viernes, 12 de septiembre de 2014

Cuidemos de los sueños

Cuidemos de  los sueños que forjamos un día,
aquellos que  nacieron cuando juntos marchábamos
por calles o senderos con nuestros uniformes
que fueron ropas únicas durante mucho tiempo.
¡Tanto que no teníamos y nada nos faltaba!
Repletas nuestras almas, nuestras mentes, nosotros,
de lo que nos convierte en los seres que somos
y no meras semblanzas de otras bestias.
Así, llenos de noble aliento y de confianza
en nuevas realidades abríamos caminos
y hubo luz en el medio de la sombra;
los vecinos y amigos eran los compañeros
de una obra común ansiada, deseada.
El presente era inicio del futuro
pensado y construido a manos juntas.
Un sismo, un maremoto, nos  sacudió la tierra.
Nos cayeron encima los escombros,
huyeron rostros, se perdió memoria
y una generación creció entre ruinas, 
alzándose del polvo a la ilusión.
Son otros tiempos y otras esperanzas,
de realidades mixtas que se cruzan,
visiones que se anchan y se estrechan,
se alejan y se acercan; se confunden
cielos y mares en el horizonte.
Es la vida, girando, el movimiento
incansable de seres y de cosas,
el yin y el yang antiguo de los chinos,
la dialéctica eterna del vivir,
la negación que niega lo negado
para subir un tramo en la espiral.


Rolando López del Amo, 2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

100 años y un día

El hombre que está a mi lado
tiene 100 años y un día,
y siendo antipoesía
no parece demasiado.
No alcanzo a dejar fijado
lo que tanto significa,
más allá de lo que explica
la simple y llana evidencia
de que lo escrito con ciencia
la vida lo certifica.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Recuerdos ambientales del Arigüanabo

Por Giraldo Alayón García

Hace poco más de medio siglo el parque central de San Antonio de los Baños se poblaba, en los atardeceres, de ruidosos Totíes y Chichinguacos que, por decenas, cundían sus árboles. Algunos se molestaban por las deyecciones que solían caerles encima, mientras otros se solazaban con la variedad de cantos, chirridos y escarceos de estas aves.

Hace muchos años estos pájaros dejaron de acudir a su lugar de descanso nocturno, quién sabe si por las sucesivas modificaciones sufridas por el arbolado del parque, o por las masivas fumigaciones en el campo y en las ciudades. En fin, parece que decidieron buscar otros lares y nos dejaron, a los arigüanabenses, sin el encanto de su presencia en el corazón de nuestra villa.

De niño me gustaba perseguir, en mi propia calle, las múltiples mariposas que revoloteaban, principalmente en los meses de verano; no tenía red para capturarlas, pero me contentaba verlas volar delante de mí. Ya de joven e interesado en los insectos, llegué a contar hasta 25 especies que con regularidad se observaban en mi barrio, coloreando los jardines y patios. En el presente es difícil observar alguna en todo el año, y sólo en zonas periféricas de la ciudad podemos, con suerte, ver 2 ó 3 especies.

¿Qué ha pasado?... Probablemente las sempiternas fumigaciones, las talas, las modificaciones del paisaje, la urbanización. Estos son los factores que se repiten y nos indican nuestra responsabilidad y quizás nuestro divorcio con el medio natural.

Recuerdo que --hace muchos años-- las carreteras y fincas que rodeaban a mi pueblo eran lugares con muchos árboles. Recuerdo que, hasta hace no mucho, mi villa desde las alturas se veía casi oculta por los árboles. Recuerdo El día del árbol, que se celebraba cuando estudiaba la primaria. También recuerdo al gran y viejo cedro de El Campismo  (Monumento Municipal), ominosamente derribado por manos irresponsables.

Hace 20 años nos bañábamos en el río Arigüanabo sin preocupación alguna; mis hijos y yo aprendimos a nadar en nuestro río como muchos otros en nuestra villa. Hoy es un riesgo sumergirse en sus aguas contaminadas y sucias.

Estos breves y atropellados recuerdos me llevan a una reflexión final que quiero compartir con el lector.

Se suelen ver los problemas ambientales desde una perspectiva planetaria; se suele opinar sobre estos mismos problemas a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, ante nuestras propias narices, tenemos la solución o al menos la atenuación de todos los desmanes que se han cometido y se cometen contra la naturaleza. Es frecuente escuchar argüir sobre el calentamiento global y sus presentes y futuras consecuencias, y no reparamos en que estamos parados y caminamos sobre basureros y albañales, y que en nuestros vecindarios y campos se cazan y enjaulan valiosas especies de nuestra avifauna.

Debemos educar a nuestros hijos en el amor al otro (no sólo al humano). Debemos comprender la necesidad de armonizar con las demás especies que pueblan la Tierra, e incluir en ello a este pequeñito espacio de la geografía cubana que es el Arigüanabo.

San Antonio de los Baños
Agosto 30, 2014.

jueves, 28 de agosto de 2014

No pasará el pasado

Un día se para Fidel en la Universidad y dice que quienes pudiéramos acabar con la Revolución somos los revolucionarios. Muchos tenemos la misma percepción: es nuestra incapacidad para aprender de errores propios y ajenos, nuestra comodidad y a veces hasta nuestra desidia las que pueden extinguir el proyecto social más humano y trascendente de nuestra historia. Por eso aplaudimos la amarga honestidad de ese gran hombre y todo el que tiene un poco de vergüenza, desde el mínimo espacio que defiende, promete que por allí no pasará el pasado.

Otro día Fidel define lo que es Revolución:

“…sentido del momento histórico… cambiar todo lo que debe ser cambiado… igualdad y libertad plenas… ser tratado y tratar a los demás como seres humanos… emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos… desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional… defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio… modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo… luchar con audacia, inteligencia y realismo… no mentir jamás ni violar principios éticos… convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas...”

Y constatamos la coherencia con la primera frase suya que cuando niños nos aprendimos de memoria: “Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella; por eso nos parece que se hunde el mundo cuando oímos la verdad; como si no valiera la pena que el mundo se hundiera, antes que vivir en la mentira”.

Más que razones para volver a decir: por este pedacito mío no pasará el pasado.

Tiempo después Raúl se para en la Asamblea y se atreve a decir que su generación está ante la última oportunidad de enrumbar debidamente el proceso cubano, que hay que acabar con la corrupción, dar la batalla por la productividad, ahorrar y ser conscientes.  No caben dudas de que los pobres tenemos que saber administrar nuestras parcelas de sueños, es lo que una realidad de décadas nos restriega en los ojos. Y es por lo que uno repite en sus adentros: por el punto perdido en el mapa que me corresponde defender, no pasará el pasado.

Pero llevo tantos años defendiendo, cayendo, levantando, teniendo hijos, nietos, viendo al mundo emanciparse por momentos e hipotecándose por otros, y deduzco que quizá alguna parte mía, por muy entrañable que me fuera alguna vez, pudiera ya ser parte del pasado.

Entonces pienso que me faltan canciones como aquellas por las que me pegaban “con una soga y con un palo”, como diría Vallejo. Menos mal que todavía hay jóvenes que cantan nuestras duras realidades. Y me pregunto ¿qué puedo hacer para cantar con ellos?:

Entonces me sorprendo enumerando en voz alta, como un loco:

Seguir la gira interminable, mi Canción de barrio;

seguir Segunda cita (vocecita) en el éter inmenso;

seguir denunciando lo mal hecho, pésele al sietemesino que le pese.

En fin: seguir siguiendo, como dicen Tony Guerrero y Victoriano de las Causas.

Así que por último me digo: por el ínfimo espacio que me toca no pasará el pasado. Y que la parte de mi que sea inservible y yo no vea, que algún hermano nos haga el favor de tampoco dejarla pasar.


cancion del pasado

Se negaba una mujer,
con una mano, a ir a la cama;
con la otra entretenía
su pasión amordazada.
Y las sábanas tenían
el semblante del pasado
que, contento, sonreía.

El vendedor de ventanas
se negó a darme la mía,
porque a cambio no le daba
mis reservas de alegría.
El pasado estaba quieto
sobre el almacén del día.
Lo tenían bien sujeto.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer.
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.

El pasado tiene nombre
de millones de sujetos,
bebe, come, se va al cine
y a veces no es tan viejo.
Tiene un poco de mi nombre
y otro poco del de ustedes,
aunque busquemos el hombre.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer,
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.

El pasado es el espectro
de un bufón con triple cara:
fue de ayer, es de este día
y será de otra mañana.
El pasado es ese insecto
que la música no apaga.
El pasado es insurrecto.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer.
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.


1970

viernes, 22 de agosto de 2014

Abdala de nuevo sin corriente

Los estudios Abdala en estos momentos están sin electricidad. Segunda vez en unos pocos meses.

La Empresa Eléctrica ha decidido suspenderle el servicio por falta de pago.

Abdala no puede pagar porque desde hace ocho meses está en proceso de traslado al Ministerio de Cultura, trámite que no acaba de concretarse por razones ignotas.

Hace unos días un viceministro de cultura dijo que no puede pagar la deuda eléctrica de Abdala porque las empresas deben pagar sus propias deudas.

Los estudios estaban funcionando y han tenido que parar. A partir del próximo lunes hay contratos para servicios que pueden reportarle a nuestro país unos cuantos miles. Abdala no podrá aportarlos por esta situación. Tampoco podrá pagar sus deudas y, por supuesto, seguirá deteriorándose como empresa.

Parece “un plan del enemigo”, pero no es la CIA.

Abdala, que fue un proyecto aprobado y supervisado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, agoniza con la complacencia de muchos funcionarios que conocen su situación y no hacen nada.

Algunos de estos funcionarios de Cultura nunca perdonaron la existencia de Abdala. En vez de ver a estos estudios como un aporte a la Cultura, sintieron que se hacían para poner en evidencia su incompetencia. Los que piensan así no son músicos, y si alguno lo fue dejó de razonar como tal.

Llevo mucho tocando puertas que no se abren y hablando a oídos que no escuchan. No crean que no siento vergüenza de confesar esto públicamente. Pero más vergüenza me va a dar cuando vea los estudios en ruinas.

No vayas a cerrar los ojos

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor;
seamos de pan, de pan de harina, harina fina.
Qué verde luce tu silencio que viene de tu pudor;
tu mano buscará mi mano con la vida.

Quiero mirarte en el espacio sonreír.
Quiero tener mil aventuras que decir
y hacerme un traje con tu cuerpo
y sucumbir.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor.
Cierra ventanas, que no se vaya tu olor.
Desarma el timbre de la puerta, el teléfono, el reloj:
que nada suene más que un beso, por favor.

Sábanas blancas van volando sobre el mar,
niñas y niños se disponen a jugar,
cuerpos oscuros se desvisten
para amar.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor:
quiero colores de pupilas y emoción.
Suelta tu pelo en abanico sobre el blanco de la tela,
suelta el espíritu a sentir ¡y ve que vuela!

Yo soy capaz de algo especial por verte así,
con tu sonrisa de temblor llegando aquí.
Deja la luz del sol abierta
para mí.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor.
Piensa que es tarde para vivir del ayer.
No te acostumbres a las mañas tan cristianas del pudor;
entrega el beso y abre brazos(*) al placer.

Van a decir: “qué pornográfico sentir”,
pero ellos mismos nos hicieron ser así.
Mientras discuten, ven, y desabróchate
hasta la vida.

Sí, desabróchate la vida,
no te me dejes nada encima.
Ay, desabróchate la vida,
no te me dejes nada encima.

1968
(*) originalmente decía piernas

lunes, 18 de agosto de 2014

La OTAN y el espejismo del dominio mundial

por Guillermo Rodríguez Rivera

Para quien conozca la historia, la fantasía del dominio mundial no es nueva.

Los imperios que han empezado a crecer a expensas de los demás, han generado muchas veces ese sueño, cuyo fracaso ha anunciado muchas veces, también, el inicio de su decadencia. No voy a ser prolijo en los ejemplos: frescos están, en los dos siglos precedentes, los grandes ejemplos de Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler.

El genio corso era un humilde teniente francés al que la Revolución de 1789 le dio la democrática oportunidad de convertirse en jefe militar sin ser aristócrata. Inicialmente, defendió a la revolucionaria Francia y tuvo el honor de que el genio de Beethoven le dedicara su 3ra. Sinfonía, que el propio músico denominó como la Heroica. Después, la ambición del Emperador lo lanzó a la conquista del mundo que le circundaba. Fue en Rusia donde sufrió aquel devastador 1812, que le hizo volver destrozado a sus tierras francesas, pero la ambición no cesó hasta el descalabro de la llanura de Waterloo y el destierro final en Santa Elena.

Hitler no fue un pobre teniente que ascendió a la gloria reservada antes a los nobles, sino un demagogo que arrastró a la venganza a un pueblo derrotado, alimentándole la mítica creencia en  su superioridad sobre todos los demás pueblos de la tierra. Les hizo creer que avasallar desde esa supuesta superioridad era posible. Como Napoleón, pero con mucho más odio, se lanzó sobre sus vecinos y también en la fría Rusia lo detuvo el coraje de un pueblo que combatía por su tierra y por su patria.

Desde la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos han venido alimentando la idea del dominio del mundo: crearon entonces la Organización del Tratado del Atántico Norte (OTAN) con los aliados que debían acompañarlos a la guerra. En un tiempo, la OTAN era la defensa frente a la amenaza del Pacto de Varsovia, pero desde la desaparición del Pacto y del mismo país al que consideraban su único rival --la Unión Soviética--, el sueño de ser el policía del mundo no abandona a los norteamericanos y sus aliados.

Han creado una industria militar que los está obligando a combatir incesantemente para poder alimentar esa gigantesca producción de armas que hoy por hoy es su industria mayor. Pero, a la vez, los que viven en la primera economía del mundo, en el país que consume muchísimo más de lo que produce, no quieren perder la vida en una guerra a la que no puede hallársele justificación moral.

Potencias muy fuertes, también nucleares, pobladas por millones de personas como son Rusia y China, han comprendido que no pueden permitir que las cerquen y, paulatinamente, vayan imponiéndoles una ley que se hace contra ellas.

El sueño del dominio mundial siempre deviene pesadilla. Es hora de que la gran nación que es Estados Unidos despierte de una fantasía que no conduce más que al camino de la perdición.

miércoles, 13 de agosto de 2014

La doble moneda y la población

Por Fidel Vascós González

Cada día se acerca más el inicio de la aplicación para suprimir la doble moneda en las personas jurídicas. Ya está claro que el signo monetario que quedará como moneda única en circulación será el Peso Cubano (CUP), suprimiéndose el Peso Cubano Convertible (CUC) como moneda circulante. Una vez completado este trabajo, se podrá medir con mayor objetividad los indicadores macroeconómicos y tener una visión más clara de la eficiencia con la que trabajan las empresas estatales, entre otros beneficios.

La decisión más importante será la fijación del tipo de cambio entre el CUP y las divisas internacionales, como el dólar USA, el Euro, etc. Hoy, en general, el tipo de cambio utilizado es 1 USD = 1 CUC = 1 CUP. Se presume que el nuevo tipo de cambio en las personas jurídicas devaluará el Peso Cubano, pues hoy su valor está igualado al de 1 USD, con lo que el Peso Cubano está sobreevaluado.

Con la aplicación del nuevo tipo de cambio, las empresas exportadoras saldrían beneficiadas, pues sus ingresos se verían incrementados, ya que, al recibir una cantidad de divisas extranjeras por sus productos exportados y aplicar el nuevo tipo de cambio para convertirlas en CUP, registrarían en su contabilidad un monto mayor en esta última moneda. Así, estas empresas incrementarían sus utilidades y su eficiencia debido, exclusivamente, al nuevo tipo de cambio.

En el caso de las empresas no exportadoras, tendrían que dedicar más CUP a sus compras importadas en divisas extranjeras, lo que las haría menos eficientes o, incluso, registrar pérdidas. Las ventajas o desventajas que generaría la aplicación del nuevo tipo de cambio podrían ser compensadas por las relaciones financieras entre la empresa en cuestión y el Presupuesto del Estado, aplicando mecanismos de impuestos a las empresas exportadoras y de subsidios a las no exportadoras.

Con la experiencia que se vaya acumulando en las personas jurídicas, se podría iniciar la unificación monetaria en lo relacionado con la población. En la Nota Informativa publicada en el periódico Granma el 22 de octubre del 2013 se precisó que ninguna medida que se adopte en el terreno monetario será para perjudicar a las personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP. Asimismo, se conservarán intactos el valor de los ahorros de la población en los bancos cubanos en CUC, otras divisas internacionales y CUP.

La unificación monetaria y cambiaria no resuelve por sí sola los problemas actuales de la economía cubana, los cuales deben superarse con el aumento de la producción y la productividad, entre otros factores. Aquí surge la polémica de cuál debe aplicarse primero, si aumentar los salarios convenientemente para que los trabajadores se sientan estimulados y, por ende, incrementen la productividad; o hay que esperar que la productividad aumente para, entonces, elevar el salario. Se reproduce aquí la conocida pregunta de cuál fue primero “¿el huevo o la gallina?”.

El principal objetivo de la unificación de la doble moneda en relación con la población consiste en garantizar el restablecimiento del valor del CUP y de sus funciones como dinero, es decir, de unidad de cuenta, medio de pago y de atesoramiento. Una vía expedita para lograr este propósito sería que en las tiendas que hoy venden en CUC a la población, al convertir los CUC en CUP, se podrían reducir los precios minoristas que resulten en CUP, sobre todo en los artículos de primera necesidad. De esta manera, el CUP se vería fortalecido en su valor con relación al nuevo precio y la población incrementaría su acceso a los productos, elevando el nivel de vida por esta vía. El Presupuesto del Estado pudiera compensar la momentánea reducción de sus ingresos monetarios, con mayores ventas de los productos a los que se les reduzcan los precios.

Esta fórmula inicial podría ser continuada con un aumento de salarios en los sectores priorizados y según los avances en la productividad, así como un incremento de las jubilaciones.