viernes, 7 de febrero de 2025

Emergencia en la República Democrática del Congo

Desde marzo de 2022, olas sucesivas de violencia, acompañadas por un apabullante aumento de las violaciones de los derecho humanos de la población civil, han causado el desplazamiento de 4,6 millones de personas en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.

Los últimos combates en Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y en las áreas colindantes comenzaron en diciembre de 2024 y escalaron rápidamente, obligando a medio millón de personas a desplazarse en apenas un mes. Asentamientos de personas desplazadas que habían huido de sus hogares por episodios de violencia anteriores también fueron alcanzados por bombas, cobrando la vida de decenas de civiles, incluidos niños y niñas. Muchos se vieron obligados a huir una vez más, sin acceso a alojamiento, alimentos, ni servicios básicos.

El riesgo de que se produzcan más desplazamientos permanece alto, mientras el conflicto y la inseguridad siguen azotando la región. Asimismo, las necesidades de protección también han aumentado porque los ciclos de violencia impiden que las poblaciones desplazadas vuelvan a sus lugares de origen y a sus anteriores oficios; además, se deterioran cada vez más las condiciones en los espacios en los que se han asentado.

Los riesgos más marcados se multiplican y se combinan con las dificultades que ya enfrentaban las personas desplazadas, incluidos un brote de mpox, en 2024, y un pronunciado aumento de la violencia de género de la que son víctimas las mujeres y las niñas en situación de vulnerabilidad. Tan solo en la provincia de Kivu del Norte, se registró un aumento de los casos de violencia de género (de los 20.771 reportados a principios de 2023 a 27.328 en el mismo período de 2024), siendo los casos de violación el 63% de los incidentes.

En toda la República Democrática del Congo crece exponencialmente la necesidad de contar con más ayuda emergencial: son 27 millones las personas que necesitan asistencia humanitaria en 2025. De no solucionarse el conflicto en las provincias del este, la situación humanitaria y de desplazamiento podrá solo agravarse. 

Millones de personas se enfrentan al hambre

La República Democrática del Congo está envuelta en una compleja crisis humanitaria que dura décadas. La situación en el último año se ha deteriorado de forma gravísima debido al aumento del número de combates dentro del país, así como su intensidad.

La crisis ha multiplicado por ocho el nivel de hambre. Se han perdido cosechas enteras, generándose una grave escasez de alimentos. Millones de personas carecen de acceso a agua apta para el consumo y se ven obligadas a beber de fuentes que podrían estar contaminadas.

Más de trece millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgentemente. Cinco millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares para salvar sus vidas, originando la mayor crisis de desplazados de África. 

Reaparición del Ébola

El país también se enfrenta actualmente al segundo brote de ébola más grave del mundo, después de la epidemia de África Occidental de 2015, que se cobró más de 11 000 vidas.

Desde que se detectó este brote en agosto de 2018, el virus se ha propagado de 4 a 19 zonas sanitarias en dos provincias del este de la República Democrática del Congo: Kivu del Norte e Ituri.  Combatir el virus está resultando todo un desafío ya que se ha detectado en zonas de muy difícil acceso debido a la presencia de grupos rebeldes armados.

Aunque el número de casos está descendiendo paulatinamente, el brote sigue constituyendo una importante emergencia sanitaria de alcance internacional. Hasta el momento, se han reportado más de 3 400 casos y más de 2 200 personas han muerto. Mientras, cientos de miles de personas continúan desplazadas debido a la violencia y muchas viven en campos saturados en precarias condiciones.

https://www.acnur.org/mx/emergencias/emergencia-en-republica-democratica-del-congo

https://www.oxfam.org/es/que-hacemos/emergencias/crisis-en-la-republica-democratica-del-congo#

3 comentarios:

silvio dijo...

Entrevista al economista surcoreano Ha Joon Chang

“Los problemas de Estados Unidos no se resolverán con aranceles”
Por Andy Robinson

Autor de una decena de libros, entre ellos el clásico 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo (Debate, 2010), el economista iconoclasta Ha Joon Chang (Corea del Sur, 1963) ridiculiza tanto a Trump como a sus críticos del mainstream. En esta entrevista mantenida en el mes de enero, en el restaurante peruano Lima en el centro de Londres, Chang desdramatiza el peligro de una guerra comercial, a la vez que explica que no servirá para salvar la economía estadounidense en su épica batalla contra China. Lo que sí advierte es que, lejos de ser el enemigo del trabajador estadounidense y europeo, China y sus exportaciones han facilitado bienes de consumo baratos a lo largo de décadas que han mitigado el estancamiento de los salarios causado por la concentración del poder en Wall Street. Si Trump sigue adelante con los aranceles contra China impactará en el poder adquisitivo del trabajador-consumidor estadounidense.

Vuelven los aranceles, ¿qué le parece?

Como sabe, no estoy en contra de los aranceles. Pero, como en toda política económica, todo depende de para qué se utilizan. Lo único que permiten es crear un espacio en el que puedes hacer las políticas industriales con más libertad. El proteccionismo asimétrico que existió durante un tiempo en los años cincuenta, sesenta y setenta fue esencial para el auge de las economías asiáticas. En Japón, o Corea del Sur, los gobiernos tuvieron que subsidiar enormemente la exportación para que las empresas nacionales pudieran producir a escala y luego crecer e invertir. Si haces estas otras cosas juntas, los aranceles pueden funcionar. Poner aranceles sin más no sirve. Pero, con Trump, no veo ningún otro plan. Imagínense si Corea del Sur hubiera tenido libre comercio de automóviles en los años setenta. No existiría Hyundai ni Kia.

Samsung aún estaría fabricando textiles sin las políticas comerciales e industriales. Lo dice en su libro Economía comestible.

Así es. Sí. Samsung inicialmente estaba refinando azúcar y haciendo textiles. Hasta cierto punto, la transformación fue posible gracias a un régimen comercial liberalizado entre las economías avanzadas en aquellos años que dio un poco de espacio a los países en desarrollo para usar aranceles.

Y supongo que eso se ha incorporado a la mitología victimista del trumpismo, que de alguna manera justifica esta fase de proteccionismo. Es como si dijeran: “¡Les dimos demasiado espacio a los asiáticos! Ahora lo recuperáremos”.

Sí, eso es cierto. Pero, por otro lado, ese tipo de retórica absuelve de responsabilidad a la élite estadounidense, especialmente a la élite financiera, Quiero decir que al permitir que estos países se industrialicen y exporten a EEUU, los capitalistas estadounidenses han podido congelar los salarios nacionales durante décadas. Básicamente, la clase trabajadora estadounidense no ha visto un aumento de sus salarios en medio siglo, desde los años setenta. Pero eso era posible políticamente porque han estado importando productos mucho más baratos del este de Asia; primero de Japón y luego de Corea del Sur y de China. Y en segundo lugar, con la desregulación financiera, el consumidor en Estados Unidos podía endeudarse mucho. Ahora advierten que la morosidad de las tarjetas de crédito en EEUU está aumentando rápidamente.

silvio dijo...

Los problemas de Estados Unidos... (2)

Y los aranceles de Trump, ¿quitarán esa válvula de escape que ha mitigado el efecto del estancamiento salarial?

Claro. Si no haces nada para mejorar la base industrial aprovechando el espacio creado por los aranceles, entonces todo va a ser más caro. Al igual que en el caso de Asia, el primer proteccionismo de EEUU en el siglo XIX era una protección de la industria naciente, en el sentido de que se creaba un hueco para que crecieran nuevas industrias. Eso funcionó. Pero hay que recordar que, actualmente, en esta economía estadounidense altamente financiarizada, la rentabilidad de las inversiones manufactureras es, por lo general, demasiado baja si se compara con las finanzas. Porque tienes muchas oportunidades especulativas. Las grandes empresas estadounidenses en los últimos años han sido un cajero automático para que inversores en Wall Street extraigan dinero de las empresas. Así que los problemas de EEUU no se resolverán con aranceles.

¿Qué efecto tendrá si Trump desmantela el acuerdo de libre comercio entre México, Canadá y Estados Unidos?

Mi opinión es que, en realidad, estos acuerdos de libre comercio no hacen mucho para aumentar el comercio. Porque sí, EEUU compra más de México, pero entonces no compra tanto de Brasil o de otro país. El comercio se determina, sobre todo, por el volumen de actividad económica en las economías que forman parte del acuerdo.

Si van en serio, ¿los aranceles que Trump amenaza con imponer provocarían un fuerte trastorno económico en el resto del mundo?

Si pusiera el 100%, sí. Pero eso no lo puede hacer. Si sube el arancel del 0% al 10% no habrá gran diferencia. Obviamente, Trump no va a acabar con el mundo de los mercados abiertos. Es mucho más difícil cerrar la economía que en periodos anteriores. Porque ahora las cadenas de suministro están organizadas a nivel global. Si se tratara de países que fabrican y exportan el producto final, entonces esta clase de medida arancelaria podría tener más impacto. Pero ahora en el producto final hay insumos de siete fábricas distintas en cuatro países diferentes. No pueden simplemente detenerlo. Es decir, que, a pesar de toda esta retórica, tendrán que seguir haciendo las cosas más o menos como antes.

Recuerdo que, cuando tuvimos aquel almuerzo el año pasado, todo el mundo hablaba del fin de la globalización. Usted dijo que se sentía realmente escéptico con la idea de que van a poder excluir a China de la economía mundial.

Sí. De ninguna manera. Quiero decir, China tiene el 17% o 18% de la economía mundial. Posee el 13% de los bonos del Tesoro de EEUU. Representa algo así como el 14% del comercio exterior de EEUU. No hay forma de hacer funcionar la economía mundial sin China.

¿Cómo va a cuadrar Trump el círculo de haber creado un ambiente político en el que casi el 90% de los estadounidenses piensan que Beijing tiene que ser eliminada de la faz de la Tierra, si al mismo tiempo dependen completamente de China?

Cuando se trata de tecnologías relacionadas con lo militar, los estadounidenses van a hacer todo lo posible para detener a China. Pero aparte de eso, ¿pueden realmente dejar que China, por así decirlo, se aleje de Estados Unidos? No. No pueden. China es el epicentro de la cadena de suministro global.

silvio dijo...

Los problemas de Estados Unidos... (3 y fin)

Hablan de un proceso de acercamiento de la cadena de suministro a EEUU por motivos geopolíticos...

Es cierto; eso está sucediendo. Pero es muy marginal. No va a cambiar el panorama fundamental. Es decir, es importante que Intel haya abierto su primera fábrica de microchips en Asia, no en China sino en Malasia. Pero esa es solo una de… dios sabe cuántas fábricas de chips hay en China. Así que sí, soy muy escéptico con que eso se pueda cambiar, aunque se quiera. Y lo que es más importante, la élite estadounidense realmente no quiere cambiarlo. Así que Trump tendrá que adaptarse a las nuevas realidades de la economía mundial, en la que Estados Unidos y Europa no son ni la mitad de dominantes que antes. La velocidad a la que China está ascendiendo es asombrosa. Siempre he creído que China llegará a disputar el liderazgo económico, pero está sucediendo más rápido de lo que pensaba. Porque ahora hay muchas áreas en las que los chinos están por delante de todos los demás. Y en otras muchas, están prácticamente a la altura de los demás.

Es interesante que desdramatice el planteamiento de aranceles porque muchos economistas dicen que corremos el riesgo de una repetición de la Gran Depresión.

Efectivamente. La élite de Davos, cada vez que sale la palabra “proteccionismo”, responde: “¡Oh. Es el fin del mundo, la Gran Depresión!”. Pero incluso la famosa guerra comercial de los años treinta no fue responsable de la caída del comercio o Gran Depresión. Los aranceles estadounidenses siempre habían sido muy altos y la famosa ley arancelaria Smoot-Hawley de 1930 los aumentó un poco, digamos del 40% al 50%. Eso por un lado. Y por el otro, si miras los datos, en realidad fueron muy pocos los países que elevaron significativamente los aranceles durante la Gran Depresión. España fue una excepción. Hubo algunos países con economías más débiles, como España e Italia, que los aumentaron bastante, pero en el resto de países no aumentaron mucho. En Reino Unido, el arancel promedio pasó de cero a cerca del 5%.

Bueno, Trump está hablando de aranceles más altos...

Sí. Pero en tercer lugar, y lo más importante, los historiadores económicos han demostrado que la caída del comercio internacional durante los años treinta se debió principalmente a la caída de la demanda porque las economías estaban deprimidas. Y también por la falta de crédito comercial. Porque cuando exportas, muy a menudo prestas dinero a quienes compran tus productos para que los compren. Así que los historiadores han demostrado que debido a la crisis financiera de 1929, los bancos dejaron de prestar y eso agravó la caída del comercio.

Lo mismo pasó después de la crisis del 2008.

Exactamente. Y en ese momento nadie aumentó realmente los aranceles, pero el comercio mundial se desplomó. Eso demuestra que los aranceles son mucho menos importantes para el comercio que la demanda.

Si los aranceles son una herramienta para que los países en desarrollo cierren la brecha, los acuerdos de libre comercio benefician a las economías avanzadas en algún sentido, ¿no?

Por supuesto, a largo plazo, estos acuerdos de libre comercio son importantes. Porque si firmas un acuerdo de libre comercio entre una nación avanzada y una nación atrasada, básicamente congelas las relaciones en favor del país avanzado. Es más, en muchos de estos acuerdos de libre comercio, en realidad no se trata solo de comercio. Hay acuerdos sobre inversión y desregulación financiera, sobre las indemnizaciones por el daño que puede causar la regulación nacional a los beneficios de los inversores multinacionales. Y también sobre la protección de los derechos de propiedad intelectual.

https://ctxt.es/es/20250201/Politica/48523/andy-robinson-entrevista-Ha-Joon-Chang-economista-china-aranceles-eeuu-depresion-comercio-demanda.htm