jueves, 27 de marzo de 2025

Crisis y vejez: transitar el final de la vida en Cuba

 Por Mayra Espina

Foto: Kaloian

La demografía no suele generar noticias de gran impacto. Sin embargo, en julio de 2024, cuando directivos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) anunciaron que entre 2020 y 2023 la población residente en Cuba había decrecido un  10 % —significa que habitamos en la isla menos de 10 millones de personas— sentimos un verdadero mazazo. Aquella noticia llenó titulares en medios cubanos y extranjeros. 

En febrero pasado el tema volvió a las noticias. La ONEI precisó que somos algo más de 9 millones 700 mil personas viviendo “efectivamente” en el país: alrededor de 300 mil menos que en 2023. 

La predicción es que la tendencia se acentúe. 

Las causas están a la vista: migración galopante, baja tasa de natalidad y mayor número de muertes que de nacimientos. 

Una investigación independiente ofreció datos más impactantes: entre 2022 y 2023, la población de la isla cayó un 18 %. Según esa fuente, el saldo real de la crisis migratoria nos habría dejado una población de 8,5 millones. 

Pocas sociedades modernas, en tiempos de paz, deben haber experimentado decrecimientos de esa magnitud a ritmo tan acelerado, a la par que crecen comunidades de sus nacionales en otros países.

La tendencia al decrecimiento poblacional está acompañada de un proceso de envejecimiento que se verifica desde hace años. En la estructura por edades de la población cubana, las personas con más de 60 años alcanzan el 25 %. Es decir, al menos 1 de cada 4 cubanos tiene más de 60 años.

El envejecimiento demográfico es un hecho positivo. Significa que mejoras sostenidas y duraderas en la satisfacción de necesidades esenciales y acceso a servicios y prestaciones sociales para las grandes mayorías, en especial salud, alimentación básica, educación y protección social, tienden a elevar la esperanza de vida y fortalecer la capacidad de sobrevivencia de la población.

Pero el contexto nacional se ha hecho cada vez menos amable para la tercera edad. Hemos emergido, después de la vulnerabilidad extrema que la pandemia generó para los ancianos, a la superficie de una crisis en la cual el extremo final de la vida se somete a peligros y limitaciones inminentes.

Indagando en consultas de atención psicológica y en investigaciones sobre tercera edad, afloran cinco factores que marcan en Cuba una buena o mala vejez: nivel de ingresos propios, validez física y mental, lugar de residencia, cuidado familiar o de otras personas e interacción social. 

A partir de estas variables, y del momento que la tercera edad transita, se configuran modelos de vejez y de real disfrute —o no— de los derechos que reconoce el Código de las Familias, como el respeto a la autodeterminación, las preferencias y la igualdad de oportunidades en la vida familiar de los adultos mayores. No obstante, aunque estén refrendados por ley, estos modelos no se hacen realidad por decreto.

Una mirada al contexto bajo esta óptica nos devuelve un panorama preocupante: 

En diciembre de 2024, las autoridades informaban que solo se disponía del 24 % del cuadro básico de medicamentos. Están por debajo de la demanda los que se distribuyen de forma controlada para el tratamiento de la diabetes y la hipertensión. En 2022 se verificó un déficit de 12 065 médicos en comparación con el año anterior.

Actualmente, la pensión mínima es de 1528 CUP y la media de 2 mil CUP, mientras que el costo de la canasta básica alimentaria, según estimados independientes no reconocidos oficialmente, llega a un promedio mensual per cápita de 12 mil CUP. Alrededor del 40 % de los jubilados están en el rango de las pensiones mínimas. En 2022 se estimó además que el 17,4 % de las personas adultas mayores viven solas.  

A propósito, un colega demógrafo me comparte sus estimaciones:

Es presumible que el porcentaje de personas adultas mayores viviendo solas se haya incrementado a 20 %, debido a la emigración preferencial del grupo entre 15 y 19 años y al aumento de personas en la tercera edad. Si a este grupo se le aplica la proporción de adultos mayores de bajos ingresos (40 %), significaría que más de 164 mil personas senescentes estarían afectadas por esa doble condición.

Los circuitos de la tercera edad

En las ciudades y poblados del país es posible identificar una especie de “circuito cotidiano de la longevidad”, por el que transitan asiduamente y se reúnen personas de la tercera edad que ya no trabajan: el banco, la bodega, la panadería, la farmacia, el consultorio médico y el parque. 

Las personas de fe, o aquellas impelidas por necesidad, agregan otro espacio: acuden a iglesias y actividades religiosas, en las que encuentran consuelo espiritual, socialización y apoyo para las carencias y las soledades. 

En los cinco primeros puntos del circuito, como regla, pasan un tiempo largo haciendo cola, hasta que “les toque su turno” para cobrar la jubilación, comprar algo o atender la salud. En el parque el panorama es más alentador: van a los ejercicios de tai chi u otros gratuitos o pagados —según sea el arreglo— que, con apoyo del INDER, guían monitores entrenados en los barrios. 

Escuchando las conversaciones en esta ruta, se devela un relato sobre el modelo ideal, la vida deseada:

Ingresos adecuados permiten comprar lo que se necesita en el mercado formal e informal, incluidos medicamentos, y además pagar cuidados, taxis, servicios diversos. Decidir en qué emplear el dinero, comer lo que se desea. Darse un gusto. Regalar algo a los nietos. Tener lo mínimo para una buena vida: cama, colchón, ventilador, televisor, un sillón y un techo sin goteras. El café y la leche de la mañana no pueden faltar. Si tienes hijos fuera, un celular para comunicarse.

Poder valerse por sí mismos da independencia; se puede planificar cómo pasar el día a día, incluso aunque no se tenga mucha cobertura económica. Es posible continuar trabajando y sentirse útil. También ayudar en la casa, en la cocina, con las compras, con los niños.

Vivir en un lugar céntrico hace posible el desplazamiento, sin mucho esfuerzo y costo, hacia servicios, actividades culturales y sociales, encuentros con amigos, ver gente, conversar.

Tener compañía, permanente o frecuente, mitiga el posible declive físico y mental, apoya en actividades diarias o en algún paseo juntos. Quien acompañe, tiene que hacerlo con cariño y comprensión y sin pretender tomar decisiones por quien está en plenitud de pensamiento. Amigas y amigos son muy importantes. Si los hijos no están, pero se preocupan por enviar dinero, medicinas y comida y llaman, su ausencia se siente menos; les da sensación de protección y amor y se vive con la esperanza de los reencuentros. Se cuida la salud para volver a verlos. Se cuida la mente para no olvidarlos. 

Este es el país de los viejos solos. Cada vez somos menos y más viejos. 

Somos una especie en extinción, debe ser por el cambio climático. 

¿Darán arroz este mes en la bodega? En casa se está acabando. 

Ya no me queda enalapril y aun no tengo el nuevo tarjetón para el lisinopril. ¿Hasta cuándo durará este abuso? 

Pasa luego por casa a tomar café. 

Ya tengo “el paquete”, te puedo copiar La Voz Kids y MasterChef. Asere, recuerda el dominó de esta tarde. 

Todo eso se les oye decir. 

En el parque, en una videollamada por WhatsApp a la vista pública y a viva voz, una señora agradece que ya le llegó el dinero a la tarjeta de MLC, el paquete de pollo y el café La Llave. Aprovecha e informa que tiene encaminados los trámites para legalizar los títulos y otros documentos que necesita la familia en el extranjero. Una vecina, también adulta mayor, se asoma a la cámara del celular y saluda a la hija de la señora, del otro lado de la llamada.

De la situación del país, y de “lo mala que está la cosa”, hablan todos, con coincidencias, opiniones encontradas y eventuales discusiones un poco acaloradas, según se atribuya la responsabilidad por “la cosa” al bloqueo o al Gobierno.

Otras actividades llenan el tiempo. Ver series de Netflix y novelas turcas, participar en proyectos comunitarios disímiles (más las mujeres), escuchar por radio eventos deportivos, ver por televisión partidos de fútbol y baseball y estar al tanto de la política (más los hombres), conversar con amigos y vecinos.  

Una ruta preferida es la cultura. Según observaciones en diferentes ciudades del país, en conciertos de música clásica, peñas musicales, teatros, exposiciones de artes plásticas, presentaciones de libros, conferencias, actividades de los centros históricos, los adultos mayores están sobrerrepresentados. 

Pero este circuito noble, de gratuidades y bajos precios, es selectivo y excluyente. Para que la tercera edad lo ocupe, se necesita cercanía espacial o disponibilidad de transporte, información y compañía. 

El circuito del submundo dolorosísimo de la rebusca en basureros, la mendicidad y la vida de calle, también se traga a ancianas y ancianos. Sin datos oficiales, en conteos callejeros en Centro Habana, Habana Vieja y El Cerro, encuentro que al menos la mitad de las personas en esa condición son adultos mayores y la mayoría afrodescendientes. 

La articulación de desabastecimiento, emigración y envejecimiento ha hecho emerger disímiles circuitos trasnacionalizados como una zona de actividad económica, en el sector privado y en el informal, destinada a la tercera edad. 

Empresas o trabajadores autónomos ofrecen servicios de enfermería, atención médica geriátrica personalizada, tareas del hogar, compañía, transferencias monetarias, transporte y paquetería. 

Estos servicios están disponibles para todo el que pueda pagarlos, aquí o allá, en cualquier moneda, pero han perfilado y ampliado su oferta para responder a una demanda creciente de los que están “allá” para sus mayores que están “aquí”. El dinero hace la diferencia en la vejez de la Cuba de hoy. 

Una red de solidaridades, basadas en amistad y parentesco, cumple funciones parecidas para padres, madres, abuelas y abuelos de los que cambiaron su residencia “efectiva” más allá de la frontera nacional: traen y llevan cosas en viajes de ida y vuelta, hacen gestiones bancarias, consiguen medicinas, llevan a reparar equipos, apoyan para que personas mayores aprendan a lidiar con la computadora y el teléfono.

Urgencias

Los bajos ingresos de una franja grande de las personas de la tercera edad, el aumento de familias en condición de pobreza, la baja capacidad de la economía para remontar la crisis, el debilitamiento de las instituciones y prestaciones sociales y la emigración, pesan con especial rigor sobre esta etapa de la vida y la marcan con altos niveles de incertidumbre e incomodidad. 

Obviamente, aquí se mezclan condiciones personales, familiares y socioeconómicas que, en su combinación, hacen muy diversa la vida en la vejez. Es un ámbito en el que la oreja peluda de la desigualdad social y las brechas de equidad asoman a cada paso. 

Las carencias y vulnerabilidades asociadas a esta etapa de la vida no son invisibles para la política social. Un set amplio de prestaciones está diseñado para atenderlas, la mayoría coordinadas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el Ministerio de Comercio Interior y el Ministerio de Salud Pública. 

Este conjunto incluye prestaciones monetarias para personas y familias de bajos ingresos, el servicio social a domicilio para personas solas y con bajo grado de validismo, el pago del consumo eléctrico, la exención de pago de medicamentos, las dietas médicas vitalicias o temporales, el sistema de atención a la familia (SAF), que ofrece alimentos elaborados a bajo precio, hogares de ancianos y casas de abuelos. La Universidad del Adulto Mayor, allí donde está presente y es accesible, ofrece una oportunidad de socializar, aprender y dignificar el cuidado de sí.

Para 2025, además, el presupuesto nacional previó destinar 2,456 millones de pesos a los servicios de cuidados para menores hasta seis años y las personas adultas mayores o en situación de discapacidad, la atención a la fecundidad, la producción de ayudas técnicas como bastones, muletas, andadores, sillas de ruedas. 

Son apoyos que alivian a quienes los reciben, pero su oferta por debajo de la demanda real, en cantidad y calidad, y sus montos exiguos, que no se ajustan al costo de la vida, no logran la cobertura necesaria ni rebasar amparos mínimos; muchas veces quedan por debajo de las necesidades esenciales. 

Entre 2012 y 2021 la esperanza de vida al nacer cayó de 78,53 a 71,25. En el país sobrepasan el límite de los 70 años más de un millón de personas. Una generación entera de conciudadanos quedará fuera de las supuestas mejoras previstas en el Plan de Desarrollo 2030, incluso si estas son alcanzadas. 

La sociedad cubana tiene hoy muchas urgencias y carencias, pero la tercera edad, un cuarto de la población, es sin dudas uno de los focos rojos.

https://oncubanews.com/opinion/columnas/la-calle/crisis-y-vejez-transitar-el-final-de-la-vida-en-cuba/

miércoles, 26 de marzo de 2025

Ruido y daño irreversible

 Por Malva Rodríguez González

Cuando se toma consciencia de algo, aun cotidiano pero que nunca antes habíamos notado, de repente es todo lo que percibimos. Como cuando estudiamos la Ley del Tránsito y  vemos mil infracciones, o cuando aprendemos lo que son los micromachismos y la sociedad deja de verse de la misma forma. Algo similar me pasó cuando aprendí sobre las células ciliadas en la clase de Fisiología de la Ejecución en la ENA (Escuela Nacional de Arte).  

Estas células, que se encuentran en el oído interno, son las encargadas de convertir las vibraciones del sonido en señales eléctricas que el cerebro interpreta como lo que escuchamos. En el documental que vimos ese día en clase aprendimos que, al nacer, nuestras células ciliadas están intactas y funcionan a la perfección. Por eso, en los primeros años de vida, nuestra audición es extremadamente sensible, contando con un rango completo de frecuencias, desde las más agudas hasta las más graves. Esta es la razón por la cual a los bebés puede resultarles molestos muchos ruidos que los adultos percibimos como normales.

Con el tiempo vamos perdiendo estas facultades por causa de un deterioro que puede estar provocado por simple envejecimiento natural o por la exposición a sonidos fuertes. Estos pueden ocasionar un daño irreversible a la audición, porque las células ciliadas no se regeneran; o sea, cuando mueren, desaparecen para siempre.

Una vez que asimilamos esta información, se adquiere una conciencia diferente en cuanto al cuidado de la audición y aun más para quienes el oído es una herramienta indispensable en su trabajo.

Hoy día la contaminación sonora es un fenómeno cotidiano; está completamente normalizada en la sociedad cubana. Lo mismo en conciertos que en fiestas, cafeterías, clases de spinning o medios de transporte.

Pero primero, ¿a qué me refiero con contaminación sonora? Nada tiene que ver con el tipo de música o la calidad del audio. Se considera contaminación sonora cualquier sonido que supere los decibeles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS); o sea, 65 db durante el día y 40 db por la noche. Son estos los parámetros que se reconocen como cívicos, al encontrarse muy alejados de los límites de riesgo fisiológico. Simple cortesía. 

Sin embargo, la exposición prolongada a emisiones de 85 db o superiores puede llegar a ser, además de nada amable, dañina para nuestros oídos. 

Las formas más sencillas de medirlo sin medios técnicos son: tener que gritar para comunicarse, que los oídos comiencen a silbar o incluso duelan, y si, cada vez que suena el bajo de la música, se siente retumbar todo el cuerpo. Dadas estas condiciones, probablemente el volumen esté demasiado alto.

Donde menos justificación tiene es en los conciertos en teatros. Si fuera al aire libre, puede llegarse a comprender que, para superar el ruido ambiente, o al encontrarse el público más disperso y lejos de los altavoces, es posible que sea necesario el sonido alto (aunque si estuviera más bajo también se agradecería). Pero, ¿en una sala de concierto? ¿Con todas las condiciones para escuchar en un entorno controlado? En estos casos, lo considero imperdonable. Varias veces mis amigos y yo hemos tenido que cubrirnos los oídos con cualquier cosa que hemos encontrado para intentar protegernos del exceso de volumen. 

El principal problema es que es un círculo vicioso. Hay costumbre de escuchar música alta, por tanto la audición empeora, y termina necesitándose subir aun más el nivel, con mayor perjuicio para el oído. Y así sucesivamente. Pasa con los músicos también, ya que muchas veces, al estar en un escenario, para escucharse mejor entre tanto estímulo sonoro, no tienen más remedio que optar por una referencia altísima.

En las cafeterías y espacios afines es simplemente mal gusto. Nunca he visto a alguien pedir que se suba la música en un café porque las conversaciones se escuchan demasiado bien. 

Como sociedad, falta una conciencia general sobre el cuidado de la salud auditiva, la propia y la ajena. Normalizar los volúmenes moderados para poder hablar y entendernos cuando hay música de fondo, por ejemplo. Naturalmente no siempre es posible; yo misma, estudiando, muchas veces supero los 85 db, por momentos. Se trata simplemente de comprender el cuidado que exigen las células ciliadas de nuestros oídos: una vez que las perdemos, no hay vuelta atrás.

https://oncubanews.com/opinion/mas-alla-de-un-piano/ruido-y-dano-irreversible/

martes, 25 de marzo de 2025

La guitarra y Cuba

 Por Jesús Ortega Irusta

Es un hecho probado que la guitarra ejerce absoluta fascinación en gran parte del pueblo cubano. Es normal encontrarla en muchos hogares de nuestra tierra, donde siempre habrá alguien que cante y se acompañe con ella. En ocasiones este sencillo instrumento se erige en el corazón de un improvisado centro cultural en el barrio, donde todos participan o quieren hacerlo. A partir de ella y de cualquier cosa que se pueda percutir o raspar y hasta el clásico peine forrado con papel, se improvisa una “orquesta” que incita a bailar a los vecinos. Muy poco más se necesita para improvisar una fiesta. Es imposible concebir cualquiera de las variantes de la canción cubana sin su intervención.


Su origen, no muy bien aclarado, se remonta a épocas muy remotas, siglos antes de nuestra era. Ha sido aristocrática, reinando en salones cortesanos de cultura latina desde mucho antes del renacimiento europeo, ganando el interés de reyes, príncipes y gentes de la más rancia nobleza, que la tocaban o intentaban hacerlo y se hacían enseñar los misterios de su enigmática caja por los más famosos y capacitados maestros. Para estos casos su fabricación era muy refinada, resultaban verdaderas joyas de laudería, con maderas preciosas realmente exquisitas y muy ricos adornos de oros y marfiles; hasta sus estuches resultaban obras de arte. Su reinado en este sector de la sociedad duró desde el Siglo XV,  hasta principios del XIX, con pequeñas etapas de preferencia hacia otros instrumentos musicales.


Desde mucho antes, nadie sabe cuando, y en cualquiera de las múltiples variantes que de ella han existido, el pueblo la había adoptado, sin lujos en su construcción y casi siempre sin estuche para guardarla. Con ella en sus brazos se expresaba artísticamente el hombre común, creaba sus canciones y danzas que después los doctos músicos elaboraban y llevaban a los salones cortesanos. De ese modo nacieron muchas de las danzas que se incorporaron a las suites clásicas del periodo barroco y sinfonías o sonatas del clasicismo. Esa adicción a la guitarra continúa hasta nuestros días en casi todo el mundo. Sorprende que en países con culturas tan alejadas de la occidental como Japón, Corea o China es actualmente la guitarra un instrumento musical extraordinariamente popular.


A tierras de América llegó con los primeros españoles. Es posible que en las tres famosas carabelas de Cristobal Colón viajara, quizás como polizonte escondida por los marinos o acaso tolerada por los oficiales; simplemente no podían prescindir de ella. Era demasiado importante su papel ayudando a olvidar las inclemencias del viaje o atenuando la “morriña” provocada por la larga separación de su tierra.


En nuestro continente se insertó con naturalidad en las nacientes colonias. Pronto aparecieron en las primeras villas profesores de vihuela (una de las variantes primitivas de la guitarra), canto y danza. Es de suponer lo que representaba este sencillo (y aristocrático) instrumento en la lucha contra el aislamiento y la abulia en esos modestos y precarios asentamientos. 


Son sus cualidades esenciales: ejecutar melodías y acompañarse al mismo tiempo; arropar la voz humana y casi cualquier instrumento musical; tocar varias melodías simultáneamente (contrapunto); incluso puede desdoblarse en instrumento de percusión.  Su extraordinaria riqueza tímbrica le hace parecer, al decir de Berlioz, una pequeña orquesta.


Con la llegada de los primeros negros esclavos a Cuba también ellos se prendaron de la guitarra, la hicieron suya y volcaron en ella su tremenda musicalidad y su cultura ancestral, me gusta decir que crearon la guitarra tambor que hasta hoy marca nuestra música más autóctona.


No es extraño que nuestro José Martí se impresionara ante las interpretaciones del gran guitarrista Francisco Tárrega y escribiera que las manos de este insigne maestro “mas que de hombre parecen de hada” cuando tañen sus cuerdas, además del arte del ejecutante también resonaban en su alma los reflejos de su cultura de origen.


Nicolás Guillén en uno de sus  maravillosos poemas nos dice:

 

“Tendida en la madrugada,

la firme guitarra espera,

voz de profunda madera,

desesperada”

y en otro 

“Fueron a cazar guitarras,

bajo la luna llena,

y trajeron esta,

pálida, fina, esbelta,

ojos de inagotable mulata,

cintura de abierta madera”.


Esta es la hermosa visión de un gran artista sobre nuestra guitarra mestiza, trovadora y sonera, en fin cubana.


El Maestro Harold Gramarges, compositor ilustre, orgullo de nuestro país, quien ha escrito excelentes obras para este singular cordófono nos dice que “la guitarra es un instrumento diabólico, que obliga al compositor a escribir lo que ella quiere hacer sonar y no importa cuánto el creador resista, ella siempre se sale con la suya”.


En el siglo XVI se hizo común en las pequeñas iglesias de España, generalmente bastante pobres de dineros y recursos de todo tipo, sustituir el órgano por la vihuela (como ya saben, es un antecesor de la guitarra actual). En los métodos o tratados para aprender a tocar el instrumento publicados en la época, encontramos numerosas transcripciones de músicas de los más famosos compositores europeos para acompañar el culto católico. Con estas  piezas se nutría el repertorio y además servían como ejemplo para sus propias creaciones a los músicos de esos modestos templos.


Con más poderosas razones económicas se trajo esa práctica al Nuevo Mundo y también los métodos y tratados. No tocó a los amos y señores la tarea de sonar la música, éste como otros nobles oficios se consideraba algo indigno para los representantes de la neo-nobleza, no importa si estos poco antes fueran notorios ladrones, fulleros  o delincuentes de la peor calaña. En general de cumplir la encomienda se encargaban músicos que venían de la Madre Patria a buscar “adelanto” en tierras de América, que pocas veces encontraban, al mismo tiempo enseñaban su arte a los esclavos o empleados de los grandes señores y alguna que otra vez a algunas aburridas damas o damitas que con muy escasas excepciones muy poco lograban hacer con el instrumento. 


Estos músicos, casi criollos, en definitiva quedaban responsabilizados con los sones sagrados tan pronto los maestros iban en busca de otras tierras para tratar de continuar su “progreso”. Como es natural no se limitaban a la música religiosa y allí entre jácaras, canarios, pasacalles, chaconas y otras danzas más o menos europeas de la época, comenzaron a nacer, o se incorporaron, otros modos de sonar que ya tenían muy diferentes sabores y que transcurrido cierto tiempo ayudarían a formar nuevas y diversas culturas en estos Nuevos Mundos que ya tendían a ser independientes de sus poderosas metrópolis.

lunes, 24 de marzo de 2025

El bisnieto de Verne

Por Elena Poniatowska

 Este 2025 se cumplen 120 años de la muerte de Julio Verne, primer escritor que antes leíamos al abrir las páginas de su Viaje al centro de la Tierra, su Veinte mil leguas de viaje submarino y su Vuelta al mundo en 80 días, que todavía hoy inspiran películas de ciencia ficción y nos alientan a cumplir nuestro sueño, por más imposible que parezca.

Hace años, en 1958, tuve oportunidad de entrevistar a un bisnieto de Julio Verne, que vino a México invitado por el Instituto Francés de América Latina (IFAL), el doctor Jorge Julio Verne, médico neuro-oftalmólogo. Joven, alerta, fascinado por México, antes que cualquier cosa le pregunté si era auténtico el atentado en contra de su bisabuelo, cometido por su sobrino Pablo Verne, y a él no le sorprendió mi curiosidad:

–Sí, en efecto. Un sobrino de Julio Verne llegaba todos los días a pedirle: “Grand-papa dame dinero”, y su abuelo le daba buenos consejos, hasta que un día, Pablo Verne, un desequilibrado, lo balaceó.

(De Julio Verne se ha dicho todo hasta el día de hoy, y pueden leerse varias biografías. Walt Disney y Michael Todd filmaron para Hollywood Veinte mil leguas de viaje submarino y La vuelta al mundo en 80 días, y aunque Julio Verne sólo tuvo un hijo, todos los Verne reclaman a gritos su parentesco. A partir de la primera misión a la Luna, en 1969, los lectores aficionados pretendieron regresar a la fuente de todos nuestros anhelos, Julio Verne, quién publicó Viaje a la Luna en 1870; murió en 1905.)

Con sus novelas de increíbles premoniciones nos describió a los hombres rana, los helicópteros, los robots y el famosísimo Nautilus, submarino atómico que los estadunidenses bautizaron así en honor de uno de los hombres más geniales del siglo.

–Mi tío –respondió el doctor Jorge Verne–, viajó a Estados Unidos a bautizar la proa del Nautilus con una botella de champaña, pero cuando yo tenía ocho años, también bauticé un Nautilus de la marina francesa, y aún conservo la tijerita de oro con la que corté el listón que simbólicamente sujetaba el submarino a la tierra…

El doctor Jorge Verne viajó a México a dar una conferencia en el IFAL en compañía de su esposa, quien me explicó: ¡Mi marido es idéntico a Julio Verne! Todo mundo lo dice. Ojalá tuviera yo una fotografía para comprobarlo, pero acabo de prestársela a un investigador mexicano que me la devuelve mañana. Cuando Jorge Verne regresó de la guerra (fue paracaidista de la Legión Extranjera en Indochina), usted haga de cuenta que el que descendía del avión era Julio Verne, porque Jorge, mi marido, se había dejado crecer la barba. Julio no era un hombre muy alto, más bien corpulento, ancho de hombros y fuerte cuya cabeza se cubrió de canas a los 30 años.

También Julio Verne conoció el éxito a los 30 años al publicar su primer libro, pero el triunfo no cambió su modo de ser, directo, sencillo. No le gustaba la vida de sociedad. Como en su época todavía no existía la publicidad, ni siquiera se encargó de sus derechos de autor, aunque sus libros le dejaron mucho dinero.

–Grand-Papa (como lo llama su nieto) se enamoró de su prima a los 14 años. Ambos vivían en el puerto de Nantes y ella le pidió un collar de corales. Para conseguirlo, Julio Verne se embarcó como grumete en un barco rumbo a las Antillas. En aquel tiempo no había control, y los grumetes no tenían más que subirse a la brava al barco. A Verne, desde la más temprana edad, le fascinó el mar. Uno de sus hermanos, Pablo, era marinero y Julio se embarcó a escondidas gracias a Pablo, quien lo protegió. El barco estaba anclado en Saint Nazaire, cuando la primita que Verne enamoraba exigió el collar de corales. El padre de Julio tuvo grandes dificultades para bajar a su hijo del navío y le propinó una terrible paliza. Recuperó al prófugo sin darse cuenta de que en su hijo ya germinaba ese incontenible espíritu de aventura que más tarde incendiaría a otros exploradores: Lindberg, el almirante Byrd, Paul Emile Víctor, Charcot (quien encabezó la expedición al Polo Norte)... todos siguieron el ejemplo de Verne y se lanzaron a la aventura sin ninguna protección.

–¿La familia los estimuló?

–Los Verne fueron una familia muy dura. Curiosamente, en su seno no cabían la fantasía ni la aventura. Todos eran abogados, jueces, notarios, escribanos, legisladores de túnica y toga, y su padre mandó a Julio a París a estudiar derecho. Pero en vez de leyes, Verne se dedicó al teatro. Escribió algunas obras cuyos manuscritos se conservan. El título de una de ellas es Las moscas. A mi bisabuelo le gustó tanto el teatro que hasta fue secretario de uno que fracasó. Tenía tan poco dinero que cuando una amiga lo encontró en París y le preguntó cómo le iba, Verne abrió su saco y le mostró un plastrón atado a su pecho desnudo y los puños de su camisa cosidos a las mangas del saco para simular un atuendo más o menos aceptable. Vivía sin un quinto y sin la camisa del hombre feliz, pero a sus lectores los hizo aventureros e inteligentes y, con sus espléndidos libros, les hizo descubrir las maravillas del planeta Tierra.

Los manuscritos de Julio Verne podían leerse en unas hojas de gran tamaño. Verne los escribió primero a lápiz para después pasarlos con tinta. Por eso las páginas finales no tienen borrones ni tachaduras.

–¿Y la primera novela de aventuras de su bisabuelo?

–La guardó junto con las obras de teatro que nunca tuvieron éxito. Iba de editor en editor con su manuscrito: Cinq Semaines en Ballon (Cinco semanas de viaje en globo) y los editores lo rechazaron. Escribía teatro porque creía que esas obras eran más comerciales y se venderían mejor. ¡Pobre abuelo! Finalmente, el señor Hetzel, fundador de la editorial y librería Hachette, en París, aceptó su manuscrito. Le pidió que regresara dentro de una semana, pero como Verne se había acostumbrado al rechazo, no regresó. Hetzel lo buscó por todo París para decirle que su texto era extraordinario y ofrecerle un contrato definitivo que duraría hasta su muerte: dos novelas al año.

–¿Su primer libro lo consagró?

–Fue un triunfo. Toda la obra de mi bisabuelo sigue viva hasta el día de hoy. Fíjese que cuando publicó La vuelta al mundo en 80 días, sus lectores apostaban cuántas horas perdería Phileas Fogg en tal parte y en cuánto tiempo llegaría a otra. Su última novela, La impresionante aventura de la misión Barsac, es póstuma, pero la prefiero a La isla misteriosa, una de sus mejores novelas, aunque no tenga detalles técnicos ni científicos, pero si una notable filosofía humana.

–A propósito de detalles científicos, ¿de dónde sacaba su ciencia Julio Verne? ¿Cómo se documentaba?

–Tenía un archivo extraordinario y dedicaba tardes enteras a llenar fichas que utilizaría en su relato. Su primer libro, Cinco semanas en globo, nació de su amistad con Nadal, un matemático que se dedicó al vuelo de los globos aerostáticos. Mi bisabuelo se interesó tanto, que se documentó escrupulosamente para lanzar ese gran libro.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/03/23/cultura/el-bisnieto-de-verne-elena-poniatowska

Ofensiva israelí en Gaza asesinó ya a más de 50 mil palestinos

Sputnik, Europa Press, Afp, Ap y Reuters


 Tel Aviv., Al superar 50 mil la cifra de palestinos asesinados en la guerra de Israel contra la franja de Gaza, las tropas de Tel Aviv ampliaron su ofensiva en el sur del enclave, mientras el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu aprobó la creación de una agencia para gestionar la salida voluntaria de la población de la franja, así como la expansión de 13 barrios de asentamientos ilegales en Cisjordania reocupada.

Al menos 50 mil 21 palestinos han muerto y 113 mil 274 han resultado heridos desde el comienzo de la guerra, el 7 de octubre de 2023, reportó el ministerio gazatí de Salud.

La administración de la nueva agencia estará subordinada al ministerio de Defensa y operará para preparar y facilitar el tránsito seguro y controlado de los residentes de Gaza para su salida voluntaria hacia terceros países, sujeto a las disposiciones del derecho israelí e internacional, indicó el ministro de Defensa, Israel Katz.

El tránsito, según el documento, incluye asegurar su movimiento, establecer una ruta de tráfico y controlar a los peatones en los cruces designados en el enclave palestino, así como coordinar la provisión de infraestructura que permita el avance por tierra, mar y aire a los países de destino.

Además, la dependencia coordinará las acciones de otros organismos oficiales, como las fuerzas armadas, el Shin Bet (servicios secretos para el interior de Israel y los territorios ocupados) o la policía, aunque estará bajo la autoridad de Katz, quien indicó que pronto se dará a conocer quién será el titular del despacho.

La ONG Paz Ahora condenó la creación de la agencia encargada de expulsar a los palestinos de Gaza, y denunció al gobierno israelí, que perdió cualquier orientación y toda lógica, al tiempo que el ministerio de asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina expresó su extrema preocupación por las gestiones para el desplazamiento de la población de Gaza.

Al Jazeera informó que la cancillería palestina repudió la decisión de Israel de aprobar más de una docena de nuevos asentamientos en Cisjordania reocupada y calificó esta acción de desprecio por la legitimidad internacional y sus resoluciones.

Un alto dirigente de Hamas murió en una ofensiva antes del amanecer en el sur de Gaza, embate que elevó a 634 la cantidad de palestinos fallecidos desde que rompió el acuerdo de alto el fuego el pasado martes.

Salah Bardawil, alto miembro de la oficina política del movimiento de resistencia islámica, murió junto con su esposa en su refugio de tiendas en Jan Yunis, según el grupo palestino, que acusó a Israel de su asesinato.

En tanto, continuaron los enfrentamientos dentro del gobierno israelí, el gabinete aprobó una moción de censura contra la fiscal general Gali Baharav-Miara.

La medida se justificó con acusaciones de conducta inapropiada de la fiscal y de persistentes diferencias sustanciales de opinión con el gobierno que impiden una colaboración efectiva.

Según informó la cadena israelí Kan, Baharav-Miara, quien no asistió a la reunión del gabinete, declaró en carta enviada a los ministros que el gobierno quiere estar por encima de la ley.

En otro orden, los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron el lanzamiento de misiles contra el aeropuerto Ben Gurion en Israel y un portaviones de Estados Unidos en el mar Rojo; asimismo, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz, aseveró que varios líderes de la guerrilla hutí fueron abatidos en distintas operaciones militares lanzadas hace poco más de una semana.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/03/24/mundo/ofensiva-israeli-en-gaza-asesino-ya-a-mas-de-50-mil-palestinos

sábado, 22 de marzo de 2025

La trampa de las minorías en Estados Unidos, y en España

Por Pascual Serrano

Desde hace unos años, la izquierda ha apostado por las defensas de las minorías como eje de su discurso y estrategia política. La idea de interesarse por los derechos de los colectivos minoritarios parecía justa y coherente con los planteamientos sociales de la izquierda. Sin embargo, el resultado puede terminar siendo catastrófico, tanto en lo electoral como en el plano del ideario de la izquierda. 

Como en tantas ocasiones, basta observar lo que sucede en Estados Unidos para apreciar hacia donde vamos. Allí, los Demócratas llevaban años apostando por los sectores latinos, árabes y negros, dejando a un lado a los blancos de clase trabajadora.

El resultado ya lo hemos comprobado, los blancos pobres se han sentido despreciados por los Demócratas y han votado a Trump, y las minorías raciales han votado en función de discursos políticos y no en función de identidades raciales. Al fin y al cabo, las encuestas mostraron que los latinos, cuando están legalizados en Estados Unidos se consideran antes que nada, estadounidenses y no salvadoreños ni mexicanos. Se llama integración y es bueno para una sociedad.

Trump comprendió que la izquierda (es un decir, tratándose del Partido Demócrata) le estaba ofreciendo en bandeja al colectivo más numeroso y frustrado de la sociedad estadounidense, por tanto, el que ansiaba más un cambio: los obreros o desempleados blancos. No olvidemos que ocho estados donde ese colectivo es mayoría se han bautizado como el “cinturón del suicidio”. En Arizona, Colorado, Idaho, Montana, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming (el Oeste Montañoso de Estados Unidos), las tasas de suicidio son las más altas del mundo. Allí, en 2023, 49.316 personas se quitaron la vida (una cada 11 minutos).

La gran mayoría eran hombres, blancos, cristianos, heterosexuales, es decir, el colectivo considerado hoy por nuestra izquierda como el gran privilegiado y, por tanto, el más olvidado en las reivindicaciones y, de este modo, se ha convertido en el gran caladero de votos para la derecha y la ultraderecha. Se suicidan en ese colectivo y se suicida la izquierda entregando ese colectivo a la ultraderecha, en Estados Unidos y también en España.

Es preocupante cómo ahora, lo que fue seña de identidad de la izquierda, la defensa de las mayorías, se ha convertido en un sacrilegio.

La fascinación identitaria que domina en la izquierda en estos tiempos le ha llevado a pensar que la gente vota en función de su sexo, su identidad u orientación sexual, su raza o su religión. Entonces, dividieron el mundo entre las identidades supuestamente desfavorecidas y las supuestamente favorecidas. El problema es que los casi 50.000 que se suicidaron en esos estados del oeste montañoso profundo de Estados Unidos, son para la izquierda grupo social privilegiado por ser hombres blancos heterosexuales cristianos. La única opción política que les daba palmaditas en la espalda fue la ultraderecha y como, además, esa población es mayoría, ganó Trump.

Mientras tanto, las minorías solo quieren ser ciudadanos integrados en su país, escuchan las propuestas electorales y no votan porque el candidato sea mujer, racializado, género fluido o minoría religiosa.

Lo que ha pasado en EE.UU. es la crónica del suicidio anunciado de la izquierda.

Una vez más, los ciudadanos muestran más madurez de lo que preveían algunos estrategas de la izquierda, y la ultraderecha más capacidad para aprovecharse de eso.

Ahora solo nos queda aprender de la lección en España para tratar de evitar un resultado similar al de EE.UU. en las próximas elecciones.

https://mundoobrero.es/2025/01/14/la-trampa-de-las-minorias-en-estados-unidos-y-en-espana/

jueves, 20 de marzo de 2025

Canción por la unidad latinoamericana. A prisa y con un caramelo en la boca

Por Pancho Amat

Yo siempre tuve cierto temor al trabajar con Pablo. Sobre todo porque era un ser con tanta musicalidad que a veces él pensaba que todo el mundo era igual. Pero no quiero referirme aquí a mi vínculo musical con ese genio sino, brevemente, a cosas triviales que muchas veces rodean a grandes composiciones y que son desconocidas por los públicos.

A mediados de los años setenta, con motivo de los actos de celebración del aniversario de las organizaciones juveniles el 4 de abril, en los que siempre se involucraba al Movimiento de la Nueva Trova, Pablo se había comprometido con crear una canción para aquellos espectáculos que se hacían en el Teatro Amadeo Roldán. Frank Fernández era el director artístico y yo había conseguido pegarme ahí, para aprender.

Recuerdo que un día llegué a casa de Frank y me lo encontré en un puro estado de nervios: “Hoy estamos a día dos y el cuatro hay que presentar esto… chico…, y Pablo todavía no me ha entregado la canción que cierra el espectáculo. A mí me da pena llamarlo. Pancho, llámalo tú como cosa tuya, hazme el favor”. En efecto, llamé a casa de Pablo y me salió al teléfono: “Jeje, dile a Frank que esté tranquilo, que todavía lo estoy concibiendo”. Yo tampoco podía creerlo, ¡a solo dos días del espectáculo!

Como a las tres horas sentí el teléfono: “Oye, Pancho, dile a Frank que lo mande a buscar; ya tengo el temita”. ¡El temita! Vaya forma de referirse a aquello. Pues llegaron los papeles del “temita”, que eran un periódico. Recuerdo que tenían una gran cantidad de escrituras y Frank, con todo el apuro del mundo, concibió aquel arreglo, la entrada de las voces, los bajos y esa gran orquestación de cuerdas.

Al final, el espectáculo transcurrió sin imprevistos, como si todo hubiera sido planificado durante meses. Pero esta no es la anécdota más significativa asociada a esa composición, porque hoy casi nadie sabe que Canción por la unidad latinoamericana Pablo la grabó chupando un caramelo mientras cantaba.

Recuerdo que fue algún tiempo después, en los Estudios Areito de la Egrem, y de pronto, Jurek —ese gran talento del sonido— le había dicho que arrancara. Todos pensamos, Pablo incluido, que aquello iba a ser una toma de prueba. El problema es que las canciones soneras de Pablo —o los sones cancioneros, como quiera que se les perciba— tenían siempre una posibilidad de rubato, al punto de que uno escuchaba sesenta interpretaciones diferentes de él y ninguna era igual. “El nacimiento de un mundo…” —chupa el caramelo—, “…se aplazó por un momento…” —vuelve a chupar el caramelo—, “un breve lapso del tiempo… del universo un segundo”… y seguía con el caramelo.

Termina la toma y dice Pablo: ¿Cómo quedó eso, Jurek? Pues bien —contestó el polaco. Bueno, entonces vamos a grabarlo ahora de verdad. Pablo pensó que era solo un calentamiento de prueba. No, no, que ya está bien —repite el grabador. “Coño, pero el caramelo…”. Olvídate del caramelo que eso no es un problema, ven para acá.

Así, con todo el desenfado, la premura —de otros, que sería su paciencia— y chupando un caramelo, Pablo era capaz de gestar y dejar para la posteridad cualquiera de sus genialidades.