Hace días que me pregunto qué decir en el primer centenario de Fidel y hoy, 12 de agosto, buscando otra cosa, doy con esta entrevista que hice para un programa de radio argentino, hace 5 años, donde se tocan temas no sólo vigentes sino que han crecido en el tiempo. Entonces, viendo la franqueza con que conversábamos y, recordando que a Fidel le encantaba hablar así, lo publico.
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Preguntas de Felicitas Bonavittas para RADIO AM750 de Buenos Aires. Agosto de 2021
1-En principio, acaba de publicar el primer sencillo de su nuevo disco "Silvio Rodríguez con Diákara", tiene fecha para presentaciones, cuenteme cómo ha sido el proceso para este trabajo y cómo lo afectó/impactó la pandemia en el proceso creativo?
En primer lugar, muchas gracias por invitarme a su programa, Felicitas, y un saludo fraterno a todos los que escuchan RADIO AM750, con la recomendación francamente interesada de que, por favor, se cuiden mucho…
Con Diákara es un disco sin fechas de presentaciones, porque se trata de un trabajo grabado hace 30 años, con un grupo que ya no existe (es decir, hasta donde yo sé). Después de muchos avatares al fin podemos mostrarlo, gracias a muchas personas y a muchos esfuerzos en distintos momentos de esos 30 años. Creo que todo esto ha valido la pena, sobre todo por la calidad musical del grupo Diákara, que fue una banda que yo ayudé a fundar no recuerdo si a fines de 1990 o a principios de 1991. Su director, ya fallecido, fue un gran baterista cubano: Oscarito Valdés. Oscarito, y su hermano Diego, que era el bajista del grupo, vienen de una familia de larga y muy sólida tradición musical en Cuba.
Con Diákara son 10 canciones que grabamos en dos o tres mañanas en un estudio en el barrio de Coyoacán, en Ciudad México, después de una gira por ese país. Las voces las puse la última mañana de grabación. O más bien 8 de las 10 voces, porque las últimas dos se me quedaron sin hacer y las vine a poner. en Cuba, 20 años después, en los estudios Ojalá.
La pandemia a mí me ha afectado como a todo el mundo. En Cuba, al menos hasta la fecha, se suspendieron todas las actividades musicales en directo. Yo, desde hacía 11 años, venía haciendo uno o dos conciertos mensuales en los barrios de La Habana y otras cudades, y tuvimos que parar. O sea que hace año y medio que sólo hacemos música en nuestras casas y en el estudio. Así está la cosa.
2-Qué cree que nos deja la pandemia como aprendizaje, y en todo caso, hemos perdido la posibilidad que nos brindaba una crisis inédita como esta para replantear prioridades y modificar agendas?
Bueno, en este caso supongo que la prioridad es tratar de sobrevivir. No hay otra. Todo lo que hagamos en esa dirección es lo correcto.
Después de año y medio de crisis tenemos una visión más completa, aunque aún no definitiva, de lo que está significando esto; se han hecho vacunas pero aparecen nuevas cepas del virus, más contagiosas y mortíferas que las anteriores, aunque las vacunas suponen cierto grado de inmunización, no la salvación total. Es muy complejo el panorama.
Es obvio que a los países con más recursos les va mejor, económicamente, aunque también son los países donde más gente se contagia y muere.
Las primeras conclusiones que saqué, en marzo de 2020, a mi me siguen funcionando. Es obvio que vivimos en un mundo donde se gasta mucho más en matar seres humanos que en salvarlos. Si lo que se gasta en medios de destrucción y muerte se empleara en la salud, creo que todo sería bien distinto.
También es obvio que los países pobres están desamparados. A mi me resulta curioso que en algunos países muy ricos haya sectores de población que no se quieren vacunar. Y es que en algunos países pobres no se pueden vacunar ni los que lo desean. En este mundo terriblemente injusto vivimos.
Ojalá que todo esto sirva para que los que deciden reflexionen mejor sobre los destinos del mundo y sobre la justicia. Ojalá todo esto nos convierta en más humanos. Ojalá.
3-¿Qué mensaje nos deja CUBA, con sus vacunas a pesar del bloqueo? ¿En cuánto afectó el bloqueo la atención de la pandemia?
Si vamos a hablar de vacunas, hay que empezar diciendo que fue Fidel Castro quien desde el principio de la Revolución hizo mucho hincapié en la formación de profesionales de la salud y en investigadores científicos en Cuba. Muchas veces dijo –lo recuerdo– que debíamos llegar a ser un país de mujeres y de hombres de ciencia. Por eso tenemos esas dos vacunas hoy día, y otras tres candidatas que aún se están probando. O sea que las vacunas las tenemos, además de por el talento y la abnegación de nuestros científicos, gracias a aquella visión y a todo el esfuerzo que supuso armar y sobre todo darle continuidad a las ciencias médicas en Cuba. El máximo responsable de eso es Fidel.
Entonces el mensaje que dejamos creo que es que si se trabaja en esa dirección, se obtienen resultados. Y que lo que hace falta es la voluntad, la decisión de hacerlo. Lo puede hacer cualquier país. No importa su tamaño o sus recursos. Si hay menos recursos costará más trabajo, pero no es imposible.
Respecto al bloqueo, habría que decir que nuestros científicos han tenido que trabajar más lento, porque hay reactivos y sustancias químicas que no nos venden y, como muchas otras cosas, tenemos que comprarlas en lugares distantes, a través de segundos y terceros, lo que no solo nos demora sino que nos encarece la gestión. También hay materias primas, para hacer medicinas, que no nos venden. Eso sí: nos venden las medicinas que hacen sus laboratorios carísimos, siempre y cuando las compremos al cash. Ni para la salud nos dan el más mínimo crédito.
4-Hace algunas semanas se viralizó una crisis en Cuba a partir de las manifestaciones del 11-J. La mirada hegemónica de la prensa sobre la situación en la isla y, sobre todo, el oportunismo de la derecha que espera poder anunciar el fracaso de la revolución no nos ofrecen demasiados elementos para el análisis. Usted mantuvo reuniones con jóvenes artistas para escuchar sus preocupaciones ... ¿Cómo definiría la situación hoy en Cuba y qué pasa con aquellas nuevas generaciones, en donde hay sectores cuya gravitación real no sabemos cuánto es, pero que esa prensa hegemónica ha agigantado y que interpelan o parecen no comprender a la revolución ?
Bueno, debo empezar diciendo que yo siempre he trabajado con jóvenes, desde que yo mismo era joven, y se me ha quedado la costumbre. Una buena cantidad de los que trabajan a mi alrededor son jóvenes. Así que no me es extraño interactuar con jóvenes y, por supuesto, escucharles e intercambiar pareceres. No siempre pensamos igual, pero allá el que se altere por eso. El que ha vivido un buen tramo de existencia, como es mi caso, sabe que la vida no es más que un largo aprendizaje. Y, por supuesto, existen interpretaciones distintas para una misma cosa, a veces muy contradictorias. Pero mientras exista el respeto por el otro, por la forma de pensar ajena, casi todo tiene remedio.
Quizá por haber sido siempre así, fue que no hace mucho se me acercaron jóvenes con sus propias interpretaciones de las necesidades y de las urgencias de nuestro país. Y por supuesto que dije que sí inmediatamente al diálogo. Y es que cuando yo empezaba, hace algo más de medio siglo, entre los revolucionarios no todos pensaban identicamente respecto a algunos temas. Unos eran, digamos, más ortodoxos respecto a temas como la sexualidad, las modas y la función de las artes; y otros, por fortuna, eran más abiertos, más comprensivos, más flexibles, incluso más iconoclastas y más buenos escuchando a los jóvenes, con más confianza… Si esto no hubiera sido así, quizá algunos de mi generación hubieran hecho crisis parecidas a la que vienen haciendo algunos jóvenes artistas cubanos; no me refiero al 11 y al 12 de julio sino a una búsqueda de diálogo con las instituciones que viene dándose desde noviembre del 2020.
Actualmente, muchos de aquellos revolucionarios de la primera generación, que nosotros llamamos los históricos, han muerto o están muy mayores. A aquella diversidad de pensamiento dentro de la Revolución la ha sustituido una forma de pensar más unificada, más igual, menos variada, y lamentablemente esta uniformidad no se parece a aquellos revolucionarios que eran más abiertos sino a los que eran más conservadores.
Esta es una de las contradicciones, ojalá que salvable, de tener un solo partido. Porque si las ideas que emanan de ese solo partido son inclusivas y amplias, no hay problema. Pero si esas ideas son excluyentes, severas, inflexibles, entonces se pueden dar contradicciones como las que han sucedido.
Con esto no quiero decir que esta sea la única causa de estos problemas. Hay otras. Hay muchas otras, podría decirse. Está, y esto es insoslayable, el mismo bloqueo, cuyo propósito manifiesto es asfixiar a la población al extremo de que la gente llegue a repudiar a su gobierno. Es algo que ellos vienen diciendo desde hace seis décadas, que el bloqueo es para eso.
A esto también se ha sumado el bajón económico del descenso brusco del turismo, por la pandemia. Y no puedo dejar de mencionar las 240 medidas extras que Donald Trump nos impuso para tener contenta a la ultraderecha de la Florida y para esfixiarnos todavía más. Estas medidas, a pesar de que en su campaña presidencial dijo que las eliminaría, Biden no solo las ha dejado intactas sino que las ha incrementado. Entre esas medidas está que el cubano que quiera un visa norteamericana tiene que ir a un tercer país a pedirla, ya que ellos desmontaron el consulado de su embajada en La Habana. Otra medida que nos afecta es la relativa a las remesas que la gente recibía de sus familiares, los obstáculos que ponen cada vez más para hacerlo imposible.
5-Y cree usted que la dirigencia está comprendiendo los mensajes que le llegan no sólo desde un sector de la juventud sino de la sociedad en su conjunto, que sin desconocer el papel del bloqueo reclaman urgentes cambios en el modelo económico?
Tengo buena opinión de nuestro presidente, Díaz-Canel. Creo que él está consciente de que su liderazgo inaugura un nuevo estadío, un nuevo compromiso gobierno-pueblo. Por primera vez no están los líderes históricos de la Revolución y esto ha acreentado los ataques contra Cuba por parte del régimen imperial, que ven en esta ausencia un factor de debilidad. Por eso están multiplicando sus agresiones. Desde hace 60 años declararon que hacían el bloqueo para que el pueblo se sublevara contra nuestro gobierno. Lo que alcanzo a ver es que nuestro presidente constantemente está moviéndose, discutiendo con todos los sectores, escuchando a científicos y especialistas de diferentes esferas del saber. Hace poco tuvo una reunión muy interesante con los periodistas donde se dijeron cosas que solo se manejan en algunos blogs.
Hay temas que la prensa cubana ha eludido porque se consideran propaganda enemiga y que ahora, con las redes, se han multiplicado a la N potencia; puede que por eso el enfoque de nuestra prensa también haya sido tan propagandístico. Y es que el periodismo tiene otra función, más indagadora, más polémica, y el periodismo que no somos capaces de hacer, por la razón que sea, la gente lo va a buscar afuera.
Hay mucho espíritu crítico circulando ahora en Cuba. No después del 11 y 12 de julio sino desde muchos años antes, y mucho de ese espíritu es autocrítico porque está hecho por personas que quieren que los logros de la revolución se salven, que se superen los errores y que nuestra soberanía se consolide para siempre. Es curioso, porque ese espíritu autocrítico está activo desde hace muchos años, yo diría que desde antes que nacieran muchos de los que son críticos ahora. Así lo testimonian los cuentos, las novelas, los poemas, las películas, las canciones.
6-Desde Argentina hacemos esfuerzos por mirar y comprender Cuba, cómo se ve Argentina desde allí?
La verdad es que siempre, desde que tengo uso de razón, hubo presencia de Argentina en Cuba. Sobre todo a través de la música y del cine. Gardel, Hugo del Carril, el tango. las películas de los años 30 y 40. Toda esa cultura de ustedes para los cubanos son como valores patrimoniales de la Patria Grande, de Nuestra América, como la llamaba Martí. La presencia del comandante Ernesto Guevara fue otro tipo de aliento y de cercanía. Más recientemente el trabajo de Les Luthiers dejó muy buena señal en el humor cubano.
Para nosotros Argentina es un país amigo, aún cuando pueda haber, ocasionalmente, algún político que no nos quiera mucho. En general desde el fin de la dictadura militar ha habido mucho intercambio cultural y buenas relaciones políticas. Sobre todo los gobiernos de Néstor y de Cristina han fortalecido esos vínculos. Recuerdo aquella reunión contra el ALCA en Mar del Plata. Y, bueno, con el gobierno actual es obvio que también hay afinidades. Lo cierto es que muchos cubanos hemos pasado por Argentina y muchos argentinos han pasado por Cuba. Eso va creando una cercanía, un conocimiento de las características, de las dificultades, de las luchas, un clima de comprensión, de respeto y de cariño.
7-El golpe en Bolivia, lo sucedido en Brasil, Ecuador, las movilizaciones sociales en Chile y Colombia, con sus consecuencias, ¿Cómo ve la pulseada de poder en Latinoamérica y que tan lejos queda el sueño de la patria socialista?
No me gusta, porque creo que no me compete, ponerme en plan de politólogo, porque no lo soy. Sólo soy una persona que hace canciones, que vive su tiempo y hace canciones. Creo justo, porque hay una coherencia histórica, que Nuestra America aspire a ser una especie de frente, dentro de la diversidad cultural que obviamente tenemos. Todos nuestros países fueron colonizados y después, en alguna medida, fueron neo-colonizados. Es perfectamente comprensible que esa historia común sea una identidad y nos una, siempre que haya conciencia de que el trato entre naciones debe ser solidario y altruista, no de rapiña. Creo que ese principio básico del respeto mutuo estuvo en el corazón de los libertadores como San Martín, Bolívar, Juárez, Martí.
No veo el socialismo como un dogma: lo veo como una forma de organizar colectivamente la solidaridad humana, la bondad, la justicia; una forma de ser más equitativo repartiendo el fruto del trabajo, la riqueza que una sociedad es capaz de crear y las posibilidades que puede desarrollar. Eso no sólo implica bondades sino también la continuidad de ciertas contradicciones, porque desde que el mundo es mundo hay gente que tiene más y gente que tiene menos. Para mi el socialismo apuesta porque esa diferencia ancestral no sea por falta de oportunidades sino por opciones personales, por decisión de cada cual.
También hay que ver que el mundo avanza. No sé lo que hubiera escrito Marx o hubiera hecho Lenin en la era de la virtualidad en que estamos. Y no es que la explotación haya dejado de serlo: es que todo el mundo tiene mucho más acceso al conocimiento (al útil y al inútil). O sea, que todo es mucho más complejo y diverso que cuando se escribieron aquellos textos y se hicieron aquellas revoluciones. Eso quiere decir que seguimos en constante aprendizaje y que todo lo que empezó de una forma tiene campo abierto para seguir complejizandose.
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