domingo, 8 de marzo de 2026

8 de marzo

 Laidi Fernández de Juan 

Desde hace ciento quince años se celebra el Día de la Mujer en varias partes del mundo. Comenzó en el año 1911, a propuesta de la destacada comunista alemana Clara Zetkin, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en 1910, en Copenhague, Dinamarca. 

El acto conmemorativo tiene varios antecedentes. El 8 de marzo de 1857, un grupo de obreras textiles tomó la decisión de salir a las calles de Nueva York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban. Distintos movimientos se sucedieron a partir de esa fecha. El 5 de marzo de 1908, Nueva York fue escenario de nuevo de una huelga polémica para aquellos tiempos. Un grupo de mujeres reclamaba la igualdad salarial, la disminución de la jornada laboral a 10 horas, y un tiempo para poder dar de mamar a sus hijos. Durante esa huelga, perecieron más de un centenar de mujeres quemadas en una fábrica de Sirtwoot Cotton, en un incendio que se atribuyó al dueño de la fábrica como respuesta a la huelga. 

Cuba tiene el mérito histórico de estar entre las naciones de América Latina –y en general del tercer mundo– que celebraron por primera vez el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En el año 1931, bajo el terror implantado por la dictadura del presidente Gerardo Machado, grupos de combativas trabajadoras manuales e intelectuales aglutinadas por la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC) y la Federación Obrera de La Habana y otras organizaciones vinculadas al Partido Comunista efectuaron el acto que estrenó la celebración de la significativa efeméride. 

Desde entonces, mucho ha llovido, y aunque se han alcanzado contundentes logros, la batalla por el reconocimiento que merecemos, y la igualdad que nos corresponde, no ha cesado. Ilustres nombres de cubanas acreditan nuestro carácter indómito, desde las míticas Ana Betancourt, Mariana Grajales, hasta las contemporáneas Lidia y Clodomira, Tania, Haydeé, Vilma, Celia, Melba: muchas mujeres nos han guiado, y continúan mostrando nuestra irrevocable condición de batalladoras. Rindo tributo a todas, y, en aras de personalizar esta página, y acercarme a alguien íntimo, evoco la figura de quien me mostró el camino por el cual yo debía transitar, sin permitir que ningún obstáculo me amedrentara. Obviamente, me refiero a mi madre. Trabajadora desde sus dieciséis años, se mantuvo impartiendo clases hasta el fin de sus días, setenta años después de haberse parado frente a un aula por primera vez. Curiosamente, el año de su nacimiento coincide con la primera vez que se celebró en Cuba el Dia de la Mujer. Me estremece el dato, como si al nacer, ya viniera mi madre con la encomienda de ser lo que efectivamente fue: Una mujer valientísima. La recuerdo llevándome a su trabajo cuando yo aun no tenía edad para asistir a la escuela. Algunas de sus alumnas la ayudaban, mientras ella cargaba conmigo y con el proyector, que en aquella época se requería para pasar diapositivas. El aparato, que parecía una mole y pesaba como tal, (era antiquísimo), pertenecía a mi madre, de forma que había que llevarlo y traerlo del aula a nuestra casa constantemente. Igual sucedía con unas cajas metálicas, también pesadísimas, donde estaban archivadas todas las diapositivas que ella había ido atesorando desde sus tiempos de estudiante. Jamás escuché a mi madre quejarse por su labor de cargadora de tales equipos antediluvianos. En general, no se lamentaba. Batalló muchas veces, eso sí: cuando intentaron que su departamento desapareciera y se integrara a otra materia docente; cuando trataron que el creativo taller de la Crítica –ingeniado por ella-- no se considerara asignatura primordial; o si de alguna manera se minimizaba la labor de la Universidad como centro de formación de críticos de arte, mi madre dejaba de ser la dama finísima que era, para convertirse en una leona desafiante. Para ella, no existía obstáculo posible. Fue la primera persona a quien escuché defender a la mujer con vehemencia. Su agudeza, su inteligencia y sobre todo, su valentía, la compulsaron a preponderar la condición de mujer ya fuera como creadora, como objeto/sujeto de arte, como tema artístico en su sentido más amplio. Estudió, divulgó y promocionó la labor de la mujer tanto como sus fuerzas se lo permitieron. Fuera del ámbito académico, sus inquietudes no cesaban. La recuerdo inconforme por cosas que aun hoy encuentro insolutas (e insólitas), y pondré un ejemplo: ¿Por qué razón no compiten hombres y mujeres juntos en los campeonatos de ajedrez? solía preguntar siempre que se acercaban las olimpíadas. Nosotros, su familia, no supimos qué responder. 

Consagrada a su trabajo por encima de todo, mi madre constituye no solo la persona ejemplar que sus incontables alumnos veneran, sino mi guía personal, aun a sabiendas de que jamás estaré a su altura. Me consuela imaginármela a punto de salir a sus clases, o regresando del aula, siempre con la sensación de que “pude hacerlo mejor”. Modesta, incansable, defensora de nosotras, sus herederas mujeres cubanas, abrazamos sus mismas causas, aunque su imponente presencia se encuentre lejos, en una dimensión desde la cual, sin embargo, continúa su inigualable magisterio. Felicidades, madre. 

Marzo, 2026. 

1 comentario:

silvio dijo...

De Alon Mizrahi, periodista israelí

"Estamos presenciando la historia. Irán, para sorpresa de todos, está destruyendo bases estadounidenses de manera tan exhaustiva, a tan gran escala y tan decisiva que el mundo no está preparado para esto.

En 4 días, Irán ha logrado expandir su esfera de dominio militar en la región. Irán ha destruido las bases militares, propiedades y equipos más valiosos y caros del mundo entero.

Las bases estadounidenses en Baréin, Kuwait, Catar y Arabia Saudita están entre las instalaciones militares más grandes del mundo. Estas instalaciones han costado billones de dólares durante varias décadas en construcción.

Estamos hablando de que la mayor parte del gasto militar realizado durante más de 30 años se ha ido en humo.Vemos radares que cuestan cientos de millones de dólares cada uno siendo destruidos en un instante.

Vemos bases militares enteras abandonadas y quemadas, saqueadas y destruidas. Y les digo, por lo que sé, Estados Unidos nunca ha sufrido tal destrucción en toda su historia, excepto quizás Pearl Harbor, pero eso fue solo un ataque.

Ningún enemigo en una guerra convencional le ha hecho esto a las fuerzas militares estadounidenses como lo está haciendo Irán ahora. Es difícil de creer. La situación militar es tan grave que la censura está bloqueando casi toda la nueva información sobre esta guerra. Si han notado, recibimos cada vez menos información día a día.

Hace treinta y cinco años, durante la primera guerra de Irak, nos mostraban imágenes interminables de Irak. En ese entonces, las bombas inteligentes y las cámaras eran una novedad, pero todas las noches veíamos tomas nocturnas. Ahora apenas vemos videos.

¡Entiéndanlo! Supuestamente, esta es la mayor potencia militar del mundo, con las mayores capacidades aéreas del mundo, y en el cuarto día de la ofensiva estadounidense, supuestamente rompiendo las defensas iraníes, no vemos ninguna señal de dominio estadounidense en el cielo iraní. ¿Dónde están todas las grabaciones de video de nuestros aviones volando sobre Teherán o cualquier otra parte de Irán, en todo caso?

Los soldados estadounidenses ni siquiera pueden soñar con poner un pie en suelo iraní. Y para entender lo desesperada que es esta guerra, en el cuarto día ya estás oyendo las propuestas e ideas más locas de la administración Trump. Proponen enviar escoltas militares para petroleros que salen del Golfo Pérsico. ¡¿De qué demonios están hablando?! ¿Quieren enviar barcos estadounidenses a la zona de destrucción de miles de misiles iraníes? AHORA nadie puede atravesar el Estrecho de Ormuz.

Los iraníes han estado preparándose para esto durante décadas. Están alardeando con la idea de armar milicias kurdas para invadir Irán. ¡¿De qué carajo están hablando?! ¿Han visto un mapa de Irán!? Parece que la administración Trump nunca ha visto un mapa de Irán. ¿Saben lo vasto que es? ¿Qué significa invadir Irán!? ¿Creen que una milicia de 10.000 personas podría invadir Irán? ¿O incluso 50.000? ¿O 100.000? Irán los tragaría enteros.

Estados Unidos e Israel ya han perdido esta guerra. Estados Unidos e Israel pueden matar a millones de civiles en sus hogares. Tienen bombas potentes y pueden volar edificios, pero no ganarán esta guerra. La infraestructura militar y el armamento de Irán están profundamente bajo tierra por TODO IRÁN. Ni los estadounidenses ni, especialmente, los israelíes tienen alguna posibilidad de alcanzar nada de eso. Están en un profundo problema.

Empezaron algo que no tienen ninguna posibilidad de terminar. Cuando todo esto termine, Estados Unidos nunca regresará al Oeste de Asia. No habrá presencia estadounidense en Oriente Medio. Les digo esto ahora con certeza."

Fuente:
https://x.com/i/status/2029705703800144085