Por David Brooks y Jim Cason
Nueva York y Washington. En el arranque de la pasarela anual de líderes ante la Organización de Naciones Unidas, el secretario general Antonio Guterres, el presidente de Brasil y de varios otros países enfatizaron la urgencia de la cooperación multilateral ante las diversas crisis existenciales que enfrenta la humanidad mientras que Donald Trump amenazó con “aniquilar” a un estado miembro, proclamó la supremacía estadunidense y declaró que “al vencedor van los despojos”.
Ese contraste con el que inició una semana de discursos de mandatarios y representantes de los 193 países miembros no augura bien para la agenda mundial urgente que destacó el secretario general Antonio Guterres en su última intervención ante el llamado Debate General de la Asamblea General de la ONU al concluir su mandato a fin de año.
Enumeró cuatro temas claves que determinarán el futuro del planeta: las guerras, cambio climático, desigualdad económica y la inteligencia artificial, pero el líder de la aun mayor superpotencia en términos militares, rechazó la existencia de unas, rechazó el peligro de otras o ignoró las demás.
Guterres caracterizó esta coyuntura en donde una ONU más fuerte y dedicada a cumplir sus objetivos fundacionales es más importante que nunca. Destacó que las guerras están devastando poblaciones, la emergencia del cambio climático se está sintiendo por todos lados todos los días, que la desigualdad económica es más extrema que nunca, y que la inteligencia artificial descontrolada puede subordinar a los humanos incluso en asuntos de vida o muerte.
Ante ello, subrayo, hay dos caminos en un mundo multipolar.
“Una de ellas es un mundo caracterizado por la fragmentación y la transaccionalidad, un mundo de tensiones crecientes y desconfianza cada vez mas profunda, de mercados fracturados e instituciones debilitadas, de cooperación menguante y cálculos de suma nula”, señalando que esa es la trayectoria actual. Pero existe otra ruta: el camino hacia la multipolaridad interconectada.
“Se trata de un mundo construido sobre la base de la interdependencia y sostenido por una densa red de conexiones económicas, políticas, sociales y tecnológicas, un mundo en el que coexisten múltiples polos de influencia dentro de un marco común de derecho internacional y normas compartidas”.
Concluyó que “nuestro futuro común dependerá de cuán capaz sea la humanidad de gobernar el poder con discernimiento, defendiendo el derecho antes de que la impunidad se convierta en la norma, poniendo fin a las guerras antes de que estas acaben con generaciones enteras, combatiendo la desigualdad antes de que las sociedades se fracturen, acelerando la acción climática antes de que se traspasen los puntos de inflexión y gobernando la inteligencia artificial antes de que ella nos gobierne a nosotros”. Ese es, dijo, el desafío ante esta Asamblea General.
Lula remarca el fracaso de la ONU y el genocidio en Gaza
El presidente de Brasil -que por tradición siempre es el primer orador entre los mandatarios en este evento anual- Luiz Inacio Lula da Silva coincidió con Guterres, advirtiendo que por ahora, la ONU está fracasando en su tarea fundamental de evitar guerras, señalando que se registraron más conflictos armados en 2025 desde la Segunda Guerra Mundial, y resaltó el genocidio en Gaza, la guerra entre Rusia y Ucrania y más, y respondió a la amenaza reciente de Trump (quien la repetiría pocos minutos después de Lula en ese mismo podio) de que “amenazar a civilizaciones con extinción no llevará a la estabilidad en Medio Oriente”.
Pero también usó su discurso para condenar las políticas del súper-poder estadunidense y sobre todo rechazar el intento de imponer sus intereses hegemónicos en el hemisferio occidental, proclamando que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”.
A la vez, afirmó que “el pueblo venezolano es quien tiene que definir su propio destino” y condenó “el castigo colectivo de Cuba por un embargo ilegal que ha sido condenado por la comunidad internacional”. En referencia a las exigencias estadunidenses sobre el combate al narcotráfico en el hemisferio, Lula subrayó que “no necesitamos un portaviones en nuestras aguas, necesitamos cooperación”, indicando que esa es la base de una propuesta que entregó a su contraparte estadunidense.
Lula usó gran parte de su discurso para destacar los logros de su gobierno en lo que fue un mensaje para la contienda electoral en su país. Pero su autoridad moral como voz del mundo en desarrollo que busca otras vías de cooperación multilateral expresó parte del consenso de países no alineados presentes en la gran sala de la Asamblea General -el único lugar en el mundo donde todos los países sin importar su poder o tamaño tienen voz.
Trump viola artículo de la Carta de la ONU en su discurso
Pero el presidente estadunidense -que siempre, por tradición, es el segundo orador entre mandatarios-, no sólo ignoro los mensajes de Guterres y Lula, sino que en algunos aspectos representó un retorno explícito a la visión de un mundo subordinado a un poder unilateral. Proclamando que “Estados Unidos está de regreso” y que “nuestro poder se está expandiendo”, tal vez su declaración más alarmante del largo mensaje de Trump fue” “tengo una gran decisión que tomar -habrá un acuerdo con Irán…. O aniquilo a la República Islámica y hacerlo rápidamente, sin darles oportunidad de matar y destruir a gente y países otra vez”. Indicó que se logrará un acuerdo después de las elecciones intermedias en Estados Unidos. Pero amenazar con la destrucción de otra nación o su régimen político es una violación explícita de del Artículo 2(4) de la Carta de la ONU. Casi toda la delegación iraní abandonó la sala durante este discurso.
Trump repitió varias partes de su discurso político -al igual que Lula, parte de su mensaje era para consumo interno durante una contienda electoral donde su partido podría perder control del poder legislativo- atribuyéndose una serie de logros extraordinarios pero engañosos, entre ellos que frenó ocho guerras, incluyendo en Gaza donde dijo que él salvó miles de vidas. Insistió en que resolverá la guerra entre Ucrania y Rusia -Zelensky lo escuchaba dentro de la sala.
Entre sus logros mayores indicó el de Venezuela donde sus fuerzas armadas intervinieron para arrestar a “su dictador ilegal” Nicolás Maduro, y que con ello firmó “el acuerdo petrolero más grande de la historia” con el gobierno interino, enfatizando que ahora entre los dos países controlan el 60 por ciento de las reservas petroleras del planeta. Fue en este contexto que declaró que “al vencedor, los despojos”. Delcy Rodriguez lo escuchaba desde su escaño en la gran sala, y tiene cita con Trump para una encuentro bilateral breve esta noche al margen de una cena de líderes.
¿Qué dijo Trump sobre Cuba en la Asamblea General de la ONU?
Sobre Cuba, declaró que su gobierno promueve “un cambio fundamental” y reiteró que no se aceptará que la isla sea albergue de “adversarios extranjeros que amenazan a Estados Unidos frente a nuestras puertas”. Acusó que Cuba durante décadas :se ha coordinado con radicales de izquierda y redes comunistas aquí en Estados Unidos”, nombrando al Partido Comunista de Estados Unidos, Antifa (algo que no existe como organización) y los Socialistas Democráticos de America (entre cuyos miembros está el alcalde de Nueva York con quien se reunió ayer) y prometió que “el comunismo nunca llegará a Estados Unidos”. La delegación cubana abandonó el recinto en protesta de sus acusaciones.
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