viernes, 21 de agosto de 2026

Entrevista a José Lezama Lima / Diálogos del fanatismo

Por Jean Michel Fossey

Fue en enero de 1968 que la poetisa cubana Excilia Saldaña me llevó por primera vez a casa de José Lezama Lima. Me parece que ha sido ayer que él me confesó: «He sido un solitario que cultiva el diálogo con fanatismo. Creo en la intercomunicación de la substancia pero soy un solitario. Creo en la verdad y en el canto coral pero seguiré siendo un solitario. Participo, converso, me paro en la esquina y miro en torno, pero sigo siendo un solitario. Creo que la compañía robustece la soledad pero creo también que lo esencial del hombre es su soledad y la sombra que va proyectando en el muro». Me impresionó más que cualquier otro escritor. Tenía la sensación de vivir momentos importantísimos de mi existencia. De hecho recordé muchas veces este primer encuentro y los dos que le sucedieron y cuya consecuencia es la siguiente entrevista. Sé que todos los que han tenido la suerte de conocerlo alguna vez han sido de idéntica manera marcados por él. Basta con el artículo que le consagró Mario Vargas LLosa en Siempre: «Hombre muy cordial, prodigiosamente culto, conservador fascinante mientras el asma no le guillotine la voz, enormemente ancho y risueño, parece difícil aceptar que este gran conocedor de la literatura y de la historia universales, que habla con la misma versación picaresca de los postres bretones, de las modas femeninas victorianas o de la arquitectura vienesa, no ha salido de Cuba sino dos veces en su vida, y… ambas por brevísimo tiempo: una a México y otra a Jamaica (uno de sus más hermosos poemas, “Para llegar a Montego Bay”, refiere esta última experiencia como una proeza mítica, no menos sobrenatural y fastuosa que el retorno de Ulises a Ítaca).  

Como Lezama, Excilia Saldaña era asmática. Coincidencia, es otro asmático el poeta salvadoreño Roberto Armijo, quien me trajo la noticia de que se había muerto el autor de Paradiso. Pero ¿es que, de verdad, ha muerto? Escuchémoslo: «Yo mismo soy el asma, porque a la disnea de la enfermedad he sumado también la disnea de la inmovilidad. Aquí estoy en mi sillón, condenado a la quietud, ya peregrino inmóvil para siempre. Mi único carruaje es la imaginación, pero no a secas: la mía tiene ojos de lince. Son ya pocos los años que me quedan para sentir el terrible encontronazo del más allá. Pero a todo sobreviví, y he de sobrevivir también a la muerte. Heidegger sostiene que el hombre es un ser para la muerte; todo poeta, sin embargo, crea en la resurrección, entona ante la muerte un hurra victorioso. Y si alguno piensa que exagero, quedará preso de los desastres, del demonio y de los círculos infernales.”

Barcelona 25.8.1976


      Sabemos que usted conoció y fue amigo de tres de los más grandes poetas españoles de este siglo: Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda y Federico García Lorca. ¿Cuál es la imagen más precisa que recuerda de cada uno de ellos?

Conocí a García Lorca en el Bufete de Emilio Roig, donde se celebraba una exposición que una institución cultural cubana se había negado a ofrecer por estimar que abundaba en excesos sensuales. Recuerdo que estaban allí Porfirio Barba Jacob y Luis Cardoza y Aragón. Hablaban entre ellos con mucha animación, y yo con otros alumnos universitarios que éramos un tanto adolescentes asombrados permanecimos retraídos. A Cernuda lo conocí cuando estuvo en La Habana. Oí las conferencias que dio en el Ateneo y la Universidad. Me visitó en mi casa. Era un hombre difícil pero si uno llegaba a ser su amigo se sentía acogido con una cordialidad fina y depuradísima. Al que mejor conocí de los tres fue a Juan Ramón Jiménez. Con él conversaba con frecuencia. No le gustaba recibir nada más que una persona a la vez. Recuerdo que cuando concertábamos una cita siempre me decía: «No venga con nadie más». Como es sabido, parte de nuestras conversaciones están recogidas en mi Coloquio con Juan Ramón Jiménez. En ocasiones he evocado su visita y su recuerdo. Lorca nos causaba siempre la impresión de lo inapresable, como el dragón para los chinos. Gemía, cantaba y sonreía al unísono. Cernuda causaba la impresión de la severidad y de lo justiciero. Juan Ramón Jiménez recordaba los grandes momentos de España, los comensales a un banquete en la casa del Greco.

     ¿Qué significó para usted participar como estudiante universitario en la protesta de septiembre de 1930 contra la dictadura de Gerardo Machado?

Venía a significar para mí la participación histórica, porque de esa manera yo salía de lo placentario familiar a enfrentarme con lo coral histórico. Por eso en mi novela Paradiso, en la manifestación estudiantil, se verifica el total encuentro de Fronesis, Foción y Cemí. Ese hecho histórico está enmarcado en mi imaginación con el nacimiento de la amistad. El hecho por el cual tres adolescentes coinciden en una manifestación, marca ya por sí mismo el nacimiento de la novela. Buscando equivalencias podría decir que la realidad de ese hecho histórico engendra una realidad imago.

     ¿Cuándo sintió por primera vez la necesidad de escribir y por qué ha escogido la literatura a lo largo de su vida como vehículo expresivo?

Empecé a escribir desde muy joven. A los 17 años ya escribía. Algunos de esos poemas se publicaron en la Antología que hizo Juan Ramón Jiménez. El asma me llevó a excesos de lectura. Mi madre me regaló El Quijote, y en mi casa se hablaba constantemente de los emigrados revolucionarios de la época de José Martí. De niño leí mucho a Alejandro Dumas padre, y yo creo que eso contribuyó a la formación de mi concepto de la imagen como historia. Todos estos antecedentes hacían que en mi casa y en mi formación gravitara la figura de José Martí. Mi enfermedad me hacía contemplativo, y eso daba lugar a que viera en la literatura una totalidad donde el hombre pudiera expresarse a cabalidad. Además, la justificación del tiempo, que sentía como vaciedad y muerte: Expresarme, escribir, era la única manera que tenía de vencer la muerte. Me servía de ejemplo el cumplimiento de su destino y de su vocación, que a mi lado verificaba mi madre. Yo quería tener una vocación como ella había tenido la suya. Una entrega, un renunciamiento vocacional que resurgía en el sutil tejido familiar. La vocación era para mí materia de fe.

     De su infancia, ¿qué señalaría como determinante para la formación de su personalidad?

Ya lo he dicho en la pregunta anterior: Martí fue predominante como lo fueron la muerte de mi padre y la presencia de mi madre. La muerte a nuestro lado, como «ananké» comunicándonos en terrible sentido; por otra parte el abandonarse a su vocación. 

     Usted dirigió sucesivamente tres revistas literarias antes de fundar -junto con Rodríguez Feo Orígenes que llegó a ser la revista más importante del idioma. ¿Podría decirme lo que sacó usted de esta experiencia, y cuál es, a su juicio, el aporte fundamental de este grupo, de esta revista, al acontecer cultural cubano?

Orígenes, a mi modo de ver, resolvió un criterio de selección cubano-hispano-americano, y lo que se hacía en el momento ese en el mundo. Llegamos a publicar un capítulo de Las Memorias de Santayana, que sigue inédito en inglés, la primera traducción de los Cuartetos de Eliot, los poemas de Williamson (sic), algunos textos de Macedonio Fernández, un cuento de Albert Camus, y los cinco primeros capítulos de Paradiso. Sumaba varias generaciones. La revista despertó una enorme curiosidad y simpatía en el extranjero. Esta frase de que “era la mejor revista del idioma” es de Octavio Paz. Creo que en general toda experiencia de revista parte de ahí. Roberto Fernández Retamar que ahora dirige la revista Casa de las Américas, desde muchacho estuvo en Orígenes y desde luego vio muy de cerca lo que es un taller de tipo renacentista, creando en una gran casa, animado por músicos, dibujantes, poetas, tocadores de órgano… De tal manera que cuando un número salía, parecía la vecinería de un barrio cuando sale el pan, en la fiesta de la mañana, con esa alegría que percibimos también en los coros de catedral cuando todos los barrios, todos los oficios, concurren al misterio de la alabanza. Orígenes, creo haberlo dicho ya, fue un producto de la amistad: coincidimos Portocarrero, Mariano, Lozano, Cintio Vitier, Eliseo Diego, Octavio Smith, el padre Ángel Gaztelu y José Rodríguez Feo. Ya teníamos experiencias anteriores, el haber hecho antes otras revistas: VerbumEspuela de Plata y Nadie Parecía donde se iba mostrando un estado de sensibilidad. Mientras se hacía la revista Orígenes yo iba haciendo mis ganancias de estilo para llevar la poesía a la novela, sirviéndome también de espacio intermedio del ensayo. La revista por su misma índole y desarrollo me dio una perspectiva de universalidad. Mis primeras revistas fueron una toma de posesión poética. Ya en Orígenes sentí la necesidad de llegar hasta la novela. En el modo como se trabajaba en la revista, nuestras reuniones, nuestras fiestas, nuestras comidas, y cómo ésa se iba emparentando por el espíritu, forma ya parte de una novela y de la historia de la ciudad. Llegamos a unirnos en tal forma que por el espíritu fuimos a la sangre y nuestras vidas están vinculadas con relación de parentesco a la fecha de aparición de esa revista. Su aporte fundamental fue la preocupación de lo cubano y su expresión en la poesía como se puede ver en la obra magistral de Cintio Vitier, sobre lo cubano en nuestra poesía, y al mismo tiempo la preocupación porque esa expresión cubana llegara a ser universal, pudiera interesar a todos los hombres. No digo que en otros momentos no se buscase idéntica finalidad histórica, pero en Orígenes se subrayó lo cubano y lo universal, no tan sólo como propósito cubano sino que se estableció una intercorrelación que iba incesantemente de una nutrición universal a volcarse sobre lo cubano, engendrando una manifestación literaria que pudiera interesar a todos.

     ¿La poesía resulta para usted inseparable del libro-objeto?

He hablado de poesía, de poema y de poeta. En las eras imaginarias, por ejemplo: período carolingio, los cruzados, época de gran poesía, de leyendas, la poesía no cuajó en libro alguno. La poesía preexiste a su redacción. Cuando coinciden las eras imaginarias, construcción de las grandes catedrales, con el poema, estamos en los momentos de la gran poesía. La poesía es como el aire, toca al hombre y lo define, le da figura y contorno pero el aire es inapresable. Uno de los milagros de la poesía es que toca al fuego y es al mismo tiempo el fuego transfigurado. Esto no lo debe olvidar nunca el poeta.

     Usted ha formulado una concepción de la poesía, un sistema poético. ¿Podría precisar cuál es la esencia de dicho sistema, qué encierra dentro de sus límites?

En numerosos ensayos que aparecen en la primera parte de mi libro La cantidad hechizada he procurado esbozar una concepción total de la vida partiendo de la poesía, tomando como fundamento la frase de Tertuliano «Es cierto porque es imposible». Aliados la metáfora, la imagen, el poema y la poesía intentan ese imposible. La metáfora con su parentesco en la infinitud logra las más sorprendentes aproximaciones. La imagen une lo telúrico con lo estelar, y es el centro de la esfera.

     ¿Considera positiva la difusión de la poesía a través de los medios masivos de comunicación?

Una obra de calidad ejerce su influencia sobre los mejores espíritus y a través del tiempo. No creo que la verdadera cultura tenga nada que ver con los medios masivos de comunicación. Al utilizarse estos medios, la esencia misma de la poesía queda invalidada. Somos de opinión que la cultura cubana desde el Padre Caballero hasta José Martí ha surgido de una irradiación minorista. La obra de Martí está en nuestra fundamentación. El pueblo debe asimilar la irradiación de esos hombres excepcionales en toda su pureza.

     ¿Cree que a más de doce años de Revolución se puede hablar de una nueva poesía cubana con características propias?

Si estudiamos la poesía cubana desde el «Espejo de Paciencia» hasta nuestros días, nos encontramos con que la poesía cubana ofrece signos característicos. No un fragmento, no una sola generación, sino la totalidad continua de la misma. Es, para usar la expresión de Montaigne, ondulante y diversa. No se fija en señales o signos exteriores. El signo de las generaciones fructuosas es una ruptura exterior y una continuidad que retoma la tradición, la reanima y la hace de nuevo germinativa.

     ¿Cómo se explica el apogeo que, desde hace algunos años, goza la literatura latinoamericana en Europa y particularmente en Francia?

Es innegable que la novela americana con Cortázar, García Márquez, Vargas Llosa, Fuentes, etc., muestra una preocupación de lenguaje, de motivaciones que vienen tal vez de lo que pudiéramos considerar como el primer momento de esclarecimiento de lo americano. Sus mitos, una profundidad en sus puntos de vista, una asimilación de lo europeo más reposada y cabal, hacen que el hombre de cualquier latitud no vea una diferenciación localista en el producto literario que ofrecen. Un intercambio rápido y vivaz entre todos los países del mundo facilita la comprensión. Por ejemplo, Rayuela se desenvuelve parte en París, parte en América, pero es indudable que la raíz está en lo americano. La novela americana anterior subrayaba la diferenciación. Lo que ahora hacen los novelistas americanos es un contrapunto, que parte de muy variadas fuentes. Al hacerse más rica y variada la asimilación, más completa y diversa, ofrece un material más fascinante.

     Existe una generación de escritores nacidos en la Revolución cubana, pero, ¿hasta qué punto existe una literatura de la Revolución y, en su concepto –por supuesto divorciándonos de falsos esquematismos incompatibles con la labor creadora- cómo debe ser ésta?

Siempre he sido una persona que no ha aceptado el tema de las generaciones. Creo que la negación de las generaciones no es la negación de lo histórico. A mi manera de ver el concepto de generaciones surgió un poco del resentimiento de Schleger frente a Goethe. Cuando Goethe ya estaba en la madurez de su genio, dominando a Europa con su espíritu creador y su inteligencia soberana, Schleger, que era un hombre muy resentido, intentó levantar el mito de Novalis frente al de Goethe. Goethe era lo viejo, Novalis lo nuevo. Goethe era lo ya hecho, Novalis lo que se iba a hacer. Goethe era un hombre viejo, Novalis un hombre joven. Pero en realidad, al paso del tiempo hemos visto que ese fue uno de los errores de Schleger en el alto romanticismo alemán, o sea llevar a Novalis a trabajar en la dimensión de Goethe. Repito que el concepto generacional es un concepto que brota un poco del resentimiento, del rencor. Para aclarar más mis ideas, ¿quién es el que engendró en Alemania el concepto generacional? Goethe. ¿Quién es el que engendra en Francia el concepto generacional? Víctor Hugo. Son esas figuras desmesuradas las que engendran estas reacciones, esas manifestaciones de lo histórico. Así, si pensamos en el arco voltaico descrito desde Hugo hasta Rimbaud, desde que Hugo llama a Rimbaud «niño sublime» y Rimbaud a Hugo «viejo chocho», nos damos cuenta que es nada más la integración en la poesía francesa de un concepto proyectado en el tiempo: no una crítica al pasado, no una cosa vuelta sobre el pasado, sino una proyección en el tiempo. En ese sentido, sí acepto lo generacional, es decir, la búsqueda porvenirista, no el resentimiento, el rencor hacia atrás. Creo que en Cuba ha habido una sola generación que haya sido creadora, que es la de José Martí. Después de Martí, los que seguimos trabajando en la cultura, buscamos una posibilidad en el porvenir. Pero me parece ilusorio fragmentar la historia de nuestra cultura en generaciones. Por ejemplo, usted me habla de la generación de la Revolución. Y bien, en ésta, sus figuras más representativas por su obra ya realizada se encontraban en Orígenes. Todos estos poetas que después ocuparon lugares distinguidos y de calidad en las filas de la Revolución se dieron a conocer en Orígenes. Le voy a citar nada más que algunos ejemplos: los casos de Fayad Jamís, Roberto Fernández Retamar, Edmundo Desnoes, Pedro de Oraá, Pablo Armando Fernández, etc., todos ellos se dieron a conocer en Orígenes. ¿Por qué? Porque cuando hacíamos Orígenes tratábamos ya de vulnerar, de reaccionar un poco contra ese criterio generacional. Y más de una vez afirmé que Orígenes no era una generación sino un estado poético que podía abarcar varias generaciones. Es la vuelta a los orígenes. Como decía Nietzsche «el que vuelve a los orígenes encontrará orígenes nuevos». Ahí está verdaderamente lo germinativo, lo que es creador. Y a medida que pasa más el tiempo, creo cada vez menos en el tema generacional. Hace cien años hubo una reacción contra Víctor Hugo. «Cultivaba la elocuencia, se perdía en apóstrofes infinitos, coqueteaba con las multitudes y platicaba con Dios», dice Valéry. Uno percibe la huella de Hugo en muchos de los poemas de Rimbaud y Breton lo cita como uno de sus precursores.

     He notado en la literatura cubana actual una voluntad de integración con relación a la realidad circundante. ¿Responde esto a una verdadera necesidad o por el contrario es parte de una tácita autocensura que se impone el escritor? Y si esto último fuera cierto, ¿cree usted que esta actitud es indispensable?

Tal relación con la realidad circundante creo que ha existido siempre. El problema es de formas. Unas veces ha existido en una forma más inmediata o esclavizadora y otras se ha buscado esa integración en una forma más problemática, más misteriosa. La relación de Martí en su diario, cuando desembarca, es una dimensión casi egipcia. Al final del diario pide leche, pide higos… Parece que estamos leyendo el Libro de los Muertos. Hay una relación casi terrible con sus circunstancias profundas. Hay también en esa voluntad de integración -según se plantea- algo de una manifestación de autocensura, y como en toda autocensura interviene el resentimiento que se impone el creador. Desde luego, yo creo que ningún verdadero creador debe imponerse una autocensura. Si toda censura de fuera es molesta, una censura del creador me parece todavía más desdeñable o inadmisible. No creo que sea insuperable, por el convencimiento de ver la historia de una forma germinante, creadora. No creo que en la historia haya nada indispensable ni insuperable. Toda respiración del hombre dejará su huella, su configuración. Recuerdo la frase de Nietzsche «Donde quiera que haya una piedra habrá una imagen», y hay otra frase de un gran músico francés que decía: «El artista no tienen por qué conocer directamente la historia universal sino la historia del viento entero que le repite la historia universal».

     ¿Reconoce usted en su obra puntos directos de enlace con su novela Paradiso?

No lo puedo negar. Para llegar a mi novela hubo necesidad de escribir mis ensayos y de escribir mis poemas. Yo dije varias veces que cuando me sentía claro escribía prosa y cuando me sentía oscuro escribía poesía. Es decir, mi trabajo oscuro es la poesía y mi trabajo de evidencia buscando lo central, lo más meridiano que podía configurar en mis ensayos tiene como consecuencia la perspectiva de Paradiso. Al llegar a mis cuarenta años me di cuenta de que mis lecturas, mis estudios, mis meditaciones, mis experiencias me comunicaban un «logos», un sentido que se iba hacia alguna parte, y entonces había un poco lo que La Fontaine considera que debe ser la cultura del poeta «l’amateur de toutes choses». A La Fontaine le gustaba llamarse «Poliphile» porque creía que el poeta debía ser de mucha curiosidad. Y así fue. Lo mismo leía un libro sobre jardinería, un libro sobre cocina medieval que un libro sobre las relaciones bancarias de la Casa de Aragón. En fin, las más disímiles lecturas. Y observé, al llegar a mi posible madurez (porque siempre la madurez es una posibilidad, no una realización) que todo aquello tenía un sentido. Entonces se me ocurrió hacer una locura que fue mi sistema poético del mundo, que lo considero un intento de intentar lo imposible. Pero si en nuestra época no intentamos eso, ¿qué es lo que merece la pena intentar? Lo que tenemos que intentar es eso, lo imposible. Y el sistema poético del mundo, que a muchos le parecería una locura, una flecha al aire, continúa, estableciendo sus coordenadas en Paradiso. Podríamos decir que el sistema poético culmina en la última parte de Paradiso, cuando Oppiano Licario pone en movimiento sus inmensas coordenadas para que, cuando él esté muerto, Cemí se vea obligado a ir a la funeraria. Entonces, pues, él buscó una calleja donde coinciden la inauguración de una funeraria llena de luces de arriba abajo, la insistencia eterna de un tiovivo, la musiquilla aquella que se reintegra, que se reitera como la gota de la eternidad, como la espera del infierno, como las condenaciones del infierno esperan, la infinitud de la espera y luego la lejanía, lo que yo llamo la ciudad tibetana, la casa que parece que está construida por un arquitecto enloquecido, que también he llamado la sobrenaturaleza. Al llegar Cemí a las luces de la funeraria se detiene asombrado de la violencia de aquel chorro de luz en la noche, comienza a penetrar en la calleja donde el tiovivo eternaliza su caminata por aquellas avenidas que parecen los ríos de Paradiso. Entonces a la lejanía se ve la casa infinitamente vertical, la casa babélica, la casa tibetana, la casa de estalactitas, donde vuelve a realizarse el afán de la sabiduría de la cultura china, el afán de los taoístas, de las culturas de las estalactitas, tal como se ven en la cultura china, donde en ciertos meses de hibernación, el emperador tiene que irse a las grutas para chupar las estalactitas, que es uno de los símbolos más profundos de la eternidad encontrados por el hombre. Mi obra se puede considerar como una penetración en mi oscuro. Entonces, al llegar a la madurez, Tebas abre sus cien puertas: el palacio de las ventanas verdes consigue su luz, y comenzamos a conversar en la Catedral de La Habana. Todo va convergiendo en lo oscuro. Toda mi obra se resuelve en el último acto.

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Publicación fuente: “Diálogos del fanatismo”, con dibujos de René Portocarrero, Revista de la Universidad de México, 31, núm. 12, agosto de 1977, pp. 1-6. Con el título “Antes de morir Lezama”, Índice (Madrid), núms. 401-02, septiembre-octubre, 1976, pp. 45-49.

https://mega.nz/file/9BgWmaKa#-uzBa1D89QBbQVQvOTiDHP7LbHi0oz6NwhxXV_xTCnE

miércoles, 19 de agosto de 2026

Entrevista para el diario catalán Ara

Preguntas de Simón Vázquez


1. Una de sus últimas canciones, publicada como sencillo, se titula «Luciérnagas». Aunque su contenido no guarde relación con ello, estos días La Habana de noche nos ha parecido una ciudad de luciérnagas: pequeñas luces aquí y allá. ¿Cómo vive el actual recrudecimiento de las medidas del bloqueo?

 

(Aclaro que “Luciérnagas” no es un tema mío sino del joven y muy talentoso cantautor argentino Milo J. Yo sólo puse un pedacito de voz en su canción.)

 

Vivimos pendientes del combustible que aparezca para poder encender la planta de nuestra Fundación Ojalá y continuar trabajando; rastreando medicinas para enfermos; tratando de ayudar a los que menos tienen. Los médicos, que son nuestros héroes cotidianos por su entrega constante, han tenido que terminar operaciones con luces de teléfonos. Hay decenas de miles de enfermos esperando por operaciones, entre ellos algunos miles de niños. Así es nuestra vida cotidiana.

 

2. En lo que se refiere concretamente a la música cubana, ¿en qué situación se encuentra? ¿Siguen funcionando los liceos, las escuelas de música, las orquestas…? ¿Y cómo han afectado las últimas oleadas migratorias al talento cubano en la isla?

 

Debido a los cortes energéticos por el bloqueo petrolero, este año las escuelas del país tuvieron que cerrar antes de lo habitual. Aún no se sabe cómo se enfrentará el próximo inicio del curso escolar. La Universidad de las Artes tuvo que enviar a sus becados a sus respectivas provincias. Tampoco está totalmente claro el inicio del próximo curso. Hay orquestas que siguen trabajando con muchos sacrificios; el transporte público es escaso por la falta de combustible, se ha ido resolviendo con triciclos por iniciativa popular. 

 

Carezco de elementos para comentar la incidencia nacional de la migración en la música, aunque dos de mis músicos habituales viven fuera de Cuba. Ahora mismo estamos a punto de reunirnos para prepararnos para la gira. Así trabajamos. En otras crisis, cuando han mejorado las condiciones, los músicos y las orquestas regresanVeremos si más adelante pasa lo mismo.

 

Lo que sí puedo garantizar es la alegría, el especial sentimiento que cualquier actividad cultural genera, especialmente las musicales. Desde un concierto sinfónico en la Catedral de la Habana, pasando por otro de canciones en la escalinata universitaria, hasta la simpática actuación de un pequeño coro infantil en la Casa Vitier-García Marrúz, se esparce un sentimiento de cohesión espiritual que se siente, que abraza y acompaña a la gente en su durísima vida diaria.


3. ¿Y en qué punto se encuentra hoy la trova cubana?

 

Sé que hay un programa de televisión que se mantiene, también que sobreviven algunas peñas. El poeta y cineasta Víctor Casaus, en las difíciles condiciones actuales, está tratando de reanimar el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, donde durante tres décadas se sistematizó la realización y grabación de conciertos de la trova, además de estimular las artes plásticas y la edición de libros. Ojalá lo consiga.


4. En «Sea señora» usted decía: «A desencanto, opóngase deseo. / Superen la erre de revolución. / Restauren lo decrépito que veo, / pero déjenme el brazo de Maceo / y, para conducirlo, su razón». Y en ese mismo disco, en «Bendita», canta: «A la patrona yo le pediré en la ermita / que nos libere del bloqueo y de los trogloditas». ¿A quiénes señala como esos «trogloditas»? ¿Qué habría que
«restaurar» en la Cuba de hoy sin renunciar a la razón de Maceo?
 

Me refería a la restauración del sentido prístino de la Revolución, o sea: una revolución del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; no para una burocracia omnímoda y mecánica. Por eso termino diciendo: “Cuando las alas se vuelven herrajes / es hora de volver a hacer el viaje / a la semilla de José Martí.”


5. En «Tonada del albedrío», de su disco _Segunda Cita_, dice: «Dijo Guevara el humano / que ningún intelectual / debe ser asalariado / del pensamiento oficial». Este año se cumple el 65.º aniversario de _Palabras a los intelectuales_, el discurso en que Fidel sostuvo que Cuba no tendría un arte oficial —como sí lo fue el realismo socialista en la URSS— y distinguió entre artistas revolucionarios, contrarrevolucionarios y no revolucionarios, a estos últimos de los que debía concederse la máxima libertad de creación. ¿Qué balance hace de esa política cultural? ¿Cuál es el papel de los intelectuales en la Cuba de hoy?

 

En los primeros años algunos sectores dirigentes añoraban implementar en Cuba las concepciones de Stalin en la URSS. Por suerte el Che y Fidel eran intelectuales revolucionarios y no creyeron en el llamado Realismo Socialista. Aún así, nuestra política cultural ha ido matizándose a través de los tiempos. A principios de los 70 hubo un especial momento de extremismos que fue calificado por Ambrosio Fornet como “Quinquenio gris”, y así se le conoce. Felizmente, después fue creado el Ministerio de Cultura, con Armando Hart al frente. Otro buen momento fue el primer mandato de Abel Prieto como ministro de Cultura. Ambos períodos tuvieron mucho apoyo de Fidel, que se interesaba al detalle por los problemas del mundo cultural. 

 

La mayoría de los intelectuales que conozco (gente de las artes aunque también de la economía, de las ciencias, del pensamiento) suelen ser personas de ideas propias, con contradicciones con la realidad y a la vez con altos sentimientos patrióticos. Muchos han conseguido plantear sus ideas y, sean escuchados o no, las defienden consecuentemente. Si vivimos en una sociedad en la que todos debemos y podemos participar, creo que eso es lo que se espera de nosotros.


6. Su último disco se abre con «América», que termina con estos versos: «La luz me guarde / del abrazo de América, / de su mirada, / de su hechizo de amor. / De madrugada / se oye el llanto de América / y se parece al dolor». Nos remiten a la situación actual: ¿los escribió pensando en ella? _(pregunta propuesta)_

Cuando terminé esa canción, varias personas me preguntaron si América era el Imperialismo. Y creo que lo pensaron por el momento en que el protagonista se hace amarrar al mástil del barco para no ser arrastrado por la belleza irresistible (una alusión a Odiseo cuando se acerca a las sirenas). Pero sucede que esa canción está dedicada a una vecina mía de hace décadas, a una hermosa y deseada muchacha que se llamaba así: América. Y todo lo que cuento le sucedió a pretendientes que enloquecieron con su belleza. Desde mi ventana, cercana a la de ella, yo la escuchaba llorar de noche. Fue cuando me di cuenta de que la belleza a veces podía parecer un bombillo solitario, rodeado de bichitos atraídos por la luz. 


7. Mantiene usted una crítica dura, pero siempre constructiva. En «Para no botar el sofá» canta: «Para pronunciar el nosotros, / para completar la unidad, / habrá que contar con el otro, / las luces y la oscuridad». ¿Cómo valora las últimas medidas del Gobierno cubano para liberalizar la economía?

 

Venimos a un mundo, a una realidad construida por muchos otros en un proceso de milenios. Lo menos que podemos hacer es manifestar lo que pensamos. Por eso mis canciones son así. A veces hasta describir un paisaje es crítico. La crítica y la autocrítica están presente en las relaciones familiares y en la amistad, ¿cómo no estarlo en lo social? Es lo más natural del mundo.

 

Las medidas del gobierno cubano eran muy esperadas por prácticamente todo el país. Muchas cosas la gente ya las estaba haciendo espontáneamente, por supervivencia. Yo esperaba estos cambios desde hace más de tres décadas. Creo que todavía hay que revisar leyes, incluso la Constitución. A principios de los 90 hice algunas canciones sobre nuestras carencias. Aquí le dejo una:

 

HACIA EL PORVENIR (1993)

 

Hacia el porvenir partieron sombras.

Rumbo a mañana algo de oscuridad

fue a sobrevivir,  porque el sol de hoy

no pudo más.

 

No estarán completas las auroras.

Quejas de mí lucirá la claridad,

porque lo que yo tanto pretendí

demorará.

 

Por más que quise bendecirme

y más purificarme,

yo era carne,

yo era yo.

 

Lo que con amor hacía una mano

lo rompía con otra el desamor.

Yo no creo que haya sido en vano,

pero pudo ser mucho mejor.

 

Hacia el porvenir partieron sombras.

Cuando no alcance, sólo podré alertar.

Si alguien me oye allí, no se olvide pues

                                         de iluminar.

 

 

8. Su posición ha sido firme en dos declaraciones recientes: un vídeo, viral en las redes, en el que afirma «yo creí en el corazón de Fidel y en el corazón del Che», ¿que balance hace de la Revolución y de la figura de Fidel en el centenario de su nacimiento? Y su ya célebre petición de un AKM para defender a Cuba de una eventual intervención norteamericana. ¿Se esperaba que diera la vuelta al mundo?

 

La experiencia cubana apareció al lado del imperio más arrogante y cruel de la historia humana; tanto, que ha conseguido que el mundo se ordene y comporte según sus intereses. Quienes no lo hacen son calumniados, invadidos, asesinados y desposeídos de sus recursos naturales. Es casi un milagro que Cuba exista. Por esa razón la Revolución siempre tuvo una gran necesidad de autodefensa. Eso, en cierto sentido, fortalece, pero también condiciona y puede hasta crear hábito. Yo creo que el proceso cubano hubiera sido muy diferente (en cuanto a mejor) si no se le hubiera hostigado y tergiversado tanto.

 

Lo del corazón de Fidel y el Che lo dije hace diez años, cuando iba a cumplir 70. Pedir un fusil para defender la soberanía de mi Patria es mucho más viejo, es parte de mi configuración molecular, de mi consistencia atómica. Cuba siempre ha tenido que luchar por su libertad, siendo un pueblo noble que sólo desea trabajar en paz y prosperar.

9. Su obra musical es muy extensa: prácticamente un disco cada dos o tres años desde 1975. ¿Qué balance hace de esta larga carrera, cerca ya de los 80 años? ¿Tiene nuevos proyectos por delante?

 

Hace 65 años que escribo canciones con cierta regularidad. Sobre todo los primeros 30 años los aproveché bastante bien. Fue como si supiera que la vida se nos va complicando y poniendo distancia de lo que más nos gusta. Acabo de terminar “Cualquiera que nace en Cuba”, que espero mostrar pronto, y tengo algunas otras cosillas en preparación… 


10. El próximo septiembre visitará Cataluña. ¿Qué mensaje querría
enviar a sus seguidores catalanes?

 

Para empezar, en Cataluña tengo un hijo catalán y un nieto catalán-vietnamita. Así que ya Ud sabe. Justo en la bella Barcelona empezaremos nuestra gira, en el Gran Teatre del Liceu, donde me voy a encontrar con viejos y muy queridos hermanos y amigos. 

11. Por último, nos gustaría preguntarle por dos tareas a las que parece dedicar una constancia diaria. Por un lado, su blog, que actualiza muy a menudo y que genera no pocas polémicas dentro y fuera de Cuba. Por otro, una que pasa más desapercibida pero no menos interesante: siempre le acompaña una cámara fotográfica. ¿Qué valor le da a la fotografía y cómo se relaciona con ella?

 

Como cuenta la primera página de mi blog, Segunda cita, lo empecé para ver qué cosa era un blog. Aquello enseguida se me llenó de gente y así estuvo durante unos 12 años, hasta que no pude más y tuve que prescindir de la “red abeja”. Los últimos 4 años lo que hago es poner cosas interesantes que pesco en mis lecturas y alguna que otra mía. Aclaro que no coincido al 100% en todo lo ajeno que publico. Incluso a veces estoy en desacuerdo con casi todo. Pero me gusta que circule el pensamiento.

 

Mi niñez transcurrió en la década de los 50 del siglo pasado. Por entonces empezaron a aparecer noticias y “evidencias” de visitantes de otros mundos, platillos voladores y otra hierbas. Ahí supe que una cámara debía acompañarme a todas partes (ningún ovni se me iba a escapar) y tan pronto pude me hice de una muy rudimentaria. Trabajar en órganos de prensa desde muy joven, conocer a fotógrafos, los cuartos oscuros, los proyectores y las  químicas me crecieron las ganas. La fotografía y las artes plásticas me fascinan.

martes, 18 de agosto de 2026

La Hidra Cubana

 Luis Hernández Navarro

Agosto es un mes particularmente caluroso en Cuba. La vida diaria con ese clima se vuelve fatigosa, aún para quien la soporta desde que nació. Y sin electricidad para ventiladores y aire acondicionado, es aún peor. 

Aunque los apagones eran frecuentes en el pasado inmediato, se han vuelto el pan nuestro de cada día a partir de que, el pasado 30 de enero, Donald Trump firmó un decreto amenazando con poner castigos a cualquier país que proporcione petróleo o sus derivados a la isla. La falta del fluido eléctrico afecta el abasto de agua, la forma de cocinar, la conservación de los alimentos, el transporte público y la posibilidad de trabajar. En algunos lugares, hay luz por tan solo dos horas. 

Pero, en lugar de dejarse avasallar por la desventura, los cubanos se han adaptado a ella con imaginación, solidaridad y espíritu comunitario. Mientras comienzan a hacer efecto las 176 medidas económico-sociales aprobadas en la Asamblea Nacional del Poder Popular, los pasados 29 y 30 de julio, la gente se las ingenia para hacer más llevadera la adversidad. 

Ayleni cuenta que para enfrentar el bochorno nocturno, ella y su marido duermen en el piso. “Es más fresco y mis malestares en la espalda han disminuido”, dice entre risas. De por sí, cuando dejaron de circular las guaguas comenzó a ir y a regresar del trabajo caminando durante más de una hora. “Es mejor para la salud y bajé de peso”, explicaba. Consciente de que el bloqueo contra su país es un castigo de Washington por ser independientes, advierte: “no van a poder con nosotros. Los cubanos somos como la hidra. Por cada cabeza que nos cortan nos crecen cuatro más”. 

Para sortear los calores nocturnos, hay quienes duermen con las puertas de sus casas abiertas para que la brisa pueda colarse hasta las habitaciones. Y, algunas familias más afortunadas, cuentan con abanicos que trabajan con pilas recargables. 

La vida nocturna se ha detenido. El turismo se derrumbó en los primeros seis meses del año 60 por ciento. Las presiones estadunidenses provocaron que salieran de la isla siete consorcios hoteleros. Pero, al caer la noche, en muchos barrios, con fluido o sin él, los vecinos se reúnen a jugar dominó y a arreglar el mundo. La penetración que tenía la televisión para formar a la opinión pública, ha disminuido drásticamente, no solo debido a la influencia de las redes sino porque las posibilidades de verla se han reducido. 

A lo largo de los últimos seis meses, la adquisición familiar de baterías recargables, paneles solares, focos ahorradores y –en el caso de pequeños negocios– plantas generadoras, ha crecido notablemente. Cuando en febrero los apagones dejaban sin luz barrios enteros, la oscuridad era total. Sin embargo, en agosto, cuando sobreviene una interrupción del suministro, puede verse un buen número de casas que permanecen iluminadas. 

Las viviendas que se encuentran alrededor de las líneas de distribución prioritaria que abastecen los grandes centros de salud en La Habana, sufren menos suspensiones que el resto de los barrios. Sin embargo, ni siquiera en los hospitales está garantizado que el servicio no se va a interrumpir. Abundan los testimonios que dan cuenta de cómo, distintos médicos, han tenido que terminar cirugías alumbrándose con sus celulares. 

También en febrero, las calles de la capital lucían vacías. Apenas unos cuantos almendrones paseaban turistas. En cambio, ahora, abundan los triciclos eléctricos, algunos con paneles solares en el techo como fuente de carga y motocicletas. Sirven para transporte, carga, recolección de basura. 

Y también como negocios sobre ruedas, para vender o comprar productos. “Hay helados, ricos helados…”, anuncia un comerciante con un altavoz mientras recorre las calles de las zonas residenciales, en una escena que a los chilangos nos recuerdan a quienes ofrecen “ricos tamales, oaxaqueños….”. Mientras que otro ofrece comprar oro: cadenas, anillos, piezas dentales... 

La mayoría de los nuevos vehículos, a los que llaman gacelas, son chinos y algunos vietnamitas. Tienen un costo aproximado de 500 dólares. Algunos provienen de empresas mixtas cubanaschinas que los ensamblan como Vedca y otros se importan. Los pasajeros de ese transporte colectivo van tan apretados (muslo contra muslo) que hay quienes les llaman, en plan de guasa, las gacelas del amor. 

Eso no significa que hayan desaparecido los automóviles. Es significativo el número de coches de alta gama que pueden verse rodar en las calles habaneras, no todos híbridos ni eléctricos. Las exportaciones de gasolina y diésel estadunidense a la Antilla, bajo licencias de Washington, han crecido enormemente. Tan solo el mes pasado alcanzaron la cifra de 47 millones dólares. El litro de gasolina gira en alrededor de 5 dólares, aunque ha llegado a estar en 10 dólares. 

Parte de la clave de la resistencia popular al embargo son las relaciones de solidaridad, cooperación y apoyo mutuo entre vecinos. Los testimonios de apoyo mutuo en casos de enfermedad, de cuidado a los niños, de acarreo de agua, de compartición de alimentos son entreñables y conmovedores. Hay quienes reciben víveres y artículos de higiene personal, que sus parientes en el exterior fuera de Cuba adquieren a través de aplicaciones, y dan una parte a sus gentes cercanas. 

Instituciones como el Centro Martin Luther King o personalidades reconocidas en el extranjero, obtienen donaciones de medicinas que canalizan a quienes las necesitan. Los médicos que tratan cáncer ha regresado a atender enfermos del mal con medicinas menos sofisticadas que las de última generación (que son más baratas), y se han puesto a estudiar los viejos expendientes de pacientes tratados con esos medicamentos, para ver cómo ser más eficaces. Sin clases presenciales, y sin posibilidades de acceso permanente a televisión o computadoras, los maestros elaboran PDF de sus clases que envían por redes sociales a sus alumnos para que los estudien cuando puedan. 

A pesar de las penurias provocadas por el bloqueo, como dice Ayleni, la resiliencia del pueblo cubano es como una hidra. 

lunes, 17 de agosto de 2026

Ministro israelí llama a matar "cada noche" entre 30 y 40 gazatíes

Ap, Europa Pres, Afp y Reuters

Jerusalén. El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, recomendó “matar 30 o 40 palestinos cada noche”, incluidos aquellos que “no representen una amenaza inmediata, porque no merecen vivir, ni siquiera son personas”; además, afirmó que los prisioneros deberían ser ahorcados “uno por uno”, informó ayer Al Jazeera.

“Les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance y pondré el mundo patas arriba para que esto (la pena de muerte por horca) suceda”, declaró al pódcast 8 de Octubre que presenta el ex rehén israelí Rom Braslavski; al mismo tiempo, dijo estar “contento” de que los presos palestinos sufran condiciones más duras en las cárceles israelíes.

El Parlamento de Israel aprobó el 30 de marzo pasado una ley que impone la pena de muerte por ahorcamiento a los palestinos condenados por el asesinato de israelíes, si un tribunal militar determina que el acto fue “terrorismo” o estuvo motivado por la negación de la existencia del Estado de Israel.

“Gaza es nuestra”

“Considero que toda Gaza es nuestra. Deberíamos tener asentamientos no sólo en Gush Katif (colonia israelí en el enclave palestino desmantelada en 2005), sino en toda la franja, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen y para los terroristas nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno”, comentó Ben-Gvir, reportó Deutsche Welle en su portal.

En este contexto, el negociador de Estados Unidos y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, sostuvo una inusual reunión en El Cairo con el líder de Hamas, Jalil al Haya, en un nuevo esfuerzo diplomático para avanzar en el estancado alto el fuego en Gaza.

En el encuentro, el enviado estadunidense aseguró a la delegación de la organización islamita (así como al director general de la Junta de Paz para el enclave costero, Nickolay Mladenov, a los mediadores turcos y cataríes presentes en la reunión) que el plan de paz no está sujeto a renegociación alguna, indicaron fuentes cercanas a la conferencia al medio Al Arabiya.

“El objetivo es implementar el plan, no renegociarlo”, explicaron los contactos de la cadena árabe, en tanto que Hamas instó a los mediadores y a la Junta, impuesta por Washington, que supervisa el alto el fuego, a que “obliguen a la ocupación (Israel) a aprobar la hoja de ruta de la segunda fase del plan”.

Condenan países de la región rechazo israelí a pacto

Los ministerios de asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudita y Egipto condenaron en un comunicado conjunto el rechazo de Tel Aviv al acuerdo presentado por la junta.

“Dicho rechazo confirma que Israel ahora es responsable de obstaculizar los esfuerzos para lograr la paz en Gaza y el resto del territorio palestino ocupado”, expuso el documento en el que también afirmaron que la hoja de ruta fue “aceptada” por las distintas facciones palestinas.

Más de 150 colonos israelíes irrumpieron en el recinto de la mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén Este ocupado, bajo la protección de la policía israelí y donde realizaron oraciones judías; mientras, el ejército de Tel Aviv impidió que un camión cisterna del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) llegara a tres viviendas sitiadas por colonos israelíes en Qusra, Cisjordania reocupada, publicó Wafa.

“Renuevo mi llamado para que cese la violencia reiterada contra la población civil palestina en Cisjordania reocupada”, manifestó el papa León XIV desde su residencia en Castel Gandolfo, sin mencionar enfrentamientos concretos.

La relatora especial para los Territorios Palestinos Ocupados de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Francesca Albanese, aseguró que Israel utiliza a los colonos “para promover la limpieza étnica” en territorio cisjordano.

Tel Aviv “ha subcontratado la coerción a los colonos y los está utilizando para promover la limpieza étnica”, aseveró luego de exponer que estas acciones son “un crimen. Esto es terrorismo puro y duro; estos invasores deben ser investigados y procesados”.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/08/16/mundo/ministro-de-seguridad-de-israel-bengvir-pide-asesinatos-selectivos-por-noche-en-gaza

domingo, 16 de agosto de 2026

La reforma económica frente al aislamiento. Un solo escenario: aplicarla

Joaquin Benavides Rodríguez

Aplicar la Reforma económica y el Mercado, en medio del supuesto aislamiento en que se encuentra la economia cubana, solo admite un escenario: aplicarla con inteligencia y valentía política.

 

Introducir el mercado, sobre todo en lo relacionado con los alimentos que se producen en el País, pero en especial con los que importan --tanto empresas privadas como estatales--, NO ADMITE TOPES DE PRECIOS. Ni Nacionales, ni Provinciales, ni Municipales. Si se quiere acabar con la Reforma desde sus mismos inicios, la fórmula burocrática de topar precios, con cualquiera de las distintas variantes que ha ido creando nuestra burocracia, sería la perfecta. Enfrentar cada problema, con inteligencia y sin nerviosismo político, es lo que exige, de todos nosotros, el momento.

 

En estos momentos, hay crisis con el aceite para cocinar. Las fábricas estatales no están produciendo el aceite necesario para que la población cocine sus alimentos,  posiblemente por falta de divisas para importar la materia prima. Pero la Reforma recién aprobada permite que las empresas privadas y también las estatales gestionen la importación de aceite comestible y comiencen a ofertarlos en el mercado. ¿A que precios? A sus precios, con el que tienen que cubrirse de todos sus costos, incluyendo las divisas que tienen que obtener cambiando sus pesos por las divisas necesarias a la tasa en que les sea posible comprarlas. Y además tiene que conseguir un proveedor que le ponga los contenedores de aceite en algún puerto de Cuba, arriesgándose (riesgo que siempre cuesta dinero) a que lo persigan las autoridades ilegales del imperio, pero que tienen capacidad de sancionarlo por varias vías. Esa es la realidad que no tenemos derecho a ignorar, en la cual no es el precio el problema principal, sino que se pueda importar el aceite y ponerlo a la venta para que la población pueda comprarlo y cocinar. No habría derecho, en mi opinión, a regularle el margen de utilidad que tenga que percibir por el precio a que venda el aceite. Esa empresa llevo a cabo una inversión de riesgo, y tendría derecho a ponerle precio a su producto. Si el precio que le pone a su producto es muy alto y no se lo compran, el riesgo de no venderlo y perder incluso su utilidad, es del que invirtió en la compra. Ese es el mercado, y las autoridades no deberían tener derecho a inmiscuirse en él.

 

Por supuesto que hay numerosas familias cubanas que no podrían pagar esos precios. Pero la solución no debería ser nunca Topar los Precios. Eso es contraproducente. Sin embargo, la Reforma también supone que ninguna familia vulnerable se quede sin apoyo y sin que se haga lo posible para que consuma sus alimentos, en este caso el aceite,  mediante alguna fórmula no burocrática que lo facilite.

 

Por ejemplo, usemos el aceite como base para elaborar  una especie de propuesta: La empresa de comercio estatal, puede encargarse de intermediar entre las importadoras y la población vulnerable que no puede pagar el precio de la empresa que importó, en este caso el aceite. Población que tendría que ser procesada por Asistencia Social, en cada municipio. La empresa de comercio municipal podría negociar con los importadores, sean privados o estatales, un precio mayorista, cuyo monto total sería depositado de inmediato en la cuenta bancaria de la empresa vendedora del aceite. La empresa mayorista municipal pudiera ser financiada por el Banco del municipio, quien a su vez podría estar respaldado por el Presupuesto. El aceite no vendido a la empresa de comercio municipal, la empresa importadora tendría derecho a venderla al resto de la población del municipio a precio de mercado, que sería el que oferta el importador y el que acepta el comprador. El Fisco se encargaría, al finalizar el año, de cobrar los impuestos correspondientes a las empresas, tanto estatales como privadas.

 

Hasta el pasado año, y ajeno a cualquier concepto de mercado, la economía del País importaba miles de millones de dólares en alimentos, para distribuirlos a precios que poco tenían que ver con los del Mercado Mundial, a través de la llamada Libreta de Abastecimientos, a toda la población, con independencia de su situación económica; fuera una familia vulnerable económicamente o una millonaria. Eso era profundamente injusto, y no obstante lo mantuvimos durante decenas de años. Ahora tendremos que aprender a trabajar y ¨manejarnos¨ con el mercado, que puede parecer injusto pero es la justicia a que podemos aspirar ahora. A pesar del ataque despiadado de Trump y Marco Rubio, el País sigue entregando gratuitamente Salud y Educacion a toda la poblacion que lo requiera. 

 

En la Guerra Económica que nos ha impuesto el Gobierno de Estados Unidos, el MERCADO es un arma, un rifle económico que tendremos que aprender a utilizar con eficiencia.  

 

15/08/26

Gaza, barbarie sin tregua

Editorial de El País / 16 agosto 2026


Aunque oficialmente se encuentre en una situación de alto el fuego desde octubre del año pasado, la franja de Gaza es escenario de una situación humanitaria catastrófica y una intolerable violencia letal diaria. Desde la firma de la tregua formal auspiciada por Estados Unidos, el Ejército israelí ha acabado con la vida de más de 1.200 gazatíes. El 60% del territorio palestino está ocupado por los soldados israelíes sin indicio alguno de retirada. Israel obstaculiza también las labores de reconstrucción de un enclave donde ha destruido completamente el 80% de las viviendas y las infraestructuras básicas de agua, electricidad y alcantarillado.


Ante este escenario, un documento difundido el pasado lunes por la relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese,junto a otros 18 expertos de Naciones Unidas afirma que “el genocidio continúa” sin tregua. Los datos admiten poca discusión sobre la continuación de la barbarie. De la cifra total de fallecidos en estos 300 días de supuesto silencio de las armas por acciones militares de Israel, 300 son niños, lo que equivale a un promedio de un niño muerto cada día, según ha denunciado Unicef.


Lejos de ser episodios esporádicos, las muertes de civiles palestinos van en aumento en una sistemática escalada sostenida. El Ejército israelí bombardea a diario el reducto de 146 kilómetros cuadrados donde el Gobierno de Benjamín Netanyahu ha confinado a dos millones de civiles inocentes. Entre los fallecidos, además de niños, hay ancianos y mujeres.


Netanyahu, que ha fracasado en todos los objetivos por los que comenzó la guerra, principalmente la destrucción de Hamás, sigue justificando la permanente violación del alto el fuego en la eliminación de todos los milicianos que perpetraron el brutal ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel. Las fuerzas israelíes han recurrido a las técnicas de reconocimiento facial para elaborar un listado de unas 5.000 personas señaladas como objetivo, pero basta echar un mínimo vistazo a los rostros de los muertos palestinos desde la tregua para constatar que, al igual que ha sucedido desde el inicio de la guerra, lo que hay, como mínimo, son ataques indiscriminados contra civiles inocentes y la voluntad evidente de hacer la vida humana imposible en el territorio de Gaza. Una práctica para cuya definición no hay discusión alguna: es un crimen de guerra.


Mientras esto sucede, Israel mantiene un bloqueo parcial sobre la ayuda humanitaria indispensable para la supervivencia. Las autoridades de Gaza alertan de que sin maquinaria pesada —que Israel prohíbe— no es posible extraer miles de cadáveres que, al margen de los 73.000 muertos confirmados, permanecen bajo los escombros. Alrededor de 1,4 millones de gazatíes padecen inseguridad alimentaria aguda y 212.000 personas sufren inseguridad alimentaria en niveles de emergencia. Dicho en otras palabras: Netanyahu sigue aplicando el hambre como castigo colectivo contra una población civil inocente.


Gaza agoniza mientras Netanyahu cada día que pasa se siente más seguro. La catástrofe humana de la que es el máximo responsable ya no está en el foco principal de la opinión pública mundial ni en las prioridades de la política exterior de casi ningún Gobierno. Así, envalentonado ante la comprobada falta de consecuencias sobre sus decisiones y con unas elecciones en octubre, Netanyahu se permite aumentar su línea intransigente. Además de incumplir los acuerdos, la semana pasada se permitió rechazar el plan de paz de su aliado Donald Trump. El primer ministro israelí está convencido de que no rendirá cuentas sobre los crímenes que siguen sucediendo en Gaza y, desgraciadamente, a la vista de la inacción internacional es posible que tenga razón.


https://elpais.com/opinion/2026-08-16/gaza-barbarie-sin-tregua.html

sábado, 15 de agosto de 2026

La única película rodada en Palestina en los últimos dos años viaja al origen del genocidio

Begoña Piña

Israel ha asesinado a más de 80.000 palestinos desde el 7 de octubre de 2023, según cifras oficiales, aunque, probablemente, el número sea muy superior. Es prácticamente imposible hacer el cálculo real. ¡Decenas de miles de seres humanos! Víctimas de un genocidio con el que parece que Netanyahu quiere rematar un capítulo atroz de la Historia que comenzó a fraguarse a principios del siglo pasado y sobre el que pesa una realidad insoportable de violencia y muerte. Ahora, la cineasta palestina Annemarie Jacir, con la complicidad del productor Ossama Bawardi, recuerda al mundo el origen de esta masacre en Palestina 36.

Es la única película rodada en Palestina en estos dos últimos años, una producción que se tuvo que parar y reiniciar cuatro veces, para evitar poner en riesgo la vida de los miembros del equipo. En ella, Jacir relata los acontecimientos alrededor de la Gran Revolución Palestina de 1936 -también se conoce como la Gran Revuelta Árabe-, en la que los campesinos y los proletarios se alzaron contra el brutal dominio británico y la colonización sionista. 

Una imagen de 'Palestina 36'

Ha pasado más de un siglo desde que Inglaterra y Francia se dividieran los territorios de la antigua Siria otomana (Siria, Líbano, Israel, Palestina, Jordania y partes de Irak y Turquía), del anuncio del Gobierno británico de crear un 'hogar nacional' para el pueblo judío en Palestina y de la formación del Mandato Británico.

Entonces los árabes perdían, día a día, tierras y derechos que quedaban en manos de la inmigración judía, apoyada por las fuerzas de ocupación. Expulsados de sus campos y marginados en las ciudades, los palestinos no pudieron más y estallaron. Convocaron una huelga general el 20 de abril de aquel año, a la que los británicos contestaron con una violencia feroz, lo que desencadenó el movimiento de desobediencia e insurrección.

La masacre de Al Bassa

"Mucha gente ni siquiera sabe, sorprendentemente, que los británicos estuvieron en Palestina", declaró la cineasta a The Guardian, tras la presentación de la película en el Festival de Toronto, donde recibió 20 minutos de ovación del público. Ser consciente del desconocimiento que existe alrededor de la historia de Palestina provocó en Jacir la necesidad de contar lo ocurrido en su tierra, de revelar cómo la represión británica preparó el terreno al genocidio salvaje de hoy. 

Coproducción entre Palestina, Reino Unido, Francia, Dinamarca, Noruega, Catar, Arabia Saudí, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, esta es una película que relata la situación que se vivió entonces a partir de la vida de unos cuantos personajes, mujeres y hombres de la aldea de Al Bassa (a pocos kilómetros de la casa de la directora), masacrada por el Ejército británico en 1938. Con ellos, aparecen en esta historia los árabes que, desde las Asociaciones Nacionales Musulmanas, creadas por la Comisión Sionista, colaboraron con los judíos y los británicos. Y, por supuesto, los responsables del Gobierno de Gran Bretaña, como el Alto Comisionado del Mandato Británico de Palestina, A.G. Wauchope; el salvaje oficial Charles Tegart o el despiadado capitán Charles Wingate.

Jeremy Irons, Liam Cunningham y Robert Aramayo dan vida a estos últimos personajes, mientras que los papeles de los protagonistas árabes quedan en manos de intérpretes como la veterana Hiam Abbass, el debutante Karim Daoud Anaya y Saleh Bakri, Dafer L'Abidine o Yasmine Al Massri, entre otros.

"Un acto de amor y una ofrenda"

"Todo lo que hace hoy el Ejército israelí proviene de aquel momento", ha explicado en un par de ocasiones la directora, que en una de las escenas de la película muestra cómo los británicos encadenan a un joven a la parte delantera de un coche como un escudo humano. El trágico destino quiso que el día que estaban rodando esta secuencia en una localización de Cisjordania, se difundieran las imágenes de unos soldados israelíes atando a un hombre palestino que estaba herido al capó de un jeep durante una incursión en la ciudad de Yenín.

Imágenes reales para una ficción que se ha construido sobre un minucioso trabajo de documentación en el que la directora ha leído todos los libros y documentos que ha encontrado, centenares de testimonios recogidos a lo largo de los años, reuniendo fotografías y rollos de película... Además, Palestina 36 aprovecha, mezcladas con las imágenes de la ficción, material de archivo, principalmente de la BBC, para conferir realidad y veracidad a su historia.

La nueva película de la cineasta palestina explica el devenir de la historia de ocupación, abusos y muerte que ha sufrido su pueblo, tanto como su espíritu de resistencia. "Hacer esta película es lo más difícil que he hecho nunca. Cuando comenzó el genocidio, todo se vino abajo. Nuestra gente estaba siendo aniquilada y nos encontramos intentando hacer una película sobre un momento oscuro de nuestra historia antes de saber que íbamos a pasar por uno de los momentos más oscuros que hemos vivido. El reparto y el equipo se unieron para volcar todo nuestro dolor en un acto de amor, para decirnos unos a otros que no seremos borrados. Esta película se convirtió en una ofrenda", ha escrito en sus notas de dirección.

https://www.publico.es/culturas/cine-tv/critica-cine-palestina-36-recuerda-origen-genocidio-palestino-hoy.html