miércoles, 25 de febrero de 2026

Ayuda humanitaria de la ONU a Cuba, paralizada por el bloqueo energético de Estados Unidos

 Ap, Afp, Europa Press y Prensa Latina

La Habana. Los millonarios planes de ayuda humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para Cuba, que en dos años sufrió el embate de tres huracanes, sobre todo el devastador Melissa, corren el riesgo de retrasarse debido al bloqueo energético impuesto a la isla por Estados Unidos; mientras los apagones prolongados, el transporte limitado, los empleos amenazados y los precios al alza, afectan la vida cotidiana de los habitantes. 

“El acceso a combustible es urgente para poder responder y proteger a la población más vulnerable”, advirtió el coordinador de la ONU en la isla, Francisco Pichón.

En Cuba, de 9.6 millones de habitantes, el gobierno suspendió la venta de diésel y restringió la de gasolina. El transporte público se redujo sustancialmente y se duplicó el precio del pasaje de los pocos taxis privados y de los triciclos eléctricos de transporte colectivo que aún circulan en La Habana.

Si bien este año disminuyó aún más la disponibilidad de electricidad en comparación con 2025, esta baja está siendo mitigada con un aumento significativo de la producción de energía solar.

Cuba, que importa 80 por ciento de los alimentos que consume, tiene contenedores con frutas, verduras y otros productos paralizados en el puerto comercial de El Mariel, por falta de diésel para su distribución.

Ante todos estos retos, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reafirmó: “lucharemos, pelearemos, resistiremos, transformaremos y, sobre todas las adversidades y amenazas imperiales, ¡venceremos!”, enfatizó al dirigirse ayer a los miembros del Poder Popular (parlamento).

En tanto, Eric Martin, periodista de Bloomberg que cubre el Departamento de Estado estadunidense, informó que “la administración (del presidente Donald) Trump planea asegurar a las compañías energéticas que pueden vender petróleo y combustible a empresas privadas en Cuba, después de que una renovada campaña de presión estadunidense generó advertencias de una crisis humanitaria en la isla”, escribió en X.

Crece la solidaridad

Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, convocó al ex presidente estadunidense Barack Obama, también distinguido con ese galardón, a “asumir el compromiso con tu pueblo y con la humanidad.

“Es necesario reconocer tu gesto de acercamiento a Cuba al viajar a la isla y abrir la posibilidad de diálogo (…) Ahora puedes aportar tu experiencia a encontrar caminos alternativos y evitar el daño a un país que aporta a la humanidad la solidaridad médica, técnica y educativa”, añadió.

“Cuba no es una amenaza para Estados Unidos, tu país es una amenaza para Cuba, con las permanentes agresiones y mentiras durante décadas”, enfatizó.

En Georgetown, en la reunión de la Comunidad del Caribe, el primer ministro de Jamaica y presidente saliente del organismo, Andrew Holness, instó a “abordar la situación en Cuba con claridad y valentía (…) Es nuestro vecino caribeño. Sus médicos y maestros han prestado servicio en toda nuestra región (…) Debe quedar claro que una crisis prolongada no permanecerá confinada a la isla, afectará la migración, la seguridad y la estabilidad económica en toda la cuenca del Caribe”.

En España, 547 intelectuales, artistas, periodistas y activistas firmaron el manifiesto Dejen vivir a Cuba: Por la vida, la soberanía y la dignidad de un pueblo.

En contraste, el gobierno de Honduras cancelará un convenio con Cuba y pondrá fin a la permanencia de un grupo de 169 médicos de la isla que prestan servicios en el país centroamericano, confirmó el ministro de Comunicaciones, José Augusto Argueta.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/25/mundo/ayuda-humanitaria-de-la-onu-a-cuba-paralizada-por-el-bloqueo-energetico-de-eu

3 comentarios:

silvio dijo...

Jim Cason Y David Brooks: EU ha logrado casi lo imposible bajo mi dirección, afirma Trump

Alex Padilla responde a discurso de Trump: “hizo lo que mejor sabe hacer: mentir”

El senador demócrata Alex Padilla respondió al mensaje sobre el estado de la Unión pronunciado por el presidente estadunidense Donald Trump ante el Congreso de su país, y acusó al mandatario de “hacer lo que mejor sabe hacer: mentir”.

En su video difundido a través de sus redes sociales, Padilla acusa a Trump de mentir “sobre la economía, la aplicación de las leyes de inmigración de manera violenta y fuera de control”, y señaló que “pretende engañarnos sobre sus planes para manipular las elecciones este noviembre”.

Padilla indicó también que “el estado de nuestra Unión no se siente fuerte para todos”, al criticar a la administración Trump por no hacer más para controlar la inflación además de señalar a los republicanos que “suben nuestros costos médicos para financiar recortes de impuestos a multimillonarios”.

El senador denunció también la política de deportaciones del gobierno trumpista, al señalar que “agentes federales armados y enmascarados aterrorizan nuestras comunidades, atacando a personas por el color de su piel o por hablar español, incluyendo a inmigrantes con estatus legal y ciudadanos”.

“Este caos es producto de los caprichos peligrosos de una sola persona: Donald Trump”, concluye en su mensaje.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/24/mundo/alex-padilla-responde-a-discurso-de-trump-hizo-lo-que-mejor-sabe-hacer-mentir

silvio dijo...

Manifiesto "Dejad vivir a Cuba": cuando la cultura se planta ante el genocidio
Por José Sarrión Andaluz

Que Javier Bardem, Olga Rodríguez, Luis Tosar, Gabriela Flores o Ismael Serrano presten su nombre y su voz a un manifiesto de solidaridad con Cuba no es una anécdota. Es un síntoma de que la política de asfixia diseñada en Washington ha traspasado el umbral de lo denunciable para instalarse en lo intolerable. Cuando el hambre se convierte en arma de Estado, la cultura no puede callar.

El manifiesto «Dejad vivir a Cuba», impulsado por el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC) y que ya cuenta con un centenar de firmas de primeras figuras de la cultura en el Estado español, llega en un momento de gravísima emergencia. No se trata de un gesto simbólico ni de una declaración bienintencionada. Se trata de un acto de resistencia frente a lo que el filósofo camerunés Achille Mbembe ha denominado necropolítica: la capacidad soberana de decidir quién puede vivir y quién debe morir. Eso es, exactamente, lo que la Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump el pasado 29 de enero ha puesto en marcha.

La nueva Orden: genocidio programado

Conviene detenerse en la naturaleza de esta medida, porque su gravedad corre el riesgo de diluirse en el lenguaje técnico de los aranceles y las sanciones. Lo que Trump ha decretado no es una presión comercial adicional. Es la activación de un cepo energético total que, por primera vez en 64 años de bloqueo, cierra todas las vías de suministro de combustible a la isla. La invocación de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) permite imponer aranceles del 100% a cualquier país que comercie petróleo con Cuba.

Cuba, que importa el 60% del petróleo que consume y que depende de él para el 83% de su generación eléctrica, se enfrenta a un colapso anunciado. Esto no es una sanción. Es un genocidio programado. Es decidir qué hospitales no pueden seguir operando, qué niños no pueden ser atendidos en una incubadora, qué ancianos no tendrán acceso a sus medicamentos.

La pregunta que no debemos dejar de hacernos

¿Qué pasará si un día muere un niño en una incubadora por falta de electricidad? Esa pregunta no es retórica. Es la pregunta que el derecho internacional humanitario lleva décadas tratando de responder sin éxito. El bloqueo a Cuba ha sido calificado por expertos de Naciones Unidas como «castigo colectivo de civiles», una violación flagrante de los Convenios de Ginebra. Pero la comunidad internacional, en su hipocresía, lleva 33 años votando en la Asamblea General de la ONU la condena al bloqueo, mientras Washington sigue impunemente asfixiando a un pueblo.

La filósofa Hannah Arendt, al reflexionar sobre los totalitarismos, señaló que el primer paso para el exterminio es la destrucción de la persona jurídica: convertir al otro en un ser sin derechos, a merced de la arbitrariedad del poder. Eso es lo que el bloqueo busca: despojar a los cubanos de su condición de sujetos de derecho, reducirlos a un sujeto humillado cuya única salida sea la rendición o el éxodo. No es casual que las medidas se intensifiquen justo cuando Cuba, pese a todas las dificultades, sigue siendo un símbolo de dignidad anticolonial y de resistencia al imperio.

La cultura como trinchera teórica

Frente a esta racionalidad necropolítica, la cultura emerge como un espacio de resistencia no solo estética, sino ética. La cultura no es un adorno, ni un lujo, ni un entretenimiento. Es, como recordaba Edward Said, una forma de contranarrativa, un modo de disputar el relato del vencedor. Cuando los grandes medios silencian, cuando las cancillerías miran hacia otro lado, cuando la Unión Europea se pliega a las directrices de Washington, la voz de los artistas, los escritores, los cineastas, los pensadores, se convierte en una trinchera.

silvio dijo...

Manifiesto "Dejad vivir... " ... (2 y fin)

Las firmas que encabezan este llamamiento —Javier Bardem, Luis Tosar, Juan Diego Botto, Carlos Bardem, Willy Toledo, Ismael Serrano, Alberto Amman, Pedro Casablanc, y un larguísimo etcétera— representan lo mejor de nuestra tradición cultural: esa que no se vende, que no se pliega, que entiende que la libertad de crear va unida a la libertad de vivir con dignidad. A ellas se suman nombres fundamentales del periodismo y el pensamiento como Ignacio Ramonet, Olga Rodríguez, Pascual Serrano, Javier Gallego o Rafael Fraguas. Y también editores y libreros como Chus Visor, Aldo García o Mónica Grandes, que saben que un libro también es un acto de resistencia, que una librería puede ser un ágora, que la edición es también una forma de militancia.

La cultura como trinchera

Desde Antonio Gramsci sabemos que la hegemonía no se sostiene solo con bayonetas, sino con consenso cultural. Por eso es tan importante que la intelectualidad crítica, los creadores, los trabajadores de la cultura, asuman su papel al servicio de los pueblos que resisten. No se trata de una militancia partidaria en sentido estricto, sino de asumir que la producción cultural tiene una dimensión política ineludible. Quien calla ante el genocidio, lo legitima. Quien guarda silencio ante la asfixia de un pueblo, se convierte en su verdugo por omisión.

La iniciativa hermana «Let Cuba Live!», impulsada por personalidades de la cultura en Estados Unidos, demuestra que la solidaridad no entiende de fronteras y que, incluso en el corazón del imperio, hay voces que se levantan contra sus crímenes. Eso es lo que el teórico marxista Perry Anderson llamaría la «internacional de la conciencia crítica»: la constatación de que, frente a la globalización del capital, solo cabe una globalización de la solidaridad.

Por eso hacemos un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras de la cultura —actores, músicos, escritores, cineastas, académicos, editores, gestores culturales, profesores, estudiantes— a que se sumen a este manifiesto. A que envíen su nombre, su profesión y su organización (si así lo desean) a dejadviviracuba@proton.me. Que el próximo listado de adhesiones sea tan largo como la dignidad del pueblo cubano. Que la cultura española demuestre que no ha olvidado su tradición antifascista, su deuda con los exiliados, su compromiso con la libertad de los pueblos.

Cuba no es una causa lejana. Cuba es la prueba de que otro mundo es posible. Durante décadas, la isla ha compartido su medicina solidaria, su apoyo a las independencias africanas, su música, su literatura, su cine, su ejemplo de resistencia. Hoy, cuando el imperio aprieta el dogal, le debemos algo más que declaraciones: le debemos la movilización de nuestra inteligencia, de nuestra sensibilidad, de nuestra capacidad de indignación.

“¡Dejad vivir a Cuba!” no es una súplica. Es una exigencia ética y política. Es la afirmación de que, frente a la necropolítica del capital, la vida digna sigue siendo un horizonte irrenunciable.

https://mundoobrero.es/2026/02/16/manifiesto-dejad-vivir-a-cuba-cuando-la-cultura-se-planta-ante-el-genocidio/