viernes, 20 de marzo de 2026

Pablo Iglesias, Gerardo Pisarello y Javier Sánchez Serna viajan a Cuba para entregar 20 toneladas de ayuda humanitaria

El País (España):

El exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias viaja este fin de semana a Cuba para participar en la entrega de 20 toneladas de productos de higiene, medicamentos y alimentos en el marco de la iniciativa Nuestra América, Convoy a Cuba, en la que también participan el coportavoz de los Comunes Gerardo Pisarello, el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna y otros líderes políticos de izquierdas y activistas de todo el mundo para tratar de ayudar a la isla tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos y ante la escasez de hidrocarburos. 

Con esta expedición, la iniciativa prevé llevar a la isla más de 20 toneladas de productos de higiene, medicamentos y alimentos mediante barcos por el Caribe y vuelos de carga procedentes de diversos puntos del mundo, como España, México, Estados Unidos, Argentina, Reino Unido o Francia, entre otros. Según han recogido los organizadores en su web, todos los participantes se encontrarán en el Malecón de la capital cubana, donde el convoy convergerá el 21 de marzo “en un acto de solidaridad con el pueblo cubano”.


“En unas horas tomaré un vuelo con destino a La Habana”, anunció Sánchez Serna este jueves en su perfil en X. “En este contexto del bloqueo criminal de Trump contra Cuba, me uno a la flotilla solidaria que va a entregar 20 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba. No lo haré solo, por supuesto, me acompañan amigos queridos como Pablo Iglesias, como Gerardo Pisarello o la secretaria internacional de Podemos, María Teresa Pérez, lo hacemos porque no podemos dejar sola a Cuba”, añade el diputado de la formación morada.


“Dejar que Washington pueda machacar, asfixiar a los países que quiera solo va a dejar un mundo mucho peor y, a medio plazo, va a socavar nuestra propia soberanía. España y Cuba tienen profundos lazos humanos, culturales y económicos, y nosotros tenemos que defenderlos también frente a Trump”, apunta Sánchez Serna en su publicación antes de pedir al Gobierno que denuncie el “bloqueo criminal de Trump contra la isla”. 


Durante estos días ya han llegado algunos participantes de este convoy internacional. En uno de los primeros grupos en llegar se encuentra la exministra de Trabajo colombiana Clara López, candidata en las elecciones presidenciales de 2026. López declaró a la televisión cubana que la delegación que la acompaña viene a expresar su “solidaridad total” con Cuba y es portadora de una tonelada de alimentos, medicinas y materiales “como símbolo”. “Sabemos que es totalmente insuficiente, pero también venimos con propuestas porque hay que romper ese bloqueo. Hay que regresar al multilateralismo y a lo que ordena la carta de Naciones Unidas. No puede haber sanciones unilaterales como las que ha sufrido el pueblo cubano durante más de sesenta años”, añadió.


La iniciativa Nuestra América, Convoy a Cuba fue presentada este miércoles por el que fuera líder laborista Jeremy Corbyn, la exministra colombiana Clara López y el exvicepresidente español Pablo Iglesias, entre otros políticos y líderes de izquierdas. En la presentación en Barcelona, Gerardo Pisarello reivindicó los “profundos vínculos de hermandad entre Barcelona y Cuba”. “No podemos darle la espalda a un pueblo digno y hermano que hoy sufre un asedio injustificable” en referencia a las nuevas restricciones energéticas y las amenazas de intervención por parte de Estados Unidos, que agravan “una situación insostenible y vulneran”, alertó.


https://elpais.com/espana/2026-03-20/pablo-iglesias-gerardo-pisarello-y-javier-sanchez-serna-viajan-a-cuba-para-entregar-20-toneladas-de-ayuda-humanitaria.html

3 comentarios:

silvio dijo...

Ante una Cuba a oscuras, encendamos las conciencias
Por Íñigo Martínez Zatón

Hace unos años nos alarmábamos con los capítulos de la serie británica Years Years dónde veíamos a una extremista de primera ministra británica o una bomba nuclear lanzada en pleno siglo XXI. Hoy en día nos cuesta distinguir qué es trama y qué, realidad. Empezamos 2026 con el secuestro del presidente de Venezuela por parte de EEUU, con la continuidad del genocidio sionista en Palestina, con la masacre de civiles iraníes por parte de su gobierno y, ahora, por la guerra ilegal contra Irán. La guerra de Rusia contra Ucrania se cronifica, Trump ataca verbalmente a la UE y en el seno de ésta se acrecientan las contradicciones entre el seguidismo y las posiciones que aspiran a un papel autónomo de la UE.

Vivimos un momento histórico en el que las normas que deberían proteger a los pueblos parecen papel mojado frente a la lógica de la fuerza. En este contexto global de poli-crisis, quisiera centrar la mirada en un pueblo hermano que sufre una ofensiva menos visible que una guerra abierta, pero igualmente profunda y asfixiante. Me refiero al pueblo cubano.

Este no pretende ser un artículo de defensa ideológica del proceso político cubano. No pretende negar errores, rigideces económicas, ni carencias reales que han marcado la vida cotidiana de la isla durante décadas. Tampoco busca idealizar su historia ni su presente. Pretende ser, ante todo, una llamada de atención ética.

Porque lo que está en juego en Cuba no es un sistema político. Es un principio fundamental del derecho internacional, y diría que de la vida en común: el derecho de un pueblo a vivir sin ser sometido a una asfixia económica que condiciona su desarrollo, su bienestar y, en última instancia, su dignidad colectiva por parte de una gran potencia.

Durante décadas, la isla ha mantenido indicadores sociales comparables a los de países desarrollados. Antes de la pandemia, la esperanza de vida rondaba los 78-79 años, prácticamente equivalente a la media de la Unión Europea y cercana a los más de 83 años de España. La alfabetización es universal, la sanidad pública alcanza a toda la población y la tasa de médicos por habitante se encuentra entre las más altas del mundo.

Sin embargo, estos logros conviven con una vulnerabilidad estructural profunda. Cuba es una economía pequeña, dependiente de las importaciones y con una fuerte necesidad de importar energía. Esa fragilidad se ha visto amplificada durante décadas por un sistema de sanciones económicas por parte de EEUU, sin precedentes en su duración y alcance y endurecidas con saña por Trump que amenaza con intervenir directamente.

Según los informes presentados cada año ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el ilegal embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos ha provocado pérdidas acumuladas superiores a los 160.000 millones de dólares.

Pero esas cifras sólo cuentan una parte de la historia. El bloqueo se siente en lo cotidiano: en medicamentos o equipamiento que no pueden comprarse en mercados cercanos como México porque contienen patentes estadounidenses; en transferencias bancarias rechazadas por miedo a sanciones de Washington; en barcos que evitan atracar en puertos cubanos para no perder acceso al mercado norteamericano, etc.

No es una política abstracta: es una presión constante sobre la vida diaria de millones de personas.

Uno de sus impactos más duros —y menos visibles— recae sobre la infancia. Informes presentados ante Naciones Unidas y evaluaciones de organismos como UNICEF han señalado que las sanciones dificultan gravemente la importación de medicamentos pediátricos, equipos médicos y alimentos básicos. En los últimos años, hospitales cubanos han informado de obstáculos para adquirir fármacos oncológicos infantiles, reactivos de laboratorio y piezas de repuesto para equipos de diagnóstico, que deben comprarse a través de intermediarios lejanos con sobrecostes significativos.

silvio dijo...

Ante una Cuba ... (2 y fin)

A ello se suman los apagones, como el de este lunes, provocados por la escasez de combustible y las limitaciones para modernizar el sistema energético, que afectan a la refrigeración de vacunas, al funcionamiento de incubadoras y a la conservación de medicamentos sensibles.

En el ámbito alimentario, agencias internacionales confirmaron que el país tuvo que solicitar apoyo urgente para garantizar leche en polvo destinada a decenas de miles de niños pequeños, una situación inédita que evidencia cómo las restricciones financieras, comerciales y logísticas repercuten directamente en la seguridad nutricional infantil.

Así, el bloqueo no se traduce solo en indicadores económicos: se manifiesta en hospitales con limitaciones tecnológicas, en familias que viven cortes eléctricos prolongados y en menores cuyo acceso a tratamientos o alimentos esenciales depende de complejas cadenas de importación condicionadas por sanciones externas.

El impacto resulta especialmente visible en el sector energético. Cuba depende históricamente de la importación de combustibles para cubrir más del 60 % de su consumo. Las sanciones reforzadas desde la administración de Donald Trump han restringido el acceso a petróleo, financiación y transporte marítimo, provocando déficits eléctricos que en momentos críticos han superado el 30 % de la demanda nacional.

Para comprender la magnitud, basta imaginar que España dejara de recibir simultáneamente el gas procedente de Argelia y el petróleo del exterior, ahora desde EEUU.

Ante esta situación, la isla ha iniciado una transformación silenciosa pero estratégica: una apuesta acelerada por las energías renovables. El despliegue de parques solares y sistemas descentralizados busca reducir la dependencia del combustible importado y reforzar la soberanía energética del país. Esta transición no es solo climática: es una cuestión de soberanía.

Mientras tanto, la comunidad internacional mantiene una posición clara. Desde 1992, la Asamblea General de Naciones Unidas ha votado de forma anual y abrumadora contra el bloqueo, considerándolo contrario a principios esenciales del derecho internacional, como la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia y la libertad de comercio.

Pero más allá del debate jurídico, la cuestión es profundamente moral. Cuando las sanciones afectan al acceso a medicamentos, alimentos, energía o tecnología básica, dejan de ser una herramienta política para convertirse en una forma de castigo colectivo, un crimen de guerra. Y ningún castigo colectivo puede ser compatible con los derechos humanos.

Como escribió José Martí, la dignidad del ser humano cabe en un grano de maíz (o en poder encender la luz). Defender hoy el derecho de Cuba a vivir sin asfixia significa defender un principio universal: que ningún pueblo puede ser obligado a elegir su futuro bajo coerción externa.

Lo que está en juego va mucho más allá de una isla del Caribe. En el futuro del pueblo gazatí, en la posibilidad de que el pueblo de Sudán viva sin guerra, en la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, se está decidiendo algo mucho más grande: el futuro mismo del derecho internacional. Se está decidiendo si las normas que protegen a los pueblos seguirán teniendo valor o si serán definitivamente sustituidas por la ley del más fuerte. Se está decidiendo si la dignidad humana será un principio universal o una excepción geopolítica.

https://www.publico.es/opinion/columnas/cuba-oscuras-encendamos-conciencias.html

silvio dijo...

Cuba no puede recibir petróleo ruso, advierte el Tesoro estadunidense
Afp, Reuters y Sputnik

Washington. Al aumentar la presión contra Cuba, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos advirtió ayer que la isla no puede obtener petróleo ruso, mientras dos buques cargados con cientos de miles de barriles de combustible, uno con bandera de Rusia y otro de Hong Kong, se dirigen a la isla en medio de la crisis energética, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por el presidente Donald Trump.

La cadena CNN, que citó a la firma de análisis marítimo Kpler, informó que el petrolero Sea Horse, de bandera hongkonesa, lleva consigo 200 mil barriles de diésel, mientras el Anatoly Kolodkin, que podría llegar a la isla la siguiente semana, carga con 730 mil barriles de petróleo ruso.

Washington modificó esta semana el levantamiento de sanciones concedido a los petroleros rusos en alta mar debido al impacto en los precios por la guerra contra Irán, aunque precisó que los cargamentos con destino a Cuba y Corea del Norte siguen sujetos a las restricciones.

La orden de liberalización original sólo exceptuaba las transacciones que involucraran a Teherán, ahora precisó que dicha venta de crudo a La Habana y Pyonyang también está prohibida.

Los suministros de petróleo, alimentos y otros bienes hacia territorio cubano se desplomaron luego de que Trump ordenó una política de asfixia contra la nación caribeña, sin la llegada de ningún buque tanque procedente del extranjero.

Anuncian envío de 60 mil toneladas de arroz chino

En contraparte, la embajada de Cuba en China anunció el primer envío de 60 mil toneladas de arroz y reafirmó los lazos de amistad y solidaridad entre ambas naciones “ante la adversidad”.

“El primer envío de las 60 mil toneladas de arroz ofrecidas por la República Popular China zarpa rumbo a Cuba. Ante la adversidad, la solidaridad de los verdaderos amigos prevalece y demuestra que Cuba no está sola”, aseveró la sede diplomática en una publicación en su cuenta de X.

También arribaron antier a la isla los primeros miembros del convoy humanitario Nuestra América, que llevará 20 toneladas de ayuda.

En Florida prevén “éxodo”

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, alertó sobre un posible “éxodo” del pueblo cubano si continúa la crisis.

“No sé qué va a pasar en Cuba. Si hay más turbulencias allí, podría haber un éxodo”, declaró el gobernador republicano a Politico.

“No queremos ver una enorme cantidad de gente llegando a las costas de los Cayos de Florida. Por eso estamos trabajando en esas contingencias. Y la administración Trump está de acuerdo”, agregó.

En este contexto, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis Donovan, aseveró que su división no ensaya una invasión a la nación caribeña, ni se prepara para tomar el control militar de la isla, pero sí “está preparado para hacer frente a cualquier amenaza contra su embajada, defender su base en la bahía de Guantánamo y gestionar cualquier migración masiva procedente de La Habana”.

Donovan habló en una audiencia en el Senado centrada en el uso cada vez más enérgico que el mandatario republicano hace del ejército en América Latina, donde su gobierno intenta imponer la idea de que la región entra en la zona de influencia de Washington.

En medio de la crisis, las autoridades cubanas priorizan el uso de vehículos eléctricos para “revitalizar” áreas como la salud y los servicios fúnebres, en medio de la crisis energética ocasionada por el bloqueo estadunidense.

Juan Carlos Pino, mecánico cubano, modificó su Fiat Polski de 1980, fabricado en Polonia, para que funcionara con carbón vegetal, un combustible más barato y abundante que la gasolina, relató Reuters.

Al cierre de esta edición y en cumplimento de los acuerdos migratorios suscritos, regresaron a Cuba en un vuelo procedente de Estados Unidos 117 migrantes sin papeles, con lo que suman 427 los retornados en los primeros tres meses del año, informó Cubadebate.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/03/20/mundo/cuba-no-puede-recibir-petroleo-ruso-advierte-el-tesoro-estadunidense