sábado, 29 de abril de 2023

Vencer el bloqueo sin esperar que lo levanten

Lo que se ve desde la ventana de mi apartamento en La Habana no se parece a las imágenes que acostumbran dejar los conflictos bélicos. Aquí no se disparan misiles, ni hay soldados camuflados, ni armas. Tampoco pasan tanques blindados. La guerra no se manifiesta en recuentos de cadáveres y coches bomba, sino en el sobresalto de la cotidianidad: la fila para abastecer de gasolina ahora ocupa varios kilómetros y el agromercado de la esquina está cerrado porque no hay petróleo para traer los alimentos. Hay gente que lleva horas esperando por un poco de pan, el que dan por la libreta que regula los productos normados. Las medicinas escasean. El elevador de mi edificio sigue roto y el mecánico que lo arregla no llega porque el transporte público está infernal. Los apagones van y vienen.

Como siempre, el sol calcina las aceras al mediodía y las calles están llenas de gente ocupada con sus vidas. Pasa pedaleando un vendedor de bocaditos de helado. Hay niños que retozan en el parque y otros juegan a la pelota en las ruinas de un viejo almacén. El mar, en la línea del horizonte. No parece una zona bélica, aunque la guerra sea el estado normal de este país; una guerra silenciosa, que ha sido por demasiado tiempo trasfondo y hábitat, y de la cual nadie se salva.

Hace una semana, en la primera sesión de la nueva legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) que lo religió como presidente, Miguel Díaz-Canel culpó al recrudecimiento del bloqueo, la crisis mundial y nuestras incapacidades de la complicada situación que vive ahora Cuba. Sin embargo, no dejo de pensar, con la ciudad a mis pies, que lo peor del sobresalto cotidiano es la costumbre. Ni reparamos ya en los efectos acumulativos de más de 60 años de políticas económicas diseñadas para asfixiarnos y vendernos como remedio la transición asistida por Estados Unidos.

Los cubanos vivimos en desventaja –no queda de otra–, pero el reverso de la moneda es peor. Jacob Hornberger, empresario y político que suele presentarse sin éxito como candidato independiente a la presidencia de Estados Unidos, cree que la prolongada crueldad de ­Washington contra otros países ha causado daños irreparables en el pueblo estadunidense.

Se ha embrutecido la conciencia de los estadunidenses... Muchos pueden reconocer, confrontar y oponerse fácilmente al mal que supuestamente deriva de los regímenes extranjeros, pero encuentran muy difícil, si no imposible, identificar, confrontar y oponerse al mal dentro de su propio país, afirma Hornberger en su libro An Encounter with Evil: The Abraham Zapruder Story (Un encuentro con el mal: la historia de Abraham Zapruder), publicado hace menos de un año. Aborda la biografía del hombre que filmó el asesinato de John F. Kennedy, el 22 de noviembre de 1963, y en algún momento se detiene en la larga anormalidad del bloqueo iniciado por este presidente demócrata.

En un ambiente de crueldad normalizada, afirma el autor, es casi imposible que pueda producirse en Estados Unidos un movimiento de resistencia como el de la Rosa Blanca, el grupo de estudiantes universitarios cristianos que en la Alemania nazi se rebeló contra su propio gobierno en el apogeo de los crímenes del fascismo durante la Segunda Guerra Mundial.

El silencio de más de seis décadas contra la maldad del embargo estadunidense es un ejemplo perfecto de este fenómeno. Todos condenamos el terrorismo porque se basa en atacar a personas inocentes como una forma de lograr un objetivo político. Sin embargo, eso es precisamente lo que hace el embargo contra Cuba. ¿Por qué tantos estadunidenses pueden ver la maldad en el terrorismo, pero no la maldad en el embargo?, se pregunta Hornberger.

Quizás la respuesta no sea tan difícil. El bloqueo sigue normas muy estrictas, que responden a un alto grado de organización social e incluye silenciar el crimen, cuando no logra justificarlo. El terrorismo de Estado tiene un saber articulado, prepara metódicamente sus tareas, define el rasgo estratégico de sus objetivos, como saben muy bien los que vivieron el nazismo o padecieron las dictaduras latinoamericanas. Las víctimas, esas que van y vienen en una ciudad bajo una guerra interminable, jamás planifican nada, salvo vivir y sobrevivir.

Y lo que queda, después de todo, es puro sentido común: Vencer al bloqueo sin esperar que lo levanten, como dijo Díaz-Canel en el Parlamento.

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https://www.jornada.com.mx/2023/04/27/opinion/018a1pol?from=homeonline&block=opinion


jueves, 27 de abril de 2023

Víctor Casaus: «No cantamos a la Revolución, sino dentro y desde ella»

Por Xavier Pintanel

En esa labor creativa y más personal Víctor Casaus tiene varios proyectos, entre ellos dos libros de poesía. El primero Poemas antipandémicos, obviamente influido por la experiencia personal que ha supuesto el aislamiento personal y la enfermedad en tiempos del COVID.

El segundo una antología de poemas de amor que reúna los poemas "más de amor que otros" ya publicados en libros anteriores pero organizados de otra manera; y en un guiño a su primer libro de poemas Todos los días del mundo,titularlo como Todos los amores del mundo.

Algunos de esos poemas han sido musicados por Silvio RodríguezAugusto BlancaSantiago Feliú y Vicente Feliú; entre otros muchos y, entre ellos, muchos jóvenes; y en otros de sus proyectos quisiera reunir algunas de estas canciones a guitarra y voz en otro volumen más al estilo de Para mirar nacer y otros poemas compartibles.

Enorme pasado y frenético presente y futuro de un gran creador eclipsado a veces por su labor de activista cultural al frente del Centro Pablo de la Torriente Brau en La Habana.

Vamos a hablar de todo ello un poco con Víctor, uno de esos "imprescindibles de luchan toda la vida".

Este año se cumplen 50 años de la fundación oficial de la Nueva Trova Cubana. Me gustaría que nos contaras cómo lo viviste esa época tú en primera persona, no como espectador, sino como protagonista. 

Eso es una parte bien importante de mi vida. Hay una confluencia maravillosa de tiempo con la Trova y esta generación nuestra, la de los poetas de la "Generación del Caimán" que se llamó así porque un grupo de poetas fundamos el 66 una revista llamada El Caimán Barbudo que fue una publicación muy importante en aquel momento.

Formamos parte de El Caimán su director y fundador Jesús Díaz; Guillermo Rodríguez Rivera, que fue secretario de redacción; Luis Rogelio Noguera Wichy, nuestro hermano que partió muy temprano; y yo. El creador gráfico del Caimán fue el "Gallego" Posadas fue el que le puso el nombre al Caimán y también creó el logotipo. Entonces ese equipo, más otros compañeros que después se agregaron, fuimos los que iniciamos El Caimán.

En el primer número publicamos una especie de manifiesto que se llamó "Nos pronunciamos" donde proponíamos nuestras ideas sobre la poesía en un sentido de traerla más hacia la gente, hacia nosotros, inspirados también por un poeta cubano extraordinario, que por cierto fue compañero de Pablo de la Torriente Brau, llamado José Zacarías Tallet.

Era nuestro una especie de lema sacado de un verso de Tallet que decía "la poesía está en todas partes, la cuestión es dar con ella". Entonces ese sentido del descubrimiento de la belleza en las cosas cotidianas nos inspiró mucho.

El manifiesto rescataba muchas cosas, respetaba el valor del habla popular para incorporarla a la poesía, su relación con la música incluso. Ahí rescatamos los valores de la música incluso, no solo de la Nueva Trova, la música en general, desde el propio bolero, de las guajiras nuestras, etc.

Y entonces lo que estaba sucediendo era que estaba surgiendo una generación poética y paralelamente estaban apareciendo a través de la Casa de las Américas a través los padrinos maravillosos que tuvo la Nueva Trova —Haydée Santamaría y Alfredo Guevara del ICAIC— estaba apareciendo Silvio Rodríguez, estaba apareciendo Pablo Milanés y teníamos una comunicación, que no era impuesta, sino al contrario lo más natural del mundo porque teníamos visiones muy similares, muy cercanas en cuanto a las cosas fundamentales.

Es así que el primer concierto público de Silvio cuando sale del servicio militar, lo organizamos desde El Caimán en el teatro de Bellas Artes. Un concierto que se llamó "Teresita y nosotros" en homenaje a Teresita Fernández —que llegó desde el filin a lo que sería la Nueva Trova— y entre "los nosotros" estaba Silvio.

Además en mi caso, y también en el de Guillermo, este "nosotros" estaba también basado en una relación personal de amistad anterior incluso a que Silvio cantara o a que yo escribiera poemas publicables.

Silvio estuvo en el "nosotros" de Teresita porque éramos lo mismo y en cierta medida hemos seguido siendo lo mismo a lo largo de los años.

Incluso tú compartiste departamento con Silvio… 

Sí, ¡hasta ese punto! Fue un pacto de solteros que el primero que tuviera un departamento propio —entonces yo vivía con mi mamá y él vivía con su familia— iba a invitar al otro. Y cuando él se mudó a ese departamento ahí fui yo hasta que nació su hija Violeta y hasta que nació mi hijo Abel.

Allí transcurrían también todas las relaciones con los trovadores que iban. Eran un centro de irradiación.

¿Tú eras consciente de la dimensión histórica que llegaría a alcanzar todo esto que estabais haciendo? 

Recuerdo una frase muy buena que trata de ejemplificar eso, que dice que la gente que se fue a la Guerra de los 10 años —la primera contra la corona española— no decía "me voy a la Guerra de los 10 años" porque no se sabía cuándo iba a durar. Parece simple pero no lo es.

Nosotros vivimos esas cosas desde la cotidianidad, desde lo natural, entre comillas "sin pensar". A mí me parece que es muy lindo y es lo mismo que nos ha ocurrido en el centro Pablo De la Torriente Brau que es precisamente construir desde esa cotidianidad y, cuando está construido, uno admirarse hasta donde pueda.

Cuéntame de tus próximos 50 años. 

Tengo pensado hacer un congreso conmigo mismo para ver qué voy a hacer.

Yo quisiera seguir haciendo, aunque sea desde la distancia celestial, lo que he estado haciendo en estos últimos 25 que son los años de creación del Centro Pablo porque ahí se concretaron muchos sueños que nacieron para mí en el Caimán y que se renovaron y se actualizaron.

El año que viene cumples 80… 

Yo quiero que eso lo digas más bajito…

¿Has pensado en jubilarte? 

Yo teóricamente me debí jubilar hace el tiempo. Yo empezar a trabajar muy joven, cosas imprescindibles en aquel momento como trabajar de mecanógrafo, por ejemplo, para ayudar a mi madre, a mi familia. Por eso mucha gente me pregunta cada cierto tiempo, "pues… ¿hasta cuándo?"

Ahora, después de la pandemia, estamos en la "refundación" de Centro Pablo, término propuesto por Alpidio Alonso —el ministro de Cultura actual, que ya era un gran amigo antes de ser ministro— que pasará por consolidar cosas imprescindibles como salvar toda la memoria que tenemos ahí y tenerla a buen resguardo todavía más y tratar de no perder aquellas esencias de relación con los artistas; en todo caso que se transforme en la medida en que sea necesario pero manteniendo nuestra esencia.

Hemos hablado del ayer, hemos hablado del mañana… Hablemos del hoy. Cuéntame que estás haciendo en Barcelona. 

Estamos aquí interactuando y trabajando junto con BarnaSants, con Pere Camps —su director— con todos los compañeros. No es algo nuevo, es decir, es una de las características del trabajo del Centro y por tanto de lo que uno ha hecho allí en estos años.

Por ejemplo tuve un encuentro con un grupo de amigos y amigas —trovadores, periodistas, gestores culturales— y la mitad casi de los compañeros y compañeras que estaban ahí de pronto me dijeron "nosotros nos conocemos, nos conocemos de "Defensem Cuba" cuando el Centro vino por aquí, o de cuando vine yo como autor; y me doy cuenta de que eso es una de las cosas hermosísimas en esta experiencia de estos días: ver que eso está ahí en la memoria personal incluso; que se activa para mí y se activa para los compañeros, porque son gente que ahora quieren ayudar al Centro Pablo.

Y has aprovechado para entregar el Premio Pablo a Pere Camps, director del BarnaSants. ¿Cuáles crees que son sus méritos? 

Eso está tratado de resumir en las tres líneas que el diploma contiene: por su tenacidad, su laboriosidad y por su ejemplo.

Y eso es mucho en el sentido de dar afecto y dar cariño por parte nuestra, porque en ese ejemplo hay una función que nosotros hemos practicado en el centro Pablo —y yo personalmente por supuesto— que es el de impulsar, trabajar con obsesión, con optimismo, necesario pero no iluso, trabajar en todas esas cosas poniendo una parte importante de la "vidita" de uno. Y nosotros vemos eso en Pere y me veo en cierta medida como en un espejo. Me alegra mucho ser como él. En Casa América Catalunya donde le entregamos el premio, yo le dije un chiste que he hecho otras veces; que yo, cuando sea grande, quiero ser como él. Yo soy mayor, pero quiero ser como Pere Camps.

En eso se resume muchas cosas. Es muy importante que se conozca y se reconozca el valor de este tipo de institución —como el BarnaSants, como el Centro Pablo— y de la función necesaria que tiene en cada sociedad.

¿Y cuál es esta "función necesaria" en el caso del Centro Pablo? 

La que hemos vivido, la que conocemos en el caso nuestro es confirmar, conocer, proponer incluso también, una forma de trabajo cultural en sus relaciones con las instituciones que no sea una relación controversial sino todo lo contrario. No sobre la base de aceptar todo lo que las instituciones oficiales te pueden proponer, sino manteniendo el grado de independencia cultural y de pensamiento que ha sido la bandera de nuestro centro.

Y eso nos lleva al Caimán Barbudo cuando decíamos ahí los poetas jóvenes locos, aquellos que cantaban, decían sus poemas junto a Silvio Rodríguez, muchachito flaco; en aquel Manifiesto que he citado antes que decía que nosotros no cantamos a la Revolución, sino dentro y desde la Revolución.

Y eso implica un grado de independencia que es simplemente el ejercicio del criterio y eso es algo que no puede desaparecer, tiene que ir creciendo con los años. Quizás lo más fácil es la aquiescencia que crea menos problemas pero que entonces es insuficiente porque dejas de aportar esa visión diferente, no contraria necesariamente, o a veces muy contrapuestas en determinado tema; pero esa independencia que es la que siempre defendimos desde el Centro Pablo.

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Fuente: https://www.cancioneros.com/co/12157/2/victor-casaus-no-cantamos-a-la-revolucion-sino-dentro-y-desde-ella-por-xavier-pintanel

miércoles, 26 de abril de 2023

Diálogo entre dos economistas

ESTABILIZAR LA MACROECONOMIA. Como lograr llevarla a cabo, afectando mínimamente a la población más vulnerable.

 

Joaquín Benavides Rodríguez 

 

Estas ideas y propuestas, que a continuación expongo a partir de una fundamentación económica, solo podrían implementarse sobre la base de una decisión política. El grave problema que está enfrentando el país en la economía, es esencialmente político. Decidirse a comenzar el cambio en el sentido correcto, sin más vacilaciones. De eso se trata.

 

1.     Estabilizar la macroeconomía supondrá necesariamente al menos dos acciones: devaluar el CUP hasta el punto en que permita establecer  una tasa de cambio oficial, que venza la competencia del mercado informal; y paralelamente una reducción importante del déficit presupuestario. Ambas acciones, imprescindibles para controlar la inflación, tendrán de inmediato un efecto muy negativo en la población de menos ingresos, la más desfavorecida, los llamados vulnerables.

Las acciones de reducción importante del déficit presupuestario, y del incremento de los precios mayoristas no deberían afectar los servicios de la Educación y la Salud. Lejos de afectarse, deberían de ser beneficiados con vista a que recuperen en el periodo más breve posible sus condiciones características. Este es un elemento importante de Nuestro Socialismo, que se debiera hacer el máximo esfuerzo por recuperar lo antes posible, aun en medio de la estabilización. En este concepto incluyo la cuestión de los medicamentos. La población en su totalidad, debería percibir que la estabilización de la macroeconomía crea condiciones para recuperar los niveles de atención a la salud, característicos históricamente de la Revolución Cubana.

Establecer una Tasa de Cambio oficial, igual para todos los actores de la economía y la población, supone una importante devaluación del CUP, con las consecuencias de incremento que en los precios mayoristas, en general, ocasiona una devaluación. 

Ambas acciones, 1, establecer una tasa de cambio oficial para todos los actores y la población, y 2, una reducción importante del déficit presupuestario, que permita hacer viable la economía, afectara sensiblemente los ingresos de la población en total, pero en especial los de la población más vulnerable. Es sobre las acciones que deben decidirse acerca de este sector más vulnerable, a lo que me referiré fundamentalmente.

2.     Yo parto de un cálculo personal de que alrededor de la tercera parte de la población, en estos momentos, es vulnerable económicamente, o sea que carece de dinero para adquirir los medios fundamentales para vivir. No es la Libreta de abastecimientos quien garantiza esto. Sobre esta base, calculo que habrá aproximadamente 3 millones 700 mil cubanos y cubanas, la tercera parte de la población, que carecen de  dinero suficiente, y que no tienen posibilidades de obtenerlo con su trabajo. Asumiendo que esas personas se agrupan en 4 personas promedio por núcleo familiar, habría que proteger con dinero a aproximadamente, 920 mil núcleos familiares. Protegerlos con dinero, no con productos. Esto supondría llevar a cabo una importante decisión: Suprimir la Libreta de abastecimientos para el total de la población y proteger con dinero, para que compre en el mercado, solo a los vulnerables. La decisión de que comprar será de los núcleos familiares protegidos por el Estado, dado su condición de vulnerabilidad económica, que habría que justificar anualmente.  El resto de la población, alrededor de 7 millones de cubanos y cubanas, agrupados aproximadamente en 1 millón 800 mil núcleos familiares, tendrían que comprar todo lo que requieren para vivir, a partir de sus ingresos, obtenidos con su trabajo legal. El objetivo de la propuesta no sería solo  ahorrar dinero, sino redistribuir parte  del subsidio para las personas que realmente lo necesitaran en las condiciones de subida generalizada de precios y que no pueden adquirir los medios de vida con su trabajo. El resto de la población, la mayoría, tendrían que adquirir los medios de vida, a los precios del mercado, con el dinero obtenido con su trabajo, lo que seguramente contribuirá a estimular la incorporación al trabajo, la productividad y la producción. 

3.     A cada núcleo vulnerable económicamente, a partir de un análisis realizado caso por caso, por equipos especializados, se le calcularía a partir de los precios mayoristas, que incluya la electricidad, el monto de dinero que puede gastar mensualmente mediante un subsidio del estado. A cada núcleo vulnerable se le entregaría una tarjeta magnética que se cargaría mensualmente automáticamente. Una vez al año, los equipos especializados comprobarían que se mantienen las condiciones de vulnerabilidad y ajustarían el monto del subsidio, en caso de haber cambiado las condiciones del núcleo, y validarían con su firma que las  tarjetas sean cargadas de nuevo por un año.

4.     En tiendas de amplio consumo, para productos de mayor valor que no hayan sido incluidos en el cálculo del subsidio, en especial para menores y personas de más de 70 años, se podrían dar descuentos a los vulnerables a la hora de pagar con sus tarjetas.

5.     Todo el resto de la población tendría que pagar los bienes de consumo, incluyendo la electricidad a los precios oficiales y de mercado. La vía para obtener el dinero suficiente para consumir seria el trabajo. 

6.     Las empresas estatales, tendrían tres meses (90 días) a partir del 1ro. de julio para racionalizar sus plantillas, ajustándolas a los niveles de producción que la hagan rentables a los precios oficiales vigentes. Al personal excedente se le podría entregar una tarjeta magnética para que pudiera cobrar durante 6 meses el salario escala que ha venido percibiendo. Ese salario sería financiado por el presupuesto. A los 6 meses, si no ha encontrado trabajo, cobraría durante 6 meses adicionales el 50% de su salario escala. A partir de ese momento se le suprimiría el subsidio.

7.     Todas las UEB estatales, que están adscritas a OSDES o a empresas estatales, se  deberían convertir en Mipymes estatales, con regulaciones aproximadamente similares a las privadas. Se distinguirían básicamente en la propiedad de las mismas, pero tendrían el mismo funcionamiento en el mercado, facilitando el encadenamiento y las relaciones comerciales y de competencia, entre las de propiedad privada y estatales. 

8.     Modificar las regulaciones del personal que puedan contratar las Mipymes privadas. Que salvo personal de la Salud y Maestros, puedan contratar cualquier profesional, ingenieros, arquitectos, abogados, etc. Hay que tratar de garantizarle a todos nuestros graduados, de cualquier especialidad, que encuentren empleo en Cuba, sea en el sector estatal o privado y no piensen en el exterior para conseguir un empleo según sus expectativas profesionales. Esta política de empleo debe considerarse como de Seguridad Nacional. La principal riqueza y activo que tiene hoy la economía cubana es su fuerza de trabajo. La economía nacional es una sola. En cualquier sector crea valores y riquezas para Cuba.

9.     Si el MEP autorizara MIPYMES privadas para llegar a tener 20 mil en funcionamiento a finales de año, podrían emplear alrededor de 600 mil trabajadores para esa fecha. Eso significaría que el sector privado pudiera asumir 36 mil millones de pesos en salarios anualmente, más los impuestos correspondientes. Insisto, la economía nacional es una sola. 

Por supuesto que este conjunto de propuestas estaría dispuesto a debatirlas en cualquier  espacio de debate que el Gobierno considere adecuado. Después del discurso del Presidente de la Republica en la Asamblea Nacional sería inadmisible que se continuara ignorando olímpicamente las opiniones, puntos de vista y propuestas de una lista no pequeña de viejos revolucionarios, con conocimientos probados y experiencia de años en etapas no menos complejas que las actuales. Es poco científico ignorar la experiencia. También lo es temerle al debate de criterios contradictorios con los oficiales. 

25/04/2023


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Benavides:
En una primera lectura, estoy de acuerdo con esta propuesta tuya. La
misma constituye un primer paso para diseñar el Plan de Estabilización
que recientemente se ha comenzado a mencionar oficialmente. A
continuación te preciso mis comentarios siguiendo el orden de los
párrafos que enumeraste.
1. Habría que tener en cuenta que la devaluación del CUP que propones
para establecer una sola tasa de cambio oficial buscando, entre otros
objetivos, el equilibrio monetario y financiero de la economía
nacional pudiera ser mucho mayor que lo que podría preverse en su
diseño programado, lo que agregaría distorsiones y otras dificultades
indeseables.
2. La población no solo obtiene ingresos  con su trabajo legal. Hay
otras fuentes de ingreso, como las remesas, las donaciones, las
herencias, premios en efectivo extra laborales, ingresos eventuales
informales de difícil identificación, etc., los cuales habría que
considerar en la cuantificación de los núcleos familiares vulnerables.
3. ¿Podría en núcleo vulnerable extraer dinero en efectivo de la
tarjeta magnética mencionada en este punto?
4. Los descuentos a los menores de edad y mayores de 70 años deben
ampliarse a los gastos del transporte y ciertas actividades culturales
y recreativas. Teniendo en cuenta que continuaría existiendo la
inflación, pudiera indexarse, al principio de cada año, un aumento de
las jubilaciones mas bajas y el salario mínimo a la misma tasa de la
inflación del año anterior.
8. No excluiría al personal de la Salud y Maestros de la posibilidad
de ser contratados por las Mipymes privadas. La solución para que ese
personal no emigre a otras formas de propiedad u otras ramas de la
economía es asignarle altos salarios y otras prestaciones como
abastecimientos en especie, facilidades para obtener viviendas,
organizar vacaciones, etc.
Hay otros temas a incluir en un Plan de Estabilización que no abordas
en tu artículo porque no eran tu objetivo inmediato. Entre estos temas
ausentes puedo mencionar los siguientes: medidas para incrementar la
producción de bienes y prestación de servicios; descentralización de
decisiones en el sistema de dirección y planificación de la economía
actualmente muy centralizado; la supresión del monopolio estatal del
comercio exterior; el tratamiento a las cooperativas y otros agentes
económicos no estatales; el futuro de las OSDE; facilitar las
inversiones extranjeras; garantizar el pago de la deuda externa.
Te felicito por tu iniciativa. Un abrazo.


Fidel Vascós

26/04/2023

lunes, 24 de abril de 2023

Dominio. La guerra invisible de los poderosos contra los súbditos

Por Cándido Marquesán Millán

Estoy leyendo el libro espléndido de Marco d´Eramo titulado Dominio. La guerra invisible de los poderosos contra los súbditos. Como señala en el mismo prólogo la tesis que trata de demostrar es que en los últimos 50 años se ha llevado a cabo una auténtica y gigantesca revolución de los ricos contra los pobres, de los amos contra los súbditos, de los dominadores contra los dominados.

No deja de ser llamativa las características de esta revolución, porque en el desarrollo de la historia vinculamos  la palabra revolución con los oprimidos que se levantan contra sus opresores. No faltan ejemplos en la historia; los niveladores que decapitaron al rey Carlos I en 1649; los sans-culottes entrando en La Bastilla en 1789 y las posterior guillotina aplicada a Luis XVI en 1793; los esclavos negros haitianos que en 1791 incendiaron las plantaciones de sus amos y en 1801 declararon la independencia de Haití: o los bolcheviques tomando el Palacio de Invierno en San Petersburgo en 1917 y el posterior fusilamiento en 1918 del zar Nicolás II; Castro y el Ché Guevara asaltando el cuartel Moncada en 1953 y expulsando al dictador Fulgencio Batista en 1959. 

Esta revolución de los ricos, se ha producido sin que nos diéramos cuenta, ha sido una revolución invisible, una “stealth revolution”, la revolución sigilosa, como la ha denominado la filósofa estadounidense Wendy Brown, donde el adjetivo stealth, “sigiloso” se usa en la terminología bélica, de la aviación militar: los bombarderos son stealth si no permiten que los detecten los rádares

Esta metáfora militar es muy idónea, porque de lo que se trata es de una auténtica guerra, por más que se haya realizado sin que nos hayamos percatado. Ya lo reconoció en 2006, uno de los hombres más ricos del mundo, Warren Buffett, cuando comunicó a un reportero del New York Times: “Es evidente que hay una guerra de clases, pero es mi clase, la clase rica, quien la encabeza, y estamos venciendo”. Cinco años después, en 2011, Buffet reiteró el concepto afirmado “no ya que los ricos estaban venciendo esa guerra de clases, sino que ya la habían vencido”. Y un columnista del Washington Post matizaba: “Si ha habido una guerra de clases en este país, se ha librado desde arriba hacia abajo durante décadas, Y los ricos han ganado”. No es un extremista quien habla de guerra de clases de arriba hacia abajo, sino uno de sus protagonistas. Y la victoria ha sido por goleada, y los vencidos sentimos vergüenza de mencionarla.

Es un hecho incuestionable, nada más hay que constatar el trasvase de rentas producido en estas décadas desde el mundo del trabajo hacia el capital. Jeffrey Winters ha estudiado en el libro Oligarquía (2011) la historia de los más ricos, desde las oligarquías de la Antigua Grecia hasta los multimillonarios que hoy lideran el ranking de Forbes. Examina las estrategias de las grandes fortunas para defender sus bienes y los problemas que su éxito está causando al mundo moderno. Han pasado ya doce años de su publicación, pero es plenamente vigente. Hoy 62 personas tienen la misma riqueza que la mitad de los habitantes del planeta (unos 3.600 millones).

En los EEUU los 20 más ricos tienen una fortuna equivalente a lo que poseen la mitad de los norteamericanos (unos 160 millones). Algo sin parangón en la historia de la humanidad. Un senador del imperio romano en la cima de la escala social, era 10 mil veces más rico que una persona promedio. En EEUU, los 500 más ricos tienen cada uno 16 mil veces más que un americano promedio. Ni siquiera en las épocas con esclavos, la riqueza estaba tan concentrada como hoy.

Ese triunfo de los de arriba sobre los de abajo ha sido posible por la implantación del neoliberalismo.  En el libro hay dos capítulos titulados: Fábricas de ideas de asalto y Las ideas son armas. Donde señala  que si las ideas son armas, entonces los neoliberales han puesto sus miras en las universidades como los lugares donde se procesan y se diseñan. Los think tanks son las fábricas donde esas ideas se empaquetan materialmente en una forma utilizable.

Los medios de comunicación de masas constituyen el sistema de distribución de estas ideas empaquetadas, el sistema que las difunde entre el público en general consigue que se adopten y se utilicen, y hace que se conviertan en “opinión pública”. Por eso, los neoliberales han dedicado tanto dinero y energía a reconquistar el mundo académico, a reconvertirlo a la ideología liberalista. Y ponen mucho dinero en los think tanks. En relación a los medios de comunicación de masas, estos necesitaban inversiones menos grandes, porque ahora casi todos los medios de masas son intensivos en capital y, por lo tanto, ya casi todos trabajan para el proyecto neoliberal.

Como contraste, durante varias décadas, en la izquierda hemos pensado que las ideas son algo por lo que se lucha, no algo con lo que se lucha. No las vemos como herramientas que hay que producir y luego utilizar. ¿Cuáles son las nuevas ideas que se le han ocurrido a la izquierda en los últimos 40 años? Ideas para entender el mundo, ideas sobre cómo cambiarlo. Lo último, nos dice Eramo, que recuerdo son las tesis de André Gorz sobre el problema del tiempo (¿tiempo libre o tiempo liberado?). Hace tiempo que no producimos ninguna idea. Después de todo, lo de que estoy hablando en Dominio es lo inverso de la vieja consigna de que “el movimiento obrero recogerá las banderas que deje caer la burguesía”.

En este caso, vimos a la burguesía (seamos claros con la palabra: por burguesía no entiendo notarios, abogados, médicos, clase media-alta, sino me refiero a los poseedores del capital, en el sentido marxiano) hacer suya la idea de hegemonía que la izquierda ha olvidado. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que nos planteamos el problema de cómo conquistar o recuperar una hegemonía que creíamos haber arrebatado en los años sesenta, principios de los setenta?

Lo que para los observadores contemporáneos aparece como una batalla de intereses contrapuestos, que es zanjada por el voto de las masas, ha sido generalmente decidido mucho tiempo antes con una batalla de las ideas en un círculo restringido. En una entrevista en el diario “Le Figaro”, Sarkozy afirmó que: “en el fondo, he hecho mío el análisis de Gramsci: el poder se gana por las ideas”. Consciente de esta circunstancia la derecha ha sabido jugar sus cartas en esta batalla, y desde hace varias décadas tiene estratégicamente la hegemonía ideológica, y también la hegemonía política. Mas no ha sido siempre así.

Al final de la II Guerra Mundial, estaba vigente la doctrina de Keynes y se iniciaban en Europa occidental políticas dirigidas a la implantación del Estado de bienestar. Por ello, en abril de 1947 se reunió en el “Hotel du Parc”, en Mont-Pèlerin, en Suiza, un grupo de 39 personas entre ellas: Friedman, Lippman, Salvador de Madariaga, Von Mises, Popper.. con el objetivo de desarrollar fundamentos teóricos y programáticos del neoliberalismo, promocionar las ideas neoliberales, combatir el intervencionismo económico gubernamental, el keynesianismo y el Estado de bienestar, y lograr una reacción favorable a un capitalismo libre de trabas sociales y políticas.

Este combate de los neoliberales duro y contracorriente finalmente alcanzaría su éxito en la segunda mitad de los años 70, después de la crisis de 1973, que cuestionó todo el modelo económico de la posguerra. Su victoria fue producto de muchos años de lucha intelectual. Suele atribuirse al reaganismo, al thatcherismo y a la caída del Muro, pero la historia es más larga. Su triunfo se vio facilitado por la autocomplacencia de una izquierda autosatisfecha. Como dice Susan George“Si hay tres tipos de gente, los que hacen que las cosas sucedan, los que esperan que las cosas sucedan, y los que nunca se enteran de lo que sucede; los neoliberales pertenecen a la primera categoría y la mayoría de los progresistas a las dos restantes”. Estos son los hechos.

Según Xavier Domènech, al final de la II Guerra Mundial en Europa occidental la hegemonía fue la socialdemócrata, impregnada de la teoría económica keynesiana. Toda hegemonía implica una alianza, un pacto social de clases, donde una de ellas detenta la supremacía hasta tal punto que consigue convertir su proyecto de clase en un proyecto, que es percibido ya no como de clase, sino como el común y extensible a todas ellas y a toda la sociedad. Este proceso de construcción de la hegemonía, implica una operación cultural compleja, mas tiene una base consensuada y presupone un pacto social.

El neoliberalismo dinamitó el pacto social posterior a la II Guerra Mundial, realizado entre la democracia cristiana y la socialdemocracia, que estuvo vigente hasta los años setenta del siglo XX. Si hoy se ha convertido en hegemónico el neoliberalismo, son tan responsables los que lo han preconizado, como los que lo han consentido y asumido. En definitiva, se ha producido un pacto social. Mientras se expandía el neoliberalismo, ¿no gobernaban los González Mitterrand, Blair, Schröder, ZP-? Y sin embargo, los socialdemócratas aducen que los neoliberales son siempre los otros, los gobiernos conservadores, los grandes grupos financieros, mediáticos o políticos; pero no ellos.

Thatcher será un demonio, pero su pensamiento late en muchos corazones de una socialdemocracia que dejó de creer y de defender a las clases populares, y se formó en varias décadas en el pensamiento neoliberal hasta hacerse totalmente inservible como alternativa. Por ello, ya no sabe cómo emprender un nuevo camino al margen de todo aquello que ha asumido. Lo que empezó como una lucha de clases, iniciada e impulsada por las clases altas, transformándose en un nuevo pacto de clases, se convirtió finalmente en una nueva hegemonía,  la neoliberal, que no solo afecta a los partidos de la derecha

Por ello, en las últimas décadas, el debate público se ha desinteresado del aumento de la concentración, según el pensamiento económico dominante, para el que lo importante es el crecimiento económico. Robert Lucas, profesor de la Universidad de Chicago y Premio Nobel de Economía 1995, es un buen ejemplo: “Entre las tendencias dañinas para una economía bien fundada, la más seductora y la más venenosa, es la de poner el foco en la distribución”, escribió en 2003. Winters sostiene, sin embargo, que al olvidarse de la concentración, lo que se ha hecho es ignorar el poder político que esta genera. Advierte que a medida que la concentración crece, ese poder se hace más indomable, y que la voracidad del 1% más rico es consecuencia de la aparición de un poderoso actor: la industria de la defensa de la riqueza. Es “un ejército de profesionales muy preparados y bien remunerados, que piensan no solo en cómo hacer más ricos a sus empleadores, sino en cómo imponer políticamente las ideas que los benefician”.

Esa industria de defensa de la riqueza surgió en Europa y América como consecuencia de las alzas tributarías con que los países buscaron financiar los gastos de las dos guerras mundiales y el Estado de bienestar. Desde entones su misión es asesorar a los más ricos para neutralizar la amenaza redistributiva del Estado, por dos vías: desde centros de pensamiento y una extensa red de instituciones conservadoras que imponen: la redistribución es económicamente dañina y éticamente injusta»; y desde bufetes tributarios en los que abogados y economistas diseñan complejas redes legales para que los más ricos oculten sus ingresos y bienes a los Estados. Un ejemplo.

El economista de la Universidad de Harvard Gregory Mankiw, escribió en un artículo en 2013, En defensa del uno por ciento: “el grupo más rico ha hecho una contribución significativa a la economía y por ello se ha llevado una parte importante de las ganancias”. En las últimas décadas, las ganancias que se llevan, se habrían incrementado gracias a la revolución tecnológica que habría permitido que «un pequeño grupo de altamente educados y excepcionalmente talentosos individuos» obtengan «ingresos imposibles una generación atrás». Mankiw escribe pensando en Steve Jobs y en los millonarios que han cambiado el mundo desde Silicon Valley.

Los inéditos niveles de desigualdad actuales evidencian que la industria de defensa de la riqueza ha funcionado muy bien. Por ello, a la sociedad no le resulta estridente que existan desigualdades flagrantes. Asumimos que los exitosos se lo merecen. Y, junto a ello, la filosofía política ha sido incapaz de crear una teoría sobre la desigualdad admisible. Las «teorías de la justicia» de Rawls, Dworkin o Amartya Sen establecen el mínimo de bienes merecido por todos los ciudadanos. Pero nada de los límites de la desigualdad. Parece que, si la sociedad garantiza las mismas posibilidades a todos, algunos pueden enriquecerse sin límite. Una falta de idea alarmante. Sobre todo, porque el enriquecimiento escandaloso funciona desde ya, mientras que la igualación de los ciudadanos se demora. Necesitamos con urgencia una teoría política sobre las desigualdades admisibles. Sobre todo, porque la explosión de desigualdad está poniendo en crisis a nuestras democracias.

La irresponsabilidad, insolidaridad y ceguera a los de arriba les impide ver que bajo sus pies se está forjando una bomba de relojería, presta a explotar. Antonio Ariño y Juan Romero publicaron un libro de 2016 de título muy explícito La secesión de los ricos. La condición de ciudadano requiere un compromiso con el bien común, palabra hoy anacrónica. La secesión de los ricos es romper con ese compromiso. La manifestación más clara es el cambio de domicilio por razones fiscales. Abandono por puro egoísmo de responsabilidades por con tu  propio país. Son tiempos de secesiones. Ante la incomodidad nos vamos.

Lo acabamos de constatar en nuestro país con Rafael del Pino, presidente de Ferrovial. Los ricos han abierto la brecha, por la que pueden seguir otros.  Ya en 1996, Christopher Lasch en La rebelión de las elites y la traición a la democracia advirtió de la formación de una elite que tiende a separarse y a formar un mundo aparte: en hábitos, convicciones, recursos, aspiraciones y lealtades; una elite ávida, insegura, cosmopolita, extrañamente irresponsable.

No obstante, algún miembro de esas elites con una dosis de sensatez percibe que esta extrema desigualdad es insostenible. Se trata del multimillonario norteamericano Nick Hanauer que expone unas ideas muy interesantes en su artículo The Pitchforks Are Coming… For Us Plutocrats….Las Horcas están viniendo ... Para nosotros Plutócratas

Hanauer fue uno de los inversores en Amazon. Luego fundó Gear.com y aQuantive, que vendió a Microsoft en 2007 por 6.400 millones de dólares. Ahora se dedica al capital riesgo. No es la primera vez que ataca a los de su clase, pidiendo desde el inicio de la crisis más impuestos para los ricos. Igual que los ricos españoles. Ahora aboga elevar el salario mínimo para corregir la desigualdad porque, a la larga, también beneficiará a los ricos.

Recuerda que la desigualdad está agudizándose con gran rapidez: "El problema no es que haya desigualdad. Algo de desigualdad es intrínseco a cualquier economía capitalista funcional. El problema es que está en niveles históricamente altos y que esto está empeorando cada día. Nuestro país se está convirtiendo cada vez más rápido en una sociedad feudal más que en una sociedad capitalista".

Avisa que si la situación no cambia rápido se volverá a la Francia en el siglo XVIII, la anterior a la Revolución. Advierte a sus colegas: “despertad, esto no va a durar”. Por ello, pide medidas para acabar con la enorme desigualdad porque si no se actúa: "Las horcas (en referencia a la herramienta de labranza) vendrán a por nosotros. Ninguna sociedad puede aguantar esto”. En una sociedad altamente desigual, solo puede darse o un estado policial o una revolución.

No hay otros ejemplos. No es si va a pasar, es cuándo. Un día alguien se prende fuego en la calle, y entonces miles de personas salen a la calle y antes de que te des cuenta el país está ardiendo. Y no hay tiempo para ir al aeropuerto a coger el jet y volar a Nueva Zelanda. La revolución será terrible, pero sobre todo para nosotros. Asegura que lo irónico de la creciente desigualdad es que es innecesaria y autodestructiva.

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Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/dominio-guerra-invisible-poderosos-subditos/20230423082806210941.html#md=modulo-portada-fila-de-modulos:4x15-t1;mm=mobile-medium

sábado, 22 de abril de 2023

La extraordinaria historia de Gaia, nuestra madre Tierra

Por Ana Campos

Hace unos 4.500 millones de años (Maños en lo que sigue), en los suburbios de una galaxia espiral situada en un rinconcito cualquiera del universo, un pequeño planeta que el tiempo teñirá de azul iniciaba su fascinante periplo. Había nacido del colapso gravitacional de una nube formada por gas y polvo, en un proceso que había durado varios cientos de Maños en el que también había nacido el Sol junto al resto de los planetas, satélites y otros cuerpos menores que hoy forman el Sistema Solar. Aquella nube contenía hidrógeno y helio, cuyo origen se remonta a los primeros minutos de vida del universo, junto a otros muchos elementos formados en el interior de estrellas que habían explotado como supernovas en el pasado. La expresión ‘somos polvo de estrellas’ es literalmente cierta. Hoy, 22 de abril, celebramos Su Día, el Día de la Tierra.

Érase una vez una bola ardiente que se fue enfriando

Aquella Tierra joven era una bola líquida incandescente formada por material fundido a altísima temperatura, nada que ver con lo que hoy es nuestro hogar. Con el paso del tiempo, la temperatura fue descendiendo, permitiendo que solidificara una corteza fría y estable en el exterior: la delgada corteza de materia sólida sobre la que vivimos. Con un grosor que varía entre 5 y 150 kilómetros, comparado con los 6.371 de radio que tiene el planeta, la corteza es el equivalente a la piel de una manzana. En el interior de la manzana terrestre se encuentra el núcleo, formado por hierro y otros metales a una temperatura que ronda entre 4.500 y 6.000⁰C, rodeado por una capa llamada manto, formada por rocas sólidas de altísima viscosidad. El manto desempeña el papel de manta térmica, pues nos aísla del núcleo, y es puro movimiento en forma de corrientes de convección similares a las que se forman en una olla al calentarla al fuego. Flujos de masa de material caliente ascienden hacia las partes más externas mientras se va enfriando, balanceados por otros flujos de material frío que se mueven en la dirección contraria, descendiendo desde las partes externas a las internas donde vuelve a ser calentado. El resultado del movimiento ascendente es el magma caliente que acaba saliendo a la superficie a través de los volcanes.

Otro asunto no menos importante para nuestra historia, del que es también responsable el movimiento del manto, es la tectónica de placas. La corteza está fragmentada en grandes placas que al deslizarse sobre este manto dinámico reconfiguran continuamente los continentes. Hace unos 300 Maños todos los continentes estaban unidos, formando un único supercontinente, Pangea, el quinto o sexto que ha habido a lo largo de la historia. Y no será el último: dentro de otros 300 Maños se formará el siguiente. La corteza nunca está quieta: todo se desplaza entre sí continuamente, aunque lo hace a una velocidad tan lenta que es imperceptible para las escalas de la vida humana. Por poner un ejemplo, América y Europa están alejándose entre sí unos 18 mm al año en la actualidad.

En sus épocas más tempranas, la Tierra no tenía atmósfera, pero sí miles de volcanes que arrojaban al espacio una enorme cantidad de gases que quedaban atrapados por la atracción gravitatoria. Este es el origen de la atmósfera actual, que en sus primeros tiempos tenía muy poquito que ver con la que disfrutamos hoy en día, al estar compuesta de hidrógeno, helio, metano y amoníaco, y casi nada de oxígeno. Un elemento esencial sin el que la historia del planeta habría sido bien diferente es el campo magnético, generado por los movimientos de la capa más externa del núcleo fundido por un simple efecto dinamo. El campo magnético es un escudo protector que nos aísla de las partículas cargadas y de la radiación dañina procedente del Sol, y también es un elemento indispensable para que la atmósfera siga donde está. Actuando de escudo que desvía a las partículas del viento y de las tormentas solares, impide que la atmósfera sea literalmente barrida, perdiéndose en el espacio, como se cree que ocurrió con la atmósfera marciana.

Los océanos también son el resultado de la intensa actividad volcánica de la Tierra primitiva; el hidrógeno y el oxígeno, expulsados en enormes cantidades durante las erupciones volcánicas, generaban vapor de agua que condensaba al subir a la parte más alta y fría de la atmósfera, dando lugar a fuertes lluvias. La lluvia se fue almacenando en las zonas más profundas de la corteza, que se había ido haciendo más gruesa debido al magma volcánico. Así fue como nacieron los mares y los océanos de la Tierra.

¡Y se hizo la vida!

Han pasado varios cientos de Maños. La Tierra ya dispone de una corteza, océanos, atmósfera y un escudo protector, además de una fuente de luz y de energía, el Sol. Todo ello está en constante cambio, en movimiento, latiendo para dar a luz al fenómeno más fascinante del universo: la vida. Las primeras moléculas orgánicas comienzan a proliferar, creciendo y formando complejos moleculares cada vez más sofisticados. Unos pocos Maños más tarde, aparecerán las primeras células, los primeros habitantes vivos de la Tierra. Gaia ha despertado de su sueño.

Los primeros organismos que poblaron la Tierra eran microbios anaeróbicos. No necesitaban oxígeno para su metabolismo y se alimentaban de moléculas orgánicas, de hamburguesas para microbios. La cosa no debía ir mal, pues pronto comenzaron a proliferar hasta tal punto que la comida empezó a escasear. Fue en este ambiente de escasez cuando se produjo uno de los grandes hitos de la historia terrestre: la aparición de las cianobacterias hace ahora unos 3.000 Maños. Las cianobacterias utilizan como fuente de energía la luz solar, sintetizando CO2 y agua por un lado, y emitiendo como desecho O2 y carbohidratos por el otro. Es decir, fueron las inventoras de la fotosíntesis. Estos diminutos microbios tan sólo necesitarían unos mil Maños para redirigir el curso de la historia al enriquecer la atmósfera con oxígeno, posibilitando el desarrollo de la vida tal y como la conocemos. Pero el episodio también tuvo una cara trágica… El oxígeno resultó ser venenoso para los microbios anaeróbicos, que ya de por sí lo estaban pasando mal por la escasez de comida. Al ser emisores de grandes cantidades de metano, un potentísimo gas de efecto invernadero, su desaparición ocasionó una brusca bajada de la temperatura de la Tierra. Gaia se adentraba en la primera gran glaciación de su historia, la Glaciación Huroniana. De ello hace unos 2.200 Maños.

Hace entre 1.500 y 1.000 Maños la vida daba un salto gigantesco hacia la complejidad: aparecían los primeros organismos pluricelulares. Varios organismos unicelulares, los únicos existentes hasta la fecha, se agrupaban entre sí para formar un único organismo, un único ser vivo. La especialización de las distintas células que formarían este nuevo tipo de organismos abría la puerta de par en par a todo un universo de posibilidades que se irá haciendo realidad. Y es que la vida es pura creatividad, como demuestra la extraordinaria biodiversidad de Gaia, y también es cooperación y simbiosis, la fuerza que llevó a aquellos legendarios microbios a unirse entre sí. (Un asunto del que tomar buena nota en estos tiempos egoicos…).

Mientras los primeros seres pluricelulares iban multiplicándose aquí y allá, Gaia se encaminaba hacia el periodo más gélido de su historia. De esto hace entre 800 y 600 Maños. Se cree que la fragmentación del supercontinente Rodinia generó una violenta actividad volcánica que alteró el contenido de gases de la atmósfera. El frío fue tan intenso que la Tierra pasó por varios episodios de bola de hielo durante los cuales se convirtió en ídem. La vida consiguió sobrevivir a este periodo, lo que indica que debieron quedar charcas de agua líquida en la superficie, y/o zonas donde la capa de hielo era lo suficientemente delgada como para que la luz solar consiguiese atravesarla. Fue en estos refugios donde la vida no sólo consiguió resistir, ¡sino que prosperó! En 2010 se encontró un fósil del primer animal existente, una especie de esponja primitiva que vivió hace unos 650 Ma, al inicio de la Glaciación Marioana.

Gaia: diversidad en interdependencia

La biodiversidad estalló en todo su esplendor hace 543 Maños. En un periodo de tiempo de apenas 40 Maños, la llamada explosión del Cámbrico, la vida compleja se diversificó de forma exponencial. Todos los grupos de los que descienden las variedades de plantas y animales actuales hicieron su aparición en escena. De aquella época destacan los trilobites, unos artrópodos primitivos de los que se han descubierto más de 4.000 especies diferentes, y los placodermos, una especie de peces acorazados que resultaron ser los primeros vertebrados con dientes y mandíbulas, al estilo de los tiburones. Con más de 20 especies diferentes, su tamaño variaba desde unos pocos centímetros hasta varios metros.

El siguiente evento de nuestra historia comenzó hace unos 370 Maños: la colonización de la tierra firme. Primero lo hicieron las plantas, seguidas por artrópodos que se aventuraban por deltas y playas en busca de alimento a la par que huían de los depredadores, encontrando nuevos hábitats en los que prosperar. Finalmente llegarían los primeros animales que caminaron a cuatro patas por la tierra, los anfibios, que habían evolucionado a partir de peces con aletas carnosas. Pero la colonización no merecerá tal nombre hasta la aparición de uno de los grandes inventos de Gaia: los huevos con cáscara dura, hace unos 320 Maños. Los anfibios pueden pasar mucho tiempo fuera del agua pero no pueden alejarse mucho porque sus huevos, gelatinosos, necesitan un ambiente acuático. No ocurre así con los animales amniotas, que gracias a la nueva variedad de huevo pudieron adentrarse tierra adentro diversificándose en dos grandes ramas: los saurópsidos o cara de lagarto, antepasados de los reptiles y las aves actuales, y los sinápsidos, nuestros antepasados directos y del resto de los mamíferos.

La vida florecía en Pangea y Pantalasa, el único gran océano que rodeaba Pangea, cuando un tremendo revés, la Extinción del Pérmico (también conocida como la Gran Mortandad), se llevaría por delante el 95% de las especies marinas y el 75% de las terrestres. Era la tercera tragedia que sufría Gaia desde la explosión del Cámbrico, y la más dramática. Se cree que el responsable fue un super-evento volcánico de un tipo especial llamado plumas en una zona que corresponde a la actual Siberia. Tras un prolongado invierno volcánicoaderezado con lluvias ácidas, la liberación de unos 14 billones de toneladas de CO2 en unos pocos miles de años elevó la temperatura unos 5 grados. Pero la cosa no terminó ahí: en el fondo de los océanos hay enormes cantidades de cadenas cristalinas de agua que forman cavidades, en cuyo interior encierran metano producto del metabolismo de los microbios acuáticos. Al aumentar la temperatura, los cristales helados se rompieron dejando escapar el metano, lo que provocó un aumento adicional de la temperatura de entre 5 y 10 grados en otros pocos miles de años.

Gaia necesitaría varios Maños en recuperarse, y lo haría de manera espectacular inaugurando una nueva era, la de los dinosaurios, esos lagartos terribles que se convertirían en los dueños y señores indiscutibles del planeta durante 200 Maños. Los paleontólogos han identificado cerca de 500 géneros y más de mil especies diferentes de dinosaurios, con una variedad que iba desde el fruitadens, que apenas llegaba al kilo de peso, hasta el terrible tiranosaurio que alcanzaba varias toneladas. El más espabilado de la familia fue el troodon, un pequeñajo de unos 50 kilos, con plumas y visión binocular. Aunque no se sabe con certeza, algunos investigadores sugieren que tal vez fueron tan inteligentes como los perros actuales.

Tres grandes eventos tuvieron lugar durante el reinado de estos legendarios lagartos. El primero fue la evolución de las aves hace unos 200 Maños, el único tipo de dinosaurio que sigue vivo hoy en día. El segundo, de manera casi coetánea, fue la aparición de los mamíferos. Con el tercero, 25 Maños más tarde, Gaia se vestirá de mil colores tras la aparición de las primeras flores.

El trágico final del reinado de los dinosaurios tuvo lugar hace 66 Maños. En esta ocasión el responsable fue un enorme meteorito que se estrelló en el que ahora es el golfo de México. Un megatsunami recorrió todos los océanos del globo mientras el clima se dislocaba por completo durante varios años, provocando la extinción del 75% de las especies; entre ellas, todas las de dinosaurios no-avianos.

Tras la tormenta llega la calma, y en esta ocasión quienes tomaron ventaja fueron los mamíferos. Escondidos en madrigueras bajo tierra, muchos lograron resistir al infierno que se desató durante los días siguientes al impacto del meteorito. Cuando se aventuraron a salir a la superficie se encontraron un mundo devastado, un mundo nuevo en el que sus depredadores estaban desapareciendo. En mitad de esta terrible desolación ellos conseguirían alimentarse gracias a otros supervivientes: los insectos, y las plantas acuáticas.

La fragmentación de Pangea lleva lentamente a Gaia hacia una época más fría que la que disfrutaron los dinosaurios, debido a la distribución que están tomando los continentes y los océanos, cuyas corrientes tienen un efecto importantísimo como regulador del clima. Esta nueva época está caracterizada por periodos glaciales en los que parte de la tierra se cubre de hielo, intercalados por otros más templados como el que vivimos en estos momentos. En esta nueva Gaia pronto irá apareciendo toda la fauna moderna, incluidos los grandes mamíferos con capacidad para desplazarse velozmente por las grandes praderas como los caballos primitivos, los antílopes, y los antecesores de perros y gatos. Y también haremos acto de presencia nosotros, los primates.

La historia de los primates se remonta a la época en la que desaparecieron los dinosaurios. Nuestro patriarca es Purgatorius, un bichejo con aspecto de ratilla de entre 10 y 20 cm, que aún no se sabe si llegó a convivir con los grandes lagartos. Los primates se irán diversificando, y aumentarán de tamaño. Nuestra familia, los homínidos, también llamados grandes simios o primates superiores, aparecía hace unos 20 Maños. En la actualidad sobreviven 4 géneros y 8 especies, todas ellas en peligro de extinción menos la nuestra. Muy desafortunadamente, la voracidad de los 8.000 millones de individuos sapiensestá dejando sin hábitat al resto de nuestros parientes más cercanos.

El género humano apareció hace unos 2,6 Maños en África, en un proceso de evolución biológica impulsado por otro de tipo geológico, la formación del Gran Rift africano. Nuestra especie, los sapiens, lo haríamos hace tan solo unos 300.000 años, igualmente en África. Por el ADN del sapiens moderno corre el de aquellos primeros sapiens, mezclado con algo de ADN neandertal y denisovano. Y es que no sólo somos hijos de las estrellas, también lo somos de la diversidad (otro dato del que tomar nota).

Tras salir de la última glaciación hace unos 12.000 años, la estabilización del clima alrededor de temperaturas suaves, compatibles con la agricultura, ha permitido a nuestra especie progresar. Hemos descubierto la filosofía y la ciencia, inventado la escritura e internet, caminado por la Luna, y creado magníficas obras de arte emulando a nuestra madre Gaia, un genio de la imaginación.

Gaia es diversidad en pura interdependencia. Entre todo lo que está vivo, y con lo inerte. Millones de procesos físicos, químicos, geológicos y biológicos se entrecruzan entre sí trenzando la red que sostiene la vida, compuesta hoy en día por unos diez millones de especies, la mayoría aún pendientes de ser catalogadas. Precisamente una muestra de interdependencia fue lo que llevó a Lovelock en los 70 a proponer la teoría de Gaia, a contemplar la Tierra como un único organismo donde todo late al unísono. El precioso color verde-azulado de nuestra atmósfera se debe al alto contenido en oxígeno, un elemento muy sociable que se combina rápidamente con otros elementos, oxidándolos. Si el oxígeno, tan necesario para la vida, consigue mantener su abundancia en la atmósfera, razonó Lovelock, es porque la vida se encarga de reponerlo.

Por supuesto la historia de Gaia, nuestra historia, no termina aquí. Ante nosotros se abre un futuro que aún está por ser escrito. O, para ser más precisos, por ser vivido.

APUNTE FINAL. La vida es cambio. Es evolución. Tal y como hemos visto, la Tierra no ha dejado de cambiar a lo largo de sus 4.500 Maños, un hecho que esgrimen algunos expertos en empoderar la ignorancia ajena persiguiendo el beneficio propio, para tratar de restar importancia al actual cambio climático. Un cambio que es de origen antropogénico según señala la comunidad científica, la misma que ha conseguido desvelar, con su trabajo colectivo, la fascinante historia que hemos narrado en este artículo.

¿Qué hace del actual incremento de temperatura un asunto tan preocupante? La respuesta es bien sencilla: la rapidez a la que se está produciendo. Cuando se desencadena un cambio en una escala de tiempo muy corta (un centenar de años es un pestañeo para las escalas geológicas que marcan el pulso al planeta) se producen fenómenos de retroalimentación que rompen el equilibrio del sistema. Los millones de procesos que tejen la red que sustenta la vida se desacoplan entre sí, empujando al planeta hacia una época de transición a la búsqueda de un nuevo equilibrio. Estas épocas de transición son periodos trágicos en los que muchísimas especies, incluyendo las más complejas, se extinguen en cadena.

Esto es lo que tenemos que contestar al negacionista malintencionado que vocifera un dato, que el clima siempre ha cambiado, pero oculta otro, la dramática velocidad a la que se está elevando la temperatura. Tenemos que impedir que un grupúsculo de egoístas descerebrados ponga en peligro la supervivencia de nuestra especie, luchando todos juntos contra el empoderamiento de la ignorancia.

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