lunes, 29 de junio de 2026

Opiniones de dos economistas a partir de las 176 medidas

Reforma de la Economía. Hay que defenderla de la burocracia y de los neoestalinistas, que ya empiezan a sacar las uñas pintadas de ideologia falsa

 

Joaquin Benavides Rodríguez

 

Me leí dos veces las 176 Trasformaciones Económicas y Sociales agrupadas en los 23 ejes temáticos. Algun lector pudiera decir que en algunos aspectos, la redacción esta muy detallosa, pero si es para que todos lo entendamos bien y no para que algun burócrata limite su significado, se justifica el detalle. 

 

Puedo afirmar, sin que me quede nada por dentro, que lo que expresa este documento es lo que requiere la economía cubana en este momento historico. Introducción del mercado regulado por una planificación no burocrática, que todos los actores de la economia operen en condiciones de igualdad y que no quede un solo cubano o cubana desamparado. El Modelo Socialista cubano no puede dejar a nadie desamparado, sujeto a las reglas del mercado. El socialismo sin mercado fracasa, y sin solidaridad deja de ser socialismo.

 

Ya esta pintada la paloma. Ahora habrá que hacer que coma y que comience a volar.

 

Con todo respeto para la dirección del Partido, la tarea más inmediata le corresponde. Evaluacion a fondo de los cuadros de direccion del Primer Nivel del Gobierno que tendrán la responsabilidad de organizar y secuenciar los pasos para que comience a la mayor brevedad. Debe incluir la figura del Primer Ministro. Es la figura estatal en quien recaerá la responsabilidad de introducir ordenadamente y aplicar la Reforma con sus 178 Transformaciones económicas y sociales. No me corresponde evaluar sus posibilidades para conducir un cambio tan trascendente. Le corresponde al Partido y tengo confianza en que lo sabra hacer con inteligencia y justicia. Tambien se debería evaluar las condiciones de todo tipo, de los que se propongan a la Asamblea Nacional para ocupar las nuevas responsabilidades al frente de los Organismos Centrales del Estado. Adquirirá, en mi opinión, la maxima importancia evaluar a cada uno de los que deban ser propuestos para presidir los Gobiernos municipales en las nuevas condiciones. Cada uno de ellos será un elemento imprescindible para que la Reforma triunfe. Estarán sometidos a la vigilancia crítica de la población. Y no solo en los aspectos técnico/económicos de la Reforma. Si la basura continua acumulandose en las calles y nadie la recoge, aunque sea con carretillas o con carretones y mulos, la poblacion llegará a la conclusion correcta de que la Reforma no esta funcionando bien. Y la actuacion sobre el funcionario inepto, que no sea capaz de comprender las opiniones negativas de la población, debería ser indicativo de que la Reforma ha significado un cambio. 

 

Será muy importante que la población perciba enseguida que este no es un Plan de medidas más, como las decenas que se han aprobado en estos ultimos años y que no han pasado de su explicación por los ministros correspondientes en la Mesa Redonda, presidida por Randy Alonso, sin que nunca haya convocado a los mismos ministros para que explicaran por qué sus planes de medidas no funcionaron. Ahora no podría ocurrir igual. El Presidente ha asegurado, y yo creo en su palabra, de que va a haber control y exigencia de responsabilidades. Debería todo comenzar ya. No esperar que la Burocracia indique que ya se puede y que mientras tanto los inspectores en todo el País sigan poniendo multas, extorsionando y “cobrando el barato”.

 

Para los jovenes de hoy, y tambien para los no tan jovenes pero que nacieron después del triunfo de la Revolución, cuando ya se habia realizado la Reforma Agraria y se habian realizado las grandes nacionalizaciones, la Reforma Económica y la introduccion del Mercado regulado por la Planificacion, podrá significar, con toda seguridad, la Revolución de la cual podrán sentirse orgullosos en el futuro y contarles a sus hijos, como cambió al País, lo hizo invulnerable economicamente, y creó las condiciones para un verdadero Socialismo, con innovación, sin explotación del hombre por el hombre, pero también sin pobreza ni necesidades insuperables para el Desarrollo. Podran construir un Verdadero Socialismo, utilizando las posibilidades que brinda el mercado, que tambien puede ser socialista.

28/06/26


Mírese a tiempo la mayor tormenta que se avecina y asegúrese el rumbo

Julio Carranza

En la actual reforma económica que, aunque tardía y aún difusa es sin dudas necesaria, como lo hemos argumentado por años, hay una cantidad importante de riesgos y amenazas diversas que deberían ser analizadas y enfrentadas inmediatamente, sin ambigüedades ni explicaciones superfluas; de lo contrario se podría acelerar el rumbo del país a un destino no deseado y probablemente terrible. Estamos frente a una tormenta enorme y muy peligrosa.

No pretendo ahora ir al detalle de todos esos riesgos y amenazas, eso lo haremos en otro próximo texto en preparación, pero sí pretendo referir aquí de manera más general pero clara y rápida este recio desafío. Por supuesto, vale aclararlo, que estoy lejos de hablar como quien se cree poseer toda la verdad; muy lejos de eso, solo pretendo, como siempre, aportar desde la honestidad y el estudio.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que la actual situación en Cuba tiene de un lado urgencias impostergables que deben enfrentarse con un plan de emergencia preciso, claramente identificable y discutido activamente con la población, con los dirigentes en las calles, pase lo que pase.

Las condiciones actuales de vida están al límite y eso se debe asumir con claridad y valentía política. Ya sabemos que la pretensión de la agresión externa es esa precisamente y en cierta medida lo van logrando; no se puede ser ciego ante esa realidad: agotar a una población fatigada que se mueve entre agresiones externas y errores e insuficiencias internas de todo tipo que se han dejado correr por mucho tiempo. 

Esto condiciona hasta la manera de pensar de mucha gente que no encuentra respuesta a sus principales angustias. No basta explicar aún con claridad sus causas, sino encontrar soluciones efectivas y creíbles, contra el viento y la marea; no hay otras opciones. Acaso no estamos viendo cómo avanza la ultra derecha en muchos casos fascista en todas partes; desde EEUU y América Latina hasta en muchos países de Europa, la gente votando a favor de sus victimarios, literalmente, por la influencia y la intervención imperial, sí, pero también por los tremendos errores de la izquierda, entre ellos la corrupción. En Cuba podría no ser diferente. Ante ese peligro estamos. Hasta corrientes anexionistas se han revivido. La miseria suele ser muy mala consejera cuando un pueblo reclama su bienestar. Allá lo saben bien, aquí deberíamos saberlo también.

Apagones extensos, de muchas horas que, además de hacer insoportable el verano y no dejar dormir como se debe, impiden conservar los pocos alimentos que se consiguen. Relacionado con lo anterior, los serios problemas en la distribución de agua, con sus inevitables impactos en la higiene doméstica y personal; una creciente acumulación de desechos sólidos, extrema en Ciudad de La Habana, y aguas albañales que, además de afectar seriamente las condiciones del entorno, son una amenaza latente para el estallido de epidemias y otras enfermedades. La falta de medicamentos esenciales y servicios hospitalarios, la desaparición de la vialidad pública, los ingresos que no alcanzan, los bancos que no funcionan, la indisciplina social y la aparición cada vez más preocupante de manifestaciones delictivas, algunas de ellas violentas, el cierre o afectación de actividades educacionales, la economía estancada y otras. El empobrecimiento de una parte amplia de la población, mucha de ella en la tercera edad y en un contexto de incremento de la desigualdades, ese tipo de evidencia se puede apreciar con sólo caminar la ciudad a cualquier hora del día.

Esta situación exige un tratamiento específico, concreto, urgente y efectivo. Para ello hacen falta, entre otros factores, recursos externos. De ahí que el problema de la deuda externa también debe asumirse como una prioridad en ese plan, para destrabar en alguna medida el flujo de créditos e inversiones desde donde se pueda. Pagar con activos es la alternativa más factible y se debe mover rápido con los cuidados del caso, obviamente.

Estás de arriba son las prioridades, las urgencias indispensables que requieren lucidez, conducción política certera e inmediata, más aún en un contexto de mayores desigualdades sociales que van haciendo su labor de zapa. Además de que no faltan los que han renunciado a toda alternativa de soberanía y manipulan a la opinión pública para conducirla a lo que han considerado ellos la salida más conveniente: esto es una política dócil y de fractura frente a las presiones actuales de EEUU.

Es preciso entender que el ciudadano común no está en las grandes parábolas o en la comprensión total de las causas profundas y ocultas de la situación que los afecta. Además de estar bajo el impacto de todo lo que circula en las redes, el ciudadano común está en la demanda concreta de ver una solución a sus problemas y es muy lógico que así sea. De manera coloquial alguien dijo: “Amor con hambre no dura”. Y así es; hay que comprenderlo como una realidad. Un pueblo hambreado y fatigado podría ser conducido a cualquier parte por los oportunistas que suelen aparecer en encrucijadas como esta. Así están jugando desde allá y hay los que le hacen el juego desde acá. No hay que perder de vista que la correlación de fuerzas los favorece y que el país no tiene las alianzas internacionales suficientes a las cuales apelar: se está solo frente a un destino incierto.

Ahora bien, además de esas urgencias, está la necesidad de transformar de manera profunda e integral un sistema económico que hace años está obsoleto, no funciona. Esa es otra dimensión del problema que, aunque claramente conectada con la anterior, precisa un abordaje diferenciado en diseño y tiempo. Confundir los dos planos sería un error de consecuencias muy negativas. En las 176 medidas propuestas esas distinciones y secuencias no quedan claras.

La posibilidad de volver a cometer un error de secuencia o de identificación difusa de prioridades está a la vista y podría ser definitivo. De otra parte está la diversidad de actores; por un lado los que ya mencioné arriba, que con un discurso a veces aparentemente coherente y fundamentado y otras veces burdo y agresivo alimentan en la práctica, quiéranlo o no, las pretensiones de dominación sobre este país. Y por otro lado otros, muchos dentro del país, que pretenden sacar ventaja de la actual reforma y enriquecer de manera espuria a personas o grupos, como ya vimos que sucedió en Europa del Este. No se trata de tener prejuicios con el sector privado y cooperativo, actores imprescindibles de la economía junto al sector público; se trata de definir reglas claras, estables, con todas las garantías legales  necesarias aseguradas, y construir mercados transparentes y regulados que impidan los privilegios y las influencias perversas. 

Acumulación e inversiones en base a la eficiencia y la competitividad, sí; justicia social y trabajadores empoderados para defender sus legítimos derechos, también. Es necesario reconstruir la credibilidad en todos los sectores sociales, muy afectada en los últimos años.

Hay que crecer, sin dudas, y crear todas las condiciones para ello, sin dogmas ni parálisis, con certezas y garantías. Pero a la vez que se crece se reparte, no con igualitarismo, obviamente, pero si con justicia social. No se puede confundir la economía con la repostería, donde para comerse el pastel primero hay que hacerlo. En economía se puede crecer y repartir a la vez. Pero de que hay que crecer, hay que crecer; y de que habrá desigualdades, las habrá. Pero que no nazcan del privilegio sino del mérito, del trabajo y la capacidad de cada cual. Lo que no debe faltar es la justicia social y las oportunidades para todos, además de la asistencia específica al que justificadamente la necesite. Ese no es un concepto abstracto, es muy concreto.

De ese tamaño es el desafío y no basta el anuncio de una más que necesaria reforma económica para solucionarlo a tiempo: es preciso ir más allá. Tomemos todos conciencia de esto y pongamos a toda Cuba primero.

28 de junio 2026

2 comentarios:

silvio dijo...

De Fidel Vascos:

Benavides, estoy preparando una primera evaluación de las nuevas medidas aprobadas por la Asamblea Nacional que espero concluir esta semana. Te adelanto algunas ideas motivadas por este artículo tuyo. Estoy de acuerdo con el rumbo que marcan las nuevas medidas. El socialismo hay que construirlo con mercado, con solidaridad y sin planificación burocrática de asignación de recursos materiales y financieros a las empresas. Es algo nuevo que los cubanos tenemos que diseñar y aplicar pues las medidas acaban de enterrar el modelo soviético de socialismo de Estado centralizado que heredamos de la URSS y el CAME y nos compulsa a constituir un socialismo a la cubana que no está muy cerca en el futuro pues antes hay que moverse por un largo período de transición en el cual seguirá existiendo la explotación del hombre por el hombre en el concepto marxista de la teoría de la plusvalía y del cual también hay que cuidarse para no instaurar en nuestro país la lógica del capital. Coincido que el peligro interno mayor es la burocracia neoestalinista que tratará de descarrilar las buenas intenciones de las medidas. La política de cuadros que mencionas debe democratizarse con una mayor participación de los ciudadanos y sus representantes electos. El próximo mes de julio tendrá lugar la sesión ordinaria de la ANPP en la cual se aprobará la Ley de organización de la Administración del Estado y presumiblemente se designarán nuevos ministros. Propongo que en este caso se comience con un nuevo método mediante el cual los ministros propuestos por el Presidente de la República presenten a debate ante las Comisiones Parlamentarias correspondientes en forma pública cuál será la política que aplicará durante su mandato y las metas concretas que se propone. Dentro de cinco años, sino antes, tendría que informar de su cumplimiento ante la misma Comisión. Con vista a acelerar los cambios legislativos que se necesitan para aplicar las nuevas medidas, quizás sea conveniente facultar al Presidente de la República mediante una Ley Habilitante que por Decreto Presidencial pueda modificar la legislación correspondiente sin dilación y sin necesarias consultas con otros cuerpos legislativos. Un abrazo.
Fidel Vascos

silvio dijo...

Lo increíble es que se haya insistido en algo que desde hace al menos cuatro décadas se sabía bastante defectuoso.