sábado, 25 de julio de 2026

España: grandes incendios se fusionan en uno que se propaga hacia Madrid

 Armando G. Tejeda

Madrid. La urgencia nacional continúa en España debido a que los incendios amenazan el centro del país, donde más de 6 mil hectáreas han sido consumidas por las llamas y al menos 63 mil personas fueron desalojadas o confinadas. 

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que “estamos viviendo una situación dramática, no sólo en distintas provincias del país, sino también en comarcas de naciones vecinas”.

El mandatario español hizo un llamado a los partidos de todo el espectro político para combatir el cambio climático y señaló que esta tarea es clave para adaptarse a un clima con mayor propensión a los incendios.

El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, afirmó que este es uno de los mayores incendios activos del país, que alcanzó su “momento más crítico y que está fuera de capacidad de extinción”.

Los grandes incendios, a unos 80 kilómetros de la capital española, se fusionaron en uno la tarde de ayer y calcinaron 30 kilómetros cuadrados, informó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien calificó el siniestro como el peor incendio que ha sufrido la región.

Autoridades advirtieron que la conflagración en el suroeste de Madrid podría unirse con el que permanece activo en la provincia de Ávila y formar un frente de fuego aún mayor.

El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico señaló que los incendios forestales quemaron más de 114 mil 700 hectáreas en 2026, frente a las 24 mil 133 registradas en 2025.

En Francia, cerca de 141 mil personas fueron desalojadas ante los incendios forestales en su territorio, en medio de la tercera ola de calor en Europa, que mantiene temperaturas de hasta 39 grados, reportó el ministerio del Interior local.

En la región de Gironda desalojaron a 110 mil y en Landas cerca de 31 mil personas por las llamas, que se extendieron en Biscarrosse; mientras el incendio de Lège-Cap Ferret avanza hacia Burdeos.

Decenas de miles de personas huyeron de los incendios de la península de Cap Ferret en automóviles y barcos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ordenó a las fuerzas armadas “que se movilicen para brindar el máximo apoyo a la seguridad civil”, luego de que los incendios arrasaron más de 14 mil hectáreas en el departamento de Gironda.

Además, hay otros incendios activos en el país, entre ellos preocupa el del departamento de Var, que calcinó hasta 3 mil 700 hectáreas y obligó a evacuar a los residentes de Châteauvert y confinó a los de Correns.

En América del Sur, el presidente chileno, José Antonio Kast, decretó esta semana estado de excepción constitucional de catástrofe para toda la región de Coquimbo y la provincia del Huasco, debido a las tormentas atribuidas al fenómeno de El Niño, que azotaron la nación sudamericana la semana pasada y dejaron 13 personas muertas, causaron inundaciones y deslaves letales y dejaron sin agua potable ni energía a las comunidades.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/07/24/mundo/incendios-devastan-la-comunidad-de-madrid-activan-situacion-de-emergencia

2 comentarios:

silvio dijo...

Cuando se apaguen las brasas
Editorial de El País

No es el momento de las divisiones ni las rencillas, sino el de la solidaridad y la unidad de las administraciones ante la gravedad de unos incendios que en Ávila, Toledo y Madrid ya han arrasado con al menos 15.000 hectáreas, han obligado a evacuar una decena de municipios y dejan unas 60.000 personas afectadas entre desalojados y confinados. España ha sufrido en lo que va de año 29 grandes incendios, una cifra que multiplica por tres la media de la última década, y las sucesivas olas de calor, aceleradas por el calentamiento global, amenazan con convertir estas catástrofes en una nueva normalidad de impredecibles consecuencias. No existe ahora otra prioridad que asistir con la máxima celeridad a los afectados y salvar las vidas amenazadas por el fuego descontrolado y devastador.

La naturaleza de estos incendios los hace distintos a otros sufridos este verano en España, porque al abarcar distintas comunidades obliga a una colaboración más estrecha entre las administraciones. En este contexto no existe otra opción que coordinarse, como se hizo en las primeras horas para desalojar a los vecinos afectados, dar cobijo a los evacuados y a los más vulnerables, perimetrar el fuego y empeñarse en su extinción. El envío de refuerzos de otros países europeos por medio del mecanismo de protección civil de la UE y el despliegue de un millar de militares forma parte de esa escala de prioridades, así como la declaración de emergencia nacional que ha decretado el Gobierno, en respuesta a la petición de la Comunidad de Madrid. Todas estas medidas están justificadas ante una situación que desborda los territorios y los encuadres administrativos, y que exige la mayor cooperación y esfuerzo cuando hay fuegos sin control y tantos ciudadanos en la incertidumbre sobre si podrán regresar a sus casas.

El drama es que estos incendios se han vuelto cada vez más frecuentes, extensos y difíciles de extinguir, y cada año con más antelación, porque se alcanzan antes las temperaturas de récord. En España han ardido en 2026 114.796 hectáreas, que incluyen las 7.000 que se quemaron el 9 de julio en Los Gallardos (Almería), donde murieron 13 personas, uno de los incendios más letales de la historia de este país. La catástrofe afecta al centro de la península y se acerca a la capital, Madrid, pero sus dimensiones son europeas. En Francia, permanecían activos este viernes tres grandes incendios: dos en la costa sur del Atlántico y un tercero cerca de Marsella. Este país acumula ya este año más de 60.000 hectáreas quemadas en regiones menos acostumbradas al fuego que las regiones meridionales y mediterráneas, como el histórico bosque de Fontainebleau, a 70 kilómetros de París.

Los métodos de siempre, quedan obsoletos ante la magnitud de la emergencia. No basta con incrementar los servicios existentes como hasta ahora, sino que resulta imprescindible modernizar las estrategias de prevención, los sistemas de alerta y los métodos de extinción de fuegos. El riesgo asociado a las altas temperaturas requiere un mejor control de los bosques, como abrir corredores que detengan la posible propagación del fuego. Tampoco la lucha contra el cambio climático ni la reducción de los combustibles fósiles puede quedar relegada en la agenda política internacional. La respuesta urgente e inmediata es ahora la extinción de estos incendios y la atención a los afectados, pero una vez que se apaguen las últimas brasas comenzará lo más complicado.

https://elpais.com/opinion/2026-07-24/cuando-se-apaguen-las-brasas.html

silvio dijo...

Milena Recio: Reformas económicas y apertura democrática