sábado, 12 de septiembre de 2026

Ian McEwan: “Escapemos del pesimismo colectivo, un pegamento metafísico que nos paraliza”

 Eirinet Gómez

En la era de la inteligencia artificial (IA), la privacidad y el espacio para la imaginación están cada vez más amenazados, consideró el escritor británico Ian McEwan, quien presentó su novela Lo que podemos saber (Anagrama). “Pensamos que podemos vivir libremente, pero hay menos silencios, menos privacidad, menos capacidad de dejar que la mente navegue o imagine”.

En rueda de prensa virtual, desde una habitación con libreros de piso a techo y un archivero coronado con libros y un florero, McEwan habló sobre la importancia de la novela y la poesía como formas de explorar la condición humana.

También abordó el debate surgido en días recientes sobre la necesidad de poner límites a la IA, el pesimismo como fuerza paralizante y la importancia de reivindicar el optimismo.

Al referirse a Internet y al avance de la IA, McEwan señaló que después de un vuelo de dos horas, mientras esperan su equipaje, lo primero que hacen los pasajeros es consultar el teléfono. “En el pasado la gente estaría en un momento de ensoñación o hablando con el vecino”.

Recalcó: “maravillarse, asombrarse, observar es importante para un escritor, pero en realidad lo es para cualquiera”.

McEwan, quien entregó sus correos electrónicos de 1996 a 2013 a una biblioteca de Texas, planteó que las cartas redactadas en el siglo XIX permitirá a los investigadores del futuro conocer mucho mejor la intimidad de sus autores que nuestras actuales comunicaciones por Internet.

“Tendrán mucho material de nuestra época, pero con falta de profundidad. No van a ver el alma desnuda de las personas, porque sólo algunos pocos comunican por Internet pensamientos realmente íntimos.”

Con una carrera de 53 años de escribir novela y sólido lector de poesía, el autor resaltó el papel de ambos géneros para explorar la conciencia y el pensamiento. A diferencia del cine, Internet o la IA, sostuvo, “la literatura permite adentrarse en su flujo interior”.

Esa exploración de la conciencia y el pensamiento se aborda en Lo que podemos saber, novela en la que McEwan imagina que en el 2119 un desastre nuclear y climático ha reducido a Reino Unido a un par de islas. En ese contexto, un investigador busca reconstruir un poema perdido y el cambio climático aparece como telón de fondo.

Después de 25 años participando en debates sobre el cambio climático, el escritor advirtió que, al igual que en su novela, en la actualidad se viven tiempos extraños. Destacó las controversias surgidas en las dos semanas anteriores en torno al desarrollo de la IA y la resistencia a controlarla.

Afirmó que debido a las inversiones en centros de datos en China, y sobre todo en Estados Unidos, “hay un temor enorme de que si limitamos la IA podríamos generar una crisis financiera global de alcance sin parangón”.

Sin embargo, mencionó que a partir de lo que han dicho personas que trabajan dentro de esta esfera, consideró posible regularla, pero falta voluntad comercial y política. “Lo mejor que podría pasarnos es una nueva administración en Estados Unidos, con un poco más de brújula moral”.

Dijo que lo mejor hubiera sido que Donald Trump ganara su segundo mandato inmediatamente después del primero, y así no habría tenido tiempo de planear esta segunda gestión. “Ahora tendríamos un líder más joven que lo replanteara todo”.

Para el autor, un problema “casi holístico” que abraza el cambio climático, la guerra nuclear y el desarrollo de la IA es el “pesimismo colectivo”, una especie de pegamento metafísico que paraliza la acción.

Frente a estos escenarios, McEwan propone en Lo que podemos saber mantener el optimismo como una forma de responsabilidad hacia las generaciones futuras: “no sé si es una cuestión de edad, o por tener nietos, pero al futuro le debemos mantener el optimismo, para las personas que nunca vamos a conocer. Esa es nuestra tarea: intentar escapar de ese pegamento metafísico que nos paraliza”.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/11/cultura/ian-mcewan-escapemos-del-pesimismo-colectivo-un-pegamento-metafisico-que-nos-paraliza