caracol.

El Grupo de Puebla manifestó ayer su profunda preocupación por los acontecimientos en el país. Ante el complejo escenario, manifestó su solidaridad con la movilización ciudadana y el ejercicio de su legítimo derecho a la protesta pacífica.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/05/11/mundo/sin-acuerdo-reunion-entre-duque-y-el-comite-del-paro-en-colombia/

domingo, 9 de mayo de 2021

Ciruelas y marañones

 



Ciruelas y marañones,

iguales y diferentes

como las nubes, la gente,

las ideas, las canciones.

En mi traspatio (montones

cuando se acerca el verano) 

brillan buscando una mano

que les haga una caricia

y los convierta en delicia

del paladar de un cubano.

viernes, 7 de mayo de 2021

De nuestro tiempo

Por Raúl Roa Kourí

Se afirma que el pasado fue un siglo corto. Los cambios producidos en el mundo en diversos órdenes: las revoluciones sociales en México, Rusia, China, Cuba y Vietnam; las dos guerras mundiales y la nueva división del planeta en campos antagónicos (“socialista” y capitalista) resultante de la victoria aliada sobre el nazi fascismo, con el predominio de Estados Unidos, que emergió de la contienda como la principal potencia imperialista; la teoría de la relatividad de Einstein, que transformó de manera raigal nuestros conocimientos de la física e influyó  en las otras ciencias; los avances en la biología molecular y la genética, con el subsiguiente desarrollo de la biotecnología y su aplicación a la medicina, la veterinaria, la agricultura y la botánica; los descubrimientos en el campo de la astrofísica, las teorías del big bang y de las cuerdas, que dieron lugar a una nueva comprensión del universo y al inicio de la conquista del espacio; la revolución tecnológica, sobre todo en el terreno de las comunicaciones y la informática (las nuevas tics), que estimuló la concentración del capital en un grupo de países desarrollados (entre los cuales: Estados Unidos, Canadá, la Unión europea, Rusia, Japón y Australia) y en el seno de estos, entre muchos otros factores, aceleraron el proceso de mundialización (o globalización) que había adquirido nuevos bríos a raíz de los “descubrimientos” y conquistas del siglo XV.

Todo ello, unido a la desaparición del colonialismo clásico y el infamante régimen del apartheid en Sudáfrica, al surgimiento de numerosos países independientes en África, Asia y América Latina y el Caribe, y a la explosión demográfica, que dobló la población del orbe, justifican el aserto de Eric Hobsbawm y de otros científicos sociales contemporáneos respecto a la “brevedad” del siglo XX.

En efecto, no hay otro período histórico tan convulso ni en el que hayan ocurrido cambios socioeconómicos tan radicales y profundos, como en el siglo pasado, llamado también “siglo de las utopías”, a mi juicio erróneamente puesto que aparte de la “utopía” socialista o comunista, (ni el nazismo ni el fascismo, ambos corrientes irracionales y reaccionarias son utópicos, en el sentido que le doy al concepto) no hay otro válido: el pensamiento utópico precede a Platón, pasa por san Agustín, Tomás Moro, Saint-Simon y otros, hasta Marx y Engels quienes, armados de un método científico, el materialismo histórico y dialéctico, analizaron con gran acierto la sociedad capitalista de su época y concluyeron que el proletariado era la clase social llamada a liberar al hombre de su lobo el hombre, y al mundo de la opresión del capital, creando una sociedad en que “el libre desenvolvimiento de cada uno sea la condición del libre desenvolvimiento de los demás”.

Desde que se forjó la sociedad de clases, toda la teoría político social enderezada a cambiarla de base ha sido, en cierto modo, utopista. Y aunque no se trata (en los revolucionarios marxistas) de buscar las soluciones fuera del topus uranus o en una ilusoria civitas Dei, sino en esta tierra que habitamos, la fundación de una sociedad sin explotadores ni explotados, basada en la justicia social, que exige de cada quien contribuir según su capacidad y le retribuye según su trabajo (en el comunismo, según sus necesidades), no deja de resultar utópica, empero factible.

En realidad, ninguna de las revoluciones sociales mencionadas ha logrado “construir el socialismo” –aunque ese no fuera para Marx el objetivo de la revolución, pues pensó el socialismo como una etapa en la edificación de la sociedad comunista y no como una formación social en sí– y, mucho menos, el comunismo. 

Si aquel presupone la destrucción de la vieja sociedad y la construcción de otra sobre bases muy diferentes, presupone asimismo que la sociedad reemplazada posea un alto nivel de desarrollo económico, industrial, social y cultural, como eran la Inglaterra, la Alemania o la Francia del siglo XIX y, para nada, la Rusia de 1917, atrasada, feudal, de escaso desarrollo industrial y, por ende, con una relativamente pequeña clase obrera, de masas empobrecidas e ignorantes, donde Vladimir I. Lenin y el Partido Comunista (bolchevique), contra la opinión establecida, hicieron la primera revolución socialista. 

La violencia fue, una vez más, partera de la historia. Pero no me refiero sólo a la violencia armada; también se violentaron las condiciones que, según Marx y Engels, eran necesarias para edificar una sociedad comunista, tras una etapa socialista cuya duración nunca precisaron, pero debía bastar para sustituir las bases de la sociedad burguesa, su superestructura jurídico-política y erradicar las diferencias de clases, lo que daría paso a la progresiva extinción del Estado y al comunismo.

La genialidad de Lenin consistió en identificar a Rusia como “el eslabón más débil de la cadena imperialista” y percatarse de que era posible allí hacer una revolución socialista, comunista. (Lo mismo ocurrió en Cuba, donde Fidel Castro, contra todo lo que entonces se tenía por cierto, hizo una revolución contra el ejército y las otras fuerzas armadas de la dictadura, y derrotó a los testaferros criollos del imperio en su propio “traspatio”, estableciendo el primer país que construye el socialismo en el hemisferio occidental).

Un aspecto fundamental, que sin embargo no se tuvo bastante en cuenta, es que la nueva sociedad difícilmente podía existir sola en el mundo; de hecho, requería el surgimiento de revoluciones sociales en Alemania, Inglaterra y Francia, que fungirían como locomotoras del cambio social en Europa, conditio sine qua non para crear el sistema-mundo comunista que sustituiría al burgués-capitalista. El socialismo (comunismo) tiene que ser por fuerza un sistema mundial, como lo es el capitalismo; un país solo, o un pequeño grupo de países (v. g., el llamado “campo socialista europeo”) no pueden subsistir como tales en un mundo donde predomine el sistema capitalista imperialista burgués; entre otras cosas, porque el intercambio económico, comercial, financiero y cultural entrambos termina impidiendo, por inevitable contaminación, un genuino desarrollo socialista (comunista).

Al no ocurrir la revolución en ninguno de los países desarrollados de Europa, como esperaba Lenin y requería la naciente URSS, se vio obligado –en medio a la tremenda batalla contra los ejércitos de la coalición capitalista antisoviética y la contrarrevolución interna, que colocó al país, ya desangrado por la primera guerra mundial, en situación asaz crítica– a implantar la Nueva Política Económica (NEP, por sus siglas en ruso), reintroduciendo, con vistas a fomentar la producción y la productividad del trabajo, mecanismos capitalistas en la economía y sociedad rusas, que no dejaron de marcarlas negativamente, desde el punto de vista de la teoría marxista (i. e., libre de rémoras capitalistas.). 

Peor fue el intento de N. S. Jruschov de construir el socialismo a través de reformas económicas basadas en patrones capitalistas que, por supuesto, servían sólo para reproducir el capitalismo y no para desarrollar el socialismo. En la URSS, como luego en China y Vietnam, se estableció el socialismo de Estado, en la primera, bajo la máscara del sedicente “socialismo real”. En el prólogo a un “Informe sobre las reformas económicas en los países socialistas”, que elaboré por indicaciones de Carlos Rafael Rodríguez con motivo del viaje a estos por Fidel Castro en 1974, y que apareció sin mi firma, como un “trabajo colectivo” de la Secretaría Permanente para Asuntos del CAME, que yo dirigía, escribí exactamente eso (que servían para reproducir el capitalismo). Empero, se suprimió también el prólogo, a fin de que “dejáramos a Fidel sacar sus propias conclusiones”.

A la muerte del líder revolucionario, en 1924, Stalin se encargó no sólo de eliminar a la mayoría de los compañeros de Lenin, incluido León Trotsky, Comisario fundador del Ejército Rojo y brillante ideólogo –asesinado en México por su hit-man Ramón Mercader, en 1940– así como a miles de otros revolucionarios (sacó del juego, de una u otra forma, a dieciocho de los veintisiete miembros del Buró Político elegidos en el último congreso presidido por Lenin y eliminó a casi el ochenta por ciento de los miembros del Comité Central elegidos en 1934) sino de generalizar el “terror rojo”, responsable del exterminio de millones de campesinos, pequeño burgueses, intelectuales, remanentes de las capas sociales de la antigua sociedad, amén de cualquier “sospechoso” de actividades “antipartido y antisoviéticas”.

 A la vez, fortalecía su control sobre el Partido y el Estado, estableciendo un ordenamiento social que Fernando de los Ríos calificó, con acierto, de “césaropapismo”, por su semejanza con el antiguo imperio romano de Oriente, en el que César y Pontífice Máximo eran una y la misma cosa: el único y absoluto mandante. (Stalin lo fue, en su doble condición de Jefe del Gobierno y del Partido.) 

El resultado poco tenía que ver con el socialismo, como lo entendieron sus precursores, y hasta el propio fundador del primer Estado de obreros y campesinos, V. I. Lenin y, en realidad, condujo al establecimiento de un régimen burocrático, dictatorial, en el cual el poder del pueblo brilló por su ausencia y en el que florecieron las desigualdades, el cinismo, la corruptela y la doble moral. Quienes, como yo en los años cincuenta, leímos la crítica de Milovan Djilas al titoísmo en su libro La Nueva clase, pudimos darnos cuenta – al conocer  los países “socialistas” de Europa del Este y la URSS, incluida Yugoslavia– de que no se trataba en verdad de una “clase social” (en el sentido marxista) sino de una casta (los apparatchiki), integrada por los dirigentes y altos funcionarios del Partido y el Estado.

En épocas de Stalin, por ejemplo, los miembros del Buró Político habitaban mansiones construidas al efecto en las Colinas de Lenin (Jruschov les dio luego amplios apartamentos en edificios especiales y destinó aquéllas al Protocolo de Estado); siempre compraron en tiendas exclusivas, anexas al GUM (Gozudarstvennyi universalnyi magazin), a las que el ciudadano común no tenía acceso, sus alimentos, ropa y todo género de productos, incluso importados, pagándolos en rublos y no en divisas, como era lo normal en las tiendas recuperadoras de moneda convertible, llamadas Beriozhka.

Esa deformación del socialismo, que convirtió la etapa de tránsito al comunismo en algo que no tenía fecha de conclusión y se autoproclamó “socialismo real”, propició también el surgimiento de aspectos muy negativos, que terminaron socavando las bases de la Revolución de Octubre: la corrupción personal, el carrerismo y el oportunismo se generalizaron, convirtiéndose en medios para escalar posiciones en el Estado y el Partido, obtener mejores salarios y viviendas, autos y otros bienes materiales. 

No se trata de negar los logros de la Revolución de Octubre, cosa siempre de moda entre los intelectuales de derecha y ahora entre los “comunistas desencantados” de toda latitud y procedencia; baste recordar que transformó a Rusia, de vagón trasero del capitalismo europeo, en “superpotencia” mundial, la primera que envió un hombre al cosmos. Tampoco se pueden desconocer avances indiscutibles en diversas esferas de la investigación científica; en la creación, a pesar de todo, de una sociedad mucho más justa que la precedente y con bastante igualdad, así como niveles aceptables de educación (algunas universidades e institutos alcanzaron resultados de excelencia) y de salud pública, aunque de una calidad ostensiblemente desigual, según los centros y lugares en que se brindara la atención médica. 

No obstante, conocidas carencias, en particular en cuanto a la libertad de expresión política, literaria y cultural, más la ausencia de una verdadera democracia socialista en que el pueblo participara  en las decisiones, tuvieron un efecto deletéreo a largo plazo, comprometiendo el desarrollo mismo de la nueva sociedad.

No es lícito, por otra parte, desconocer la ayuda que la URSS brindó a los pueblos africanos y asiáticos en su lucha de liberación nacional y tras la independencia (no siempre sobre bases justas, como advirtió Che en Argel, en 1965, al referirse al carácter desigual del intercambio comercial entre los países del campo socialista y el Tercer Mundo). Ni que el hecho de ser una superpotencia de signo contrario al capitalismo, contribuyó, dados su poderío político y militar, al equilibrio en las relaciones internacionales frenando, en ocasiones, la política imperialista y aventurera estadounidense y, durante la crisis en torno al Canal de Suez, el belicismo franco-británico.

La revolución rusa significó, a no dudarlo, un paso adelante en la vida de la humanidad, pero hacer una valoración de sus logros y defectos es harto complejo. Si en el orden social representó el intento mayúsculo de crear la primera sociedad de la historia sin explotadores ni explotados, en los órdenes político y social sus resultados fueron menos satisfactorios. La Unión Soviética no fue en absoluto el “paraíso de los trabajadores” de la propaganda estalinista: recuérdense nomás los gulags y campos de trabajo forzado en Siberia y otros parajes remotos. 

Junto a luces evidentes, hay que incluir las densas sombras de la represión política, la colectivización forzosa, la aniquilación de la democracia y el debate libre, no sólo en la sociedad (se argüía que la crítica podía ser utilizada por el enemigo en perjuicio del Estado naciente) sino en el mismo Partido, lo que trajo como consecuencia, entre otras cosas igual de graves, la esterilidad del pensamiento revolucionario y el aborregamiento de la sociedad.

Manchones imborrables fueron, también, la satelización de Europa oriental, a cuyos países (RDA, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania, y Bulgaria) impuso la URSS el “socialismo” manu militari tras la victoria sobre el hitlerismo, con los efectos desastrosos que sabemos; y la supeditación del movimiento comunista y obrero internacional a sus intereses estatales, entre otros “desaguisados”, por usar un eufemismo.

Lo imperdonable, sin embargo, fue crear y difundir la patraña de que el “socialismo real” era el socialismo, y no su grotesca caricatura; subordinar la “revolución mundial” a los intereses nacionales de la URSS; convertir ésta en otra suerte de “imperio”, que aplastó por la fuerza todo intento de cambio en su redil europeo (Hungría, Checoslovaquia, RDA) y hasta asiático (Afganistán), con independencia de que, en algún caso, se tratara de coartar un posible retorno al capitalismo y, en otros, de acallar todo reclamo de independencia, aunque no fuera estrictamente anti-socialista.

La gerontocracia que terminó gobernando el país de los soviets fue incapaz de transformar el Estado-Partido burocrático creado por Stalin y sus seguidores quienes, tras el breve interludio de Nikita S. Jruschov y los vientos refrescantes del XX Congreso del PCUS en 1956, se hicieron una vez más de las riendas del poder (de donde, valga aclararlo, nunca se separó a la mayoría) y condujeron a la URSS a una desenfrenada carrera armamentista, en competencia imposible con los Estados Unidos, lo cual contribuyó a su ruina económica; y, por último, a la intervención militar en Afganistán, guerra injusta que culminó en la derrota humillante de sus tropas y fue denunciada de manera casi unánime por la comunidad internacional. (Nuestro gobierno, por cierto, se negó a condenarla, aun cuando la considerábamos un serio error; la razón, como expresé entonces a la Asamblea General de la ONU, era que: “Cuba jamás llevará agua al molino del imperialismo”).

Los esfuerzos tardíos de Mijaíl Gorbachov por corregir el rumbo (si en verdad quería corregirlo y no hundir lo poco que restaba de los sueños de Octubre, cosa no improbable, a la luz de sus declaraciones posteriores) resultaron vanos: no era dable realizar a un mismo tiempo los radicales cambios políticos y económicos requeridos. La reconstrucción de la economía sobre bases de veras socialistas (perestroika) y la democratización del Estado, el Partido y la sociedad (apodada glassnost, o sea, transparencia) solo eran factibles si se emprendían por separado,  paso a paso. Intentando hacerlo al unísono, Gorbachov –como expresó  Fidel– “sacó al genio de la botella, pero no pudo meterlo de nuevo”.

Lo ocurrido en los países de Europa oriental después del tan cacareado “derrumbe” del muro de Berlín, no deja lugar a dudas en cuanto a la endeblez política del “socialismo real” (independientemente de que a ello haya contribuido bastante la actividad enemiga); tampoco las deja el desmoronamiento de la Unión Soviética: el “socialismo en realidad existente” (en ruso, sushustvúyushi sotsialism) desapareció de la faz de la Tierra sin que se disparase un solo tiro, cual frágil castillo de arena. 

Las bregas y anhelos de millones de comunistas, hombres y mujeres de bien, terminaron de esfumarse con la irrupción del “capitalismo salvaje” en la patria de Lenin. Esto, sin embargo, no fue el fin de la historia, como afirmaron los epígonos y pseudofilósofos del imperio: un verdadero socialismo sigue siendo no sólo posible sino necesario, pues el capitalismo, como el “socialismo real”, ha demostrado ser incapaz de resolver los acuciantes problemas que enfrenta la humanidad.

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jueves, 6 de mayo de 2021

Conversando en la cola (fila)

Por Carlos Pereyra

LA HABANA. Para los cubanos, el triángulo de las Bermudas más que un punto geográfico es una situación muy vívida. El Bloqueo, los problemas estructurales del sistema económico que seguimos arrastrando y la pandemia, lo conforman. Y todo está en la cola.

“La mesa empieza en la cola, si no la hago… ¿qué comemos?”. Así me argumenta, un jubilado de 82 años, mientras hace la fila que conduce a este comercio. Él lleva mascarilla y trata de guardar distancia, arte difícil porque “si no me muevo se me amontonan algunos”.

En realidad, la mesa familiar comienza en la cola, “no en la libreta de abastecimiento, que en tiempos normales tampoco alcanzaba para más de diez días”, añade.

Comida, economía, abastecimiento: primera “pata” del triángulo que a cada rato lo lleva a salir a la calle retando a la Covid-19. Él pertenece al grupo etario más vulnerable a la pandemia. Pero no tiene otra solución: su esposa tiene la misma edad que él, su hija, divorciada, está empleada en una empresa estatal. “Me la tengo que jugar”, afirma. ¿Jugar contra quién?, pregunta que se cae de la mata. Tiene miedo entendible de contraer la pandemia.

Cada día los datos sobre el comportamiento de la Covid-19 en nuestro país revelan que ha tomado fuerza, especialmente en la capital.

Progreso Semanal. CUBA.COVID-19. Informe epidemiológico al cierre de May 03 de 2021. Confirmados: 110644 (*1019 Nuevos positivos). Ingresados:21212. Fallecidos: 686 (*** 11 Fallecidos). Críticos 51. Graves 64= 115 en TERAPIA INTENSIVA. Recuperados: 104326 (1070 Altas) Letalidad: 0, 62 %.

De los 1019 Nuevos Positivos: 992 Autóctonos, 27 Importados. La transmisión abarca todo el país. Las provincias más afectadas: La Habana 658, Matanzas 60, Santiago de Cuba 64, Mayabeque 59. La región occidental del país es la más afectada.

“O me arriesgo o mi mujer, mi hija y yo pasamos hambre”, así de simple, resume el drama. Por eso está aquí en la cola (fila) de un comercio que vende en Pesos Cubanos. Pero hace una semana “la hice para comprar en la Época” — tienda que solo vende en dólares u otras monedas fuertes–, me dice. Un familiar le envió dinero desde Estados Unidos y cuando a las 6 de la mañana llegó a marcar en la cola, “aquello era una manifestación…dijeron que había carne de res, queso, aceite y más cosas”. Pero a las 2 de la tarde se fue porque aquello no tenía fin. “Había gente que dicen que estaba  allí desde las 5 de la madrugada, ¿cómo es posible si desde las 9 de la noche hasta las 5 está prohibido andar por la calle?”

Pregunta válida. En las redes han aparecido memes con personas escondidas en los árboles. La realidad del underground cubano es más creativo ensanchando “negocios”. No es un secreto que en las zonas donde hay tiendas en moneda dura, la economía soterrada ha encontrado nuevos espacios: por pasar la noche en las escaleras de algunos edificios se cobra 15 pesos y si es en la azotea, 30.

Le comento a Octavio que se encoge de hombros. Nada lo sorprende. Él, que se cuida por la Covid-19, tiene otra preocupación que me confesó al comienzo de la conversación: Tiene 82 años, solo padece de la presión que la tiene controlada y para el proceso de intervención con los candidatos vacunales que comienza en estos días de mayo, no lo han incluido “precisamente por la edad”.

Tendrá que seguir jugándosela a ese enemigo que no tiene rostro. El hambre es la otra alternativa. Al menos parece que por hoy está ganando la partida. Ya le toca el turno para entrar en la tienda. “Voy a comprar pollo y algo más que pueda”. “Cuídese y suerte”, le respondo.

Fuente: https://progresosemanal.us/20210505/conversando-en-la-cola-fila/

lunes, 3 de mayo de 2021

Regreso a Busaco y el avión de Modesto

Por René Rodríguez Rivera

Dice una gran verdad que la alegría en casa del pobre dura poco. A media mañana del siguiente día de haber avanzado desde Busaco para unirnos con las tropas, llegó el Jefe de Estado Mayor  y nos dijo que debíamos regresar al poblado porque la ofensiva se había detenido momentaneamente. Recogimos todo y en poco más de una hora regresamos a la casa que habíamos abandonado el día antes. 
 
Volvimos a situar todo, por si llegaban heridos o enfermos, y nos ubicamos un poco mas holgados que antes. Ya habían reparado el motor del agua y la planta eléctrica pequeña --que funcionaba muy bien-- había sido instalada nuevamente. En la revisión de la casa encontramos, en un closet, una garrafa de buen tamaño de vino portugués; decidimos conservarla para alguna ocasión que mereciera un brindis. Esa noche comenzamos nuevamente a hacer guardias pero ya en el poblado se había establecido un pelotón de nuestras tropas y una compañía FAPLA. 
 
En la mañana nos avisaron que vendría el Jefe de Servicios Médicos de las FAR, el Comandante Guillermo Rodriguez del Pozo, al que todos conocíamos muy bien y con el que guardábamos buenas relaciones. A eso de las 10  de la mañana, más o menos, aterrizó una pequeña avioneta donde venía el Comandante. Estuvo varias horas con nosotros y le ofrecimos almuerzo de sardinas en lata. Recuerdo que nos dijo:  “Ustedes están tan lejos que he tenido que venir a verlos en avion´´. Conversamos largo rato; nos contó de Cuba y de la situación en Angola. A media tarde se marchó en la misma avioneta en que habia llegado.
 
El siguiente día transcurrió monótono y aprovechamos para descansar, después de tanto ir y venir por aquellos caminos. Solo recibimos dos heridos leves y evacuamos a un politraumatizado que había caído en una mina.
 
Al  amanecer, bien temprano, nos enviaron un mensaje que decía que nos prepararamos porque avanzaríamos nuevamente. Recogimos todo, desarmé y engrasé mi AKM, que estaba bastante sucio. A medio día aterrizó en la pequeña pista de tierra el Cessna verdeolivo de Modesto, nuestro amigo piloto, con el que habíamos compartido en otras oportunidades. Llegó y nos dijo que tenía la indicacion de llevarnos para Luena (Luso) en cuanto le dieran la orden, y que casi seguro sería en la tarde. También nos dijo que la artilleria reactiva atacaba las afueras de Luena, capital de la provincia de Moxico en el interminable este angolano, y que el enemigo se estaba retirando. Lo primero que me vino a la mente fue que me perseguía la desgracia de volver a montar en un avión y, para colmo, ahora en un cascarón de dos motores. 
 
Este avión lo utilizaba Modesto para reconocer los movimientos del enemigo y tenía varios agujeros de bala. Modesto nos dijo que el Comandante Jefe del Frente, Fernández Gondin, quería que le llevaran los médicos por avión porque en el camino había muchas minas. Preparé mi mochila asimilando la “desgracia” aérea que me perseguía, y  decidí esperar lo más tranquilo posible. Como a las 4 pm llegó la noticia de que nuestras tropas ya habían tomado Luena.
Si ya relaté este inolvidable viajecito, les ruego me perdonen. Ahora estoy llevando la cuenta y no se repetirá.
 
Sobre las 6 de la tarde nos ordenaron que fuéramos hacia la pista. Cuando llegamos, Modesto estaba sobre uno de los motores con una tapa levantada, ordenando unos cables eléctricos para volver a introducirlos en el motor. Una especie de frialdad me recorrió la espalda.
 
Los motores echaron a andar y montamos en el aparato Robert el cirujano, Olirio el anestesista, Arencibia el cocinero, Lucio el sanitario y yo. El avión corrió por la pista de tierra y se elevó sin dificultades. Miré por mi ventanilla y observé que el sol se aproximaba a la linea del horizonte. Robert se sentó en el asiento delantero, concebido para un segundo piloto o copiloto, que estaba vacío, y yo detrás de Modesto, quien dijo que el vuelo no duraría mas de 15 minutos.
 
La vista era preciosa, con el poniente del sol. El aparato volaba sereno y Modesto le dijo a Robert que cogiera el timon y piloteara. Hubo protestas, medio en serio y medio en broma. Robert agarró el timón y el aparato continuó estable. Pensé que era lo último que me podía suceder: montar en un avión piloteado por un “no piloto” (al que no quiere caldo, tres tazas).
 
Las sombras del oscurecer avanzaban mientras miraba el espectáculo por mi ventanilla. Habrían transcurrido unos 10 minutos desde que despegamos cuando de pronto vi una luz roja muy brillante que pasó muy cerca, hacia lo alto. Me quedé un segundo observando como aquella luz se perdia en la noche. La voz de Modesto el piloto me sacó de mi observacion: “Nos estan disparando; esas son balas trazadoras´´!
 
Por ambos lados del avión pasaron hacia arriba algunas de aquellas luces. “Hay que aterrizar rápido”, dijo Modesto, y tomando su timon lo inclinoó hacia delante. El aparato comenzó a descender bruscamente, en picado; me aferré a mi asiento, miré hacia al frente y vi como la tierra envuelta en penumbras se aproximaba vertiginosamente. Jamas volveré a experimentar una sensación como esa. Cerré un momento los ojos y fué peor: me dieron nauseas.
 
El Cessna continuó descendiendo a gran velocidad; algunas trazadoras pasaron cerca y por último Modesto enderezó el avion y vimos las luces de la pista de aterrizaje del aeropuerto. Con maestría, el aparato aterrizó en la pista parcialmente iluminada, avanzó por ella y finalmente se detuvo junto a un grupo de combatientes cubanos y angolanos, cerca de un hangar.
 
Descendimos y nos recibieron los comandantes Fernández Gondin y Dangereaux, Jefes del Frente Este por Cuba y Angola, respectivamente. Los disparos no eran contra nosotros, nos dijeron. Los habían realizado un grupo de combatientes de las FAPLA que habían tomado una fábrica de vino y estaban “contentos”, disparando al aire. Aún tenía un ligero temblor en las piernas cuando montamos en un todoterreno que nos llevaría al Hospital de la ciudad. Aquí no acabaría nuestro peregrinar; nos esperaba el batallar de un largo camino de cientos de kilometros hasta la frontera con la Republica de Zambia. 
 
En el hospital me entregaron 19 cartas de Cuba; de ellas, 16 eran de mi esposa. Las primeras que recibía desde que salí de Cuba en Noviembre de 1975. El siguiente día sería el 14 de febrero de 1976. 
 
R3.
 
Epílogo...
 
Un día, despues de varios años, me encontré con Modesto, que estaba de parqueador en la tienda de Tercera y 70, en Playa. Le pregunté qué hacía allí y me dijo: “Médico, el retiro no me alcanza para vivir”. Falleció hace unos años.

domingo, 2 de mayo de 2021

El primero de mayo y las reivindicaciones

Del fb de Abel Tablada

Hago un paréntesis en la preparación de mis clases para hoy, primero de mayo, reflexionar sobre los derechos ciudadanos en Cuba. El día internacional de los trabajadores conmemora las protestas contra el poder capitalista, que en 1886, costó la vida a decenas de obreros, por las cuales hoy millones de trabajadores disfrutan de jornadas de 8 horas diarias de trabajo y dio pie a otras muchas reivindicaciones sindicales y logros sociales. 

Yo, como trabajador de la educación, además de agradecer a todos aquellos que desde siglos atrás lucharon por los derechos que hoy nos parecen algo común y consustancial a nuestras vidas, también quisiera resaltar la necesidad de alcanzar otros derechos que nos acercarían a tener un mejor país independientemente de las agresiones externas.  

Parte de esos derechos es que las voces del pueblo, además de ser escuchadas, también sean canalizadas a través de mecanismos alternativos para que todo aquel que no esté de acuerdo con las políticas gubernamentales las pueda expresar sin temor y pueda encontrar formas legales, sin ayudas o influencias de gobiernos e instituciones extranjeras, para organizarse y proponer soluciones a los problemas que enfrentamos, ya que, por las vías electorales, no podemos ejercer ese derecho.

Cuando esos mecanismos para encausar problemas, aspiraciones y reivindicaciones no existen, o son ineficaces o ficticios, cuando el poder traza líneas rojas que dejan un margen muy estrecho de acción, cuando las supuestas reuniones, encuentros, eventos y debates entre el gobierno, sus instituciones y la ciudadanía son cuidadosamente diseñados para que el guion no tenga sorpresas incómodas, entonces se alimenta el camino para la ilegalidad, el mercenarismo, la intervención extranjera en asuntos internos y sobre todo para una división profunda de la sociedad. 

Las agresiones y bloqueo estadounidense por décadas han obligado a establecer un estado de cuasi guerra permanente que han radicalizado las políticas y limitado las libertades ciudadanas. Esto pudiera ser entendible, sobre todo en los inicios de la Revolución cuando faltaba un mayor fortalecimiento de las instituciones y estrategias para resistir esas agresiones. 

Pero la extensión por décadas de esas respuestas radicales a las amenazas latentes, programas de subversión y ataques reales de todo tipo por parte de los Estados Unidos, han tenido un impacto negativo todavía mayor para el desarrollo mismo de la sociedad cubana. Con el argumento de defenderse del enemigo se ha renunciado a principios básicos por los cuales se hizo la Revolución y se le ha entregado el poder de decisión al enemigo para el avance de políticas revolucionarias y democráticas dentro de nuestro país. 

Es un círculo vicioso que usan los que desean la destrucción del sistema socio-político cubano, primero, financiar acciones que en sus países no serían toleradas si tuvieran el mismo objetivo, y después acusar al gobierno cubano de no respetar los derechos humanos. Pero más absurdo y contraproducente es cuando, para defenderse del enemigo y por la acción de algún individuo o grupo pequeño pagado desde el exterior, el gobierno cubano acciona de la misma forma que el enemigo quiere para seguidamente acusarlo de ser una dictadura, mantener las razones para no quitar el bloqueo y amplificar su campaña de desprestigio internacional que a su vez daña todo el movimiento progresista internacional. 

¿No es suficientemente fuerte el sistema político cubano para, sin tolerar acciones hostiles ni perder la dignidad como país, actuar bajo las leyes constitucionales y los principios de defender la dignidad de cada persona al enfrentar acciones desestabilizadoras? ¿No sería la aceptación de la no homogeneidad y de la existencia de diferencias una forma de lidiar y a la vez ser resilientes ante posibles agresiones de ese tipo? Si la gran mayoría del pueblo está con la Revolución, si los medios de difusión masiva están en manos del poder, si la verdad de la Revolución es más grande que cualquier campaña difamatoria, ¿por qué tener que neutralizar y usar la fuerza cuando un joven estudiante o cualquier ciudadano sale con un cartel a la calle? ¿Por qué aplicar prisión domiciliaria sin el debido proceso judicial a varios ciudadanos? 

Es cierto que la situación es extremadamente crítica entre el impacto del bloqueo estadounidense, las ineptitudes internas y la pandemia. Es cierto que cualquier gobierno estuviera en una situación vulnerable si además está siendo atacado constantemente. Y es por esto por lo que no son momentos propicios para crear escándalos, provocaciones y de seguir guiones de gobiernos que en realidad no quieren lo mejor para Cuba y su pueblo. Pero aquí el asunto no es ponerse del lado o no de los supuestos mercenarios, o desestabilizadores o provocadores pro-imperialistas. El asunto principal es velar por los principios, la legitimidad y la legalidad en el accionar propio del estado. Porque un accionar equivocado y fuera de la ley por parte de las fuerzas policiales, tiene peores consecuencias y genera más daño a nuestro país que las propias provocaciones de un ciudadano, o un grupo de jóvenes.

Esa unidad que se nos incita a mostrar, que se quiere hacer ver para mostrar la fortaleza de un sistema y de la Revolución es una imagen construida y poco realista. Primero, porque en cualquier grupo humano existe la diversidad de criterios y segundo porque es imposible que exista unidad hacia un proyecto cuando las opciones que quedan si disientes son callarse, o emigrar, o luchar por vías legales pero inefectivas o buscar como último recurso la protesta y el activismo y caer preso. La mejor y más efectiva unidad hacia un proyecto de país es la que surge de la participación ciudadana, donde todos los grupos sean representados y donde se reconoce la diversidad y la convivencia entre desiguales, pero garantizando las mismas oportunidades dentro de la ley. 

Yo estoy expresando mi criterio libremente y no voy a caer preso ni tampoco voy a perder mi empleo. Es decir, en Cuba uno sí puede expresar sus criterios y contradictoriamente puede que algunos ciudadanos se expresen más en redes sociales que ciudadanos corrientes en otros países. Esto se debe en parte a que, al no haber en Cuba una prensa legal que refleje la realidad desde otros ángulos y visiones fuera de los del gobierno, con opiniones diversas y contrastantes, que inciten a pensar, a decidir, entonces muchos nos sentimos incitados a expresarnos a pesar de no ser expertos ni en periodismo ni de la realidad socio-política del país. Sin embargo, aunque en mi país no me pasen cosas terribles como le puede pasar a un chofer negro en los Estados Unidos, o a un periodista en México, o a un activista comunitario Colombiano, o a un manifestante en Chile o a un disidente chino o activista ruso, lo cierto es que en Cuba, mi querido país, al cual regresé por sus inmensas virtudes, además de por mi familia, es muy difícil la tarea de querer cambiar las cosas y mucho menos de lograrlo. 

Si gestiones tan mundanas como reclamar durante 6 meses un paquete perdido o robado, o pedir durante un año el cambio de posición de un foco de largo alcance para yo poder dormir tranquilo o que arreglen las bombas de agua para que le llegue agua a un familiar, o que me homologuen un título doctoral por más de 20 meses cuestan tanto trabajo y además, en ninguno de los casos se ha resuelto, mucho menos se puede esperar cambiar una ley, una política o impulsar una reivindicación gremial como ha ocurrido con el no reconocimiento oficial del derecho de los arquitectos, ingenieros y otros profesionales a ejercer de forma independiente después de muchas cartas, reflexiones y reuniones.

El capitalismo salvaje del siglo XIX asesinaba a los manifestantes y su sistema judicial condenó a varios a la pena capital. El capitalismo neoliberal de hoy en día mata de muchas formas, ya sea por problemas de salud, por promover la esclavitud ilegal, o por dejar a millones de personas desamparadas sin servicios básicos como agua, educación y salud y si sigue el curso actual, destruirá la humanidad misma por el cambio climático. La violencia policial en muchos países es mucho peor que en Cuba sin que se les acuse a sus gobiernos y sistemas de no defender los derechos humanos. 

Es por eso que cambiar no quiere decir ser como los otros, como los peores ejemplos de nuestros vecinos, cambiar quiere decir mejorar porque nuestro sistema, a pesar de sus beneficios, no ha logrado ser suficientemente democrático ni participativo, ni generador de riquezas y causa, en muchos cubanos, desilusión, desesperanza, desidia, doble moral, ilegalidades y la emigración de ciudadanos y profesionales valiosos. 

Que un grupo de jóvenes inconformes quieran provocar desestabilidad, o simplemente protestar, sean mercenarios o no, es una consecuencia y reacción al estado de las cosas en el país, que se acrecientan, y repito, con el bloqueo, la ineptitud interna y los efectos de la pandemia. No se le puede achacar toda la responsabilidad a los que, por motivo de leyes que no dan espacio a disentir, las infringen. 

El uso de la fuerza, el abuso policial, las detenciones arbitrarias y culpar a esos grupos de sus acciones sin ver las causas sistémicas es un grave error y a largo plazo contribuirá al gradual desprestigio de las fuerzas policiales y de seguridad cubanos y al mismo gobierno, no ya ante los ojos del mundo, sino peor aún ante los ojos, los corazones y las mentes de los muchos cubanos que todavía aspiramos a construir una sociedad inclusiva, democrática, próspera y sostenible y que no queremos que dependa de que el presidente de los Estados Unidos decida quitarnos el bloqueo y dejar de ser hostiles hacia Cuba.

jueves, 29 de abril de 2021

Isla Negra 17/481

Isla  Negra 17/481

casa de poesía y literaturas  

abril 2021 -   (abril 2004)  

suscripción gratuita.                      desde Italia                      Dirección: Gabriel Impaglione.

Publicación inscripta en el Directorio Mundial de Revistas Literarias UNESCO   -   Miembro fundador del Movimiento Poético Mundial

 

revistaislanegra@yahoo.es     -    http://revistaislanegra.wordpress.com  -  http://revistaislanegra.wix.com/isla-negra

 

 

Noé Jitrik

Rivera, Buenos Aires, Argentina - 1928


Arte poética

                                                                                                a Paco Urondo

 

Hay algo que titila en el plexo

hay una punta hiriente a la altura del poder de maldición

 

nada puede salir de este derrumbe

sólo lo que queda después de una gran devastación, la paciencia

 

un recuerdo ha trepado por la memoria y se intensifica

los focos revientan sobre la perplejidad

 

¿es posible que hayamos llegado a tal extremo?

 

debo excluirte, hijito querido, ruidito del amor

de las maldades calientes a las que no puedo renunciar

 

me sube el pavor y se me atranca entre los dedos

balbuceo y el tormento se desorbita

las palabras

las palabras

un clima inalcanzable

para siempre el borde

nunca el abismo.

 

 

Salvatore Quasimodo

Modica, Italia -1901 – 1968


En el follaje de los sauces

 

Y cómo podíamos cantar

con el pie extranjero sobre el corazón,

entre muertos abandonados en las plazas

sobre la hierba dura de hielo, al lamento

de cordero de los niños, al grito negro

de la madre que iba hacia el hijo

crucificado en el palo del telégrafo.

En el follaje de los sauces, por voto,

nuestra lira habíamos colgado,

oscilaba ligera en el triste viento.

 

versión al castellano, Gabriel Impaglione



Dardo Dorronzoro

San Andrés de Giles, Argentina -1913. / secuestrado en Luján el 25 de junio de 1976


Los amigos

 

Yo tenia un amigo

y otro amigo

y muchos amigos.

 

Alguno traía su guitarra,

otro su aventura

y otro su soledad y su tristeza.

 

Aquí, en esta mano, hay alguna lágrima, todavía,

de aquel tiempo;

algún recuerdo

que me llega a veces como un galope de caballos,

como un perfume

o como un dolor

buscando lugar en la sangre.

 

Yo tenía amigos

que se fueron a buscar la muerte.

Otros se convirtieron en maiz,

en guitarra, en canciones;

otros se convirtieron en ciudad,

en puerto, en mueble de oficina,

y algún otro, como yo,

se convirtió en poema.

 

  

Miguel Ángel Bustos

Buenos Aires, Argentina – 1932 / 1976. Asesinado por la dictadura.


¡Escuchemos!

 

Escuchemos

que viene la mañana.

de hombros alzados a las nubes,

 

escuchemos su empujón en el pecho.

Que traemos amores

brotados de la noche al día.

Muriendo van los besos

 

en bocas golpeadas y dormidas.

Vueltos al sueño,

que viene abrazando la vida.

Escuchemos el fragor de la noche que viene doliendo.

 

¡Escuchemos al corazón de la mañana!

Cada aurora nos compran el alma.

Niños de lejanas manos

queman el aire.

 

Brasa a brasa

nuestras voces lamen el viento. Corazón de la mañana,

ni luz arriba.

Cómete la noche y avanza.

 

 Del libro “Fragmentos fantásticos”, Buenos Aires, 1965



Carlos Aprea

La Plata, Argentina - 1955


Dictados al desvelo

I

Insomnio,
para que la tropa de palabras
se desboque
y caiga de sorpresa
sobre el papel.

 

II

Sombra pesada entre las cosas
la niebla es mi hermana
y me abraza.
 
Sin cielo
ni consuelo
ánima rodeada
de haber sido.

 

III

Frio de res
camino
del matadero.
 
Velase a si mismo
uno.
Corazón de regreso,
el expatriado.

 

IV

Ser la vela 
apartada
que arde 
y seduce a la oscuridad.

 

V

Entre las noches altas 
como un bosque,
un niño perdido
es todo 
lo que queda de nosotros.

 

VI

Desde que amanecemos
en el mundo
las cosas 
que no acaban de morir 
y no renacen
contagian su infortunio.

 

VII

El tiempo me rodeó 
con sus brazos 
y me dijo al oído:
me voy yendo.

 

VIII

Del otro lado 
de la pantalla
nadie.
Aquí
al menos una imagen
sin definición.

 

IX

Todo lo que odié 
de vos
hoy llora
por mí.
Todo lo que disfruté
no alcanza.

 

X

El río 
es el mismo.
Nosotros
lo desconocemos.
Ya no esta
la sed 
ni el agua. 

 

Juan Cameron

Valparaiso, Chile -1947


Del lector
 
No lees      entras en el texto
El versificador cuenta contigo
te escribe      saca de tu memoria en blanco
sus imágenes
El versificador es un mago    un hipnotista
No es nada más que un versificador.


Santiago Risso

Lima, Perú - 1967


Hospital
 
Zurita: 
El mar del Callao está picado. 
Las olas revuelven incontenibles garfios, 
bateas, escafandras 
y demás pecados mortales. 
El tono muscular del paraíso 
es gris vespertino 
lejos, lejos, lejos 
“Lejos, —no son— esas perdidas cordilleras de Chile”. 
 
Zurita: 
Ayer visité Vigil, y toda luz de esperanza 
se hizo añicos. Un centro de rehabilitación. 
Niños, ancianos, niños, ancianos. Todos 
—los que podían— 
con las manos juntitas en pos de esperanza. 
Y zas, me estrello contra el piso de lo imposible. 
 
No puedo escribir arañando el dolor. 
Cómodo frente a la pantalla —también gris— del computador. 
Lo que pasa en mi puerto, esta ciudad de bisagras 
y puertas que rechinan, no es más que dolor. Inmenso 
como la proa de un mar inverosímil 
en su abrazo mortal. Perú, perú, al Norte de 
tu país. Todas las naciones son nombres comunes. 
Pues las mismas montañas de Chile avanzando 
se detienen en un Perú de abismos incontenibles. 
 
Zurita: 
Ayer visité Vigil. Y luego me vanaglorié con tus palabras 
hacia mi Prosa de Nueva York. Y ahora —de seguro— repetiré, 
reptaré el plato de la miseria esperando palabras 
tuyas, laudatorias, a este poema que escribo 
con gran incontinencia azul. 
El paraíso es una chuita de patas naranjas 
con alas mutiladas en el horizonte sempiterno.
 
Zurita, poeta: 
Lloré ayer una sangre que no es mía. 
El dolor, la pesadumbre de encontrarme poeta 
en un puerto perdido. Aquel puerto del Callao 
baña las aguas de Valparaíso. Y todo es lo mismo. 
Palabras como Hartazgo, Ardor, Injusticia 
son ambulantes en las calles saturadas 
de pútrida brisa marinera. 
Cómo no agarrar un poema. 
Leerlo a todo pulmón 
y resolver el mundo en una caricia.
Pero la poesía no sirve para nada. 
Un poeta y su puta caminan extraviados 
en las calles del puerto como si fuese 
Nueva York. Ése es otro poema. 
—Aquí están extraviados— 
Aquí el puerto existe en el maretazo 
de unos ojazos que calzan la omisión de la felicidad. 
 
Zurita, hermano: 
Ayer visité Vigil. No hice shoping. No hice luz 
a las buenas costumbres de jironear. Agarré un periódico roído 
y al abanicarme, en el frío, congelé el vuelo de dos mariposas 
que visitaban el Hospital. Intenté cegarme, amoníaco por aquí, 
por allá. Ya tú lo habías hecho. No era necesario redimir al mundo. 
Era imprescindible Zurita. Cambiar de una vez. 
Escupir en la cara a quien te jode, a quien jode al mundo 
con el abrazo de los puñales circenses de la fanfarria. 
 
Zurita, Raúl: 
Te guardo en este poema como un revólver 
con el gatillo de la esperanza en la poesía. 
No todo se ha perdido Zurita. Aún es sostenible 
la perfección del abrazo sincero. Caen máscaras 
de hielo y las bisagras explosionan. Sonidos abundan 
en los puertos, el mar da coletazos a todo movimiento 
imperceptible. Ayer, como te dije, Zurita, visité Vigil. 
“Qué tanta vaina Risso, ya cuéntame de una vez”, observó 
con la mejilla bronceada Zurita. Y yo quedé solo 
en el pabellón. 
 
Z: 
Ayer visité Vigil. Un telegrama, un email, una palabra. 
Tan sólo una letra. La última, por favor: 
Imploro a la poesía que de una vez resuelva el dolor. 
Lágrimas de Dios en barlovento 
se alzan en vuelo, remontando pasos perdidos, ajenos. 
De una buena vez Zurita, te diré sin balbucear, 
directo, como una cachetada a tu mejilla incendiada. 
K.O. a tus palabras poeta. No hay ninguna posibilidad: 
 
Zurita: 
En el Callao las bisagras no avanzan. 
No hay puertas que se abran. Es gran mentira todo. 
Ayer visité Vigil, y vi niños, bebes, 
como mi Pierpaolo o mi Gianfranco, 
hijitos míos de mi corazón, 
un tipito con la testa de sueños infantiles hasta la frente. 
Y arriba, la cabeza en diagonal, 
como escapando de un mundo injusto. 
Otro tipito, bebé viejo, no Lao Tsé, 
sino en Vigil. Aquel Hospital 
de “Rehabilitación” donde amé más a mi esposa. 
Paola lloró frente a un periódico mural. 
No comprendí ese dolor hasta ahora Zurita. 
Ya no prendas fuego a tu rostro. 
Este “poema” no vale nada 
al escuchar el pasillo de los quemados. 
Al enterarme, Zurita, que un niño, 
con la ternura y la belleza de mis hijos, 
señala travieso con muñones 
a la fogata que hace aDiós
a sus manitas. 
No tengo perdón Zurita. 
He escrito este poema 
y te lo enviaré por email 
con mis dedos talqueados
de eXtrema finura.



Beatríz Saavedra

Culiacán, México – 1971

Paso sucesivo

En el espejo del tiempo

el silencio presuroso converge en este imaginario.
 
El declive pierde tu latido 
Que deslinda la palabra
en la biforme causa 
de olvidar el sonido apacible.
 
Ahora la sucesiva forma de quien mira
el inexistente perfecto 
sabe que los sueños a veces son vigilia inaccesible
Y aquella voz que no se alza
acomete con fuego temerario
al principio y al orden cíclico
en el éxtasis sucesivo 
de tiempo ilimitado.

 

Víctor Manuel Ramos

Honduras -1946

A Miguel Hernández, Soneto imperfecto con estrambote

 

Què haces Miguel con la tierra que estercolas
Tan temprano, tan temprano, para la España
Toro tomado por los cuernos y con guadaña
Sin domar, Iberia de pastores. Las frases
 
De tu poeta, el de las nanas en hojas de cebolla,
De tu muchacho que no cesa tras la luna
Ni tras los republicanos que desenrollan
La madeja de los gritos de todos a una.
 
No ves Miguel que tu oveja era la historia,
El viento del pueblo que tu silbo impulsó.
No te enteras de que, sobre el barro, con tus pasos
 
Eres perito en certeras banderillas
Puestas en el enemigo. Tu voz venció.
Y España ha librado al mundo los abrazos:
 
A manos llenas.
 
25 de octubre de 2010.



Jorge Varela

Merlo, Buenos Aires, Argentina

 

Llevo un traje prestado
Que tal vez provenga de vitrinas antiguas
De roperos olvidados
De cuartos con la misma fragancia del olvido
 
Me ha vuelto a rozar la muerte
Y lo único que surge en mí
Como signo de la memoria latente
Es esa ráfaga de amor
Vacía de significado
 
Camino orgulloso con mi traje prestado
Y no puedo olvidarme de mí.
Y ante esto crujen  mis nervios
Como el ruido callado de la sangre
 
El brusco temblor de la mañana
Me devuelven como un barco perdido al océano
Leve
 
         Suntuoso en su propia existencia.
 
¿Qué es lo que queda
Si ya estoy en otra parte?
 
Pienso en los viajantes
En lo ridículo de la distancia
En el deseo desprendido de sí mismo.
No, no pienso.
Soy a cada momento
El remolino de hojas secas sobre el pedregal
Que parecen honrar al espíritu muerto con su danza
Pienso y no puedo contestarme
Si es que el espíritu muere con el cuerpo.
 
¿Pero qué es lo que queda
Si a cada instante estamos en otra parte?
 
Todo es una danza perpleja sobre los arboles:
El que fuimos 
El que jamás volveremos a ser
El incrédulo que pide a gritos 
No enterarse de nada más,
No por haber perdido la curiosidad
Sino porque le duele el dolor.
 
En estos días todo es una danza perpleja:
El traje prestado que visto
Y al que honro llevándolo,
El océano en su ondulación permanente sobre mí,
El temblor de la mañana
Que enaltece la bellas mujeres caminando al sol
Y esa pequeña pelota de goma
Con la que jugaba cuando era niño
Rogando que el día no se terminara.


Waldo Leiva

Cuba - 1943

La soledad, ese golpe de agua

                                                   Para Santiago Feliú

 
Duele la soledad,
esa piedra sin rumbo cayendo en el vacío,
ese golpe de agua que se deshace en ondas
que no tienen destino. 
Es cierto Santi,
resulta insultante que la soledad 
dependa del amor para salvarse.
Hoy estuve buscando una palabra,
una canción, tal vez, donde volvieras,
donde el frío no evitara la necesidad  
de soportar la herida de tu ausencia,
de desterrar la decepción y el ultraje
que parecen adueñarse de cada latido,
que nos convocan a desistir, 
a atemperarnos,
a aceptar esa maldita avalancha 
que intenta sepultar el aroma del viento,
el esplendor inalcanzable de las estrellas.
Tu guitarra está ahí, 
sigue doliendo su bordón desgarrado
su aguda prima, el misterio de pájaro volcánico
respirando en su madera viva.
Margarita y yo, esa fría mañana de febrero,
dejábamos una casa, un sueño, un flamboyán herido.
Íbamos a fundar otra dimensión
y nos negábamos a aceptar 
que ya tu corazón no tendría idioma
que dejarían de volar las gaviotas, 
que el vacío estaba sobre ti.
Santí, querido Santi, poeta irreductible 
duele la soledad, estoy de acuerdo, 
pero no es un iceberg tu corazón
aunque sigo preguntándome si vivimos 
en un solitario mundo sin porqué. 
 
12 de febrero, 2021.

  

Pedro de Oraá 

La Habana, Cuba - 1931

Del huésped inculto

 
Lee desaforadamente
cuanto libro tiene ante sí
este absoluto analfabeto.
 
Es decir, los escruta
de tapa a tapa como esa máquina
que perfora la montaña del subsuelo
y sabemos que está ahí,
entre los volúmenes y bloques de papeles,
por esa perfecta caverna
con que los traspasa y marca
la bala de su exilibris.    
 
        De què le sirve su falaz erudición
a tal parásito de la literatura:
nunca será suficiente su voracidad
para exterminar la memoria
en tanta página depositada.


Isabel de los Ángeles Ruano

Guatemala - 1945

II

Ciudad: escondes un ángel
en tu quemante muralla de misterios.
Vivladi estremece en la penumbra
y vibra en los últimos relojes del crepúsculo.

Muchas muertes te acechan
y tu palpitar se agita en las luces
crepusculares
que se yerguen por sobre torres misteriosas.

En sombras aisladas tejíamos la aurora
con una silenciosa rueda mitológica.
Y yo entretanto construía, entre espejismos y palabras,
el nuevo engranaje de los sueños.

 

Los muros perdidos, publicado en 2013 por Catafixia Editorial.



Susana Szwarc

Quitilipi, Argentina -1954


Definición

 

Alza el balde. Se pregunta
cuál pesa menos, un lleno
o un vacío. No alcanza
la respuesta porque ve
otros ojos.
 
El observador determina
que semejante situación:
la sequía, el calor, pero
sobre todo el largo trayecto
con baldes repletos,
es dramática para una mujer.
Mientras la mira
caminar con los baldes
le informa: es un drama.
 
-Pesa vacío. Lleno pesa menos,
dice, la del balde
y ofrece agua. Silencio.
 
Junta.
Envuelta en la mirada
que le avisó, su andar se hace
pesado. Tiene sed.

 

Teodoro Lecman

Buenos Aires, Argentina

antisemitismo

 

ahora me entero
que dylan cambió su nombre
por el antisemitismo:
conveniente
y valiente
acá muchos lo hicieron:
pertenecen a partidos de izquierda,
llamados obreros,
o a la falsa epopeya
de una pobre prostituta
que cesó en el tiempo
y hasta un racista
demasiado vasco quizás, zuviría,
se hizo llamar wast,
bien conveniente,
anglosajón,
previsor de los tiempos ya presentes entonces.
yo me haré llamar wang
o nueva delhi,
hundiéndome en el ganges
y en bollywood
quizás en honor al new deal
de los tiempos que vendrán
con G5,
con mucho je-5, después del G20
y del jodéte multinacional.
te darán bezos
y stickers en el culo.


Graciela Maturo

Santa Fe, Argentina - 1928

A Silvia florecida

                                                                          para Silvia Longoni

 

 No fuiste preservada de cuchillos y trampas
 pero sí de las sombras
 que ayer oscurecieron este amado jardín.
 Solo a ti puedo hablarte del morir silencioso,
 de la flor del desierto que sueña con ser mar,
 del pájaro de miel que llama al sol en la
 madrugada.
 
 Tu cuerpo se hizo lluvia de blanca arena
 tu alma es una lámpara viviente
 que inunda el bello hoy, virginal y vivaz.
 
 –En noches de milagros junto al vino
 cantabas y reías por nosotros, con llanto.
 Llorabas por el triste y el doliente, reías
 por el amor del luto y las campanas
 entretejiendo juegos del abismo y el cielo–
 
 La fina garza ha derrotado las tinieblas.
 Te nombramos serena y florecida
 desde el jardín en sombras.
 Danos un gajo de tu paz
 una semilla de tu gracia.
 
                                                                                6 de mayo de 2020.

 

Julio Escoto

Honduras -1954

Recuerdos

La mujer que tendió el mosquitero sobre mi cuna
de cedro a las seis de la tarde. La que espió
mis soledades de niño en un patio
encendido bajo acacias y buganvilias. 
La que fue mi madre y lee el silabario de mis silencios.
La que amainó mis lluvias cerebrales. 
La que me educó. La que le dio malicia
perpetua a la desnudez. La adolescente
húmeda y cetrina que hizo volcar
mi pubertad sobre los abismos del sexo
dejándome ciego para la ingenuidad. 
La negra inglesa que percudía mis camisas
y hablaba en trenzas mágicas. La que
depositó un beso francés en mi mejilla
y la que me prestó un libro de Hesse.
La que vino de la niebla
y portaba una luz. Una anciana lenca 
que mostraba con sus ojos 
la inutilidad del perdón. Aquella 
que me repitió en tres hijos y la otra
que amonedaba el interés y la vanidad
como caracolas de vidrio. La mujer 
de la que sólo vi su rostro gemelo del mío 
en la ventanilla de un tren vespertino 
que partía de París a Port Bou.
La brasileña cuyos párpados refulgían 
en la oscuridad y la sudanesa que nunca tocó
mi mano para no contaminarse de mi locura. 
La que modelaban mis sueños 
y la que emergió del sueño para hacerse realidad.
La que vino y se instaló y sanó
mi corazón encalando las paredes
con certidumbre. La que tenía magia en
la yema de los dedos y la que me enseñó
a reír al despertarme por las mañanas.
La que presagiaba las fases de la luna 
y la que compartía mi insomnio. 
Aquella que lloraba bajo la lluvia y dijo adiós 
sin conocernos. Esta a la que aparezco en sus
pesadillas. La que leyó la mitad de mis libros
y la que barre mi casa y endulza el café. 
La que supo lo que aventuraba la línea de mi mano
y se le encaneció la mirada. La que me espera
y la que ya cruzó la página del tiempo
donde debíamos encontrarnos. 
La que ve mustiarse las colinas de Tegucigalpa 
mientras acaricia el retrato de su hija. La que tocará
mi final caja de pino como con devoción
y la que gozará mi muerte. La que está
por nacer y transitará vestida de rojo 
una calle con mi nombre. La que desentejó
la casa donde nací y develó
mis secretos. La que desconfiaba 
de mi tranquilidad. 
La irresistible, la imponderable, la eterna, 
la que vio luces en el cielo. Esas mujeres
son la misma. Como Hégel
llamé a su puerta y la puerta
era sólo el espejo de mi anticipación. 
Supe que me pertenecieron pero el desengaño 
me instruye que soy sólo 
su recuerdo, un alga adherida a su memoria.
El tiempo me dirá
que fui como la sombra guardada tras el ojo.
Desaparecerán
cuando se apague la luz y volveré a la misma
todos seremos ella.
 
A Helen Umaña, amiga  y hermana de Gypsy.

 

Gabriel Impaglione

Moròn, Argentina – Italia -1958

A los pescadores de Reta

 

Fue tarde entonces cuando estrené los brazos.
Cuando recibí barba y bandera
las orillas estiraban su soliloquio entre los pájaros
y no había sino huecos espumosos
en el lugar donde se multiplicaron las barcazas.
Quién sabe dónde las redes,
en qué graves mareas se hundieron los oficios.
Llegaban cegando la luz horizontal del crepúsculo
cargados de plata refulgente,
agotados y sonrientes bajo sus sombreros.
Victoriosos burladores de arcanos marinos
llegaban a la costa montando las rompientes,
blandían puños mordidos por las cuerdas.
Allí latían revelaciones de ultramar,
se narraba la gran ciudad del agua y el salitre,
comenzaba la contabilidad pieza por pieza
de mano en mano, centavo a centavo.
Cantaban al cardumen como al sol y al amor.
Llegué tarde al vértigo del oleaje,
al perfume exacto de la rosa de los vientos.
Allí, de pie, en otro siglo de huellas descalzas
tan solo un roido barco hundido en la arena
y lejos la estela de los pesqueros invisibles
sobre cuya ruta aun trazan su círculo las gaviotas.
De vez en cuando un viejo pescador emerge
vestido de algas, de peces de relámpago,
y desata los nudos marineros de los vientos
mientras un niño, calladamente alegre
rompe el límite del agua con la risa.
 
en Explicaciones con mar y otros elementos, Trento, 2007.

  

Julio Llinás

Insoportable buena fe,/ es tan difícil decir a una mujer que es fea,/ a un viejo amigo que es inútil y cobarde,/ es tan difícil decir a un mal poeta/ que sus infames versos hieden,/ que sus libritos dan grima,/ que sus metáforas son abominables,/ que la listita de sus premios/ es desgarradora,/ es tan difícil hablar con una lengua pura/ de cristal y plata fresca y lúcida saliva,/ decir a un hombre notorio que es imbécil,/ que si no mide el flujo/ de sus tonterías/ puede morir como un pez,/ es tan difícil soportar al literato orondo/ que ha estado dando en Londres/ sus conferencias para monos,/ es tan difícil y tan duro/ ir a lugares, almuerzos,/ inauguraciones de aeróstatos,/ escuchar la radio, los recitadores/ de trámite melifluo, los sermones,/ es tan difícil recibir llamadas telefónicas/ y libros dedicados,/ rehusar invitaciones,/ hollar las vanidades,/ que envenenan el mundo,/ es tan difícil flotar, volar, arder/ como las naves,/ como los pájaros sagrados/ y algunos pocos libros de platino,/ es tan difícil y tan necesario/ abominar del dinero/ y del poder/ y seguir siendo un hombre.


Hugo Toscaraday

Buenos Aires, Argentina – 1957

El viejo Whitman, a la sombra de un almendro

 

Dinamitarme el corazón, con la luz de esta mañana,
sería poca cosa, frente a tanto amor.
Los hombres, los hombres van camino a casa,
regresan de la diaria tarea en el campo
y no hay desaliento en ellos, ni rechazo.
La suave templanza los anima.
 
Dinamitarme el corazón, con la luz de esta mañana,
sería poca cosa, frente a tanta vida.
 
Hay días, que me siento como la constelación de géminis,
porque yo soy el otro también, a cada instante.
 
Ahora estoy viendo a tres muchachas negras,
que ríen calle abajo y cada una de ellas,
es como un templo de cobre labrado.
 
Todo esto me conmueve.
Mientras un mozo de caballeriza y su amada,
junto al río, semejan árboles rendidos. 

 

Luis Benítez  

Buenos Aires, Argentina -1956

Todo lo que diré de ti

 

Boca de pájaro
en tus ojos de hierro hoy se oxida el dolor.
En la mañana que tiembla
y en el sol que la entibia
en el final de la noche con garras de muerto
en todos los lugares comunes a saber:
luna
lluvia
estrellas
está tu origen y el origen de tu nombre.
Eres el cuchillo que corta el pan de los pobres
y la mano que enciende el cigarro del triste.
Bienvenida gritan mis cosas mi pasado
juguetes lápices caricias bienvenida
mis años verdes y mis años grises
la alegría de los hombres que ahora puedo ver.
Mi amada con boca de diosa pagana
borracha en su manto que sonríe
mi amada con promesas de espanto
mi amada una y mil veces viva y definitiva.


Paul Polansky           

Mason City, Estados Unidos – 1942 - 2021

Cuba libre

 

Hay un bar cubano en Praga
entre el río y el castillo
donde se puede disfrutar ron de verdad.
 
Yo bebí una noche con el dueño,
él venía desde La Habana en los años 60
a entrenar pilotos checos para volar Migs rusos.
 
Todavía lamentaba no regresar a casa
como los otros pilotos
que volvían a Cuba con mujeres checas.
 
“Supongo que a tus colegas les gustan
rubias, ojos azules, y
pechugas grandes,” dije bromeando.
 
Me miró fijo
como si yo hubiera bebido
demasiados cuba libre
(probablemente era cierto).
 
Entonces se acercó como si quisiera
susurrarme un secreto de Estado.
“Todas las mujeres eran gitanas.”
Puso sus manos en mis hombros
y me dió la bienvenida
a su club de baile en el sótano.
 
“Ellas son las únicas mujeres
en este país de fornicadores,” –dijo –
“las únicas que tienen alma.” 

 

Laura Antillano        

Caracas, Venezuela -1950

De Poemas para H2O

 

Manto
A tras-luz
 
cobija el cuerpo
naciente,
 
nicho iluminado de la madre,
cuenca de agua limpia
derrota
 toda mancha
humedece
con brillo
revela  nueva piel
arranca maleza,
quejumbre,
quiebre,
deja lugar
a la transparencia.


Roberto Roversi

Bologna, Italia – 1923 –2012

La bomba de Hiroshima

 
La bomba de Hiroshima
quemó mutilando las últimas palabras.
Los huesos calcinados
reverberan el cielo sin aliento.
La hierba para siempre ha invertido el verde,
el árbol tiene su tronco congelado
para siempre, la naturaleza desaparece
para siempre, en el horror del hombre
dentro de un fuego de muerte.
Filas de carros buscan la frontera,
apenas caidas las barreras
de alambre de púa
la gente bebe en las manos rotas
y corre fuerte a esperar lejos
en la llanura, ruinas donde revisar
negras manchas de lava miedo;
en el sol la guerra fue sepelida
con los últimos soldato de piedra dura.
En Japón una nueva ciudad
crece ahora fúnebre violenta
sobre hombres sin vida que al sol
se desollan en las fosas.
Y aquí, es Italia, no entiende, calla,
se contenta de mármoles, de paz
trabajosa, de oraciones oficiales,
de rezos que exorcizan los males.
En el mundo las ocasiones perdidas
son como piedras arrojadas al mar;
en los lugares devastados por la lepra
o refugiados a la sombra a maldecir
no un grano de polvo en el fondo
del ojo encantado que los domina.
Todos los muertos ya fueron olvidados.
El vientre de la esperanza
en el polvo bajo una espada antigua;
años interminables, sin amor,
se clavan con el fuego en la fatiga.
                                                                             versión del italiano Gabriel Impaglione

  

Wang Wei

China – S. XVII

 

¿Se abren ya las flores del ciruelo?
Al despedirnos, él me ha citado
para cuando se abran las flores del ciruelo.
Anoche le eché de menos.
Me levanté y salí al patio a ver el árbol.


Víctor Casaus           

La Habana, Cuba

Contradicciones

 

Esta mujer tiene unas piernas poderosamente felices
pero no conoce el Kubla Khan de Coleridge
Esta mujer arde como en las vísperas de los cataclismos
y las revoluciones
cuando nos encerramos a interpretar su cuerpo
en este cuarto
pero no ha leido no conoce a Goethe el nombre
de Werther no le dice nada
Esta mujer florece al contacto de mis uñas
pero no sonríe si le digo que mi infancia
son recuerdos de un patio de Sevilla
Esta mujer acostumbra a mirarme y sus ojos
son poco más que la alegría del mundo
pero no puede decirme exactamente lo que piensa
de este verso de Vallejo
Esta mujer no conoce a Goethe ni a Coleridge
pero hay que ver las piernas que sostienen
su estatura
 
En: Perfume (y secuencia) de mujer, Col. Nuestra voz para vos, CC Pablo de laTorriente Brau, Cuba- 2009

 

Gabriel Jiménez Emán        

Caracas, Venezuela – 1950

Las madres

 

Las madres no existen.
 
Van de un lado a otro
y no hacen nada preciso
pero bajo sus dedos
todo ocurre.
 
Nunca están completamente sentadas
o de pie
y cuando se acuestan
nadie las ve.
 
Las madres no existen.
 
Sólo aparecen
o desaparecen


Antonio Aliberti 

Sicilia, Italia -1938 –Argentina -2000

El saludo 

 

Mi abuelo se paraba para saludar;
se llevaba la mano a la cabeza
(había usado gorra alguna vez)
y saludaba con una reverencia.
A veces la gente salía
sólo para cruzarse con mi abuelo:
no era un saludo como tantos,
sino una ceremonia,
como cuando uno despierta de mañana
y ve la punta del sol en la cortina.
Cuando el día está nublado parece más largo.
No recibir su saludo era lo mismo.
Pero de pronto se le dio por mirarse al espejo
y no pudo reconocerse.
Entonces se sentó a buscarse adentro,
como quien se sumerge en una laguna de sueños.
Y los sueños tienen sus riesgos:
se parecen al agua turbia de un estanque,
al humo espiralado que llena la memoria.
A veces quisiera ir a visitarlo,
hacerle señas, llamarlo por el nombre;
pero no sabría responderme
porque está en su propio sueño,
que es posterior a mí,
y yo lo vería como si todavía no hubiera nacido,
como si todavía no tuviera nombre
y todo estuviera aún por suceder.
Vivimos en un mundo de cartón.
Ninguna cosa ha sido nunca.
O acaso sea sólo una metáfora,
como la gorra que alguna vez usó.

 

Alejandra Pizarnik

Argentina – 1936 -1972

Futuro

 
Me dicen
tienes la vida por delante
pero yo miro
y no veo nada.


-Revista co-fundadora del Festival Internacional de Poesía Palabra en el mundo-

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Isla Negra

no se vende ni se compra ni se alquila, es publicación de poesía y literaturas. Isla Negra es territorio de amantes, porque el amor es poesía. Isla Negra es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía. 

 

“Poesía/ Perdóname /   por haberte ayudado a comprender /   que no estás hecha solo de palabras”-   Roque Dalton