miércoles, 20 de mayo de 2020

A Dos Ríos: Larga crónica

Por Giordan Rodríguez Milanés

El crucero "La Mambisa" siempre me impresiona. Meses después de aquel terrible accidente del tránsito, fui a la zona a buscar testimonios para un reportaje. Entonces escuché de los vecinos acerca de la persistencia de los alaridos de las personas que eran arrastradas y trituradas por el tren tras el impacto con el "camello". Y aunque uno no crea en dioses ni fantasmas, el miedo no sabe de convicciones y, a las cinco y media de la mañana, envuelto en neblina, después de haber despertado tres horas antes por una pesadilla, tengo que decirme: "Coño, Giordan, no seas tan pendejo", para seguir pedaleando hasta el cruce. Veo una sombra. Como un espectro. Es un militar que, tranquilamente, seguramente espera un transporte que le recoja.

A las 4 y 21 minutos salí de casa. Tenía previsto dormir 10 horas pero me dominó una extraña ansiedad que, creo, no sentía desde el día antes de la competencia cuando, de niño, jugaba ajedrez de alto rendimiento. La Caro que, según ella, filmaría mi partida, solo abre un ojo al besarla y me dice medio dormida: "Dale, pa, y no te vayas a rajar". El Viejo me pregunta si he cogido la cartera. Ninguno de los dos, revisamos la mochila ni comprobamos el agua.

La linterna de la bici se porta a la altura. En Cayo Redondo, a 10 km de Manzanillo, comienzan a rebasarme rastras y camiones de modo que paso mas o menos acompañado por la zona donde, dicen, sale la Luz de Yara emitida por el alma de Hatuey. Desde Yara hasta Los Cayos (a 35 km de Manzanillo) solo me cruzo con un auto moderno que se sale de su senda al tomar el codo de una curva cerrada. Viene "mandado" y me lanzo para la cuneta aunque enseguida me doy cuenta de que es innecesario. El muy hijo de puta tiene que haberse reído del susto que me doy.
 
Promedio 22.5 km/h hasta el Entronque de Bueycito, a 42 km de mi casa. Me siento muy bien. Tomo agua. Y sigo mi camino. Aquí comienza el sube y baja hasta Bayamo. Alcanzo a dos muchachos y una muchacha que pedalean al compás de un reguetón puesto en una bocina portatil. Los rebaso. Voy a mi paso. La música no se aleja. Miro por el rabillo y noto que quieren regatear. Primero me adelanta la muchacha. Luego los varones. Me veo a mi mismo 30 años antes. No soportaba que un "puro" me adelantara en la ruta. Pero aun me queda la mitad del recorrido hasta Dos Rios. La aplicación del teléfono me dice que voy a 28 km/h. Puedo. Decido dejarlos ir.

En Bayamo comienzan los problemas ("tenía que ser, quién me manda a ser manzanillero", pienso divertido) Tuerzo por un atajo en busca de la circunvalación para ahorrarme un kilómetro, y resulta ser un pedregal. Temo poncharme. Como llevo unos 10 minutos de adelanto, decido detenerme para beber agua. Entonces descubro que he dejado en casa uno de los pomos al salir. Intento cambiar hasta el piñón 18 pues el último tramo hasta Bayamo es en bajada y lo había hecho con el 14 y ahora hay que subir. Pero está trabado el mecanismo. Otras veces lo he resuelto cambiando varias veces para atrás y para alante. Al hacerlo, se me queda trabado en el 12. "Ahora sí le cayó comején al piano", me digo. Cambio para el plato mediano y me fajo con la pequeña pendiente hasta el Entronque de Guisa. Llegó con dolor de espaldas y ¡lo que más he temido! Aparece el sueño. Todavía llego buen paso y 4 minutos de adelanto. La aplicación me da 22 km/h de promedio. Dejo atrás el tramo entre el entonces IPUEC Turcios Limas y el preuniversitario de Ciencias Exactas donde estudié. Recuerdo lo fácil que lo corría todos los miércoles durante loa turnos de Deporte Opcional.

Fajarme con el piñón 12 hace que no pueda mantener el pedaleo. A la larga pierdo velocidad y me agoto mas. ¡Y el sueño! "Yo sabía que el sueño iba a joder", me digo. Decido arreglar en Cautillo el problema del cambio. Pero no tengo la llave Alen que necesito. Indago si hay un técnico de bicicletaS con una muchacha que vende refrescos en un kioscos. "Ni idea", dice sin mirarme. Es evidente que no va teniendo un buen dìa. Un hombre que llega a comprar me pregunta qué problema tengo. Le digo. Y enseguida se crea un pequeño tumulto, todos con nasobuco, intentando ayudarme.Uno de ellos me ofrece un trago de aguardiente. Obviamente no acepto. Alguien menciona a "Pelao", ese si debe tener llave Alen.Me dan sus coordenadas y voy a buscarlo.
 
"Qué va, papito, si "Pelao" cogió tremenda 'fuega' anoche y ahí está, matao" Le cuento mi problema a la muchacha con un niño en brazos. Otro niño, como de ocho años, que me ha escuchado, dice: "Yo sé, yo sé" Y sale para un cuarto: "¡No estés desordenando las cosas de tu padre que después te suenan". Y regresa con la llavecita. Me siento un poco culpable por si después "suenan" al niño. Safo el mecanismo del selector de velocidades. Una presillita de aluminio se había salido de su lugar. La ajusto y le pongo un calcito con un trocito de lata. El niño me ayuda dando pedales con la mano mientras pruebo los cambios. "Perfecto". En una casa, enfrente, he visto chicles y caramelos. Voy y le compro al pequeño: "Pero yo lo que quiero es que me dejes dar una vuelta en tu bicicleta". Y se la dejo dar. 

Me he atrasado 33 minutos y, lo peor, no logro recuperar el paso. No entiendo como uno puede ir a tan buen paso y, durante un reposo de media hora, desajustarse de ese modo. Los expertos tendrán una respuesta. Quizás sea el sueño. El sueño vuelve a joder. 

Paso por Santa Rita a 27 km/h tratando de recuperar tiempo, temeroso de que aparezca otro enemigo peor que el sueño: el sol. Pero sigo sin poder sostener un paso inferior a los 2':50". Al subir un puente que hay como a 5 km de Jiguaní, intento cambiar y se parte la culebra. "Una culebra que compré no hace una semana c..." pero queda en el piñón 16 y puedo avanzar hasta Jiguaní. Comienzo a preguntar por alguien que venda piezas de bicicletas y me dicen de uno "por los edificios". Voy hasta allá. Y el hombre me vende una culebra a 60 pesos. Él mismo me la pone, y me rectifica el remiendo que yo le había hecho al mecanismo del cambio. 

Ya que he tenido que volver a parar, y convencido de que, por mucho que me esfuerce, no voy a llegar a la hora prevista, decido comer algo. Traigo una barra de pan cortada en tres porciones con croquetas.

Entonces leo los comentarios de mi muro de Facebook y Segunda Cita. Y a Silvio que se recrimina por no alertarme sobre el agua, como mismo seguramente lo estará haciendo El Viejo, también Rodríguez de apellido. Siento que no voy solo. Que un montón de gente pedalea conmigo. Se confirma cuánto se puede estar físicamente aislado e íntimamente acompañado.

En eso se acerca un policía que ayuda a caminar a un señor muy anciano. Se fijan en la bicicleta con la banderita cubana. El anciano extiende el puño tembloroso para saludarme. "¡VIVA CUBA, CARAJO!", exclama. Pienso en este policía en rol tan distinto a la imagen que tengo del jefe de mi sector.
 
"¿Puedo tirarles una foto, por favor? Es que no siempre encuentro una imagen como esa". Me lo permiten. 

La carretera a Dos Rios está bastante buena. Casi siempre voy en bajada. Comienzo a pensar en lo que me va a tocar para regresar sin haber llegado aun. A 15 km de Dos Rios el sol arrecia, el ultimo sorbo de agua lo tomé en Jiguaní y no quise perder tiempo procurando mas. iCraso error! Me detengo a descansar a la entrada de una empresa pecuaria. A la sombra de un árbol hay dos campesinos con los que converso. 

"¿Pero tú vienes por el INDER o algo? ¿Atrás vienen otros?" Los noto incrédulos y extrañados. 

"Ponte el nasobuco, que al terminar esa loma hay un 'caballito' que ha estado toda la mañana espantando las vacas, para cuando pasen los carros de los que van para el acto", me advierte el otro. 

Sigo pedaleando. Me cruzo con el policía de la motorizada y con todo tipo de vehículos que regresan del acto. Me llama la atención que todos van a exceso de velocidad, incluso, los "Gely" de los "big boss" de la provincia, y un jeep que dice "Prensa" y creo leer "CNC", la televisora de Granma: "Y después los ves haciendo llamados a respetar las leyes del tránsito".

Al fin el poblado de Dos Ríos. Bien pintadito. Cuidado. Aunque la carretera se llena de baches abruptamente con 4 km antes. La frontera con San Germán, municipio de Holguín, está cerrada y hay un puesto sanitario. Hay una pronunciada pendiente hasta un puente por el cual se cruza el río Contramaestre, turbio, "porque ha llovido para la Sierra", me diría luego una campesina. Para subir, tengo que coger la bicicleta de manos.

Llego al monumento a las 11:10 de la mañana. Una hora y diez minutos despues que lo que habia previsto. Hago un promedio de velocidad sin las paradas de 18.7 km/h, inferior a los entrenamientos. 

El monumento está desierto y su entrada franqueda por una reja. Llamo. No responde nadie. Luego sabré que la custodio y el jardinero andan por el otro extremo y organizan luego del acto oficial.
 
Estoy rodeado por la música de los pájaros y la caricia de la luz. La vegetación es profusa. Con grandes arboledas, y dos palmas reales escoltan el enorme obelisco que parece perderse en el sol. 

Bebo un agua turbia. Fría. Me sabe a vida. Un hombre me regala un vaso con helado de mantecado. Se me quita el sueño de dormir, comienzo a soñar un despertar de La Demajagua a San Lorenzo…

212 comentarios:

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Anónimo dijo...

Paginas del Diario.
Rumbo al Sureste.
A media mañana ya estaba reparado el puente;era el 16 de febrero.
Cruzamos sin dificultad;el rio no era muy ancho y el puente fue´ reparado parcialmente para que pudieran pasar los vehiculos.No llevabamos tanques pero si BM 21,cañones de 75 y 100 milimetros,morteros y otras armas pesadas.La columna era larga,creo que tenia mas de 60 vehiculos.
Avanzamos todo el dia lentamente porque delante iban los exploradores reconociendo el terreno y tratando de detectar presencia enemiga;continuaban las aldeas quemadas,era deprimente.
Al atardecer llegamos a otro rio tambien con el puente parcialmente destruido;alli comimos y dormimos esa noche;hizo mucho frio y tuvimos que dormir en la tierra porque los catres estaban en el camion y a esa hora era muy dificil bajarlo todo para buscarlos.
Amaneci´ humedo y con mucho frio.Arencibia hizo cafe´ en una cocinita inventada por el.
Tomabamos el nectar cuando llego´ la orden de avanzar.Por el camino nos dedicamos a buscar los catres en el camion y ponerlos en un sitio donde en la noche pudieramos utilizarlos.
Asi´ avanzaboms dos dias mas con otros dos puentes tambien semidestruidos que hubo que reparar hasta llegar a un rio ancho y de rapida corriente llamado Lungebungo.
Aqui el puente era de hormigon,no de madera como los anteriores;habia sido tambien parcialmente destruido y habia caido sobre el rio pero permitia el paso de los vehiculos.En la otra orilla habia unas barracas que estaban abandonadas;alguien dijo que habia sido un cuartel de las tropas portuguesas.
Ocupamos una de las barracas,la limpiamos bien y organizamos una especie de de pequeño Puesto Medico.Estabamos alegres de encontrar un techo.
El rio era ancho, de aguas claras y rapidas.Despues de instalarnos hicimos un recorrido por la orilla corriente abajo y a lo lejos,en un remanso vimos hipopotamos.
Nos avisaron que habian llegado dos compañeros que estarian con nosotros en el Puesto Medico;cuando llegamos eran Joel James y Waldo Leyva,ambos escritores y poetas.Waldo me dijo:yo soy amigo de tu hermano Guillermo.(continuara´).R3.

tony antigua dijo...

Exacto Frank, a las 8.59.

Félix Sautié Mederos dijo...

EL TRIUNFALISMO ES LO PEOR QUE PODRÍAMOS HACER EN LA NUEVA NORMALIDAD. EXPONGO UNA PREVENCIÓN AL RESPECTO.

Mi comentario del día.

No puedo entender que en un análisis de trabajo se felicite a quien ha incumplido lo esencial necesario porque haya entrado en un momento de recuperación ante las realidades adversas y las críticas recibidas. Así se nos dificultará avanzar hacia el futuro. La verdad es la verdad, aunque no nos guste y nos cueste trabajo reconocerla. La crítica y el reconocimiento de los errores son esenciales para ir hacia adelante. Estimular la rectificación siempre es justo y necesario, pero y ser condesciendes con los errores, es cometer otros errores que pueden llegar a ser peores. Con sentimiento recuerdo a Fidel y el Legado que nos dejó para siempre, especialmente aquello que expresó y parafraseo; Socialismo es … jamás violar principios éticos. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. 22 de mayo 2020

Javier Larraín dijo...

Silvio, buen día, quisiera hacerle una pregunta y perdón si no es del todo atinada o resulta incómoda.

Ocurre que ayer al visitar su canal de Youtube y la entrada de "Noche sin fin y mar" se indica que la fecha de composición es antes de la enfermedad de L.E. Aute. ¿Es así, tal cual? Es que por letra y todo me hacía la idea de que la hubiese compuesta tras ese lamentable episodio.

Muchas gracias por tan linda canción.

Javier

Anónimo dijo...

Buen día, Danilo x aquí : Si me permiten,les recomiendo a todos la lectura de la entrevista realizada a la profesora Alina López en Oncuba, está saliendo hoy . Se llama "Cuba ¿ un nuevo momento histórico ?.

Luis dijo...

Me desata los cabellos y empieza a quitarme los vestidos. Me someto a su deseo con el corazón palpitante. Una secreta aprensión me estremece cuando mis ropas refrenan la impaciencia de sus dedos. Ardo en deseos de que me descubra cuanto antes su mirada. La belleza de mi cuerpo ansía, por fin, su parte de homenaje. Una vez desnuda permanezco sentada al borde de la cama. El se aparta y me contempla. Bajo su atenta mirada echo la cabeza hacia atrás y este además me llena de íntimo bienestar. Anudo mis brazos tras las nuca, trenzo y destrenzo las piernas y cada gesto me trae consigo un placer intenso y completo como si por fin tuvieran razón de ser mis brazos y mis cuello y mis piernas. Su carne huele a fruta y a a vegetales. A mi garganta sube algo así como un sollozo y no sé por qué empiezo a quejarme y no sé por qué me es dulce quejarme y dulce mi cuerpo al cansancio infligido por la preciosa carga que pesa entre mis muslos.

María Luis Bombal / La última niebla/ Fragmento dedicado a Victoria

Rojo ciudadano dijo...

Más allá de nuestros problemas de siempre creo que en este preciso instante se observa un paisaje más tétrico porque, en estas circunstancias, el país apostó por salvar a la gente. ¡La vida de la gente!. Lo detuvo todo para cortar movilidad social y eso tiene un impacto que amplifica todavía más nuestras carencias. Cuando en pocos días regresemos a nuestra " anormalidad sistémica" podremos tener una idea más clara de cómo quedaron nuestras cosas luego de semejante combate.
Me parece que no es el momento exacto para pintar un cuadro que intente demostrar que todo fué una mierda.
Por mi parte prefiero estar vivo para así poder seguir luchando en el empeño infinito por levantar el país.

Anónimo dijo...

Danilo x aquí: Félix usted no ofende a nadie,y si alguien se sintiera así es porque el peso de la doble moral y la hipocresía le están pasando factura.

Hace uno años,estaba Obama en la presidencia,o sea, no estábamos así, recuerdo fui al Karl Marx a ver una obra humorística. Recuerdo q uno de los actores hacía un sketch en q representaba a un hombre leyendo el Granma en voz alta,decía;" Mira esto,los trabajadores en Chipre están descontentos y protestan por los bajos salarios,el costo de los alimentos,la mala situación de las viviendas y los graves problemas con el transporte ", algo así. Y de pronto se viraba para su mujer y le decía," Mima ¿ Cuándo fue q nosotros nos mudamos pa' Chipre ? "
Además de la carcajada general,al momento los aplausos eran atronadores, demostrando la aprobación a la crítica, humorística,pero crítica al fin de la vida q llevábamos en esos momentos,q al lado de estos últimos años eran el paraíso. Vamos cuesta abajo en la rodada,y sin frenos ni timón.

Benito de la Fuente Escalona dijo...

Disculpen, pero me quedé con cierta desazón respecto a la DEFENSA de la expresión «híbrido de casino con prostíbulo» citada en el artículo de Granma traído ayer. Realmente importa poco de quién sea la frase. El quid es el contexto en que se usa y el ‘algunos’ deslizado ahí (digo porque también “algunos” quieren tumbar al Gobierno sometiendo por hambre, enfermedades y desesperación a los cubanos, pero esos SÍ se sabe inequívocamente quiénes son)
No creo que ninguno de los que opinan aquí sea idiota, “anexionista” o mercenario del Imperio. Aportan su tiempo y su mucha o poca experiencia al candelero común y eso es algo generoso, por decir lo menos. Por ello los respeto y no le voy a endilgar a ninguno algún adjetivo (o presunto propósito) descalificador.

Giordan Rodriguz dijo...

De acuerdo con Sautié (9:37). Mi madre le decía a eso que describe: "Taparse con la misma colcha".

silvio dijo...

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silvio dijo...

Yamirys, acabo de leer tus sentidas palabras de la 06:59. Como al final te diriges a mi e inmediatamente después haces un llamado a la unidad "Allá arriba" y "aquí abajo", con mucho cariño te digo que a mi no hay como desprenderme de las entrañas que nací, donde he vivido todas las verdes y algunas de las maduras. Ni cuando me botaron a los 20 años me pasó por la mente irme de mi país, no seguir siendo parte de lo que considero lo mejor de él. No hay quien me arranque, ni existe cosa o hecho capaz de desprenderme de lo que soy, de lo legítimamente mío, de mi esqueleto y de mi condición. Pero que nadie espere verme adherir o aplaudir lo que sinceramente no comparto, mucho menos lo que mi naturaleza humana rechaza. Con mucho cariño que te tengo te lo digo, Yamirys.

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