miércoles, 30 de septiembre de 2026

Murió Gabino Palomares, cantante, compositor y activista, a los 76 años

 Ángel Vargas

El cantante, compositor y activista social Gabino Palomares falleció este miércoles a los 76 años, informó su familia en redes sociales. En un comunicado, señaló que el deceso ocurrió “tras librar una difícil situación de salud durante varias semanas” y agradeció “infinitamente a quienes en toda su vida acompañaron su incansable andar desde la trinchera que él eligió por un mundo más justo”. Los servicios funerarios se darán a conocer a lo largo del día. 

Nacido en Comonfort, Guanajuato, el 26 de mayo de 1950, Palomares fue uno de los fundadores del movimiento del Canto Nuevo en México, al lado de figuras como Amparo Ochoa, Óscar Chávez y el grupo Los Folkloristas, y uno de los máximos exponentes de la Nueva Canción Internacional.

Autor de más de 100 temas de contenido político, social y amoroso, es recordado principalmente por La maldición de Malinche (1978), una de las piezas más emblemáticas del movimiento.

Con su inseparable guitarra, Palomares recorrió durante más de medio siglo la República Mexicana al lado de luchadores sociales, reconocidos o anónimos, que defienden los ideales y derechos de los menos favorecidos.

Estudió ingeniería química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, pero su encuentro con la pobreza extrema en el altiplano potosino lo llevó a la música y a la poesía, influido por Violeta Parra, Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat.

En 1975 ingresó al Partido Comunista Mexicano (PCM) y se fue con Valentín Campa por todo el país cantando para la primera candidatura presidencial del PCM, que ganó un millón de votos.

Entre 1982 y 1988 fue secretario general del Comité de la Nueva Canción Internacional. En 1983, Amparo Ochoa interpretó La maldición de Malinche en el Concierto por la Paz en Centroamérica, en Managua, Nicaragua, en una versión que se volvió inolvidable.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/30/cultura/muere-el-cantautor-y-activista-gabino-palomares-a-los-76-anos

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Gabino Palomares / Elena Poniatowska

Con su inseparable guitarra, a Gabino Palomares lo conocemos desde hace más de 50 años como cantautor y activista mexicano. Con su música ha recorrido toda la República al lado de luchadores sociales, reconocidos o anónimos, que defienden los ideales y derechos de los menos favorecidos. Con 76 años de vida y más de cinco décadas de componer música, Gabino ha escrito cientos de canciones y la que más gusta y enorgullece a los mexicanos es: La maldición de la Malinche. Inolvidable aquella interpretación que hizo en Managua, Nicaragua, en 1983, durante el Concierto por la paz en Centroamérica, acompañado por la magnífica voz de Amparo Ochoa, quien cantó: “Se nos quedó el maleficio de brindar al extranjero nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, nuestro dinero”.

Así, su voz y las cuerdas de su guitarra se han escuchado en Argentina, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Uruguay, Venezuela, Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Perú, Costa Rica y Alemania.

–Gabino, tú naciste en Comonfort, Guanajuato. ¿Por qué tu carrera empieza en San Luis Potosí?

–Porque en el altiplano potosino, que es desértico, la situación de hambre es bastante grande; yo estaba en una misión para llevar agua potable a esta zona, al tiempo que estudiaba ingeniería química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Para mí fue un enfrentamiento muy grande. Aunque mi familia era pobre –mi papá trabajaba en el ferrocarril– no conocía la pobreza extrema. Yo ya escribía poesía desde muy joven y había oído un poquito a Violeta Parra, a Mercedes Sosa, a Joan Manuel Serrat, y empecé a escribir con su influencia.

–¿Fueron canciones de protesta, Gabino?

–Hubo un concurso de canción en la Universidad de San Luis Potosí. Ya de ahí me vine a la Ciudad de México. Yo no sé si tú conociste a un sacerdote que se llamaba Joaquín Peñaloza, de San Luis Potosí, poeta y amigo de Salvador Novo. Este sacerdote me mandó con Novo para que me ayudara, aquí en la capital, a promover mi música. En ese tiempo, cuando llegué, había una peña que se llamaba Tecuicánime.

–¿Ahí te diste a conocer?

–Esa peña tenía la característica de que venían los líderes de organizaciones sociales y políticas a escuchar esta música. Cuando terminaba la función, la gente se acercaba y me decía: “Vaya a cantar a mi colonia”, “vaya a cantar al pueblo”, “vaya a cantar a la fábrica”. Empecé a convivir con organizaciones sociales que participaban en huelgas, en las tomas de tierras, de edificios, en el campo, en las colonias populares.

–Gabino, ¿te consideras luchador social?

–Yo, Elena, soy más luchador social que artista. Tengo 50 y tantos años dedicados completamente al trabajo político. En 1975 entré al Partido Comunista (PC). Tenía muchas ganas de conocer a Valentín Campa, porque mi papá, Lorenzo Palomares, fue ferrocarrilero y estuvo en la huelga de 1959. Cuando estuve en el partido me fui con Valentín Campa por todo el país, cantando para la primera candidatura a la Presidencia del PC, y ganamos un millón de votos. Empezábamos cantando en la plaza. La gente se asomaba, y yo creo que decía: “los comunistas no deben ser tan malos, hasta cantan”. La gente salía de su casa hasta que se llenaba la plaza.

Los líderes ferrocarrileros, Valentín Campa y Demetrio Vallejo, llenaron plazas públicas, auditorios, calles y avenidas con discursos políticos y un admirable poder de convocatoria. Gabino Palomares reunió a miles de personas con las canciones de sus 13 álbumes grabados de 1978 a 2010, con los éxitos Fabricando la luz, No te creo nada, ¿Qué vamos a hacer?, Historia cotidiana, Salimos y México a través de su canto.

–¿Componías las canciones para los luchadores sociales del PC?

–Componía para Valentín Campa, para Demetrio Vallejo... para un montón de gente.

–¿Conociste a Heberto Castillo?

–Sí, fue muy amigo mío y de Amparo Ochoa cuando formó el PMT (Partido Mexicano de los Trabajadores). En este ambiente de estar con la gente, en actos políticos, en luchas sociales, fue como hice mis canciones políticas. Ahora junté mi obra y me doy cuenta de que relato los pasados 50 años de la historia de México. “¿Qué estaba yo pensando para escribir esa canción? Ay, claro, esta fue para este movimiento… esta fue para un mitin”. Me estoy dando cuenta de que he escrito la historia de los movimientos sociales de México en mis temas.

–¿Siempre fue tu objetivo?

–Yo nunca pensé hacer eso, simplemente la convivencia con la gente me fue dando las herramientas. Escribía lo que estaba pasando, nada más. Esa ha sido mi vida. Desde adolescente me ha gustado mucho la poesía, desde que estaba en secundaria. Tuve maestros que me enseñaron historia, poesía, literatura, y de ahí empecé a escribir, escribir, escribir.

–Lo traías en las venas.

–Siento que puedo desenvolverme más con la parte literaria y poética porque las canciones políticas tienen que ser frontales, la música también tiene que ser directa. Las letras tienen que levantar a la gente para alegrar los movimientos sociales, y entonces tienen una determinada forma literaria. Mario Benedetti reivindicaba el panfleto y decía: “El panfleto es una literatura de emergencia”, que me parece una definición maravillosa, porque es eso: las letras deben hacerse en emergencia.

–Pero, ¿escribes para todos los movimientos sociales o sólo uno?

–Hay muchas canciones que sólo sirvieron para un movimiento. Ésas fueron importantes para que se ganara la batalla. Unas son El son del obrero, A la patria y La maldición de la Malinche, la que se hizo más popular y empezó a cantar Amparo Ochoa, quien la cantó en toda América Latina. Ese tema ya tiene 50 años.

–Gabino, ¿has podido vivir de tus canciones?

–Mira, Elena, mis canciones nunca se inscribieron en un ámbito comercial. Toda la industria de la canción nunca nos tomó en cuenta. Óscar Chávez sí se pudo colar un poquito a la cuestión comercial a partir de que actuó en la película Los Caifanes (1967). Él se hizo muy popular con esa actuación y eso le dio la posibilidad de cantar para un público más amplio, y ganó algo de dinero interpretando Fuera del mundo, La fiesta de los catrines y Olímpica. Pero a Amparo Ochoa, José de Molina y Judith Reyes, quienes cantábamos en la lucha política, no nos pagaba nadie.

–¿Y las disqueras?

–Nuestros discos no se vendían, o sea, los vendíamos en los conciertos y de ahí vivíamos. La gente para la que cantábamos no tenía dinero para comprar discos, ni libros, ni nada. Entonces, es una lucha de toda la vida. Nunca hicimos esas canciones por dinero, lo hicimos porque estábamos comprometidos con una ideología, con un compromiso con la gente. La canción se necesita en todos lados.

–¿Te sientes muy satisfecho con tus logros?

–Sí, yo dejé mi carrera de ingeniería química en la Universidad de San Luis Potosí. Dejé una vida económicamente estable. He aprendido mucho, Elena, he aprendido mucho de la lucha social y la cuestión es que no sólo lo hice en México, sino que canté y participé en toda América Latina, luchando contra las dictaduras, contra los gobiernos de derecha.

–¡Todo el continente americano te quiere!

–En América Latina me conoce mucha gente porque estuve con ella haciendo el trabajo político. También he trabajado con los mexicanos que viven en Estados Unidos. He estado trabajando con las organizaciones que se dedican a defender los derechos de los migrantes. Hice giras en San Diego, Los Ángeles, San Francisco, Sacramento, Portland, Seattle, Texas, todo Estados Unidos... Houston, San Antonio, Austin, Chicago, luego Nueva York, aunque ahora es más difícil porque el Trump trae asustada a toda la gente.

–¿Dónde te presentas ahora?

–Donde se puede, aunque ahorita toda la comunidad artística de izquierda estamos teniendo muchos problemas porque no nos contratan. Tiene que ver con que los funcionarios no tienen formación de izquierda, no conocen el arte de izquierda. La gente de izquierda está muy enojada con las secretarías de Cultura. No es necesario ser de izquierda o de derecha para amar. El arte es el arte.

A lo largo de su carrera, Gabino Palomares ha unido su voz en el escenario con Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Chico Buarque, Pete Seeger, Daniel Viglietti, León Gieco, Pablo Milanés, Alí Primera, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Luis Enrique Mejía Godoy, Isabel Parra, Pedro Luis Ferrer y Nicómedes Santa Cruz.

La trayectoria de Gabino Palomares en la música mexicana es una ofrenda que durante más de medio siglo continúa en la lucha social, en el mensaje musical político, en la protesta cantada, lo que nos recuerda el poema “Cantares”, del sevillano Antonio Machado, en la voz de Joan Manuel Serrat: “Caminante, son tus huellas / el camino y nada más; / caminante no hay camino, / se hace camino al andar”. 

 https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/27/cultura/gabino-palomares-elena-poniatowska

1 comentario:

silvio dijo...

Estados Unidos recrudece sanciones y presión económica contra Cuba

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tomm Pigott, compartió este miércoles un comunicado sobre el endurecimiento de las sanciones contra Cuba para “contrarrestar la represión del gobierno cubano” que impuso el Departamento del Tesoro ayer.

“Esta semana, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro publicó nuevas Regulaciones de Sanciones a Cuba que implementan la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Trump, —Imposición de Sanciones a los Responsables de la Represión en Cuba y las Amenazas a la Seguridad Nacional y la Política Exterior de los Estados Unidos—, la cual invoca la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), para ampliar y endurecer significativamente las sanciones y la presión económica sobre la Cuba comunista, su aparato militar y de inteligencia represivo, las redes subversivas y terroristas y quienes las financian”, indicó.

El funcionario reiteró que la administración Trump mantiene su compromiso de utilizar todas las facultades de sanción disponibles para “impulsar una reforma significativa en Cuba, apoyar las aspiraciones de libertad del pueblo cubano y exigir responsabilidades a las personas y entidades que representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Asimismo, el Tesoro también enmendó las Regulaciones de Control de Activos Cubanos (CACR), vigentes desde hace mucho tiempo para cerrar las supuestas lagunas legales que La Habana “ha explotado durante mucho tiempo para evadir sanciones, enriquecer a personas cercanas al régimen y financiar actividades subversivas y militares peligrosas que amenazan la seguridad nacional de los Estados Unidos”, añadió.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/30/mundo/estados-unidos-recrudece-sanciones-y-presion-economica-contra-cuba