sábado, 4 de junio de 2011

Cocosolo

A Zamora de Coco Solo, originalmente un pueblito fundado en 1860  --ahora un barrio del inmenso municipio de Marianao--, llegó nuestra gira. Muy cerca de allí, hace 40 años, visité a la estudiante de viola Sara González, vecina de Palo Cagao, barrio que Osvaldo Rodríguez inmortalizó con una tonada rockera en los años 70. No muy lejos también vive con su familia Robertico Carcassés, sereno capitán de los múltiples proyectos de Interactivo.  Un poco más allá, Nelson, el veterinario, y Pepe, el mecánico de cámaras fotográficas que salva a los disparadores habaneros.

Lo que no sabía era que San Emeterio vivía por allí. Qué sorpresa verlo aparecer con su linda nietecita. Y luego escucharlo hablar de la remota unidad de comunicaciones 2103, del Puesto de mando de Avanzada, de  Víctor Miranda y del nego Lage, con quien después del ejército navegué en el buque de pesca Mar Caribe y estuve en Angola, hasta aquel infausto día en que supe que su magnífico corazón se había detenido.

El cello de Amparo del Riego abrió fuego con el Preludio de la Suite nº 1, de Bach. Se le sumó  la guitarra  de Víctor Pelegrini y juntos hicieron dos canciones de Amadeo Roldán (una de ellas su versión de “El arroyo que murmura”). Por último,  la flauta de Niurka González completó el trío que interpretó dos choros brasileños y La Irlandesa de la Suite para Trio de Jazz, de Claude Bolling.

El polaco Jaime Sarusky , premio nacional de literatura, nos tiró el cabo de entregar  la bibliotequita que donamos siempre, enriquecida esta vez por sus últimos dos libros.

Después llegamos nosotros, que tocamos aproximadamente durante una hora, para dejarle el cierre a Tony Ávila, magnífico trovador y sonero de Cárdenas, que escribe textos agudos que después canta con una perfecta voz de persona. Qué bien suena su grupo. Búsquenlo, que les va a gustar.











jueves, 2 de junio de 2011

concurso

Ayer, 1º de junio, me escribió Antonio Guerrero:

[Silvio:]
SI ME ENVIAS AL MENOS UNA FOTO, QUE ESCOJAS DE CADA CONCIERTO, HARIA UNA PINTURA DE CADA UNA, COMO UN PROYECTO SOBRE TU GIRA [por los barrios]. PUEDEN SER RETRATOS. QUIZAS HAYAS TOMADO EXPRESIONES DE UN PIONERITO, DE UN TRABAJADOR, DE UNA ABUELA O UNA BELLA JOVEN.


Yo propongo que los Segundaciter@s conformen el jurado que decida qué fotos, de las que he tomado en la gira por los barrios y expuesto en Segunda cita, enviaremos a nuestro hermano Tony, uno de Los Cinco cubanos que cumplen injusta condena en prisiones de los Estados Unidos por infiltrarse en organizaciones terroristas de La Florida.

lunes, 30 de mayo de 2011

las noticias y ciudad luz

por Víctor Casaus

Las noticias crecientes, persistentes, entusiasmadoras de las manifestaciones espontáneas surgidas en España para protestar contra el orden económico establecido, la discriminación social, la situación de la juventud, la pobreza y otros males concurrentes me hizo recordar los estremecimientos que sufrió París cuando los estudiantes y los jóvenes sobre todo hicieron aquel intento de asaltar –por un día, por unas semanas– el cielo de los sueños y de la utopía.

Estas manifestaciones españolas de hoy no serán revoluciones en marcha, pero son síntomas evidentes (y emocionantes) de las tragedias individuales y colectivas que (re)produce el injusto orden actual. Y debiera ser una enseñanza para muchos.

Todo ello me recordó este poema que escribí entonces, a propósito de aquel mayo alumbrador, celebrando desde la distancia –y desde el fuego– aquellos chispazos que hoy parecen encenderse, por momentos, en algunas plazas de España.


CIUDAD LUZ

Entre a luz y la neblina de la luz
se paralizan los trenes  las fábricas de autos
las empresas comerciales  los salones y las plazas asaltadas
            y atestadas
y por los Campos Elíseos
ya están bajando estos comuneros
vestidos con blue jeans
sofocados  gritando  se oye un fondo
de himno colérico y extraño
que no recuerda los himnos conocidos
y otras voces piden silencio  caballeros
mientras los estudiantes
asaltan las aulas y la Bolsa ("¡quemadlo!
¡es el templo del capitalismo!")
y se estremecen las estatuas de los parques
y los partidos políticos
y la violencia amaga con su antiguo nuevo rostro

Nosotros
–desde el fuego–
observamos las maravillas
de semejantes
chispazos
  

lunes, 23 de mayo de 2011

el fanguito

NO HIZO FALTA ALAS
Por Vivian Núñez
Fotos: Silvio

“¡A llorar, que se perdió el tete!”, exclamó Ana María emocionada, cuando Omara Portuondo subió al improvisado escenario para cantar junto a Silvio Rodríguez “La era”, en una tarde-noche en la que el barrio habanero de El Fanguito brilló como nunca antes.

Mayo está terminando y casi no ha llovido. Pero el 22, a las 7:00 pm, comenzó la mayor lluvia del mes. La trajo Silvio y en ese barrio capitalino, en las márgenes del río Almendares, todo se hizo más limpio y reluciente.

El trovador cantó 17 canciones en un concierto de dos horas, más de la mitad de ellas bajo el agua, un aguacero en venganza que se llevó todo lo feo. Los vecinos y otros llegados desde barrios cercanos, quizás para algunos más distinguidos, permanecieron allí todo el tiempo. No había ido nadie puerta por puerta a citarlos, ni firmaron listas de compromiso, ni se les prometió una merienda fuerte.

En las azoteas se situaron grandes sombrillas para guarecerse; tras las ventanas entreabiertas se amontonaron los rostros, y al final de la calle principal, de frente al escenario, un grupo de jóvenes bailó improvisadas coreografías cuando los temas llegaban con ritmo de son o guaracha.

 “Aquí vengo sin  ser convocado por nadie”, había dicho el poeta, quien aseguró que “en estos momentos es muy importante que pueblo y artistas estemos unidos”.

El concierto lo inició el trovador dominicano José Antonio Rodríguez, quien expresó que “no conocía un proyecto de esta naturaleza; tenía que nacer del alma enorme de Silvio”. Un poeta del barrio, Héctor Arturo, preparó unas décimas que la lluvia le impidió leer. En ellas recordaba a Mojarra, su amigo el pescador, y la miseria que vivió en épocas pasadas. Y concluyó así:

Ahora Mojarra está muerto
pero en mi mente parece
que en El Fanguito aparece
para aplaudir el concierto.
Lo sé contento y despierto,
sin destrozados horcones,
sin invernales fogones
y yo escucho que Mojarra
pide a Silvio la guitarra
y entona nuevas canciones…

Omara, de 81años, la del cuarteto De Aida, la del Buena Vista Social Club, la del Grammy, la de siempre, subió primero al escenario cantando “rapidito, para que no se mojen”, y volvió después para hacer dúo con Silvio. “Eso sí es una diva”, afirmó Rubén, quien no llega a la treintena y se sabía completa la emblemática “Veinte años”.

Cuando comenzó Silvio los aplausos y los vivas lo recibieron y, a partir de ahí, un coro espontáneo y entonado lo acompañó en todas las piezas, sin cancioneros ni papeles entregados antes con las letras.

“Cómo no voy a saberme estas canciones si me han acompañado toda la vida”, me comentó Carmelina, quien entre sollozos decía: “!Ay Silvio, me vas a matar del corazón¡”. Ella lleva 30 años viviendo en ese lugar y llegó un poco tarde al concierto, directamente desde el trabajo porque, aseguró, “el transporte está muy malo”.

Un mulato joven y alto, con una hermosa voz de tenor y un estridente silbato que estuvo sonando todo el tiempo, estableció un singular diálogo con el trovador. Cuando, en “El necio”, Silvio recordaba que “dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo”, él respondió con ironía: “Sí, cómo no”, y cuando el poeta interpretó junto a Omara “Demasiado”, él aseguró, como para sí, “demasiado Cuba”.

Otro vecino, un poco mayor, entonaba “Ojalá” cuando un grupo de niños intentaban abrirse paso a empujones para alejarse del concierto. “Sigan, sigan con el reguetón, que no saben lo que se están perdiendo”, les comentó.

Y una mujer cincuentona, con su hijo, compartió conmigo las canciones, y solo lamentó que el cantautor no interpretara “Monólogo”. Yo quería “Supón”. Ambas nos comprometimos a encontrarnos en la próxima cita, a ver si tenemos mejor suerte.

Este fue el concierto número catorce de los que Silvio está ofreciendo por barrios habaneros, esos lugares en los que las carencias materiales se hacen más visibles y la cotidianidad más estresante.

Pero esa tarde-noche, en El Fanguito, Ana María, Rubén, Carmelina, el mulato joven, el señor mayor, mi compañera de canto y yo, fuimos un tilín mejores. No nos hizo falta alas para hacer un sueño.











     (esta foto es de Ivan Soca)

sábado, 21 de mayo de 2011

santa maría del rosario

El que canta de espaldas a nosotros es el trovador dominicano José Antonio Rodríguez, hermano que una vez más ha venido a regalar su arte a los cubanos.

Después subió a la escena la maestrísima Omara Portuondo, cuya musicalidad y trayectoria merecen un profundo estudio que algún día se hará. Esta vez la acompañaba el talentoso Rolando Luna. Como ella acostumbra, llevó al público a donde se le ocurrió conducirlo. Ayer hizo un breve pero sustancial recorrido por canciones fundamentales como "20 años", de María Teresa Vera, "Dos gardenias", de Isolina Carrillo, "Lágrimas negras", de Miguel Matamoros y "Drume negrita", de Eliseo Grenet.

Omara siempre ha sido la gran intérprete de "La era está pariendo un corazón". Me la escuchó cantar al día siguiente que la escribí y, cuando la terminé, prácticamente se la sabía. Ayer, increíblemente, la hicimos juntos por primera vez en nuestras vidas. Mañana volveremos a compartirla en El Fanguito (municipio Playa).

El pueblo de Santa María del Rosario (municipio El Cotorro) estuvo espléndido, podría decirse que encendido. Entre la gente disfrutaba Carlos Acosta, nuestro primer bailarín del Royal Theatre de Londres.












miércoles, 18 de mayo de 2011

una gota más y el romerillo

Por Víctor Casaus
Fotos: Silvio Rodríguez

Querida gente:

Muy bueno el aguacero de entradas y mensajes acuáticos, hidráulicos, desatados por las fotos y la nota de silvio sobre su concierto en Lutgardita.

Lutgardita perdió la t en algún momento de nuestra pronunciación popular: demasiada difícil esa t, delante de la g, además. Por eso todos decimos --y hasta escribimos Lugardita. Un lugar llamado Lugardita. Hasta por eso está mejor así.

Quiero añadir una gota más al aguacero desatado.


Lo comenté ayer en el siguiente concierto de esta gira de Silvio por los barrios difíciles, menos favorecidos de la Habana.

Una amiga argentina que asistió al concierto me contó que, mientras cantaba Silvio, un señor, habitante de Lugardita, le dijo: "Hoy nos faltará una gota de agua, pero Silvio nos ha traído una gota de felicidad".


Lo mejor de esas opiniones sinceras, populares, transparentes (como el agua necesaria) es que no están dichas a alguien para que se publique en la prensa, ni a un entrevistador televisivo. Salió del corazoncito de aquel señor, para una muchacha a quien no conocía y que estaba disfrutando, al lado de él, la maravilla de la canción y la cultura en Lugardita.

Al principio de aquel concierto (y también de este último ayer en El Romerillo) Silvio aclaró que no iba a esos barrios siguiendo ninguna orientación, ni mandado por nadie, sino para compartir, de cerca, sus canciones con la gente del lugar, que quizás no vayan a sus conciertos en grandes teatros. Yo pensé, y lo comenté ayer en El Romerillo, que estas presentaciones se están haciendo, de todas formas, siguiendo una orientación. No la puntual, formal, conocida, sino la orientación que sale del corazón. Del corazón que, como se sabe, está al lado izquierdo del pecho.

Cuarenta y ocho horas después, estos conciertos barriales alcanzaron su primera docena en El Romerillo. Allí Polito Ibáñez entusiasmó nuevamente a la gente que se había reunido, frente al escenario improvisado, para alegrarse en ese domingo de mayo, bajo el mismo sol que les decía. Los artistas que Silvio ha invitado para iniciar cada concierto de esta gira pertenecen a territorios diversos de la creación musical: los trovadores Vicente Feliú y Eduardo Sosa, el maestro Frank Fernández, Los PapinesTanmy López, ganadora del Premio de Creación Ojalá con su musicalización de los poemas de Rubén Martínez Villena; Niurka, Amparo y Esther que trajeron los tríos de Haydn para que antecedieran aquel día las canciones del trovador, en esa unión misteriosa y difícil, a veces negada, de lo popular con lo culto.

En esa cuerda de comunicación se movieron las canciones de Polito en la tarde de El Romerillo, donde confesó que nunca se había imaginado cantando en un lugar que lleva el nombre (santo, curador) de esa planta que favorece la garganta y la voz de los cantautores. Varias de sus canciones fueron coreadas, susurradas o gritadas, como las de Silvio, ya a la caída de la tarde del domingo, frente al escenario de El Romerillo, donde varios centenares de vecinos y visitantes se reunieron para acompañar y compartir: dos verbos que pudieran definir el origen y la magia de estos conciertos.

Mientras la gente del barrio se iba a acercando al espacio frente al escenario, un fotógrafo amigo que documentó también la maravilla visual de aquellos momentos me dijo: “Tú sabes que lo que más me gusta de estos conciertos en los barrios es que la gente viene a escuchar, a disfrutar la música, como si estuviera yendo hacia la bodega. Lo mismo. Están en lo suyo y lo suyo en este domingo de concierto es la canción de Silvio, de tremenda riqueza textual y sonora, capaz de atraer, ofrecer, compartir, que de eso se trata.” Lo que señalaba Kaloián Santos se demostraría muchas veces durante el concierto: desde el aplauso emocionado a la sugerencia martiana de “Cita con ángeles” hasta la inquisitiva vocación del escaramujo que vive de preguntar, advirtiéndonos que “saber no puede ser lujo”.

La temperatura (la climática y la espiritual) de este concierto en El Romerillo fue alta. De ahí las canciones solicitadas, el coro entusiasmado que quedaba, a final, como palabra solista, cedida por el trovador, en algunas canciones; la belleza, la memoria, las historias compartidas en esa tarde y esas canciones. Y todo ello colocado, visto, vivido, bajo el signo de la autenticidad y de la complejidad, que derriba prejuicios y encartonamientos y une, desde la sencillez, como siempre debiera ser.

Por ello, como comentábamos el domingo en El Romerillo, estos conciertos no tienen palcos, ni protocolos, ni salones VIP, ni presidencias. Los artistas y escritores y las amigas y los amigos que llegaron hasta allí para disfrutar --en un escenario físico (y espiritual) diferente-- las canciones de Silvio, se cobijaron bajo el mismo árbol generoso o asumieron, con todas y con todos, el insistente sol de mayo que descendió, ya tarde, al final de la calle. No es desdeñable ese aspecto también compartido, tan bien compartido. Bueno para los aires de estos tiempos. Y mejor, seguramente, para los que vendrán.

Un disparo de nieve. Una gota de felicidad. Por el momento: ¿a qué más?















sábado, 14 de mayo de 2011

Lugardita, barrio sin agua pero con amor









Lugardita es un barriecito periférico del municipio de Boyeros. Cuando los aviones despegan rumbo al noreste, casi le pasan por arriba. Originalmente fue un refugio temporal de familias que habían perdido sus viviendas, o que vivían en condiciones extremas. El caso es que allí se quedaron.

Los vecinos de Lugardita tenían un tanque de agua que suministraba el necesario líquido a todo el barrio, pero un ciclón se lo llevó. Después pusieron otro tanque, pero se vino abajo. Por eso desde hace meses el vecindario está sin agua. Esto los tiene, y con mucha razón, algo malhumorados. Pero esa falta no impidió que Polito Ibáñez y yo fuéramos muy queridos.

¿Cuándo pondrán el tanque
de Lugardita?
—Ojalá cuanto antes,
dice Segunda cita.

miércoles, 11 de mayo de 2011

la verdadera historia de la canción "el mayor"


Miércoles, 11 de Mayo de 2011 00:00
Armando Boudet Gómez /Fotocopia: Archivo Adelante

Camagüey,- El 11 de mayo de 1873, en los potreros de Jimaguayú, del hoy municipio de Vertientes, cayó en combate Ignacio Agramonte y Loynaz, El Mayor. Cien años después, en la Plaza de San Juan de Dios, el Comandante en Jefe Fidel Castro pronunció un memorable discurso en el que no solo enalteció su figura patriótica, sino que dejó para los camagüeyanos la no menos heroica tarea de sembrar sus amplias llanuras de escuelas, de fábricas y de hospitales.

Al cumplirse el aniversario 138 del infausto acontecimiento de Jimaguayú y el 38 del discurso de Fidel, es oportuno recordar otro hecho muy simbólico de ese día, que contribuyó a perpetuar la imagen de Agramonte para las actuales y futuras generaciones: la canción El Mayor, compuesta y cantada por primera vez por Silvio Rodríguez en la memorable velada.

En ocasión del 50 cumpleaños del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Giraldo Mazola Collazo, primer presidente de esa institución en el país, presentó aquí su libro Encuentros con la memoria, en el cual relata pasajes de sus relaciones con distintos personajes de la lucha clandestina, su estancia y pasos fundacionales por el ICAP y su presencia en Camagüey como dirigente del Partido, ocasión esta última en la que participó en la organización del acto conmemorativo por el centenario de la muerte de Agramonte.

Días antes de la presentación de su libro, Mazola se comunicó con Silvio para imponerlo de su relato acerca de la velada y de la tarja develada en la Plaza San Juan de Dios. En su correo electrónico, le reprochó muy delicadamente que en una reciente entrevista con Cubadebate había hablado del origen de muchas de sus canciones sin mencionar la compuesta en homenaje a El Mayor y le dijo que le gustaría tener algún comentario suyo para compartirlo en Camagüey.

A continuación transcribo la respuesta del cantautor, que obtuve en la presentación de la obra de mi amigo Mazola, a quien recuerdo de su época de dirigente del Partido aquí, no solo por las malas noches que nos hizo pasar al colectivo de Adelante, sino también por las enseñanzas que nos dejó.

Aquí Silvio:

Cuando tú me escribiste en 1973 para que hiciera una canción para la conmemoración de la caída en combate de El Mayor, yo llevaba años pensando que le debía esa canción. De los patriotas que estudié en primaria, Agramonte siempre fue uno de los que me atrajo, porque su historia se enseñaba ligada a los aspectos de su vida personal, humanización que hace más atractivo al héroe, porque al ‘bajarlo a tierra’ nos identificamos con él más fácilmente.

Recuerdo que me telefoneaste y te dije que necesitaba refrescar la vida del patriota. Me mandaste los documentos que el Partido estaba usando para preparar el evento que se acercaba. Yo empecé a leérmelos, pero eran demasiado densos para mí. Entonces me sumergí en la Historia de la Guerra de los 10 años, de Ramiro Guerra, y en otros libros.

No era seguro que la canción viera la luz al menos en la celebración oficial, porque una comisión partidista debía aprobarla. Aún así, cuando faltaba una semana para el acto, yo había hecho al menos dos bocetos de canción pero ninguno me convencía. Faltando apenas unos días y pensando que todavía no había dado con lo que deseaba, compuse El Mayor, tal y como se le conoce de principio a fin.

Al día siguiente debíamos grabarlo con el Grupo de Experimentación del ICAIC, donde trabajaba, y la grabación debía volar hasta Camagüey, donde sería examinada. O sea, que el mismo día en que escribí la canción tuve que hacerle el arreglo.

La respuesta se demoró en llegar como dos días. Ya yo estaba pensando que era negativa, cuando de pronto nos dijeron que teníamos que tomar un vuelo para Camagüey, porque íbamos a interpretar la canción en el acto. Aquello sí que fue una total sorpresa, porque yo pensaba que la canción era para usarla de fondo, nunca para cantarla en vivo y mucho menos en el mismísimo acto en que hablaría Fidel.

Por entonces yo estaba más o menos cuestionado oficialmente. Cinco años atrás habían suspendido mi música y mi presencia de la radio y la televisión cubanas y, aunque ese veto ya se había levantado, todavía me seguía cierta fama de tipo conflictivo y, para algunos, apartado de la Revolución. Haydée nos había abierto las puertas de Casa de las Américas, Alfredo las del ICAIC y gracias a eso teníamos un centro de trabajo y de estudios. Ser televisado en un acto oficial en el que el Comandante en Jefe haría el resumen, era lo último que por aquellos tiempos podía pasar por mi cabeza.

Dos o tres días después, en La Habana, un amigo me despertó a ‘periodicazos’. Cuando logré sentarme en la cama, me puso el periódico delante de los ojos: en la tercera página de Granma aparecía una foto mía, junto a mis compañeros músicos, tocando en la Plaza de San Juan de Dios. Al lado de la foto estaba la letra de mi canción a El Mayor. Lo primero que se me ocurrió fue que aquel amigo había impreso un simulacro de Granma para hacerme una broma. Cuando metí la cabeza en agua y logré abrir los ojos, supe que era verdad.

“Gracias, Mazola, por lo que te toca en esta breve historia”.

(Tomado de adelante.cu: http://www.adelante.cu/index.php/sociedad/historia/8489-la-verdadera-historia-de-la-cancion-el-mayor.html)

domingo, 8 de mayo de 2011

zurrón del aprendiz



Dentro de unas pocas horas será 9 de mayo de 2011. Entonces Segunda cita estará cumpliendo un año de existencia y nosotros, los segundaciter@s, también. Celebrando esto, a las 8 de la mañana, hora de Cuba, va a aparecer Zurrón del aprendiz, mi sitio propio en la red. Al inicio habrán unas palabras de apertura menos vagas que las que inauguraron este blog, que como saben fue un albur (feliz, claro está).

Los motivos del Zurrón vienen de lejos. Creo que comenzaron el 13 de junio de 1967, cuando las primeras personas se dirigieron a mi, preguntando todo tipo de cosas. Después, el flujo constante de curiosidad me fue haciendo ver la necesidad de que hubiera una fuente accesible y confiable.

Lo que físicamente hubiera ocupado metros cuadrados, la virtualidad nos lo ha resuelto en bytes. Tampoco crean que van a ser muy pocos; porque si las palabras son livianas, en el mundo digital imágenes y sonido son pesados, sobre todo si son de calidad. Pero yo no quiero dificultar el acceso a mi página a los que no tienen un gran ancho de banda. Todo lo contrario. Mi zurrón será un sitio más comprometido con los deseos de compartir que con la exquisitez.

Zurrón del aprendiz podrá ser visto en: http://www.zurrondelaprendiz.com/bienvenidos

Estamos haciendo gestiones para que en Cuba se pueda ver por intranet.

Felicidades a todos los segundaciter@s. Hemos cumplido un año de vida, casi sin darnos cuenta. ¿Vieron como se pudo? “La vida es bella y en colores”.


Gracias que damos

Este blog ha sido posible, en primer lugar, gracias a ustedes, que le han hecho caso y le han dedicado tiempo de sus vidas y no poca pasión.

Pero también hemos tenido otras presencias. Algunas se han notado más, por sus escritos para Segunda cita. A otras las he usado sin pedirles permiso y sin recato. Las terceras son ciertos amigos que acostumbran enviarme noticias o enlaces interesantes.

A continuación, agradecidamente, les va una lista de esos amigos, voluntarios e involuntarios, que también son esta Segunda cita.

Antonio Guerrero

Guillermo Rodríguez Rivera

José Pertierra

Víctor Casaus

Eduardo Galeano

Frey Beto

Camilo Pérez Casal

Pablo Vargas

Natalia Revuelta Clews

Jaime Soria

lunes, 2 de mayo de 2011

fantasia

E se, de repente
A gente não sentisse
A dor que a gente finge
E sente
Se, de repente
A gente distraísse
O ferro do suplício
Ao som de uma canção
Então, eu te convidaria
Pra uma fantasia
Do meu violão

Canta, canta uma esperança
Canta, canta uma alegria
Canta mais
Revirando a noite
Revelando o dia
Noite e dia, noite e dia

Canta a canção do homem
Canta a canção da vida
Canta mais
Trabalhando a aterra
Entornando o vinho
Canta, canta, canta, canta

Canta a canção do gozo
Canta a canção da graça
Canta mais
Preparando a tinta
Enfeitando a praça
Canta, canta, canta, canta

Canta a canção de glória
Canta a santa melodia
Canta mais
Revirando a noite
Revirando o dia
Noite e dia, noite e dia

E se, de repente
A gente não sentisse
A dor que a gente finge
E sente
Se, de repente
A gente distraísse
O ferro do suplício
Ao som de uma canção
Então, eu te convidaria
Pra uma fantasia
Do meu violão

Francisco -Chico- Buarque de Hollanda
(Rio de Janeiro, 19 de junio de 1944)

jueves, 28 de abril de 2011

el huésped

Qué raro es el amor, qué raro
aun entre amantes
que se aman, aun en el seno
de la casa materna,
la entrañable,
qué instante
tan raro aquel en que él irrumpe
de otro modo,
súbito como un golpe,
el amor dentro del amor,
qué raro ese minuto
de compasión total, pura,
sin causa,
sin posible respuesta
ni duración
posible, qué raro
que a nadie hayamos
amado, acaso, más,
que a ese niño ajeno, en México,
que a ese que pasó hablando
consigo mismo,
que a aquella odiada mujer,
porque, de pronto,
su bata de casa nos miró desolada,
un fragmento de su espalda
nos hizo llorar
como la más arrebatadora música,
qué extraña
crecida sin palabras.
Hemos corrompido
de mentira y de uso
la palabra
amor,
y ya no sabemos
cómo entendernos: habría
que decirlo de otro modo,
o callarlo, mejor,
no sea cosa
que se vaya, el insólito
Huésped.

Fina García Marruz
La Habana, 28 de abril de 1923 (Felicidades, Fina).


Jornada de la cultura cubana en Venecia, 1986. De izquierda a derecha: Fina García Marruz, Cintio Vitier, Silvio Rodríguez, Esusebio Leal. Al fondo, el "puente de los suspiros".

sábado, 23 de abril de 2011

billboard (poco divulgada)

En vísperas de nuestra última visita a los Estados Unidos, Judy Cantor-Navas, reportera de la revista de música Billboard, me hizo la siguiente entrevista. La reproduzco apenas un año después porque creo que en su momento fue poco divulgada.

Judy Cantor-Navas
Billboard Magazine
Entrevista a Silvio Rodríguez

-¿Por que le parece importante tocar en los Estados Unidos, después de todo este tiempo y después de las barreras que se han puesto para usted y otros artistas cubanos? ¿Que significa para Ud. personalmente, profesionalmente, y quizás, para la música cubana en general y, más allá, para las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos?

Por los Estados Unidos ha pasado prácticamente toda la música del mundo. Me veo como un músico más, de tantos que han ido por allá. Cuando yo era joven dibujaba historietas y uno de mis referentes era la revista MAD. No sé si será posible encontrar ejemplares de principios de los 60, cuando esa revista contaba con un fabuloso equipo de ilustradores como Jack Davis, Don Martin y Wallace Wood. Entre ellos también estaba Prohías, un cubano genial. Nunca fui a la costa del oeste y siento curiosidad por conocer esa zona, que fue parte de México. He escrito dos discos donde aparecen ángeles y me gustaría conocer la ciudad que se llama así. A nivel político entre los dos países, veo mi visita como un paso de avance, porque hacía 30 años que no me daban visa. Ojalá las relaciones avancen siempre en la dirección del respeto mutuo.

-¿Aquí en los Estados Unidos, se ve el hecho de que el gobierno norteamericano ha otorgado un visado a Silvio Rodríguez de manera muy simbólica - es decir, aunque hemos disfrutado de los conciertos de otros músicos cubanos últimamente, su gira es la que ´rompió el hielo´ de manera definitiva. ¿Aparte del deseo propio de hacer esta gira, Ud. siente una responsibilidad de 'abrir caminos' para otros músicos y artistas cubanos en los Estados Unidos?

No sé hasta qué punto eso podrá ser cierto, porque últimamente han viajado algunas orquestas, jazzistas e incluso trovadores. Pienso en Los Van-Van, en La Charanga Habanera, en Roberto Carcassés, en Carlos Varela. Hoy salió que le habían otorgado la visa al grupo Mezcla, de Pablo Menéndez, un norteamericano que vive en Cuba hace 40 años. Me parece muy bien que esto pase y también me gustaría mucho que los músicos norteamericanos fueran a Cuba más a menudo.

-¿Le parece injusto que los artistas cubanos no pueden ser pagados para sus conciertos de manera normal y corriente bajo la ley de los Estados Unidos?

Por supuesto que me parece injusto. Y todavía me parece más injusto que los cubanos no podamos usar lo que hemos ganado con trabajo honrado, porque si un banco norteamericano comprueba que resides en Cuba, confisca tu dinero en dólares, aunque no lo hayas ganado en los Estados Unidos.

-¿Durante las últimas décadas el embargo de los Estados Unidos ha afectado su carrera de manera directa? (De manera económica o artística)

Hace 20 años yo impulsé la creación de tres estudios de grabación. Para hacerlos ayudé con lo que había ganado en conciertos fuera de Cuba. En aquel momento pudimos traer algún equipamiento de Inglaterra y de otros lugares de Europa. Después, cuando quisimos comprar piezas, resultó que muchas eran norteamericanas y se negaron a vendérnoslas, por miedo a sanciones económicas. Si un cubano compra un software norteamericano se lo venden, pero cuando necesita actualizarlo le sale un cartel que dice que las leyes de los Estados Unidos no lo permiten. Este año sólo podrán entrar dos alumnos de piano en cada escuela de música cubana y, en algunas, sólo uno. Eso es por los ajustes económicos que nos impone el bloqueo. Hay un tipo de sillas de ruedas para niños discapacitados que no podemos comprar directamente, por ser patentes norteamericanas. Pagarle a otros para que nos las compren nos duplica o triplica el coste. Cualquiera en mi país tiene mil historias parecidas sobre el bloqueo.

-Parece que esta nueva apertura para los músicos cubanos en los Estados Unidos (no como otras veces) puede seguir para el futuro predecible. ¿Como piensa que este intercambio puede afectar a la música cubana a largo plazo (en términos de ser más influenciados por la música americana por ejemplo)?

La música cubana ha demostrado ser indeleble, porque ha tenido muchas influencias y siempre ha conservado su esencia. Cuando el trío Matamoros estuvo grabando en New Jersey, en los años 30, absorbieron influencias armónicas, pero su son siguió siendo son. Cuando llegaron las Jazz Band a Cuba, Pérez Prado las puso a tocar mambo y Benny Moré las puso a tocar montunos. El blues influyó también al bolero cubano, pero nunca lo descaracterizó. Yo creo que es bueno que las músicas se junten porque de esos contactos siempre salen cosas interesantes. Gillespie decía que Chano Pozo le puso rumba al jazz norteamericano.

-Su canciones tienen cada una su propia mensaje, ¿Pero cual es el mensaje general que quisiera transmitir a las audiencias estadounidenses durante esta gira?

Realmente no me planteo esta visita en términos de un mensaje especial. No creo ser un arquetipo artístico, mucho menos político. De las muy variadas formas de música que se hacen en Cuba, yo hago trova, que es como decir una canción poética. Y dentro de la trova, me veo como uno de los muchos que hubo y que hay. Si he logrado cierta voz propia es porque he trabajado duro y he tratado de superarme, como lo hacen muchos otros artistas. Quizá me gustaría que pensaran que soy un vecino que viene a compartir su espíritu; alguien que viene con sentimientos de amistad y espera lo mismo.

-¿Después de los años, y de todas las experiencias de su carrera y su país, sigue creyendo que un mundo mejor es posible, y que la música tiene el poder de cambiar las cosas?

La música y la poesía no tienen tanto poder como uno pudiera imaginar a los 20 años. Pero sin dudas tampoco son nulas o inútiles. La poesía y la música pueden ser muy influyentes en la conducta humana, porque pueden ser reveladoras, lo mismo a nivel cognoscitivo que a nivel sensorial. El arte mejora a las personas, de eso no tengo dudas, y son las personas las que pueden cambiar el mundo. Hay que dar mucho arte a la gente, para que las personas estén lo mejor inspiradas a la hora de tomar decisiones. De esta forma un mundo mejor estará más cerca de ser posible.

-¿Tiene recuerdos de un momento especifico en lo cual sentía el poder de una canción?

Una canción que escuché en una película, hace 10 años, me hizo dejar de fumar. Una canción mía consiguió que convirtieran en museo a un tren que estaba abandonado en un suburbio de una ciudad.

-Ud. tiene su propio estudio de grabación, Estudios Ojalá. ¿Como funciona el estudio, que tipo de actividad suelen tener allí? ¿Se limita al proyectos suyos, o es un estudio abierto a otros músicos?

Ojalá se construyó en las dos habitaciones superiores de una pequeña casa. Yo aporté la tecnología y los instrumentos y el estado financió la remodelación. Yo lo dirijo, pero los estudios son propiedad estatal, como casi todo en Cuba. Hace sólo dos días Omara Portuondo y Chucho Valdés estaban grabando su segundo disco juntos. El primero también lo grabaron allí. A Chucho le gusta nuestro piano, un Steinway & Son que trajimos de Hamburgo. En él se grabó la integral de piano de Harold Gramatges, cuando aún vivía. Leo Brouwer grabó una parte de “Homo Ludens” con nosotros. Más del 60% de las grabaciones que hacemos son donaciones. Hemos podido ayudar a alumnos de las escuelas de música que necesitan enviar demos a los concursos; también a trovadores sin casas disqueras, o a intérpretes que nunca habían grabado un disco. Nuestro estudio se llama Ojalá, también por ser alternativo.

-¿Que efecto le parece que ha tenido la creación de más estudios de grabación y el acceso a nueva tecnología de grabación en la última década ha tenido sobre el sonido de la música cubana?

Aunque el acceso a las nuevas tecnologías no lo hemos tenido fácil, el beneficio que veo es el hecho de que existan todas esas grabaciones que hemos podido hacer. Entre ellas hay algunos premios Granmys, y también premios de Cubadisco, grabados lo mismo en los estudios Abdala que en los estudios Eusebio Delfín (de la ciudad de Cienfuegos), o en los estudios Ojalá. Cuando dentro de 100 años alguien escuche grabaciones de estos tiempos, algunas serán las que hicimos nosotros. Estos resultados son para mí el mejor premio, porque yo perdí muchas canciones por no tener cómo grabarlas.

-Acaba de empezar la feria Cubadisco....¿le parece que esta nueva apertura de los Estados Unidos a los artistas cubanos puede impactar positivamente a la música cubana? Por otro lado, le gustaría ver a más artistas americanos tocando y grabando en la Habana? ¿Le parece que esto seria posible en un futuro próximo?

Entre los músicos norteamericanos y los cubanos siempre ha existido admiración e incluso apoyo. Cuando a fines de la década del 70 ocurrió el Havana-Jam, ellos dejaron una mesa de sonido que la Empresa de grabaciones de Cuba (EGREM) usó durante años. Mucho después, cuando estábamos haciendo las primeras grabaciones en Ojalá y en Abdala, tuvimos a un entusiasta colaborador norteamericano, el ingeniero de sonido John Fausty, que nos enseñó secretos de la tecnología que acabábamos de adquirir. Ojalá aprueben que los norteamericanos puedan viajar normalmente a Cuba, eso incrementaría mucho los contactos y creo que ambas partes nos beneficiaríamos.

-Ud. acaba de estrenar su propio blog – por qué escribir un blog?

Lo hice porque estaba de visita en el blog de un trovador venezolano y vi un letrero que decía ¿quiere hacer un blog? Me metí y cuando vine a ver tenía un blog propio. Yo no sabía muy bien en qué consistía y me he ido dando cuenta poco a poco. Lo lamentable es que a veces, por el trabajo, pasan días y no hay tiempo de escribir nada. Uno trata de decir cosas que tengan sentido, pero sin exagerar, porque entiendo que el blog es un lugar para estar en confianza, como entre amigos. Es un lugar donde uno puede jugar a Dios, porque puede poner y quitar lo que decida. Yo no he sido capaz de suprimir ni un solo comentario adverso, que los hay. He resultado ser un diosito bastante democrático.(*)

-En su último disco, hay reflexiones sobre la realidad cubana actual. Muchas veces se ha descrito a usted "La voz de la revolución" cubana -- se sienta comodo con esta descripción?

Para nada. La voz de la Revolución cubana es Fidel. Y, cantando, lo fue Carlos Puebla. Yo comparto los principios que fundamentaron la Revolución. O sea, la respeto y podría decir que la siento como parte entrañable, porque me hice hombre aprendiendo de la Revolución. Fui miliciano con 14 años, cuando el desembarco por Bahía de Cochinos. Con 30 partí a ayudar a los angoleños, cuando la Sudáfrica del apartheid los invadió. Esas vivencias me dictaron canciones de combate, pero si Ud. revisa mi repertorio no encontrará loas adulatorias ni fanatismo. Nunca he tratado de escribir panfletos políticos; el gusto que tengo por la poesía no me lo permite. Me siento comprometido con la dignidad de mi pueblo, que ha pasado mucho sin doblegarse. Y también tengo un espíritu bastante autocrítico.

-He leído que tocó en Nueva York por última vez en 1978. Bajo que circunstancias se organizó ese concierto?

Lo organizaron las brigadas “Antonio Maceo” (jóvenes cubanos que cuando niños fueron llevados a los Estados Unidos) y “Venceremos” (norteamericanos amigos de Cuba). Fue en Broadway, en un teatro llamado Minskof, que en julio de 1978 estaba acabado de remozar. El auditorio estaba completamente lleno y el público pedía canciones por sus títulos . Yo no entendía cómo eso podía estar pasándome en los Estados Unidos. Año y medio después, en febrero de 1980, volví a cantar en Nueva York, en la Brooklyn Academy of Music. Esta vez iba con Pablo Milanés. Fue una noche en que nevaba mucho y eso nos retrasó dos horas. Nos llevamos una gran sorpresa cuando llegamos, pasadas las 11, y descubrimos que el teatro lleno aún nos esperaba.

-¿Con cual artista americano le gustaría compartir el escenario? ¿Habrá posibilidad de que se verá algún invitado en el escenario en Carnegie Hall?

Conozco a Barbara Dane, que hace 40 años publicó el primer disco de mi generación en los Estados Unidos, en un sello llamado ―imagínese― Paredón Records. Conozco a David Byrne, que hace 20 años tuvo la gentileza de publicar una antología de mis canciones. También conozco a Pete Seeger y a Harry Belafonte, de quienes guardo enseñanzas inolvidables. Lo cierto es que no me gusta estar molestando a las personas. Así que lo más probable es que cante con mis compañeros, que también son muy buenos músicos. Se trata del trío de cuerdas pulsadas Trovarroco, el baterista y percusionista Oliver Valdés, y la flautista y clarinetista Niurka González. No se los pierda, que son muy buenos.

19 de mayo de 2010.

(*) A partir de agosto o septiembre de 2010 tuve que monitorear el blog, por el carácter soez de algunas manifestaciones. (SRD)

sábado, 16 de abril de 2011

el cambio de la historia

por Guillermo Rodríguez Rivera.



Desde el siglo XIX, los Estados Unidos empezaron a extender sus fronteras más allá de las 13 colonias que se habían fundado al este de la América del Norte.

La expansión tuvo diversos expedientes: desde la compra, como ocurrió con la francesa Louissiana, hasta la guerra, que hizo perder a México casi la mitad de su territorio. La historia pasó por el exterminio y luego el acorralamiento de los primitivos habitantes de Norteamérica en unas reservas al oeste de la que sería la gran nación.

Dicen sus propios voceros que se fundó allí la primera democracia moderna. La modernidad radica en la fecha de su fundación, pero esa democracia no se diferenciaba en casi nada de la vieja democracia ateniense, como no fuera en que no tenía dramaturgos como Esquilo, Sófocles y Eurípides.

Como la de Atenas, era una democracia para sus ciudadanos libres; como la griega, era también una democracia esclavista. La noble declaración de independencia que proclama that all men are created equal and they are endowed by their creator with certain unalienable rights, no valía para los negros capturados en las costas de África que los mercaderes trajeron y vendieron durante un siglo de democracia, Bien temprano quedaba inaugurado el doble rasero y la hipocresía. El “digo una cosa y hago otra”.

Cuando se opuso en 1890 a la unificación monetaria de los países hispanoamericanos con los Estados Unidos, José Martí advirtió que esa unión sólo se produciría para subordinar nuestros países a los intereses de la poderosa América del Norte, porque los Estados Unidos

Creen en la superioridad incontrastable de “la raza anglosajona
contra la raza latina”. Creen en la bajeza de la raza negra, que
esclavizaron ayer y vejan hoy, y de la india, que exterminan. Creen
que los pueblos hispanoamericanos están formados principalmente
de indios y de negros.
(*)

La doctrina del panamericanismo se instituyó y se convirtió en la base ideológica de la Organización de Estados Americanos (O.E.A.) sobre el supuesto del incontestable liderazgo norteamericano que suponía el irrestricto respeto a los intereses de los Estados Unidos y de sus numerosísimas posesiones diseminadas por todo el continente. La OEA se funda después de la ONU, tras la Segunda Guerra Mundial. Para ese momento, los Estados Unidos han recorrido un largo camino de dominación que ha incluido el establecimiento de execrables gobernantes (Trujillo, Somoza, Batista) y el derribo de gobiernos democráticamente electos (su epítome fue la conspiración de la CIA para derrocar al presidente Jacobo Árbenz, de Guatemala, por haber hecho una reforma agraria) que no cumplían exactamente lo que la metrópoli norteamericana establecía.

Como el rostro guatemalteco de la invasión, la Agencia Central de Inteligencia escogió al coronel Carlos Castillo Armas quien, precisamente, había sido derrotado en las elecciones por Jacobo Árbenz. El coronel de la CIA no llegó a invadir Guatemala: sólo situó su tropa de exiliados en territorio hondureño, frente a la frontera guatemalteca, mientras los aviones norteamericanos bombardeaban Ciudad Guatemala hasta que el ejército del país le exigió la renuncia al presidente.

Castillo Armas inauguró la primera de una serie de tiranías que duraron veinte años y que cometieron crímenes sin cuento contra todo lo que pareciera aproximarse a la izquierda en Guatemala. Cardoza y Aragón cuenta de prisioneros arrojados vivos en los cráteres de los volcanes.

Hace ahora medio siglo que esa historia empezó a terminar. No digo que terminó entonces completamente, porque el poderío yanki había sido demasiado absoluto, demasiado brutal como para que pudiera cesar de golpe.

Apenas cuatro años después, miles de marines desembarcan en Santo Domingo para impedir que un movimiento constitucionalista reponga en el poder al liberal Juan Bosch, electo por el pueblo y derrocado por los militares.

Doce años después de esa fecha de 1961, en setiembre de 1973, el demócrata Henry Kissinger, honrado nada menos que con el Premio Nóbel de la Paz, organizó junto a la CIA, el golpe de estado que colocó en el poder al fascismo chileno, en la persona del general Augusto Pinochet, y asesino a miles de chilenos.

Tres años después las democracias argentina y uruguaya eran abatidas y decenas de miles de jóvenes en esos países, eran simplemente “desaparecidos”.

Tras la masacre a la izquierda latinoamericana, los gobiernos de Estados Unidos pensaron que la democracia podía ser restaurada, porque ya no quedaban comunistas que la pusieran en peligro.

Pero he aquí que otros izquierdistas aparecían y ahora triunfaban en elecciones pluralistas, porque los pueblos se cansaron de seguir en manos de los administradores yankis que decían ser sus compatriotas.

Desde el radical Hugo Chávez, contra el que ensayaron un golpe de estado fallido, hasta el liberal Mel Zelaya, al que derribaron del poder, pero concientizando a un pueblo que salía a la calle para defender sus derechos.

De una manera u otra, en Argentina, en Bolivia, en Venezuela, en Uruguay, en Paraguay, en Brasil, en Ecuador, aparecían gobiernos que, con mayor o menor intensidad, se desmarcaban de la política norteamericana que, a la inversa, llegaba a su más deplorable ceguera con el gobierno de George W. Bush.

Es perfectamente coherente que (sean más o menos radicales) esos gobiernos todos, tienen una referencia en ese cambio de la historia que se inició, nadie lo dude, el 19 de abril de 1961, cuando los milicianos cubanos – obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales – abatían la tropa que, en Bahía de Cochinos, intentaba repetir la aventura guatemalteca de 1954, y que tenía su derrota definitiva en las arenas de Playa Girón. Hace ahora, cincuenta años.

La Revolución Cubana demostró que se podía. Nunca nos lo han perdonado.

(*) José Martí: “La Conferencia Monetaria de las repúblicas de América”, en Letras fieras, Ed. Letras Cubanas. La Habana, 1981, p. 168.

miércoles, 13 de abril de 2011

trilce

Hay un lugar que yo me sé
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.

Donde, aún si nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.

Es ese un sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.

Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.

Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.

El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquieraparte.

Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.

-Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. -¿Esta? -No; su hermana.

-No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
do van en rama los pestillos.

Tal es el lugar que yo me sé.

César Vallejo (Santiago de Chuco, 1892 - París, 1938)

sábado, 9 de abril de 2011

Antonio Guerrero y Ramón Labañino, hoy 9 de abril de 2011

Queridos amigos:
Lo mas seguro es que ya esten enterados que en una corte de El Paso, Texas, un jurado ha declarado absuelto de todos los cargos que se le imputaban, en su juicio teatral por mentirle a las autoridades de Inmigración, a Luis Posada Carriles.

Los cinco conocemos muy bien lo que es un juicio frente a un jurado de 12 personas en este país. El nuestro duro mas de 7 meses. No puedo negar que en aquella sala sentimos, con gran fuerza, que no era posible que aquel jurado nos encontrara culpables de cargos que jamás cometimos. Fuimos muy inocentes en todo el sentido de la palabra. Vimos desfilar testigos que trajo la defensa y la fiscalía, y todos, en una u otra medida, terminaron afianzando nuestros sólidos argumentos de que jamás nadie intento cometer ninguna actividad de espionaje contra este pais y que Gerardo nada tuvo que ver con aquel incidente del derribo de las avionetas. Pero aquel jurado estaba allí no para escuchar ni para deliberar nada, aquel jurado ya tenía un prejuicio formado por años viviendo en una ciudad en la que hablar bien sobre Cuba es casi un delito o una condena a perder el trabajo o a sufrir un daño fisico; aquel jurado, a pesar de las instrucciones que le dieron, regresaba a su casa, donde sus familiares, habian leido o visto las noticias que periodistas pagados por el gobierno elaboraban para crear un estado de opinión contra nosotros. Aquel jurado no podía estar ajeno a la "tormenta perfecta" que en 93 paginas describieron los tres jueces que analizaron nuestra primera apelación directa durante varios años y pidieron anular nuestro juicio.

¿Apelará el Gobierno esta decisión del jurado, que no es contra un mentiroso sino contra un terrorista? ¿Pondrá a funcionar toda su fuerza para revertir tal veredicto, como lo hizo en nuestro caso para revertir aquella decision unanime de la Corte de Atlanta? ¿Dónde quedará todo lo que se demostró allí, aunque muy limitadamente, sobre la complicidad de Posada Carrilles en los actos terroristas contra Cuba, en los que perdio la vida Fabio?

Las conclusiones de Pertierra hay que leerlas, así como todo lo que fue escribiendo por esos dias de tan amañado proceso.
Muchas podrían ser las preguntas. Al comentar brevemente ayer con mi madre este insólito veredcito, cuando hablamos unos minuotos por teléfono, ella me dijo, con esa inteligencia que la caracteriza: ese hombre les sabe mucho.

El 9 de junio del 2001, en fecha anunciada, luego que fuimos encontrados culpables de todos los cargos, al regresar a mi celda escribi estos versos:

EN MI VERDAD

La razón es como un brazo colosal
que levanta la justicia donde
no pueden alacanzarla las avaricias de los hombres.

Jose Marti.

Donde esta la razón? Se preguntaron.
Pero entre miedos y otras cosas indignas
se perdió la llave
y la razón quedó tras la puerta,
y yo quedé encerrado al otro lado,
en este mundo que no es el que yo quiero.

Y aunque de pronto el cielo se cargó de sombras,
sepan los tan felices de su última injusticia
que en mi osadía el terror no funciona,
que en mi honor la ignominia no trabaja,
que en mi virtud la avaricia no mella,
que en mi verdad la dignidad cohabita,
que en mi amor la alegría siempre llega.

La alegría de saber que la solidaridad de miles y miles de amigos en todo el mundo nos acompañará hasta el regreso. La alegría de ver a nuestro pueblo defender sus conquistas, de saber que nuestros pioneros han celebrado un Congreso exitoso, donde han ratificado su decision de jamás fallarle a nuestra historia, a Fidel y a Raúl. La alegría con la que he terminado de pintar ayer la primera mariposa endémica de nuestra hermosa isla.

Cinco abrazos.
!Venceremos!
Tony
FCI Florence
9 de abril de 2011

MENSAJE DE RAMÓN LABAÑINO

Mi hermano:
Acabo de leer todo lo último de Pertierra sobre El Paso. ¡Gracias!
Este veredicto es sencillamente una vergüenza y una mancha más sobre el sistema judicial de este país. Son estos errores históricos los que crean monstruos como Posada y todos sus acólitos, desmoralizan al gobierno de este país, y hace caer, como espada de Damocles, un peso enorme más sobre las personas de decoro y honor que viven en él.
Confiamos siempre en lo mejor y no en lo peor del ser humano, y estamos convencidos de que este episodio pasará a engrosar las filas de la infamia, como Sacco y Vanzetti, Rosenberg y tantos otros similares al nuestro.
Pero al final, el brillo de la verdad deberá vencer siempre por encima del odio y la ignorancia de algunos.
A Pertierra, nuestro abrazo hermano y firme, que este suceso nos da más fuerzas para continuar exigiendo justicia y castigo para los terroristas, y para todos los que desprecian y matan pueblos.
Cada vez me siento mucho más honrado de estar, precisamente, del lado opuesto a esta historia, junto a mis cuatro hermanos, todo nuestro pueblo y toda la dignidad del Universo.
¡Cinco abrazos!
Ramón

domingo, 3 de abril de 2011

girón: preludio

El aire toma forma de tornado
y en él van amarrados
la muerte y el amor.
Una columna oscura se levanta
y los niños se arrancan
los juegos de un tirón.

Abuela, tus tijeras son rurales
y cortan otros males,
pero este viento no.
Guárdate tu oración, amigo viejo,
invoca a Peralejo,
que nos viene mejor.

Nadie se va a morir, menos ahora
que esta mujer sagrada inclina el ceño.
Nadie se va a morir: la vida toda
es un breve segundo de su sueño.

Nadie se va a morir: la vida toda
es nuestro talismán, es nuestro manto.
Nadie se va a morir, menos ahora.
El canto de la patria es nuestro canto.

Delante de la columna, al frente,
donde ha viajado siempre,
la mira del fusil.
Que hable la fértil puntería,
que esa garganta envía
mi forma de vivir.

Con muerte todas las cosas ciertas
grabaron una puerta
en el centro de abril.
Con patria se ha dibujado el nombre
del alma de los hombres
que no van a morir.

Nadie se va a morir, menos ahora
que esta mujer sagrada inclina el ceño.
Nadie se va a morir: la vida toda
es un breve segundo de su sueño.

Nadie se va a morir: la vida toda
es nuestro talismán, es nuestro manto.
Nadie se va a morir, menos ahora.
El canto de la patria es nuestro canto.

Estrenada el 4 de abril de 1974,
conmemorando el 13 aniversario de la victoria de Playa Girón.