lunes, 25 de marzo de 2024

¿Economía de guerra o mercado en la economía?

Por Joaquín Benavides Rodríguez


El Primer Ministro viene insistiendo en que estamos en una economía de guerra. Insistió en ese concepto nuevamente en la reunión anual del Ministerio de Economía. El concepto de economía de guerra requeriría ser explicado. Ello sugiere mando centralizado y ordenes de jefes que no se discuten ni se modifican. ¿Eso es a lo que se refiere el compañero Primer Ministro cuando expresa ese concepto? Sería deseable que lo explicara. La economía son las empresas y no la Administración Publica. En la Administración Publica, pienso yo, podría justificarse, hasta cierto punto, sobre todo cuando se está en un proceso como el actual en que se están creando instancias municipales de gobierno en que habría que garantizar una disciplina. Pero sin embargo, para las empresas estatales el concepto de economía de guerra puede ser muy confuso y contraproducente. 

Por otra parte hablar de eliminar distorsiones y tendencias negativas, sin explicar bien de que se trata y a que distorsiones y tendencias negativas se refiere puede crear también confusión en los cuadros y en las masas. Debemos tratar de evitar que de pronto se comience a hablar por todos y por la Prensa de que hay que eliminar las distorsiones y las tendencias negativas, convirtiéndola en una campaña que no va a ayudar a nadie, y menos a eliminar las reales distorsiones y tendencias negativas. 

Yo defiendo para las empresas estatales, y para las no estatales el concepto de que trabajen en condiciones de mercado. Eso es lo nuevo y lo que realmente puede sacarnos de la trampa productiva en que se encuentra la economía del País. Conceptos claros para las empresas y para el resto de la economía y también para nuestra población es lo que se necesita. Conceptos que hay que expresar sin miedos y explicárselo bien a nuestro Pueblo. Y explicarles bien a todos que en las condiciones del Socialismo cubano, nadie se quedara desamparado a su suerte. Pero que es imprescindible reorganizar las bases de la economía, que ya no tienen sentido ni en Cuba, ni en este mundo real en que estamos obligados a vivir y convivir, para no quedarnos atrás. Eso es ya obvio para la mayoría, pero hay que acabar de decirlo sin temores, y tiene que decirlo la alta dirección del País, sin subterfugios, con palabras claras. Y explicar bien los pasos y los riesgos de cada paso, de tal forma que los riesgos sean asumidos conscientemente por todos. Así nos enseñó Fidel que había que actuar. El Pueblo siempre tiene que tener claridad en lo que hay que hacer para salir adelante, porque hay que hacerlo y los riesgos que se corren, para que estos se asuman conscientemente por todos.

Peor de lo que esta es difícil que pueda estar la economía del País. No debe de haber dudas de que este es el momento de actuar y comenzar el cambio. La economía cubana es una de las más abiertas del mundo, lo que quiere decir que no puede producir sin importar y que no puede exportar sin importar. Para ello necesita que su moneda, el peso, tenga valor internacional y que ese valor se lo garantice el Banco Central del País. Por ahí habrá que comenzar. Concentrar los recursos financieros necesarios según la táctica que decida el Gobierno, y decidirse. Sin ello no podrán existir como tales, en las condiciones de Cuba, las empresas estatales ni la agricultura. Y como sabemos todos, si las empresas estatales y los productores agrícolas no pueden adquirir del mercado internacional a través del comercio lo que requieren para producir, no será posible salir de la situación que tiene la economía. Si en algo han contribuido las Mipymes a la comprensión del problema de la economía cubana y de su solución, es haber demostrado que pequeñas empresas con capital privado y a partir de un peso que se devalua constantemente han sido capaces de comerciar con el exterior y convertirse en una fuente de suministros. Hay que permitir y facilitarle a las empresas estatales, y a los agricultores que accedan a un mercado formal de divisas que establezca el Banco Central para que accedan libremente al comercio exterior, que encuentren las formas de eludir las sanciones y el bloqueo norteamericano y que operen a su vez en un mercado nacional de productos regulado centralmente.

No es economía de guerra lo que necesita el País, es mercado en la economía.

24/03/24

6 comentarios:

silvio dijo...

De Dionisio Andrés Soto Arado:

Estimado Joaquín y demás compañeros:

Muy de acuerdo con tu artículo, es esclarecedor .

La preocupación que encierra el mismo es lógica y siembra incertidumbres que es preciso que se esclarezcan.

Estamos ya casi en el mes de Abril, no acabamos de dar a conocer cuales son las distorsiones y tendencias negativas o como le llamen.

Ha habido silencio absoluto a reunirse con Economistas, quienes no han dejado de hacer propuestas, tampoco han dejado de proponer ideas con las que han coincidido muchos. Algunos no han dejado de proponer explícitamente el ser escuchados por el Nivel Decisorio, teniendo repito ideas concretas sin recurrir a medidas compulsivas con matices de autarquías que al parecer a algunos que no son economistas gustan aplicar si pudiesen.

El Co. Presidente, se ha reunido con casi todos los Sectores, menos con este Grupo de Especialistas Académicos, Ex-funcionarios, Combatientes, Economistas experimentados, militantes del Partido.... ¿Por qué No?.

Ahora el Primer Ministro, está dejando caer la probable idea de una"Economía de Guerra" cuyos fines pudieran inducir a formalizar un sistema de "ordeno y mando. Sin ataduras" lo cual pudiera alarmar a todos por ser una medida extrema.

Así mismo, se realizó una reunión en el MEP, y fue significativo -en mi opinión- que solo asistiera invitado -que sepamos- el Co. José Luis y ninguno de los Economistas arriba mencionados.

Con transparencia:

Tengo 86 años, me muevo hoy con un andador, milité en el mov. 26-7 como combatiente de la Lucha Clandestina, con 22 años en 1960 me enviaron a componer el Grupo que bajo las ordenes del Che, le ayudase a crear el BANCEC-MINCEX, fui fundador y Director Gerente de una de sus empresas auto-financiadas con solo 24 años de edad, en 1965 con ese mismo cargo cumplí una misión importante encomendada a mi por Cmdte. en el Egipto; después de su ida, continué mi historia hasta terminar con 15 años de ejecución en el MEP en 1991. Ya jubilado a partir de ese momento, he continuado hasta hoy, fiel y haciendo aportes Revolución con mis achaques.

Aclaremos las incertidumbres y la composición de lugar para saber a qué atenernos,

No me gusta darle tantas vueltas a la perdiz, aclaremos las cosas, para saber a que atenernos insisto. Hasta hoy he cumplido 4 principios que aprendí del Che:
NO MENTIR - NO ADULAR - NO ROBAR - NO SER UN BORRACHO

HOY AGREGARÍA - NO SER UN ESCALADOR

RECOMIENDO: Aclarar que se pretende hacer, autarquía o democracia.

Hasta la Victoria Siempre

Lic. Dionisio Andrés Soto Arado

silvio dijo...

Ni el agua es más clara

silvio dijo...

De RenéRR:

Totalmente de acuerdo con Benavides y Dionisio. Desde muy joven estuve en guerra contra todo lo malo, he sobrevivido y a mis 88 años ahora me preocupa esta nueva "economía de guerra".... que escuchen todos los criterios y quizás no sea necesaria esa “economía de guerra". R3.

silvio dijo...

René, necesitamos mucho la Democracia que está en nuestra Constitución --y eso significa transparencia, carajo

silvio dijo...

Julio Carranza:

Lo que dice Joaquín es muy claro e incuestionable, las palabras tienen contenido y consecuencias, sobre todo en boca de las autoridades, que Cuba está bajo agresión no hay dudas, pero que la respuesta sea una “economía de guerra”, sin explicar que se quiere decir con eso es muy riesgoso, más aún cuando lo que necesita la economía (a pesar de la agresión) es una reforma integral y fundamental.
Abrazo a Joaquín y a todos
July Carranza

silvio dijo...

De Fidel Vascós:

Benavides:
Muy de acuerdo con el mensaje que difundes en este artículo. Sobre todo con la lapidaria frase final: “No es economía de guerra lo que necesita el País, es mercado en la economía”. Un abrazo.
Fidel Vascós