lunes, 14 de agosto de 2023

La marca de Peña

Por Pepe Menéndez

Cuando hace más de dos décadas fui llamado a reorganizar la comunicación visual de la Casa de las Américas Umberto Peña ya se había ido de Cuba. No así su marca: “Te pido que propongas una forma, la tuya, que nos devuelva a la calidad de Umberto”, me dijo Marcia Leiseca. Él era la referencia. Cuando veintitrés años después, habiendo retornado –creo yo– el diseño gráfico de la institución a la vitalidad plena, propuse hacer una carpeta de carteles que incluyera uno encargado a Umberto, los integrantes del Consejo de Dirección se mostraron muy complacidos, aunque pocos quedan ya de su época. En 2022 él seguía siendo una referencia.

Ahora esa referencia ha muerto y, por primera vez, la Casa de las Américas debe nombrar a su “fundador gráfico” en pasado. Aunque Peña no fue el primer creativo en llegar a 3ra y G, ni trabajó aquí más años que otros diseñadores, su presencia ha terminado siendo imborrable y su talento siempre ha estado a la mano. Es como si no se hubiera ido nunca, de tanto que se le ha citado o tomado como paradigma.  

Su labor para la revista Casa de las Américas ilustra la idea de combinar talento y cercanía. Si bien los primeros números los diseñó Herrera Zapata, pronto Raúl Martínez le aportó a la cubierta un círculo enorme, sello que, junto con el formato cuadrado, la distinguió visualmente durante muchos años. Umberto sostuvo y enriqueció este concepto del círculo con soluciones muy creativas, buscando siempre una forma nueva de atenerse al pie forzado sin dejarse agotar por él. Algunas muy notables son la número 46, dedicada al Che, en la que recurre a una perspectiva isométrica para presentar la boca de un fusil; la 70, donde fusiona bandera y corazón dentro del círculo que aboga por Puerto Rico; o la rotunda sencillez de poner una moneda con el perfil de Martí y el lema Patria o Muerte en la 124. Tras su salida de la Casa de las Américas en la segunda mitad de los años ochenta, se alternan en la institución los diseñadores y las calidades, hasta que el artista atiende un llamado de ayuda de la revista y acepta, ya como freelance, rediseñarse a sí mismo en cuatro números del año 1991. Más adelante, en lo que sin dudas fue un reconocimiento a su jerarquía como creador y a su invariable sentido de pertenencia a la Casa de las Américas, los editores de Casa lo invitaron a que hiciera la cubierta de la número 300. A los ochenta y un años no arriesgó menos que a los treinta, y su diseño trajo una frescura ejemplar, sin edad y sin cortapisas.

Junto a la revista Casa de las Américas deben mencionarse también el Boletín Música, de atrevidas cubiertas tipográficas, y Anales del Caribe, con su apego al grabado. A cada publicación le dio Umberto una imagen de portada que la hiciera recordable, única. En Casa heredó el círculo y lo amplificó todo lo que pudo, creó el Boletín Música con insistencia rectangular y eligió un óvalo para el cabezal de Anales.

Pero como los impresos no son solo cubiertas sino, sobre todo, discurso visual interior, hojeando algunos de los cientos de números creados por Peña es que se nos revela la consistencia creativa de este gran artista del diseño. Se diría que hubo goce en acomodar los contenidos de manera eficiente, pero intentando siempre estimular al lector. Lo lúdico apareció con frecuencia en su arsenal comunicativo, más explícito en las muy conocidas colecciones del Premio Casa de los años setenta (bolas, yaquis, palitos chinos, etc.), y puro guiño juguetón, por ejemplo, en los folios de la revista Casa número 75. Búsquelo, lector, vale la pena.










En el portafolio de Umberto Peña también son memorables los perfiles gráficos que creó para numerosas colecciones de nuestro Fondo Editorial y para la que reunió los discos Palabra de Esta América. Desde las cubiertas pequeñas y aviñetadas de la primera etapa de La Honda, a los monumentales libros de la colección Nuestros Países, pasando por los esbeltos Valoración Múltiple y las inolvidables composiciones tipográficas de la colección Literatura Latinoamericana, hay tal variedad de soluciones que no parece obra de un solo creador. Lo mismo escueto como en el LP Rodolfo Walsh. Relatos, que elocuente como en el libro Canal: tres relatos panameños, de La Honda, su repertorio es sumamente rico.

Libros y revistas, catálogos y plegables, carátulas de discos y carteles, seguro rondan el millar de impresos en menos de veinte años. Súmesele logotipos, cuños, papelería de oficina, invitaciones y programas de mano. Una obra inmensa, articulada por hilos muy finos, perceptible no con una lupa sino con un lente panorámico, concebida más con intuición que con raciocinio programático. Trabajó casi siempre solo, se diría que con una fe tremenda en la utilidad del diseño para hacer el mundo más entendible y llevadero. Por rutina de cumplir una tarea no puede haber sido, ni por ocupar el tiempo y la mente. Mirando su obra pictórica es innegable que llevaba dentro demonios tremendos, y que sufrió con y por ellos. Pero su faceta de diseñador lo revela como un ser capaz de producir utilidad y belleza para los otros.

El edificio de la Casa de las Américas ya estaba ahí cuando él llegó, pero con su trabajo Umberto levantó otro a base de íconos, colores, tipografías, composiciones, seducciones gráficas de todo tipo, formatos y plegados imaginativos, papeles según hubiera, invitaciones a leer, a soñar, a ponernos serios y hacer nuestros otros dolores, a hacer nuestras las causas que ha defendido siempre esta institución, las del Sur pobre y preterido, las anticoloniales y antimperialistas, las nuestroamericanas.

La impronta de Peña en la Casa de las Américas tiene pocos émulos en la historia del diseño gráfico cubano de todos los tiempos. Su gran marca es haber creado, tal vez sin proponérselo, una imagen institucional poliédrica y de absoluta vanguardia para nuestra región, precursora de lo que hoy se denomina identidad corporativa, logro que no alcanzó en la isla ninguna otra gran institución. Con lo que hizo cultivó entre sus contemporáneos de Casa un notable aprecio. Su obra lo ubica como un imprescindible entre los cientos de personas valiosas que por aquí han pasado, y su legado gráfico seguirá siendo referencia para los que continúen.

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Enviado por Marcia Leiseca / http://laventana.casa.cult.cu/index.php/2023/07/06/la-marca-de-pena/

domingo, 13 de agosto de 2023

El necio

 

Para no hacer de mi icono pedazos,

para salvarme entre únicos e impares,

para cederme lugar en su Parnaso,

para darme un rinconcito en sus altares

me vienen a convidar a arrepentirme,

me vienen a convidar a que no pierda,

me vienen a convidar a indefinirme,

me vienen a convidar a tanta mierda.

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá Dios, que será divino:

yo me muero como viví.

 

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,

yo quiero ser a la zurda más que diestro,

yo quiero hacer un congreso del unido,

yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.

Dirán que pasó de moda la locura,

dirán que la gente es mala y no merece,

mas yo partiré soñando travesuras

(acaso multiplicar panes y peces).

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá Dios, que será divino:

yo me muero como viví.


Dicen que me arrastrarán por sobre rocas

cuando la Revolución se venga abajo,

que machacarán mis manos y mi boca,

que me arrancarán los ojos y el badajo.

Será que la necedad parió conmigo,

la necedad de lo que hoy resulta necio:

la necedad de asumir al enemigo,

la necedad de vivir sin tener precio.

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá Dios, que será divino:

yo me muero como viví.

 

14 de enero de 1991

 

 

 

sábado, 12 de agosto de 2023

Por el futuro, por Cuba

Por Magdiel Sánchez Quiroz*

Las guerras en curso, las hambrunas, la expulsión forzada de millones de personas de sus territorios, la violencia generalizada, los despojos contra los pueblos y la destrucción de la naturaleza por las dinámicas propias del capitalismo han puesto la alarma sobre la posible, cuando no inminente, destrucción total de la vida humana. Quienes aspiran a que la aniquilación no sea el único destino y sueñan con un cambio social con justicia y libertad suelen angustiarse al no encontrar en el presente luces para un futuro mejor.

Hace 70 años en Cuba se inició un proyecto de liberación radical que conmovió al mundo entero y avivó los sueños libertarios de los oprimidos. Con el triunfo de la revolución (1959) se abrió un camino original para organizar la vida del país de modo opuesto y diferente a las lógicas de reproducción del capital y sus formas políticas estatales. La osadía cubana despertó la rabia de los más ricos y poderosos dentro y fuera de Cuba, principalmente en Estados Unidos. Desde entonces Washington se propuso destruir el proyecto cubano.

Demócratas, republicanos y el Deep State, en alianza con criminales de origen cubano, han intentado diversos ataques contra Cuba: golpes de Estado, grupos de bandidos, invasiones, magnicidios, bombardeos, guerra económica, biológica, ataques terroristas y hasta asomaron en algún momento una guerra nuclear de escala global. Sus planes han fracasado por la fuerza con que los cubanos defienden su revolución. Guiados por el pensamiento de José Martí y Fidel Castro, consideran que para construir una sociedad con justicia social, igualdad, paz, democracia y libertad, deben seguir su propio proyecto anticapitalista mediado por las formas de ejercicio de un poder en asedio constante del exterior. Los más de 60 años de ­transición socialista demuestran la validez de esa creencia al contrastar la vida en la isla con la realidad de otros de países de la región entregados a las dinámicas del capitalismo neocolonial.

Actualmente la ofensiva de Estados Unidos contra Cuba se ha recrudecido. A los impactos económicos de la ebullición global (Antonio Guterres dixit) y de la pandemia, así como a las deficiencias estructurales ocasionadas por el bloqueo económico que impuso Estados Unidos hace 61 años, se sumó la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo para asfixiar a la isla (efectuada por Trump el 12/1/21 y ratificada por Biden). Es irracional e inverosímil que el país que más golpes de Estado, invasiones y guerras ha realizado en todo el orbe y donde a diario la policía y los supremacistas atacan a la población no blanca, acusen de terrorista a un país que defiende su independencia y que apoya al mundo entero con sus brigadas médicas, científicas y educativas. Confían en que su terrorismo mediático y su autoproclamada potestad para premiar y castigar a quienes les plazca serán suficientes para promover el inmovilismo social frente a esta atrocidad.

Vale insistir: la apuesta de Estados Unidos no se limita al castigo económico. Éste sólo se concibe como el detonante más eficaz para que nazca una oposición violenta dentro de Cuba, que precipite una guerra civil para luego justificar una invasión militar yanqui disfrazada de ayuda humanitaria. A través de múltiples campañas mediáticas promovidas por Internet, así como de financiamientos directos a grupos sediciosos, ansían crear un caldo de cultivo en las nuevas generaciones cubanas, para que compren el sueño americano y vivan una pesadilla, como la que enfrentan a diario sus hermanos en Haití o Puerto Rico.

A contracorriente de la voluntad imperial, un amplio número de artistas, intelectuales, defensores de derechos humanos y movimientos populares del mundo defienden el derecho de los cubanos a andar por camino propio. A través de una carta y del sitio web: https://es.letcubalive.info/ promueven una iniciativa de movilización y presión social para que Cuba sea eliminada de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Su objetivo es juntar por lo menos un millón de firmas y emprender variadas movilizaciones como respaldo a la campaña. De conseguirlo, se dará un gran paso para eliminar el criminal bloqueo.

Mientras la industria cultural se empeña en convencernos que en el futuro sólo puede existir el reino eterno del capital o el fin de la humanidad, proyectos como el cubano dan luces hacia otros horizontes. Por ende, quienes ven con angustia el posible exterminio de la vida humana deben comprender la importancia de sumarse a cubavive.info. Un mundo contrario al capitalismo sólo nacerá de los esfuerzos imperfectos (multipolares) de los pueblos por construir sociedades menos injustas, igualitarias y pacíficas. Apoyar a Cuba es defender la posibilidad de un futuro que no sea la aniquilación de la vida. Ningún humano debe ser indiferente.

*Filósofo

https://www.jornada.com.mx/2023/08/11/opinion/015a1pol?from=homeonline&block=opinion


jueves, 10 de agosto de 2023

Ceballos

Mi memoria hoy se remonta a 1965, o 66, cuando yo era un recluta de una unidad del Ejército Occidental que, por dolores de espalda, tuvo que presentarse en el hospital Carlos J. Finlay, en Marianao, y el doctor que le tocó fue un joven oficial de las FAR, llamado Alfredo Ceballos. 

 

Después de los exámenes y placas de rigor, aquel médico me dijo que padecía de una leve pero siempre molesta escoliosis, dolencia que consiste en la curvatura de la columna vertebral y que puede tener diversos orígenes. En mi caso era porque tenía una pierna algo más corta que la otra.

 

Con la receta que me dio tuve que ir a un sitio donde fabricaban prótesis y allí me entregaron unos pedacitos de cuero que en lo adelante debía colocar bajo el talón izquierdo del calzado que usara.

 

Muchos años después de desmovilizarme, tuve que volver a ver aquel médico, que ya era una celebridad y quien, para mi sorpresa, me preguntó:

 

–¿Todavía usas la talonera que te mandé?

 

–¡Qué memoria! –me dije y respondí.

 

Desde entonces nos seguimos viendo esporádicamente, en distintos eventos. A veces yo le llevaba pacientes; otras él operaba a amigos y me lo encontraba en las visitas. Siempre fueron encuentros llenos de calidez y humanidad, sustancias esenciales del carácter de un hombre que muy naturalmente sembraba razones para ser querido y respetado.

 

Hace unos años, cuando vino un equipo de médicos norteamericanos que donan prótesis y operan en diversos lugares del mundo, volvimos a vernos en el hospital ortopédico, junto a uno de sus más brillantes alumnos, el Dr. Balmaseda –que además es de mi pueblo–. Por los años, y acaso por dolencias, encontré algo más lento al Dr. Ceballos, aunque mantenía intacta su proverbial cordialidad.

 

Era una persona que escuchaba con atención y paciencia; un ser sin prejuicios por lo nuevo. Nuestras últimas conversaciones fueron chats. Y aclaro que no voy a borrarlos. Conste, además, que todavía uso la talonera.


miércoles, 9 de agosto de 2023

Intervención de Humberto Pérez el 6 de julio de 2023

en la Reunion en la ANEC con Alejandro Gil, Queipo, el presidente de la ANEC, Labañino, José Luis Rodríguez, Fidel Vascós, Jesus Pulido, Juan Triana, Oscar Fernández y otros compañeros.

De lo que se trata en este difícil y urgente momento no es de detenernos a examinar los errores cometidos aunque ello se haga en su momento, como reflexion historica que nos ayude a proyectarnos hacia un futuro posterior.

Es tal la urgencia de lo que debe hacerse que considero que lo determinante es hacer el diagnóstico de la situación actual y, a partir de lo que esta reclama, proceder sin más a acometerlo. Ya hay demasiada demora y lo hecho hasta ahora no arroja los resultados que se requieren de manera urgente. 

Es mi criterio y quisiera hacerlo constar que en las decisiones tomadas hasta ahora, mejores o peores, se notan demasiados temores, un proceder timorato, con paranoias y, demasiados y no siempre fundados complejos, ante el desarrollo de las formas privadas de actividad económica y ante la necesidad de soltarle las riendas a las leyes del mercado hasta el punto en que debe hacerse. 

El mercado y sus leyes no están vinculadas únicamente al sistema capitalista de producción. Ya existían y actuaban desde antes de ello. Los intermediarios y el capital comercial son anteriores al capitalismo industrial y a este sistema como formación económica predominante. Los intermediarios y el capital comercial son un ente que le da eficiencia al engranaje social, visto este en su conjunto, naturalmente debidamente regulado y controlado. Ya Lenin en lo años 21-22 del siglo pasado así lo vio y lo orientó, planteando que mientras los recursos fundamentales del país estuviesen en manos del poder del pueblo, fuera en forma de propiedad estatal, publica en general y/o mixta, se podían hacer concesiones al capital extranjero y a determinadas otras formas de propiedad privada sin que por ello peligrara el socialismo. 

Hoy la situación del mundo en general y el contexto en que nuestro proceso debe desarrollarse, nos obliga a actuar en medio de un océano capitalista en el que predominan las leyes del mercado, en un mundo ya no unipolar (ya es multipolar) pero con todos los polos regidos por las leyes del capitalismo. En primer lugar el polo encabezado por los E.U. pero también los encabezados por China y Rusia. Ya no estamos en tiempos de la URSS.

Por eso considero correcto el llamado de Vascos a repensar nuestro socialismo. Ya el Socialismo en que puede y es realista pensar hoy, no es el socialismo de los años 50 del siglo pasado, ni el de los años 60, 70 u 80, ni siquiera el de los años 90 y tampoco en el que podíamos pensar hace 10 años e  incluso hace menos años. Y debemos ser realistas. 

Mantener la continuidad histórica en los principios fundamentales conquistados desde los primeros años de la Revolución: nuestra independencia, nuestra libertad, nuestra dignidad nacional. Pero en todo lo demás hay que estar dispuesto a cambiar todo lo que deba ser cambiado. En todo lo demás la política no debe ser de continuidad sino de descontinuidad y cambio incluso en la esfera de nuestra democracia y de participación realmente democrática en las diferentes actividades economicas y sociales  y en la esfera de nuestras libertades individuales debemos estar dispuestos y proclives al cambio,   dentro de una política de unidad dentro de la diversidad y de un debate fecundo y honesto. 

Otro tema planteado y que es necesario desarrollar de manera realista, actual y moderna es el relativo a nuestras empresas llamadas estatales, a su descentralización, facultades de dirección y gestión operativa de manera que sus trabajadores se sientan, además de trabajadores que lo son y qué les da derecho a un salario de acuerdo a la cantidad, calidad y complejidad del trabajo aportado y que cubra las necesidades minimas de su subsitencia y las de su familia, se sientan tambien como dueños, que también lo son, y qué les da derecho a participar en la direccion de los asuntos economicos  y a recibir y disponer de una parte de la ganancia generada.  

Manifiesto mi acuerdo conque los acuerdos con empresarios extranjeros (de origen no cubano o con cubanos radicados en el extranjero) sea sagrados en cuanto a sus adeudos y como esquemas cerrados de financiamiento, experiencia positiva desarrollada en los años 90 del pasado siglo y que en ciertos momentos fue violada como cuando por decisión estatal les fue reducido y desapropiado el 19% de sus saldos en divisas. 

De acuerdo en que no parece conveniente que la economía nacional este dividida y manejada en dos partes asimétricas con reglas de juego y de control diferentes para una y otra parte. Además la parte de recursos sustanciales del país (aproximadamente un 40% según algunos estimados) manejados por GAESA pudieran liberarse de las limitaciones del bloqueo de los E.U. pasandolos a propiedad privada o de cooperativas.

De acuerdo con lo planteado por Oscarito y Triana acerca de la falta de incentivos y de la presencia de incentivos contraproducentes y desincentivos. en varios casos de las mipymes. 

Necesidad de facilitar y promover las importaciones directas (sin la intermediación obligada de alguna empresa profesionalmente importadora) para la adquisición de recursos productivos de distinto tipo (equipos, maquinarias e insumos) con destino a las entidades económicas del sector privado y cooperativo particularmente del sector agropecuario dotándolo de las técnicas y tecnologías más modernas posible. 

Tomar todas las medidas posibles para facilitar y estimular a que todas las divisas que hayan entrado y entren al país, con origen en remesas y otras fuentes cualesquiera, salgan de sus madrigueras y de sus nocivos refugios y circuitos cerrados de acción y se pongan, preferiblemente por voluntad e interés de sus tenedores, y entren en circulacion en función de los intereses del país como serían el aumento de la oferta de bienes y servicios de consumo y productivos y el desarrollo de una competencia saludable entre estos suministradores para el país, que rebaje precios y distienda la inflacion. Para ello sería necesario legalizar la importación y comercio privado de bienes y servicios, el establecimiento de zonas comerciales especiales donde suministradores extranjeros depositen a consignación y comercialicen sus productos a los compradores bajo todos los controles aduanales y de importación que fueren precisos.  

Desarrollar en general un sistema de estimulos economicos que parta, como plantea Marx en la Sagrada Familia, de que el hombre forma todos sus conocimientos, sus sensaciones, etc. a base del mundo de los sentidos y de su experiencia dentro de ese mundo y de lo que se trata es de organizar el mundo empírico de tal modo que el hombre experimente y se asimile en el lo verdaderamente humano, que se experimente a si mismo en cuanto hombre. 

Si el interés bien entendido es el principio de toda moral, lo que importa es que el interés privado del hombre coincida con su interés humano.

Por mundo empírico debemos entender las relaciones de producción en general, el destino y distribución de los resultados del trabajo y de lo producido, la participación de los hombres en las diversas actividades, el ejercicio de sus facultades de decisión asi como los mecanismos de estímulo en primer lugar los económicos, de tal manera que el interés privado de cada individuo coincida con el interés social. 

Lograr lo que conviene a todos a partir de lo que conviene a los individuos, lograr que estos moviéndose tras su interés personal y familiar bien entendido, se vean llevados a hacerlo también en aras del interés social, del interés humano. 

Organizar el mundo empírico de la construcción socialista de tal manera que el interés privado del hombre coincida con el interés humano y complementese ello con la correspondiente, inteligente, atractiva y convincente educación cultural y político ideológica.

NOTA: Joaquin Benavides no pudo asistir por estar con una crisis gripal.

martes, 8 de agosto de 2023

Acotaciones sobre la relación economía-ideología

Por: Antonio Díaz Medina

El programa ¨Cuadrando la Caja¨ del domingo 30 de julio, dedicado a ¨economía e ideología¨, nos convoca a pensar sobre la relación entre ambos conceptos para llegar a definir cuál debe primar en nuestra sociedad. 

La idea de encontrar que prevalece entre economía e ideología ya presupone una contradicción entre ambas. Economía política, que es la que Marx llevó a su máximo esplendor, es ciencia e ideología, sin subterfugios de ningún tipo. No hay objeciones científicas a los descubrimientos del alemán sobre las esencias del capitalismo, sus principales contradicciones, crisis y tendencias de su desarrollo.

El ¨libro¨ del ex Presidente Correa mencionado en el programa, realmente una conferencia que dio en un evento del pasado año en México que es el capítulo 1 del libro ¨Economía como ideología disfrazada de ciencia¨, destruye los fundamentos de la llamada economía clásica, que conocemos como neoliberal, por la que estudió Correa en universidades norteamericanas. Es un contundente desmantelamiento de esta y un llamado a rescatar la ¨economía política¨ como la verdadera disciplina económica, para no meternos en la discusión entre ciencias sociales y naturales. ¡Ah!, Correa no le llama ciencia a la clásica neoliberal, pero nos propone rescatar la ¨política¨, sin definirla como ciencia o no.

Pero, si estamos de acuerdo con que los descubrimientos de Marx son buena parte de los fundamentos de nuestra ideología, se supone que no haya contradicciones entre esta última y lo que propone la economía política del socialismo.

Marx, Engels y luego Lenin, fueron teóricos que nos dejaron un legado de un valor gigantesco, pero no dictados de qué hacer. Lenin llegó hasta la NEP, que se basaba en el rescate del mercado, aunque lo consideraba una medida temporal. La vida demostró que se trata de una regularidad del socialismo, inapelable hasta hoy. De hecho, solo los dos países que han desarrollado sus sociedades con un uso pleno e inteligente del mercado, China y Vietnam, exhiben los logros que todo partido de los trabajadores en el poder tiene que alcanzar.

Además, hablar de ideología, sin mencionar los intereses a los que esta responde, deja lagunas para entender el propósito de lo que se propone. Hacerlo así puede llevar a poner la ideología por encima de los intereses de la clase que se pretende defender. Hay que dejar bien claro: ¿qué necesita la clase trabajadora, todo el pueblo cubano hoy?

Que la conversación sea entre un economista, el Dr. Ayuban, y un científico de las ciencias naturales, el Dr. Lage, no parece ser lo más idóneo, por no ser este último un especialista en filosofía, en ideología. El economista es un ideólogo propiamente dicho, es un especialista en economía política, disciplina que relaciona la economía con la forma en que se organizan para la vida material los seres humanos en una sociedad. Describe el recorrido hecho por el hombre por los modelos de producción y sociedad que ha transitado hasta hoy.

En Cuba el debate no es entre la economía en general y la ideología en general, sino entre la economía política socialista, y la ideología de la clase obrera en el poder. La economía socialista hay que definirla. Si se entiende como economía estatal sin mercado, significa que se está parado a mediados del siglo XX. Si asume al plan en combinación dialéctica con el mercado, o la planificación con el marketing, nos encontramos en el presente siglo.

La ideología, si se entiende como lo escrito, divulgado y defendido a contrapelo de la realidad objetiva, pero, sobre todo, de los intereses de la clase obrera en el poder, no sería una ideología socialista de la clase obrera, sino una construcción intelectual que se quiere imponer por encima de los intereses del estado socialista.

Hablar de la ideología martiana, otro argumento esgrimido por el Dr. Lage, es realmente bello, pero hay que definirse. Recuerdo cuando llegué a la Facultad de Turismo y di con un ¨resumen¨ sobre un artículo de Martí sobre ¨La Agencia de Turismo de New York¨ de 1884. Enseguida me puse a buscar al artículo completo, no fue lo fácil que esperaba, pero di con él en el Centro de Estudios Martianos. 

Solo se encuentra en una versión de las Obras Completas que tiene 28 tomos, y la sorpresa fue ¨ideológicamente¨ escalofriante. El texto completo del maestro, donde se refleja ¨toda¨ su ideología, es un bello análisis sobre la utilidad del comercio, de los intermediarios, un ¨servicio magnifico¨ nos dice Martí, todo lo cual no aparecía en el ¨resumen¨ que me habían dado, donde le fue eliminado todo vestigio de loa a la empresa comercial objeto de su trabajo.

El Dr. Lage se refirió a la ideología martiana, pero habría que preguntarse a cuál, ¿a la que se le sustrae el mercado o al pensamiento completo de Martí?

El Dr. Ayuban dejó claro como asumir el pensamiento de Fidel sobre qué tomar del capitalismo. No se trata de los instrumentos que aquel usó, el más importante de los cuales, el mercado, sino de con qué objetivo, y a quien se sirve. El economista deja clara la necesidad objetiva de que el mercado siga en el socialismo, ahora en manos del estado socialista de obreros y campesinos, que tienen que aprender a utilizarlo sabiamente en su beneficio.

Los dos participantes fueron buenos ejemplos de su posición ideológica, de los intereses que defienden. El Dr. Ayuban, Profesor de Economía en la UH, en línea con los intereses del país por resolver sus problemas económicos. El Dr. Lage, del campo de las ciencias naturales, defendió la ideología en la Cuba de hoy ante los ¨ataques desde la economía¨.  ¿A cuál economía se refiere? ¿Será acaso a la neoliberal que destroza con sólidos argumentos Correa, o a la que los economistas cubanos en su aplastante mayoría proponen a la dirección del país?

Las mismas conclusiones científicas de la economía sobre el mercado, asumidas desde la economía política del socialismo, le sirven a China y a Vietnam para desarrollarse como ninguna economía del mundo lo ha hecho jamás y a otros, aferrados al neoliberalismo, todo lo contrario, los mantiene atrasados, pobres. Incluso algunos países más ricos, como EE.UU., no logran entender por qué pierden terreno cada día en su competencia con el gigante asiático. 

A Cuba le pasa algo similar que a los ¨neoliberales¨ fundamentalistas. Si no acabamos de asumir plenamente al mercado y que funcione con una planificación inteligente, con instrumentos económicos y no administrativos, heredados de sociedades fallidas, no tendremos los resultados que requiere el país.

Keynes consideraba que:

"El gran economista debe poseer una rara combinación de dotes. Debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo. Debe comprender los símbolos y hablar con palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con vistas al futuro. Ninguna parte de la naturaleza del hombre o de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe estar tan fuera de la realidad como un artista y tan cerca de la tierra como un político"

El Dr. Ayuban estuvo a la altura del pensamiento del célebre economista británico. Puso en contexto el manido argumento sobre ¨las armas melladas del capitalismo¨, dejó esclarecido lo particular del objeto de estudio de la economía que incluye a la sociedad, por tanto, a cualquiera que la aborde. Pero más importante que todo lo anterior, dejó esclarecida la inamovible relación ideología-clase social y el peligro que la ¨ideologización¨ trae al abordar la economía.

Y el ¨Gurú de Jatibonico¨, que da su punto de vista con décimas en el programa, parece poner en contexto de pueblo lo que discuten los intelectuales en ese programa, colocó los puntos sobre las íes, ¨hay que primero comer, la base es la economía¨.

Los 5 puntos del Dr. Lage sobre que hacer dejan claro su ¨visión desde arriba¨, propia de los de ¨arriba¨. Esta es una de las razones poderosas de los errores que se comenten por la dirección económica del país. Aquí va nuestra crítica a cada una de sus propuestas:

1.     Crecimiento económico. 

Parece el fundamento que pretende justificar seguir construyendo hoteles. Declara así, con contundencia, su idea de que todo tiene que hacerse con la visión ¨desde arriba¨.

Más importante es entender al mercado y darle el papel que debe cumplir a plenitud en nuestra sociedad, pero esto me imagino debe parecerle ¨un problema ideológico¨.

 

2.     Control de las desigualdades. 

De nuevo el ¨bichito¨ ideológico. 

Se trata de disminuir las desigualdades, pero no quitándole a los que más tienen, sino logrando enriquecer a los que menos. Controlar más al sector privado para que ganen menos no significa mejora, se trata de que mejoren los más pobres. 

Reitero lo que he dicho tantas veces, es la pequeña burguesía la portadora de una envidia malsana a la burguesía, por su deseo, consciente o no, de llegar a ser como ella. La clase obrera no le tiene envidia, la quiere a su servicio mientras sea útil, pues, al final del camino, se desprenderá de ella, un proceso que será más natural que forzado. 

De lo que se trata es de que el sector privado crezca y se desarrolle sobre los cauces que necesita la economía para prosperar y mejorar las condiciones de vida del pueblo, así como China y Vietnam han sacado a mil millones de sus habitantes de la miseria, llevándolos a un bienestar ni soñado hace 40 años solamente. ¡Ah! Ha creado cientos, sino miles, de millonarios, pero al servicio de la sociedad socialista, no hay de otra.

 

3.     Propiedad. 

Muy buena la explicación del Dr. Lage sobre la diferencia entre propiedad y gestión empresarial. 

No obstante, agregarle el calificativo de socialista solamente a la empresa estatal es un error. Toda empresa o negocio en Cuba hoy es socialista, he hablado del tema en otros escritos. El rey de España, o del Reino Unido, es capitalista, por más que cargue consigo su simbolismo e ideología feudal. Los obreros y las cooperativas en EE.UU. son capitalistas, se deben a la sociedad que sirven, por más que lleven dentro el germen del futuro socialista del mundo.

Más aún, la empresa estatal no es socialista per se, hay miles de empresas estatales sirviendo a países cuyo modelo capitalista es el Capitalismo monopolista de estado.

Incluso en nuestro país, hay que tener cuidado con tendencias hacia esta forma de operar de empresas estatales, que por razones de varios tipos, pueden estar trabajando por y para sus intereses particulares, incluso, contrarios a los intereses nacionales. 

La idea del Dr. Lage que todo proyecto municipal tiene que hacerse ¨pensando en grande, en todo el país, incluso para exportar¨, ratifica su visión desde ¨arriba¨, que es necesaria pero no puede ser obligatoria a nivel municipal. Esta ¨miopía de la atalaya¨, como pudiera llamársele, es endémica en buena parte de los que ocupan cargos en la dirección del país.

De todas formas, reiterar la importancia que tiene este señalamiento del Dr. Lage.

 

4.     La autonomía de las empresas estatales

Un tema frustrante por decenas de años, se dice muy bien, después el Consejo de Ministros hace otra cosa y dicta a las empresas a través de los ministerios y ¨mini ministerios¨, como conviene llamar a las OSDEs.

Habría que investigar porque sucede esto, que el gobierno no aplica lo que el Partido y el Estado han decidido.

 

5.     Inserción en la economía mundial. 

Esto es importante, pero como resultado del desarrollo de las empresas dentro del mercado interno, el principal, y como necesidad de crecimiento, no solo del país, sino de la propia empresa de que se trate. Y esto hay que verlo sin dogmatismos que pretendan llevar a todos a exportar a como de lugar. 

Los intereses del municipio, de lo local, son primarios, hay que conjugarlos con los del país sabiamente, no de forma impuesta.

Espero haber dejado claro de que lado de la ecuación economía-ideología estoy. Se trata de la economía política del socialismo, basada en los intereses de la clase trabajadora en el poder, que es el fundamento y guía de su ideología. Que no tiene miedo alguno a utilizar ese instrumento milenario que llamamos mercado, con autoridad y seguridad capaces de garantizar dichos intereses.

7 de agosto de 2023

lunes, 7 de agosto de 2023

Luis Manuel Molina: La música como pasión y destino

Por Talía Castro Cruz

«Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único, espero que algún día te unas a nosotros». La frase que forma parte de la canción Imagine, de John Lennon, describe a Luis Manuel Molina, un guitarrista, concertista, compositor, director, guionista y locutor de programas radiales, quien, durante casi 45 años de carrera profesional, a través de su instrumento y de la radio, ha contribuido a la difusión de la obra de diversos compositores e intérpretes de música de concierto, tradicional cubana y también de rock.

«La música de concierto es lo principal para mí», expresó, durante una entrevista concedida a Granma, el multifacético intérprete, graduado del Instituto Superior de Arte (ISA), quien recibió en el año 2002 la Distinción por la Cultura Nacional.

Cuando era muy joven, junto a Aldo Rodríguez, ambos se convirtieron en los primeros cubanos ganadores en un concurso internacional de guitarra en la historia del instrumento en Cuba, en el iv Concurso y Festival Internacional de Guitarra de Esztergom, Hungría, 1979.

«Para ser un concertista hay que tener un repertorio amplio», dice, y aconseja a las nuevas generaciones de músicos «oír de todo», desde los grandes clásicos hasta las obras más contemporáneas, así como estudiar siempre, retroalimentarse de la experiencia de intérpretes trascendentales en la historia del instrumento, entre ellos Leo Brouwer, a quien considera «un referente fundamental en la guitarrística».

El artista aboga por que existan más espacios para la música de concierto en Cuba, más oportunidades para el intercambio cultural entre intérpretes nacionales y extranjeros, en los cuales los instrumentistas puedan probarse a sí mismos como músicos.

De la música clásica llegó al rock, género que «me apasionó desde muy joven y ejerció gran fuerza en mí, sobre todo The Beatles». Molina asumió el reto de popularizar este género en la Isla en tiempos en que no era tan difundido. Además de proyectarlo a través de la radio, fundó los grupos de rock sinfónico Géminis y Magical Beat. «Traté, modestamente, de recrear esa maravillosa música que hubo en las décadas de los 60 y los 70 y llevarla a sonoridades más académicas, y que la juventud pudiera disfrutarla e incluso bailarla».

Próximamente saldrá Bocetos de Ultramar, «mi primer disco y todo de música mía», de la Casa discográfica y Editora Musical Producciones Colibrí, bajo la producción musical del maestro Ernán López-Nussa, con nota del destacado musicólogo Olavo Alén. Consta de diez temas, siete como solista y tres de música de cámara. Participaron dos destacadas instrumentistas, la flautista Niurka González y la violonchelista Gabriela Nardo.

Molina siempre está ocupado, creando  o escribiendo guiones para sus tres programas de radio en cmbf Radio Musical Nacional. Esta otra labor la desarrolla hace más de 30 años y la asume «casi con el mismo rigor que mi carrera como intérprete».

Se siente orgulloso de contar entre los radioyentes con destacadas figuras de la cultura como Miguel Barnet, Nancy Morejón, Pedro de la Hoz, pero también de recibir halagos del público en general. Por eso «trato que mis guiones los entiendan los conocedores de la materia y también los que no. Es como una clase de música, en la cual yo también aprendo».

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Fuente: https://www.granma.cu/cultura/2023-08-06/luis-manuel-molina-la-musica-como-pasion-y-destino-06-08-2023-19-08-02

domingo, 6 de agosto de 2023

El Coro Nacional de Cuba

Por el Maestro Jesús Ortega

No son muchos los países que cuentan con coros profesionales del máximo nivel de calidad. Cuba es uno de ellos, por fortuna tenemos varios y no solo en la capital. En otras naciones lo habitual es que Teatros de ópera y Centros de Radio y TV dispongan de coros profesionales para cumplir sus necesidades de programación. Algunas orquestas sinfónicas también cuentan con coros para asumir determinado repertorio. Es difícil encontrar otros que puedan mantener una vida artística independiente. Suele haberlos en las diferentes iglesias, para sus cultos, y también en asociaciones de diverso carácter, pero casi siempre son agrupaciones no profesionales. Eso no quiere decir que carezcan de nivel y buen arte; en buena medida dependen de la profesionalidad de quién esté al frente musicalmente de la agrupación.

La joya principal de los nuestros es el Coro Nacional de Cuba. Este maravilloso instrumento artístico nació con otro nombre: Coro Polifónico Nacionalen los primeros años después del triunfo revolucionario, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional y sus organismos internos: Orquesta de Cámara, Cuarteto de cuerdas, Quinteto de vientos y Conjuntos instrumentales, casi simultáneamente con la creación del Ballet Nacional de Cuba, el Instituto del Arte e Industria Cinematográficos y la Casa de las Américas, todos pilares fundamentales de la cultura cubana.

En 1981, de entre las filas del Coro Polifónico, surgió otro más pequeño: Entrevoces, donde se concentra aún más la calidad. 

Fue su primer director el Maestro Serafín Pro, compositor, pedagogo y director coral de reconocido prestigio. Tuvo su precedente este coro por otro organizado por Pro en 1959 en el Estado Mayor del Ejército Rebelde, adjunto a su Banda de Música, en este caso solo masculino. Algunos de sus integrantes formaron parte de la nueva agrupación. Cuando el maestro, en 1975, decidió retirarse de su puesto al frente del coro, escogió para sucederle a la muy joven pianista y directora coral Digna Guerra. Esta maestra, de muy humilde procedencia, obtuvo su formación en Cuba, en el Conservatorio Municipal de Música de la Habana y en la antigua República Democratica Alemana, en la Escuela Superior de Música Hanns Eisler, de Berlín. Su talento y su sólida formación profesional, tanto en el piano como en la dirección, le han permitido alcanzar el mayor nivel y los más altos reconocimientos en numerosos países, evidenciando su altísima calidad y prestigio artístico, todo lo cual es refrendado y admirado en casi todo el mundo. 

Atesora este coro un amplísimo repertorio que abarca desde la época renacentista hasta nuestros días y no solo de la llamada música clásica, también la música popular cubana y de diversas latitudes son asumidas con absoluto rigor y autenticidad, por ejemplo los bellos negro-spirituals norteamericanos 

No es nuestra intención relacionar los numerosos premios nacionales e internacionales conseguidos por el coro y su directora, más nos interesa tratar de transmitirles lo que como espectadores recibimos. 

La más reciente reunión del Consejo Nacional de la UNEAC fue felizmente abierta por el Coro Nacional. Cantaron allí nuestro Himno Nacional, El maniserode Moisés Simons, en versión coral de Jorge Martínez; Este son homenajede Juan Almeida, versionado por Conrado Monier, y tres piezas de Silvio Rodríguez: Locuras, en versión de Liliana Cangiano; El necio, en versión de Eduardo Ferraudi y Unicornio, llevado al coro por Ernesto Herrera. El repertorio ya es una muestra de calidad y cubanía, tanto en el valor intrínseco de las piezas, las realizaciones corales, así como en la forma de asumirlas. 

La interpretación, justa y precisa, es también flexible y respetuosa de los diferentes estilos. Jamás hay una estridencia, siempre el sonido es hermoso y rico en colores y matices, con absoluto respeto al ritmo, pero también a la sandunga criolla. Los pianísimos son bellos y sutiles y los fortes rotundos y poderosos; cuando tienen solistas todo se pone naturalmente en función de ellos. 

El arte de Digna Guerra se manifiesta principalmente en sus manos. Ellas indican, subrayan, flexibilizan y parecen dibujar la música en el aire para que sus cantores materialicen su pensamiento. Son manos doctas y sensibles, fuertes y al mismo tiempo tiernas y amorosas.

Esta hermosa experiencia la resumió mi amigo y en esta ocasión compañero de asiento en el salón, el historiador Dr. Eduardo Torres Cuevas, al decirme: 

-- Es un verdadero lujo escucharlos. 

martes, 1 de agosto de 2023

José Miguel Delgado, Historiador de San Antonio de los Baños

Por Giraldo Alayón García
Presidente de la Fundación Ariguanabo

Buenas tardes. 

La gran mayoría de las culturas antiguas respetaron, cuidaron y veneraron a los ancianos. Incluso hay sólidas evidencias de que la otra especie de homínido, ya extinguida, neandertal, cuidaba de sus ancianos y desvalidos. 

En el mundo animal no humano se sabe que elefantes, ballenas, lobos, leones y varias especies de aves se guían por los más viejos y experimentados en los desafíos ambientales que día a día enfrentan. 

De un tiempo acá nuestra civilización post-industrial ha comenzado a abandonar esa sabia y milenaria práctica, tirando lo "viejo" a un lado y tomando derroteros aún no bien analizados. Hay múltiples ejemplos. No es cerrarse solamente a lo novedoso y útil, sino combinar dialógicamente las experiencias pasadas con los descubrimientos y realidades actuales. 

Esta inmediatez y artificialidad que nos rodea hoy, atenta contra nosotros mismos como grupo y civilización, pues ignoramos caminos ya trillados, por los errores, que no debemos repetir.

Y voy a un ejemplo local. Hasta donde sé, San Antonio de los Baños, nuestra villa, ha tenido dos historiadores: José Rafael Lauzán, de 1938 a 1992, y José Miguel Delgado, desde 1992. 

En los últimos 31 años nuestro historiador se ha dedicado a ahondar en las raíces históricas del Ariguanabo. ¿Nos ocupamos de nuestro historiador? ¿Valoramos su sapiencia histórica, su modestia y su infatigable trabajo? 

José Miguel es ya octogenario, anciano venerable del saber, muy delicado de salud y viviendo en condiciones deplorables. ¿Vamos a mirar hacia otro lado? 

No quiero pensar que estemos cabalgando en las veleidades de lo actual y espero que sepamos, a tiempo aún, ayudar y rescatar esos tesoros que Miguel guarda en su casa, para seguir bebiendo de la experiencia acumulada de los que como él nos pueden dar pistas para el futuro.

domingo, 30 de julio de 2023

Rumba en el paraíso















Fui muy amigo de Los Papines. Les conocí a finales de los 60, gracias a Aida y Adita Santamaría, que eran muy amigas de ellos. Por eso visité la casa familiar de aquellos cuatro hermanos, en Marianao, aunque sobre todo nos veíamos en un bosquecito cercano a la Avenida de Rancho Boyeros, en el que ellos se reunían con amigos a tocar rumba y compartir. Fui habitual de aquel rincón durante largo tiempo.

Escuchándoles aprendí de la rumba. A veces tocaba la guitarra y alguno de ellos colaba su asombroso sentido del ritmo en mis acordes. Uno de los elogios más grandes que me han hecho fue un día en que Papín (Ricardo Abreu) me dijo que yo hacía algunos ponches como él.

En esta foto de fines de 1976 estamos en Angola. En primera fila, en cuclillas y con un AKA, está Alfredo. Encima del camión, sonriente como siempre, está Luis. Ricardo (Papín) es el tercero de izquierda a derecha, al lado de Noel, y un poco detrás está Jesús, del que hoy supe que también había fallecido.

Mis muy sentidas condolencias a la familia Abreu.

Ya están los cuatro juntos, dándole bien al cuero. 

Rumba en el paraíso.

viernes, 28 de julio de 2023

Entrevista a Ignacio Ramonet

Por Pascual Serrano

Ignacio Ramonet (Pontevedra, 1943) es un referente en comunicación para toda una generación de periodistas, analistas de información y una gran cantidad de ciudadanos. Doctorado en Semiología e Historia de la Cultura en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, desde 1990 hasta 2008 dirigió la edición francesa de Le Monde Diplomatique y, desde ese año, la edición española. Es también cofundador de la organización no gubernamental Media Watch Global (Observatorio Internacional de los Medios de Comunicación), fundador y presidente de honor de ATTAC y uno de los promotores del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Ramonet es autor o coautor de una veintena de libros. No hay fenómeno novedoso en comunicación que no analice rápidamente, mientras todos los demás seguimos desconcertados.

En su nuevo libro La era del conspiracionismo. Trump, el culto a la mentira y el asalto al Capitolio (Clave Intelectual), analiza el fenómeno de la posverdad, las fake news y su explotación por la ultraderecha. En esta entrevista profundizamos en ello, pero vamos más allá y diseccionamos el papel de las redes sociales y la comunicación en la guerra de Ucrania.

El asalto al Capitolio, en Washington, el 6 de enero de 2021, le sirve de arranque para elaborar un libro donde aborda lo que denomina la era del conspiracionismo. La realidad es que, tanto en Estados Unidos como en el mundo occidental, este internet y estas redes sociales que parecían la panacea de democratización de la información han quedado colonizadas por los bulos y las fake news de la extrema derecha. La primera pregunta que surge es ¿a qué se debe que hayamos llegado a esto?

Hoy, las principales vías de difusión de la información y del conocimiento son las redes. Las redes sociales son el medio dominante, como lo fueron, en otras épocas, la televisión, la radio o la prensa. Las redes son la expresión de una auténtica democratización de la comunicación que la revolución Internet ha permitido. Hoy, cualquier individuo en cualquier país, por un coste mínimo, con un teléfono inteligente posee una capacidad comunicacional semejante a la que tenía, por ejemplo, la CNN (primer canal televisivo planetario y permanente de noticias) hace treinta y cinco años. Es una revolución en el campo de la comunicación como no la ha habido jamás, en términos de capacidad individual para difundir un mensaje al ámbito planetario. 

En cierta medida ese fenómeno ya nos ha permitido alcanzar, en materia de comunicación, un “mundo mejor”, como diría Huxley, algo inimaginable hace apenas veinte años. Pero ese mundo mejor no es un mundo perfecto, porque la dominación salvaje de las redes ha favorecido el surgimiento de un haz de problemas nuevos, específicos, que tampoco imaginábamos. En particular, la proliferación –a una escala astronómica– de mentiras, bulos, falsedades, manipulaciones, posverdades, fake news. Lo que era una promesa de libertad se ha convertido en una pesadilla. La mayoría de los ciudadanos siguen confiando en los motores de búsqueda y en las redes sociales como fuentes principales de información. Pero esas plataformas están ahora debilitando las democracias a pasos agigantados porque, en realidad, difunden masivamente teorías de la conspiración, falsedades, discursos de odio y mensajes extremistas. Y la Inteligencia Artificial va a intensificar todo esto mucho más.

Pero, ¿qué tienen de específico y de diferente las redes sociales para provocar esos efectos?

Las redes sociales no están hechas para informar, sino para emocionar. Para opinar, no para matizar. Evidentemente, en las redes circulan muchos textos y documentos de calidad, testimonios, análisis, reportajes, etc. Las redes retoman muchos documentales excelentes, vídeos, artículos de la prensa y de los medios existentes. Pero la manera de consumir contenidos en las redes (aunque cada una de ellas tiene su propia especificidad) no es pasar tiempo leyendo o viendo íntegros los documentos que uno recibe.

Los usuarios de las redes no buscan respuestas, sino preguntas. No desean leer. No son receptores pasivos como los de la radio, la prensa o la televisión. Las redes están hechas sobre todo para actuar. El ciudadano o la ciudadana que usa las redes lo que quiere es compartir, comunicar o adherirse dando likes. Lo que excita a los usuarios de las redes es comportarse como activistas digitales con una misión, una encomienda: publicar y propagar noticias que confirman o parecen confirmar lo que ellos y sus amigos piensan. No se trata de difundir la verdad, se trata de retransmitir lo que se supone que la gente amiga desea leer. En ese sentido, las falsedades son más novedosas que la verdad. Por ello se comparten más.

La red, en realidad, funciona como una cadena digital. Cada usuario se siente eslabón, vínculo, enlace. Con la obligación de expresarse, de opinar, de conectar, comentar, remitir y enviar. 

Lo que más circula y mayor influencia tiene en algunas redes (Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, TikTok) son los memes, o sea, una especie de gotas, de haikús, de resúmenes muy reducidos, muy sintéticos, muy caricaturales de un tema. Es lo que más se comparte. Los memes funcionan como si, en la prensa escrita, las informaciones se redujesen únicamente a los títulos de los artículos, y no hubiera necesidad de leerlos. Cada uno de nosotros puede hacer el experimento: cuelgue en su red preferida el mejor texto, el vídeo más completo, más inteligente y honesto que pueda haber sobre, por ejemplo, la guerra de Ucrania, y verá que, a lo sumo, puede alcanzar algunas decenas de likes. Pero si coloca un buen meme eficaz y novedoso, que, por su creatividad y originalidad, impacta y provoca a la vez risa y sorpresa, su velocidad de transmisión será impresionante. Si se habla de difusión viral no es por casualidad.

Cuando, por ejemplo, el domingo 27 de marzo de 2022, en plena ceremonia de los Oscar, en Hollywood, ante millones de telespectadores, el actor Will Smith le asestó en vivo y en directo un tremendo bofetón al cómico Chris Rock, la imagen de esa escena, convertida de inmediato en meme, se difundió a la velocidad del rayo por el mundo, saturando las redes. Consiguió prácticamente ocultar, durante varios días, todas las demás noticias, incluso las de la guerra de Ucrania, entonces en plena intensidad. 

El deseo compulsivo de compartir, de difundir es lo que hace que las redes sean capaces de propagar masivamente un sentimiento general, una interpretación dominante, una opinión sobre cualquier tema. Ese sentimiento es el que, poco a poco, consigue imponerse en todo un sector de la sociedad. Esa es una de las grandes diferencias entre las redes y los medios tradicionales.

¿Por qué la extrema derecha es quien más se beneficia del triunfo de las redes sociales?

Es la consecuencia de la crisis de la verdad o de la nueva cultura de la mentiraque difunden precisamente las redes. Y de la impotencia de los grandes medios clásicos (radio, prensa escrita, televisión) para restablecer la verdad. En nuestras democracias, poco a poco, ha emergido una radical desconfianza de muchos ciudadanos respecto a la lectura de la realidad que proponen los cuatro principales pilares de la racionalidad social dominante: o sea, los medios de masas, las élites políticas, los actores culturales y los analistas universitarios. Es como si, de pronto, en la Bolsa frenética de las redes sociales, la cotización de la mirada experta o de la demostración científica se fuese desvalorizando y acabase por desfondarse. Como si, para un grupo creciente de ciudadanos, las explicaciones más verificadas y más avaladas resultasen, precisamente por eso mismoy por proceder de las élites dominantes, profundamente sospechosas. 

Cuanto más científica es una explicación, más discutible resultará. Por todas esas razones, para muchos ciudadanos, la pregunta pertinente, ahora, no es: “¿Qué pruebas científicas hay de que tal cosa es así?” Sino: “¿Por qué tanta insistencia en querer demostrarme y convencerme de que tal cosa es así?”. Esa es la sospecha principal, la desconfianza epistémica que se ha ido extendiendo, vía las redes, en nuestras sociedades. Es como si asistiéramos a una insólita inversión de aquella célebre predicción atribuida a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler, según la cual “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Hoy, muchos activistas de redes conspiracionistas, consideran que una verdad repetida mil veces, es probablemente una mentira. Esto, en la historia de la comunicación, constituye una revolución copernicana. Y es la base de la nueva narrativa de la extrema derecha. Especialmente en el seno de las clases medias empobrecidas, que responden de ese modo, con una suerte de reacción individual y salvaje, a la aplastante dominación (aparente) de las tecnociencias en nuestro entorno. Ciencias y tecnologías que, por otra parte, se muestran incapaces de proponer soluciones a algunos de los problemas más punzantes que conocen muchas familias, en particular las pertenecientes a esas clases medias: el empleo basura, la miseria, los desahucios, la marginalidad, la precariedad, y sobre todo, su pánico principal: la amenaza de un inexorable desclasamiento. 

¿Y qué podemos hacer los ciudadanos?

Seguir apostando por la verdad. Desconfiar. Ser muy precavidos. Una de las principales razones del debilitamiento de la democracia es el cambio profundo que se ha producido en la forma en que nos comunicamos y consumimos información. La desinformación y la manipulación acechan. Sobre todo en tiempos de elecciones y de guerra de Ucrania. Recordar un principio de sentido común: las apariencias engañan. Las imágenes y los vídeos circulan muy rápido por internet: su impacto visual los hace muy virales, pero muchas imágenes suelen estar manipuladas. Antes de creer una información, y sobre todo antes de difundirla, hay que aprender a verificarla. Evitar ser cómplice de propagación de mensajes de odio, buscar las fuentes, la fiabilidad de las fuentes, de los datos. Si una información posee una única fuente: prudencia, mucha prudencia. 

Muchos ciudadanos ahora, como dijimos, quieren comportarse como periodistas gracias a sus teléfonos móviles y a las redes. Difunden “informaciones”, divulgan opiniones, propagan imágenes y vídeos. Así que deben adquirir los reflejos profesionales de los buenos periodistas, y el primero de ellos es ese: verificar las fuentes. Para las imágenes existen cada vez mejores herramientas de búsqueda inversa a disposición del gran público para indagar de dónde proceden, cuál es su origen, si ya han sido utilizadas, en qué sitios web, etc. Hace poco, por ejemplo, se pudo demostrar que un vídeo en el que una turba de manifestantes vandalizan una iglesia, presentado como testimonio de lo que ocurre en la Nicaragua de Daniel Ortega, era en realidad un documento filmado en Chile durante las manifestaciones de 2019.

Pero los Estados, las instituciones también tendrán que hacer algo ante esa situación.

Muchos Estados están legislando para castigar la difusión de fake news, sobre todo si tiene consecuencias sociales graves. Por ejemplo, Malasia, partiendo del principio de que “compartir una mentira te convierte en mentiroso”, ha establecido penas de hasta seis años de cárcel para quienes hayan creado, publicado o diseminado noticias “total o parcialmente falsas” que afecten al país o a sus ciudadanos. 

Pero no es fácil. Porque cualquier Gobierno que tome medidas en ese sentido, por muy legítimas que parezcan, puede verse acusado de censura o de vulnerar la libertad de expresión. Aunque peor es lo que hace, por ejemplo, Estados Unidos cuando persigue y condena a quienes dicen la verdad como es el caso de Julian Assange, o de Edward Snowden o de Chelsea Manning. 

Su libro se centra en Estados Unidos y Donald Trump. ¿Qué prevé para Trump, sus problemas con la justicia y sus ambiciones electorales?

Los juicios recientes contra él y sus sucesivas condenas no parecen haber afectado su popularidad. Sigue siendo el candidato mejor valorado por las encuestas para ganar las primarias de su partido y ser el candidato republicano para las elecciones presidenciales de 2024. Desde el primer día que se lanzó a la conquista del poder político en Estados Unidos, dominó el espacio público y convenció a sus seguidores, a base de una relación directa vía Twitter, de que su gobierno sería el “gobierno del pueblo para el pueblo”. 

Manipulando la verdad, usando el poder de los símbolos, de la oratoria, de las imágenes y de las redes sociales, Donald Trump, desde su discurso de toma de posesión, el 20 de enero de 2017, se definió como un líder carismático, un jefe mesiánico elegido para rescatar a Estados Unidos. Este millonario, hijo de multimillonario, denunció el establishment y las élites políticas de Washington por haberse enriquecido y protegido, según él, sin ocuparse de los ciudadanos: “Sus victorias –le dijo a sus electores–, no fueron triunfos para ustedes”. Se presentó como el salvador y refundador de la patria: “Vamos a estar protegidos por Dios”, prometió, como si Dios mismo se lo hubiera garantizado. 

Para llegar al corazón de la gente, convenció a sus oyentes de que, para él, eran “muy especiales”, y que él sí los comprendía. Formuló eslóganes simples, concretos y conmovedores (“Seré el mayor creador de empleos que Dios inventó”), salpicados a menudo de racismo (“Cuando México envía a su gente aquí, envía gente que está trayendo drogas, trayendo crimen, y son violadores”) y de machismo (“Cuando eres una estrella, [las mujeres] te dejan hacerles cualquier cosa: agarrarlas por el coño; lo que sea”). Supo imponer fórmulas y clichés (“¡Hagamos América grande de nuevo!”, “¡Soy el presidente de la ley y del orden!”,“¡Construyamos el muro!”) que sus fanáticos repiten fácilmente como mantras que asfixian cualquier cuestionamiento crítico. 

Más que una autoridad indiscutible, el ególatra republicano, en el limbo populista, quiso ser un mito que dirigía el país envuelto en una aureola de narcisismo, endiosamiento y veneración pública (“Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos”). Con un lenguaje impactante y confuso, mezcla de expresiones vulgares, jerga tecnocrática y promesas difusas, no tuvo reparos en estimular los delitos de odio. Supo oscurecer las verdades para dividir a los estadounidenses en un “nosotros” y un “ellos”. E inculcar una detestable ideología de “el fin justifica los medios”. 

Donald Trump se construyó cuidadosamente una imagen pública sofisticada de líder-gurú capaz de crear con el lenguaje un mundo a su medida (“Si no le dices a la gente que has tenido éxito, probablemente no lo sabrán nunca”). Consiguió que millones de personas se subyugaran libremente a él, aceptaran su dominio y se entregaran por completo a su voluntad. Es sabido que la gente, como masa, tiene a menudo una inteligencia inferior a la de cada una de sus partes integrantes. Los partidarios de Trump constituyen una auténtica secta, se identifican frenéticamente con él. Obedecen a sus dictados. Creen sus historias. Lo idolatran. Están a sus órdenes. Dispuestos, si es necesario, a lanzarse a cualquier aventura con tal de devolver a su ídolo, en última instancia, incluso por la fuerza, al poder. 

La verdad es que Trump ha partido en dos el país. Después de haber empujado a sus seguidores fanatizados a asaltar el Capitolio, en Washington, el 6 de enero de 2021, existen dos partes de la población en abierta discrepancia a propósito del expresidente republicano. Una parte habla de un exmandatario que probablemente merece la cárcel. La otra habla de un patriota, empeñado en salvar a la nación. Ambas partes no pueden tener razón. Solo una de las dos la tiene. Pero la otra no lo acepta. Lo cual representa una amenaza decisiva para la unidad de Estados Unidos. Y un peligro suplementario de guerra civil.

La guerra de Ucrania no parece que se resuelva en ninguna dirección. ¿Cómo cree que se nos está informando en Europa del desarrollo de esa guerra, de los intereses en conflicto y del contexto y antecedentes?

El comportamiento de los grandes medios con respecto a la guerra de Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022, confirma que no son de fiar. Como se sabe, cuando comienza un conflicto armado arranca un relato mediático plagado de desinformaciones para ganar los corazones y cautivar las mentes. 

No se trata de informar. De ser objetivo. Ni siquiera de ser neutro. Cada bando va a tratar de imponer –a base de propaganda y toda suerte de trucos narrativos– su propia crónica de los hechos. A la vez que busca desacreditar la versión del adversario. Las mentiras que ambos bandos difunden sobre el conflicto de Ucrania no son, en el fondo, muy diferentes de las que ya vimos en otras guerras. Se repite la histeria bélica habitual en los medios, la proliferación de censuras, de fake news, de posverdades, de intoxicaciones, de manipulaciones.

La conversión de la información en propaganda es ampliamente conocida y ha sido estudiada, en particular en los conflictos de los últimos cincuenta años. Con la guerra de Ucrania, los grandes medios de masas, en particular los principales canales de televisión, han sido de nuevo enrolados –o se enrolaron voluntariamente– como un combatiente o un militante más en la batalla. 

Hay que añadir que los laboratorios estratégicos de las grandes potencias, en el marco de la reflexión sobre las nuevas “guerras híbridas”, están también tratando de conquistar militarmente nuestras mentes. Un estudio de 2020 sobre una nueva forma de “guerra del conocimiento”, titulado Cognitive Warfare (Guerra cognitiva), del contraalmirante francés François du Cluzel, financiado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN),  expone lo siguiente: “Si bien las acciones realizadas en los cinco dominios militares (terrestre, marítimo, aéreo, espacial y cibernético) se ejecutan para obtener un efecto sobre los seres humanos, el objetivo de la ‘guerra cognitiva’ es convertir a cada persona en arma”. Los seres humanos son ahora el dominio en disputa. El objetivo es piratear el individuo aprovechando las vulnerabilidades del cerebro humano, utilizando los recursos más sofisticados de la ingeniería social en una mezcla de guerra psicológica y guerra de la información.

Esa guerra cognitiva no es sólo una acción contra lo que pensamos, sino también una acción contra la forma en que pensamos, el modo en que procesamos la información y cómo la convertimos en conocimientoEn otras palabras, la guerra cognitiva significa la militarización de las ciencias del cerebro. Porque se trata de un ataque contra nuestro procesador individual, nuestra inteligencia. Con un objetivo: penetrar en la mente del adversario y hacer que nos obedezca. “El cerebro”, enfatiza el informe, “será el campo de batalla de este siglo XXI”. 

En la guerra de Ucrania las redes sociales tienen un protagonismo sin precedentes. ¿No le parece?

Durante el conflicto de Ucrania, en Estados Unidos y en Europa, los grandes medios de masas están combatiendo –y no informando– en favor esencialmente de lo que podríamos llamar la posición occidental. Sin embargo, dentro de esa normalidad propagandística, pudimos asistir a un fenómeno nuevo. De modo inaugural, en la historia de la información de guerra, en primera línea del frente mediático, intervinieron las redes sociales. Hasta entonces, en tiempos bélicos, las redes no habían tenido la misma importancia. 

Con la guerra de Ucrania, los ciudadanos no sólo se ven confrontados a la habitual histeria bélica de los grandes medios tradicionales, a su discurso coral uniforme (y en uniforme), sino que todo eso les llega, por primera vez, en sus teléfonos. La pantalla del televisor del salón ya no tiene el mismo protagonismo. Ya no sólo son los periodistas, sino las amistades o los familiares, quienes contribuyen también, mediante sus mensajes en las redes, a amplificar la incesante narrativa coral de discurso único.

Con la guerra de Ucrania emerge una nueva dimensión emocional, un nuevo frente de la batalla comunicacional y simbólica que hasta entonces no existía. También, por vez primera, se produjo esa decisión de Google de sacar de la plataforma a medios del “adversario ruso” como RT (Russia Today) y Sputnik. Mientras, Facebook e Instagram declaraban que tolerarían “mensajes de odio” contra los rusos. Twitter tomó la decisión de “advertir” sobre cualquier mensaje que difundiera noticias de medios afiliados a Moscú, y redujo significativamente la circulación de esos contenidos, cosa que no hizo con quienes apoyaban a Ucrania y a la OTAN, poniendo en evidencia la hipocresía sobre la supuesta libertad de expresión o sobre la neutralidad de las redes. 

Todo eso confirmó que si el conflicto de Ucrania era una guerra local en el sentido de que el teatro de operaciones estaba efectivamente localizado en un territorio geográfico preciso, por lo demás era una guerra global, en particular por sus consecuencias digitales, comunicacionales y mediáticas. En esos frentes, Washington, como en la época del macartismo y la “caza de brujas”, enroló a los nuevos actores de la geopolítica internacional, o sea, a las megaempresas del universo digital: las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft...) Esas hiperempresas –cuyo valor en Bolsa es superior al Producto Interior Bruto (PIB) de muchos Estados del mundo–, se retiraron de Rusia y se alistaron voluntariamente en la guerra contra Moscú. 

Eso es una novedad. Hasta ese conflicto conocíamos la actitud partidaria y militante de los grandes medios que, en caso de guerra, se alineaban con uno de los beligerantes y abandonaban todo sentido crítico para comprometerse unilateralmente y defender los argumentos de una sola de las potencias enfrentadas. Lo nuevo es que, por primera vez, las redes sociales hacen lo mismo. Lo cual confirma que los verdaderos medios dominantes hoy, los que imponen efectivamente el relato, son las redes sociales.

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Fuente: https://ctxt.es/es/20230701/Politica/43571/entrevista-ignacio-ramonet-pascual-serrano-redes-sociales-trump-guerra-ucrania-conspiracion.htm