jueves, 23 de diciembre de 2021

No es fácil*

No es fácil 

caminar por entre escombros

y andar sin ensuciarse los pies.

No es fácil

recorrer largos caminos

y avanzar sin que te logres caer.

 

No es fácil 

arañarle el miedo al mundo

para que, al final del viaje,

el mundo mismo te de la mano.

No es fácil

darle sentido a un poema

donde digas las tristezas

de los hombres de este suelo.

 

No es fácil, no.

En cualquier calle

te espera el peligro de ser joven.

 

No es fácil

cantar ante hombres

que te exigen en tus notas tesón.

No es fácil

sensibilizar el sueño

y plasmar en letras toda tu fe.

 

No es fácil

encontrar la referencia

del despegue hacia la vida,

con el cerebro desnudo,

y encontrar

en cada paso un freno impuesto

por los que imaginan

que afirmarlo todo es sincero.

 

No es fácil, no.

En cualquier calle

te espera el peligro de ser joven

y en cualquier hoja

se engendra un poema peligroso.

 

No es fácil, no.

Pero se lucha.

 

 

Vicente Feliú,

Neptuno, 1968.

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No es fácil fue entrada de Segunda cita el miércoles 16 de junio de 2010 (siempre fue una de mis canciones preferidas de Vicente, él lo sabía).

16 comentarios:

Mario Orellana Gomez dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=UzA1m6CmJ6g

Jorge Fernández Crespo dijo...

Vicente Feliú interpreta No es fácil en Casa de las Américas, 1979

https://m.youtube.com/watch?v=3oOkKs0tPd0

Emilia dijo...

Gracias trovador, cierto es que no es facil. Cuánta certeza en la afirmación del entonces joven Vicente, que nunca dejó de luchar.

Quise escucharlo en su voz y tuve la fortuna de encontralo aquí. Ahi se lo dejo, para el disfrute de todos.

https://youtu.be/3oOkKs0tPd0

alina dijo...

¡Llegue tarde a la scita anterior!
Pero esta canción lo justifica.
Lo justifica también todo el tiempo en que Usted se ha mantenido a nuestro lado sin descansar, escuchando nuestros sollozos, que también son los suyos.
¡Bien aventurados sean los que comparten lo suyo!
¡Bendiciones Silvio,bendiciones para usted y para todos los y las scitietas que han hecho que el uso del teléfono se convierta en algo
más que útil...digamos ,querido!

Ya los di pero lo repito:
¡ Buenos días ciudad, buenos días a todos!

Lebis dijo...

Eskerrik asko Silvio, por traerla.
Para mi, es una de mis imprescindibles.
No es facil, no, pero se lucha.

Borroka da bide bakarra
Bidean gaude.

BLOKEO KANPORA!

silvio dijo...

Hay una nueva entrada

Patricia Moda dijo...

Silvio ¿él llegó a poner la canción en un disco?
Recuerdo en el 2007 le dijiste que no te había hecho caso de grabarla, y él dijo q no le entraba en ningún disco, algo así...

Lebis dijo...

Capaz ya lo trajeron...

"Donde Habita el corazón."
https://youtu.be/ru7zFsDVRBo

Armando dijo...

"No es fácil
encontrar la referencia
del despegue hacia la vida,
con el cerebro desnudo,
y encontrar
en cada paso un freno impuesto
por los que imaginan
que afirmarlo todo es sincero"

Parece escrito en muchos atardeceres. "Pero se lucha", para seguir "siendo y asi no ser de nadie"


silvio dijo...

Vicente dejó un buen puñado de canciones grabadas en Ojalá, entre ellas No es fácil. Él siempre quiso que yo la cantara y por eso prepararé una versión en que estemos los dos. Ahora recuerdo que también la canté cuando le celebramos sus 70 (homenaje en que participamos muchos amigos y que supongo saldrá algún día).

Armando dijo...

12.30 No se porque cuando lei "El siempre quiso q yo la cantara...", yo hombre fuerte y cujeao se me humedecio la mejilla.
Disculpa por escribirlo.

Benito de la Fuente Escalona dijo...

Buena canción.
Por cierto, algo estrañado de que no se haya informado más, reitero que hoy a las 3:00 PM en el Instiruro de la Música (Calle 15 esq. F) se rendirá un homenaje a Vicente.

Jorge Rodríguez Méndez dijo...

En 2019, escribí esto para Vicente, para mi fortuna, lo leyó.
CRÉEME
A Vicente Feliú
Bajo un tremendo aguacero, con un intenso frío, dos mil naranjas alumbraban la madrugada. Revisó, por enésima vez, las provisiones antes de partir: algunos jamones rebanados, 48 latas de leche condensada, cajas de huevos escasas, 100 tabletas de chocolate, varios kilos de pan, medicinas, otras cosas de metal necesarias y prudentes y; las naranjas. Desde niño entendió que la disciplina no sirve sin alma. Y él, sabía que el alma se nutre de esperanza, de sueños imposibles, de alegrías y rabias; él sabía. Brincó sobre la madera para probar la resistencia que ya conocía: 13 metros con veinticinco centímetros, 4 metros con setenta y seis, más dos metros con 40 centímetros.
-Madera, viene de madre, de raíz- acaso pensó.
El aguacero se abrazaba con noviembre. El frío recalaba, enojado: no podía con el calor de los tripulantes. A pesar de todo, la tormenta ocultaba los movimientos en medio del río, “no hay mal que por bien no venga” – pensó alguien.
Llamó a la tripulación a descansar unos minutos: el viaje duraba mucho tiempo, todos lo sabían. Algunas bromas rompieron la tremenda verdad que se aproximaba, mientras, él, se recostaba en la madera de la pequeña nave. Dormitó poco tiempo, no se sabe cuánto, pero, a pesar del tremendo cansancio que acumulaban años, soñó:
Fue muy extraño. Tal vez por el sonido de las gotas del aguacero, escuchó miles de risas. Miró a niños en la escuela, felices, con los ojos asombrados al ver que la A, la B, la C, eran de ellos. Por la rareza de ,los sueños, soñó un ejército imposible: los soldados, vestidos de blanco, no mataban, creaban. Soñó con todo para todos, con música y danza, con tantas letras que eran luz; con la alegría de los sueños, coño. Se le reveló un mapa, una cartografía del mundo. Sintió un trueno fuera del sueño y miró imágenes tremebundas de sangre, derrotas, traiciones, y lágrimas, muchas lágrimas, pero las gotas del aguacero, ahora risas infantiles, le permitieron saber que la siembra y la cosecha de aquella empresa no olvidaría lo mejor; seguir soñando. De pronto – del dormir nada se sabe- lo alfiletearon enemigos torpes, ofensas, negaciones, majaderías. A lo lejos, aunque nadie sabe que es “lejos” en esos instantes, sonrió, sonrió: pensaba, soñando, en la razón El tiempo extraño le trajo una melodía que murmuraba: “que soy feliz, abriendo una trinchera”. Y despertó por la luz de un relámpago.
Casi clareando, la pequeña y enorme embarcación se deslizó por el río cómplice: el agua sabe. Despacio, con paciencia, llegó a la mar. El sol apareció en el Golfo de México iluminando las naranjas. Alguien gritó: ¡A Cuba! El médico dijo: ¡al futuro!
Miró las olas, la nave, los frutos de color: -Créeme, Ernesto, el futuro nos soñó hace rato – dijo Fidel, mientras el Granma caminaba.
Jorge Rodríguez.

Unknown dijo...

Todo homenaje para un hombre como el es necesario;el es un ejemplo.R3.

Alba Peralta M. dijo...

No es fácil, que gentes tan sebsibles, creadoras y positivas se nos vayan tan pronto.
Gracias por los que pusieron estos enlaces!!!
Gracias por esta sentida entrada!!!

Luis Felipe dijo...

Querido Silvio, me ha golpeado fuerte la despedida física de un trovador sin embargo estará por siempre. Nadie se va a morir menos ahora...