sábado, 22 de agosto de 2026

Silvia Pérez Cruz canta mañana domingo en La Habana

 MéxicoA Silvia Pérez Cruz (Palafrugell, Girona, 1983) le bastó una noche para juntar un primer beso con la migración africana, una chacarera con el flamenco y la delicadeza de las cuerdas con la hondura de los metales. Todo pasó por una voz capaz de reducirse a un hilo y, poco después, quebrarse hasta quedar al borde del llanto.

La cantante catalana regresó la noche del jueves al Teatro Metropólitan con Oral_Abisal, su primer álbum de composiciones propias desde Toda la vida, un día. El amor, el deseo y la maternidad conviven allí con la sed, el mar y las historias de quienes arriesgan la vida para llegar de África a España.

“¡Qué alegría! Gracias por esperar. Aquí estamos después de tanto tiempo. ¡Ay, México lindo!”, saludó ante el público. A su alrededor, Carlos Montfort, Marta Roma y Bori Albero alternaron violín, violonchelo, contrabajo, percusiones, trompetas y coros.

La música podía cambiar de geografía en cuestión de minutos. Formada en música clásica y jazz, Pérez Cruz ha extendido su repertorio al flamenco, el fado y la canción de autor. Chundwa llevó la velada hacia la chacarera argentina y parte de lo aprendido durante sus viajes por ese país.

Con Líquido, el quejío flamenco encontró tres trompas donde cabría esperar una guitarra. Después, el agua dejó atrás el deseo. Mar muerto mira hacia la migración y las muertes en el estrecho de Gibraltar; su grabación incorpora los testimonios de Soly Malamine y Mouhammad, dos hombres que realizaron esa travesía.

El nuevo disco no ocupó toda la noche. Pequeño vals vienés, poema de Federico García Lorca musicalizado por Leonard Cohen, recuperó una canción que la artista lleva años haciendo suya.

Natalia Lafourcade apareció más tarde. No hizo falta una larga presentación para explicar la complicidad entre ambas: juntas escribieron y grabaron en 2023 Mi última canción triste. La pieza comienza entre el desconcierto y la pena, pasa por árboles, hojas y cortezas hasta permitir que la alegría vuelva a “soltarse el moño”.

Después cantaron juntas La Llorona, canción de tradición popular que ambas han incluido en sus repertorios.

México no será la única escala latinoamericana de estos días. “Cuba querida, Cuba amada”, anunció Pérez Cruz al dar a conocer su regreso a la isla. Este 23 de agosto ofrecerá un concierto gratuito en la Iglesia San Francisco El Nuevo acompañada por Montfort, Roma y Albero.

La elección del recinto tiene una razón práctica y otra musical: su acústica permite tocar sin depender de la electricidad. La intención, señaló la cantante, es “que la música sea libre e imparable”.

El vínculo de Pérez Cruz con Cuba viene de la infancia. Tenía cuatro años cuando su padre le enseñó La tarde, de Sindo Garay, tras volver de la isla, donde creaba y ordenaba un archivo de canciones perdidas. Décadas después, grabó el tema junto con Javier Colina. La versión forma parte de En la imaginación, álbum dedicado al filin cubano.

“Estoy feliz de que exista la música, me parece el mejor invento que se ha hecho”, compartió durante el concierto. Viajar cantando le parece “una suerte muy grande”: encontrar gente dispuesta a escuchar, aplaudir, gritar y bailar.

Después de México y Cuba, la gira de Oral_Abisal pasará por Santo Domingo, Santiago de Chile, Buenos Aires, Porto Alegre, São Paulo y Río de Janeiro. El primero de octubre llegará al Palacio de la Ópera de A Coruña.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/08/22/espectaculos/silvia-perez-cruz-explora-el-amor-el-deseo-y-la-migracion-en-oralabisal

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