domingo, 28 de junio de 2026

Humberto Pérez. Adiós a un hermano

Julio Carranza

Acabo de recibir la muy triste noticia del fallecimiento de Humberto Pérez, gran economista, una personalidad muy influyente, gran revolucionario y para mí un hermano a quien agradezco mucho. Interminables fueron los diálogos que compartimos, los trabajos sobre la economía del país que revisamos juntos, los consejos y la información que recibí de él. Hace muy poco tuve que hacer una intervención sobre el 50 aniversario de la constitución del 76 y el me ayudó mucho, aún cuando ya estaba bastante delicado de salud. Cuándo escribimos el libro del 95, se leyó todo con muchísimo rigor y nos hizo sugerencias muy valiosas.

Hace apenas unos cinco años escribimos juntos (5 economistas), una renovada propuesta de reforma económica y se la hicimos llegar al gobierno. Nunca recibimos respuesta, ni oportunidad de discutirla.

Bajo Humberto estuvo la dirección de la economía de Cuba durante más de una década (75 al 86); fue el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento, más allá de algunos errores que se puedan señalar y que él mismo analizó muchas veces en su justa medida.

A Humberto se le debe en gran parte la reorganización que se realizó en el país en los años posteriores a la zafra de los Diez Millones; contribuyó notablemente al texto del Informe al Primer Congreso del Partido en 1975 y a la Constitución de 1976, a la nueva división político administrativa, al diseño y construcción de los órganos del poder popular y, por supuesto, al nuevo sistema de dirección y planificación de la economía que condujo desde su posición de Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación, JUCEPLAN.

La lucha revolucionaria de Humberto comenzó desde su tierra natal, Cabaiguán; allí se incorporó al movimiento 26 de julio y después del triunfo de la revolución tuvo un papel importante en el nuevo gobierno revolucionario establecido en la provincia de Las Villas.

Se formó como economista y llegó a ser de los más importantes del país, con contribuciones enormes; escribió un libro de texto que seguramente todo estudiante de economía recuerda. 

Estuvo involucrados en diferentes polémicas desde finales de los 60s hasta el final de su vida. Siempre las condujo con grandeza, lucidez  y honestidad, aún en la época en que era miembro del Buró Político.

Tuve la oportunidad de propiciar varios encuentros muy fecundos y llenos de enseñanzas entre él y los que en otra época lejana ya polemizaron con él --unos sabios también, hermanos mayores míos y que creo en aquella época llevaban gran parte de la razón, juntos revisamos aquellos tiempos--. Humberto lo hizo con una modestia y una sabiduría enormes, además con afecto de compañeros y amigos, también con simpatía; aportó sus puntos de vista de antes y de ahora y mucha información útil, no pública. Fueron horas de un diálogo extraordinario del cual yo, más joven, aprendí muchísimo, cosas que no están en los libros, pero sí en la historia. Algún día escribiré más sobre eso.

Creo que no se le ha dado aún el reconocimiento que merece; cosa de la cual era consciente pero aceptaba con sabiduría y grandeza. Hace poco una periodista le negó una entrevista porque decía no tener tiempo ni saber bien quién era el!. Sorprendente, porque el que no sepa quién era Humberto Pérez no puede saber mucho de lo que ha sido la historia de la revolución cubana durante estos 67 años. Él solo quería dejar su testimonio, porque sabía que era importante y sabía que el tiempo se le acababa.

El Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, donde laboro actualmente, le hizo el último homenaje más que merecido. Esto fue en diciembre de 2025. Debajo una foto de cuando se lo entregamos en su casa porque su salud ya no le permitía llegar a la ceremonia. Lo recibió con mucho orgullo y agradecimiento; lo colgó sobre su cama, la misma donde hoy falleció.

Además, Humberto fue un excelente padre; eso me consta porque lo vi muchas veces con Humbertico, con Gladita y con su hijo menor, Camilito. Gladita lo cuido hasta el último aliento. 

También fue un amigo fiel y solidario. Nunca traicionó sus ideas ni su historia. ¡Eso hoy vale mucho!

Todos sus amigos estamos hoy bajo el tremendo impacto de esta noticia. Cuba pierde a uno de sus hijos más prominentes.

Deja una amplia obra escrita y un ejemplo de vida que habrá de apreciarse más con el tiempo.

Gloria y memoria para Humberto Pérez González!

27 de junio 2026

3 comentarios:

silvio dijo...

LO HUMANO
Rosa Montero

Me acabo de enterar de algo tremendo: como más de la mitad de lo que vemos en internet ya está producido total o parcialmente por la inteligencia artificial (una contaminación que se conoce con el nombre de AI slop), una serie de empresas se han lanzado a crear repositorios del contenido humano de internet, fundamentalmente material anterior a 2022, que fue el momento de explosión de las IA, aunque también datos de fuentes de autoría verificada. Esto ya da bastante yuyu, pero lo más espeluznante es que el origen de este interés por cuidar de lo humano nace sobre todo por razones perversas, a saber, por un problema que las empresas tecnológicas detectaron y bautizaron como “colapso de modelo” y que consiste en que estaban empezando a alimentar sus IA con material producido por la IA, lo cual no sólo aumenta los sesgos, sino que además las vuelve repetitivas. Así que las grandes tecnológicas se han puesto a preservar lo humano para poder seguir dando de comer al monstruo.

En los últimos tiempos me viene a menudo a la memoria ese maravilloso libro que es Crónicas marcianas, de Ray Bradbury. Las crónicas nos cuentan cómo los humanos llegamos a un Marte imaginario (contra lo que la gente cree, no es una obra de ciencia ficción, sino fantástica) y, en sucesivas oleadas, nos las apañamos para exterminar a los marcianos nativos y para, después, destruir la Tierra, así que el puñadito de terrícolas que sobreviven en el planeta rojo pasan a ser los nuevos marcianos. Poderoso y poético, el texto está impregnado de una melancolía colosal. Es un canto punzante a las civilizaciones perdidas, a la muerte y el olvido de mundos enteros. Una música que cada día resuena más en mis oídos, porque vivimos tiempos crepusculares. La humanidad es un niño que, sentado en la orilla de un océano vacío e interminable, contempla cómo se pone el sol.

Hay otras iniciativas que intentan defender lo humano desde nuestro lado y no del de las máquinas. El año pasado la Asociación de Escritores de EE UU creó el sello Human Authored (autoría humana) con el que pretende marcar los libros para que el lector sepa lo que está leyendo; y, en España, los traductores han sacado un manifiesto defendiendo la traducción humana y están pensando en implementar un sello semejante. Debe de haber cientos o miles de propuestas así en todo el mundo. Pequeñas movilizaciones. Me animan y enardecen, pero no creo que consigan que el sol deje de descender hacia el mar tenebroso.

¿A qué llamamos lo humano, qué es ese tesoro de nuestro ser que tanto nos apena perder? Humano es ese bebé que intenta aprender a hablar, que se pone con torpeza de pie y cae de culo, curioso, atrevido, tierno e inocente. Pero Hitler también fue niño. Humano son ese horror de Trump y Netanyahu. Y los bestiales talibanes, los carniceros de Sudán, los terroristas de Hamás. Los violadores, los asesinos, los torturadores, los genocidas. Un escalón más abajo: los acosadores, explotadores, maltratadores, corruptos, aprovechados, estafadores y tóxicos. A lo mejor no nos merecemos sobrevivir. Acaba de salir un libro de divulgación científica fascinante, Vita, de Xabi Uribe-Etxebarria, en cuyos capítulos finales el autor se plantea, con una serena aceptación, si la inteligencia artificial no será quizá la próxima vida que pueble este planeta (es decir, los nuevos terrícolas tras nuestra desa­parición, como los nuevos marcianos del libro de Bradbury). Sí, puede que nos hayamos ganado la extinción.

silvio dijo...

Lo humano ... (2 y fin)

Pero, claro, lo humano también son esos médicos que están muriendo ahora en el Congo, contagiados por cuidar de los enfermos del terrible ébola (¿serías tú capaz de hacer eso? Yo me lo pregunto. ¿Eres, soy, de la mejor parte de lo humano?). Hay tanto bien en el mundo. En nosotros. Solo en mi vida, en mi pequeña vida, he sido bendecida por tantísimos actos de amor y de bondad, por parte de amigos y de extraños. Y luego está la belleza; la música, las artes plásticas, las hermosas palabras.

Todo esto, lo bueno y lo malo, desaparecerá como lágrimas en la lluvia, según la famosa frase del replicante de Blade Runner. Puede que sea pronto, en consonancia con el vértigo crepuscular en que vivimos, o en un futuro lejano pero inevitable (el Sol colapsará dentro de 5.000 millones de años). Nadie se acordará de nosotros, pero imagino las notas de Beethoven, de Mozart, de Shostakóvich o de Schumann atravesando como viento solar el vacío y silencioso espacio.

https://elpais.com/eps/2026-06-28/lo-humano.html

silvio dijo...

Díaz-Canel en la clausura del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, ayer 27 de junio de 2026:

Desde finales del año 2025, cuando discutimos la actualización del Plan de Gobierno, enfatizamos en acciones que hoy parecen sorprender a algunos, aunque estaban planteadas desde entonces, como la autonomía de la empresa estatal y de los municipios; las relaciones entre el Plan de la Economía y el mercado; las transformaciones a la inversión extranjera directa o la apertura de las posibilidades de inversión a los emigrados, entre muchas otras que hemos debatido en estos días.

Estamos actuando de manera coherente sobre la base de acciones para las cuales debíamos estar ya preparados, en condiciones de implementarlas, por las tantas veces que han sido mencionadas y analizadas.

Vale en este punto la autocrítica que debemos hacernos todos, comenzando por los máximos dirigentes del país y de sus organizaciones e instituciones, por la dilación en el tiempo en espera de una mayor conciencia colectiva con respecto a la necesidad de los cambios y de un contexto más favorable.

Ese error no nos está permitido repetirlo en esta circunstancia, por ello la exigencia que hemos impuesto de que cada medida tenga responsables y plazos, y que se rinda cuentas periódicamente sobre su progreso.

En función de ese objetivo se precisa acompañar el proceso con un serio diseño comunicacional, que incluya información sistemática sobre su progreso o dificultades, tomando en consideración todo lo que se debe modificar o eliminar. La misión fundamental de quienes responden por esta tarea será mantener al pueblo al día de cómo y en qué tiempo se cumple lo acordado.

Todas aquellas medidas o decisiones que tributen a desatar de inmediato las fuerzas productivas hay que aplicarlas sin demora. Para ello todos los actores económicos deben trabajar con una dinámica diferente a la actual, y lo que contribuya en esa dirección hay que priorizarlo, manteniendo la protección social.

Empresas estatales y actores económicos no estatales deben recibir el mismo tratamiento en función de sus aportes a la economía y a la sociedad. Es preciso articular armónicamente a todos en aras del desarrollo de la nación, del aporte al país, de la generación de riquezas imprescindibles para una justa redistribución.

Como ya expresé, hay una condición clara: tenemos la responsabilidad de cuidar todos los pasos que demos, de manera que no se incrementen las desigualdades, y en los casos en que se prevea que puede suceder debe acompañarse de planes para la atención a las familias, comunidades o segmentos de mayor vulnerabilidad.


Verlo completo aquí: https://www.granma.cu/cuba/2026-06-27/por-cuba-por-el-futuro-del-socialismo-seguiremos-resistiendo-trabajando-creando-y-venciendo-27-06-2026-18-06-26