Cuba abre el comercio de productos agrícolas al sector privado Afp
La Habana. El comercio de los productos agrícolas en Cuba, hasta ahora monopolio del Estado, se abrirá al sector privado, en un contexto de creciente liberalización de la economía de la isla.
Los agricultores independientes, las cooperativas, las pequeñas y medianas empresas privadas y los trabajadores por cuenta propia, quedan autorizados a comercializar productos agrícolas, según una nueva norma publicada el jueves en la Gaceta Oficial.
El Estado se encargaba de la comercialización de la gran mayoría de la producción agrícola, permitiendo a los productores vender directamente solo algunos excedentes.
A partir de ahora, el sector privado podrá ser intermediario entre los productores y acceder libremente a los mercados mayoristas y minoristas.
El Estado, sin embargo, mantendrá el control de los precios y de las exportaciones.
La producción agrícola cayó 52% en cinco años
Esta flexibilización se produce en un momento en que la producción agrícola cayó 52 por ciento entre 2018 y 2023, según datos del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana.
La isla, con 9.6 millones de habitantes, atraviesa desde hace seis años una crisis sin precedentes, resultado de la combinación del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, las debilidades estructurales de su economía centralizada y el fracaso de una reforma monetaria.
Frente a la crisis, el gobierno anunció recientemente varias reformas orientadas a una mayor apertura económica. A comienzos de marzo, autorizó la creación de empresas mixtas entre entidades estatales y actores privados locales.
Bajo la presión del bloqueo petrolero impuesto desde enero por Washington, también puso fin a su monopolio de importación de combustible, permitiendo a las empresas privadas realizar importaciones directas.
Estas empresas privadas habían sido nuevamente autorizadas en 2021, tras haber estado prohibidas durante cinco décadas, y desde entonces no han dejado de ganar terreno en el entramado económico.
A mediados de marzo, el gobierno también anunció que la diáspora, en particular los cubanos residentes en Estados Unidos, podrá invertir en la isla y ser propietaria de empresas privadas, sin proporcionar, no obstante, un marco jurídico preciso.
Diálogo por una Cuba sin racismo Yeilén Delgado Calvo
Por una Cuba sin racismo seguimos dialogando, afirmó la vice primera ministra Inés María Chapman Waugh, en el diálogo entre Estado y sociedad civil sobre racismo y discriminación racial, promovido este martes por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Comisión Nacional del Programa Color Cubano, en colaboración con la Asociación Cubana de las Naciones Unidas.
El encuentro –trascendió- se inserta dentro de los preparativos de la Isla para su examen ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, que tendrá lugar en Ginebra, Suiza. Ese proceso incluye la presentación de un informe, su análisis por expertos, las contribuciones de la sociedad civil, el diálogo los días 23 y 24 de abril, y las recomendaciones al Estado cubano.
Según se explicó, el país, que ya vivió exámenes anteriores en 2011 y 2018, concurre esta vez en mejores condiciones, pues desde entonces hasta ahora se creó un programa y una comisión al más alto nivel político y se ha experimentado el fortalecimiento del marco jurídico institucional, que incide de forma positiva en los derechos humanos; no obstante, el escenario actual de bloqueo recrudecido impone retos adicionales por las brechas de equidad que aún persisten.
Chapman Waugh aseguró, tras mencionar lo que se ha avanzado en la materia (leyes que sancionan la discriminación por color de la piel, la formación de los cuadros de dirección en el tema, un Observatorio, talleres territoriales, y el reconocimiento y apoyo a proyectos comunitarios) que ello revela la voluntad política, y también la distancia que persiste entre lo normado y la realidad.
Negar el racismo es traicionar la herencia, dijo, el Estado tiene el deber de crear políticas y rendir cuentas: cada paso que damos nos acerca a la Cuba que merecemos.
Entre las informaciones socializadas en el encuentro estuvo que, de las 38 recomendaciones hechas por el Comité, en 2018, 35 se han implementado; asimismo, desde que se creó el Programa Color Cubano, un año después, han tenido lugar unas 300 acciones de sensibilización con carácter formativo, 50 de las cuales son sistemáticas.
En un amplio debate, activistas, académicos, y otros representantes de la sociedad civil hablaron de temas como la necesidad de que la población gane en cultura jurídica; la importancia de investigar no solo el acceso, sino también la permanencia de las personas negras en los niveles medio superior y superior de enseñanza; la existencia de emprendimientos que agreden a las mujeres con sus mensajes en redes sociales; y las niñas y niños negros en la enseñanza artística.
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Cuba abre el comercio de productos agrícolas al sector privado
Afp
La Habana. El comercio de los productos agrícolas en Cuba, hasta ahora monopolio del Estado, se abrirá al sector privado, en un contexto de creciente liberalización de la economía de la isla.
Los agricultores independientes, las cooperativas, las pequeñas y medianas empresas privadas y los trabajadores por cuenta propia, quedan autorizados a comercializar productos agrícolas, según una nueva norma publicada el jueves en la Gaceta Oficial.
El Estado se encargaba de la comercialización de la gran mayoría de la producción agrícola, permitiendo a los productores vender directamente solo algunos excedentes.
A partir de ahora, el sector privado podrá ser intermediario entre los productores y acceder libremente a los mercados mayoristas y minoristas.
El Estado, sin embargo, mantendrá el control de los precios y de las exportaciones.
La producción agrícola cayó 52% en cinco años
Esta flexibilización se produce en un momento en que la producción agrícola cayó 52 por ciento entre 2018 y 2023, según datos del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana.
La isla, con 9.6 millones de habitantes, atraviesa desde hace seis años una crisis sin precedentes, resultado de la combinación del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, las debilidades estructurales de su economía centralizada y el fracaso de una reforma monetaria.
Frente a la crisis, el gobierno anunció recientemente varias reformas orientadas a una mayor apertura económica. A comienzos de marzo, autorizó la creación de empresas mixtas entre entidades estatales y actores privados locales.
Bajo la presión del bloqueo petrolero impuesto desde enero por Washington, también puso fin a su monopolio de importación de combustible, permitiendo a las empresas privadas realizar importaciones directas.
Estas empresas privadas habían sido nuevamente autorizadas en 2021, tras haber estado prohibidas durante cinco décadas, y desde entonces no han dejado de ganar terreno en el entramado económico.
A mediados de marzo, el gobierno también anunció que la diáspora, en particular los cubanos residentes en Estados Unidos, podrá invertir en la isla y ser propietaria de empresas privadas, sin proporcionar, no obstante, un marco jurídico preciso.
https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/04/10/economia/cuba-abre-el-comercio-de-productos-agricolas-al-sector-privado
Oni Acosta: Chico Buarque en Cuba: soñar despierto y con serpientes
Diálogo por una Cuba sin racismo
Yeilén Delgado Calvo
Por una Cuba sin racismo seguimos dialogando, afirmó la vice primera ministra Inés María Chapman Waugh, en el diálogo entre Estado y sociedad civil sobre racismo y discriminación racial, promovido este martes por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Comisión Nacional del Programa Color Cubano, en colaboración con la Asociación Cubana de las Naciones Unidas.
El encuentro –trascendió- se inserta dentro de los preparativos de la Isla para su examen ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, que tendrá lugar en Ginebra, Suiza. Ese proceso incluye la presentación de un informe, su análisis por expertos, las contribuciones de la sociedad civil, el diálogo los días 23 y 24 de abril, y las recomendaciones al Estado cubano.
Según se explicó, el país, que ya vivió exámenes anteriores en 2011 y 2018, concurre esta vez en mejores condiciones, pues desde entonces hasta ahora se creó un programa y una comisión al más alto nivel político y se ha experimentado el fortalecimiento del marco jurídico institucional, que incide de forma positiva en los derechos humanos; no obstante, el escenario actual de bloqueo recrudecido impone retos adicionales por las brechas de equidad que aún persisten.
Chapman Waugh aseguró, tras mencionar lo que se ha avanzado en la materia (leyes que sancionan la discriminación por color de la piel, la formación de los cuadros de dirección en el tema, un Observatorio, talleres territoriales, y el reconocimiento y apoyo a proyectos comunitarios) que ello revela la voluntad política, y también la distancia que persiste entre lo normado y la realidad.
Negar el racismo es traicionar la herencia, dijo, el Estado tiene el deber de crear políticas y rendir cuentas: cada paso que damos nos acerca a la Cuba que merecemos.
Entre las informaciones socializadas en el encuentro estuvo que, de las 38 recomendaciones hechas por el Comité, en 2018, 35 se han implementado; asimismo, desde que se creó el Programa Color Cubano, un año después, han tenido lugar unas 300 acciones de sensibilización con carácter formativo, 50 de las cuales son sistemáticas.
En un amplio debate, activistas, académicos, y otros representantes de la sociedad civil hablaron de temas como la necesidad de que la población gane en cultura jurídica; la importancia de investigar no solo el acceso, sino también la permanencia de las personas negras en los niveles medio superior y superior de enseñanza; la existencia de emprendimientos que agreden a las mujeres con sus mensajes en redes sociales; y las niñas y niños negros en la enseñanza artística.
https://www.granma.cu/cultura/2026-04-07/dialogo-por-una-cuba-sin-racismo
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